You are on page 1of 11
<a href=From the SelectedWorks of Claudio Fuentes Maureira August 2011 COMENTARIO DEL FALLO DE LA CORTE DE APELACIONES DE CONCEPCIÓN SOBRE EXCLUSIÓN PROBATORIA EN JUICIOS DE FAMILIA: ¿Realidad o Ficción? Contact Start Your Own Notify Me Author SelectedWorks of New Work Available at: http://works.bepress.com/claudio_fuentes_maureira/7 " id="pdf-obj-0-2" src="pdf-obj-0-2.jpg">

August 2011

COMENTARIO DEL FALLO DE LA CORTE DE APELACIONES DE CONCEPCIÓN SOBRE EXCLUSIÓN PROBATORIA EN JUICIOS DE FAMILIA: ¿Realidad o Ficción?

REVISTA DE DERECHO • Universidad Católica de la Santísima Concepción Nº 23 - 2011-1, pp. 191-200

COMENTARIO DEL FALLO DE LA CORTE DE APELACIONES DE CONCEPCIÓN SOBRE EXCLUSIÓN PROBATORIA EN JUICIOS DE FAMILIA: ¿REALIDAD O FICCIÓN? *

COMMENTS ON THE RULING OF THE COURTS OF APPEALS OF CONCEPCIÓN-CHILE ON THE EXCLUSION OF PROOF IN FAMILY TRIALS:

REALITY OR FICTION?

Claudio Fuentes Maureira **

Resumen: El presente documento destaca la relevan- cia de una reciente sentencia de la Corte de Apelacio- nes de Concepción en materia de derecho procesal de Familia. En ella la Corte establece una sana línea jurisprudencial que fija una expectativa de conducta por parte del juez de familia respecto de cómo deben encarar el incidente de exclusión probatoria que se da en el contexto de la audiencia preparatoria. Asi- mismo, qué tipo de razonamiento deben llevar a cabo para resolver la solicitud de exclusión planteada y cuáles son los mínimos argumentos que su decisión de exclusión debe considerar.

abstRaCt: The following document focuses its attention in a recent ruling by the Court of Appeal of the city of Concepción. During the course of this ruling the Court had the chance to elaborate on several aspects of procedural law concerning the inadmissibility of evidence in the context of family law procedure. The Court’s ruling established a

specific standard of behaviour and juridical analysis by the family judge when he or she is deciding over

an admissibility question in the context of the pre-trial conference. In this situation the Court also expected

a specific type of analysis about the different legal

issues arising over the motion and the satisfaction of minimum requirements in the ruling that resolves the issue in question.

PalabRas Clave: Exclusión de prueba, Tribunales de Familia, Audiencia preparatoria, Facultades del juez, Sobreabundancia.

Key woRds: Inadmissibility of evidence, Family Court, pretrial hearing, pretrial conference, judge as

gatekeeper.

* Agradezco los comentarios de este texto de Juan Enrique Vargas, Ester Valenzuela y Leonor Etcheberry. Todos los errores cometidos son de mi exclusiva responsabilidad. ** Abogado y Magíster en Derecho Penal y Procesal Penal por la Universidad Diego Portales. Profesor de Derecho Procesal, miembro del Departamento de Derecho procesal civil y Coordinador del Programa de Reformas Procesales y Litigación de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales. Artículo recibido el 20 de abril de 2011 y aceptado para su publicación el 16 de mayo de 2011.

192

REVISTA DE DERECHO • Universidad Católica de la Santísima Concepción

N° 23 - 2011-1

1. IntroduccIón

La reforma al procedimiento penal chileno significó un cambio en la forma de hacer justi- cia. Similar efecto han producido las reformas judiciales posteriores. Asimismo, como ha quedado claro con la experiencia nacional, la implementación de estas reformas procesales pretende, antes que todo, una transformación de nuestra propia cultura jurídica, es decir, la necesidad de desarrollar nuevas prácticas por parte de los operadores del sistema judicial que materialicen los cambios que el legislador ha querido implementar 1 .

Una de las áreas más sensibles a este cambio legal y cultural es el derecho probatorio. Así, en el sistema de la prueba legal era el juez, a través del receptor, quien materializaba el inte- rrogatorio de los testigos y en donde la principal preocupación del abogado era que “constara en el registro”, mientras en el sistema de libertad de prueba y sana crítica la producción de la prueba tes- timonial está cargo predominantemente de las partes y lo importante ya no es que “conste”, sino que sea directamente percibido por el juez. Como se ve, el cambio legal, para ser efectivo, requiere de un cambio en las conductas, hábitos e incentivos que siguen los operadores del sistema judicial.

