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INTERPONE ACCIÓN DE AMPARO COLECTIVO

I. PERSONERIA
II. OBJETO
III. HECHOS
III. a. El Polo Educativo Saavedra- Orígenes
III. b. Estado actual del Polo Educativo Saavedra
III. c. Subejecución del presupuesto
III. d. Incumplimiento de plazos auto impuestos por el Ministerio de Educación
III. e. Condiciones Actuales de las escuelas que debían ser trasladadas al Polo Educativo
III.f. Deficiencias en la oferta educativa pública
III.g. Los hechos son de público y notorio conocimiento
IV. FUNDAMENTOS JURÍDICOS
IV. 1. Violación del derecho a la educación
IV.1.a El derecho a una educación de calidad
IV.1.b. El derecho a la educación y sus obligaciones
IV.1.c. La obligación indelegable de asegurar y financiar la educación
IV.1.d. El derecho a la educación y las personas con discapacidad
IV. 2. Violación de la obligación de progresividad
V. EL DERECHO A LA EDUCACIÓN COMO DERECHO DE INCIDENCIA
COLECTIVA
VI. CUESTIONES PROCESALES
VI. 1. Legitimación
VI. 2. Admisibilidad
VI.2.a. Inexistencia de un medio judicial más idóneo
VI.2.b. Acto u omisión de autoridad pública
VI.2.c. Lesión actual al derecho a la educación
VI.2.d. Arbitrariedad o ilegalidad manifiesta
VI.2.e. Demanda oportuna
VII. PRUEBA
VII.1. Se acompañan como Anexo

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VII.2. Oficio
VII.3. Reconocimiento judicial
VIII. FORMULA RESERVA
IX. INTRODUCE CUESTIÓN FEDERAL
X. AUTORIZACIONES
XI. PETITORIO

Señor Juez:

………………….., DNI …………………, con domicilio real en todos de la


Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el patrocinio letrado de la Dra. María Lorena Polo,
T° 81 F° 746 CPACF, constituyendo el domicilio procesal en Av. de Mayo 560, piso 4°,
Oficina 36, de esta Ciudad, a V.S. respetuosamente nos presentamos y decimos:

I. PERSONERIA

Nos presentamos en nuestro carácter de padres de alumnos de la Escuela de


Educación Especial Nº 11 y de habitantes de la Ciudad de Buenos Aires (art. 14 CCABA).
Carecemos de recursos suficientes para afrontar los servicios profesionales de un abogado
particular y por eso hemos recurrido al señor defensor oficial ante los juzgados de primera
instancia (art. 42 de la Ley 1903).

II. OBJETO

Que venimos por la presente a promover acción de amparo colectivo, en los


términos del art. 43 de la Constitución Nacional y el art. 14 de la Constitución de la Ciudad
contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires- Ministerio de Educación, con domicilio
real en Av. Paseo Colón 255, a fin de que:
1- Se ordene al GCBA a articular un plan que permita que para el comienzo del
ciclo lectivo 2011 estén terminadas las obras en el Polo Educativo Saavedra e

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instrumentados los procesos técnicos y de gestión necesarios para el funcionamiento
efectivo de las escuelas en las nuevas instalaciones (habilitaciones, materiales,
equipamiento, designación de cargos docentes, previsiones para mudanza de escuelas
existentes, inscripciones, etc.).
2- Se ordene al GCBA a presentar en el plazo máximo de un mes un cronograma
de las distintas etapas y tareas que insumirá la ejecución del plan incluyendo el tiempo y los
recursos que se estimen necesarios para su ejecución. Además, se ordene al GCBA a
informar al juzgado sobre el avance en la ejecución del plan cada dos meses.
Se funda esta demanda en la obligación constitucional indelegable de asegurar y
financiar la educación pública, estatal laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, a
partir de los cuarenta y cinco días de vida hasta el nivel superior (art. 24 CCABA).
Específicamente, en la obligación de garantizar las condiciones materiales (tales como la
infraestructura y la accesibilidad física) para que todos/as los/as alumnos/as logren
aprendizajes comunes de buena calidad (Ley nº 26.206 de Educación Nacional); en la
obligación de garantizar que los alumnos con capacidades especiales tengan acceso a la
educación superior, la formación profesional, la educación para adultos y el aprendizaje
durante toda la vida (Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y
Ley nº 26.206 de Educación Nacional) y en la obligación de ejecutar políticas tendientes a
la capacitación, educación e inserción social y laboral de las personas con necesidades
especiales (art. 42 CCABA).

III. HECHOS

III. a. El Polo Educativo Saavedra- Orígenes

Anunciado el 25 de agosto de 2003, el Polo Educativo Saavedra fue proyectado


como un conjunto de establecimientos educativos y equipamiento urbano, integrados a la
realidad barrial, ubicado en la intersección de las calles Galván y Crisólogo Larralde, en el
Barrio de Saavedra.
El proyecto, con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
preveía la puesta en funcionamiento en el nuevo emplazamiento de las siguientes

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instituciones educativas y equipamiento deportivo para más de 3000 alumnos de diferentes
niveles no sólo del Barrio de Saavedra sino también de barrios adyacentes...”
(http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1054989, documentación acompañada en el
Anexo k):

 Escuela Infantil - de creación: Para niños de 45 días a 5 años - 480 niños


 Escuela Media Técnica N° 36 “Alte. Guillermo Brown” - nuevo edificio, con
especialización en computación, medios y obras - 840 alumnos
 Escuela de Música “Juan Pedro Esnaola” - nuevo edificio
 Escuela Media - Magisterio y Profesorado de Música - Escuela de Luthiers e
Imprenta - 1.500 alumnos
 Escuela Especial - N° 1 IREP
 Escuela Primaria y de Capacitación - 200 alumnos
 Auditorio para 450 personas
 Equipamiento Deportivo
 Natatorio cubierto y equipamiento deportivo para distintas disciplinas.
 Equipamiento Urbano
 Parque común y público, integrado al barrio y estacionamientos.

(http://www.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/infraestructura/polosaavedra.php, documentación
acompañada en el Anexo i):

El proyecto tuvo su punto de partida con la sanción en 2002 de la Ley 938/02, que
transfirió un predio de 4 ha. perteneciente al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires a la Secretaría de Educación, afectando una superficie no menor a 10.000,00 m2 a la
Escuela de Música Pedro Esnaola. Posteriormente, a través de la Ley 1372, se afectó el
predio al “Polo Educativo Saavedra”, con “carácter de zona destinada al emplazamiento de
un complejo educativo” y para “uso educativo”.
Entre los meses de diciembre de 2004 y Enero de 2005, se realizaron los llamados a
Licitación Pública, siendo las obras adjudicadas el 20 de enero de 2006 a través de los
decretos 87, 88 y 89/GCBA/2006:

 Licitación Pública internacional N° 1 - Polo Educativo Saavedra (primera etapa):


Escuela de Música Juan Pedro Esnaola / auditorio
Presupuesto aprobado: $ 20.847.000,00 - Contratista: CRIBA S.A.
Plazo: 540 días

 Licitación Pública Nacional N° 6 - Polo Educativo Saavedra (segunda etapa):

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Escuela Técnica N° 36 Almirante Brown / Escuela Infantil Integral /
Polideportivo / Planteo urbano (parquización parcial) / redes de servicios
(infraestructura)
Presupuesto aprobado: $ 11.947.000,00 - Contratista: CRIBA S.A.
Plazo: 540 días

 Licitación Pública Nacional N° 7 - Polo Educativo Saavedra (tercera etapa):


Escuela Especial N° 11 Distrito Escolar 15 - Talleres Gareiso/ Escuela IREP
discapacitados Nº1 / Pileta de natación / gimnasio
Presupuesto aprobado: $ 16.495.000,00 - Contratista: RIVA S.A.
Plazo: 540 días

Las obras se iniciaron en marzo de 2006 y tenían un plazo de ejecución de 540 días,
lo que supone una fecha de finalización estimada para Septiembre de 2007. Esto se verifica
en la página Web de una de las empresas constructoras adjudicatarias de la licitación
(CRIBA S.A.), que especifica que las obras debían ser terminadas en septiembre de 2007
(http://www.cribasa.com.ar/obras/item.aspx?id=60, documentación acompañada en el
Anexo j).

III. b. Estado actual del Polo Educativo Saavedra

A mediados del año 2007 las obras en el Polo Educativo Saavedra sufrieron una
grave desaceleración, situación que se mantiene hasta la fecha. Ello fue reconocido por la
Dirección General de Infraestructura y Equipamiento del Ministerio de Educación, quien
aseguró que al inicio de la gestión del actual Jefe de Gobierno Mauricio Macri la obra
estaba “paralizada y con riesgo de rescisión del contrato, por retrasos en los pagos de los
certificados de las obras desde mayo de 2007”
(http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1054989 y
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-114931-2008-11-13.html, documentación
acompañada en los Anexos k y l).
En cuanto al estado de avance de las obras, dada la divergente información
suministrada por el Ministerio de Educación, no es posible conocer fehacientemente cuál es
su grado de ejecución.
En la página Web del Ministerio de Educación -información publicada en
septiembre de 2009- puede leerse, en el marco de un informe sobre las distintas obras de

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infraestructura educativa en curso, que la Escuela de Música “Juan Pedro Esnaola” tiene un
57% de ejecución; la Escuela Media Técnica Nº 36 y la Escuela Infantil un 44%; y la
Escuela Especial IREP un 25%, lo que en promedio da un avance aproximado del 42%
(http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/infraestructura/webgov/pdf/obras_ejecucion.pdf?
menu_id=22509, documentación acompañada en el Anexo b).
La información publicada en la página Web del Ministerio de Educación en
septiembre de 2009 difiere sustancialmente de la proporcionada por el mismo Ministerio en
respuesta a un pedido de informes de la Legislatura de la Ciudad. Mediante la providencia
4334-UPE/09, en enero de 2009 el Ministerio de Educación informó a la Legislatura que la
Escuela de Música “Juan Pedro Esnaola” y auditorio tenía un avance del 36%, la Escuela
Media Técnica Nº 36 un avance del 55% y la Escuela Especial Nº 11 “Talleres Gareiso” un
avance del 75% (documentación acompañada en el Anexo d).
Como puede observarse en el Cuadro No.1, el grado de ejecución de las obras
publicado en septiembre de 2009 es completamente diferente al informado en enero del
mismo año. A saber, de acuerdo con dicha información, en enero la Escuela de Música
“Juan Pedro Esnaola” y auditorio tenía un avance menor (36%) que en septiembre (57%)
(documentación acompañada en los Anexos b y d). Esto sólo resultaría razonable si las
obras se hubiesen reiniciado en algún momento del 2009, lo que no ha sucedido. En
cambio, por un lado la Escuela Media Técnica Nº 36 y Escuela Infantil, y por el otro la
Escuela Especial tenían en enero un grado de avance superior (55% y 75%
respectivamente) que en septiembre (44% y 25% respectivamente). En enero de 2009 las
obras en el Polo Educativo tenían en promedio un grado de avance superior (55,33%) al de
septiembre de 2009 (42%), lo que, como mencionáramos anteriormente, resulta
materialmente imposible y desacredita por completo la veracidad de la información
suministrada por el Ministerio de Educación.

