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Universidad Nacional Autónoma de México

Facultad de estudios superiores Acatlán


Lengua y Literatura Hispánicas

Influencia náhuatl en el español de México

Filología II
Landero Quintana Osvaldo Jesús
Influencia náhuatl en el español de México

Para los curiosos como yo, descomponer a la lengua por piezas con el fin de
apreciar su magnífica complejidad resulta en un ejercicio muy intenso. Entre tantas
piezas, quise inspeccionar con seria atención la de proveniencia náhuatl, y el fruto
que obtuve al investigar al respecto lo plasmaré en las siguientes líneas.
Vamos desde el principio. El choque lingüístico entre el español y las lenguas
indígenas fue un evento que marcó un antes y después, creo una nueva realidad
lingüística, pues los colonizadores se encontrarían con 2,000 variedades dialectales
reunidas en 170 familias lingüísticas. Por lo que los evangelizadores optaron por
aprender estas lenguas con el fin de interactuar con el mayor número de grupos
indígenas posibles, de ahí se originó La lengua castellana y mexicana de Fray
Alonso de Molina, además de otras gramáticas que revisaban estas lenguas y su
relevancia, de ahí que se afirme que “esas lenguas [quechua, maya, náhuatl] fueron
las que, casi exclusivamente, influyeron sobre el español llevado al Nuevo Mundo”
Albeda, et al. (2010; p.27). ¿Cuál de las lenguas fue la que más influyó en el español
de América? Por la extensión territorial e influencia con la que contaban antes de la
conquista, el náhuatl y quechua (Umaña (s/f); p.7). Ahora, sería interesante ver cuál
es la influencia palpable del náhuatl.
Bien, en diferentes niveles ha habido influencia de las lenguas indígenas; a nivel
fonético-fonológico y gramático varios autores coinciden en que el maya, el quechua
o el guaraní tuvieron una influencia innegable, pero el náhuatl brilla por su ausencia
en estos niveles ¿Cuál es la causa? Albeda, et al (2010) citan a Granda para
precisar las variaciones que presenta la influencia indígena; son cuatro tipos de
contacto lingüístico, de los cuales uno encaja con el que presenta el náhuatl con el
español

Ciudades de las zonas centrales e intermedias de Hispanoamérica: ciudades e


intermedias de Hispanoamérica: se observan resultados en buena parte
coincidentes con los que acabamos de describir, puesto que la distancia social entre
los grupos en contacto aceleró la adquisición, en la población aborigen urbanizada,
del español utilizado por criollos y españoles, de modo que las transferencias
quedaron limitadas al vocabulario y, en todo caso, a fenómenos de retención por
contacto, siendo excepcional la adopción de rasgos estructurales de carácter
fonético-fonológico y morfosintáctico. (p.29).