Dicho lo anterior, es de interés para este fallo referirse a la facultad que otorga la ley al juez para excluir prueba, siendo por primera vez consagrada mediante la introducción del artículo 276 del Código procesal penal (en adelante “CPP”).

Como se sabe dicho artículo establece diversas causales de exclusión de prueba que tien- den a resguardar diversos valores. Así nos encontramos con la exclusión de medios probatorios ma- nifiestamente impertinentes (economía procesal), aquellos que tuvieran por objeto acreditar hechos públicos y notorios (uso eficiente del tiempo del tribunal); medios probatorios que sean propuestos con fines dilatorios (economía procesal y evitar el abuso del derecho), aquellos que deriven de ac- tuaciones declaradas nulas o cuando han sido obtenidos con violación de garantías fundamentales.

La aplicación de dicho artículo en la práctica demanda el desarrollo de ciertas conductas por parte de los abogados y de los jueces, es decir, supone asumir roles concretos por parte de cada uno de ellos. Es así que, particularmente cuando se trata de los jueces, se espera que estos sean los responsables de preparar el juicio oral 2 , es decir, que garanticen que su desarrollo posterior será eficiente y adecuado, por ello el sistema procesal penal, y también el de familia, laboral y la futura reforma procesal civil, les dan facultades para filtrar los medios de prueba.

Esto supone también que los abogados, ejerciendo un rol adversarial, utilizarán las herra- mientas que les faculta la ley a efectos de maximizar sus opciones en el juicio oral, razón por la cual tendrán altos incentivos en hacer uso de estos artículos para lograr excluir la prueba de la contraria. Esta competencia redundará en que los abogados presentarán al juez, desde sus perspectivas, pro- puestas sobre cada medio probatorio que pretendan introducir en el juicio oral, así como proposi- ciones que buscan restringir los medios de la contraria, siendo finalmente el juez quien tendrá un rol de “filtro” o “gatekeeper” 3 .

Se trata, como se puede ver, de un debate concreto, que involucra el conocimiento de las posturas de las partes y su relación con el medio de prueba que se pretende presentar. Adicional-

  • 1 CENTRO DE ESTUDIOS DE JUSTICIA DE LAS AMERICAS, Reformas Procesales Penales en América Latina: Resultados del Proyecto de Seguimiento, Editor Juan Enrique Vargas, Santiago, 2005, p. 12.

  • 2 Mensaje del Presidente de la República con el que inicia un proyecto de ley que crea los tribunales de familia, Mensaje Nº 81-336, en Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Historia de la Ley 19.968 Crea a los Tribunales de Familia, p. 12.

  • 3 La expresión “gatekeeper” deriva de la jurisprudencia del sistema judicial de los Estados Unidos de Norteamérica. Al respecto, la expre- sión fue usada en un caso de demanda civil caratulado “Daubert v. Merrel Dow Pharmaceuticals, Inc” y dice relación con el rol de control o fil- tro que los jueces deben tener a propósito de la admisibilidad de la prueba pericial presentada por las partes. Para más información véase Duce, Mauricio, Admisibilidad de la Prueba Pericial en Juicios Orales: Un modelo para armar en la Jurisprudencia Nacional en Accatino, Daniela (Coordinadora), Formación y Valoración de la Prueba en el Proceso Penal, Editorial Abeledo Perrot, 2010, p. 82 y ss. También véase Taruffo, Michele, La Prueba Científica, en La Prueba (traducción de Laura Manríquez y Jordi Ferrer Beltrán), Marcial Pons, 2008, pp. 283-285.

CLAUDIO FUENTES MAUREIRA: COMENTARIO DEL FALLO DE LA CORTE DE APELACIONES DE CONCEPCIÓN SOBRE ...

193

mente dicha disputa exige un comportamiento puntual, dotado de cierto contenido jurídico al argu- mentar en función de las causales legales de exclusión, que finalmente supone ponderar diversos valores que el sistema judicial quiere resguardar, encontrándose subyacente la idea de que no se está dispuesto a alcanzar la verdad a toda costa o que la verdad no es el único valor que preocupa al sistema jurídico.