Cuadro No. 1
Ejecución de obras – Polo Educativo Saavedra

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(1bis )
(2bis)
(1) SEPTIEMBRE (2)
ENERO 2009
2009
LICITACIÓN PÚBLICA
ESCUELA DE MÚSICA 57% INTERNACIONAL Nº1: 36%
J. P. ESNAOLA ESCUELA DE MÚSICA J. P.
ESNAOLA Y AUDITORIO

ESCUELA MEDIA 44% LICITACIÓN PÚBLICA 55%


TÉCNICA Nº36 Y NACIONAL Nº 6: ESCUELA
ESCUELA INFANTIL MEDIA TÉCNICA Nº 36
LICITACIÓN PÚBLICA
ESCUELA ESPECIAL 25% NACIONAL Nº7: ESCUELA 75%
IREP ESPECIAL TALLERES
GAREISO
PROMEDIO 42% PROMEDIO 55,33%
Fuentes: (1) y (1bis) Página Web del Ministerio de Educación
(http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/infraestructura/webgov/pdf/obras_ejecucion.pdf?
menu_id=22509); (2) y (2bis) Providencia del Ministerio de Educación 4334-UPE/09

Resulta realmente inaceptable que el Ministerio de Educación presente información


tan divergente ya que no puede conocerse cuál es el real estado de ejecución de las
obras en el Polo Educativo Saavedra.
Nótese además que ni en la información suministrada por el Ministerio de
Educación en enero de 2009, ni la publicada en su página Web en septiembre del mismo
año, se informa acerca del grado de ejecución del natatorio, gimnasio, playones deportivos,
parquización y senderos exteriores, con lo cual no es posible saber cuál es el estado de
avance global de dichas obras.
De cualquier modo, lo que cabe resaltar es que el Polo Educativo Saavedra tiene un
avance aproximado del 50% -ya sea que tomemos como veraz la información suministrada
en enero de 2009 (55,33%) o la publicada en la página Web del Ministerio en septiembre
del mismo año (42%)-. Es decir, a dos años de la fecha en la que deberían haber
finalizado las obras (septiembre de 2007), se encuentran realizadas en un porcentaje
cercano al 50% y no hay indicios de que el restante 50% se ejecutará en el corto plazo,
pues las obras se encuentran gravemente demoradas (ver documentación acompañada
en el Anexo s)

III. c. Subejecución del presupuesto

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La situación descripta en los acápites precedentes resulta aún más grave si se toma
en cuenta que en los dos años que las obras en el Polo Educativo Saavedra llevan de
retraso, el Ministerio de Educación tenía fondos para finalizar las obras y, sin embargo, no
lo hizo.
Cabe mencionar que una parte importante del presupuesto de las obras está
garantizada por un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En un primer
momento, se adjudicaron alrededor de 50 millones de pesos a la construcción del Polo
Educativo Saavedra (decretos 87, 88 y 89/GCBA/2006). Pero luego, por distintas
redeterminaciones de precios (los precios de los contratos de obra pública son
redeterminados a solicitud del contratista por variación de costos superiores en un 10% al
precio del contrato o al surgido de la última redeterminación - Decreto de Necesidad y
Urgencia Nº 2/GCBA/03 y Decreto Nº 2119/GCBA/03), la Legislatura asignó más
presupuesto para las obras.
Como puede observarse en la documentación acompañada, en el 2008 la Legislatura
asignó $14.275.977 para las obras en la Escuela de Música “Juan Pedro Esnaola”,
$5.171.295 para las obras en la Escuela Media Técnica Nº 36 y Escuela Infantil, y
$8.061.487 para las obras en la Escuela Especial IREP
(http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/hacienda/presupuesto2008/pdf/distribucion_credito
s_2008.pdf?menu_id=22976, documentación acompañada en el Anexo p). En el 2009, la
Legislatura asignó $13.526.487 para las obras en la Escuela de Música “Juan Pedro
Esnaola”, $4.736.516 para las obras en la Escuela Media Técnica Nº 36 y Escuela Infantil,
y $7.477.728 para las obras en la Escuela Especial IREP
(http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/hacienda/presupuesto2009/pdf/anexo_2.pdf,
documentación acompañada en el Anexo q).

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Cuadro No. 2
Asignación presupuestaria para el Polo Educativo Saavedra
(1) (2)
Ley Presupuesto 2008 Ley Presupuesto 2009
ESCUELA DE MÚSICA J. P.
$14.275.977 $13.526.487
ESNAOLA
ESCUELA MEDIA
TÉCNICA Nº 36 Y ESCUELA $5.171.295 4.736.516
INFANTIL
ESCUELA ESPECIAL IREP $8.061.487 $7.477.728
TOTAL $27.508.759 $25.740.731
Fuentes: (1) Página web del Ministerio de Hacienda del GCBA 2008
http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/hacienda/presupuesto2008/pdf/distribucion_creditos_2008.pd
f?menu_id=22976, y (2) Página Web del Ministerio de Hacienda del GCBA 2009
http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/hacienda/presupuesto2009/pdf/anexo_2.pdf

De lo expuesto surge que, si bien la Legislatura asignó presupuesto para la


finalización de las obras en el Polo Educativo Saavedra en los años 2008 y 2009, las
obras están significativamente demoradas desde mediados de 2007, por lo que el
presupuesto fue severamente subejecutado en 2008 y 2009. De este modo, mientras el
Gobierno de la Ciudad no utilizó recursos disponibles para finalizar las obras, los alumnos
egresados de la Escuela de Educación Especial Nº 11 no cuentan con la alternativa de
inserción educativa y laboral que ofrecerían los Talleres Gareiso, cientos de alumnos
estudiaban y aún estudian en deplorables condiciones de infraestructura y accesibilidad y
otros cientos esperan vacantes debido a las deficiencias en la oferta pública.
Además, resulta llamativo que, pese a que las obras prácticamente no han avanzado
desde mediados de 2007 y llevan un retraso de dos años, el Gobierno de la Ciudad haya
asignado menos presupuesto en 2009 ($25.740.731) que en 2008 ($27.508.759) para la
finalización de las mismas. Más aún, incluso cuando el proyecto de ley de presupuesto
2010 no discrimina el monto asignado al Polo Educativo Saavedra, en los dichos del
Ministro de Educación, cuenta con una asignación de sólo $ 10.000.000 aproximadamente
(Versión Taquigráfica de la Presentación del Ministro de Educación en Sesión de la
Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria del
30/10/2009, documentación acompañada en el Anexo r)
En conclusión, $53.249.490 (suma del presupuesto aprobado por la Legislatura
en 2008 y 2009) es lo que el Gobierno de la Ciudad tenía asignado para utilizar en

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obras de infraestructura en el Polo Educativo Saavedra para el período 2008-2009.
Inaceptablemente, no utilizó suma alguna y tiene previsto asignar un monto
significativamente inferior para 2010.
La subejecución del presupuesto destinado al Polo Educativo Saavedra se da en el
marco de una significativa subejecución del presupuesto destinado a infraestructura escolar,
mantenimiento y equipamiento. Ello surge con claridad al constatar que en 2008 el
porcentaje de ejecución del presupuesto destinado a obras de infraestructura escolar alcanzó
en promedio el 57,7%, mientras que en los tres primeros trimestres de 2009 alcanzó 35.9%
(documentación acompañada en el Anexo e). Es decir, en 2008 el presupuesto para obras de
infraestructura escolar fue subejecutado en un 42,3%, y en los primeros tres trimestres del
año 2009, el porcentaje de subejecución fue de aproximadamente el 50%.

Cuadro No. 3
Ejecución del presupuesto para infraestructura educativa, mantenimiento y
equipamiento
1º trimestre 2º trimestre 3º trimestre 4º trimestre 1º trimestre 2º trimestre 3º trimestre
2008 2008 2008 2008 209 2009 2009
Crédito
321,7 mill 327 mill 313 mill 251,6 mill 300,7 mill 291,7 mill 295,2 mill.
vigente
Gasto
1,5% 8,5% 23,2% 57,7% 3,7% 24,1% 35,9%
devengado
Fuente: Página Web de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP)
(http://www.asap.org.ar/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=31&Itemid=80).

III. d. Incumplimiento de plazos auto impuestos por el Ministerio de Educación

Como ya mencionáramos anteriormente, en enero de 2009 el Ministerio de


Educación porteño emitió la providencia 4334-UPE/09 (documentación acompañada en el
Anexo d) en respuesta a un pedido de informes de la Legislatura de la Ciudad. En dicha
providencia, además de informar sobre el estado de avance de las obras del Polo Educativo
Saavedra (ver Cuadro 1), mencionó los plazos estimados de finalización. Respecto de la
Escuela Especial Nº 11 “Talleres Gareiso”, indicó que se preveía su finalización para
agosto de 2009, para la Escuela Media Técnica Nº 36 estimó su finalización para enero de
2010, y para la Escuela de Música “Juan Pedro Esnaola” y auditorio para marzo de 2010.

