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UNIVERSIDAD MARIANO GÁLVEZ EL PROGRESO.

CARRERA: CRIMINOLOGÍA Y POLÍTICA CRIMINAL.

TEMA:
DELINCUENCIA JUVENIL EN GUATEMALA.

ESTUDIANTES RESPONSABLES:
David Sebastian Morales Sis 2354-17-22600.
Paula Alejandra Campos Cano 2354-17-9921.
Dayanna Rashell Reyes Paiz 2354-17-1437.
Eder Alexander Vásquez Pantaleón 2354-17-23028.
Jose Ronaldo Encarnacion Julaj 2354-17-14746.
Madeline Rocio Rivas Rodas 2354-17-14146.

Guatemala, 8 de Septiembre de 2018.


ÍNDICE.

¿Qué es delincuencia juvenil?..................................................................................................... Pag. 1-17.

Factor Social……………………………………………………………………………………Pag 18-

19.

Factor Familiar…………………………………………………………………………………
DELINCUENCIA JUVENIL A NIVEL NACIONAL.

¿Qué es la delincuencia?

Fuera del plano jurídico la delincuencia es concebida como quebrantamiento de la Ley y el

delincuente como el que delinque. Sociológicamente hablando puede examinarse como los procesos y

fenómenos que integran una forma particular de la conducta social humana que transgrede el

funcionamiento de un sistema social dado y que representa para él daños de mayor o menor nivel.

Finalmente, en el ámbito jurídico está integrada por relaciones sociales antagónicas a lo preceptuado

por la Ley Penal y evidencia contradicciones sociales, diferencias y desproporciones en el desarrollo

social definidos como procesos y comportamientos de carácter delictivo. En general la delincuencia

constituye un conjunto o sistema de conductas delictivas o determinadas infracciones grupales o

individuales de la Ley Penal.

Situación Demográfica

Según el Código de la Niñez y la Juventud (Decreto 78-1996), se considera niño o niña a toda

persona desde su concepción hasta los doce años de edad. La Organización de Naciones Unidas –

ONU- clasifica a una persona como joven si se encuentra entre los 15 y los 24 años de edad. A fin de

poder conciliar ambas clasificaciones, en el presente documento se considera niño o niña a toda

persona entre 0 y 14 años, y joven a aquellas que se encuentren entre los 15 y 24 años.

De acuerdo a las proyecciones de población realizadas por el Instituto Nacional de Estadística, en el

año 2009 Guatemala cuenta con una población equivalente a 14,016,970 personas. De acuerdo a la

clasificación anteriormente mencionada, de ellas 5,876,669 son niños o niñas (41.93% del total de la

población). En este grupo etario, la población masculina es ligeramente mayor (50.71%). Por su

parte la población joven asciende a 2,836,561 personas que representan el 20.23% del total de la

población. A diferencia del grupo etario anterior, dentro de éste la población femenina es la

mayoritaria, representando un 50.58%. Lo anterior implica que el 62.16% de la población es menor a


24 años. Debe mencionarse que en el pasado reciente se ha dado una migración importante de zonas

rurales a las urbanas. Mientras que en el 2000 la población rural era de 60%, en el 2006 dicho

porcentaje disminuyó a 52%2. Es importante mencionar que para el año 2025, la población

guatemalteca rondará los 20 millones de personas, de los cuales alrededor del 34% serán niños y el

20% serán jóvenes.

Tasa de homicidios a nivel departamental

Tasa de homicidios x

Departamento Homicidios 100,000 habitantes

Izabal 332 86.54

Chiquimula 287 82.48

Guatemala 2,433 81.26

Zacapa 169 79.22

El Petén 435 77.15

Santa Rosa 247 74.98

Escuintla 491 74.94

Jutiapa 269 64.66

Jalapa 157 53.42

El Progreso 76 50.31

Sacatepéquez 116 39.07

Suchitepéquez 168 34.92

Retalhuleu 98 34.46

Quetzaltenango 199 26.98


San Marcos 197 20.72

Chimaltenango 103 18.31

Baja Verapaz 45 17.85

Huehuetenango 168 15.90

Alta Verapaz 150 14.79

Sololá 44 11.04

El Quiché 85 9.87

Totonicapán 23 5.30

Total 6,292 46.00

¿Quienes cometen los crímenes y por qué lo hacen?

Como se ha visto, los jóvenes son las principales víctimas de la delincuencia. Ahora, se

profundizará en otro hecho: los jóvenes son también los principales victimarios. Es decir, son el

grupo de la población que comete más crímenes. Además, en este capítulo se discute el hecho que

no todos los jóvenes involucrados en crímenes están vinculados a pandillas, muchos de ellos

ingresan a la vida delictiva sin necesariamente pertenecer a ningún grupo en específico (ver

Gráfico 2.1). A su vez también existe un grupo importante de jóvenes que se encuentran en riesgo

de convertirse en delincuentes, a los cuales se les denomina población vulnerable.


Gráfico 2.1. No todos los victimarios jóvenes son pandilleros

Victimarios

Victimarios jóvenes Victimarios adultos

(34%)

66% entre 18 y 35 años

Miembros de pandillas “Ladrones comunes”

Antes de caracterizar la violencia juvenil, es importante conocer cuáles son las causas que se

perciben como las principales en promover la existencia de violencia en el país. Estudios

anteriores han intentado indagar los orígenes de la violencia en Guatemala, para lo cual se han

discutido una serie de hipótesis. Ahora bien, actualmente no existe un consenso universal sobre

las causas y en realidad existen pocos estudios que evalúen el tema de forma global, más allá del

tema de las pandillas. Ello implica que el debate continúa abierto.


La mayoría de los victimarios son hombres jóvenes

A partir de los estudios realizados con anterioridad se puede detectar algunas de las

características de los guatemaltecos involucrados en hechos de violencia. Entre ellas se pueden

mencionar:

 Ser joven.

