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ANTISANA

La Reserva Antisana contó con la visita de Baerbel Hoehn, Presidenta de la Comisión


de Ambiente del Parlamento Alemán, quien estuvo acompañada de personal de la
Cooperación Alemana GIZ y un equipo técnico de EPMAPS – Agua de Quito y FONAG.

El adecuado manejo ambiental en el área de conservación hídrica del Antisana generó


en la parlamentaria internacional un gran interés, quién destacó el arduo trabajo
referente al cuidado del ambiente. Para Hoehn el proyecto:

“No tiene solamente un beneficio para la calidad del agua, también para el
mantenimiento de la biodiversidad y aporta de forma notable a la protección del clima a
través de la recuperación de humedales”.

Pablo Lloret, Gerente de Ambiente y Seguridad de EPMAPS explicó a los visitantes


internacionales el funcionamiento de un mecanismo financiero destinado a la
conservación del recurso hídrico de Quito denominado FONAG, un modelo que funciona
a través de una alianza público-privada, liderada por AGUA DE QUITO, que tiene éxito
en proyectos de recuperación de humedales, monitoreo de cobertura vegetal, clima y
agua.

Trabajo que se realiza sobre todo en los ecosistemas páramo y bosque alto andino que
presenta alta vulnerabilidad, debido al cambio climático y amenazas como la ganadería,
obras de infraestructura, entre otros.

Así, la Alcaldía de Quito a través de EPMAPS trabaja ininterrumpidamente en la


conservación de las fuentes de agua en beneficio de los habitantes del Distrito
Metropolitano y ratifica su compromiso de servicio.

AGUA DE QUITO es la única agua potable del país con Sello de Calidad INEN, ya que
cumple con el Requisito Sanitario 06.502 –INHQAN 0O306 de la Norma 2200 del
Instituto Ecuatoriano de Normalización –INEN- que establece los parámetros del agua
purificada.
ANTISANA

A los pies de un glaciar que se derrite rápidamente en Ecuador, varios embajadores de


la Unión Europea llamaron este jueves 29 de junio de 2017 a combatir el calentamiento
global, en un simbólico acto abiertamente crítico con el retiro de Estados Unidos del
Acuerdo de París sobre el clima. El Antisana es un volcán nevado potencialmente activo
de 5.700 metros de altura que se levanta majestuoso a 50 kilómetros al sureste de Quito
y que corona una extensa reserva ecológica de parámos y bosques andinos, hogar de
cóndores, venados y oso de anteojos. Los representantes de la Unión Europea y de
varios estados miembro (Francia, Alemania, España y Reino Unido) en Ecuador
escogieron este extraordinario paisaje, vital entre otras cosas para el abastecimiento del
agua de Quito, para denunciar in situ lo que los científicos vienen estudiando y
advirtiendo desde hace muchos años: que la contaminación de la atmósfera está
acelerando el deterioro del planeta. Subieron hasta los 4 800 metros, en el punto donde
empieza el glaciar y es fácilmente perceptible el deshielo, y plantaron una bandera:
“Make the planet green again” (Hagamos a nuestro planeta verde de nuevo) .

Una versión del “Make the planet great again” (Devolvamos la grandeza a nuestro
planeta) con el que el presidente francés Emmanuel Macron parafraseó el eslógan de
campaña del presidente Donald Trump “Make our planet great again” (Devolvamos la
grandeza a nuestro planeta) , después de que este anunciara hace semanas la salida
de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima. El acuerdo, que concluyó a
finales de 2015 y del cual el entonces presidente estadounidense Barack Obama fue
uno de sus principales diseñadores, apunta a contener el aumento de la temperatura a
nivel global “por debajo de 2ºC” con respecto a la era pre-industrial. “Me faltan palabras
par describir la tristeza de ver que esto está desapareciendo. A los que piensan que el
cambio climático no existe, deberían venir aquí y verlo”, expresó a la AFP la embajadora
de la Unión Europea, Marianne Van Steen, señalando hacia la cumbre, resplandeciente
y cubierta de nubes. Los científicos aseguran que en 20 años ha habido un retroceso de
este glaciar, considerado un centinela del cambio climático, de unos 350 metros y que
hacía 2050 podría retroceder hasta los 5 300 metros altura. "Es muy triste saber que
cada año este glaciar se encoge unos 20 metros. Tenemos que mostrar al mundo que
es muy urgente hacer algo” , agregó. Pero Luis Maisincho, un investigador permanente
del ecuatoriano Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) y de la
Universidad Amazónica Ikiam que lleva más de 20 años monitoreando el glaciar, afirma
que su retroceso es “irreversible”. “Vemos que la temperatura está aumentando, las
precipitaciones están disminuyendo y eso implica que el glaciar no puede avanzar, no
puede ganar masa”, explica. El retroceso de estos glaciares tropicales andinos “es grave
para las ciudadades de la region andina, como Quito, La Paz o Lima que dependen en
un cierto grado de ellos para su abastecimiento de agua potable”, agrega. El embajador
de Francia, Jean-Baptiste Chauvin, explicó a la AFP que el ascenso al Antisana,
organizado por el Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD), es un mensaje de
apoyo al acuerdo del clima, firmado por casi todos los países del mundo, “pese al
retroceso norteamericano”. En el acuerdo Estados Unidos, el mayor productor de gases
de efecto invernadero luego de China, se comprometía a reducir las emisiones de los
mismos entre 26% y 28% para 2025 en comparación con el año 2005.