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Según los psicólogos evolutivos, de los cuales se han encargado de estudiar no solo la

observación de las semejanzas y diferencias de los seres humanos, sino que también estudia
como la selección natural predispone no solo las características físicas apropiadas para
determinados contextos, si no también rasgos psicológicos y comportamientos sociales que
favorecen la conservación y propagan los genes, ha subrayado a nuestra naturaleza humana
como universal, que ha evolucionado por selección natural. Aunque parte de la herencia de
la evolución es nuestra capacidad humana de aprender y adaptarnos y, por consiguiente, de
ser distintos de unos a otros, es así como la teoría subraya el parentesco como resultado de
nuestra naturaleza humana común, en cuanto a la diversidad humana, es decir, en las
conductas, ideas y tradiciones que definen a un grupo, que se transmiten en generaciones la
notable variedad de actitudes y comportamientos de una cultura a otra, por tanto nos indica
el grado en que somos producto de normas y papeles culturales.

es decir que en cada cultura se fijan reglas particulares y que para normar estos elementos
de la vida social, se han incorporado influencias del ambiente para una adaptabilidad
cultural, así mismo la fuerza de esta varia las normas, así como las funciones que
representan las personas, todas las culturas influyen en las personas porque las compelen a
representar ciertos papeles, los teóricos de las funciones suponen, como William
Shakespeare, que la vida social es cómo actuar en un escenario teatral, donde los papeles
sociales sobreviven a quienes lo representen.

una analogía donde destacan dos puntos de vista de los cuales se encuentra: una perspectiva
evolutiva, que subraya el linaje humano y una cultural, que acentúa la diversidad, es decir
que las dos expectativas planteadas se enfatiza en una sola similitud originando un
comportamiento adaptativo en un grupo socio-cultural, o sea que se adhieren a grupos, se
conforman y reconocen distinciones de posición social, ya que nuestros genes diseñan un
cerebro humano adaptativo y un disco duro en el que se graba el software de la cultura; en
consecuencia las conductas universales que definen la naturaleza humana proceden de la
semejanza cultural, en otras palabras, las erudiciones difieren a merced de la adaptabilidad
de los seres humanos; pero tras la superficie de estas variaciones, los psicólogos que
estudian las culturas perciben una “universalidad esencial”. Como miembros de una
especie, los procesos en que se basan nuestras diferentes conductas resultan los mismos que
en otras partes.

las características que fomentan la perpetuación de adaptabilidad de los individuos en la


sociedad y que repercute en la perpetuación de los genes , por tanto estos ha denominado
dos puntos de vista de los cuales se encuentra: una perspectiva evolutiva, que subraya el
linaje humano y una cultural, que acentúa la diversidad, es decir que las dos expectativas
planteadas se enfatiza en una sola similitud originando un comportamiento adaptativo en un
grupo socio-cultural, o sea que se adhieren a grupos, se conforman y reconocen
distinciones de posición social, ya que nuestros genes diseñan un cerebro humano
adaptativo y un disco duro en el que se graba el software de la cultura; en consecuencia las
conductas universales que definen la naturaleza humana proceden de la semejanza cultural,
en otras palabras, las erudiciones difieren a merced de la adaptabilidad de los seres
humanos; pero tras la superficie de estas variaciones, los psicólogos que estudian las
culturas perciben una “universalidad esencial”. Como miembros de una especie, los
procesos en que se basan nuestras diferentes conductas resultan los mismos que en otras
partes.