 Alfabeto y con algún grado de estudios; con malas experiencias escolares.

 Procede de una familia inestable, con padres o padrastros violentos, alcohólicos y poco

comunicativos.

 Perteneciente a una familia pobre o de clase media.

 Sin trabajo pero habiendo trabajado en puestos mal pagados.

 Usa drogas de forma habitual y roba para poder conseguirlas.

 Viven en las denominadas “bolsas urbanas de pobreza”15.

A su vez, en distintas encuestas de victimización, realizadas entre el año 2004 al 2007, PNUD

(2007) describe algunas características recientes de los victimarios:

 Los hombres tienden a ser los victimarios en al menos el 75% de los casos. El resto tiende

a ser victimarios no identificados; de ambos sexos; o sólo mujeres.


 La mayoría de los victimarios tienen entre 18 y 35 años. Cerca del 66% tiene entre 18-26

años. Un 23% tiene entre 27-35 años.

 La mayoría de los delincuentes son “ladrones comunes”, quienes han incrementado su

presencia, de un 39.1% en el 2004 a un 58.9% en el 2007. En segundo lugar se encuentran

los pandilleros, quienes han descendido, de un 45.9% en el 2004 a un 24.0% en el 2007.

En cuanto a los narcotraficantes, su porcentaje se ha mantenido cercano al 10%. Este

resultado podría indicar que hay una estrategia de “mimetización” de las pandillas,

reduciendo el uso de tatuajes, para ser confundidos con ladrones comunes.

Sin embargo, también podría indicar que ante un ambiente de impunidad, otros grupos juveniles han

encontrado rentable y conveniente involucrarse en actividades delictivas.

Este último punto es fundamental. Como señaló Asociación Grupo Ceiba, actualmente existe un

fuerte sesgo a pensar en la delincuencia generada por jóvenes está vinculada solamente a las

pandillas, como Barrio 18 o Mara Salvatrucha. Sin embargo, este enfoque deja a un lado un grupo

importante de jóvenes que también se involucran en actividades delictivas (“ladrones comunes”,

según PNUD), como lo muestran las encuestas de victimización recientes. A pesar de lo anterior, y

de su creciente importancia, no hay trabajos que profundicen en este grupo de victimarios.


Edad aproximada de los victimarios

¿Qué oportunidades educativas y laborales tienen los jóvenes?

La retención y el logro escolar, aunado al acceso a fuentes de trabajo, permiten disminuir las

personas que se encuentran en riesgo de iniciar una vida delictiva, al brindarles mayores

oportunidades de desempeñarse productivamente en la sociedad. Por ello debe prestarse atención

a dos actividades esenciales: la educación y el trabajo.

A pesar de los esfuerzos que el Ministerio de Educación ha realizado, aún la escuela no logra

retener a los alumnos, especialmente a lo largo de toda su niñez y adolescencia. De acuerdo con

las estadísticas oficiales del Ministerio de Educación para el año 2007 la tasa neta de cobertura24

de primaria fue de 95%, de básicos de 36% y de diversificado de alrededor de 21%. En el caso del

departamento de Guatemala (dónde existen más jóvenes que han ingresado a la vida

delincuencial) la tasa neta de cobertura es algo mayor, ya que la tasa para básicos es de 63% y

diversificado de 41%, Por su parte según los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida –

ENCOVI 2006-, el guatemalteco promedio tiene alrededor de 4.9 años de escolaridad. Las
personas que viven en las áreas urbanas tienen alrededor de 7.0 años de escolaridad mientras que

las que viven en áreas rurales únicamente tienen 2.5 años de escolaridad.

Otro indicador relevante es la tasa de escolarización por edad, la cual nos muestra la proporción

de niños que se encuentran en la escuela (sin tomar en cuenta el grado) de acuerdo a su edad. Es

interesante notar que entre los 8 y 10 años prácticamente todos los niños se encuentran en la

escuela. Sin embargo esa proporción disminuye conforme la edad aumenta. A los 15 años,

únicamente alrededor del 45% de los jóvenes se encuentran en la escuela, disminuyendo hasta un

28% para los jóvenes con 18 años de edad. En el caso particular del departamento de Guatemala,

el 74% de los jóvenes de 15 años se encuentran en la escuela, disminuyendo a un 49% para

aquellos con 18 años de edad.

Motivos de no inscripción en el año escolar 2006.

Motivo de no asistencia %

escolar Personas

Falta de dinero 27.2%

Trabajo 25.4%

No le interesa 21.4%

Oficios de la casa 15.4%

Edad 1.8%

Terminó los estudios 1.7%

Enfermedad o discapacidad 1.5%

Otra 1.3%

Distancia/transporte 1.0%
Embarazo 0.9%

No hay escuela 0.6%

escuela no ofrece ese grado 0.6%

Requiere escuela especial 0.5%

Falta de cupo 0.5%

Tenía que repetir 0.3%

Migración temporal 0.1%

Todo lo anterior muestra que, si bien el sistema educativo a realizado esfuerzos para ampliar su

cobertura, especialmente tras los Acuerdos de Paz, aún muchos jóvenes se encuentran fuera del

sistema educativo y por lo tanto se encuentran limitados en cuanto a oportunidades para encontrar

trabajos calificados.

En cuanto al empleo, según estadísticas de CONJUVE, alrededor de 125,000 jóvenes llegan cada

año al mercado laboral, aunque sólo una tercera parte de ellos ingresa al mercado formal. Ello

implica que la gran mayoría ingresa al sector informal. En mercados laborales rígidos como el

guatemalteco, el acceso a empleos formales es complicado, especialmente para los jóvenes. Si a

ello le sumamos que muchos de ellos no han logrado terminar sus estudios de secundaria, las

posibilidades se limitan aún más. Es por ello que las políticas encaminadas a la educación para el

trabajo para los jóvenes son de suma importancia a fin de que puedan tener mayores posibilidades

de conseguir un empleo formal.