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Los nuevos plazos auto impuestos por el Ministerio de Educación ya han sido
incumplidos (caso de la Escuela Especial Nº 11 “Talleres Gareiso” y de la Escuela Media
Técnica Nº 36 porque se preveía su finalización para agosto de 2009 y enero de 2010
respectivamente y a la fecha las obras ni siquiera se han reiniciado) o serán próximamente
incumplidos, en el caso de la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola y auditorio, porque a
la fecha las obras tampoco se han reiniciado y resulta difícil aceptar que podrán ser
finalizadas en dos meses, cuando en un año y dos meses de trabajo (entre marzo de 2006
cuando comenzaron las obras y mayo de 2007 cuando se paralizaron por primera vez) las
obras fueron ejecutadas en un 44% en el caso de la Escuela Media Técnica Nº 36 y en un
57% en el caso de la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola y auditorio (ello considerando
como veraz la última información proporcionada por el Ministerio de Educación, la de
septiembre de 2009).
Por otra parte, si en enero de 2009 se preveía que las obras en la Escuela Especial
Nº 11 “Talleres Gareiso” demorarían siete meses (plazo de finalización: agosto de 2009),
las obras en la Escuela Media Técnica Nº 36 un año (plazo de finalización: enero de 2010)
y las obras en la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola y auditorio un año y dos meses
(plazo de finalización: marzo de 2010), resulta evidente que los nuevos plazos auto
impuestos por el Ministerio de Educación serán incumplidos cuando a once meses de la
providencia 4334-UPE/09 las obras no se han reiniciado.

III. e. Condiciones Actuales de las escuelas que debían ser trasladadas al Polo
Educativo

El 27 de noviembre de 2008 el noticiero de Canal 13 Telenoche realizó un informe


especial(http://www.telenocheblog.com.ar/archives/2008/11/polo_educativo_saavedra_obr
as.html, documentación acompañada en el Anexo a) relativo a los atrasos en la terminación
del Polo Educativo Saavedra –anunciado en 2003, licitado en 2006 y publicitado en 2008
aun cuando no ha sido finalizado-. Recorrió cada una de las tres escuelas - Escuela Media
Técnica N° 36 “Alte. Guillermo Brown”, Escuela de Música “Juan Pedro Esnaola” y
Escuela Especial IREP- que deberían haber sido trasladadas al Polo Educativo en
septiembre de 2007 y corroboró sus críticas condiciones de infraestructura y accesibilidad.

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Con respecto a la Escuela Media Técnica N° 36 “Alte. Guillermo Brown”, reveló
que funciona en lo que antes era una escuela primaria, razón por la cual los talleres no
tienen las características adecuadas para un buen aprendizaje. Además, constató que la
escuela tiene grandes problemas de espacio físico, porque tiene 500 alumnos y sólo dispone
de 7 aulas.
En relación con la Escuela de Música “Juan Pedro Esnaola”, el documental sacó a la
luz que los alumnos ensayan amontonados en aulas diminutas, a la vez que la demanda de
matrícula es muy importante porque es la única escuela de música con esas características
en la ciudad, motivo por el cual necesita un edificio adecuado y con más infraestructura.
Por último, el noticiero recorrió la Escuela Especial IREP, donde constató que los
alumnos –todos con discapacidad motora- tienen que subir todos los días hasta el primer
piso, donde funciona en forma precaria la Escuela Especial. De acuerdo con el informe, ese
no es el único problema, sino que reiteradamente 1 o 2 de los ascensores que hay en el
edificio no funcionan, por lo que los celadores tienen que subir a los 55 alumnos por una
rampa que tiene 8 o 9 vueltas. De acuerdo con la entrevista realizada en el informe a la
madre de uno de los alumnos, los padres de los alumnos de la Escuela Especial IREP
solicitan la mudanza del edificio para que sus hijos puedan tener una mejor educación
dentro de sus limitaciones motoras.
Además del programa televisivo Telenoche, tanto la Defensoría del Pueblo como la
Auditoría General de la Ciudad, y distintas organizaciones han denunciado las pésimas
condiciones de infraestructura y accesibilidad de los establecimientos que deberían haber
sido trasladados al Polo Educativo antes de septiembre de 2007.
En referencia a la situación de la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola, la
Defensoría del Pueblo de la Ciudad sostuvo que “el mencionado establecimiento educativo
dista de reunir las condiciones mínimas e indispensables con relación a su seguridad e
infraestructura edilicia, razón por la cual estima imprescindible la intervención de la
Dirección General de Infraestructura y Equipamiento del Ministerio de Educación, a
efectos que proceda a subsanar las anomalías detectadas en el establecimiento educativo en
cuestión, como así también, arbitre las acciones necesarias para brindar a la comunidad
educativa una solución integral y definitiva al establecimiento mencionado, a partir de la

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conclusión en los plazos previstos de obra, de la OBRA NUEVA comenzada en el POLO
EDUCATIVO SAAVEDRA”
(http://www.defensoria.org.ar/institucional/resoluciones/r3182-08.doc, documentación
acompañada en el Anexo g).
A su vez, la Auditoría General de la Ciudad ha denunciado las preocupantes
condiciones de infraestructura de la Escuela Media Técnica N° 36 “Alte. Guillermo
Brown”. En un informe manifestó que “las dimensiones de las aulas resultan insuficientes
para la cantidad de alumnos que albergan. A modo de ejemplo: el aula donde funciona 1º
año tiene 32 m2 y asisten 30 alumnos, es decir, 1,06 m2 por alumno [el Reglamento
Escolar establece que por cada alumno debe haber 1,35 m2 de superficie]”
(http://www.agcba.gov.ar/docs/Info-2.07.03.pdf, documentación acompañada en el Anexo
h).
El Colectivo Cultural “Entreletras”, una asociación civil con sede en Amambay y
Núñez, a pocas cuadras del predio en cuestión, afirmó en noviembre de 2008 que la
construcción del Polo llevaba más de un año y medio de atraso y que los edificios de las
escuelas que tienen programada su mudanza al Polo no podían esperar más tiempo porque
corrían el riesgo de derrumbarse (http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1054989,
documentación acompañada en el Anexo k). Por tal motivo, organizó un corte de calles y
un abrazo al predio, además de la recolección de firmas de los vecinos para reclamar el
reinicio, finalización de las obras y puesta en funcionamiento del Polo
(http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-114931-2008-11-13.html, documentación
acompañada en el Anexo l).
Por su parte, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) realizó una
“Caravana por la escuela pública”, en el marco de la cual recorrió el Polo Educativo
Saavedra, denunció su paralización desde la asunción del actual Jefe de Gobierno y reclamó
la terminación del mismo
(http://www.ute.org.ar/index.php?codseccion=89&codcontenido=882, documentación
acompañada en el Anexo n). Además, realizó un acto frente al Polo en el que convocó a los
candidatos a la Legislatura Porteña en las pasadas elecciones para que firmen un
compromiso público para la continuación de la obra (http://www.ute.org.ar/index.php?
codseccion=89&codcontenido=886, documentación acompañada en el Anexo m).

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Asimismo, diversas organizaciones sociales en defensa de la Escuela Pública
(Colectivo del Encuentro, UTE-Ctera, Escuela de Música Esnaola, Escuela Técnica Atte.
Brown) convocaron a una movilización “Por la terminación del Polo Educativo
Saavedra”, en la que reclamaron un atraso de 2 años en las obras y exigieron la
terminación inmediata del Polo Educativo Saavedra
(http://www.parquechasweb.com.ar/parquechas/notas/Nota_polo_saavedra_280509.htm,
documentación acompañada en el Anexo o).
En virtud de todas estas denuncias públicas, no caben dudas de que los niños, niñas
y adolescentes que acuden a estos establecimientos estudian en pésimas condiciones de
infraestructura y accesibilidad.

III.f. Deficiencias en la oferta educativa pública

Los nuevos establecimientos previstos para el Polo Educativo Saavedra (Escuela


Infantil, Escuela Primaria, Escuela Media y Talleres Gareiso de la Escuela Especial Nº 11)
deberían cubrir denunciadas deficiencias en la oferta educativa pública en la Ciudad de
Buenos Aires. Es el caso ya reconocido de la falta de vacantes en escuelas de Educación
Inicial (Expte. 23360, “Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia c/ GCBA s/ Amparo,
Juzgado de 1º Instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad Nº 3,
13 de agosto de 2007, y Cám. Apel. Cont. Adm. y Trib., Sala I, 19 de marzo de 2008,
disponible en basefuero.jusbaires.gov.ar, documentación acompañada en el Anexo t).
Por otra parte, existe un grave déficit para los niños y niñas con capacidades
especiales, quienes al finalizar la escuela primaria no cuentan con posibilidades de
continuidad educativa y de formación profesional. Los Talleres Gareiso que serían creados
en el Polo Educativo Saavedra, podrían resolver este problema, al menos parcialmente, para
los alumnos que egresen de la Escuela Especial Nº 11.

III. g. Los hechos son de público y notorio conocimiento

14
Los hechos hasta aquí detallados ya han sido admitidos por las autoridades del
Ministerio de Educación porteño. Las obras en el Polo Educativo Saavedra debían haberse
terminado en septiembre de 2007 y a más de dos años del vencimiento de su plazo de
ejecución, (establecido por los decretos 87, 88 y 89/GCBA/2006), están seriamente
demoradas.
El importante atraso en las obras ha sido admitido por el Ministerio de Educación
porteño en dos oportunidades. Primero, en respuesta a una inquietud de los diarios La
Nación y Página12, la Dirección General de Infraestructura y Equipamiento del Ministerio
de Educación aseguró que al inicio de la gestión del actual Jefe de Gobierno Mauricio
Macri la obra ya estaba “paralizada y con riesgo de rescisión del contrato, por retrasos en
los pagos de los certificados de las obras desde mayo de 2007”
(http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1054989) y
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-114931-2008-11-13.html, documentación
acompañada en los Anexos k y l). Segundo, en ocasión de la presentación del Informe de
Gestión del Jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta a la Legislatura el pasado 4 de
Agosto, éste reconoció el retraso de las obras: “Efectivamente, las obras del Polo Educativo
en el barrio de Saavedra están demoradas. Cuando se normalice la situación financiera,
esperamos llevarlo adelante porque coincido con usted en que es importante”
(documentación acompañada en el Anexo f).
Además, en ocasión de la presentación ante la Legislatura del Proyecto de
Presupuesto 2010, el subsecretario de Gestión Económica Ibarra admitió: “[e]l año pasado
habíamos llegado a un acuerdo y así empezamos. En los primeros meses, cerca de abril de
este año, se produjo la crisis, falta de pagos, etcétera. En este momento, estamos acordando
el esquema que está previsto en el presupuesto y con el que nos hemos comprometido. Para
que tengan una idea, el faltante del consolidado de obras y proyectos, como estaba previsto,
es de alrededor de 45 millones de pesos. Este objetivo, obviamente, no podemos cumplirlo.
Pero está comprometido en el presupuesto del año que viene terminar la escuela infantil y
la escuela especial, y avanzar lentamente –para no paralizar la obra–, con la escuela de
música” (Versión Taquigráfica, documentación acompañada en el Anexo r)

15
IV. FUNDAMENTOS JURÍDICOS

La omisión en la terminación de las obras en el Polo Educativo deja a los cientos de


alumnos que asisten a las escuelas que deberían haber sido trasladadas al Polo Educativo en
septiembre de 2007 estudiando en pésimas condiciones de infraestructura y accesibilidad,
sin alternativas de inserción educativa y laboral a los alumnos que egresan de la Escuela
Especial Nº 11 e impide que las deficiencias en la oferta pública se superen con la creación
de nuevos establecimientos en el Polo Educativo Saavedra. Todo esto viola el derecho a la
educación de estos niños, niñas y adolescentes, que el GCBA tiene la obligación de
asegurar y financiar desde los 45 días de vida hasta el nivel superior (art. 24 CCABA).