2. La excLusIón probatorIa en La Ley 19.968

La introducción del artículo 276 del CPP se replicó en las reformas procesales posteriores; así se da cuenta en la ley de tribunales de familia en su artículo 31, en materia laboral en la ley 20.087 en su artículo 453 nº 4 y en el actual proyecto de ley en tramitación legislativa que pretende reformar el procedimiento civil en su artículo 263.

En general, las reglas posteriores de exclusión mantienen una redacción similar, consa- grando los mismos motivos legales de exclusión y estableciendo que será el juez el responsable de identificar la pieza probatoria, examinar su admisibilidad y, eventualmente, decidir excluirla justificando aquella decisión.

Al respecto, si bien no es objeto de este comentario, vale la pena detenerse brevemente en preguntarse qué justificó la decisión del legislador de replicar el artículo 276 del CPP para los tribunales de familia.

La historia de la ley muestra que el legislador inicialmente estableció en el art 46 nº 8 del proyecto de ley, específicamente dentro de los objetivos de la audiencia preliminar, la exclusión probatoria, aunque por causales distintas a las que posteriormente fueron aprobadas 4 . Posterior- mente en la tramitación legislativa se incorpora mediante una indicación sustitutiva por parte del ejecutivo el artículo 25 bis A), el cual finalmente fue aprobado y se convirtió en el actual artículo 31 de la ley de tribunales de familia (en adelante “LTF”).

Pues bien, la historia de la ley no entrega información específica respecto de la justifica- ción que el legislador tuvo en mente a efectos de incorporar esta disposición normativa concreta

(Art. 25 bis A)), aunque si se habla sucintamente de las razones que justificaron incorporar mediante la indicación sustitutiva una serie de normas probatorias que alteraban la lógica inicial del proyecto, entre las que se encontraba el artículo en comento, indicándose al respecto que: “Los señores repre- sentantes del Ministerio de Justicia manifestaron que la indicación sustitutiva tiene por finalidad extender a estos juicios orales la experiencia recogida de la aplicación de las reglas probatorias

contenidas en el nuevo Código Procesal Penal5 . Es decir, no existen otros antecedentes que permi- tan concluir que hubo mayor reflexión a este respecto por parte del ejecutivo.

Asimismo, el artículo 25 bis A) agregado fue aprobado de forma unánime en todos los trá- mites legislativos, únicamente elaborándose a su respecto un comentario referido a la exclusión de prueba que fue obtenida con violación de garantías fundamentales, indicándose que será obligación del juez decidir sobre un análisis concreto de la prueba presentada y tomando en consideración la relación de las partes involucradas 6 .

  • 4 Dicho Artículo 46 indicaba lo siguiente: “8) Determinar las pruebas que se recibirán al tenor de la proposición de las partes, y disponer la citación de los testigos; la práctica de los exámenes o informes; la designación de los peritos, la remisión de los oficios, todo según proceda. El tribunal estará expresamente facultado para rechazar la prueba manifiestamente improcedente; superflua, y la propuesta con fines meramen- te dilatorios”. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Historia de la Ley 19.968 Crea a los Tribunales de Familia, p. 26.

  • 5 Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Historia de la Ley 19.968. Crea a los Tribunales de Familia, p. 1069. No está demás recordar que la segunda reforma judicial de mayor envergadura en nuestro país fue la de Tribunales de Familia, siendo solo antecedida por la reforma al proceso penal.

  • 6 “El Honorable Senador señor Chadwick dejó constancia de que la apreciación de que las pruebas hayan sido obtenidas con infracción de garantías fundamentales será determinada por el juez caso a caso, considerando las particularidades de la relación que haya existido entre los cónyuges o, en general, entre las partes en el juicio.

194

REVISTA DE DERECHO • Universidad Católica de la Santísima Concepción

N° 23 - 2011-1

En los años que han seguido a la entrada en vigencia de la LTF, la doctrina tampoco se ha referido en detalle sobre este artículo, al menos en lo que se refiere a su objetivo, su lógica y su operatividad. Interesante es destacar que los manuales de común uso en el área no dedican mucho espacio al tópico 7 .

No obstante lo anterior, es evidente que se trata de una norma probatoria tremendamente relevante, ya que su aplicación puede devenir en el éxito o fracaso de una pretensión, pero la rea- lidad nos muestra que ha sido poco analizada. Como veremos más adelante es esto lo que justifica la relevancia del fallo que se comentará y si bien puede que el lector estime que su contenido es bastante obvio, se trata de una jurisprudencia bastante nueva, marzo de 2011, que surge a más de cinco años de la entrada en vigencia de la ley.

