You are on page 1of 8

Arquitectura espacial:

un nuevo campo
de innovación práctica
RAÚL PÓLIT CASILLAS
Xar Sidereal Initiative. Investigador independiente [rr@xarsideral.net] Valencia.
Arquitecto Superior (UPV) en todas sus especialidades.
Miembro del Comité Técnico de Arquitectura Espacial
del Instituto Americano de Aeronáutica y Astronáutica (AIAA)

1. SITUACIÓN ACTUAL, 1.1. Se trata de Arquitectura... Orígenes


INTRODUCCIÓN
“La tierra es la cuna de la humani-

Q
dad, pero uno no puede vivir en la
uizá, el primer pensamiento asociado al
cuna para siempre”
oír este término de Arquitectura Espacial
Konstantin E. Tsiolkovsky, 1895
sea tan sólo de expectación... ¿construir
en la Luna?... ¿es esto una realidad?... u otras cues- K. E. Tsiolkovsky un pionero de la astronáuti-
tiones similares y un tanto comprensibles. ca de finales del XIX, tal vez resumió (con esta fra-
Sin embargo, esta disciplina emergente es muy se) ‘el alma’ de esta disciplina, no tanto en su apli-
‘real’ y lejos de tener su campo de acción en los cación como en su visión.
proyectos propios al sector aeroespacial (como es- La arquitectura es algo mas allá de un proyecto
taciones orbitales y demás) tiene conexiones con la o de una realidad constructiva; por encima de todo
Tierra desde múltiples e interesantes perspectivas. es el ‘contenedor de la vida humana’ (el ‘ambiente
Este incipiente contexto de la Arquitectura en físico’ al que aludía William Morris). Es el entorno
el siglo XXI que, de manera inmediata, surge en la creado por el hombre, para el hombre... donde
América de los 70, posee un enorme potencial in- quiera que éste se encuentre.
novador para nuestra sociedad; siendo un nexo o Desde ésta, ‘su cuna’, hablamos de su Arqui-
puente entre dos ámbitos: el espacial y el terrestre. tectura y dónde situar su origen dependerá, en últi-
Si en la situación actual hablamos de priorida- mo extremo, del criterio de quien observa...
des, la necesidad de reinvención destaca entre Tratamos de Arquitectura y como bien apuntan
ellas. La perspectiva y posición de la Arquitectura mis ilustres colegas del JPL (NASA), podríamos
Espacial es privilegiada para abordar esta cuestión, comenzar hace 44000 años, con los primeros asen-
haciéndolo desde las transferencias tecnológicas, tamientos del hombre de Cro-Magnon hallados en
conceptuales y de conocimiento que un ámbito Ucrania, o en el 8000 aC con los primeros vesti-
avanzado como el aeroespacial puede aportar y gios en Jericó o en el 1350 aC con templos egip-
15
contribuyendo, así, a una mejora de nuestras vidas. cios como el de Karnak. Y, también, con las prime-
Comité Econòmic i Social de la Comunitat Valenciana

ras viviendas ‘aeroespaciales’ de Buckminster Fu- que estos ‘mecanikos’ establecen, de forma cons-
ller en los 60 o con la puesta en órbita de la Salyut ciente, un vínculo entre la construcción terrestre y
rusa en 1971. los conocimientos derivados de esa exploración/es-
La Arquitectura ha puesto ‘marco’ a la Huma- tudio del Cosmos. Este vínculo entre dos ámbitos
nidad en todas sus facetas, siendo su huella sobre (el científico y el constructivo) trajo consigo la
el planeta y comienza a serlo también fuera de él. aplicación de dichos conocimientos con espectacu-
Sin embargo, no se trata de hacer un recorrido, al lares resultados y tenemos un buen ejemplo en la
uso, por su extensa y magnífica evolución. No obs- conocida (y no menos hermosa) Hagia Sopia o
tante, en ella hay dos apuntes relevantes en su rela- Santa Sofia (Divina Sabiduría). Allí, los ‘mecani-
ción con el contexto espacial. kos’ Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto consi-
En primer lugar, es importante recordar que la guieron que su gran cúpula parezca levitar sobre
Arquitectura y el Cosmos han estado relacionados una franja de luz, reflejando en el proceso la ima-
desde el principio de los tiempos. El estudio de la gen del cosmos bizantino (cubobóveda) e imple-
bóveda celeste no sólo ha sido fuente de mitos y le- mentado avances tecnológicos y conceptuales en
yendas sino que, además, cautivó nuestra imagina- su proyecto.
ción y nos sirvió para entender mejor el paso del Marcando una referencia en la Era Moderna,
tiempo. Comprender y anticipar los ciclos de las tal vez, la Arquitectura Espacial (entendida como
cosechas, por ejemplo. En definitiva, dar respuesta tal) comenzó años después; en la década de los 70,
a interrogantes fundamentales. Ya hemos comenta- cuando el arquitecto Maynard Dalton y el diseña-
do que el origen de la Arquitectura nos remonta al dor Raymond Lowy, ambos americanos, diseñaron
Neolítico y de esta relación nos hablan algunos de el interior de la primera estación espacial ameri-
los primeros observatorios, como el templo de Abu cana, el Skylab (Howe et al., 2009).