El náhuatl entra en este tipo, ya veremos por qué, paralelamente se observa que
que teóricos como Lapesa (1981) ven que “la contribución más importante y segura
de las lenguas indígenas está en el léxico” (p.556) y el náhuatl se limita al en gran
medida y casi exclusivamente al léxico; perdón, no es que esta sentencia salga de
mi ronco pecho, más bien de Albeda, et al. “la contribución más importante del
náhuatl al español de México y de América Central reside particularmente en el
vocabulario” (p. 271). Aún flota en el aire la curiosidad, pero apacigüémosla con lo
siguiente.
Busqué respuestas en Lapesa (1981), pero él afirma llanamente lo anterior dicho,
que sólo en el léxico se ve una influencia notable, pues los fenómenos del habla
que se presentan en el español de América son los mismo que ocurrieron en
España. Francamente deja mucho que desear, incluso una sensación de
insatisfacción, sobre todo cuando antes he leído que existen lenguas indígenas
como el maya o guaraní que influyeron a nivel fonético-fonológico y gramático en
algunas zonas de América. Entonces, disipemos las dudas, viene muy
pertinentemente la participación de Moreno de Alba (1993) en todo este asunto; el
léxico náhuatl es a partir del siglo XX rescatado y adherido a los diccionarios con el
fin de “revitalizarlos”, pero él mismo señala que es una acción que confunde al
hablante que no conoce el significado de palabras como “tetlachiue, tetlalía, etc.”,
sólo un hablante del náhuatl los reconocería, por lo que deja a esos diccionarios
lejos de ser un reflejo de la colonización lingüística, sin embargo no niega que existe
una influencia léxica importante que se mezcló con el español hablado en México
(p. 55-56), hasta aquí corroboramos una vez más este punto.
Ahora bien, a nivel fonético y fonológico brinda respuestas mucho más claras
Moreno de Alba (1993), ya que coteja las observaciones de Lope Blanch (1991) al
respecto (por ejemplo, fonemas de origen náhuatl que posiblemente influyeron, pero
Moreno de Alba lo refuta objetivamente) y dice que este autor no encontró evidencia
real o fuerte de la influencia fonética náhuatl en el español mexicano (p.79). Aunque,
eso sí, y concuerda con Lapesa (1983), en que a nivel gramático el náhuatl se limita
al uso del sufijo -eco para gentilicios, pero que estos se limitan únicamente al
territorio mexicano.
A modo de conclusión, podemos afirmar tres cosas; el náhuatl es una lengua que
influyó a nivel léxico (más no de manera contundente como afirma Moreno de Alba),
no influyó fonética ni fonológicamente en el habla del español en América y su
influencia gramatical se limita a la aportación del sufijo -eco, el cual se usa como un
gentilicio que se limita únicamente al territorio mexicano. Además, para dar una
explicación de este tipo de interacción lingüística, podemos apoyarnos en Granda
para catalogar este tipo de contacto y la razón por la cual se manifiesta de este
modo. Es sin lugar a duda una aventura muy divertida y satisfactoria encontrar
diferentes opiniones y además que se concuerde muchas veces respecto a este
fenómeno, sin embargo, mi curiosidad se extenderá para perseguir otros fenómenos
lingüísticos, qué puedo decir, es un hábito muy bonito.
Mi opinión, es que la filología deja entre ver muchas cosas que a diario ignoramos,
antes de entrar en este tema pensé que encontraría más influencia fonético-
fonológico y gramático del náhuatl en el español que hablamos, pero me llevo la
sorpresa de que no es así (al menos para Lope Blanch sí, en cierta medida, hasta
que lees a Moreno de Alba). Sin embargo, este fenómeno sólo hizo más atractivo el
panorama por descubrir (me avergüenza externar mi emoción), pero fuera de eso,
puedo decir que me encanta y que contribuye a aumentar mis ganas por entender
más sobre el español (lengua hermosísima). ¿Qué más podría decir? En realidad,
sólo que es muy útil para la carrera la filología, la lingüística en conjunto con la
literatura y que alimenta mi curiosidad con gran satisfacción. Es simplemente
maravilloso.
Bibliografía

Albeda, M, M. et al. (2010) La lengua española en América: normas y usos


actuales. Centro Virtual Cervantes. Recuperado de:
https://www.uv.es/aleza/esp.am.pdf.
Lapesa, R. (1981) Historia de la lengua española. España-Madrid; Biblioteca
Románica Hispánica, Editorial Gredos.
Lope Blanch, J. M. (1991) Estudios sobre el español de México. México; UNAM,
Instituto de Investigaciones Filológicas.
Moreno de Alba, J. G. (1993) El español en América. México; Fondo de cultura
económica.
Sánchez, L, J. (1994) El español en américa. Centro Virtual Cervantes.
Recuperado de:
https://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/04/04_0553.pdf.
Umaña, Constenla. A. (s/f) Algunos aspectos lingüísticos y socioculturales de la
influencia de las lenguas indígenas en las variedades americanas del
español. lanic.utexas; Universidad de Costa Rica. Recuperado de:
http://lanic.utexas.edu/project/laoap/cilla/cplail/cplail008.pdf.