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UNIVERSIDAD TÉCNICA DE COTOPAXI UNIDAD ACADÉMICA NATURALES DE CIENCIAS AGROPECUARIAS Y RECURSOS INGENIERÍA AGRONÓMICA TIPOS DE

UNIVERSIDAD TÉCNICA DE COTOPAXI

UNIDAD ACADÉMICA NATURALES

DE CIENCIAS AGROPECUARIAS Y RECURSOS

INGENIERÍA AGRONÓMICA

TIPOS DE FEROMONAS USADAS EN EL CONTROL DE PLAGAS.

AUTOR: Sebastián Jaramillo; Juan Gutiérrez; Jefferson Llasha.

FACILITADOR: Ing. Emerson Jácome

FECHA: 31/05/17

INTRODUCCIÓN:

El presente trabajo bibliográfico aborda el tema de Tipos de feromonas que son mensajes químicos que produce un insecto.

Las feromonas que produce un insecto son señales estos pueden ser territoriales ya que un insecto siempre va a proteger su área donde vive y se alimenta

Otra señal es de rastro ya que estas feromonas en un modo de guía para marcar rutas y estable comunicación con los demás insectos de una misma especie.

Unas

de

las

señales

que

produce

las

feromonas

son

sexuales

que

indican

la

disponibilidad de la hembra para la reproducción, generalmente y la mayoría de los

casos el macho no produce producen feromonas.

feromonas sexuales, son muy pocos los machos que

Entre otras tenemos la de alarma que sirve para la protección de un depredador este mensaje previene a los demás insectos de ser atacados, también hay feromonas disuadoras las mismas que son sustancias químicas que ayudan a insectos de la misma especie a inhibir su comportamiento de aproximación a ciertos objetos

Entre otras que se mencionara en el presente trabajo teniendo en cuenta la importancia de las feromonas ya que con las misma podemos combatir a los insectos para que no ataquen nuestras producciones agrícolas sabiendo utilizar feromonas reproductivas como atrayente para eliminación de insectos o utilizando insectos estériles también se puede ocupar las otras feromonas antes mencionas en contra de ellos mismo.

Fuente: (Carripan, 2010)

(Entropía, 2012)

OBJETIVOS:

General:

Investigar los diferentes tipos de feromonas utilizadas en el campo agrícola.

Específicos:

Identificar el modo de acción de las feromonas en los insectos.

Determinar las ventajas de la aplicación de feromonas en el campo agrícola.

Analizar el impacto ambiental del uso de feromonas.

MARCO TEÓRICO:

Feromona definición:

Una feromona es una mezcla de sustancias secretada y liberada al ambiente por un individuo, la cual provoca una reacción específica en otro miembro de la misma especie (Karlson P, 1959).

Dicha mezcla de sustancias puede producirse en un epitelio glandular específico o ser resultado de la relación simbiótica entre el insecto huésped y ciertos microorganismos hospederos (Romero López Angel Alonso, 2005).

Atrayente:

En el caso del término atrayente, se carece de una definición consistente en la literatura. Se considera como atrayente al estímulo químico proveniente de diversas fuentes (puede ser un insecto) que causa respuestas no necesariamente específicas en individuos de ambos sexos, de una o diferentes especies (Romero López Angel Alonso, 2005).

Existen atrayentes químicos sintéticos (sustancias sintetizadas a partir de productos naturales) y de origen natural (fermentación de soluciones azucaradas, proteínas hidrolizadas, restos de flores o frutos) (Romero López Angel Alonso, 2005).

Un atrayente es considerado como sexual cuando provoca respuestas similares en individuos de un sólo sexo. La principal particularidad de un atrayente sexual es que no necesariamente es aislado e identificado a partir de hembras específicas (Romero López Angel Alonso, 2005).

Semioquímicos:

Los semioquímicos son los compuestos químicos implicados en la comunicación entre insectos (Howse, 1998), y se pueden dividir en dos grupos (a su vez subdivididos en otros que son:

a) Feromonas: implicadas en la comunicación intraespecífica.

b) Aleloquímicos: implicados en la comunicación interespecífica (González, 2011).

b) Aleloquímicos: implicados en la comunicación interespecífica (González, 2011). (González, 2011) Las feromonas de insectos: Fue

(González, 2011)

Las feromonas de insectos:

Fue J.H Fabre (finales siglo XIX), pionero en la investigación sobre etología de los insectos, quien realizando una serie de ensayos con polillas y trampas rudimentarias, llegó a la conclusión de que las hembras emiten un olor sutil que los machos detectan con sus antenas plumosas (Jones, 1998).