Simbel (1244 aC.) en el antiguo Egipto, sus arqui- Las dos ultimas décadas del pasado siglo XX,
tectos lo orientaron de tal manera que dos veces al han dado cumplido testimonio de cómo grandes
año (20 Febrero y 20 de Octubre) el sol penetra en profesionales (arquitectos, ingenieros, diseñadores,
su interior e ilumina las esculturas de su pared pos- tecnólogos, científicos o investigadores) han verte-
terior. Todas salvo la de Ptah, cuya deidad se aso- brado los principios, analizado los conceptos, in-
ciaba al ‘inframundo’ y la oscuridad. Un ejemplo vestigado y publicado numerosos estudios desde
entre otros muchos. las principales Agencias Espaciales (NASA, ESA,
Lejos de entrar en ningún debate, la reflexión JAXA); algunas de las mayores industrias aeroes-
que planteamos es la siguiente: la Arquitectura en paciales (Boeing, Lockheed Martin, etc.) y las más
sus primeros estadios y, a costa de grandes esfuer- prestigiosas Universidades de todo el mundo. Mo-
zos, se relacionaba con los albores del conocimien- vidos por la pasión y el entusiasmo de esta visión
to y las primitivas observaciones astronómicas. sobre el futuro del hombre, arquitectos, diseñado-
Esas primeras ‘miradas al Cosmos’ constituirían el res y otros profesionales han trabajado en red (y en
fundamento para el posterior desarrollo de las dis- solitario) para establecer las bases de esta emer-
ciplinas científicas que nos llevaron a la explora- gente disciplina, consolidando Comités Técnicos
ción del Espacio y esa exploración nos conducirá a entre las sociedades profesionales del ámbito aero-
su eventual colonización. espacial y arquitectónico.
En segundo lugar existe otro momento en la
historia que requiere especial atención para este 1.2. Qué entendemos, hoy,
punto de vista. En el Imperio Romano de Oriente por Arquitectura Espacial
(el Imperio Bizantino) la arquitectura miraba al
Cosmos desde una perspectiva única en la historia. En 2002, Houston fue sede de una conferencia
En está época, el título de mechanikoi (mechano- que formara parte de la historia reciente de la Ar-
poi) correspondía a aquellos arquitectos cuyos co- quitectura... Allí, un simposio centrado en la AR-
nocimientos iban más allá de los necesarios para la QUITECTURA ESPACIAL dio lugar, bajo el aus-
construcción terrestre, más allá de los arkitekton o picio de magníficos profesionales que llevaban dé-
constructores (Signes, 2000). Desde esta condi- cadas trabajando en estos entornos, a una primera
ción, su formación les versaba en materias como la definición: ‘La Arquitectura Espacial es la teoría y
matemática, la física o la astronomía, además de la práctica en el diseño y construcción de ambien-
las propias a la Arquitectura. Y es, en esta etapa de tes habitados en el espacio exterior’. (Carta del
la Edad Media, cuando podemos considerar uno de Milenio, 2002).
16
los primeros momentos (quizá, el primero) en el No obstante, esta primera definición, como to-
Arquitectura espacial: un nuevo campo de innovación práctica

do concepto pionero, puede ser complementado al do siglo XX, allá por los 60, arquitectos, pensado-
ver que la Arquitectura Espacial abarca no sólo el res y visionarios como Buckminster Fuller comen-
Espacio sino sus relaciones con el ámbito terrestre. zaron a entender este planeta desde una perspecti-
Los principios de Vitrubio (firmeza, utilidad y be- va más compleja. Las necesidades personales se
lleza), con matices inherentes al Espacio son igual- unían y subordinaban a los conceptos globales. El
mente aplicados y siendo Arquitectura (en gene- diseño y los conocimientos, aplicados desde la óp-
ral), conceptos y campos como la sostenibilidad tica aeroespacial, reflejaban (ya entonces) las espe-
(ecología, tecnología, economía y sociología) son ranzas y anhelos de esa sociedad, precursora de la
también incluidos, como lo son en la Tierra. La nuestra.