SUMARIO

NIVEL REPÚBLICA (ENE-JUL 2018)

Tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes

2018

23.0 Se registra un descenso de 3.5 puntos (13.21%) en la tasa de

JUL homicidios,

2017 con relación a la tasa de Julio 2017.

26.5

JUL

Cantidad de homicidios

2018

2,216 Se registra un descenso de 16.53% en el número de homicidios, con

ENE-JUL relación

2017 al período de Enero-Julio 2017.

2,655

ENE-JUL

Departamentos con mayor cantidad de

homicidios

Guatemala (837), Escuintla (191), Petén (140), Izabal (129),

Quetzaltenango (100)
Principales

alzas 2018 2017 Principales descensos 2018 2017

34% (+21) Jalapa 83 62 24% (-260) Guatemala 837 1,097

Alta Chiquimul

17% (+8) Verapaz 55 47 41% (-63) a 91 154

El

21% (+6) Progreso 34 28 24% (-59) Escuintla 191 250

Tasa de heridos en hechos violentos por cada 100,000 habitantes

2018

26.4 Se registra un descenso de 5.4 puntos (16.98%) en la tasa de heridos

JUL en

2017 hechos violentos, con relación a la tasa de Julio 2017.

31.8

JUL
Cantidad de heridos en hechos violentos

2018 2,46

ENE- 6

JUL Se registra un descenso de 21.19% en el número de heridos en hechos

2017 3,12 violentos, con relación al período de Enero-Julio 2017.

ENE- 9

JUL

Departamentos con mayor cantidad de heridos en hechos

violentos

Guatemala (1,284), Escuintla (193), Chiquimula (125),

Izabal (93), Zacapa (80)

Principales 201 201

alzas 8 2017 Principales descensos 8 2017

1,28

69% (+11) Baja Verapaz 27 16 24% (-398) Guatemala 4 1,682

Quetzaltenan Chimaltenan

16% (+10) go 72 62 56% (-41) go 32 73

17% (+7) Sacatepéquez 49 42 21% (-33) Chiquimula 125 158


Secuestros

2018

15 Se registra un aumento de 15.38% en el número de

ENE-JUL personas

2017 secuestradas, con relación al período de Enero-Julio 2017.

13

ENE-JUL

Departamentos con mayor cantidad de

secuestros

Escuintla (3), Guatemala (3), Chimaltenango (2),

Quetzaltenango (2), Alta Verapaz (1)

Principales 201

alzas 2018 2017 Principales descensos 8 2017

Baja

(+2) Chimaltenango 2 0 100% (-1) Verapaz 0 1

50 Alta

50% (+1) Escuintla 3 2 % (-1) Verapaz 1 2

50 Huehuetena

100% (+1) Quetzaltenango 2 1 % (-1) ngo 1 2


Robo a residencias

2018

288 Se registra un descenso de 32.71% en el número de robos a

ENE-JUL residencias,

2017 con relación al período de Enero-Julio 2017.

428

ENE-JUL

Departamento con mayor cantidad de robo a

residencias

Guatemala (184), Escuintla (16), Quetzaltenango (15), Sacatepéquez (11),

Alta Verapaz (9)

Principales 201

alzas 2018 2017 Principales descensos 8 2017

Quetzaltena

150% (+9) ngo 15 6 41% (-130) Guatemala 184 314

Chimaltena

78% (+7) Escuintla 16 9 90% (-9) ngo 1 10

Baja

400% (+4) Verapaz 5 1 100% (-6) Quiché 0 6


Robo a comercios

2018

271 Se registra un aumento de 0.37% en el número de robos a comercios,

ENE-JUL con

relación al período de Enero-Julio

2017 2017.

270

ENE-JUL

Departamentos con mayor cantidad de robo a

comercios

Guatemala (179), Chimaltenango (13), Quetzaltenango (12),

Escuintla (11), Izabal (9)

Principales 201

alzas 2018 2017 Principales descensos 8 2017

(+41 (- Chimaltena

30% ) Guatemala 179 138 58% 18) ngo 13 31

175% (+7) Escuintla 11 4 90% (-9) Chiquimula 1 10

Alta

(+6) San Marcos 6 0 100% (-7) Verapaz 0 7


Robo de vehículos

2018 1,75

ENE- 2 Se registra un descenso de 9.50% en el número de robo de vehículos,

JUL con

relación al período de Enero-Julio

2017 1,93 2017.

ENE- 6

JUL

Departamentos con mayor cantidad de robo de

vehículos

Guatemala (1,000), Quetzaltenango (205), Escuintla (123), Sacatepéquez

(95), Chimaltenango (44)


FACTORES QUE INCIDEN EN LA DELINCUENCIA JUVENIL.

FACTOR SOCIAL.
*Encuentra sus raíces en la decadencia de las estructuras sociales, políticas y económicas

*Si bien la exclusión no es condición suficiente para generar violencia y criminalidad sí lo es


el empobrecimiento

La delincuencia juvenil es un problema social complejo en el que convergen diversos


elementos que deben analizarse en conjunto para entender por qué la violencia se ha
posicionado en los últimos tiempos como un asunto corriente en la vida de algunos
adolescentes.

Ese fenómeno que afecta a ese sector de la sociedad cobra relevancia no sólo por el
aumento en la incidencia, sino también por las formas radicales en las que se manifiesta,
enraizándose en las estructuras sociales, políticas y económicas.

El docente identifica entre las causas del problema la instalación y la propagación de una
filosofía consumista de vida, la acelerada reducción de oportunidades disponibles y la
ausencia, en un segmento creciente de la población, de perspectivas realistas para evitar o
superar la pobreza.

Otros factores que agravan la situación conflictiva y violenta del entorno social son la
incompetencia de los Estados y los sistemas políticos actuales para responder de manera
efectiva a las necesidades y problemáticas de los habitantes, sobre todo de aquellos que
pertenecen a estratos sociales marginados, además de la tendiente indiferencia y falta de
acción ciudadana respecto de las condiciones, cada vez más degradantes, en las que se
desarrolla la interacción social.