IV. 1. Violación del derecho a la educación

IV.1.a El derecho a una educación de calidad

La Convención sobre los Derechos del Niño reconoce el derecho del niño a la
educación (art. 28), e indica que los servicios y establecimientos encargados del cuidado o
la protección de los niños deben cumplir con condiciones de seguridad, sanidad, número
y competencia de su personal (art. 3.3.) (énfasis propio).
Asimismo, la Convención de la UNESCO relativa a la lucha contra las
discriminaciones en la esfera de la enseñanza establece que “[l]os Estados Partes de
comprometen a (...) mantener en todos los establecimientos públicos del mismo grado una
enseñanza del mismo nivel y condiciones equivalentes en cuanto se refiere a la calidad
de la enseñanza proporcionada” (art. 4.b.) (énfasis propio).
Por su parte, la Ley de Educación Nacional 26.206 establece que “[e]l Estado debe
garantizar las condiciones materiales y culturales para que todos/as los/as alumnos/as
logren aprendizajes comunes de buena calidad...” (art. 84). Para asegurar la buena calidad
de la educación, “...el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, en acuerdo con el
Consejo Federal de Educación: ... f) Dotará a todas las escuelas de los recursos
materiales necesarios para garantizar una educación de calidad, tales como la

16
infraestructura, los equipamientos científicos y tecnológicos, de educación física y
deportiva...” (art. 85) (énfasis propio).
En el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, la Constitución estipula que “[l]a
Ciudad (...) promueve el más alto nivel de calidad de la enseñanza...” (art. 23). La Ley
898 sobre la obligatoriedad de la educación media sostiene que, a fin de cumplir con la
obligatoriedad de la educación hasta la finalización del nivel medio, el Poder Ejecutivo de
la Ciudad Autónoma de la Ciudad de Buenos Aires debe adaptar e incrementar la
infraestructura escolar y proveer los equipamientos requeridos (art. 2) (énfasis propio).
Además, el Reglamento del Sistema Educativo de Gestión Pública dependiente del
Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires establece que “[e]l
edificio deberá estar en óptimas condiciones de conservación e higiene; su desinfección,
desratización y desinsectación se realizarán una vez por año como mínimo y toda vez que
las circunstancias lo requieran...” (art. 15) (énfasis propio).
Por último, en un claro intento por revertir la grave situación de los establecimientos
educativos porteños, el Gobierno de la Ciudad declaró, por medio de la Ley 2565, el estado
de emergencia de la infraestructura de los establecimientos educativos de gestión estatal.
Dicha norma fijó entre sus objetivos “a. Restablecer la seguridad y las condiciones de
habitabilidad de los edificios escolares (...) c. Satisfacer la demanda de escolarización,
mediante la construcción de nuevas aulas en establecimientos existentes” (art. 3)
(énfasis propio).
Tal como lo establece la normativa, el derecho a la educación incluye el derecho a
tener educación de calidad. Al respecto, el Relator Especial de Naciones Unidas sobre el
derecho a la educación ha sostenido que “el derecho a una educación de calidad implica la
necesidad de orientar los procesos de aprendizaje y todo el entorno y la infraestructura
escolar para que los conocimientos, habilidades y destrezas se construyan en el seno de una
ciudadanía propicia para el respeto de la dignidad...” (El derecho a la educación, Informe
del Relator Especial sobre el derecho a la educación, Vernor Muñoz Villalobos,
E/CN.4/2005/50, 17 de diciembre de 2004, disponible en http://daccess-dds-
ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/G04/171/43/PDF/G0417143.pdf?OpenElement).
Se ha dicho que “[l]a relación directa entre la calidad de los ambientes e
instalaciones escolares y la calidad de la educación es innegable. No sólo la calidad del

17
hábitat escolar incide en los resultados educativos sino que afecta también la calidad de
vida de los escolares (...) la calidad de los ambientes educativos, sus instalaciones, dotación
y mobiliario, la actualización permanente de las ayudas pedagógicas y el apoyo que estos
escenarios aporten al proceso educativo, su conservación y sostenibilidad, inciden
contundentemente en la calidad de la educación y en el bienestar de la población escolar”
(Carlos A. Benavides Suescún, “Hábitat escolar y calidad educativa”, Aula Urbana, IDEP
(Instituto para la investigación educativa y el desarrollo pedagógico), Colombia, Diciembre
2008).
En el caso que nos ocupa, resulta evidente que la educación que reciben los
cientos de alumnos que estudian en la Escuela Media Técnica N° 36 “Alte. Guillermo
Brown”, la Escuela de Música “Juan Pedro Esnaola” y la Escuela Especial IREP no es
una educación de calidad, en virtud de lo mencionado en el apartado III.
El hecho de que los alumnos de estos establecimientos hayan tenido –y sigan
teniendo- que estudiar en pésimas condiciones durante los más de dos años que las obras en
el Polo Educativo Saavedra llevan de retraso (las escuelas debían ser trasladadas en
septiembre de 2007) resulta inadmisible, más aún, cuando el Ministerio de Educación
contaba con recursos destinados específicamente a la construcción del Polo Educativo
Saavedra y, sin embargo, no los utilizó, como ha sido mencionado en el apartado III.

IV.1.b. El derecho a la educación y sus obligaciones

El derecho a la educación es un derecho humano fundamental que, como todos los


derechos humanos, impone tres tipos de obligaciones: las obligaciones de respetar, de
proteger y de cumplir (que a su vez incluye la obligación de facilitar y la obligación de
proveer) cada una de las características fundamentales –disponibilidad, accesibilidad,
aceptabilidad y adaptabilidad- del derecho a la educación (Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, Observación General 13, “El derecho a la Educación”,
párrafos 46 y 50).
De acuerdo con el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la
obligación que tienen los Estados de respetar los derechos consagrados en el Pacto exige
que eviten las medidas que obstaculicen o impidan el disfrute del derecho a la educación,

18
mientras que la obligación de dar cumplimiento o facilitar los derechos exige que los
Estados adopten medidas positivas que permitan a individuos y comunidades disfrutar del
derecho a la educación y les presten asistencia (ídem, párrafo 47). De la Observación
General 13 surge con claridad el contenido de las obligaciones respecto del derecho a la
educación, entre las que se encuentra la obligación de facilitar la disponibilidad de la
educación. Dicha obligación se cumple brindando establecimientos que dispongan de
aulas, condiciones de infraestructura, programas de enseñanza, materiales de estudio,
etc., es decir, no sólo construyendo escuelas sino proveyendo todo lo necesario para
una educación de calidad.
Ello fue reconocido por la jurisprudencia de este fuero en un caso de características
similares al caso que nos ocupa, en el que se demandaba al Ministerio de Educación
porteño por su omisión en la construcción de una escuela secundaria para los niños, niñas y
adolescentes de Ciudad Oculta, a pesar de que ello había sido previsto por una ley y se
había asignado presupuesto para tal fin. Allí la Cámara de Apelaciones Contencioso
Administrativa y Tributaria de la Ciudad de Buenos Aires sostuvo que “[e]l Estado se
encuentra obligado, entre otras cosas, a facilitar y promover el libre acceso y la igualdad de
oportunidades y posibilidades de todos para recibir e impartir enseñanza, sin discriminación
alguna; a crear establecimientos oficiales de enseñaza, garantizando los principios de
gratuidad y equidad, y a estimular y respetar la enseñanza pluralista, en los
establecimientos públicos y privados” (Cám. Apel. Cont. Adm. y Trib. de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, “Asesoría Tutelar Justicia Contenciosoadministrativo y
Tributario de la C.A.B.A. c. G.C.B.A.”, 1 de junio de 2001,) (énfasis propio).
En el caso de autos, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha violado su
obligación de facilitar la disponibilidad de la educación, dado que cientos de alumnos
estudian en deplorables condiciones de infraestructura y accesibilidad, y otros ven
negada la posibilidad de ingresar o continuar en el sistema educativo público por su
omisión en la finalización del Polo Educativo Saavedra (lleva más de dos años de
retraso). A saber, el gobierno porteño no facilita la disponibilidad de la educación al no
proporcionar instituciones educativas suficientes y de calidad.