Pero no es hasta el siglo XX cuando fue posible detectar e identificar las minúsculas trazas de esos compuestos volátiles que atraían a los machos.

Se trataba de compuestos orgánicos de tipo hidrocarburo de cadena lineal, con pesos moleculares comprendidos entre 180 y 300 uma.

En 1959, Karlson y Lüscher proponen el término “feromona”, palabra de raíz griega que significa portador de excitación. Con esta palabra se referían a aquellas sustancias que un animal segrega y que provocan una reacción o comportamiento específico en un miembro de la misma especie (Karlson y Luscher, 1959; Howse, 1998).

En este mismo año, Butenandt y colaboradores (1959) son los descubridores de la primera feromona sexual de un insecto, la de la mariposa de la seda, Bombyx mori L. Desde ese momento, se han ido identificando las feromonas propias de cientos de especies de insectos (Jutsum y Gordon, 1989).

Según la clasificación creada por Wilson y Bossert en 1963, las feromonas pueden dividirse en: inductoras, aquellas que provocan un cambio inmediato en el comportamiento; o primarias, las que desencadenan cambios en el desarrollo (Wilson y Bossert, 1963; Howse, 1998).

Tipos de feromonas:

Feromonas de alarma:

Se consideran feromonas de alarma las señales químicas que uno o varios individuos emiten cuando son perturbados por un intruso. En general, inducen un comportamiento de dispersión que se manifiesta por un rápido movimiento de huida del lugar donde han sido perturbados (Surmagico, 2014).

Son, en general, de corta duración y los individuos dispersados se reagrupan posteriormente utilizando feromonas de agregación. Se han detectado feromonas de alarma en artrópodos presociales, como pulgones, ácaros y hemípteros, así como en insectos sedales (Surmagico, 2014).

Feromonas territoriales:

Se usan para marcar territorio, tal y como lo hacen los perros, los gatos y los grandes felinos, al orinar en el terreno donde viven (Surmagico, 2014).

Feromonas de agregación y congregación:

Se utilizan para agregar a otros miembros de la misma especie, tal y como hacen las hormigas cuando encuentran una fuente alimenticia, segregan un compuesto químico (feromona) que puede ser percibido por otros miembros y rápidamente estos llegan a la fuente de alimento (feromona de pista) (Surmagico, 2014).

Feromonas sexuales:

Las emiten algunas especies, normalmente la hembra en el caso de los insectos, y tiene por objeto hacerle saber al macho que es el momento ideal para el apareamiento (Surmagico, 2014).

Aislamiento e identificación de feromonas:

La utilización de las feromonas en el control de plagas, ha requerido el desarrollo de técnicas analíticas muy sensibles para su detección e identificación, debido a que se trata de sustancias que se encuentran en los sistemas naturales en muy pequeña cantidad (González, 2011).

Su aislamiento y purificación requiere técnicas físicas y cromatográficas adecuadas. El primer paso para el aislamiento de una feromona es comprobar que existe respuesta a una señal química, mediante un ensayo biológico en el que se evalúe un comportamiento que puede ser de seguimiento de pista, agregación, alarma o estimulo sexual (González, 2011).

Además, se ha de tener un buen conocimiento de la biología del insecto para, posteriormente, identificar la fuente de liberación del semioquímico en cuestión. Una vez identificado, se procede al aislamiento de la sustancia, por medio de una extracción con disolvente del insecto completo, de glándulas extirpadas del ovipositor; o una toma

de muestras de los volátiles emitidos por el insecto en un momento determinado (González, 2011).

La técnica de electroantenografía (EAG) permite detectar si los compuestos aislados provocan una respuesta en la antena del insecto. Sin embargo, la técnica de EAG ha de ir seguida por ensayos biológicos de comportamiento (en túnel de viento, olfatómetro…; Figura 1.2) para estudiar la respuesta específica de aquellos compuestos que hayan resultado biológicamente activos (González, 2011).