La explicación más común que se da al hecho de que muchos jóvenes incursionen en


actividades ilegales tiene que ver con la percepción de que “vivimos en sociedades sin
valores y sin estructuras familiares sólidas”, dado que pierden de vista que antes de las
intimidaciones que caracterizan los hechos delictivos, hay una violencia estructural que opera
en detrimento del desarrollo óptimo de las juventudes.

Si bien la exclusión no es condición suficiente para generar el fenómeno de la criminalidad, sí


lo es el empobrecimiento, el cual es un factor característico en ámbitos en los que las
diferencias se agudizan.

Esos niveles delictivos han sido posibles debido a la falta de empleos suficientes y bien
remunerados, a la desigualdad lacerante que ofende la dignidad, a la ausencia de modelos
para atender los principales problemas nacionales, a la revelación de una realidad que
insulta la condición humana y divide a la sociedad entre los que intentan continuar en el
camino de la legitimidad y los que ven en la ilegalidad la única posibilidad de subsistencia.

La agresión no es instintiva, se adquiere, se aprende y se siembra en los primeros años de


vida y comienza a dar frutos durante la adolescencia. Los menores que aprenden a socializar
mediante el ejercicio de la violencia, son la fuerza que nutre a los grupos criminales, no sólo
por la ventaja de su edad, que los hace acreedores a sanciones penales cortas, sino porque
suelen mostrar un fuerte sentido de pertenencia y lealtad a los grupos delictivos que los
cobijan.

El papel de ellos es atemorizar y ejercer un control territorial, son mano de obra barata que
hace el trabajo que otros no se atreven; son leales y rudos, no cuestionan, sólo obedecen,
además no sólo obtienen beneficios económicos, sino que adquieren una sensación de
grandeza y respeto social basado en el miedo que infunden y la impunidad con la que
operan, asevera el especialista.

FACTOR FAMILIAR.

Desintegración familiar detona delincuencia juvenil.

La desintegración familiar y la deserción escolar son dos de los principales factores que
detonan la delincuencia juvenil, por lo cual las políticas públicas deben ir encaminadas a
atacarlos, afirmó el Magistrado del Poder Judicial de Tamaulipas, Pedro Lara Mendiola.
Por ejemplo, dijo, es necesario generar alternativas de educación, de cultura y de deporte
para reducir el riesgo de que los adolescentes y jóvenes caigan en la tentación de implicarse
en el delito, pero además deben impulsarse acciones que eviten el rompimiento de las
familias.
El titular de la Sala de Justicia para Adolescentes señaló que la prevención es la mejor
manera de combatir el delito, sobre todo entre los jóvenes, por lo cual es importante que los
Gobiernos rediseñen sus políticas públicas en ese tema.
“El problema delictivo no consiste solamente en la comisión del hecho. Existen políticas
internacionales que marcan directrices en prevención del delito como son mejorar la
participación de la educación; hacer mayor la participación ciudadana y de los padres, y
sobre todo desarrollar políticas públicas de prevención del delito” menciono.
Atender esas directrices es importante porque es la mejor forma de reducir la incidencia
delictiva.
Dijo que un alto porcentaje de jóvenes que delinquen provienen de familias desintegradas, lo
que deja claro que se trata de un factor de alto riesgo delincuencial.
Se mostró preocupado además de que los adolescentes y jóvenes están mostrando
preferencia por delitos ligados a la delincuencia organizada, como el secuestro, halconeo y
narcomenudeo aunque eso no significa que sean los delitos de mayor incidencia.
“No se están incrementando los delitos. Lo que digo es que las actividades de los
adolescentes y jóvenes se están dirigiendo a delitos de alto impacto vinculados con la
delincuencia organizada y eso ocurre sobre todo en las ciudades de mayor índice
poblacional” detalló.
Los delitos que ocupan los primeros lugares de la estadística son el robo y lesiones.

FAMILIAS NUMEROSAS.

Ese crecimiento poblacional con el pasar de los años, tiene una lógica y razón de ser en la
descomposición social que vivimos. Las mayorías, clases sociales de nivel bajo y medio bajo,
en donde existen grandes carencias, falta de ingresos para una vida digna y por lo tanto falta
de educación, tienen familias numerosas, lo cual representa una mayor dificultad para
mantener a la familia satisfaciendo sus necesidades básicas de techo, alimentación y
vestido.

Aquí nacen los problemas de la desintegración familiar, familias disfuncionales que por sus
carencias y pobreza los hijos buscan caminos diferentes de migración a Estados Unidos en
busca de oportunidades o se integran a maras para delinquir.

El problema de la superpoblación con el pasar del tiempo en un ambiente de pobreza, por la


falta de educación y carencias extremas, ha generado que las personas para sobrevivir
tengan que delinquir porque no tienen oportunidades de trabajo ni desarrollo. Familias
disfuncionales que nacen y viven con falta de amor, respeto, atención y ningún tipo de
educación.

Una vida turbulenta en donde no ha quedado otra opción que tomar los caminos torcidos del
mal, lo más fácil y a la mano para “salir adelante”. Hablamos de los negocios ilícitos, droga,
robo, contrabando, extorsión, sicariato, y todo lo relacionado.

Sabemos que un Gobierno y el Estado no es el responsable directamente del malestar de las


familias, de su pobreza y sus problemas. Sin embargo, sí es responsable de brindar servicios
públicos dignos de educación, salud, infraestructura, crear oportunidades de trabajo,
ambiente propicio para la inversión con sus políticas fiscales y un clima de seguridad tanto de
certeza jurídica y de derecho, como física, que garantice la integridad de las personas, con el
objetivo principal de buscar el desarrollo, el bienestar social y minimizar la pobreza.

FACTOR FAMILIAR Y FÍSICO.


VIOLENCIA INTRAFAMILIAR.

