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EL SENTIDO

DE LA FILOSOFÍA MARCIAL

TESIS

QUE COMO ASPIRANTE AL MÉRITO PARA


REALIZAR EL EXAMEN DE GRADO
PRIMER DAN

PRESENTÓ
ENRIQUE
HUERTA SALAZAR

PROFESOR: ROBERTO M. VALVERDE


PIZANO (6º. Dan)
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE
MÉXICO
ASOCIACIÓN DE TAEKWONDO – UNAM
ESCUELA: CIUDAD UNIVERSITARIA
MEXICO, DISTRITO FEDERAL. NOVIEMBRE
2016

~1~
~2~
“Abordar lo difícil por su parte más fácil; hacer lo grande,
comenzando por lo pequeño. En el mundo, las cosas
difíciles se hacen siempre comenzando por lo más fácil, y
las cosas grandes, comenzando por lo pequeño.”
Lao Tse, Tao Te Ching.

A quien dirigió mis pasos hacia el Dojang.

~3~
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN……………………………………………... 6

HISTORIA DEL TAE KWON DO…………………………....7

Origen de las artes marciales…………………………..8


Las artes marciales alrededor del mundo……………..10
Deportes de contacto, sistemas de combate y
deporte-espectáculo................................................ ....14
Artes marciales en África y Latinoamérica………….14
Corea y el Tae Kwon Do, antecedentes, origen,
evolución y desarrollo. ……………………………….16
Tres reinos y tres dinastías………...….………………18
Asia se abre a Occidente……………...………………20
Las artes marciales en la Corea antigua
y en la Corea moderna……………………………...20
Nace el Tae Kwon Do………………….…………….23
Los inicios…………………………….………………25
El Taekwondo como deporte y como espectáculo…....25
El Taekwondo en México……………………...……..26

FILOSOFÍA DEL TAE KWON DO…………………………27

El Dao y el Yin Yang……..…………………………30


El Zen y el Do………………………………………..33
Tras las huellas de Confucio: la Moral……………….36
Tres pilares de una filosofía…………………………..38
Dos caminos distintos hacia un mismo sitio:
la importancia de la educación…………….…………39
Apartado Especial: La ideología de la
Práctica deportiva y su relación con el Taekwondo
Antecedentes………………………………………….44
El deporte como modo de ver el mundo……………...45
El Aparato Deportivo…………………………………47
Fundamentos del deporte moderno…………………..48
El deporte y la jerarquía social……………………….51
La figura del Campeón……………………………….52

~4~
El deporte como negocio……………………..……..55
El Taekwondo como parte del
Sistema Deportivo. ………………………..56
Aspectos trascendentes o positivos
de la práctica deportiva……………………...……57
Conclusiones………………………..…………..….…58

EL SENTIDO DE LA FILOSOFÍA MARCIAL


(TEMA LIBRE)……….………………………………………59

Antecedentes en la Cultura Clásica…………………..61


Nacen las Artes Marciales………………………... …62
Las Artes Marciales como una idea universal………..66
¿Qué es lo marcial y qué no lo es?................................67
El caballero y el guerrero…………………………….68
Bushido: camino del guerrero………………………...72
El significado real del Bushido……………………….75
La guerra, las transformaciones y la figura
del artista marcial en la época moderna
y contemporánea……………………………………..81

QUÉ HE APORTADO Y QUÉ


HE RECIBIDO DEL TAEKWONDO………………………..89

ILUSTRACIONES……….……………………………………90

BIBLIOGRAFÍA, HEMEROGRAFÍA
Y DOCUMENTACIÓN VISUAL….……………………...…104

APÉNDICE: LA ÉTICA DEL GUERRERO…………..…….107

AGRADECIMIENTOS……………………………………..110

~5~
Introducción.