Aplicación de las feromonas:

El hecho de que las feromonas sean sustancias responsables de la comunicación entre insectos, las convierte en una potente herramienta para el control de los mismos. Las plagas provocan, cada año, importantes pérdidas para la agricultura, y por ello es importante lograr nuevos métodos de control, más eficaces, y sobre todo más respetuosos con el medio ambiente, que permitan el desarrollo de una agricultura sostenible (González, 2011).

La aplicación de feromonas en el control de plagas

se

dirige a

la detección

y

seguimiento de poblaciones y a métodos directos de control (González, 2011).

Estos últimos se basan, principalmente, en dos modos de acción: la atracción hacia trampas y la confusión sexual, aunque existen otros métodos de control (González,

2011).

Detección y seguimiento de poblaciones:

Se trata del uso de semioquímicos en trampas con cuatro propósitos fundamentales:

detección de insectos plaga, establecimiento de periodos de emergencia de adultos, trazado de mapas de distribución y evaluación de abundancia de plaga (González,

2011).

Además, estos datos de capturas proporcionan información para el establecimiento de calendarios para la aplicación de tratamientos insecticidas. Por ejemplo, en el caso de las polillas, las trampas de feromona resultan ventajosas frente a las trampas de luz convencionales por diversos motivos: son específicas, por lo que no se requieren grandes conocimientos en entomología para identificar los individuos capturados y no precisan de una fuente de energía (González, 2011).

Métodos directos de control:

Captura masiva

La técnica de captura o trampeo masivo, consiste en el uso de un elevado número de trampas por hectárea para controlar la plaga por captura de una proporción de individuos de la población suficientemente elevada (González, 2011).

Sin embargo, existen inconvenientes a su utilización: elevado coste por necesitar un elevado número de trampas con un diseño eficaz, la posibilidad de saturación de las mismas en casos de poblaciones muy elevadas o la captura únicamente de machos (en el caso de feromonas sexuales). La utilización de la captura masiva puede resultar ventajosa con trampas eficaces y potentes atrayentes, no solo para la captura de machos sino también de hembras (González, 2011).

Atracción y muerte/esterilización/infección:

Esta técnica difiere de la captura masiva en que una vez el insecto es atraído por el semioquímico, no queda capturado en una trampa si no que es expuesto a un cebo tóxico, infeccioso o esterilizante que lo convierte en un vehículo de infección o esterilización intraespecífico o directamente produce su muerte (González, 2011).

Confusión sexual La técnica se basa en bloquear la comunicación entre los insectos macho y hembra, mediante la saturación del medio con feromona sexual, para reducir o impedir las cópulas y, por lo tanto, evitar la reproducción de la especie (González,

2011).

Existen tres diferentes mecanismos por los que se puede conseguir la desorientación de los machos: adaptación/habituación, pistas falsas y camuflaje (González, 2011).

El primer mecanismo tendría efectos neurofisiológicos directos sobre el insecto por la exposición constante a elevadas dosis de feromona, provocándose una adaptación de los receptores antenales y/o la habituación del sistema nervioso central del insecto, impidiendo al macho responder a los niveles normales del estímulo de la feromona natural (González, 2011).

El seguimiento de pistas falsas ocurre cuando el macho recibe estímulo desde muchos puntos emisores de feromona que compiten con las señales de las hembras en pauta de llamada. Por último, el mecanismo de camuflaje tiene lugar si la concentración de feromona en el ambiente es tal que la estela natural de feromona queda enmascarada o camuflada por la sintética (González, 2011).

Ventajas del uso de feromonas:

Consiguen reducir poblaciones de la plaga por debajo del límite de daño

comercial, evitando los inconvenientes de los insecticidas convencionales. Son métodos de control de plagas respetuosos con el medio ambiente y no dejan

residuos.

Tienen

una

elevada

especificidad;

los

componentes

feromonales

no son

productos activos frente a otras especies. pueden usarse en programas de control integrado de plagas junto a otros métodos; por ejemplo permite su uso conjunto con el control biológico basado en enemigos naturales, al contrario de lo que ocurre con muchos productos insecticidas.

Es poco probable la aparición de resistencias, aunque se encuentran algunos trabajos donde se estudia el potencial para la aparición de resistencias tras el uso reiterado de la confusión sexual. (González, 2011).