ARQUITECTURA ESPACIAL, como nuevo cam- El mundo ya no era infinito, era más bien un
po de trabajo en la evolución natural de un Arte tan pequeño ‘punto azul claro’ (como decía Carl Sa-
antiguo como la civilización representa, sobretodo, gan), tenía límites, sus recursos eran limitados y la
un punto de vista... una nueva perspectiva esencial ‘economía de cowboys’ (Kenneth Boulding, 1966)
y multidisciplinar en este decisivo umbral en que en la que los recursos no tenían fin, dejaba paso a
nos encontramos. otra que veía la Tierra, como lo que es, una gran
Por ello, desde su primera reflexión escrita, se nave espacial con un sistema cerrado de recursos
atestigua como tiene relaciones complementarias (Vogler et al., 2009). En ella todos somos astronau-
con otros entornos y esto nos habla, también, de la tas, todos nos movemos y todos dependemos del
naturaleza y perfil de las personas que trabajan y correcto uso de esos limitados recursos... Como
estudian en este ámbito. Esta perspectiva se ve in- veremos después, la Arquitectura Espacial tiene en
fluenciada por las interacciones entre el hombre la la Tierra no solo claras conexiones con la terrestre,
tecnología y el Cosmos. Conlleva una importante sino objetos de estudio propios.
reflexión técnica que será, probablemente, una só-
lida base para el futuro desarrollo de ambientes 1.4. Las primeras ‘imaginaciones’
avanzados (espaciales o terrestres) y sus pioneros y la ‘arquitectura ficción’...
(‘generalistas’ en formación, aunque ‘especialis-
tas’ de profesión) con un pensamiento ‘renacentis- “Los locos abren los caminos que
ta’ e inter-disciplinar, trabajan en las respuestas a más tarde recorren los sabios”
los retos que la Arquitectura demanda en el Espa- Carlo Dossi (1849-1910)
cio y que se relacionan con los terrestres. Hoy y
mañana, aquí o en el Espacio exterior... porque el Quizá sea cierto que esta línea es difícil de tra-
hombre es la base de la Arquitectura. zar; lo que no ofrece dudas es que explorar el Es-
pacio ha sido uno de los sueños más antiguos del
1.3. En la Tierra también... hombre y habitarlo ha sido el siguiente. Muchos vi-
sionarios construyeron el camino; un camino, una
“Lo más importante de la Nave es- línea a seguir... La ficción, la ‘ciencia-ficción’ do-
pacial Tierra: el libro de instruccio- cumentada, ha sido una literatura de ‘anticipación’
nes no venía con ella” y una potente herramienta de pensamiento. Hoy no
Richard Buckminster Fuller podríamos pensar en la robótica de futuro sin pen-
sar en Isaac Asimov y escritores como Arthur
Hemos referido que la Arquitectura Espacial no C.Clarke ya nos hablaban, en los 50, de la impor-
se ubica exclusivamente en el espacio exterior... si- tancia de los satélites artificiales; incluso antes de
no en el Espacio y, como bien dice la propia NA- que hubiera existido ninguno. Pero no sólo en la li-
SA: ‘El Espacio está allá donde mires’... incluido, teratura o el cine, también en la disciplina arquitec-
claro está, nuestro planeta. Por lo que parece acer- tónica podemos encontrar una ‘arquitectura fic-
tado decir que estamos hablando de una perspecti- ción’.
va complementaria a la consagrada Arquitectura Lo vemos en obras de escritores: Julio Verne o
terrestre, aunque sus campos de trabajo y puntos de Arthur C. Clarke. En el trabajo de científicos e in-
partida pueden ser diferentes. genieros: Konstantin E. Tsiolkovsky (1895-1935,
La última etapa de la revolución industrial, dio uno de los padres de la astronáutica y autor de al-
a finales del siglo XIX, algunas de las claves con gunos de los primeros conceptos para estaciones
los primeros pensadores que ‘intuían’ el mundo, orbitales, naves inter-generacionales, ascensores
como una gran nave planetaria... (Henry George. espaciales o ecosistemas orbitales) (Moleiro et al.,
17
Progreso y Pobreza 1879). Y desde mitad del pasa- 1988), Herman Potocnik (Noordung) o Wernher
Comité Econòmic i Social de la Comunitat Valenciana

Von Braun (1919-1977). Y, por supuesto, en arqui- Proyectos Aeroespaciales y muchas más.
tectos como R. Buckminster Fuller o P. Soleri (au- Hoy, el presente de esta disciplina se puede sin-
tor del concepto de las ‘arcologías’). El grupo Ar- tetizar en tres ámbitos de actuación que, a su vez,
chigram que, en los 60, nos contaban sobre arqui- suponen requerimientos y relaciones diferentes con
tecturas utópicas basadas en la tecnología; pro- otros campos.
consumistas que intentaban generar o introducir
nuevas perspectivas; más tarde, desde el ‘hi-tech’, 2.1.1. Arquitectura Orbital: órbitas de baja
fueron retomadas por Norman Foster o Richard altitud (LEO)
Rogers, entre otros muchos (Jecks, 1975).
