Que leer

FINALES FELICES

f0038-01

Los nombres son importantes. A la hora de hablar de algo, mejor si se sabe cómo se llama. Así, la primera duda es: ¿literatura romántica, novela rosa o chick lit? Esther Escoriza, editora de los sellos Esencia y Zafiro, tiene clara la respuesta: «Literatura romántica, a mí lo de rosa no me gusta nada. Y lo de chick lit es cosa del pasado, ya no se lleva», asegura. «Se trató de una moda, pero eran personajes frívolos, mujeres de alto poder adquisitivo completamente ensimismadas, que solo pensaban en marcas y en consumir. Para que la novela romántica funcione debe contar con una protagonista con la que te puedas identificar».

María Eugenia Rivera, Directora Editorial de HarperCollins Ibérica, coincide en el rechazo al termino chick lit: «Son novelas que no son necesariamente románticas. Tal vez sería mejor hablar de comedia romántica, que no limita tanto».

«UNA CHICA ESTUPENDA, UN SEÑOR MARAVILLOSO, SI PUEDE SER RICO Y UNIFORMADO, MEJOR, PERO CON UNA PARTE OSCURA, PROBLEMÁTICA»

f0040-01
f0040-02
f0040-03

Y COMIERON PERDICES

Bueno, ya sabemos, el clásico de Emily Brontë. «¡Es que es una de las novelas precursoras del género!», se anima Escoriza. «Claro que si yo la editara ahora le cambiaría el final: le daría uno feliz», remata.

You're reading a preview, sign up to read more.

More from Que leer

Que leer4 min read
Iris Murdoch: Gran Persona, Mejor Escritora
Es lo bueno de los centenarios y demás aniversarios de escritores: se reeditan sus libros, se traducen inéditos y puedes recomendar su obra a tus seres queridos que no los conocen al grito de: ¡qué suerte tienes de no haber leído aún aIris Murdoch, t
Que leer4 min read
Primo Levi: La Víctima 174517
«Tuve la suerte de no ser deportado a Auschwitz hasta 1944, y después de que el gobierno alemán hubiera decidido, a causa de la escasez creciente de mano de obra, prolongar la media de vida de los prisioneros que iba a eliminar concediéndoles mejoras
Que leer2 min read
La Felicidad Antes De La Muerte
Aquel que decía, con voz tierna y una medio sonrisa eterna que el mejor antidepresivo era el hecho de tener un amigo, porque este siempre estaba y el otro uno nunca podía saber cuándo y cómo actuaba, murió a los ochenta y dos años, el pasado 22 de ma