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La Cuarterona y Cecilia Valdés: críticas sociales del Puerto Rico y Cuba del Siglo XIX.

Por: Anyolina Guzmán Abreu

“La Voz de Centro” que se transmite a través de WKQ, en esta ocasión nos
presenta un análisis de las obras La cuarterona, del puertorriqueño Alejandro Tapia;
y Cecilia Valdés, del cubano Cirilo Villaverde; así como detalles sobre la vida de
sus autores. Esto lo hace a través de la mirada del Dr. Ramón Luis Acevedo; invitado
al programa con estos fines.
De acuerdo al doctor Acevedo dichas obras fueron consideradas las más
importantes de las Antillas, en el siglo XIX. Ambos escritores se destacaron como
grandes autores antillanos de la época. Por un lado tenemos a un Alejandro Tapia
que cultivó prácticamente todos los géneros: teatro, poesía, novelas, artículos de
costumbres, etc.; y por el otro tenemos a un Cirilo Villaverde que fue: periodista,
narrador, novelista, articulista de costumbre, etc., además de abogado y maestro.
Tapia, considerado por el Dr. Manrique Rivera como “el padre de la literatura
puertorriqueña” debido a su versatilidad como escritor; nació en San Juan, P.R., en
el 1826. Su madre era de Arecibo y su padre español, que debido a problemas de
salud, debió establecerse en España. Criado por su madre, bajo condiciones
económicas limitadas, debió estudiar una carrera corta y lo hizo en contabilidad lo
que le permitió trabajar en una hacienda cañera en Ponce. Fue uno de los primeros
escritores puertorriqueños y es considerado como la figura más destacada en el teatro
del siglo XIX. Dentro de sus obras más destacadas tenemos: La palma del cacique,
que es una novela corta de corte costumbrista en la que habla sobre la conquista de
Puerto Rico, la rebelión de los indios, etc.; y otras como: Cofresí, Póstumo el
transmigrado, Póstumo el envirginado, etc.; novelas satíricas sobre la España de la
época; exponiendo en esta última, sus ideas feministas. Además escribió importantes
biografías o semblanzas, y, de acuerdo al Dr. Acevedo, “su obra destaca las bases
de la nacionalidad puertorriqueña”. También escribió Mis memorias en donde habla
del puerto Rico de su infancia, en la década del 30 y principios de la década del 40.
Aquí, según el Dr. Acevedo, plasmó su verdadero sentir debido a que no tenía la
intención de publicarla, sino hasta después de su muerte. Afirma, además, que la
misma no solo es su biografía sino la de Puerto Rico. Dentro de sus obras de teatro
destaca La cuarterona una obra costumbrista, escrita justo después de su regreso de
Cuba. En su última obra, La parte del león, denuncia la doble vara de medir al
momento de juzgar al hombre y a la mujer. Finalmente, falleció en San Juan, en el
1882, durante una exposición en el Ateneo Puertorriqueño.
Por otro lado, Villaverde nació en Pinal del Río, en el 1812, en un ingenio
donde se crio debido a que su padre era el médico que atendía a los enfermos del
lugar. Al crecer en este ambiente tuvo la oportunidad de conocer los horrores de la
esclavitud, afirma el Dr. Acevedo, y según él, esto le permitió apreciarlo de forma
crítica debido a que carecía de intereses creados; hecho que fue crucial a la hora de
escribir su novela Cecilia Valdés. Aún joven se trasladó a la Habana en donde realizó
estudios de Humanidades y Derecho. Más tarde empezó a trabajar como abogado;
pero debido a discordancias con el sistema judicial decidió dedicarse al magisterio
y al periodismo. Trabajó en varios periódicos y durante la década de 1830 publicó
cuentos y novelas breves. Perteneció, además, a la tertulia de don Domingo del
Monte, de las que obtuvo grandes beneficios y el estímulo para escribir sus novelas.
De su novela Cecilia Valdés publica algunos capítulos, en el 1838, en el periódico;
más adelante las publica recopiladas en un pequeño libro; finalizándola cuarenta
años más tarde en el1882. También publica otra obra: La excursión a la vuelta de
abajo, de la que el Dr. Acevedo afirma ser una obra costumbrista; una crónica, en la
que Villaverde describe esa zona tabacalera en donde también había azúcar. Una
obra rica en elementos realistas, en opinión del doctor Acevedo.
Villaverde al igual que tapia fue un opositor al régimen español colonial en
Cuba, en sus artículos periodísticos lo hizo saber; por lo que fue arrestado.
Permaneció preso en la Habana durante unos 6 meses y por sus ideas anti
colonialistas y anti esclavista estuvo a punto de ser condenado a muerte. Logró
escapar a la Florida y para luego dirigirse a New York, donde forma parte de una
comunidad antillana de desterrados muy liberales y separatistas. Allí publica un
periódico llamado “La verdad”, también se hace secretario del general Narciso
López, quien llegó a ser su inspiración política.