3. eL faLLo en cuestIón

Concepción, siete de marzo de dos mil once.

VISTO:

Se ha elevado esta causa rol 556-2010 del ingreso de esta I. Corte, en apelación deducida tanto por

la parte demandada como por la demandante, de la sentencia definitiva de veinticinco de noviembre de dos mil diez, dictada por la juez Titular del Juzgado de Familia de Concepción doña Mireya Celis

Alarcón, mediante la cual da lugar la demanda y fija en $600.000 mensuales la pensión alimenticia

que don Julio Cesar Rodríguez Sierra debe otorgar a su hijo F. A. R.

C.

.

Durante la vista de la causa se observó la existencia de vicios de casación formal, respecto del cual no se oyó a los abogados por no haberse presentado a estrados.

CONSIDERANDO:

1° Que, conforme lo señala el artículo 775 del Código de Procedimiento Civil, aplicable por dispo- sición de lo dispuesto en el artículo 67 número 6) de la Ley Nº 19.968, esta Corte puede, conociendo por la vía de la apelación, consulta o casación, invalidar de oficio las sentencias cuando los antece- dentes del recurso o trámite manifiesten que ella adolece de vicios que dan lugar a la casación en la

forma, debiendo oír sobre este punto a los abogados que concurran a alegar en la vista de la causa

e indicar a los mismos los posibles vicios sobre los cuales deberán alegar, lo que no se hizo, por no

haber concurrido nadie a estrados.

2° Que, de acuerdo con lo establecido en el número 9 del artículo 768 del Código de Procedimiento Civil, es causal de casación en la forma el hecho de haberse faltado, en la litis, a algún trámite o diligencia declarados esenciales por la ley o a cualquier otro requisito por cuyo defecto las leyes prevengan expresamente que hay nulidad.

A su vez el artículo 795 del mismo Código dispone, en su número 4°, que es trámite esencial en primera o única instancia en los juicios de mayor o de menor cuantía y en los juicios especiales, la

práctica de diligencias probatorias cuya omisión podría producir indefensión.

3° Que, en la audiencia preparatoria la parte demandante ofreció prueba testimonial, la jueza excluyó dicha prueba porque a su juicio era sobreabundante, sin fundamentar su decisión. Al solicitársele por

el demandante reposición de dicha resolución, señaló “existe demasiada prueba para acreditar nece-

sidades y pudo haber solicitado un informe social”, por lo que rechazó el recurso de reposición.

CLAUDIO FUENTES MAUREIRA: COMENTARIO DEL FALLO DE LA CORTE DE APELACIONES DE CONCEPCIÓN SOBRE ...

195

4° Que si bien el juez de familia, conforme a lo dispuesto en el artículo 31 de la Ley N°19.968, tiene facultades para excluir pruebas ofrecidas por las partes, tal facultad solamente puede ejercerla cuando dichas pruebas fueren manifiestamente impertinentes, tuvieren por objeto acreditar hechos

públicos y notorios, resulten sobreabundantes o hayan sido obtenidas con infracción de garantías fundamentales, las demás pruebas deben ser admitidas. La resolución en que se excluyan pruebas debe ser fundada.

5° Que, como puede apreciarse, la jueza no indicó cuales eran las otras pruebas con las que se

podían probar las necesidades del alimentario y no puede fundar su exclusión en que “pudo haber

solicitado un informe social”. Es la parte la que señala los medios probatorios y si estima que puede

probar las necesidades del menor con una prueba testimonial, el juez no tiene atribuciones para rechazarla como medio de prueba por haber otro medio con que puede probarla, solamente puede

excluirla en los casos señalados en el artículo 31 antes citado.

6° Que la jueza no indicó cuales eran los otros medios probatorios, ofrecidos por el demandante,

idóneos para probar las necesidades del alimentario y no se divisa del análisis de la prueba ofrecida por éste, que la testimonial fuere sobreabundante, tanto es así que en la sentencia se establece que

no se acreditaron “las demás circunstancias socioeconómicas que validarían la cantidad solicita- da” (como pensión de alimento por el demandante) “por cuanto ninguna prueba se ofreció en cuan- to a estos conceptos, vale decir vivienda, alimentación, vestuario y todos los demás requerimientos ”

que podría tener el demandante,

...