La violencia intrafamiliar está definida por la ley guatemalteca como cualquier acción u omisión que cause daño o
sufrimiento físico, sexual, psicológico o patrimonial, tanto en el ámbito público, como en el privado a todo
integrante del grupo familiar y que sea causado por parientes, o convivientes o ex convivientes, cónyuge o ex
cónyuge o con quien se haya procreado hijos o hijas.

Este es un flagelo que actualmente se agrava en Guatemala, afectando al núcleo familiar, el cual constituye la base
de la sociedad y que repercute en la violencia generalizada que se da en todo el país. El sector femenino es el más
afectado por el tema, durante el presente año han muerto de manera violenta un total de 337 mujeres, entre las
cuales se incluyen 22 niñas lo cual es un reflejo de la violencia indiscriminada que se vive en la nación.

De acuerdo al anterior cuadro, la violencia intrafamiliar es un mal que presenta una tendencia al alza en el número
de casos ya que del año 2008 al 2010 presentó un incremento del 12%, mientras que en el 2011 el número de casos
aumentó un 0.3%, no obstante la información de ese año todavía no ha sido consolidada en su totalidad por parte
del organismo judicial. El promedio anual de denuncias es de más de 48 mil al año.

Al realizar el comparativo por cada 100 mil habitantes se observa que hay en cada año un aproximado de 400
denuncias por cada 100 mil habitantes.
Según el anterior cuadro al igual que la violencia generalizada, la violencia intrafamiliar también se encuentra
centralizada, el departamento de Guatemala es el que mayor número de denuncias reporta en el año 2011,
constituyendo un 33.6% del total de denuncias que a nivel nacional se han recibido, seguido por Quetzaltenango con
el 8.5%, y Escuintla con 6.5% conformando, solamente entre estos tres departamentos un 48.6% del total de
denuncias, casi la mitad.

Tomando en cuenta a las mujeres en general, el grupo femenino conforma un 86% de víctimas, en contraposición
al 14% del género masculino, por lo cual el GAM hace un llamado al Estado de Guatemala para que agilice la
implementación de los programas encaminados a la prevención de la violencia intrafamiliar y contra la mujer, estas
cifras no pueden dejar indiferente a nadie, debido a que su perpetuación repercute directamente sobre la sociedad
en general.

Un reciente informe emitido por GAM detalla el comportamiento de las muertes en cada uno de los departamentos
del país, el comparativo comprende únicamente los primeros 6 meses de los años 2011 y 2012, de esta cuenta se
observa como sigue siendo Zacapa el departamento en donde mueren más mujeres por cada 100 mil habitantes.

Otro dato importante de resaltar es como El Progreso en el 2011 su tasa era de 5 y para el 2012 en la
misma cantidad de tiempo es de 0, contrario a este dato, Chiquimula de tener una tasa de 13 en 2011
sube a 19 para el 2012.
Relación social de los agresores

Otro dato importante es establecer el origen que tienen estas agresiones, en cuanto al ámbito de las relaciones
sociales en que los individuos se desarrollan y en los cuales tiene lugar la violencia intrafamiliar, de ahí que se pueda
educar en la prevención o la denuncia dependiendo el grado de violencia que se esté sufriendo.

Ante la gravedad de los números, el Estado debe de responder de manera efectiva, tanto a las víctimas como al
momento de impartir justicia a los responsables de agresiones que tienen lugar en el ámbito de familia, esto con
miras a reducir los índices de agresividad, y por ende prevenir la violencia en el ámbito público, en sus diversas
manifestaciones.

Pero la prevención de la violencia intrafamiliar no es prioridad estatal, puesto que la inversión que se
hace es muy baja, otorgando presupuestos paupérrimos a entidades cuya naturaleza es la
erradicación de la misma, tal como lo muestra el siguiente cuadro.
Guatemala asignó únicamente el 0.07% del total de su presupuesto para el año 2012 a estas entidades, cuyo
ámbito de trabajo es la prevención de la violencia intrafamiliar, un mal que solamente el año pasado afectó a
58,945 personas, este presupuesto representa una cantidad demasiado baja para disminuir uno de los problemas
que se encuentra en auge y estrechamente relacionado a la violencia generalizada que se da en el país.

La baja ejecución presupuestaria que han realizado estas tres entidades también afecta directamente su accionar,
situación que provoca la baja asignación presupuestaria con la que cuentan, además de convertirlos en entes
susceptibles a debilitaciones en el transcurso del año fiscal.

Durante el periodo 2008-2011 han sido afectadas 262,485 personas por violencia intrafamiliar, de éstas 36,229
son hombres -entre ellos 12,868 niños- y 226,256 mujeres incluyendo 12,658 niñas.
Las cifras de víctimas ponen de manifiesto la desigualdad que las mujeres continúan sufriendo en Guatemala, el
goce de derechos continúa siendo desigual entre hombres y mujeres, no es casualidad que el país se encuentre en el
puesto 109 de 134 países evaluados en cuanto a equidad de género

FACTOR SOCIAL:

SICARIATO.

