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CUANDO UN SER QUERIDO SE NOS VA:

Primero, debes saber que tu Ser Querido no ha muerto; que la muerte es una
ficción y una mentira, y nunca jamás tiene lugar. Esto es algo que deberías
aceptar dentro de tu Ser como una verdad del más alto orden.

Tu Ser Querido nunca estuvo más feliz ni más contento que en el momento de su
transición desde esta vida terrenal. Porque en ese momento él conoció la
libertad más grande, el goce más grande, la verdad más maravillosa: la verdad de
su propio ser de ser uno con Todo Lo Que Es, con Dios.

La separación terminó para tu Ser Querido en ese momento, y su reunificación con


el Todo de Todas las Cosas (DIOS) fue un momento glorioso en los cielos y en la
tierra. Fue un tiempo, en verdad, de celebración, no de duelo, aunque el duelo
es comprensible dada nuestra limitada conciencia de lo que está pasando
verdaderamente, así como la magnitud de nuestra propia pérdida personal, que
naturalmente estamos experimentando.

¿Dónde está tu Ser Amado ahora? En el mundo de lo absoluto en el que habita


Dios, y en todas partes. Es decir, no hay “aquí” o “allí”, hay simplemente “en
todas partes”. Así, en términos humanos, es posible decir que puede estar en más
de un lugar al mismo tiempo. Puede estar en dos lugares o en tres lugares o en
cualquier lugar en el que desee estar, teniendo cualquier experiencia que desee
tener. Porque ésta es la naturaleza de Dios y de todas las criaturas de Dios.
Y es que TODOS podemos elegir la experiencia de unidad y empatía hacia aquellos
a quienes amamos, lo mismo que cuando estábamos en el cuerpo. Lo que significa
que tu Ser Amado te ama incluso ahora, no en un sentido teórico, sino en un
sentido muy real, con un amor vivo que nunca morirá. Y ese amor eterno y para
siempre hace que tu Ser Amado venga hasta ti, este contigo, con tu solo
pensamiento acerca de él. Porque el pensamiento que le consagramos a la persona
que nos ama ejerce una atracción y una influencia que la esencia de un ser no
puede negar y no negará y nunca ignorará.

Tu Ser Amado está contigo incluso ahora, cuando lees esto, porque lo tienes en
tus pensamientos, y una parte de él está realmente ahí contigo. Si estás en
calma y muy sensible al momento, serás incluso capaz de percibirlo, de sentirlo…
quizás incluso de “oírlo”. Esto es verdad para toda la gente en todas las partes
y explica los miles y miles de informes que se registran cada año acerca de
“visitas” que seres queridos que se marcharon hacen a los que quedaron, informes
que psiquiatras, ministros, doctores y sanadores de todo tipo están ya
acostumbrados a oír y no cuestionan en absoluto.

A menudo lo que pasa es que tu Ser Querido que “vuela” hasta nosotros cuando
pensamos en él llega a nuestro espacio lleno de amor y compasión y completa
apertura hacia nosotros. Esa apertura permitirá al espíritu de nuestro Ser
Querido conocer y comprender completamente lo que estamos sintiendo y
experimentando.

Si pensamos en esa persona con tristeza, pesar y dolor, la tristeza que


experimentamos le será conocida a ese espíritu. Y, dado que el espíritu es ahora
puro amor, amorosamente buscará curar nuestra tristeza, porque le resultará
imposible no querer hacer eso.

Si, por otro lado, pensamos en esa persona con alegría y espíritu celebrante,
nuestra alegría le será conocida al espíritu de esta persona que hemos amado tan
profundamente, y se sentirá libre para ir a su próxima gran aventura, sabiendo
que todo está bien con nosotros. Volverá, eso es seguro. Volverá cada vez que se
piense en él.
Sin embargo, sus visitas serán alegres bailes en nuestra mente; maravillosas
conexiones bien claras; breves, pero brillantes momentos; sonrisas plenas.
Entonces su espíritu desaparecerá una vez más, contento por el pensamiento de tu
amor y de tu celebración por su vida, sintiéndose completo en su interacción
contigo, interacción que de ningún modo se acaba aquí.
Cuando podemos celebrar esta perfección, dejamos que el espíritu de nuestro Ser
Querido la celebre también, liberándolo para las inenarrables maravillas de su
realidad más amplia, honrando su presencia en nuestras vidas, en su antigua
forma física, en este momento y para siempre.
¡Celebra, celebra! A pesar del dolor, ¡celebra!, Y permítete un recuerdo
especial con sonrisas y lágrimas, sí, pero lágrimas de alegría por la maravilla
de Quienes somos, de Quien es tu Ser amado, y del inenarrable amor de un Dios
que pudo haber creado todo esto para nosotros. Lo que llamamos “muerte” es sólo
un paso más hacia la forma de vida en otra frecuencia.

Y el instante de esta “muerte” es una experiencia idéntica al abandono del


capullo de seda por la mariposa, el capullo de seda y su larva pueden compararse
con el cuerpo humano, un cuerpo humano transitorio, una casa ocupada de modo
provisional. Morir significa, simplemente, mudarse a una casa más bella… Desde
el momento en que el capullo de seda de deteriora irreversiblemente, cualquiera
sea la causa de este deterioro, va a liberar a la mariposa, es decir a nuestro
espíritu. Y en ese momento se logra romper las limitaciones del cuerpo físico,
como una mariposa liberada ya sin ningún tipo de ataduras ni encadenamiento….
Algún día, nos tocará a nosotros también, y un dulce encuentro sucederá, porque
los seres que nos encontramos en la vida después de la “muerte” son aquéllos a
los que más quisimos y nos precedieron.

Lo que llamas “Muerte” es la vida en otra forma. Dale la bienvenida a la


transición de tu Ser Amado con una dulce aceptación, porque lo que le está
sucediendo a él es un viaje maravilloso. ????

Belkys Ramírez.
(Extracto de varios libros)

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