19
IV.1.c. La obligación indelegable de asegurar y financiar la educación

En consonancia con el mandato del Pacto Internacional de Derechos Económicos,


Sociales y Culturales respecto de las obligaciones de los Estados con relación al derecho a
la educación – e incluso estableciendo un límite más amplio que el fijado por éste-, el
artículo 24 de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires expresamente
establece: “[l]a Ciudad asume la responsabilidad indelegable de asegurar y financiar la
educación pública, estatal laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, a partir de
los cuarenta y cinco días de vida hasta el nivel superior, con carácter obligatorio desde el
preescolar hasta completar diez años de escolaridad, o el período mayor que la legislación
determine” (énfasis propio).
Conforme surge de los debates de la Ley 898 sobre la obligatoriedad de la
educación media, la Convencional Bisutti (sesión del 27 de agosto de 2002) rescata en el
marco de la Constitución de la Ciudad a “...un Estado que se compromete con el
financiamiento de su sistema educativo; que se compromete con la obligatoriedad de
hacerlo cumplir; y con la necesidad de dar las herramientas y la infraestructura para
que este sistema educativo funcione en la Ciudad de Buenos Aires” (énfasis propio).
Tiene dicho la jurisprudencia que “la educación es la base del desarrollo personal
del ser humano, por ello el Estado tiene el deber indelegable de garantizarla y estructurar un
sistema educativo permanente (CSJN, “Ferrer de Leonard, Josefina y otros c/ Superior
Gobierno de la Provincia de Tucumán s/amparo”, del dictamen del Procurador General ante
la Corte, 2 de diciembre de 2002).
De lo expuesto surge que el Gobierno de la Ciudad tiene la responsabilidad de
asegurar y financiar la educación pública. Y esa responsabilidad es indelegable, es decir, el
Gobierno de la Ciudad es el responsable último de asegurar y financiar la educación en el
ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Ello implica que a fin de cumplir con el deber
exigible establecido en el art. 24 de la Constitución de la Ciudad, el gobierno porteño
tiene que implementar políticas que lo lleven a asegurar y financiar la educación
pública.
Esto ha sido sostenido por la jurisprudencia del fuero en un caso en el que se
reclamaba la falta de vacantes en establecimientos de educación inicial: “[e]n atención a
los claros términos del artículo 24 primer párrafo de la Constitución de la Ciudad, la

20
implementación de una política especial en esta materia ha dejado de ser una facultad
discrecional de la Administración, para convertirse en un deber exigible” (Juzgado de
1º Instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad Nº 3, “Asociación
Civil por la Igualdad y la Justicia c/ GCBA s/ Amparo”, 13 de agosto de 2007) (énfasis
propio). Ello fue confirmado por la Cámara de Apelaciones al afirmar que el art. 24 provee
“de sustento normativo suficiente a la pretensión de la actora, en punto a la existencia de
obligaciones exigibles, en cabeza del Gobierno de la Ciudad, en lo que respecta al
aseguramiento de la enseñanza básica...” (Cám. Apel. Cont. Adm. y Trib. de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, Sala I, 19 de marzo de 2008).
Asegurar la educación implica brindar establecimientos que dispongan de
aulas, condiciones de infraestructura, programas de enseñanza, materiales de estudio,
etc., es decir, todo lo necesario para una educación de calidad y para que el sistema
educativo funcione efectivamente. Y financiarla significa que sea gratuita para todos.
El gobierno porteño tuvo a su disposición los recursos necesarios (financiamiento del BID
además de presupuesto asignado año tras año) para asegurar la educación no sólo de los
cientos de niños, niñas y adolescentes que estudian en las 3 escuelas que iban a ser
trasladadas al Polo Educativo Saavedra en septiembre de 2007, sino de los que se
beneficiarán de los nuevos establecimientos que serán creados para satisfacer la demanda
escolar (Talleres Gareiso de la Escuela Especial Nº 11, Escuela Infantil, Escuela Primaria y
Escuela Media). Por ello, no cabe ninguna duda de que el Gobierno de la Ciudad incumple
su obligación respecto de los más de 3000 alumnos de diferentes niveles que albergará el
Polo Educativo.
Dado que el Polo Educativo Saavedra debía ser finalizado en septiembre de 2007, y
que las obras no han avanzado prácticamente nada desde mediados de ese año, el gobierno
porteño lleva más de dos años incumpliendo con su obligación de asegurar y financiar la
educación de 3000 niños, niñas y adolescentes.
Pero no sólo eso, porque la finalización de las obras no implica automáticamente
la puesta en funcionamiento de las escuelas. Para ello son necesarios un conjunto de
procesos técnicos y de gestión (habilitaciones, materiales, equipamiento, designación de
cargos docentes, previsiones para la mudanza de las escuelas existentes, inscripciones, etc.)
que deberían estar programados y, gran parte de ellos, en ejecución. Pero no lo están.

21
Por tal motivo, a los más de dos años de retraso que llevan las obras, hay que añadirle
todo el tiempo que demorará el funcionamiento efectivo de las escuelas en las nuevas
instalaciones, tiempo en el que el Gobierno de la Ciudad seguirá incumpliendo con su
deber de asegurar y financiar la educación.
El incumplimiento respecto del deber de asegurar y financiar la educación resulta
manifiestamente ilegal.

IV.1.d. El derecho a la educación y las personas con discapacidad

La Convención sobre los Derechos del Niño señala que los Estados Partes
reconocen el derecho de los niños mental o físicamente impedidos a recibir asistencia
destinada a asegurar que tengan un acceso efectivo a la educación (art. 23). Asimismo, la
Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad estipula que los Estados
Partes deben “asegurar que las personas con discapacidad puedan acceder a una
educación primaria y secundaria inclusiva, de calidad y gratuita, en igualdad de
condiciones con las demás...” y que “tengan acceso general a la educación superior, la
formación profesional, la educación para adultos y el aprendizaje durante toda la vida
sin discriminación y en igualdad de condiciones con las demás” (art.24) (énfasis
propio).
La Ley de Educación Nacional Nº 26.206 establece que “con el propósito de
asegurar el derecho a la educación, la integración escolar y favorecer la inserción social de
las personas con discapacidades, temporales o permanentes, las autoridades jurisdiccionales
dispondrán las medidas necesarias para: ... “d) Propiciar alternativas de continuidad
para su formación a lo largo de toda la vida, e) Garantizar la accesibilidad física de
todos los edificios escolares” (art. 44) (énfasis propio).
A su vez, la Ley de Protección Integral de los Derechos de los Niños, Niñas y
Adolescentes Nº 26.061, al referirse al derecho a la educación, estipula que “[l]as niñas,
niños y adolescentes con capacidades especiales tienen todos los derechos y garantías
consagrados y reconocidos por esta ley” (art. 15).
Por último, en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires el art. 24 de la Constitución
de la Ciudad garantiza el derecho de las personas con necesidades especiales a educarse y

22
el art. 42 dispone que la Ciudad “[e]jecuta políticas de promoción y protección integral,
tendientes a la prevención, rehabilitación, capacitación, educación e inserción social y
laboral” de las personas con necesidades especiales (énfasis propio). Además, el Código
de la Edificación de la Ciudad de Buenos Aires establece: “todos los establecimientos de
educación, en cualquiera de sus niveles y modalidades (...) deberán cumplir (...) con
diferentes características impuestas por la propia normativa para que los alumnos con
alguna discapacidad motriz puedan tener garantizada la libre accesibilidad al
establecimiento (rampas, ascensores, comunicación entre todos los locales,
plataformas elevadoras, eliminación de desniveles, etc)” (art. 97) (énfasis propio).
Conforme surge de la normativa, las niñas, niños y adolescentes con capacidades
especiales tienen el mismo derecho a una educación de calidad y en igualdad de
condiciones que el resto de las niñas, niños y adolescentes. Ello incluye que todos los
establecimientos escolares dispongan de accesibilidad física y que esté garantizado el
acceso general a la educación superior, la formación profesional, la educación para
adultos y el aprendizaje durante toda la vida. Es evidente que el derecho de las niñas,
niños y adolescentes con capacidades especiales es vulnerado en el caso de autos tal como
surge del apartado III. Resulta inadmisible que, a pesar de disponer de recursos para
finalizar las obras en el Polo Educativo Saavedra –lo que implicaría el traslado de la
Escuela Especial IREP a instalaciones adecuadas y la creación de talleres como
ámbito de inserción educativa para los alumnos egresados de la Escuela Especial Nº
11 - los alumnos de las escuelas especiales vean vulnerado su derecho a la educación.

IV. 2. Violación de la obligación de progresividad

Como ya fue mencionado en el apartado III, pese a que las obras en el Polo
Educativo Saavedra llevan un retraso de más de dos años, sumado a que el Gobierno de la
Ciudad se autoimpuso finalizar las obras entre agosto de 2009 y marzo de 2010
(providencia 4334-UPE/09), éste ha asignado menos presupuesto en 2009 ($25.740.731)
que en 2008 ($27.508.759) para la finalización de las mismas. Peor aún, según los dichos
del Ministro de Educación en la presentación del Presupuesto para Educación en la

23
Legislatura, los fondos asignados para 2010 serían de aproximadamente $10.000.000,
significativamente inferiores a los años anteriores. Al reducir las previsiones
presupuestarias para el Polo Educativo Saavedra, el Gobierno de la Ciudad viola la
obligación de progresividad de los derechos económicos, sociales y culturales. Este hecho
se da en el marco de una reducción global del presupuesto para infraestructura educativa
entre 2008 y 2010 tal como surge del Cuadro Nro. 3. Es decir, que la inversión tanto global
para la infraestructura educativa como puntual para el Polo educativo Saavedra, es
regresiva en 2008, 2009 y 2010.
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales establece que
“[c]ada uno de los Estados partes en el presente Pacto se compromete a adoptar
medidas, tanto por separado como mediante la asistencia y la cooperación internacionales,
especialmente económicas y técnicas, hasta el máximo de los recursos de que disponga,
para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular
la adopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aquí
reconocidos” (art. 2) (énfasis propio).
En el mismo sentido, la Convención Americana de Derechos Humanos dispone que
“[l]os Estados Partes se comprometen a adoptar providencias, tanto a nivel interno
como mediante la cooperación internacional, especialmente económica y técnica, para
lograr progresivamente la plena efectividad de los derechos que se derivan de las
normas económicas, sociales y sobre educación, ciencia y cultura, contenidas en la
Carta de la Organización de los Estados Americanos” (art. 26) (énfasis propio).
En el ámbito nacional, este principio se halla consagrado en el art. 75 inc. 23 de la
Constitución Nacional que establece que “[c]orresponde al Congreso (...) legislar y
promover medidas de acción positiva que garanticen la igualdad real de oportunidades y de
trato, y el pleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos por esta Constitución y por
los tratados internacionales vigentes sobre derechos humanos, en particular respecto de los
niños, las mujeres, los ancianos y las personas con discapacidad”.
Como contrapartida de la obligación de progresividad, el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales impone a los Estados la prohibición de
regresividad. Ello importa el deber de no adoptar cursos regresivos de acción, es decir
aquellos que tengan por objeto o por efecto la disminución del estado de goce de los

