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La Iconografía

La iconografía (palabra compuesta de icono y


grafe -descripción-) es la descripción de las
temáticas de las imágenes y también el tratado o
colección de éstas. El término está vinculado a la
colección de imágenes (en especial aquellas que
son antiguas) y al tratado descriptivo sobre éstas.
Los matices de su diferencia conceptual con la
iconología son a veces poco precisos.
La noción de iconografía está relacionada con el concepto de
iconología, que es la rama de la semiología y la simbología
dedicada al análisis de las denominaciones visuales del arte.
La iconología estudia cómo se representan valores y
virtudes a través de figuras de personas.
La diferencia entre ambos términos es sutil: mientras que la
iconografía se centra en la descripción de las imágenes, la
iconología realiza un estudio más amplio con clasificaciones
y comparaciones.
La iconografía no es una interpretación, sino una
clasificación mediante el establecimiento de un nexo entre
un nombre, un concepto o un texto con figuras, alegorías,
representaciones narrativas o ciclos, y es posible sólo
cuando las obras poseen una base lingüística.
MÉTODO ICONOLÓGICO:

En la obra de arte la forma no se puede separar


de su contenido, teniendo un sentido que va
más allá y que comporta valores simbólicos. No
sólo hay que estudiar la obra de arte como algo
estético sino como un hecho histórico
Según Panofsky el estudio de una obra seguiría tres pasos:

1. Análisis preiconográfico: Se analiza la obra dentro


del campo estilístico ubicándola en el periodo artístico que
el tratamiento de sus formas indiquen.

2. Análisis iconográfico: Analiza los elementos que


acompañan a la obra, sus diferentes atributos o
características, siguiendo los preceptos que este método
impone.

3. Análisis iconológico: Analiza la obra en su contexto


cultural intentando comprender su significado en el
tiempo en que se ejecutó.
Análisis según el método de lectura e interpretación de Panofsky

Gabriël Metsu (Leiden,


enero de 1629 -
Ámsterdam
Análisis pre-iconográfico: Podemos observar la
representación de dos mujeres. Una sentada y la otra de
pie.
Entre ambas se encuentra un perro que mira a la segunda.
La que está sentada está observando con atención un papel
que sujeta con su mano derecha; con la otra sostiene una
lupa. El asiento sobre el cual está, se encuentra encima de
una tarima de madera. La otra mujer sujeta con su brazo
izquierdo un cubo de metal. Con la mano derecha descorre
una cortina que oculta un cuadro sobre el mar agitado.
Ambas mujeres están en el interior de una habitación que
tiene una ventana (a la izquierda) por la cual entra luz.
También observamos muebles y accesorios repartidos
entre estas dos paredes y un espejo colgado en la pared
frontal.
Análisis iconográfico: (iconografía se centra en la descripción de las imágenes)

En esta obra, Metsu presenta el agradable tema de la joven


dama que lee un mensaje sentada junto a una ventana,
mientras la sirvienta espera y mira la marina que cuelga de
la pared, descorriendo la cortinilla. La criada no parece
muy interesada por el cuadro. Su movimiento es
indiferente. La vestimenta de ambas mujeres, además de
sus tocados en la cabeza, nos hace vislumbrar la época a la
que pertenecen –probablemente el norte de Europa en el
siglo XVII-.
Podemos sospechar que la dama acaba de recibir una carta,
que le ha sido entregada por su sirvienta, la cual todavía
sujeta el sobre en el que venía introducida. Sin duda, este
cuadro representa la segunda parte de una historia de amor
Análisis iconológico:
La obra trata de la atención visual. Yuxtapone diferentes
formas de hacer presentes las cosas ausente: la carta, un
cuadro en la pared y un espejo.
Metsu se las ingenia para llamar la atención sobre el acto
de mirar.
La dama dedica a la carta la atención que antes estaba
prestando a la superficie de su bordado, ahora en su
regazo; su concentración queda subrayada por el zapato
que ha dejado caer al suelo. Inclina la carta hacia la luz
de la ventana para verla mejor; la doncella levanta la
cortinilla para dar un vistazo al cuadro y a su vez es
mirada por el perro.
El espejo se repliega en sí mismo y no refleja más que el
emplomado de la ventana contigua. La condición
fragmentaria de lo que se presenta a la vista –el cuadro medio
cubierto por la cortina, la carta vuelta hacia la luz, el espejo
que refleja su capacidad de reflejar- incrementa nuestra
atención, pero en modo alguno parece que ponga la vista en
entredicho. La vista queda específicamente relacionada a
representaciones de lo que está fuera de ese interior. Se
relaciona con el mundo de donde la carta procede. De hecho,
el sobre está todavía en la mano de la sirvienta que la ha
traído. Pero Metsu se concentra decididamente en las
superficies presentes. La carta es una superficie observada y
deja a la mujer inalterada.
EL ARTE PALEOCRISTIANO
EL PRIMER ARTE
CRISTIANO
EL CONTEXTO HISTÓRICO DONDE SURGE
EL ARTE PALEOCRISTIANO