(sic).

7° Que, de lo que se viene diciendo, aparece que al excluirse por la jueza a quo la prueba testimo- nial, sin fundamento legal que la autorice para ello, se ha dejado en la indefensión al demandante

respecto de hechos que era necesario probar para el éxito de sus pretensiones, por lo que se ha omitido un trámite esencial del pleito y se ha conformado el vicio de casación formal del artículo

768 N°9, en relación con el N°4 del artículo 795 ambos del Código de Procedimiento Civil, que ésta Corte, en uso de sus atribuciones, puede declarar de oficio.

Por estas consideraciones y disposiciones legales invocadas, se invalida de oficio la sentencia dic- tada en la audiencia del veinticinco de noviembre de dos mil diez y todo lo obrado en la causa desde la audiencia preparatoria, retrayéndose la causa al estado de que el juez no inhabilitado que corres- ponda, cite nuevamente a las partes a la audiencia preparatoria, continuando con la tramitación de la causa en la forma que legalmente corresponda hasta su término.

Atendido a lo resuelto no se emite pronunciamiento respecto del recurso de apelación.

Regístrese y devuélvase.

Redacción de la Ministro señora Rosa Patricia Mackay Foigelman.

No firma el Abogado Integrante señor Mauricio Ortiz Solorza, no obstante haber concurrido a la

vista de la causa y acuerdo del fallo, por encontrarse con feriado.

Rol Nº 556-2010.

Sr. Aldana

Sra. Mackay

4. La reaLIdad supera a La fIccIón

El fallo en cuestión, como anticipé, habla de consideraciones que parecen ser a todas luces obvias al momento de decidir acerca de la exclusión de medios de prueba en materia de juicios de familia, no obstante, la realidad de la práctica judicial, aquella que se mencionaba en la introducción

196

REVISTA DE DERECHO • Universidad Católica de la Santísima Concepción

N° 23 - 2011-1

y que debía ser modificada para que las instituciones procesales nuevas pudiesen ocurrir, opera por regla general con estándares muy bajos 8 .

Al respecto, un reciente estudio sobre el funcionamiento de los tribunales de familia de la

región metropolitana indica: “Si no se sabe específicamente cuáles son los hechos debatidos que deberán ser probados en el juicio y para cuáles de cada uno de esos hechos son ofrecidos medios

de prueba, la discusión sobre la inclusión y exclusión de prueba, salvo casos muy excepcionales, tiende a ser más intuitiva que específica, en un contexto donde el debate, para ser provechoso, debe ser lo más preciso posible (…)” 9

Asimismo, cuando se trata de discutir acerca de la causal de impertinencia se descubrió

que: “pudimos apreciar en todas las audiencias preparatorias en que se ofreció prueba testimo- nial, se hizo en razón de dos testigos por parte, salvo en casos de divorcios de común acuerdo

en los que las partes solo ofrecían uno. Abogados CAJ nos indicaron que si un abogado llega a

ofrecer más de dos testigos, inmediatamente el juez respectivo, por propia iniciativa, restringe el número a dos, aduciendo sobreabundancia. Pero una vez más, sucede que al no existir una de- terminación concreta de los hechos a probar, en muchas ocasiones tal limitación puede resultar arbitraria” 10 .

Como consta del estudio citado, el debate en materia de exclusión de prueba en los tribu- nales de familia de Santiago, aunque se trata de una realidad bastante representativa, tiende a ser muy genérico, sin considerar las versiones que las partes presentan, es abstracto respecto del acervo probatorio disponible y en donde las decisiones de los jueces son por regla general pobremente justificadas.

En este contexto el fallo en comento es una importante señal de la judicatura superior acer- ca de que dicha realidad debe cambiar y en donde la resolución acerca de solicitudes de exclusión probatoria requiere operar bajo estándares más exigentes.

5. LeccIones vaLIosas

El fallo en comento contribuye de gran forma al desarrollo jurisprudencial en materia probatoria respecto al procedimiento de los tribunales de familia, ya que establece un estándar con- creto y puntual sobre como los jueces deben enfrentarse al incidente de exclusión de prueba y como deben comportarse a efectos de resolver la solicitud planteada.

