You are on page 1of 6

O. GONZÁLEZ DE CARDEDAL, DIOS EN LA CIUDAD1.

411

O. GONZÁLEZ DE CARDEDAL,
DIOS EN LA CIUDAD1.

PILAR SÁNCHEZ ÁLVAREZ

El libro de Olegario González de Lo mismo que toda la cultura hasta


Cardedal analiza una situación actual , la mitad del siglo pasado fue rural, hoy
el alejamiento del hombre de Dios y la se ha desplazado a la ciudad y al mun-
necesidad de la presencia del cristiano do virtual y en todas se encuentra Dios.
en todos lo ámbitos para dar testimonio Para responder a la relación que existe
de Él. Concretamente examina la rela- entre el hombre como ciudadano y el
ción entre la condición de ciudadano y hombre en su condición de cristiano,
la condición de cristiano en el hombre. muestra un concepto novedoso como
El libro esta dividido en tres partes cristianía, es decir, la convivencia y
diferenciadas; la primera se pregunta colaboración con la Sociedad, el Esta-
por el lugar y tiempo de Dios, la se- do y el Gobierno derivada de la com-
gunda Dios en Europa y la tercera son prensión cristiana de la sociedad.
algunas cuestiones y problemas espe- Las dos categorías de las que parte
cíficos. son la libertad y la persona. Hay logros
Ante las numerosas preguntas que conseguidos que nadie pone en duda,
el hombre se hace sobre Dios, una de como los derechos humanos, pero hay
ellas es si la fe nace como una nece- situaciones límites, situaciones fronte-
sidad del hombre indefenso o si Dios ra, posiciones entre máximos y míni-
es el único lugar donde se encuentra el mos, en las que el cristiano tiene que
hombre. Todas estas preguntas son de estar presente, porque el cristianismo
naturaleza antropológica, metafísica, y no es sólo individual, sino también so-
ética, anteriores a la política. cial. Un Estado no puede imponer las

1
Ediciones Sígueme. Salamanca 2013. Colección: El Peso de los Días, 86. ISBN:
978-84-301-1844-1. Formato: Cartoné, 14,5 x 21,5 cm. Páginas: 288

CARTHAGINENSIA, Vol. XXX, 2014 – 411-416. ISSN: 0213-4381


412 PILAR SÁNCHEZ ÁLVAREZ

convicciones, sino respetar la libertad dad es pasar de una religión de herencia


de los ciudadanos donde no tiene que social a una religión de elección perso-
existir primacía entre creer o no creer nal. Desde la década de los 60 a los 80
y no se puede reducir la religión a un se dieron cuatro revoluciones, como ha
asunto privado ni suponer que toda re- sido la sexual, la religiosa con el con-
ligión es fundamentalismo. cilio, la cultural con la revolución del
Una pregunta del autor es ¿dónde 68 y la política con la democracia. Esto
esta ahora tu Dios?, es decir, qué lugar repercutió en la sociedad, dando lugar
tiene Dios. Hay preguntas que no se a la secularización, y en el individuo
pueden soslayar: preguntas del hombre a la secularización de la conciencia.
a Dios, de Dios al hombre, del hombre Lo más grave de estas consecuencias
a sí mismo, del no creyente al creyente fue unir la política progresista a prin-
y viceversa, y las respuestas se redu- cipios antirreligiosos y la reacción de
cen a Dios está en el hombre, con el los cristianos debe ser el diálogo des-
hombre, está en la interioridad, en la de los principios del concilio Vaticano
conciencia y en la exterioridad, en el II, porque el cristiano es un ciudadano
prójimo. más en la sociedad en la que está in-
¿Dónde localizamos a Dios? Todo sertado.
lugar es lugar apropiado para que Dios Después de realizar un juicio sobre
se manifieste al hombre, pero los lu- las tesis de secularización y de la pri-
gares generales y permanentes son: la vitazación de la religión, Don Olegario
persona, la iglesia y la ciudad. Dios expone las responsabilidades actuales
está en el corazón del mundo, en toda y desafíos comunes de la religión y la
realidad, en toda la humanidad y en sociedad siguiendo las palabras de Be-
toda posibilidad. nedicto XVI. Su pensamiento se basa
Cada generación reconoce a Dios en la defensa de la libertad frente a la
en algunos de estos lugares señalados, riqueza, a las ideologías, las religiones
en la interioridad (San Agustín), en la y sistemas políticos; defensa del dere-
realidad objetiva exterior (Tomás de cho contra la violencia del fuerte frente
Aquino o Rahner) en la contemplación al débil, la anarquía o la injusticia; de-
(los místicos), en la actividad (Ignacio fensa de la persona frente a su destruc-
de Loyola o Teresa de Calcuta), en la ción y defensa de la familia frente a la
vida de la iglesia (Henri de Lubac o negación. “Cuando se niega a Dios, se
Congar) en la responsabilidad social disuelve la dignidad del hombre”.
y política ( Pablo VI, Juan Pablo II o La segunda parte presenta Dios en
Gutiérrez). Europa. Muchos hablan de Dios como
El cristiano actual debe recordar la un extraño en Europa, porque dan por
dimensión social de la fe para perma- concluida su afirmación y su negación.
necer viva en esta fe tanto en la vida En la Europa actual se ha dado una
personal como en la vida comunitaria. gran transformación, no sólo en la eco-
Una de las responsabilidades fun- nomía, sino en la cultura, la política,
damentales de los países de la cristian- la moral y la religión. Con la ayuda de