En aquellas escuelas de taekwondo donde se preserva la


tradición, se pide elaborar una tesis a aquellos practicantes que
han llegado al grado “Primer Kup” , y aspiran a presentar su
examen de “Primer Dan”, lo que popularmente se conoce como
“la cinta negra”, que no significa sino el inicio del verdadero
aprendizaje.
Aunque en nuestra Asociación prácticamente la tesis ha
dejado de ser un requisito para llegar a cinta negra. Así es que esta
quizá esta sea una de las últimas tesis que se elaboren. A pesar
de ello, personalmente no hemos querido dejar un vacío en este
sentido. Queremos con ello dar al Tae Kwon Do un aporte teórico,
en contra de la idea de que el arte marcial es mera práctica carente
de reflexión o pensamiento, pues ninguna FILOSOFÍA puede
concebirse así. Partiendo de que Arte Marcial no sólo es
movimiento: es filosofía en movimiento.
Las tesis de Taekwondo - UNAM se dividen en cuatro
partes: Historia del taekwondo, Filosofía del taekwondo, una
parte donde el alumno expone lo que considera ha recibido del
taekwondo y aportado al mismo, y por último, el desarrollo de un
tema libre, a elección del alumno.
En nuestro caso iniciamos esta Tesis hablando del origen
de las artes marciales y la diversidad de estas en el mundo, para
luego adentrarnos propiamente en la historia del Tae Kwon Do,
lo cual no se puede hacer sin conocer lo respectivo a la historia de
Corea.
En el apartado sobre la Filosofía del Tae Kwon Do,
explicamos cuales son los fundamentos del mismo, de cuáles
escuelas orientales abreva y cuáles son los principios que han
enunciado algunos profesores. Además nos permitimos
complementar con un agregado crítico sobre la “Ideología de la
Práctica Deportiva”.
Como tema libre elegimos introducirnos al asunto del
significado de la “filosofía marcial”, qué se entiende y qué se
ha entendido por la misma, no solo en el Taekwondo o en las artes
marciales, sino a lo largo de la historia. Aquí veremos que a un
mismo término se le han dado distintos usos, no siempre con la
misma intención. Nuestra propuesta final es preguntarnos qué
significado tiene la figura del “guerrero” hoy en día, su papel en

~6~
la sociedad y si la humanidad necesita del mismo o es una figura
fuera de tiempo, anacrónica ya.
Al final complementamos con ilustraciones y un
apéndice documental. Esperando que lo hallado en esta Tesis, sea
de utilidad e interés para quien llegue a tenerla en sus manos, sea
o no practicante de algún arte marcial.
El Autor.

~7~
Historia del Tae Kwon Do

“En todas las naciones la historia es desfigurada por la fábula,


pero al fin llega la filosofía a esclarecer a los hombres, y cuando
finalmente aparece en medio de estas tinieblas, haya a los espíritus
tan cegados por siglos de errores, que le cuesta trabajo
desengañarlos, se encuentra con ceremonias, hechos y
monumentos cuyo objeto es el de confirmar mentiras”
Voltaire, Ensayo sobre las costumbres y el espíritu de las
naciones y sobre los principales hechos de la historia desde
Carlomagno hasta Luis XIII.

~8~
Origen de las artes marciales.

Pienso que para hablar de la historia del Taekwondo,


primero hay que hablar del origen mismo de las artes marciales.
Pues en la mayoría de los libros sobre taekwondo que he
leído, por lo general esto se omite o se habla muy poco de ello.
La referencia común es que las artes marciales nacieron
posiblemente en China, cuando, en el siglo VI después de Cristo,
Bodhidharma llegó a China procedente de India, para introducir
ahí las ideas del budismo zen. Según esta historia, el monje
budista se dirigió primero al emperador, que se ufanaba de ser muy
devoto del budismo, practicando la meditación de modo reverente
ante estatuas y la lectura sistemática de los sutras (textos
sagrados). Sin embargo la práctica que llevaba consigo
Bodhidharma era distinta, muy alejada de los rituales tradicionales,
cosa que sorprendió y molestó al emperador. Ante ello, el monje
optó por retirarse a orar a las montañas, sentado frente a una pared
por varios años, y más tarde, ya en el templo de los monjes de lo
que luego sería el famoso monasterio de Shaolín (del pequeño
Bosque), empezaría a poner en práctica su entrenamiento físico,
llamado Ekkinkyo entre ellos, que llevaban una vida sedentaria y
eran acosados por ladrones y demás. Según tal leyenda, de aquel
acontecimiento tendrían origen los primeros estilos de las artes
marciales, que luego se expandirían al resto de Asia junto con la
influencia cultural, las guerras y las invasiones chinas.
Sin embargo, no hay nada que pruebe que la existencia
de Bodhidharma sea un hecho real. Aun cuando así hubiera sido,
es posible que no sólo en China, sino también en otros estados –
imperio o reinos de aquella época –como Japón y la actual Corea-
surgieran paralelamente estilos propios de combate. Mal
interpretar las cosas de una u otra manera, sin embargo, conlleva
al peligro de caer en un error que consideramos frecuentemente se
comete: o bien pensar que todas las artes marciales provinieron de
China, o bien afirmar que cada arte marcial es cien por ciento
original de tal o cual país.