8 Es importante destacar que la exclusión de prueba en familia tiende ser una actividad poco habitual, a excepción del uso de la causal de sobre abundancia. En este sentido un estudio realizado el año 2008 ya reportaba sobre esta situación: “Tampoco es usual que los Tribunales excluyan prueba ofrecida por las partes, excepto en caso de prueba sobreabundante (en tanto existen otras pruebas respecto del hecho de que se trate) o que es considerada innecesaria (en tanto impertinente)”. Silva, Jose Pedro et al, Estudio exploratorio sobre el funcionamiento de los tribunales de Familia de la Región Metropolitana, en Centro de Estudios de Justicia de las Américas, Justicia Civil: Perspectivas para una Reforma en América Latina, Santiago, 2008, p. 167. Esta situación se mantiene al menos hasta el año 2010, al respecto véase Fuentes Maureira, Claudio, Marín Verdugo, Felipe y Ríos Leiva, Erick, Funcionamiento de los Tribunales de Familia de Santiago, en Centro de Estudios de Justicia de las Américas, Reformas de la Justicia en América Latina. Experiencias de Innovación, Santiago, 2010, p.412. 9 También se menciona que: “En cuanto al debate de inclusión y exclusión de la prueba documental, el panorama es bastante similar, en el sentido de no realizar un examen preciso de los medios de prueba. Existen una gran cantidad de documentos cuya pertinencia muchas veces no se logra advertir”. Fuentes Maureira, Claudio, Marín Verdugo, Felipe y Ríos Leiva, Erick, ob. Cit. p. 413. 10 Fuentes Maureira, Claudio, Marín Verdugo, Felipe y Ríos Leiva, Erick, ob. Cit. p. 414.

CLAUDIO FUENTES MAUREIRA: COMENTARIO DEL FALLO DE LA CORTE DE APELACIONES DE CONCEPCIÓN SOBRE ...

197

  • 5.1 El análisis acerca de la causal de exclusión debe ser concreto, es decir, un análisis acerca de

la prueba que está ofrecida y está disponible.

Un primer aspecto de interés que el fallo revela dice relación con el tipo de análisis que debe hacer el juez de familia a efectos de determinar la procedencia o no de la causal de exclu- sión.

Como se indica, el fallo trata respecto de un demandante de alimentos que buscaba in- corporar como prueba el testimonio de ciertas personas a efectos de acreditar las necesidades del alimentario. Ante esto, según consta en los considerandos 3º y 5º del fallo, la respuesta fue negativa, manteniéndose a pesar de la reposición, y respecto del cual el juez de primera instancia indicó: “exis- te demasiada prueba para acreditar necesidades y pudo haber solicitado un informe social” 11 .

Respecto de esta fundamentación la Corte entiende que se encuentra del todo errada, no tanto en su conclusión, sino que en la conducta y el análisis que el juez a-quo realizó. Al respecto la Corte de Apelaciones de Concepción señala en el considerando 5º “Que, como puede apreciarse, la jueza no indicó cuales eran las otras pruebas con las que se podían probar las necesidades del

alimentario y no puede fundar su exclusión en que “pudo haber solicitado un informe social”.

En primer lugar, del fallo pronunciado por la Corte se puede observar que a efectos de ex- cluir prueba por superabundancia el análisis que el juez de familia debe realizar debe ser concreto, es decir, debe evaluar tomando en consideración toda la prueba efectivamente ofrecida por la parte que busca probar el hecho controvertido. Esto significa que el juez no debe incluir en su análisis aquella prueba que el hubiese esperado pero que no ha sido ofrecida por la parte; por lo tanto, se trata de un análisis acerca de la realidad, no de situaciones hipotéticas o de anhelos probatorios. En este sentido las palabras de la Corte son claras cuando indica que no puede fundar su rechazo en el solo hecho de que la parte podría, eventualmente, haber solicitado otro medio de prueba.

En segundo lugar, esta necesidad de concretizar el análisis supone que el juez debe ser ca- paz de identificar con precisión qué pruebas buscan acreditar el mismo hecho y aquellas que si bien pueden probarlo, además sirven para acreditar otros hechos distintos, con el fin de tener un parámetro claro que le permita juzgar concretamente si el medio de prueba efectivamente “sobra” o si, por el contrario, tiene sentido permitirlo a la luz de resguardar el tiempo del tribunal de juicio oral.