Los niños sicarios ganan terreno en las calles de Guatemala. Las detenciones de menores por homicidio
crecieron un 620 por ciento en el 2014. "La Picachu" tiene 16 años y trabaja como asesina a sueldo
para una de las principales pandillas que operan en Guatemala.
Su caso es cada vez menos extraño en ese país, que registra en 2014 un aumento del 620 por cien en
detención de menores involucrados en homicidios.
"La Picachu", cuyo nombre oficial queda en reserva por ser menor de edad, es integrante de la pandilla
"Mara 18", una de las dos que dominan gran parte de la Ciudad de Guatemala.
La policía local está convencida de que la adolescente se dedica a las extorsiones de comerciantes y a
asesinar a todo aquel que no pague, por órdenes de los líderes de la pandilla. La joven fue detenida el
12 de agosto pasado, cuando caminaba por la zona 18, un área roja en cuanto a criminalidad al norte de
la capital guatemalteca.
En el interior de su suéter blanco escondía una pistola nueve milímetros y 16 balas. Las detenciones de
menores por homicidio crecieron un 620 por ciento en los primeros tres meses de 2014 con la captura
de 36 jóvenes que no han cumplido los 18 años.
Un año antes, en el mismo periodo, fueron cinco los menores detenidos, de según el Organismo
Judicial guatemalteco. En los últimos treinta días las autoridades han informado de la detención de al
menos 10 menores acusados de asesinato.
Un niño de 14 años, por ejemplo, fue capturado el 5 de agosto por matar a tiros a un piloto del
transporte público. Un día antes, otro adolescente de 15 años fue enviado a un juzgado con una pistola
Glock en su poder acusado de matar a una mujer.
La lista continúa con un joven de 16 años, supuesto sicario detenido al conducir un vehículo robado, y
con otro de la misma edad, apodado "Lombriz", capturado después de confesar que asesinó a German
Leonel Muy Motta, un conductor de autobús.
La ley guatemalteca, siguiendo los convenios internacionales, impone un máximo de seis años de
privación de libertad por homicidio para los menores de 18 años. En cuanto a los adultos, la pena llega
actualmente a los 25 años. A mediados de julio se presentó en el Parlamento guatemalteco una
iniciativa de ley que permitía aumentar las sanciones para los menores de edad de hasta 15 años.
Hay quienes, sin embargo, creen que el problema de fondo es el que se debe resolver.
"El gasto público destinado a la niñez y adolescencia en Guatemala es de 70 centavos de dólar diario
por cada menor", explica a Efe Alejandra Contreras, investigadora del Instituto Centroamericano de
Estudios Fiscales (Icefi). La inversión, que incluye educación, salud y protección social, es un monto "a
todas luces insuficiente", en opinión de Contreras, experta en temas de infancia, derechos humanos y
economía.
"La sociedad debe comprender que es erróneo criminalizar a los niños", agrega la investigadora, quien
recuerda un contexto en el que casi ocho de cada diez menores viven en condiciones de pobreza.
Guatemala registró en el primer trimestre de 2014 un total de 588 casos de menores juzgados por
diversos delitos, un 26 por ciento más que los 465 admitidos en el mismo período de 2013.
Los cuatro centros correccionales juveniles (tres para hombres y otro para mujeres) recluyen
actualmente a alrededor de 1.000 menores. En 2012 eran aproximadamente 500, según datos de la
Secretaría de Bienestar Social (SBC) de Guatemala.
La mayoría de los menores están detenidos por el delito de extorsión (18,3 por ciento), seguidos por
asesinato (15 %), violación (14 %) y robo (13,2 %). Guatemala, con una población de casi quince
millones de personas y un índice de pobreza que afecta a la mitad de sus habitantes, es una de las cinco
naciones más violentas del mundo, según un informe de 2014 de la Organización de Naciones Unidas
(ONU).
La tasa de homicidios en 2012 para la población entre 18 y 21 años fue de 55 muertes por cada 100.000
habitantes. La tasa general fue de 34. "Esto hace pensar que nuestros adolescentes viven en un
ambiente de conflicto bélico, sin estarlo en apariencia", advierte Contreras.
Aumenta el número de jóvenes involucrados con grupos de sicarios.
Uno de los grandes problemas que enfrenta nuestro país día con día es que al menos 8 de cada 10
jóvenes pertenezcan a un grupo delictivo, según la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia
(2014).
El uso de menores para cometer ilícitos está no es una moda sino una ventana a la impunidad ya que las
medidas que la ley les impone son muy bajas. Es por ello que son utilizados para el cobro de
extorsiones, el sicariato, entre otros delitos.
La mayoría de adolescentes sufre maltrato familiar en sus viviendas o abandono de parte de sus padres,
falta de educación y oportunidades, son una de las causas que lo llevan a involucrarse en una estructura
criminal.
El fenómeno principal es el número de pandillas y maras existentes y los jóvenes que las integran.
El Barrio 18 y Mara Salvatrucha, son pandillas a las que muchos adolescentes pertenecen.
Cada día son más los jóvenes que se encuentran privados de libertad, y son utilizados por personas que
pertenecen a grupos criminales.
Los involucran por tener medidas o condenas muy bajas, considerables hacia un adolescente y por tener
más facilidades a quedar en libertad.
Hoy en día Guatemala cuenta con más de 1,500 casos de adolescentes en conflicto con la ley penal.
Desde 2014 las autoridades buscan elevar sanciones sin antes considerar que se deben combatir las
causas del problema que conducen a los adolescentes a pertenecer a una pandilla.
Delitos comunes en los jóvenes:
 Portación ilegal de arma de fuego
 Consumo o portación de drogas
 Violación y acoso sexual
 Asesinato
 Asalto y robo agravado
 Extorsión
 Crimen organizado
 Secuestro
 Sicaritos
 Asociación ilícita
Al cometer un crimen o delito el o la adolescente es llevado a un juzgado y es intervenido por un juez
donde se declara si es o no inocente.
En Prisión:
Los centros correccionales para menores de edad son:
• CEJUDEP (Centro Juvenil de Detención Provisional) (Gaviotas)
• CEJUPLIV (Centro Juvenil de Privación de Libertad para Varones) (Etapas o Anexo)
• CEJUPLIV ll (Centro de Privación de Libertad para varones) (Etapa II)
• CEJUPLIM (Centro Juvenil de Privación de Libertad para Mujeres).(Gorriones)
Los adolescentes que pertenecen a un grupo o pandilla, están clasificados en los centros juveniles por
colores de pantalón:
 Gris
 Amarillo
 Azul
 Verde
La Secretaria de Bienes Social tiene a cargo los cuatro correccionales para menores y estos están
sobrepoblados.
La mayoría de adolescentes se encuentran en unos cuartos pequeños con barrotes, llamados jaulas.
Uno de los sectores es una habitación donde antes había sanitarios.
Estos centros cuentan con el apoyo de Psicólogos, trabajadores sociales, pedagogos, los cuales no se
dan abasto para tanto adolescente recluido.
Esperanza de vida
La mayoría de adolescentes cuenta con una esperanza de vida máxima de los 20 años, los cuales al salir
de privación reinciden en las estructuras criminales y muchos de ellos mueren.
Actividades Recreativas
Una de las pocas actividades que estos realizan es jugar fútbol con un balón deteriorado y salir al sol
por lo menos 40 minutos.
No todos tienen la oportunidad de salir, ya que son demasiados.
Al salir volverán a cometer más delitos, estos adolescentes se encuentran pagando alguna condena por
un hecho criminal, en donde el lugar tiene demasiadas carencias, así como el personal encargado de
impartir charlas educativas son muy pocos.
Es muy complicado que un adolescente pueda cambiar si pasa el tiempo en un lugar donde no puede
rehabilitarse.