24
derechos económicos, sociales o culturales. Señalan Abramovich y Courtis que “desde el
punto de vista conceptual, la obligación de no regresividad constituye una limitación que
los tratados de derechos humanos pertinentes, y, eventualmente, la Constitución imponen
sobre los Poderes Legislativo y Ejecutivo a las posibilidades de reglamentación de los
derechos económicos, sociales y culturales” (conf. Abramovich, V. y Courtis, C., Los
derechos sociales como derechos exigibles, Editorial Trotta, Madrid, 2002, p. 96 y ss).
En el caso que nos ocupa, tiene lugar una violación de la obligación de
progresividad y prohibición de regresividad. Ello porque primero el Gobierno de la Ciudad
procedió a diseñar una política tendiente a hacer efectivo el derecho a la educación
(adjudicación de la licitación para las obras en el Polo Educativo Saavedra, para lo cual
asignó presupuesto). Pero luego redujo las previsiones presupuestarias en 2009 y 2010 (en
relación con 2008 y 2009 respectivamente) a pesar de que las obras estaban seriamente
demoradas y cientos de alumnos estudiaban y aún estudian en deplorables condiciones de
infraestructura y accesibilidad y otros cientos esperaban vacantes debido a las deficiencias
en la oferta pública, en particular niños y niñas con capacidades especiales que carecen de
alternativas de inserción educativa.
De acuerdo con el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
“cualquier medida deliberadamente regresiva requerirá la más cuidadosa
consideración y deberá ser justificada plenamente por referencia a la totalidad de los
derechos previstos en el Pacto y en el contexto del aprovechamiento pleno del máximo
de los recursos de que se dispone” (Observación General 3, párrafo 9) (énfasis propio).
Al respecto, la Corte Suprema tiene dicho que “todas las medidas de carácter
deliberadamente retroactivo a este respecto requerirán la consideración más cuidadosa y
deberán justificarse plenamente con referencia a la totalidad de los derechos previstos en el
Pacto y en el contexto del aprovechamiento pleno del máximo de los recursos del que se
disponga (…)” (Corte Suprema, “Aquino, Isacio c. Cargo Servicios Industriales S.A.”, 21
de septiembre de 2004).
Conforme surge de lo expuesto, una vez acreditada la regresividad de la medida,
corresponde al Estado la demostración de su estricta necesidad. El Estado debe demostrar:
a) la existencia de un interés estatal calificado; b) el carácter imperioso de la medida y c) la

25
inexistencia de cursos de acción alternativos menos restrictivos de los derechos en cuestión
(Observación General 13, párrafo 45).
En el presente caso, es claro que el Gobierno de la Ciudad no satisface ninguno de
estos requisitos, porque en diciembre de 2008, momento en el que se aprobó la Ley de
Presupuesto 2009 por la que se dispuso reducir las previsiones presupuestarias para el Polo
Educativo Saavedra, las obras ya llevaban un retraso de un año y medio. Además, la
reducción en el presupuesto es inconsistente con los plazos que se auto impuso el gobierno
porteño tan sólo un mes después (en enero de 2009, por medio de la providencia 4334-
UPE/09) para finalizar las obras: entre agosto de 2009 y marzo de 2010. La situación es aún
más regresiva para 2010 ya que no sólo reduce la asignación presupuestaria sino que las
obras acumulan un año más retraso.

V. EL DERECHO A LA EDUCACIÓN COMO DERECHO DE INCIDENCIA


COLECTIVA

De lo expuesto precedentemente surge que la omisión en la terminación del Polo


Educativo Saavedra afecta con arbitrariedad e ilegalidad manifiesta el derecho a la
educación de más de 3000 niños, niñas y adolescentes (según surge del anuncio del plan,
documentación acompañada en el Anexo i), razón por la cual afecta este derecho en su
dimensión colectiva.
La omisión en la finalización del Polo también aflige a los padres de los más de
3000 niños, niñas y adolescentes afectados por la no terminación de las obras, quienes
padecen que sus hijos estudien en pésimas condiciones de infraestructura y accesibilidad o
que sus hijos con capacidades especiales no encuentren ámbitos de inserción educativa, lo
que afectará decisivamente su inserción laboral y social. De acuerdo con el Colectivo
Cultural “Entreletras”, la no finalización de las obras, además, impide el impacto positivo
que tendría el Polo Educativo para el área metropolitana, ya que al mismo acudirían no sólo
niños, niñas y adolescentes de Saavedra, sino también de barrios adyacentes
(http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1054989, documentación acompañada en el
Anexo k).

26
La doctrina ha sostenido que “configuran derechos de incidencia colectiva
aquellos que sin recaer sobre bienes colectivos tienen condiciones de ejercicio
homogéneas en relación con una pluralidad de titulares, cuyas posibilidades para
acceder a la justicia –consideradas estructuralmente- resultan obstaculizadas por las
circunstancias del caso” (Maurino, Gustavo; Nino, Ezequiel; Sigal, Martín, “Las
Acciones Colectivas”, Ed. Lexis Nexis, Bs. As., 2005) (énfasis propio).
Según los precedentes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (“Monges”,
“Asociación Benghalensis”; “Portal de Belén”, “Mignone”, “Sindicato Argentino de
Docentes Particulares” y “Asociación de Esclerosis Múltiple de Salta”, “Verbitsky”, entre
otros) una de las configuraciones de los derechos de incidencia colectiva ocurre cuando una
conducta o práctica normativa (causa común) se proyecta de manera homogénea sobre una
pluralidad de situaciones jurídicas individuales particulares o divisibles, en condiciones
estructurales en que existan circunstancias que dificulten su remedio a través del
comportamiento individual de los afectados.
Respecto de la homogeneidad, ello significa que los afectados comparten la
pretensión de titularidad de sus derechos de características análogas en virtud de
circunstancias semejantes y uniformes o resultantes de una misma causa (Maurino..., ídem).
En el caso de autos, es evidente que los niños, niñas y adolescentes que ven vulnerado su
derecho a la educación comparten la pretensión de titularidad de derechos de características
análogas (derecho a la educación), a raíz de circunstancias semejantes y uniformes
(omisión en la terminación de las obras en el Polo Educativo Saavedra).
La jurisprudencia del fuero ya se ha pronunciado en relación con el derecho a la
educación y su dimensión como derecho de incidencia colectiva. Al respecto, se ha dicho
en un caso ya citado en el que se reclamaba la falta de vacantes en establecimientos de
educación inicial, que “[n]o se trata del derecho de un niño en particular a recibir
educación inicial, sino de provocar en las autoridades la implementación de una
política pública, establecida por el constituyente, relacionada con la universalización
de tal derecho, ya desde el nivel inicial” (Juzgado de 1º Instancia en lo Contencioso
Administrativo y Tributario de la Ciudad Nº 3, “Asociación Civil por la Igualdad y la
Justicia c/ GCBA s/ Amparo”, 13 de agosto de 2007) (énfasis propio). Ello puede
equipararse con el caso que nos ocupa, en el que tampoco se trata del derecho de un

27
niño en particular a recibir educación, sino de la concreción de una política pública
inexplicablemente interrumpida en el curso de su implementación, cuya interrupción
tiene como resultado la vulneración del derecho a la educación de más de 3000 niños,
niñas y adolescentes.
También se ha dicho que “el acceso a la educación no reviste solamente el carácter
de derecho subjetivo, sino que, en determinadas circunstancias como en el caso de
autos, constituye un derecho de incidencia colectiva, en los términos del artículo 43,
segundo párrafo, de la Constitución Nacional y 14, segundo párrafo, de la Constitución de
la Ciudad. Ello así, por cuanto, en el sub examine la afectación del derecho a la
educación tiene un efecto generalizado, pues potencialmente podría incidir sobre
todos los sujetos que se encuentran en condiciones de acceder a la educación pública
que residan en la zona delimitada en el objeto de la demanda” (Cám. Apel. Cont. Adm.
y Trib. de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Sala I, “Asesoría Tutelar Justicia
Contencioso Administrativo y Tributario de la C.A.B.A. c. G.C.B.A.”, 1 de junio de 2001)
(énfasis propio). Como ya fue mencionado precedentemente, dicho caso reviste
características similares al caso que nos ocupa, pues en ambos casos se trata de la omisión
en la construcción de establecimientos educativos (una escuela secundaria en dicho caso y
un Polo Educativo en el caso de autos) dispuestos por normativa (una ley en dicho caso y
varios decretos de adjudicación en el caso de autos) y para los cuales se asignó presupuesto.
En ambos casos la afectación al derecho a la educación tiene un efecto generalizado:
potencialmente podría incidir sobre todos los sujetos que se encuentran en condiciones
de acceder a la educación pública que residen en la zona (de la escuela secundaria en
dicho caso y del Polo Educativo en el caso de autos).
En conclusión, el derecho a la educación es un derecho de incidencia colectiva
porque tiene efectos sobre un grupo homogéneo y no podría ser tutelado efectivamente sino
a través de una acción colectiva.

VI. CUESTIONES PROCESALES

VI. 1. Legitimación

28
En la Ciudad de Buenos Aires la acción de amparo prevista en el artículo 43 de la
Constitución Nacional aparece consagrada con matices propios. El art. 14 de la
Constitución de la Ciudad expresamente establece: “[t]oda persona puede ejercer acción
expedita, rápida y gratuita de amparo (...) Están legitimados para interponerla
cualquier habitante y las personas jurídicas defensoras de derechos o intereses colectivos,
cuando la acción se ejerza contra alguna forma de discriminación, o en los casos en que se
vean afectados derechos o intereses colectivos, como la protección del ambiente, del trabajo
y la seguridad social, del patrimonio cultural e histórico de la Ciudad, de la competencia,
del usuario o del consumidor...” (énfasis propio).
Al respecto, el Tribunal Superior de la Ciudad ha sostenido que la Constitución de
la Ciudad “estableció una acción popular en el art. 14 al regular la acción de amparo
cuando se ejerce contra formas de discriminación o por afectación de derechos o
intereses colectivos. Para ello, hizo uso de una redacción que no ofrece dudas: “Están
legitimados para interponerla cualquier habitante...” e insertó la norma dentro del Título
Primero del Libro Primero, denominado “Derechos y Garantías” (Trib. Sup. CABA,
“Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires c. Estado de la Ciudad de Buenos
Aires, 16 de septiembre de 1999, voto de los jueces Muñoz, Casás y Conde) (énfasis
propio).
En los Debates de la Convención Constituyente (sesiones del 3 de septiembre de
1996), el Convencional Vivo expresó: “[p]ara defender estos derechos [derechos de
incidencia colectiva] estamos proponiendo un paso adelante, a través de la consagración de
una amplia legitimación para accionar en su defensa. Así, hemos establecido que esta
acción podrá ser ejercida por cualquier habitante o por las entidades que estén vinculadas a
la defensa de esos intereses difusos”. Además, el Convencional Brailovsky sostuvo:
“[e]stamos tratando de legitimar a cualquier persona para que reclame en nombre del
interés común y no sólo en nombre de su interés individual (...) Aceptar y garantizar las
acciones de amparo vinculadas con los intereses difusos es permitir que cualquier
ciudadano defienda judicialmente el interés social sin necesidad de demostrar estar
afectado en forma personal” (énfasis propio).