La Arquitectura del siglo XX nos dejó muy bue- Éste es el entorno más evidente, el propio a las
na Arquitectura; que mostraba las ideas de van- estaciones espaciales que tantas veces hemos visto
guardia, los ideales de modernidad, de progreso, en la televisión y que representan retos y proyectos
de la vivienda como máquina (Le Corbusier). En ya construidos. La MIR, la estación Espacial Inter-
esencia, un estilismo marcado por el desarrollo nacional (ISS), son nombres que, seguro, nos sue-
tecnológico e industrial desde la forma. No obs- nan. Veamos cuales son las implicaciones de la Ar-
tante, con los primeros hombres en la Luna, hace quitectura Aeroespacial.
más de 30 años... ¿no se percibe un cierto desani- Diseñar para estos entornos requiere compren-
mo en la sociedad?¿No esperábamos más? Pasa- der cuales son los condicionantes propios a la hora
das fechas tan significativas como: 1999, 2001 o de habitar el Espacio, ya que muchas de las cosas
2010 que estas series y películas inmortalizaron que damos por sentado en la Tierra (agua, aire, gra-
como reflejos de una sociedad más avanzada... vedad) no están ‘ahí fuera’. Entre los más relevan-
¿esa ‘ARQUITECTURA FICCIÓN’ no era una for- tes encontramos:
ma recurrente y ‘asequible’ de plantearnos futuras Órbita: Todos los objetos están sometidos a
sociedades que deberían estar ya aquí?... mecánicas orbitales y se mueven / Micro-grave-
dad: la ausencia de aceleración gravitatoria impli-
2. EL PRESENTE DE UNA ANTIGUA ca un cambio en el comportamiento de fluidos, la
ausencia de peso o en profundos efectos sobre
DISCIPLINA Y SUS FUTURIBLES
nuestro cuerpo. / Vacío extremo: debemos mante-
ner una atmósfera interior. / Temperaturas extre-
Habitar el espacio exterior, como hemos visto,
mas: con diferencias de cientos de grados entre sol
parece un futuro natural en la evolución del hom-
y sombra. / Luz solar: sin ningún tipo de reduc-
bre y, por tanto, de su Arquitectura. Sin embargo,
ción. / Atmósfera tenue: el oxígeno mono-atómico
la Arquitectura no ha estado al frente de los prime-
de las capas altas de la atmósfera es altamente co-
ros pasos en el Espacio. Fue tras la ardua labor de
rrosivo. / Radiación: uno de los principales proble-
muchos buenos profesionales, junto a las necesida-
mas para la supervivencia / Desechos espaciales y
des implícitas, lo que abrió esta disciplina a nuevos
micro-meteoritos.
contextos en los albores del tercer milenio. En este
Pero, aún hay un factor más importante: las
punto, seguiremos algunos de los apuntes que la
personas. Por encima de todo, está el ser humano;
última publicación del Comité Técnico arroja so-
sus condicionantes fisiológicos y psicológicos co-
bre este tema y analizaremos cuál ha sido su reali-
mo la mayor prioridad. Estar en entornos de ingra-
dad en este pasado siglo, desde una perspectiva in-
videz tiene, en largas estancias, consecuencias físi-
troductoria.
cas importantes (reducción de masa osea y muscu-
2.1. La Arquitectura Espacial lar entre otras) y, por supuesto, los espacios limita-
en el último siglo (XX-XXI) dos y asilados aumentan el nivel de estrés y tensión
entre las tripulaciones, influyendo negativamente
La ARQUITECTURA ESPACIAL, como tal, en los aspectos psicológicos. Sin embargo, pese a
tiene muchos elementos comunes y equivalentes todo, se puede hacer y se hace. Estamos dando los
con la terrestre, si bien los condicionantes a los que primeros pasos y de ahí la importancia de la refle-
se enfrenta son mayores. xión en el diseño de estas arquitecturas.
A las materias tradicionales: Ingeniería estruc- Las primeras aproximaciones corresponden a
tural, Técnicas de construcción, Ingeniería del te- visionarios como: K. Tsiolkovsky, Wehner Von
rreno, Diseño interior, Instalaciones, Psicología o Braun o Herman Potocnik que ya aventuraban es-
Sostenibilidad (entre otras) hay que sumar: Astro- taciones giratorias con gravedad simulada. Desde
18
dinámica, Propulsión, Computación, Gestión de aquellas primeras visiones, los programas espacia-
Arquitectura espacial: un nuevo campo de innovación práctica

les contemporáneos dieron paso a una primera ge- 4 raíles técnicos que permiten situar las instalacio-
neración de arquitectura monolítica en bases como nes de soporte vital, almacenamiento o camarotes
la ‘Salyut’ o el ‘Skylab’, módulos unitarios que in- mediante unos ‘rack’ modulares. La aplicación de
corporaban todos los elementos en un único casco. éstos como ‘camarotes’ portátiles, llevó a los ar-
Posteriormente, la Arquitectura orbital ha sido quitectos a trabajar con el equipo diseñador desde
concebida de una manera modular en las ultimas el principio; teniendo que responder a numerosos
estaciones; estos módulos son puestos en órbita requerimientos. Están concebidos para reducir el
con todo lo necesario, bajo la constante limitación sonido y la luz, para poder permitir una correcta
de peso y volumen (diámetro de 4,5 m.) y cada uno circulación de oxígeno/evacuación o permitir el
de ellos realiza funciones especializadas. Con cada ‘personalizar’ el espacio con objetos de la tripula-
lanzamiento se pueden incluir nuevos módulos que ción, también reducir los efectos de la radiación
permiten, por adición, ampliar el tamaño de estas mediante materiales ricos en hidrógeno (plásticos)
estaciones. Estas restricciones son la razón por la ubicados en lugares estratégicos. Se trabajó con
que las técnicas constructivas y los materiales han maquetas que permitieron estudiar en la Tierra:
tenido una importancia tremenda; la introducción materiales, construcción, ensayos, etc... y se pro-
de composites (de fibra de carbono o la aramida) es pusieron alternativas que servirán a las próximas
muy habitual y numerosos avances en materiales estaciones, para lo que participaron diversas Es-
(como espumas metálicas) deben su existencia aes- cuelas Superiores y Estudios de Arquitectura ame-
te reto constante. Ésto es algo que conoce bien la ricanos (Sci-Arc de California).