Desventajas del uso de feromonas:

Requieren un conocimiento exacto de la estructura de la feromona y, en caso de

mezclas feromonales, de su composición exacta. Para los métodos basados en el trampeo, las feromonas empleadas han de ser de

alta pureza; pequeñas impurezas en la mezcla pueden reducir de forma considerable la respuesta de los machos. Muchos de los compuestos son muy inestables, descomponiéndose en pocos

minutos en presencia de luz u oxígeno. Se requiere una síntesis química económica para tener una relación

costo/beneficio favorable Su actividad puede ser altamente dependiente de factores fisiológicos (madurez

sexual) o factores climáticos (humedad, temperatura). Su eficacia también depende del momento, tipo y emplazamiento correcto de las

trampas.

Dispositivos emisores:

(González, 2011).

Para cualquiera de las aplicaciones mencionadas en el apartado anterior es necesario disponer de un dispositivo que emita el atrayente, de forma constante y duradera en el tiempo. Dependiendo de la técnica que se vaya a emplear, existirán unas necesidades de emisión que el dispositivo tendrá que satisfacer, por lo que resulta esencial el diseño adecuado del mismo. A la hora de diseñar un emisor de feromona, se han de tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • a) Naturaleza del dispositivo: actualmente, gran parte de los emisores son fabricados con materiales poliméricos, como PVC, PE, etc., que no son biodegradables. La tendencia actual en el diseño de emisores se basa en el uso de materiales biodegradables, que no produzcan contaminación ambiental.

  • b) Cinética de emisión: para que el uso de las feromonas en el control de plagas sea eficaz, se ha de conseguir que el emisor tenga una cinética de emisión adecuada. La cinética ideal es la de orden cero, aquella en la que la velocidad de emisión es constante con el tiempo, evitando una emisión inicial elevada y una carga residual alta al final de tratamiento. En cualquier caso, la mayoría de los emisores comercializados tienen cinéticas de primer orden que con el tiempo pueden resultar inadecuadas para el funcionamiento de la técnica en cuestión. Las de tipo exponencial serían las menos adecuadas ya que proporcionarían elevados niveles de emisión iniciales, descendiendo bruscamente hasta velocidades de emisión que podrían ser insuficientes.

  • c) Adaptabilidad a las necesidades de emisión: las características del emisor deberían ser fácilmente modificables, de manera que pueda adaptarse a distintas

aplicaciones y distintas condiciones climáticas. d) Sensibilidad a las condiciones climáticas: la mayoría de los emisores comerciales son muy sensibles a las condiciones climáticas, y sobre todo a la temperatura. En algunos casos, el aumento de la temperatura en unos pocos grados puede incluso triplicar la velocidad de emisión. Es importante que la velocidad de emisión sea poco sensible a las variaciones climáticas como la temperatura, la humedad relativa o incluso la velocidad del viento.

  • d) Emisión de mezclas feromonales: como algunas feromonas son mezclas de diversos componentes, estos deben emitirse en la proporción activa natural, lo cual no es fácil de conseguir.

  • e) Rentabilidad: su producción y aplicación deben ser económicamente viables. En la actualidad, los emisores comercializados no cumplen a la vez todos los requisitos anteriormente citados, y en algunos casos resultan poco eficientes (González, 2011).

Los tipos de emisores más importantes, disponibles en el mercado, son:

Laminados: formados por una lámina de material adsorbente que contiene la

feromona y cubierta a ambos lados por láminas de plástico semipermeables (estructura tipo “sandwich”). Las formas pueden ser variadas y algunas permiten la aplicación aérea. Fibras huecas: microcapilares de material polimérico llenos de feromona que se

emite por capilaridad. Microcápsulas: pequeñas cápsulas de material semipermeable, con diámetros

entre 1 y 1000 µm (Hall y Marrs, 1989), que contienen la feromona. Tubos de material polimérico: tubos de hasta 2 mm de diámetro y 20 cm de

longitud, que realizan la emisión a través de sus paredes. Rubber septa: piezas de goma en forma de copa, con gran capacidad de

absorción de feromona. Son muy baratos, de fácil suministro, pero tienen una vida útil muy corta y requieren muchas reposiciones. Materiales poliméricos: de formas y tamaños variados, que llevan adsorbida la

feromona Viales: que emiten la feromona a través de sus paredes semipermeables. A la

mayoría de estos emisores les afectan las condiciones ambientales, pueden ser contaminantes y no tienen una velocidad de emisión adecuada.

aplicaciones y distintas condiciones climáticas. d) Sensibilidad a las condiciones climáticas: la mayoría de los emisores

Sin embargo, muchos de ellos han conseguido introducirse en el mercado y algunos, como los rubber septa, que son baratos y de fácil aplicación, son considerados emisores estándar(González, 2011).

