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5533 – TEORÍAS INTERACCIONISTAS Y CONFLICTIVISTAS DE LA DESVIACIÓN Y EL DELIRIO

Segunda clase de sociología Jurídica.

Tema: desviación y el delito. En esta ocasión voy a centrarme en el análisis de la desviación y el delito desde la
perspectiva del Interaccionismo Simbólico y del Conflictualismo o las Teorías Críticas. He querido centrarme en estos
dos paradigmas que suelen tener algunas complicaciones para el alumno.

El Interaccionismo tiene una visión microsociológica, intenta construir el sentido de la realidad que construyen los
grupos, los individuos entre sí en la comunicación cotidiana. Sabemos que la realidad para el Interaccionismo no es
algo dado, sino que tiene múltiples perspectivas y no se puede decir a ciencia cierta cuál es de todas esas
perspectivas la verdadera realidad. La noción de la realidad entonces es construida en forma interaccionada entre los
individuos mediante la comunicación. Los individuos van seleccionando los distintos elementos que conforman la
realidad social y le van dando un sentido que es importante para orientarse en la vida social, y en este sentido la
realidad social, los grupos dejan de lado muchos elementos que no tienen ninguna significación porque no están
directamente en contacto con todos ellos, la realidad es como una caja de muchos elementos y la mente a través de
una construcción social va organizando esos elementos dispersos y dándole un sentido complejo que nos permite
guiarnos en la vida cotidiana.

Respecto a la Desviación y el Delito, hagamos una simple referencia a los consensualistas, éstos sostienen que la
desviación es inevitable, que incluso tiene una funcionalidad para el sistema social y que todos cometemos de alguna
manera un tipo de desviación en nuestra vida, pero no obstante se ponen pese a esta realidad en mecanismo las
funciones de control. En el caso incluso en las Teorías de Merton hacen referencia a cómo a veces las distancias entre
los objetos deseados, los valores del éxito concretamente o aquellos objetos que implican la realización personal de
los individuos, nos muestran que los caminos para alcanzarlos son escasos; esa escases de oportunidades provoca
algunas desviaciones o algunas conductas que son más bien atajos.

Acá hay que centrarse en la idea de que el Funcionalismo o el Consensualismo tienen una visión macroestructural y
de alguna manera las acciones individuales están constreñidas dentro de un conjunto de normas y de valores que
limitan evidentemente la autonomía personal y además pareciera como que la definición de la desviación y del delito
está establecida institucionalmente desde el propio sistema social definen ciertas conductas como malas o buenas o
indeseables. Pareciera en este sentido que esa calificación es el logro de un consenso que se establece diríamos
oficialmente y es el parámetro pa4ra juzgar nuestras acciones.

Ahora sí vamos al Inetraccionismo que tiene una mirada opuesta, porque se ubica más bien desde lo
microsociológico, es una visión fuertemente subjetivista, y en éste sentido la gran diferencia que marca con las
teorías Funcionalistas es que los Interaccionistas consideran que la desviación y el delito no es un concepto ya
establecido, determinado objetivamente, sino que son los grupos los que van calificando una acción como desviada o
no. En la sociedad hay una diversidad de grupos sociales de intereses contrapuestos que tienen una visión respecto a
los mismos hechos diríamos jurídicos por ejemplo, en el caso de un delito, una mirada completamente diferente a la
de los otros; incluso en relación a los valores, ciertos valores socialmente admitidos como correctos desde el punto
de vista general o macrosociológico, muchos grupos definen esos valores como antivalores; es decir que cuando
definimos lo que se entiende como la valentía, tendrá distintas valoraciones o calificaciones o consideraciones de
acuerdo a la mirada que efectúan los individuos en interacción y estará constreñida a un ámbito específico que a lo
mejor tiene una valoración completamente diferente a la de otros grupos sociales.

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Dentro de los Interaccionistas podemos considerar tres grandes aportes teóricos que configuran una familia de ideas
teóricas que no son contradictorias entre sí sino más bien podríamos decir complementarias y se fueron
construyendo a lo largo del tiempo terminando por constituir un cuerpo teórico que destaca al Interaccionismo
respecto de los otros dos enfoques o paradigmas.

Veamos en la pantalla, lo hemos sintetizado:

 Teorías de la reacción social o “Llabelling Approach”


 Teorías del Aprendizaje Social
 Teorías del Control Social

En la placa siguiente nos sirve de mucho la conceptualización que hace Becker acerca de la desviación y la
conformidad. Nos dice:

LA TEORÍA DEL ETIQUETAJE


(Interaccionismo Simbólico)

Howard S. Becker (Los “outsiders”)


“…la desviación y la conformidad se definen no tanto por las acciones de las personas como
por las respuestas del entorno social a esas acciones.