Arquitectura, el correcto uso de los materiales ade-
cuados, el esfuerzo necesario (Buckminster Fuller 2.1.2. Arquitectura Espacial en otras
o Viollet-Le-Duc) y nos habla de relaciones con los superficies planetarias
retos de la arquitectura terrestre. Hasta ahora, la
Arquitectura Espacial, específica, ha sido una El siguiente paso a las Arquitecturas orbitales
‘Arquitectura vehicular’ (Sherwood, 2009). Y son los asentamientos en otros cuerpos celestes, in-
tiene sentido, pues los desafíos técnicos a solucio- mediatos, como la Luna o Marte. Estos ‘puestos de
nar y la naturaleza de sus funciones tenían un ma- avanzadilla’ serán las primeras ‘cabezas de playa’
yor peso. Un ejemplo de esta Arquitectura orbital del hombre en cuerpos planetarios y más próximas
lo tenemos en: a ‘campamentos’ (en su primera etapa) darán pie a
Estación Espacial Internacional (ISS) (1998 / su ampliación y permitirán, a largo plazo, asenta-
2011, previsión) Se trata de la mayor apuesta tec- mientos de gran escala.
nológica de la Humanidad; pudiéndose ver a sim- En la Luna, las misiones Apollo consiguieron
ple vista desde la Tierra, tiene un volumen habita- que los humanos pisáramos la Luna, habitando por
ble de 425 m3, 419.000 Kg. de peso (completa) y primera vez un cuerpo planetario que no fuera la
110 m. de longitud (10 campos de fútbol america- Tierra. Aunque con sistemas de soporte vital muy
no). Está compuesta de diferentes módulos espe- limitados (sin ‘baño’ o tratamiento de residuos),
cializados, presurizados o no. Su descripción pue- fueron tan solo ‘las puntas de lanza’ de esta expan-
de ser muy compleja, algunos de los más destaca- sión de la humanidad. En la Luna los condicionan-
dos son: el modulo ruso ‘Zarya’ y diversas estacio- tes son otros; tenemos algo de gravedad, pero no
nes de descanso desplazadas por el segmento ame- tenemos atmósfera. La radiación y los meteoritos
ricano: ‘Destinity and Tranquility modules’ que es- son problemas importantes pero solucionables.
tán destinados a la investigación junto con el ‘Co- El reciente cancelado programa CONSTELLA-
lumbus’ de la Agencia Espacial Europea (ESA). TION, y otros previos, aportaron estudios muy com-
Este proyecto, en conjunto, permite obtener los pletos sobre ‘futuribles’ arquitecturas lunares. Se
conocimientos necesarios para misiones de mayor han estudiado ‘hábitats de Clase 1’, es decir pre-in-
duración en todos los aspectos: factores humanos, tegrados y prefabricados en Tierra, derivados de las
sistemas de soporte vital, etc. y nos facilita una pla- tecnologías de las estaciones espaciales y donde los
taforma científica sin igual. Los arquitectos espa- sistemas rígidos se combinan con elementos ‘hin-
ciales han tenido una participación desde los pri- chables’ adheridos. El suelo autóctono (regolito) se
meros estadios de su concepción y son la antesala prevé que tenga una utilización puntual como mate-
para una mayor implicación de los principios ar- rial para protección frente a la radiación y los micro-
quitectónicos en este tipo de proyectos. meteoritos. Estas primeras configuraciones, en las
Estos módulos, se basan en un casco que man- que trabajaron arquitectos, han dado pie a los hábi-
19
tiene la presión y la integridad estructural junto con tats cilíndricos (casco rígido presurizado de alumi-
Comité Econòmic i Social de la Comunitat Valenciana

nio-litio) en cuyo exterior tenemos los sistemas de diar (entre otras cosas) las estructuras de fácil mon-
exclusas de acceso, los paneles solares, los radiado- taje y despliegue, la ligereza constructiva, aspectos
res para el intercambio térmico y un chasis que per- de sistemas en condiciones extremas (frío), etc.