CARTHAGINENSIA, Vol. XXX, 2014 – 411-416. ISSN: 0213-4381


O. GONZÁLEZ DE CARDEDAL, DIOS EN LA CIUDAD1. 413

la sociología, los estudios estadísticos frentes que le amenazan, como son los
dan cifras, nos permiten conocer la si- fundamentalismos o bien el secularis-
tuación pero realmente no dan la reali- mo, presuponiendo pasar de una trans-
dad de la fe. misión social, colectiva, política de la
Cuando se dan datos estadísticos fe a una transmisión personal comuni-
son datos de una Europa uniforme sin taria dentro del grupo de cada creyente.
pensar que en realidad son múltiples La nueva forma de ser cristianos es la
las naciones que la forman con caracte- nueva articulación de la realidad tras-
rísticas diferentes. En Europa, la crisis cendente de Dios en la inmanencia de la
de Dios es una crisis de cristianismo y historia humano. Entre las alternativas
la crisis del cristianismo es una crisis afirma que no serán los ateísmos, sino la
de Dios. Cuando en muchas partes del idolatría, la gnosis (religiones de susti-
mundo la religión permanece constan- tuciones), los deísmos filosóficos (Dios
te o crece, en Europa decrece en forma lejano), el politeísmo (dioses culturales)
alarmante. Se está ante una profunda y la atrofia (inconformidad); el hombre
crisis de fe, incluso con una represión será cada vez más indefenso ante las
publicista de la fe en Dios. dominaciones ideológicas y los poderes
Esta inexistencia de Dios puede ser públicos donde muchos politeísmos se-
por desconocimiento o ignorancia, por rán transformaciones cristianas.
olvido, por pérdida debido a la forma Ante esta perspectiva el hombre no
de vida, por negación teórica, bien por debe tener miedo, porque el cristianis-
sustitución de Dios por ídolos o como mo surgió en una maraña de politeísmo
sufrimiento por la carencia de esa fe. El y siguió floreciendo, y ante la pregunta
autor se pregunta por las causas de esta si tendrá futuro el cristianismo habrá
crisis y enumera las siguientes: la con- que responder que sí, porque predica la
traposición de Dios a la funcionalidad Verdad. El Dios cristiano se compren-
imperante de esta época, la contrapo- de como transcendencia sagrada que se
sición entre fe y ciencia, el descrédito revela en la inmanencia mediante las
de los propios creyentes, la violencia categorías de creación, revelación, en-
generada por el monoteísmo y la idea carnación y resurrección. El Dios cris-
de la religión verdadera, la falsa idea tiano no es Deus extra nos o contra nos.
de conjugar libertad con Dios, el de- Es el Dios con nosotros, donde el hom-
sistimiento de la idea de resurrección, bre tiene como meta ser como Dios y
el sufrimiento del mundo, la crítica a el único camino para conseguirlo es la
las religiones, o el cansancio ante las amistad y la comunicación con Él.
tareas que implica la creencia. La tercera parte del libro está dedi-
Otra de las preguntas del autor es cada a analizar problemas concretos.
si la religión perdurará en Europa, y la Uno de ellos es el tipo de relacio-
respuesta es afirmativa, pero obligada nes entre Ética, Política y Religión. Las
a pensar en su ejercicio personal y pú- grandes cuestiones de la vida humana,
blico, estando en convivencia con una las palancas que mueven el mundo son
visión secular de la realidad, con unos la ética, la política y la religión en in-