Es útil la definición de Becker porque está claramente marcada la diferenciación respecto a otro conjunto de teorías
por parte de los otros paradigmas. Aquí hay una evaluación intersubjetiva del grupo respecto del acto en cuestión, no
está dado de antemano un acto como desviado o más todavía que sea necesariamente un delito. Desde ya podríamos
adelantar como crítica que pareciera que muchas acciones son casi universalmente admitidas como desviantes o
directamente como un delito, un crimen, podría ser el incesto; en general podríamos decir que universalmente son
acciones repudiadas. Pero en fin, esto es un adelanto de la crítica que vamos a hacer al final de la clase de hoy.

Dentro del conjunto de teorías del Etiquetaje, encontramos el aporte de Lemmert .

TEORÍA DEL ETIQUETAJE


(Interaccionismo Simbólico)

Edwin Lemert
 Desviaciones primarias: episodios de transgresión que apenas provocan reacción por parte de los
terceros. Es decir, una inocente actitud o gesto; ejemplo que pone Masión es de aquél que se
pone un poquito alegre por una copa de más. Apenas provoca una reacción por parte de los
terceros, no hay ningún problema, es una desviaciónpero no tiene demasiada connotación social.
 Desviaciones Secundarias: cuando la calificación de una desviación se la aplica a una persona y
ésta actúa en consonancia con esa marca social. Ha habido una evaluación del grupo y se
adjudica el carácter de desviado a esa persona.

Goffman califica al estigma como una marca, una etiqueta que se pone a una persona a la que se le adjudica un
hecho desviado, tiene connotaciones negativas, incluso hace referencia a la andadura delictiva o transgresora; es
decir una vez etiquetado la acción como desviada y adjudicada a la persona en cuestión, ésta se puede llegar a
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adjudicar a sí misma ese estigma, creérselo y actuar en consecuencia (hay una andadura delictiva). Incluso también
hay un etiquetaje retrospectivo, es decir, aplicada un estigma o una marca determinada una persona se reinterpreta
su vida pasada en función de esa marca, incluso pareciera que el público involucrado comprendiera unas actitudes
pasadas a la luz de este hallazgo que ha sido el etiquetaje puesto a una acción determinada como desviada.

Este primer grupo de teorías, las llamadas Teorías de la Reacción Social, está claramente especificado en su título “la
reacción social” los hechos no son en sí mismos desviados o no, sino de acuerdo a la reacción que provoca y cómo es
evaluada. De hecho si hacemos un análisis comparado de distintas culturas los mismos hechos pueden ser evaluados
de distintas formas de acuerdo a los parámetros culturales. Pero aún dentro de una misma sociedad, los mismos
hechos pueden ser valuados también de diferentes perspectivas. El ejemplo que incluso pone el autor Masiones y
Plamer: “dos compañeras de habitación, una de ellas le toma el vestido a su compañera porque necesita por una
salida eventual”, cómo se lo puede considerar? como un robo o simplemente se lo tomó prestado?. Si estos hecho
ejercidos o provocados por individuos que pertenecen a determinados grupos de poder o de privilegio, esos mismos
hechos serán calificados benévolamente si lo hacen otros grupos más bien pertenecientes a sectores marginados o
de una carencia de poder?. Esta ejemplificación marca una diferenciación evidentemente subjetiva, muy relativa.
Cómo se puede considerar el mismo hecho de una manera tan diferente, evidentemente ha sido el resultado de una
calificación grupal.

Ahora el segundo grupo de Teorías Interaccionistas, diríamos la de asociación diferencial o del aprendizaje, es un
complemento a las anteriores. Sutherland nos dice que nadie nace delincuente, no es algo que se hereda, sino que se
va aprendiendo en función de la imitación que implica el contacto con determinados grupos que lo podrán orientar al
individuo hacia la conformidad o hacia el delito. Podríamos decir en términos populares “dime con quién andas y te
diré quién eres”; es una manera de decir que aprendemos conductas o incorporamos valores de acuerdo a las
personas con las que nos encontramos implicadas, relacionadas o comprometidas. Esto fue un aporte hecho en los
años 40 y tenía mucho que ver con los delitos contra la propiedad en particular y haciendo referencia sobre todo a la
delincuencia juvenil. También dio pie a diferenciar lo que eran los delitos comunes y aquellos delitos
conceptualizados como de guante blanco.

El tercer grupo de Teorías Inetraccionistas están vinculadas a una visión más racional. Se supone que el individuo
evalúa el resultado de sus acciones pensando en la reacción que va a tener en los demás, tratando de ver más allá del
hecho inmediato cuáles podrán ser las calificaciones que recibirá la reacción incluso punitiva que podrá tener por
parte del grupo. Esto tiene que ver evidentemente con una relativa visión del delito que no es algo malo como dije y
reafirmo ya establecidamente como incorrecto, sino dependerá de la reacción. El individuo en este caso está
pensando en esa reacción. El autor que representa esta teoría es Hirschi.