mite almacenar sistemas activos como el de poten- Simuladores. En las misiones tripuladas, los
cia (emergencia). También se han combinado con factores a investigar son muchos más: el comporta-
sistemas robóticos de transporte y con otros concep- miento de sistemas cerrados, es decir, simular el
tos que hacen uso de las más avanzadas tecnologías tratamiento y reciclaje de agua/residuos, las inter-
de estructuras hinchables, como el proyecto de hábi- acciones de sistemas ecológicos (plantas y anima-
tat toroidal de la NASA. Todos ellos, lejos de ser les), las respuestas de la tripulación frente a dife-
‘imágenes’ se han convertido en prototipos funcio- rentes rutinas de trabajo, el aislamiento por parte
nales, que también abren nuevos caminos a la Ar- de esa misma tripulación, las relaciones inter-per-
quitectura sobre la Tierra. sonales y sociales, las influencias del número de
En relación a Marte, los condicionantes vuel- personas o la duración de la misión, etc. Son facto-
ven a cambiar; con una tenue atmósfera (1% de la res decisivos y un ámbito propio de la colaboración
presión terrestre y con una gravedad del 38% de la y estudio por parte de los arquitectos espaciales.
terrestre). Wernher Von Braun, en los años 50, ya Un ejemplo lo tenemos en los simuladores Bioplex
describía una primera misión a Marte. No obstan- americanos o los simuladores para Marte europeos,
te, el titánico reto de habitar el planeta rojo, lleva a Mars Mission (520 días).
considerar soluciones arquitectónicas aún más cui- Puertos espaciales. El turismo espacial co-
dadosas. Probablemente, las misiones a Marte mienza a ser una realidad en diversos puntos del
requerirán de ‘habitats clase 2’ para permane- planeta, como el America Spaceport (Nuevo Mexi-
cer allí. Algunas de las ideas iniciales contemplan co). Estos relacionan dos ámbitos: el ‘Espacial’ co-
llevar ‘habitats robóticos’ que preparen la llegada mo destino y el ‘terrestre’ como punto de partida,
de los astronautas (lo que plantea nuevas relacio- con las bases desde las que las naves comerciales
nes entre dos campos con mucho futuro, la Arqui- despegan y que deben responder a requerimientos
tectura y la Robótica). En 1990, la NASA abordó únicos: como telemetría, operaciones, navegación
el diseño de una misión de referencia a Marte (3.0) y control, entrenamiento de pasajeros, etc.
basándose en el trabajo de oficinas de Arquitectura
privadas.
3. SU RELACIÓN CON
2.1.3. Arquitectura Espacial LA ARQUITECTURA TERRESTRE
con base terrestre...
Si todo lo anterior es de gran relevancia, posi-
La Arquitectura Espacial, por si misma, tiene blemente este apartado, sea de mayor interés, en
una serie de campos de actuación específicos en la especial, por la circunstancia socio-económica que
superficie de la Tierra y son independientes de la atravesamos. Ya hemos citado la perspectiva que
influencia o relación que su singular perspectiva arquitectos y pensadores nos mostraron desde me-
pueda tener en la Arquitectura terrestre. A conti- diados del siglo pasado, viendo este planeta como
nuación, estudiamos tres de ellos (Howe et al., una gran nave espacial planetaria, como un sistema
2009): cerrado en sus recursos... Constatemos algunas
Analogías. La Arquitectura en ambientes ex- elocuentes cifras:
tremos, como la Antártida por ejemplo, permite
avanzar en algunos aspectos que son comunes a los ● La población del planeta (según las previsio-
espaciales. Sólo la tecnología ofrece los medios nes) será de 9.000 millones para el 2050 se-
para poder habitar similares entornos y la dificul- gún la UN (de ellos, 6.400 millones vivien-
tad de las condiciones motiva que los espacios ha- do en zonas urbanas).
bitados, no sólo sean limitados sino que, además, ● El 86% de los recursos es consumido por un
se encuentren aislados. Esto permite que se puedan 20% de la población mundial.
estudiar diversos aspectos: la organización de mi- ● Las edificaciones, solo en Estados Unidos,
siones, los efectos psicológicos y fisiológicos ge- consumen el 72% de la energía eléctrica dis-
nerados en ‘hábitats’ remotos y extremos o cues- ponible y el 40 % de las materias primas. En
tiones de montaje, logística, movilidad, etc. Un Europa los edificios son responsables del con-
buen ejemplo es la base ‘hinchable’ que la NASA sumo del 40% de toda la energía producida y
20
desplegó, en la Antártida (McMurdo), para estu- generan el 36% de las emisiones de CO2.