Feromona de rhynchophorus ferrugineus:

DESCRIPCIÓN: Difusor de ferrugineol, componente mayoritario de la feromona de agregación del picudo rojo de la
DESCRIPCIÓN:
Difusor de ferrugineol, componente mayoritario de la feromona de agregación del picudo rojo de la palm
Rhynchophorus ferrugineus. Indicado para trampas PICUSAN®.
Envases de 4 unidades en sobre barrera (contenidos en cestas porta feromonas, que se colocan directame
en las trampas).
Feromona de agregación de 800 mg.
Dispensador de tipo membrana permeable.
Envasado en sobres de aluminio-PE
Nombre comercial: FEROMONA DE RHYNCHOPHORUS FERRUGINEUS
Modo de acción:
Composición
Velocidad de difusión:
Feromona de agregación (atrae machos y hembras de picudos adultos).
Ferrugineol: 4-Methyl-5-nonanol, pureza 98-99,9%
4-5
mg/día
a
25
ºC
(3-10
mg/día
dependiendo
de
las
condicio
Duración aproximada:
meteorológicas).
90-120 días, en función de las condiciones ambientales.
Conservación:
En nevera, 2 años
Presentaciones:
PHEROSAN® Rhynchophorus Sd: 1000 mg
PHEROSAN® Rhynchophorus Alta Carga: 1500 mg
PHEROSAN® Rhynchophorus Baja Carga: 750 mg
Monitoreo:
Utilizar 1-3 trampas cada 3-4 Ha.
Colocar las trampas alejadas de ejemplares sensibles, ubicándolas en lugares sombreados, evitan
el sol directo.
Revisar las trampas una vez por semana, eliminando los individuos capturados después de
control y reponiendo el líquido y los atrayentes si fuera necesario.
 

Aspecto:

 

Monitoreo y captura masiva de picudos: PHEROSAN® Rhynchophorus

atrae machos y hembras (ratio: 60% hembras; 40% machos). Duración: 80-150 días, en función de las condiciones climáticas.

 

Indicaciones:

Trampa recomendada: PICUSAN® (específica para la captura de

 

picudos). Guardar en congelador en su envase original hasta el momento de su utilización (tiempo máximo de conservación: 14 meses)

Colocar la cesta en la trampa, sin abrir la tapa verde.

 

MODO DE EMPLEO:

 
 

Los dispensadores deben colocarse en el interior de trampas de tipo "cubo", como la TRAMPA BUCKET BÁSIC u otras trampas de tipo pit-fall.

Utilizar un dispensador de feromona por trampa. Si se desea, añadir también un difusor de la kairomona específica para Rhynchophorus sp., el cual aumenta la capacidad de atracción del dispositivo y ayuda a orientarse al picudo. Colocar los difusores en el colgador habilitado, en el interior de la tapa, para tal fin.

En el interior de la trampa se pondrá agua junto a algún atrayente, como trozos de dátiles, tejidos de palma joven, manzana, caña de azúcar, etc. para que fermente. Añadir una pastilla de insecticida autorizado (vapona), o alternativamente, un poco de jabón al agua.

Los programas de monitoreo y los de control mediante trampeo masivo deben estar activos durante todo el año, especialmente en los meses de más calor y épocas de poda o cosecha.

 
 
 

TRAMPEO MASIVO:

 
 

Viales de PE (membranas de liberación controlada) sellados con tapa de aluminio y dispuestos en interior de una cesta de PE que facilita la manipulación. Dimensiones del vial de PE: 2 cm diámetro x 3,3 cm altura.