La consecuencia de lo anterior es que el juez no debería contar con criterios completamen- te teóricos acerca de situaciones de exclusión de prueba, por ejemplo la referencia que se hacía a solo permitir siempre dos testigos. Este fallo exige un análisis específico del caso que el juez está conociendo, ya que solo tomando una decisión sobre la realidad puntual se puede hacer un juicio adecuado, que no provoque indefensión o prive de pruebas verdaderamente relevantes al tribunal que resolverá el asunto.

  • 5.2 El análisis acerca de la causal de exclusión no supone un examen acerca de la conveniencia o

credibilidad de la prueba ofrecida, sino respecto de la procedencia estricta de la causal invocada.

En segundo lugar, el fallo establece una importante limitación al análisis que realiza al juez a efectos de resolver la exclusión. Se trata de una limitación a los criterios a los cuales el juez puede apelar a efectos de examinar el cumplimiento o no de la causal de sobreabundancia, pero también, de la lectura del fallo se desprende, pueden ser aplicables a las otras causales de exclusión.

198

REVISTA DE DERECHO • Universidad Católica de la Santísima Concepción

N° 23 - 2011-1

El análisis que debe realizar el magistrado debe ser estricto, en el sentido que solo debe considerar la satisfacción o no de la causal de exclusión que contempla la ley. Desde esta perspec- tiva, si lo que el juez pretende concluir es que la prueba es sobreabundante, como es el caso en comento, no puede entrar a examinar la fortaleza de la prueba según su propio juicio, ya que lo que exige la ley en esta instancia no es que esta tenga un alto poder probatorio, aspecto que está ligado a la credibilidad del medio de prueba y que será resuelto en juicio oral, sino que si cae o no en la hipótesis que la ley establece, es decir, si existen o no otros medios prueba que permitan acreditar los mismos hechos.

El enfoque del análisis del juez debe considerar el objetivo con el cual el solicitante ofrece el medio probatorio, ya que no se trata de un análisis de mérito probatorio, ni de la opinión que el juez pueda tener respecto de qué tan buena prueba es o qué prueba sería mejor. En este sentido la Corte de Apelaciones indicó que: “Es la parte la que señala los medios probatorios y si estima que puede probar las necesidades del menor con una prueba testimonial, el juez no tiene atribuciones para rechazarla como medio de prueba por haber otro medio con que puede probarla, solamente

puede excluirla en los casos señalados en el artículo 31 antes citado”.

En otras palabras, puede que la prueba que la parte pretenda introducir en el juicio oral sea débil y que efectivamente existan otros medios disponibles que no se ofrezcan en este proceso, pero es decisión de la parte decidir qué medios de prueba quiere usar y respecto del análisis que el juez haga de estos debe excluir aquellas opiniones que tenga acerca de lo “buena” o “mala” que es, ya que la pregunta jurídica relevante es si se cumple o no hipótesis consagrada en la causal de exclusión.

5.3 La resolución que justifica la exclusión de un medio probatorio debe ser debidamente funda- mentada, individualizando las consideraciones específicas del caso concreto.

Esta última conclusión puede parecer obvia o evidente, pero la misma dinámica que refleja el fallo comentado en su considerado 3º muestra que dicha obviedad no siempre tiene un corolario práctico.

La mera expresión “existe demasiada prueba para acreditar necesidades y pudo haber so- licitado un informe social” claramente NO es suficiente para satisfacer la exigencia impuesta en la ley de una adecuada fundamentación; en palabras de la Corte: “Que, en la audiencia preparatoria la parte demandante ofreció prueba testimonial, la jueza excluyó dicha prueba porque a su juicio

era sobreabundante, sin fundamentar su decisión”.

Asimismo, la propia Corte es explícita en indicar aquello que de una adecuada fundamen-

tación debió haber incorporado y no se hizo: “Que la jueza no indicó cuales eran los otros medios probatorios, ofrecidos por el demandante, idóneos para probar las necesidades del alimentario (…)”.

Se trata como se puede observar de un requisito fundamental que toda decisión judicial de relevancia debe cumplir. En este sentido, para que una decisión judicial sea legítima debe indi- car de forma precisa cuáles son los fundamentos que justifican la decisión, esos fundamentos a su vez deben ser claros y comprensibles, aunque no sean compartidos. A todas luces el solo hecho de indicar que se excluye porque cae en la causal legal y no hacer otra consideración es insuficiente y transforma la decisión judicial en un acto arbitrario, es decir, sin fundamento.