Arquitectura espacial: un nuevo campo de innovación práctica

Resulta fácil, pues, entender como el aumento go que debemos evitar con urgencia y la creciente
de la presión demográfica, la falta de sostenibili- tendencia hacia otras alternativas energéticas, jun-
dad en la utilización y gestión de recursos natura- to con las redes de distribución inteligentes, en las
les, la revisión de modelos de crecimiento econó- que las viviendas se conviertan en generadoras en
mico y los eventuales cambios climáticos, son ob- lugar de meras consumidoras, son una interesante
jeto de preocupación en la sociedad actual que opción. Ello implica la integración de una gran
precisa desarrollar nuevos modelos de gestión y cantidad de técnicas/avances y una serie de nuevos
desarrollo. La situación es compleja, con muchos protocolos tanto para su uso como en su proceso de
matices económicos y sociales, como la UN (Infor- concepción. Muchos de éstos son comunes al ám-
me de objetivos para el milenio) plantea (con se- bito aeroespacial (células de combustible, sistemas
rios problemas en educación, medio-ambiente, po- activos, combinación de energías renovables, etc.)
breza, salud, etc. IMF, 2010). De nuevo, más allá de la transferencia directa es la
Como han reflejado ‘los números’ y la realidad perspectiva multi-displinar la más interesante en su
vivida en el día a día confirma... la sostenibilidad, aplicación.
no ya energética y de recursos, sino también ‘per- Muchas de estas tecnologías (como los paneles
sonal’, pasa por la relación con nuestros entornos y solares o las células de combustible) derivan del
actividades, pasa por la Arquitectura y por los retos ámbito aeroespacial o bien se ha trabajado, en ma-
que enfrenta. Salvo en contados ejemplos, en las yor medida, en su implementación. Podríamos ex-
últimas décadas, la Arquitectura (en su conjunto) tendernos mucho en esta importante cuestión, pero
ha estado lejos de dar respuestas sociológica y me- no es el objeto de este artículo.
dio-ambientalmente responsables. Son realidades Materiales. La otra ‘cara’ de la energía son los
ya conocidas pero... ¿qué tienen que ver, directa- materiales y los procesos técnicos / constructivos.
mente, con la Arquitectura Espacial?... Mucho!. Los retos urbanísticos y arquitectónicos a los que
Desde las principales Agencias Espaciales se nos estamos enfrentado ya, requieren de nuevas
están desarrollando iniciativas para conectar la tec- soluciones en materiales. Y un ejemplo de transfe-
nología y los conceptos, intrínsecos a la explora- rencia directa la tenemos en el aerogel (NASA Spi-
ción espacial, con la Arquitectura y sus aplicacio- noff, 2009), como aislante de altas prestaciones pa-
nes terrestres. Y para estas trasferencias, el punto ra edificios. En los próximas décadas vamos a ‘sor-
de vista de la ARQUITECTURA ESPACIAL es al- prendernos’ con nuevos materiales y con las nue-
go básico. La Arquitectura, llamemos de ‘nueva vas concepciones de los mismos; avances en aisla-
generación’ es considerada (por los expertos) uno miento, materiales inteligentes, procesos de indus-
de los pilares económicos de las próximas décadas trialización, etc. que tienen importantes aplicacio-
a nivel global... De ahí la importancia de ‘nuevas nes arquitectónicas y son catalizadores de la pro-
perspectivas’ que trabajen es esa necesaria evolu- gresiva implementación global. Al igual que la
ción de la Arquitectura iniciada ya. energía, requieren de nuevas organizaciones crea-
Energía, agua, aire, materiales, desechos, trans- tivas por parte de la arquitectos, terrestres o espa-
porte y utilización de la tierra son algunos de los ciales.
desafíos con los que la NASA esta comprometida. Diseño. Los cambios en los parámetros energé-
La sustanibility base en el AMES Research Center ticos y los paradigmas que abren la nueva genera-
de la NASA, pretende convertirse en un icono de ción de materiales (con sus sub-siguientes requeri-
referencia; un revolucionario edificio de altas pres- mientos), facilitan la consecución de objetivos an-
taciones donde las tecnologías ‘verdes’ se abrazan tes ni siquiera esbozados y exigen nuevos plantea-
con las tecnologías espaciales, propias a requeri- mientos para abordar las soluciones a los proble-
mientos mucho más demandantes. mas existentes o los intuidos. Tal vez, pensando no
Podríamos enumerar tres líneas básicas desde tanto en proyectos concretos como en procesos
esta útil perspectiva, evidentemente, con múltiples (que de una manera más dinámica permiten intro-
conexiones y derivaciones en el tejido económico- ducir un mayor número de variables). El diseño en
empresarial, como líneas de innovación de un ca- general y el diseño arquitectónico en particular, de-
rácter práctico, que son potenciales generadoras ben avanzar en aspectos tan vitales como: la inte-
de riqueza y empleo. Los tiempos de revisión siem- gración de nuevas herramientas de computación y
pre requieren de nuevas perspectivas. Como decía- construcción virtual en el diseño, la integración de
mos, estas son: la perspectiva inter-disciplinar ‘real’ en los proce-
Energía. Sabemos que los edificios son los ma- sos creativos o la conexión entre disciplinas. Y no
21
yores consumidores de energía en la actualidad; al- podemos dejar en el olvido la necesaria educación
Comité Econòmic i Social de la Comunitat Valenciana

multi-displinar y la investigación asociada de ca- (AIAA), Inc, Reston, Virginia, 2009. Interna-
rácter práctico, como sólidas e imprescindibles ba- tional Monetary Fund, “Millennium Develop-
ses para un trabajo eficiente e innovador. ment Goals,” Available at URL: http://www.imf.
org.external/np/exr/facts/pdf/mdg.pdf [2010].