EL CRISTIANISMO SE DESARROLLA EN LOS ÚLTIMOS


SIGLOS DE HISTORIA DEL IMPERIO ROMANO (s. IV-VI)

HASTA EL AÑO 311 EDICTO DE MILÁN (311)


LIBERTAD RELIGIOSA
• ENFRENTAMIENTOS CON EL TOLERANCIA DEL CULTO
ESTADO ROMANO POR NEGARSE CRISTIANO
A RECONOCER EL CULTO IMPERIAL (LA PAZ DE LA IGLESIA)
Y EL CARÁCTER DIVINO DEL
EMPERADOR . AÑO 391 EL CRISTIANISMO SE
CONVIERTE EN LA RELIGIÓN OFICIAL
• PERSECUCIONES DECRETADAS POR DEL IMPERIO ROMANO.
VARIOS EMPERADORES. PROHIBICIÓN DE LOS CULTOS
PAGANOS.

SE DESARROLLA UN ARTE
CLANDESTINO, CON UN LENGUAJE
SENCILLO Y SIMBÓLICO.
ES UN ARTE POBRE DESDE EL PUNTO REFORZAMIENTO DEL PODER
DE VISTA TÉCNICO Y MATERIAL. DE LA IGLESIA Y FIN DE LA
SE FORJA LA ICONOGRAFÍA CLANDESTINIDAD
CRISTIANA.
EL ARTE PALEOCRISTIANO
ARQUITECTURA ARTES PLÁSTICAS

NATURALEZA DEL ARTE PALEOCRISTIANO

El primer arte cristiano es un puente entre dos culturas: la clásica de la


antigüedad y la cristiana medieval. Su fin era estrictamente religioso.
Se trata de un lenguaje al servicio de la liturgia y la verdad revelada. Por
ello, la representación de la verdad espiritual predomina en detrimento de
la verdad física. Por esta razón, el arte paleocristiano es un arte anticlásico:
se subraya su sentido simbólico y expresivo. El arte plástico será una
narración clara y concisa, con un fuerte carácter didáctico y pedagógico.
Estéticamente sigue la línea marcada por el arte romano bajo-imperial:
tendencia a la esquematización conceptual.
EL ARTE PALEOCRISTIANO: LA ARQUITECTURA.

Cuando a finales del siglo IV


(313, Edicto de Milán) se
autoriza el culto cristiano se
emprende la construcción de las
primeras iglesias, ya de
dimensiones considerables. Se
escoge el modelo de la
BASÍLICA ROMANA (antes
tribunal y sede del mercado),
por su concepción espacial y
capacidad de acogida de
grandes multitudes,
adaptándola a sus
necesidades litúrgicas, y
porque nunca había sido recinto
de culto de otras religiones.

Basílica de Santa María la


Mayor (Roma) año 432
RECONSTRUCCIÓN DE LA PRIMITIVA BASÍLICA DE SAN PEDRO EN ROMA
(AÑO 323)
Interior de la primitiva
basílica paleocristiana
de San Pedro en Roma
El espacio interior se distribuye en
una planta rectangular dividida en
varias naves (3 o 5) paralelas,
separadas por filas de columnas o
pilares sobre las que se apoyan arcos
o dinteles. En el extremo de la nave
central, que es más alta y ancha que
las laterales, se sitúa el ábside,
semicircular o cuadrado. Estas
basílicas contaban originariamente
con un atrio porticado que precedía
al nártex (vestíbulo transversal abierto
al edificio en columnatas o puertas;
era un espacio reservado a los
catecúmenos). A través de él se
accedía a la sala principal, de tres o
cinco naves, destinada a los fieles.

Planta de la Basílica
de San Pedro (Roma)
La diferencia de altura
permite ubicar una fila de
ventanas que ilumina el
interior. En la cabecera se
sitúa el presbiterio
(reservado a los
sacerdotes) con el altar,
lugar principal del templo,
desde el que se oficia la
misa. Suele tener forma de
ábside o de exedra final y
viene precedido por un
arco de medio punto que
remata la nave central,
verdadero arco triunfal que
recuerda los arcos
conmemorativos romanos y
se erige en clara alusión al
triunfo de la Iglesia.