EXTORSIÓN.

Informe sobre el delito de extorsión en Guatemala 2008-2016


50,915 víctimas de extorsión en 9 años 5 meses.
El Grupo de Apoyo Mutuo ha apoyado realizando estudios estadísticos que explican y formulan
hipótesis a través de la visualización de datos de fenómenos criminales ocurridos en el país, esto con el
ánimo de aportar un mapa inmediato de la situación del país en cada uno de los temas estudiados, uno
de los que más aqueja al país es la extorsión, delito que se encuentra tipificado en el Código Penal
Guatemalteco en el artículo 261 dentro del cual se describe de la siguiente forma: “Quien, para
procurar un lucro injusto, para defraudarlo o exigirle cantidad de dinero alguna con violencia o bajo
amenaza directa o encubierta, o por tercera persona y mediante cualquier medio de comunicación,
obligue a otro a entregar dinero o bienes; igualmente cuando con violencia lo obligare a firmar,
suscribir, otorgar, destruir o entregar algún documento, a contraer una obligación o a condonarla o a
renunciar algún derecho, será sancionado con prisión de seis a doce años inconmutables”.
Este delito es considerado pluri-ofensivo pues ataca a más de un bien jurídico tutelado a la vez. Los
grupos más afectados, son los medianos y pequeños comerciantes, los pilotos de transporte colectivo,
tuc-tuqueros, taxistas e incluso personas que tienen puestos en el mercado. El delito afecta a cada
integrante de las familias que son extorsionadas, quienes viven en la zozobra y el temor.
En consecuencia, se puede decir que el delito de extorsión afecta a la población en todas sus formas y
dimensiones, provocando pánico e impotencia al ver que las cifras siguen en aumento y que las
autoridades son incapaces de frenar este flagelo.
Se debe señalar que los datos recabados para este informe han sido trabajados, con matrices propias, al
ser trasladados los datos de las matrices elaboradas y enviadas por el Ministerio de Gobernación,
muchas de estas no coinciden con los datos que ellos mismos proporcionan, por lo que se hace la
salvedad que si existe desfase en algunos datos son errores del emisor de la información, GAM
simplemente los procesa y los da a conocer a la comunidad nacional e internacional.
Durante más de 9 años se registran 50,915 denuncias de extorsiones en toda Guatemala, sin contar
aquellas que por temor no fueron realizadas por las víctimas.
Es importante reconocer la labor que el Ministerio Pública y la Policía Nacional Civil están
desarrollando en desmantelar estructuras que se encargan de extorsionar, ello ha permitido entender
mejor como operan y posiblemente disminuir éste delito.
En su mayoría los victimarios son hombres que oscilan entre los 20 y los 29 años dentro de un primer
grupo, en el segundo grupo de los detenidos se encuentran jóvenes entre 10 y los 19 años, quienes
pueden ser catalogados como menores de edad. Este dato en alguna manera evidencia como los
menores de edad son reclutados por crimen organizado para realizar actos delictivos, evidenciándose la
decadencia social, la desintegración familiar que existe en las familias guatemaltecas, falta de
oportunidades y la paternidad y en ocasiones también maternidad irresponsable afectando directamente
al futuro del país.
La utilización de la delincuencia de menores de edad, ha sido la estrategia del crimen organizado para
librarse de condenas, porque de acuerdo con nuestra ley penal se establece que los menores de edad son
inimputables, que esto quiere decir que no pueden ser condenados con la ley penal sino con una ley
especial que aplica para los adolescentes.
Al realizar el comparativo del número de denuncias reportadas del año 2010 al 2016 suman 41,963
contra las capturas reportadas en el mismo periodo que suman 5,147 representando tan solo el 12.19%
del total de las denuncias reportadas.

FACTOR ECONOMICO:

Pobreza.
Todos hemos sufrido escasez de dinero en algún momento. Es una experiencia individual.

No es lo mismo que el problema social de la pobreza. Puesto que el dinero es la medida de

la riqueza, su falta puede ser la medida de la falta de riqueza, pero no es un problema social.

La pobreza, como problema social, es una herida profunda que contagia cada dimensión de

la cultura y de la sociedad. Incluye un bajo nivel sostenido de los ingresos de los miembros

de una comunidad. Incluye la privación de acceso a servicios como educación, mercados,

sanidad o posibilidad de tomar decisiones, y también la falta de prestaciones comunitarias

como agua, alcantarillado, carreteras, transporte y comunicaciones.

La pobreza es una situación o una condición social y económica de la población

que no le permite satisfacer sus necesidades básicas, ya sean éstas físicas o psíquicas,

generalmente se relaciona ésta con niveles bajos de ingresos y se mide a través de la renta

de las personas o los hogares. Siempre hemos tenido la necesidad de establecer líneas de

pobreza, es decir, umbrales o niveles específicos de renta a partir de los cuales se puede

empezar a hablar con cierta propiedad de situaciones de pobreza.