Lo más posible es que ni una ni otra idea tenga razón.


Más bien puede pensarse que las diferentes culturas dieron
aportaciones propias y a su vez se vieron influidas y retomaron
otras que les venían de fuera, para ir constituyendo los diferentes

~9~
“estilos”, que luego se definieron como artes marciales de cada
“nación”. Tan sólo en China, un país de vastísimo territorio,
existieron y existen una gran diversidad de Wu –Shu (“artes de
combate”). Se habla por ejemplo de las artes marciales externas,
provenientes del templo Shaolin, y las internas nacidas en las
montañas de Wu Dang, como el Tai Chi Chuan o Tai Ji Quan.

Así como cada civilización en el mundo ha logrado -al


llegar a cierto grado de desarrollo- sus propias técnicas para
producir cestería, cerámica, tallar piedra o fundir metales,
intercambiando métodos con otros grupos humanos, y se han ido
sofisticando posteriormente dichos métodos para dar lugar a lo
que conocemos como “culturas”, es decir, modos de hacer, es
completamente posible que en cada uno de los imperios o reinos
de oriente, se hayan desarrollado las artes marciales, recibiendo
influencia de sus vecinos e influenciándolos a su vez.
Pero ¿Por qué las artes marciales se desarrollan
fundamentalmente en Asia, y no en Europa o en los otros
continentes? Esto tal vez se puede explicar por la teoría que nos
habla de que dichas artes, provienen a su vez de los sistemas de
combate cuerpo a cuerpo que se practicaban en la Grecia antigua,
como la lucha y el pancration, que incluso se hacían de modo
recreativo en los juegos olímpicos. Estos sistemas no eran
privativos de los soldados o guerreros, sino algo similar a lo que
hacen nuestros modernos atletas o deportistas: una manera de
ejercitarse, una actividad bastante popular entre una sociedad que
apreciaba profundamente la fortaleza y belleza del cuerpo.
Posiblemente el pancration y otras formas de lucha hayan sido
llevadas a Asia por las conquistas de Alejandro Magno, que en el
siglo cuarto antes de Cristo llegó hasta las puertas de la actual
India atravesando territorio persa.
Mientras en Europa se habría relegado el arte del combate
cuerpo a cuerpo sin armas, pues bajo el Imperio Romano, que
sucedió al de los espartanos, los soldados y gladiadores utilizaban
escudos, armaduras e iban armados hasta los dientes, al mismo
tiempo en la India se habrían originado los primeros sistemas de
combate orientales que luego llegarían a China, donde se
desarrollarían aún más para extenderse y combinarse con los del
resto de Asia. Entre estos viejos sistemas de combate indios, que
a su vez serían las primeras artes marciales, al estar ligados a la

~ 10 ~
espiritualidad, se mencionan particularmente al Kalaripayat y el
Varmakalai.

Las artes marciales alrededor del mundo

Así que no podemos asegurar mucho respecto a un solo


lugar o momento histórico a partir del cual lo que hoy conocemos
como artes marciales se difundirían por el mundo. Lo cierto es que
la mayoría, si no es que la totalidad de las artes marciales
modernas, provienen del continente asiático. Esto, si definimos
como “arte marcial”, a todo aquel sistema de entrenamiento
físico, mental y espiritual practicado por el hombre en base
a una filosofía que tiene como objetivo la armonía de estos tres
elementos. Esto poniendo a su practicante siempre en disposición
al combate o de enfrentar las adversidades que se le presenten en
la vida.