Se realizan trampeos masivos para disminuir la presión de la plaga y controlar los niveles de
Se realizan trampeos masivos para disminuir la presión de la plaga y controlar los niveles de población. En
trampeos masivos la cantidad de trampas a utilizar depende de la densidad del palmeral y el nivel de
infestación.
Utilizar una densidad de trampas de 4-10/Ha. Como regla general deben disponerse las trampas en
cuadros separadas a unos 50 metros de distancia aproximadamente.
Cuando las palmeras están alineadas, como en avenidas, colocar una trampa cada 50 m.
 Supervisar las trampas periódicamente, reforzar aquellos lugares donde las capturas sean más
elevadas y reemplazar los difusores cuando sea necesario. Añadir agua y atrayente conforme sea
conveniente.
Importante → Para prevenir una posible infestación de las palmeras más próximas a las trampas es
aconsejable realizar un tratamiento preventivo sobre la corona, palmas y tronco con un insecticida
autorizado según legislación vigente.
 Este producto NO ES UN INSECTICIDA. Si sospecha que puede tener ejemplares de palmera
afectados diríjase a un profesional para su tratamiento.
Presentaciones  :  Ref: GRMO-0010BB Ref: GRMO-0100BB Sobres de 1 ud. / Cajas de 250
Presentaciones
:
Ref: GRMO-0010BB
Ref: GRMO-0100BB
Sobres de 1 ud. / Cajas de 250 sobres
Sobres de 1 ud. / Bolsa de 25 uds.
Monitoreo:…………………………………………………………………………………………………
Utilizar TRAMPA DELTA o TRAMPA FUNNEL.
Colocar 1 cápsula de feromona específica por trampa.
Colocar las trampas en el tercio superior del árbol, a principios de Marzo antes del inicio de
vuelos. Importante → Las trampas Delta deben instalarse con la abertura encarada hacia los vien
predominantes de la región.
Densidad de trampas: 2 trampas/parcela. En cultivos mayores de 3-4 Ha colocar 1 trampa/Ha.
preferencia colocaremos una en el centro del cultivo y otra en las lindes para determinar si la pl
ya está en el cultivo o definir los puntos de entrada.

Trampeo masivo:

Reducen la presión de la plaga y se puede utilizar como complemento a otros métodos de control, son efectivos como método de control por si mismo.

Utilizar TRAMPA FUNNEL junto con una pastilla de insecticida autorizado en el interior.

Colocar 8-10 trampas por Hectárea, en el interior de la parcela y en los bordes de la misma.

CONCLUSIONES:

Las feromonas sexuales son señales químicas naturales que son emitidas por los

insectos para comunicarse y atraer al sexo opuesto para la copula y de esta manera perpetuar la especie. En el campo agrícola es una alternativa eficaz en el control de plagas,

reduciendo el índice de aglomeración de las plagas perjudiciales para los cultivos, creando un ambiente de confusión masiva en la población de insectos. Aplicar feromonas como una herramienta de control sustentable de plagas es una alternativa que protege al ecosistema, reduciendo la emisión de pesticidas perjudiciales para el medio ambiente.

Controlar las trampas una vez por semana. Eliminar los insectos capturados. En trampas de substituir la base engomada cuando pierda su capacidad adhesiva. Niveles de Tolerancia: 2 individuos/trampa durante dos días consecutivos. Determinar el periodo tratamiento en función de las temperaturas durante el periodo. Tratar con productos autorizado seguir las instrucciones del fabricante. Mantener las trampas 2-3 semanas después de retirar el cultivo y sus restos.

pero

Bibliografía

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de

semioquímicos

en

el

control

de

plagas.:

https://riunet.upv.es/bitstream/handle/10251/12499/tesisUPV3667.pdf

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Romero López Angel Alonso, A. R. (2005). Feromonas y atrayentes sexuales de coleópteros Melolonthidae de importancia agrícola. Folia Entomológica Mexicana, 234.

Surmagico. (2014). Feromonas en insectos. Obtenido de Feromonas en insectos:

https://www.surmagico.cl/feromonas_en_insectos.htm

Jones, O.T. 1998. Practical applications of pheromones and other semiochemicals. p. 263- 356. In P.E. Howse, I. Stevens and O.T. Jones (eds.) Insect pheromones and their use in pest management. Chapman & Hall, London.

Karlson, P. and M. Luscher. 1959. 'Pheromones': a new term for a class of biologically active substances. Nature 183: 55-56.

Jutsum, A.R. and R.F.S. Gordon. 1989. Introduction. Pheromones: Importance to insects and role in pest management. p. 1-13. In A.R. Jutsum and R.F.S. Gordon (eds.) Insect pheromones in plant protection. John Wiley & Sons Ltd, Surrey,UK.

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