CARTHAGINENSIA, Vol. XXX, 2014 – 411-416. ISSN: 0213-4381


414 PILAR SÁNCHEZ ÁLVAREZ

teracción continua y según el momento Hay que comprender y legitimar


histórico, con dominancia de una sobre una ética civil y las religiones tienen
las otras. En el siglo XX serían también que reconocerla. La experiencia de la
la ciencia y la economía y en el siglo sociedad moderna ha demostrado que
XXI la revolución informática con la la democracia es la mejor forma para
globalización de las conciencias y del respetar las libertades, pero también ha
mercado. demostrado unos límites cuando sólo
Pero en el momento actual cada una se concibe como un procedimiento de
de ellas ha alcanzado la autonomía, y regulación de poder, lo que ha genera-
la riqueza de la vida humana deriva do desconfianza frente a ella y entonces
de la integración diferenciada de estos se reclama la presencia de las éticas y
órdenes. En realidad todo depende del las religiones.
concepto de hombre que se tenga, de Al hacer esa revisión histórica se
las necesidades primordiales, sin las comprende que todo proyecto político
que no se puede vivir, de los derechos, tiene que tener en cuenta la dimensión
los deberes y las responsabilidades. A ética y la religiosa. En el cristianismo
estas realidades responde la cultura, la de hoy se ha comprendido la clara di-
ética, la religión y la política. ferencia entre razón y fe, entre iglesia
El hombre se siente obligado a ha- y sociedad, autoridad interna y exter-
cer un proyecto de vida, a una tarea y a na, y su relación mediante el diálogo,
un cumplimiento, porque es constituti- pero para ello se necesita educación y
vamente moral. A la vez, el hombre tie- cultura.
ne una dimensión religiosa y el autor se El cristianismo tiene su centro en
pregunta sobre la relación existente en- la experiencia de esa realidad última
tre ambas. Todas las religiones ya sean y sagrada, no puede orientar una vida
proféticas, mistéricas o sapienciales moral porque esa experiencia alumbra
han incluido la presencia de la moral, a toda la persona, y la moral refleja la
ya sean teleológicas, deontológica o de revelación de Dios en el mundo y le
valores. ¿Pero y al revés? Hasta la mo- abre a las últimas preguntas que son las
dernidad sí se daba esta situación, pero que la religión responde; por lo tanto,
aceptada hoy la autonomía entre ambas, un hombre religioso tiene siempre un
¿cuál debe ser la colaboración? Apren- comportamiento moral. La gran nove-
der una de la otra, pero ejerciendo una dad del cristianismo es que frente a la
función crítica de una para con la otra. ética, él habla del perdón, que ilumina
Tanto la ética como la religión se todas las acciones del hombre.
presentan como un problema y una Otro de los temas importantes es la
posibilidad política. El Estado se debe relación entre religión, libertad y ver-
comprometer a no dar ninguna plusva- dad en democracia, haciendo coincidir
lía a ninguna de ellas, tiene que existir la religión con el cristianismo, cen-
igualdad como garantía de la libertad trándose en cómo insertar el mensaje
proveyendo la acción pública de todos cristiano en la cultura actual, en pre-
los grupos humanos. sentarlo como una oferta de verdad a