El Dr. Ramón Luis Acevedo indica que Tapia y Villaverde pertenecieron a un
sector peculiar de la sociedad antillana, ocupada por autoridades de la aristocracia,
que consistía de un sector más modernista de profesionales que vivían de su
educación. Esto les permitía una libertad que no poseían aquellos apegados al
comercio o a la agricultura. Este sector resentía el hecho de ser gobernados por
personas carentes de educación; considerados menos aptos para dirigir el país.
En cuanto a la trama y a los personajes de las obras el Dr. Ramón Luis
Acevedo inicia con La cuarterona diciendo que la misma no es muy extensa por
tratarse de una obra de teatro. También afirma que Tapia, utiliza sus personajes para
representar a la sociedad esclavista antillana de la época y que la desarrolló en la
Habana debido a su establecimiento allí por algún tiempo; lo que le permitió
entender que las dramatizaciones allí serían más asertivas. En Puerto Rico la
esclavitud no tenía la misma relevancia que en Cuba, y mucho menos existía la
aristocracia. La obra se desarrolla en casa de una condesa, dueña de un ingenio
cañero. Carlos, su hijo, estudió medicina en el extranjero y a su regreso conoce a
Julia; una joven cuarterona criada por la condesa como una hija. Se enamoran pero
ella lo rechaza por no defraudar a la condesa; y tampoco deseaba dañar a Carlos.
Ella sabía que esa sociedad, afirma el Dr. Acevedo, era una cargada de prejuicios
raciales; pero para Carlos esto le era indiferente. Para el Dr. Acevedo, Julia no había
internalizado el prejuicio, al que veía como algo artificial y que, por lo tanto, no se
sentía inferior a Carlos. Por otro lado, la condesa quería casar a Carlos con Emilia,
la hija de don Críspulo, un rico comerciante del lugar. A este le interesaba
emparentar con la nobleza y a la duquesa; el dinero de este. Es entonces que ella se
inventa que ambos son hermanos para lograr separarlos. Carlos decide, entonces,
aceptar el matrimonio con Emilia ante la imposibilidad de casarse con Julia.
Mientras se efectuaba la boda, Julia aparece luego de haberse tomado unas pastillas
y muere en los brazos de Carlos. Luego surge Jorge, un esclavo que se convierte en
la conciencia de la sociedad, y revelándose en contra de la condesa confiesa que julia
no es hermana de Carlos sino que es hija de Críspulo, quedando finalmente la
condesa repudiada por su hijo.
En cuanto a la obra Cecilia Valdés, el Dr. Acevedo asegura que es una obra
extensa; en que Villaverde realiza una pormenorizada descripción de la Habana del
1830. En esta obra, al igual que en la de Tapia, hay una familia rica: doña Rosa, su
esposo, un comerciante español; y un hijo, Leonardo. Este se enamora de Cecilia
Valdés, una mulata que vivía con su abuela y que no conocía a su padre. El Dr.
Acevedo la describe como una bella, sensual y ambiciosa joven que anhela mejorar
su condición social relacionándose de alguna manera con un hombre blanco; y que
ve en Leonardo la ocasión de ver cumplido sus sueños. A Leonardo, que es un
supuesto estudiante y que lo único que hace es divertirse y gastar el dinero, sus
padres lo quieren casar con la hija de los dueños de la hacienda cafetalera. Este es el
consentido de la madre, quien resiente el hecho de que su esposo haya tenido una
hija fuera del matrimonio, aunque nunca la conoció. Luego resulta que Cecilia es la
hija, por lo que la relación con Leonardo resulta una incestuosa.
Al final cuando Leonardo decide casarse; Cecilia desesperada le pide a un
mulato, llamado Pimienta, que impida esa boda. Este mal interpretándola asesina a
Leonardo en la puerta de la Iglesia y con esta tragedia culmina la obra.
Tanto el moderador del programa con el invitado, concluyeron que en ambas
obras se plantea el problema de la desigualdad social, el racismo y la esclavitud. En
Cecilia Valdés se veía claramente el incesto como resultado de los prejuicios
sociales, plantea el Dr. Acevedo; y las relacionase desiguales de poder entre las
castas de esta sociedad antillana. Según él, el contraste entre Carlos y Leonardo era
uno muy marcado. Mientras que Carlos no estaba de acuerdo con la esclavitud y la
desigualdad y tampoco le interesaba el dinero; Leonardo era un abusador con los
esclavos, un vago irresponsable que solo servía para despilfarrar el dinero. Ambas
obras diagnostican la sociedad antillana de la época.
Aunque Tapia no podía ofrecer muchos detalles en su obra, por tratarse de una
obra de teatro; sin embargo, mostraba claramente los diferentes estratos de la
sociedad; en cambio Villaverde debido a la extensión de su novela presentaba un
panorama mucho más amplio y abarcador. Su obra no solo presentaba los diferentes
estratos de la sociedad, sino que, presentaba los distintos grados que había dentro
de esos estratos porque, por ejemplo, no era lo mismo un esclavo de un ingenio
azucarero que el de uno cafetalero, o el esclavo que servía dentro del hogar.
En fin tanto Villaverde como Tapia fueron grandes escritores cuyas obras son
un legado para las Antillas. Una censura en contra de la esclavitud, la opresión y el
racismo; dos voces en una, contra la desigualdad social.