Se ha convenido en llamar pobreza relativa a un nivel de ingresos inferior a la mitad de los

ingresos que perciben hogares y personas en un contexto concreto.

Pobreza en los planos individual y social

En el plano individual debido a la imposibilidad de acceder a los recursos, al conocimiento

o a las ocasiones de disfrutar de un modo de vida decente.

En el plano social, las causas principales son:


- las desigualdades en el reparto de los recursos, de los servicios y del poder. Estas

desigualdades a veces están institucionalizadas en forma de tierras, de capital, de

infraestructuras, de mercados, de crédito, de enseñanza y de servicios de información o de

asesoría. Lo mismo ocurre con los servicios sociales: educación, sanidad, agua potable e

higiene pública. Esta desigualdad en los servicios perjudica más a las zonas rurales, en las

que no es sorprendente que vivan el 77% de los pobres del mundo en desarrollo.

Todas estas dificultades afectan más a las mujeres que a los hombres A pesar de la

protección jurídica e institucional, esta desigualdad persiste y se extiende. El rostro de la

pobreza en el mundo es cada día más femenino.

Crecimiento de la población

En el año 2011 la población mundial era de 7.000 millones de personas. Ahora, la previsión

es que en el año 2050 aumente hasta rebasar los 9.000 millones, según el Fondo de

Población de la ONU. Este crecimiento exponencial del número de habitantes del

planeta inevitablemente contribuirá al aumento de situaciones de desigualdad si no

tomamos medidas para poner freno a las causas que provocan la pobreza en el mundo.

Desempleo.

La falta de un empleo o unos ingresos insuficientes están muy relacionados con la falta de

cobertura de las necesidades básicas, por lo que se consideran indicadores de pobreza. El

desempleo, también conocido como paro, es la situación en la que se encuentran las

personas que teniendo edad, capacidad y deseo de trabajar no ocupan ni pueden conseguir

un puesto de trabajo.
El desempleo es el ocio involuntario de una persona que desea encontrar trabajo. Una

persona se encuentra en situación de desempleo cuando cumple con cuatro condiciones: (1)

está en edad de trabajar, (2) no tiene trabajo, (3) está buscando trabajo y (4) está disponible

para trabajar.

En este orden de ideas el desempleo es un fenómeno involuntario, tanto del lado de los

individuos como del lado de las empresas, esto es: las personas que desean emplearse no

son contratadas y las empresas, al existir desempleo, no reciben los ingresos que serían

posibles si hubiese pleno empleo o si el desempleo fuera menor.

Se define también como la incapacidad de una economía para absorber a toda la fuerza

laboral (todas las personas que desean trabajar).

La tasa de desempleo mide la proporción de personas que buscan trabajo sin encontrarlo

con respecto al total de personas que forman la fuerza laboral. Por lo tanto, la tasa de

desempleo puede definirse como la razón entre el número de personas desempleadas y la

fuerza laboral.

Tasa de desempleo = Personas Desempleadas / Fuerza Laboral

Tipos de desempleo:

 Desempleo clásico. Es el desempleo coyuntural causado por un nivel de salarios

reales excesivo en relación con la productividad marginal de los trabajadores, lo cual

disuade su contratación.
 Desempleo keynesiano. Desempleo resultado de una insuficiencia de la demanda

efectiva de bienes y servicios que hace ociosa (por invendible) la producción adicional

que podrían aportar los trabajadores en el desempleo, lo cual disuade asimismo,

claramente, su contratación.

 Desempleo friccional. Desempleo normal en cualquier economía, surgido de las

fricciones en el proceso de toma de contacto entre trabajadores y empresas

(trabajadores en tránsito entre dos puestos de trabajo, que buscan un empleo mejor, o

trabajadores que se incorporan a la población activa en busca de su primer empleo).

 Desempleo estructural. Desempleo originado por las diferencias entre las

cualificaciones o localización de la oferta de trabajo y las cualificaciones o localización

requeridas por los empleadores de la misma, esto es, las empresas, para llenar los

puestos vacantes. CONSUMO DE SUSTANCIAS TPXICAS

 El consumo de drogas y la conducta delictiva son, probablemente, dos de los

 fenómenos sociales que mayor interés han despertado entre los investigadores,

políticos, legisladores y medios de comunicación de masas a lo largo de los últimos

años. Este interés ha venido motivado, fundamentalmente, por los elevados costes

humanos, económicos y sociales que representan para la sociedad.

 Hay que destacar el alarmante aumento de las conductas delictivas que realizaron los

consumidores de drogas. Debemos señalar que este incremento ha afectado

especialmente a un segmento específico de la población; el de los jóvenes

adolescentes. Asimismo, la conducta delictiva y el consumo de drogas son actividades

que suponen un enfrentamiento a las normas y leyes sociales, siendo una conducta

desviada.
 Una de las conclusiones sobre este tema lo expresa muy bién Elliott y Ageton, al

decirnos que “la droga causa delincuencia” y asumen que el consumo de drogas

precede a la delincuencia, es la necesidad de consumir la droga lo que genera, en

gran medida, la necesidad de delinquir; es el coste de las drogas ilegales lo que lleva

al adicto a que, para mantener su nivel de consumo y evitar los efectos indeseables de

la retirada, realice delitos que le generan ingresos; también nos debemos dar cuenta

de que los efectos psicofarmacológicos de las drogas incrementan la probabilidad de

que el consumidor se involucre en actividades delictivas, fundamentalmente delitos

violentos.

 El consumo de drogas está fuertemente relacionado con la criminalidad violenta”. Se

trata de otra de las afirmaciones que, muy a menudo, sin sustento empírico, suelen

ser difundidas en materia penal. Aunque numerosos estudios realizados con gran rigor

en el plano internacional señalan la existencia de alguna relación entre el consumo de

drogas y diversas formas de criminalidad, el investigador encuentra numerosas

dificultades para establecer una relación significativa entre estas dos variables.
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