Alzado y sección de una Basílica


BASÍLICA DE SANTA SABINA (ROMA) EXTERIOR DE LA BASÍLICA
La sobriedad técnica es la
nota característica. Se emplea
el mortero para las paredes,
que se recubren con ladrillo.
Los muros exteriores son lisos
y sin ornamentos. La
apariencia general es la de un
conjunto de bloques cúbicos
unidos. La cubierta es de
madera a dos aguas en la
nave central y sencilla en las
laterales ( con un armazón de
vigas de madera en el interior
que se suelen ocultar con
tableros horizontales lisos o
casetonados). Los elementos
clásicos se emplean sin criterio
arquitectónico. La gran
diferencia con la basílica
romana es la desaparición de
la bóveda (que no volvería a
utilizarse hasta el año 1000).
BASÍLICA DE SANTA SABINA (ROMA) VISTA INTERIOR

La iglesia se desarrolla en torno a un eje longitudinal, desde la entrada hasta el altar.


Así, la “acción humana” de los edificios romanos, se identifica con “el camino hacia
Dios”.
Mausoleo de Santa Constanza (Roma) año 350
Erigido por el emperador Constantino para albergar los restos de su hija
Constanza. Responde al modelo de edificio centralizado, alternativo a la
basílica, que fue utilizado para baptisterios, mausoleos, martyria (restos
sepulcrales de mártires), y que debían sus plantas circulares o poligonales a
la necesidad de hacer accesible el objeto o persona venerada.
Mausoleo de Santa Constanza (Roma) año 350

El edificio se estructuraba en 3
círculos concéntricos: una
columnata exterior hoy
desaparecida; un segundo círculo,
delimitado por un macizo muro cuyo
paramento se ve aligerado por los
numerosos nichos abiertos en él,
cubierto por bóveda de cañón y
separado del tercero por una doble
columnata; y un tercer círculo,
presidido por una cúpula, que
acogía en el centro el lujoso
sarcófago de la princesa. El edificio,
planteado como una rotonda,
responde a una concepción
espacial diferente de la del Panteón
romano. Si la cúpula de éste
descansaba sobre un cilindro
macizo, la de Santa Constanza se
erige sobre un anillo de columnas
que parece buscar la ingravidez, tan
del gusto oriental.
Mosaico de la vendimia

Los elementos clásicos se mantienen


en detalles como los fragmentos de
entablamento que rematan las
columnas (seguramente expoliados de
cualquier otro edificio imperial).
El papa Sixto III fue impulsor
de la construcción de obras
sobre formas anteriores, como
ocurre con este baptisterio
levantado sobre una antigua
estructura octogonal de
tiempos de Constantino. El
baptisterio es de planta
centralizada y está rodeado
por un deambulatorio
abovedado que recuerda a
Santa Constanza. Constituye
uno de los mejores ejemplos
de planta centralizada
levantados en el siglo V.

Baptisterio de San Juan de


Letrán (Roma)
S. V
EL ARTE PALEOCRISTIANO: LAS ARTES PLÁSTICAS

Al principio, los cristianos


utilizan como lugar de
reunión el TITULUS, la
casa de un patricio
acomodado.
Paralelamente surge el
CEMENTERIO PÚBLICO
situado en las calzadas de
acceso a la ciudad: LA
CATACUMBA.
Las catacumbas contienen
las manifestaciones más
primitivas de la plástica
cristiana. Se trata de
pinturas que decoraban
los techos y paredes con
Las catacumbas de San Calixto temas alusivos a la fe
cristiana.
La catacumba es un recinto
subterráneo (los cristianos tienen
prohibida la exhibición de sus
símbolos religiosos) organizado a
partir de galerías (ambulacrum),
en cuyas paredes se encuentran
los lóculos rectangulares para los
cadáveres que, a veces, cobijan
bajo un arco semicircular
(arcosolium). Al exterior se
dispone la cella memoriae, a
modo de templete.

Catacumba de San Calixto


(Roma)
Catacumba paleocristiana
Capilla de la catacumba
de Santa Priscila en
Roma
En cuanto al estilo, estas
pinturas llevan la marca de la
tradición grecorromana.
Esta figura (izquierda), que en
el aspecto artístico no parece
muy impresionante, resulta, a
pesar de todo, profundamente
conmovedora como imagen
de fe. Posee una carga
secreta de convicción que
compensa cualquier
incompetencia técnica.

orante
LAS ARTES PLÁSTICAS:
La Iconografía paleocristiana
(el ciclo de imágenes que representan los contenidos dogmáticos de la fe
cristiana)

“La pintura puede ser para los


iletrados lo mismo que la
escritura para los que saben leer”
(Gregorio el Grande).

pintura de la catacumba
de Priscila
Responde a las directrices de la
jerarquía cristiana. Los ciclos de LA ICONOGRAFÍA
imágenes evocaban la providencia de PALEOCRISTIANA
Dios para con los hombres, la
salvación o los sacramentos.