TEORÍAS DEL CONTROL SOCIAL


Travis Hirschi y la teoría del Arraigo Social (Teoría del Control)
Supuesto:
 Conducta “lógico-racional”: mayor ventaja material sobre el riesgo. La conducta lógico-racional
evalúa si pierde o si gana con una conducta x, cuál será el costo que tiene que pagar para
obtener algunos beneficios.
 Este supuesto es válido tanto para explicar las conductas desviadas como las conductas de
conformidad. Es decir tanto para la conformidad respecto a las normas y valores del grupo como
el desafío a las normas establecidas por el grupo en cuestión.

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Explica que:
“Si el individuo rompe con los nexos sociales que lo unen a determinados grupos en los que está implicado,
significará una sensible pérdida para esa persona”. Se refiere al costo, cuán alto es el costo y cuán alto es el
beneficio que pueda llegar a obtener. Se supone normalmente un beneficio material o puede ser de tipo simbólico.
De qué dependerá entonces, las oportunidades que le otorga estar implicado dentro de un grupo o estar en otro
grupo.
Esto lo pensó Hirschi en 4 dimensiones, pensando en las múltiples dimensiones que obligan a los individuos a
conformarse cada vez más y obtener mayores beneficios con su implicación n las actividades o en los valores, en las
conductas sostenidas por un grupo determinado.
Decía que el control social es eficaz porque la gente anticipa el resultado de sus acciones, lo que depende de las
Las relaciones sociales fomentan la conformidad, según qué tipo de relaciones tengamos habitualmente, con quienes
nos relacionemos, vamos a ir incorporando valores, normas y nos vamos a sentir de alguna manera controlados por
los miembros que conforman el grupo al que estamos habituados a tratar; si hacemos algo medio extraño a lo
normal, seguramente los otros nos van a rechazar porque queremos la conformidad, la aceptación del grupo, esto es
natural y digamos antropológicamente se remonta a tiempos muy antiguos, la constatación de la conformidad es casi
un comportamiento animal, es decir vivir en sociedad, vivir en forma grupal es natural al hombre.
La estructura de oportunidades, si estamos habituados a convivir o participar de las actividades de un grupo o nos
sentimos orientados perfectamente dentro de él, tendremos posibilidades de aprovechar las oportunidades
legítimas. Evidentemente se encontrarán mayores ventajas en la conformidad. Podría darse que a lo mejor ese grupo
no tenga demasiadas oportunidades legítimas, y acá vendrá seguramente la desviación.
La implicación, si el grupo en el que estamos involucrados tiene actividades ilícitas, se dedican al narcotráfico,
evidentemente no nos va a inhibir en el comportamiento desviado sino por el contrario estaremos fuertemente
comprometidos con ese tipo de actividad.
Las creencias.
Estas dimensiones implican resultados hacia la conformidad o hacia la desviación. Tiene similitudes en cierto modo
con la Teoría de Sutherland pero en este caso entiendo que la gran diferencia con Hirschi es que Hirschi tiene en
mente un prototipo humano que es fuertemente racional, la persona evalúa el resultado de sus acciones; y esto
podríamos decir también es muy común esta actitud racionalista o cocebir las conductas humanas como motivadas
por razonamientos fríamente establecidos con una cierta visión antropológica del liberalismo. Por ejemplo pensemos
en la actitud del consumidor: evalúa el precio, la calidad y las ventajas que puede obtener de un producto y actúa en
consecuencia.
Evaluemos entonces el conjunto de las Teorías Interaccionistas.
Vimos entonces que los interaccionitas tienen una visión de la desviación eminentemente subjetiva, es relativista,
para ellos las cosas no están dadas, sino depende de cómo los grupos evalúen y cómo califiquen esa actitud a favor
de la conformidad o la desviación. Esto hace un planteo evidentemente muy dinámico, muy flexible, que para algunos
críticos no sirve de mucho para comprender actitudes típicamente delictivas; ese relativismo puede ser complicado a
la hora de evaluar por ejemplo la culpabilidad de la persona, si es todo tan relativo y depende de quiénes lo evalúen
podríamos adjudicar esa subjetividad también a las instituciones y en esto quizá nos debería hacer reflexionar, en
buena medida sabemos que existen en las decisiones judiciales una carga subjetiva muy fuerte, sean en prejuicios,
sean en una visión clasista, o en concepciones ideológicas determinadas, pueden involucrar diríamos en las
decisiones judiciales elementos que no son asépticos, la justicia evidentemente como es humana tiene muchas
falencias y entre esas está una cierta parcialidad que a veces incluso es inconsciente.

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Las Teorías Interaccionistas nos permiten ver la relatividad también de los hechos sociales que digamos muchas veces
nosotros desde una perspectiva muy personal, muy etnocéntrica evaluamos una manera demasiado crítica y no
contemplamos las múltiples facetas que tiene un hecho para ser evaluado convenientemente.