4. CONCLUSIONES Jenks, C., Arquitectura 2000, Predicciones y méto-
dos, Nuevos caminos de la arquitectura, Edito-
La Arquitectura Espacial es una disciplina rial Blume, 1975.
emergente que surge por la necesidad humana de Millennium Charter, Fundamental Principles of
explorar y habitar nuevos entornos. Desde sus orí- Space Architecture, desarrolada y formada for
genes nos ha abierto nuevas perspectivas, que mi- los 46 asistentes al Space Architecture Works-
raban a la Tierra como esa hermosa nave espacial, hop, 12 October, 2002, Houston, TX, USA.
con la más delicada de las cargas: ‘nosotros’. URL: http://www.spacearchitect.org/.
Nuestra relación el planeta esta pidiendo a gritos Moleiro Rodriguez, M. et al., Gran Atlas del Espa-
un ‘reforma integral’... en los 60 podía ser intere- cio, Editorial Ebrisa S.A., Barcelona, 1988.
sante o importante... Hoy es absolutamente necesa- NASA, “The NASA Scientific and Technical Infor-
ria. Esta disciplina, tiene un perspectiva única para mation (STI) program,” URL: http://www.sti.
complementar los retos que Arquitectura y nasa.gov [2010].
sociedad tienen que afrontar en la próximas dé- NASA, “SPINOFF 2009”, NASA Center for Aero-
cadas... porque como Arquitectura, aporta una or- espace Information (CASI), URL: http://www.
ganización creativa a los complejos retos que esto sti.nasa.gov/tto/ [2010].
conlleva, en la Tierra y en el Espacio, respaldada Roth, Leelan, Entender la arquitectura, sus ele-
por la sinergia de esa importante conexión. mentos, historia y significado, 2ª Edition, Edi-
En este trascendental momento de nuestra his- torial Gustavo Gili, Barcelona, 2000.
toria, en los umbrales de un nuevo paradigma ha- Sherwood, B., “Lunar Architecture and Urba-
cia la Era del conocimiento, necesitamos ‘mirar nism,” In A. S. Howe, B. Sherwood (Eds.), Out
arriba’ (quizá ahora más que nunca) y tener una of This World: The New Field of Space Archi-
perspectiva más global... capaz de analizar los pro- tecture (Chapter 24, p. 317-330). Reston, Virgi-
blemas en su conjunto, buscando respuestas a los nia, USA: American Institute of Aeronautics
problemas presentes y futuros con sus muchas sin- and Astronautics, 2009.
gularidades y diversas causas. Signes Codoñer, J., “Ciencia y técnica en Bizan-
Las propias Agencias Espaciales, como estan- cio” in Ciencia y cultura en la edad media, Ac-
darte de los sectores de mayor desarrollo concep- tas VIII y X, Fundacion Canaria Orotava de
tual y tecnológico, han apostado por la ‘confluen- historia de la Ciencia, 2000-01 pp. 230-236.
cia e interacción’ de los ámbitos terrestre y espacial Vogler, A., and Vittori, A., “Space Architecture for
como útil y consecuente plataforma para un pro- the Mother Ship: Bringing it Home,” en A. S.
greso paralelo, que no margine nuestro entorno co- Howe, B. Sherwood (Eds.), Out of This World:
tidiano y pueda re-activar la economía, innovando. The New Field of Space Architecture (Chapter
En resumen: ‘llevar el Espacio a la Tierra, para 30, p. 393-404). Reston, Virginia, USA, Ameri-
seguir llevando el hombre al Espacio. can Institute of Aeronautics and Astronautics,
2009
REFERENCIAS United Nations (UN), Copenhagen Accord, Clima-
te Change Conference (UNCCC), Copenhagen
Benevolo, L., Historia de la arquitectura moderna, URL: http://unfccc.int/files/meetings/cop_15/
8º Edi. Editorial Gustavo Gili, SA, Barcelona, application/pdf/cop15_cph_auv.pdf [2010].
1999. United Nations Environment Programme, “Annual
European Commission, Energy Efficiency in Buil- report 2009”, UNEP Division of communica-
dings, [Web site] URL: http://ec.europa.eu/energy/ tion and public information, Nairobi. Available
efficiency/buidings/buildings_en.htm [2010]. at http://unep.org/annualreport [2010].
Howe A.S. and Sherwood B., Out of This World: Wines, J., Green architecture, Benedikt Taschen
The New Field of Space Architecture, American Verlag gmbH, Cologne, Germany, 2000. ■

22