29
De lo expuesto resulta evidente que la Constitución de la Ciudad optó por un
modelo propio y diferenciado del de la Constitución Nacional, de modo de posibilitar un
acceso a la justicia más amplio. Así lo señaló el Convencional Brailovsky, al afirmar que
“[d]e este modo estamos corrigiendo uno de los muchos puntos débiles de la Constitución
Nacional, ya que en este tema ella legitima para actuar solamente al particular afectado, al
Defensor del Pueblo y a las entidades especialmente formadas para presentar amparos”.
En efecto, el art. 14 de la CCABA “deslinda la legitimación del interés personal y
directo. Nótese, en tal inteligencia, que el texto —posterior a la reforma de la
Constitución federal de 1994— alude al concepto de habitante y no al de afectado...”
(Cám. Apel. Cont. Adm. y Trib. de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Sala II, “Barila,
Santiago c. Ciudad de Buenos Aires”, 5 de febrero de 2007) (énfasis propio).
Es claro que para promover una acción de amparo colectivo en el ámbito de la
Ciudad de Buenos Aires no se requiere más que la condición de habitante. Así también
lo ha sostenido la jurisprudencia del fuero: “surge de los términos literales de la norma, que
la legitimación cuando se debaten cuestiones relativas a la discriminación o a derechos que
inciden colectivamente se otorga a "cualquier habitante", no exigiendo —en
consecuencia— más que esa condición” (Cám. Apel. Cont. Adm. y Trib. de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, Sala II, “Martínez, María del Carmen”, 19 de julio de 2001)
(énfasis propio).
También se pronunció al respecto en un caso en el que una persona, en su calidad de
habitante de la Ciudad, interpuso una acción de amparo colectivo con el objeto de que se
ordene al Jefe de Gobierno a cumplir con el art. 43 de la Ley Fundamental en cuanto
asegura el cupo del 5% de la planta para las personas con necesidades especiales. La
Cámara de Apelaciones revocó la sentencia que había rechazado su legitimación al
sostener: “el constituyente ha priorizado la defensa ciudadana de los derechos
colectivos, otorgando para ello legitimación a cualquier persona con tal que acredite
su carácter de habitante, al margen del daño individual que le pueda causar la acción
u omisión, ya que el interés jurídico, que en tal caso asiste al actor, es la propia
violación de tal derecho perteneciente a la colectividad de la cual es parte. En otros
términos, la Constitución otorga relevancia jurídica a la defensa judicial del derecho
colectivo alterado, prescindiendo de quién —judicialmente— alegue la lesión. El único

30
recaudo, a tal fin, es el título de habitante y que se debatan derechos de incidencia
colectiva o supuestos de discriminación, que en este último caso, bien puede ser
individual o sectorial (Cám. Apel. Cont. Adm. y Trib. de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, Sala II, “Barila, Santiago c. Ciudad de Buenos Aires”, 5 de febrero de 2007) (énfasis
propio).
En el caso de autos, la omisión en la terminación de las obras del Polo Educativo
Saavedra lesiona el derecho a la educación que pertenece de manera indiferenciada y no
excluyente a una pluralidad de sujetos (derecho de incidencia colectiva). Por ello, no caben
dudas de nuestra legitimación en el carácter de habitantes de la Ciudad de Buenos
Aires en los términos del art. 14 CCABA, puesto que nuestro interés jurídico es la
propia violación del derecho a la educación de la colectividad de la cual somos parte.
Si bien el art. 14 de la Constitución de la Ciudad deslinda la legitimación del interés
personal y directo, motivo por el cual no se requiere más que probar la condición de
habitante –al margen del daño individual que pueda provocar la acción u omisión estatal-
nuestra legitimación en carácter de habitantes de la Ciudad se ve reforzada por nuestra
condición de padres de los alumnos con capacidades especiales que asisten a la Escuela
Especial Nº 11, un colectivo que ve vulnerado su derecho a la educación y formación
profesional durante toda la vida.

VI. 2. Admisibilidad

El art. 14 de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, establece:


“[t]oda persona puede ejercer acción expedita, rápida y gratuita de amparo, siempre que no
exista otro medio judicial más idóneo, contra todo acto u omisión de autoridades públicas o
de particulares, que en forma actual o inminente lesione, restrinja, altere o amanece, con
arbitrariedad o ilegalidad manifiesta, derechos y garantías reconocidos por la Constitución
Nacional, los tratados internacionales, las leyes de la nación, la presente Constitución, las
leyes dictadas en su consecuencia y los tratados interjurisdiccionales en los que la Ciudad
sea parte (...) El agotamiento de la vía administrativa no es requisito para su procedencia”.

31
La acción interpuesta satisface cabalmente los recaudos establecidos en el
mencionado artículo, a saber:

VI.2.a. Inexistencia de un medio judicial más idóneo

Al establecer que el amparo es procedente “siempre que no exista otro medio


judicial más idóneo”, tanto el art. 43 de la Constitución Nacional como el art. 14 de la
Constitución de la Ciudad incorporaron la obligación de evaluar la idoneidad de las vías
existentes para ver cuál es la más adecuada en un caso concreto. A saber, el amparo no
queda descartado por la existencia de otras vías, sino que, si existe una vía que no sea más
idónea, el amparo es procedente.
La jurisprudencia tiene dicho que “[l]a existencia de cauces ordinarios para discutir
una cuestión no conduce, de por sí, al rechazo de la acción de amparo pues, según el art. 43
de la Constitución Nacional, tales procesos deben resultar más idóneos que esta acción”
(Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, sala IV,
“Youssefian, Martín c. Secretaría de Comunicaciones”, 23 de junio de 1998). Además, se
afirmó que “[l]a acción de amparo resulta factible si, pese a la existencia de vías procesales
ordinarias, ellas no son más idóneas para evitar la afectación de los derechos conculcados,
es decir, no es la existencia de otras vías la que cierra indefectiblemente la vía del
amparo, sino la ineptitud de ellas la que la abre” (Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Civil y Comercial Federal, sala III, “Cameo, Fredy c. Ministerio de Economía y otros”, 31
de agosto de 2004) (énfasis propio).
En este sentido se ha sostenido que “[a]l exigirse la existencia de otros medios
judiciales para negar in limine el acceso al amparo, ello significa que aquellos deben
ostentar la misma eficacia, la cual no se logra si la demora en los trámites pudiera hacer
ilusoria o más gravosa la decisión que en definitiva se dicte, pues, ello importaría el
cercenamiento de los derechos de defensa” (CNFed. Cont. Adm., Sala V, “Metrogas S.A. c/
Ente Nacional Regulador del Gas”, 22 de noviembre de 1996, voto del Dr. Coviello).
Ahora bien, dentro de las acciones judiciales que podrían interponerse, la aquí
intentada es la única idónea por ser la única eficaz (no existe un proceso “no
excepcional” abreviado que pudiera encauzar la pretensión tutelar), teniendo en

32
cuenta la finalidad perseguida, es decir, la obtención de una pronta tutela judicial
efectiva de los concretos derechos que se alegan conculcados. El serio gravamen,
insusceptible de reparación ulterior, que causaría la remisión a las vías procesales
ordinarias -permitiría seguir perpetuando que los alumnos estudien en deplorables
condiciones de infraestructura y accesibilidad e impediría que se superen las deficiencias en
la oferta pública, en particular para los niños y niñas con capacidades especiales que
carecen de alternativas de inserción educativa-, justifica plenamente que la protección
judicial solicitada se haga efectiva a través del rápido proceso previsto en el art. 14 de la
Constitución de la Ciudad.

VI.2.b. Acto u omisión de autoridad pública

La acción de amparo, en virtud del art. 14 de la Constitución de la Ciudad, requiere


la existencia de un acto lesivo que puede provenir de un hecho positivo o negativo. En
efecto, “sea entonces que la administración incumpla con sus cometidos o no ejecute los
objetivos propios en el marco de su competencia –inactividad material- o que no impulse o
resuelva las peticiones que se le formulen –inactividad formal- su pasividad puede afectar
derechos constitucional o legalmente reconocidos y, de ese modo, producir daños graves e
irreparables, que dejen habilitada la vía del amparo” (cf. Morello, Augusto M. y Vallefín,
Carlos A., El amparo. Régimen procesal, 4º edición, Librería Editora Plantense, La Plata,
2000, pág. 19).
En el caso que nos ocupa, el amparo se interpone ante la inacción administrativa
consistente en la omisión en la finalización de las obras en el Polo Educativo Saavedra. Es
decir, la conducta del Gobierno de la Ciudad consiste en la omisión de cumplir con su
obligación de asegurar y financiar la educación- lo que genera que cientos de niños,
niñas y adolescentes estudien en paupérrimas condiciones de infraestructura y
accesibilidad e impide que las deficiencias en la oferta pública, en particular para los
niños y niñas con capacidades especiales que carecen de alternativas de inserción
educativa, se superen con la creación de nuevos establecimientos en el Polo Educativo
Saavedra.

33
VI.2.c. Lesión actual al derecho a la educación

La omisión del Gobierno de la Ciudad causa un daño cierto y actual al derecho a la


educación de los más de 3000 niños, niñas y adolescentes que albergará el Polo Educativo
Saavedra: los que estudian en las 3 escuelas que iban a ser trasladadas al Polo Educativo
Saavedra en septiembre de 2007 y esperan la finalización de las obras en pésimas condiciones
de infraestructura y accesibilidad, y aquellos que esperan la finalización de los nuevos
establecimientos que serán creados para satisfacer la demanda escolar.
Dicha lesión sólo será remediada si cesa de inmediato la omisión estatal, y se toman
medidas para asegurar el derecho a la educación de los afectados.