SÍMBOLOS: la Paloma (el bautismo y la


pureza), el Pez (Cristo), el Cordero (el
cordero pascual), Pavo real (la
inmortalidad), Alfa y Omega (Principio y
Fin), Crismón (anagrama de Cristo).
TEMAS: el Buen Pastor, Adán y Eva en
el paraíso, Madre con Niño, Orante
Jesús…etc.
TEMAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO:
sacrificio de Abraham, Jonás y la
ballena, la resurrección de Lázaro..
TEMAS PAGANOS: amorcillos, victorias
aladas, vides, etc.
símbolos cristianos
Cristo aparece aquí
representado como
maestro, con el rollo
de la ley en la mano
derecha al modo de
los antiguos
filósofos griegos.
Aparece imberbe y
con pelo largo,
sentado sobre la silla
curul, que le otorga el
poder de juez entre
los romanos.

Cristo sedente
S. IV
Museo de las Termas de Roma.
mármol
El buen pastor

Uno de los motivos más conocidos y


populares del arte paleocristiano es el
del Buen Pastor, representado como un
pastor vestido con una túnica, que
carga una oveja. Este tema simboliza
a Cristo como salvador de su
rebaño. En tiempos del cristianismo
primitivo, la imagen del Buen Pastor se
usó para decorar lápidas, sarcófagos
y escultura funeraria, con el fin de
mostrar la salvación del alma. Este
tema también sirvió para ornamentar
otros objetos, como las lámparas de
arcilla que se encendían con aceite y
que iluminaban los pasillos de las
catacumbas.
Relieve del Buen
Pastor
S. III , catacumba de
Pretestato, Roma.
LOS SARCÓFAGOS PALEOCRISTIANOS

Los cristianos que


podían mandarse
hacer sarcófagos de
mármol pedían que
labraran en ellos
símbolos y
episodios tomados
del Antiguo y del
Nuevo Testamento.
El común
denominador que
expresa el significado
de estas obras
artísticas es el de la Fragmento de la tapa de un sarcófago del siglo
certeza de la IV d. en donde se aprecia el motivo de la “nave
salvación a través
de la Fe en Dios. mística”. Los nombres grabados cerca de cada
uno de los personajes explican quiénes son:
IESUS el timonel y los remeros: MARCUS,
LVCAS y (IO)ANES. Esta escena que simboliza
la Iglesia como la nave de la que Cristo es el
timonel y a la cual guían los Evangelistas.
sarcófago de Strigylos con el tema del Buen Pastor
Los sarcófagos paleocristianos

Sarcófago de los Apóstoles


FRONTAL EN FORMA DE FRISO CONTINUO

En los SARCÓFAGOS se advierte una evolución: desde el que sólo decora su


frente con molduras sinuosas y cóncavas (Strigylos), a la organización del frontal
en forma de friso o cobijando las figuras y escenas bajo arcadas.
SARCÓFAGO CON EL FRONTAL EN FORMA DE FRISO CONTINUO

Escenas del sarcófago de Toledo procedente de Layos


Titulo: Adán y Eva y la adoración de los Magos, Siglo IV
Museo: Museo Marés de Barcelona
Relieve
Sarcófago del Buen Pastor
Titulo: Sarcófago del Buen Pastor, Siglo IV
Museos Vaticanos
relieve
FRONTAL ORGANIZADO EN ESCENAS BAJO ARCADAS

Sarcófago paleocristiano con escenas de la pasión de Cristo


S. IV
Museos Vaticanos
relieve
sarcófago de Junio Basso
Lápidas cristianas

En las catacumbas se han encontrado múltiples símbolos e historias del cristianismo


grabados en lápidas. Aquí vemos una lápida en donde se representó la existencia
terrenal como un viaje peligroso que llega a la meta final que ilumina la luz del faro,
alegoría de la Fe cristiana.

Lápida con inscripción funeraria de Firmia Victoria. Mármol blanco. Siglo III d. de N. E.
• El arte paleocristiano evoluciona desde el
EN CONCLUSIÓN
primitivo aniconismo hacia el descubrimiento de
la utilidad de las imágenes.

• La claridad y la sencillez son el eje del lenguaje


plástico y de los programas iconográficos.
Importa su significado, su valor conceptual.

• Los artistas, educados en los métodos


descriptivos romanos, se fueron concentrando
progresivamente en lo esencial.

• Como religión libertadora y salvadora, el


cristianismo recurre a la representación visual
para adoctrinar a los fieles.

• Más que a la perfección plástica, recurre a


símbolos, o a temas de la mitología clásica, pero
dotándolos de un significado cristiano. La
simbología y la iconografía cristiana comenzará,
en consecuencia, por unificar dos tendencias: la
realista romana y la abstracta oriental.