Ahora bien, más allá de la práctica, el fallo deja en claro que la fundamentación de este tipo de decisiones que resuelven los incidentes de exclusión de pruebas debe, al menos, referirse con cierto detalle a lo siguiente:

CLAUDIO FUENTES MAUREIRA: COMENTARIO DEL FALLO DE LA CORTE DE APELACIONES DE CONCEPCIÓN SOBRE ...

199

1)

Debe hacerse cargo de la relación entre el medio probatorio ofrecido y el resto del acervo proba- torio disponible, es decir, debe tomar en consideración que hay causales de exclusión de prueba que requieren, para resolverlas adecuadamente, que el juez conozca la totalidad del acervo pro- batorio que las partes pretenden introducir antes de decidir. En este sentido, cuando se discute una exclusión de prueba por violación de garantías fundamentales el análisis solo supone exami- nar la forma en como se obtuvo la prueba, con independencia de los otros medios, pero cuando se trata de analizar la procedencia o no de exclusión por sobreabundancia debe conocerse los otros medios disponibles, si no, no es posible saber si “sobra” o no.

2) Debe tratarse de una aplicación estricta de la causal, es decir, individualizar la causal de exclu- sión, vincularla a un determinado medio de prueba e indicar el parámetro sobre el cual está juz- gándolo, por ejemplo, si estima que se trata de una prueba obtenida con violación de garantías fundamentales, debe indicar qué garantía, etc.

3) Debe dar argumentos concretos que expliquen porque excluye, en oposición a argumentos sui generis; por ejemplo, indicar qué otros medios de prueba que están disponibles hacen innece- sario la prueba testimonial, identificándolos. Esto mismo permitirá que la parte pueda eventual- mente reponer explicando el valor agregado que este último medio ofrecido incorpora y que los otros ya aceptados no son capaces de proveer.

5.4 La exclusión infundada se traduce es una falla grave y produce indefensión

Del fallo en comento se desprende don aspectos relevantes a considerar.

En primer lugar el hecho de que es la propia Corte la que fiscalizando de oficio entiende que aquí que se ha cometido una falta relevante. Esta es una señal bastante clara acerca del estándar de comportamiento que el fallo exige, ya que se estima que es un mínimo, no un máximo, en otras palabras, que fallar en las conductas y decisiones que se deben tomar en el contexto de exclusión de prueba supone una falta de una entidad relevante que justifica la intervención de oficio por parte del tribunal.

En segundo lugar, como se desprende del considerando 7º del fallo en cuestión, la Corte fundamenta su decisión aludiendo a que la falta de fundamento en la decisión del juez a-quo al momento de excluir la prueba se tradujo en la indefensión de la parte solicitante. En este sentido, la Corte, a propósito del artículo 768 nº 9 que establece los trámites esenciales de todo procedimiento y el artículo 795 nº 4 que se refiere a la prácticas de diligencias probatorias cuya omisión puede acarrear indefensión, entiende que el incumplimiento de los requisitos explicitados por la Corte por parte de lo jueces a-quo al momento de resolver un incidente de exclusión, especialmente la reali- zación de fundamentación sui generi y no vinculada estrictamente a la causal genera un estado de indefensión derivado de un acto ilegal, al privársele al solicitante de utilizar dicho medio de prueba,

ya que, en palabras de dicho tribunal, “aparece que al excluirse por la jueza a quo la prueba testi- monial, sin fundamento legal que la autorice para ello (…)”.

6. un nuevo paradIgma de exIgencIa

El fallo citado tiene la virtud, como espero haber destacado, de reconocer explícitamente el estándar de exigencia que impera sobre los jueces de familia a efectos de conocer y resolver incidentes de exclusión de prueba. Desde esta perspectiva, la decisión de la Corte fija un paradig- ma acerca de cómo debe el tribunal actuar, demandando en primer lugar un análisis concreto de la prueba disponible, que además supone evitar realizar juicios hipotéticos sobre otros medios de prueba que no se han ofrecido, realizar un examen estricto acerca de la causal invocada fijando un

200

REVISTA DE DERECHO • Universidad Católica de la Santísima Concepción

N° 23 - 2011-1

parámetro determinado, y no “perderse” en consideraciones acerca de la calidad de la prueba o de la conveniencia que para el juez tendría contar con otra prueba distinta a la aportada, todo lo cual debe traducirse en la producción de una resolución fundada, que sea comprensible y que indique explícitamente, basado en la prueba y en los antecedentes disponibles, porqué determinado medio de prueba no debe admitirse.