VI.2.d. Arbitrariedad o ilegalidad manifiesta

Tiene dicho la jurisprudencia que “existe ilegalidad manifiesta -entre otros


supuestos- cuando se está frente a una omisión de la autoridad pública, dado que en este
caso, frente a la norma que impone el deber jurídico, se constata el incumplimiento
total o parcial de la norma” (Juzgado de 1º Instancia en lo Contencioso Administrativo y
Tributario de la Ciudad Nº 3, “Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia c/ GCBA s/
Amparo”, 13 de agosto de 2007) (énfasis propio).
La no finalización de las obras constituye un incumplimiento del decreto (el de
adjudicación de las licitaciones) cuya finalidad era cumplir con el deber
constitucionalmente impuesto de garantizar y financiar la educación -para la cual
había sido asignado presupuesto- fijando un plazo razonable de ejecución. Ello
importa una trasgresión de la manda constitucional, en tanto difiere en forma
indefinida y arbitraria una norma que ejecuta ese mandato, lo que configura
ilegalidad manifiesta.
El requisito de la arbitrariedad o ilegalidad manifiesta “significa que si bien la
acción de amparo no es excluyente de cuestiones que necesitan demostración, sí descarta
aquellas cuya complejidad o difícil comprobación requiere de un aporte mayor de
elementos de juicio de los que pueden producirse en el procedimiento... [de amparo]

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(Corte Suprema, “Entre Ríos, Provincia de y otro c/ Estado Nacional (Secretaría de
Energía) s/ acción de amparo”, 11 de julio de 2000) (énfasis propio).
Ahora bien, cabe resaltar que la cuestión planteada en el caso de autos no reviste
una complejidad fáctica, técnica o jurídica que requiera una mayor amplitud de debate y
prueba, por lo que no resulta insusceptible de ser resuelta por la vía expedita del amparo.
Por otra parte, los documentos de los que surge la omisión en la finalización de las obras en
el Polo Educativo Saavedra fueron provistos por el propio Gobierno de la Ciudad, y por
organismos públicos (Defensoría del Pueblo de la Ciudad, Auditoría General de la Ciudad),
por lo que revisten el grado de certidumbre necesaria para la vía urgente del amparo.

VI.2.e. Demanda oportuna

El plazo de caducidad para la acción de amparo (45 días) del artículo 4 de la Ley de
Amparo de la Ciudad (Ley Nº 2145) carece de vigencia. Ello por cuanto el Tribunal
Superior de Justicia de la Ciudad declaró su inconstitucionalidad (Tribunal Superior de
Justicia de la Ciudad, “Gil Domínguez, Andrés c/ GCBA s/ acción declarativa de
inconstitucionalidad”, 27 de diciembre de 2007) en virtud de lo dispuesto por el art. 113
inc. 2 de la CCABA. Por su parte, la Legislatura de la Ciudad no hizo uso de las facultades
de ratificación del texto original, previstas por el art. 113 inc. 2 de la CCABA, y aceptó
expresamente “lo resuelto por el Tribunal Superior al declarar la inconstitucionalidad del
art. 4 de la Ley N° 2145” (Resolución Nº 192/2008, versión taquigráfica de la Sesión
Ordinaria correspondiente al día 12/06/2008).

VII. PRUEBA

VII.1. Se acompañan como Anexo:

a) Informe del programa Telenoche emitido el 27 de noviembre de 2008, disponible


en http://www.telenocheblog.com.ar/archives/2008/11/polo_educativo_saavedra_obras.html

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b) Impresión de la página web del Ministerio de Educación relativa a las obras en
ejecución en septiembre de 2009
http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/infraestructura/webgov/pdf/obras_ejecuci
on.pdf?menu_id=22509
c) Copia del pedido de informes (Expte. 2397D08) de la Legislatura de la Ciudad
d) Copia del comunicado de la Dirección General de Infraestructura y Equipamiento
del Ministerio de Educación sobre el estado de avance de las obras a diciembre de 2008
(providencia 4334 - UPE /09) en respuesta al pedido de informes de la Legislatura de la
Ciudad
e) Informes de Ejecución del Presupuesto del Gobierno de la Ciudad de Buenos
Aires, 1º Trimestre 2008 hasta 3º Trimestre 2009, de la Asociación Argentina de
Presupuesto y Administración Financiera Pública, disponibles en
http://www.asap.org.ar/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=31&Itemid=80
f) Copia de la versión taquigráfica de la presentación del Informe de Gestión del
Jefe de Gabinete a la Legislatura del 4 de agosto de 2009
g) Impresión de la Resolución Nº 3182/08 de la Defensoría del Pueblo de la CABA
http://www.defensoria.org.ar/institucional/resoluciones/r3182-08.doc
h) Informe Final de Auditoria “Relevamiento en Escuelas de Nivel Medio”,
ejercicio 2006, de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires
http://www.agcba.gov.ar/docs/Info-2.07.03.pdf
i) Impresión de la página Web del Ministerio de Educación anunciando el Polo
Educativo Saavedra
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/infraestructura/polosaavedra.php
j) Impresión de la página Web de CRIBA S.A.
http://www.cribasa.com.ar/obras/item.aspx?id=60
k) Impresión del artículo del Diario La Nación titulada “Temen otro Warnes”, del 1
de octubre de 2008 http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1054989
l) Impresión del artículo del Diario Página 12 titulada “Un abrazo para seguir la
obra”, del 13 de noviembre de 2008 http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-
114931-2008-11-13.html
m) Impresión de la página Web de UTE

36
http://www.ute.org.ar/index.php?codseccion=89&codcontenido=886
n) Impresión de la página Web de UTE
http://www.ute.org.ar/index.php?codseccion=89&codcontenido=882
o) Impresión de la página Web ParqueChasWeb
http://www.parquechasweb.com.ar/parquechas/notas/Nota_polo_saavedra_280509.htm
p) Página Web del Ministerio de Hacienda relativa al presupuesto 2008
http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/hacienda/presupuesto2008/pdf/distribucion_creditos_2008.p
df?menu_id=22976
q) Página Web del Ministerio de Hacienda relativa al presupuesto 2009
http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/hacienda/presupuesto2009/pdf/anexo_2.pdf
r) Versión Taquigráfica de la Sesión de las Comisiones de Presupuesto, Hacienda,
Administración Financiera y Política Tributaria, 30 de Octubre de 2009
s) Fotografías que reflejan el estado actual de las obras del Polo Educativo Saavedra
(Octubre 2009)
t) Sentencia de 1º Instancia y de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso
Administrativo y Tributario de la Ciudad en la causa “Asociación Civil por la Igualdad y la
Justicia c/ GCBA s/ Amparo”, Expte. 23.360, Base del Fuero CAyT del Poder Judicial de la
Ciudad de Buenos Aires, basefuero.jusbaires.gov.ar
Solicitamos al Actuario certifique que las impresiones acompañadas son fiel al
contenido obrante en el portal de los Diarios La Nación y Página 12 y en las páginas Web
de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, el Ministerio de Educación, CRIBA S.A., UTE y
ParqueChasWeb.

VII.2. Oficio:

Para el caso de que se niegue la veracidad del informe del programa Telenoche
emitido el 27 de noviembre de 2008, solicitamos se ordene oficio a Artear S.A. a fin de que
remita una copia auténtica del mismo.

VII.3. Reconocimiento judicial:

37
Solicitamos se efectúe un reconocimiento judicial a fin de conocer el estado de
avance de las obras del Polo Educativo Saavedra al día de la fecha

VIII. FORMULA RESERVA

La omisión del Gobierno de la Ciudad configura una violación al derecho a la


educación consagrado en los artículos 24 y 42 de la Constitución de la Ciudad de Buenos
Aires. Por este motivo, hacemos reserva de recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia por
vía del recurso de inconstitucionalidad previsto en el artículo 27 de la ley 402.

IX. INTRODUCE CUESTIÓN FEDERAL

La omisión del Gobierno de la Ciudad configura una violación al derecho a la


educación consagrado en el artículo 14 de la Constitución Nacional, el artículo 13 del Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, los arts. 28 y 29 de la
Convención sobre los Derechos del Niño y el art. 26 de la Declaración Universal de
Derechos Humanos. Todos estos tratados tienen jerarquía constitucional de conformidad
con el artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional.
Formulamos la reserva de interponer oportunamente el recurso extraordinario
federal, previsto en el art. 14 de la ley 48, ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Asimismo, encontrándose en juego derechos reconocidos en los instrumentos
internacionales precedentemente mencionados, hacemos expresa reserva de recurrir a la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

INTERVENCION ASESORIA TUTELAR


Actualmente se encuentra interviniendo el Dr. Gustavo Moreno, titular de la Asesoría
Tutelar en lo contencioso administrativa y tributaria Nº 1 de la Ciudad de Buenos Aires.
(mediante actuaciones administrativas)………….

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X. AUTORIZACIONES

Solicitamos se autorice a xxx; a xxxx y a xxxx a realizar los siguientes actos: 1)


consultar el expediente o retirarlo en préstamo; 2) diligenciar oficios, mandamientos y
cédulas; 3) retirar certificados, testimonios o copias de escritos, documentación o
resoluciones; 4) extraer fotocopias, y 5) cumplir cualquier otro trámite necesario para
impulsar las presentes actuaciones.

XI. PETITORIO

En virtud de las consideraciones de hecho y de derecho expuestas, solicitamos a


V.S.:
1. Nos tenga por presentados, por parte en el carácter invocado, por constituido el
domicilio.
2. Se tenga por presentada la prueba acompañada y se ordene la certificación
actuarial solicitada.
3. Se tenga por formulada la reserva de recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia
4. Se tenga por formulada la reserva de cuestión federal.
5. Se tengan presentes las autorizaciones conferidas.
6. Oportunamente se dicte sentencia condenando al Gobierno de la Ciudad según lo
solicitado en el objeto de la demanda. Con costas

Proveer de conformidad
SERÁ JUSTICIA

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