CARTHAGINENSIA, Vol. XXX, 2014 – 411-416. ISSN: 0213-4381


O. GONZÁLEZ DE CARDEDAL, DIOS EN LA CIUDAD1. 415

la libertad en la libertad de la persona el siglo XIX se veía claramente la opo-


y la sociedad. sición y el antagonismo entre Dios y
Una sociedad libre es aquella en la el hombre, siendo el siglo XX el de la
que prevalece la razón pública sobre la búsqueda de esta convergencia. El siglo
privada entendiendo lo público aquello XXI deberá ser el siglo de la sintonía
en lo que están implicados los funda- entre uno y otro.
mentos jurídicos, históricos y sociales La libertad ha sido reconquistada
del Estado. Es el resultado de la con- en el siglo XX, la libertad religiosa
vergencia de todas las fuentes de senti- aparece al principio como una con-
do, como ciencia, pensamiento, moral, creción de la libertad de conciencia en
religión y cultura. general, pero en la Declaración de Pa-
El poder tendrá que acoger y jerar- rís en el año 1948, se afirma que toda
quizar a la vez que aplicar lo que apor- persona tiene derecho a la libertad de
tan estas fuentes. pensamiento, de conciencia y de reli-
¿Qué lugar ocupan las propuestas gión. En el concilio Vaticano II se ex-
religiosas en estas sociedades? Deben plicita este derecho, cuyo fundamento
ser aceptadas a igual que la compren- está en la misma naturaleza, tanto para
sión atea, sin que prevalezca una sobre los que la buscan como para los que no
la otra, por lo que no se puede reducir lo hacen.
la religión al silencio o excluirle de la En estos momentos la Iglesia católi-
sociedad libre. Hoy se vive el fin de ca esta abierta al diálogo con las demás
una época donde todo estaba unido, y religiones reconociendo este derecho.
en el siglo XXI se puede hablar de Dios Posteriormente se explican los criterios
como si jamás se hubiese sabido de Él. cristianos para este diálogo.
Se ha pasado de una fase histórica en la El último tema tratado es el de la
que la primera evidencia era la verdad libertad y la laicidad. Después de ha-
a otra en la que lo es la libertad. Pero cer una exposición de las relaciones o
ambas tienen perversiones, como into- entre libertad, sociedad, religión, Ole-
lerancia, dogmatismos, reclamación de gario González de Cardedal afirma que
obediencia ciega o bien individualismo la fe y la increencia tienen ambas una
o anarquía. dimensión social. La fe no puede impo-
Dios entra en la democracia por la ner en todos los órdenes de la realidad
puerta de la libertad, y la democracia su sentido, lo mismo que la laicidad ne-
respeta a Dios en la medida en que res- gativa no lo puede imponer.
peta la forma de existencia individual La modernidad no ha acabado con
y social inmanente y trascendente del la religión, sino que la ha despertado y
hombre , es decir, en la medida en que purificado de sus viejos ropajes. Termi-
se respeta al hombre entero tal como él na su epílogo con unas pautas para pen-
configura su existencia. sar de forma cooperativa la ciudadanía
El tercer tema que trata es la liber- y la cristiana, analiza las dos formas de
tad de conciencia y la relación como teología moderna, la continental y la
derechos humanos fundamentales. En anglosajona, para terminar indicando

CARTHAGINENSIA, Vol. XXX, 2014 – 411-416. ISSN: 0213-4381


416 PILAR SÁNCHEZ ÁLVAREZ

los distintos caminos del encuentro con cada una de las ideas expuestas el autor
Dios. hace un recorrido histórico, filosófico y
Este libro es fundamental para po- religioso donde se demuestra el bagaje
der comprender la situación del cristia- cultural de Don Olegario así como la
no en el momento actual; incita a re- claridad de pensamiento y la brillantez
flexionar sobre la tarea en el ámbito de de su lenguaje.
la sociedad y su dimensión política. En

CARTHAGINENSIA, Vol. XXX, 2014 – 411-416. ISSN: 0213-4381