Actualmente se conocen y/o practican entre otras, las


siguientes artes marciales en el mundo:

De India:

Kalaripayat. Kalari significa “lugar o campo de batalla”


y payattu “ejercicio o práctica con los brazos. Se supone sea este
el más antiguo arte marcial llegándosele a adjudicar hasta 3 mil
años de antigüedad. Proveniente del sur de la India, se dice que
Bodidharma o Daruma, fue uno de sus practicantes. Incluye
técnicas de ataque a puntos vitales, golpes, punzadas, agarres, y
utilización de armas diversas como sables, puñales, bastones, y la
espada-látigo de piel trenzada.

Varmakalai.
Se supone tanto o más viejo que el kalaripayat. Es una
filosofía enfocada a la salud en sus distintos aspectos (masajes,
curación, energía) del cual el Varma Adimurai es el dedicado al
combate marcial.

Provenientes de China:

~ 11 ~
-El Tai Chi Chuan o Tai Ji (arte marcial interno, del
sostén o “viga” universal). Conocido por sus movimientos
suaves. Su práctica es muy popular entre la gente adulta de China,
que se ejercita en parques y jardines.

-El Sanda o Wu Shu reglamentado, que ha sido


propuesto para ser incluido como deporte olímpico y es
propiamente un arte marcial moderno.

-Los diferentes estilos no competitivos de Wu Shu que


se practican en escuelas y gimnasios de todo el mundo, conocidos
vulgarmente como “Kung Fu”.

Kung Fu significa “aquello que se hace con maestría”


y puede referirse a cualquier otra actividad, como la poesía, la
pintura o la caligrafía, pero por algún motivo en occidente se
aplica sólo a las artes marciales chinas. Hay una gran variedad de
artes marciales denominados genéricamente “Kung fu”, entre los
que podemos mencionar:

 Chang-Quan. “Boxeo o estilo del norte”, con


movimientos vigorosos que incluye giros y
patadas.
 Nan-Quan. Estilo del Sur, con variedad de
movimientos de mano.
 Hou-Quan. Estilo del Mono, cuyos
movimientos graciosos, saltos y gestos
recuerdan o imitan los de ese animal.
 Suijiuquan. Estilo del Borracho, que busca
ocultar las destrezas para el combate
moviéndose aparentemente como un hombre
ebrio. Con famosos practicantes como Cai
Longyun, Shao Shankang y Chan Kong Sang,
nombre real del famoso actor de cine conocido
como Jackie Chan.
 Shequan. Estilo de la serpiente. Con la
característica posición de la mano abierta y
ahuecada que imita la figura de esta.
Movimientos rápidos, tanto duros como suaves.

~ 12 ~
 Tang Lang Quan. Estilo de la mantis, con
movimientos elásticos de brazos y piernas. En
México a la mantis, o mantis religiosa, que
habita en el campo y en la maleza de los
cementerios se le conoce popularmente como
“campamocha”.
 Xing Yi Quan. Estilo de imitación. Que emula
los movimientos de osos, tigres, dragones y
monos.
 Ba Gua Zhang. Arte marcial interno, de los
ocho trigramas.
 Hung –ga o Hung –Gar. Quizá el “Kung fu”
más conocido. Incluye las técnicas de los cinco
animales: dragón, serpiente, tigre, leopardo y
grulla.

- El Wing Chun y el Wing Tsun.

Mención especial haremos del Wing Chun. Este es el


“Estilo de la Eterna Primavera” o de “la permanente
transformación.” Adjudicado a la monja Ng Mui quien se supone
lo enseñara a su vez a su alumna Yim Wing Chun (de quien el
sistema tomaría el nombre). A lo largo de los siglos sobreviviría,
llegando a tener gran difusión mundial. Su más reconocido
maestro moderno ha sido Ip Man.
La mayoría de la gente no lo sabe, pero el Wing Chun fue
el primer arte marcial que el famoso actor y artista marcial Bruce
Lee aprendiera, directamente del sifu (maestro) Ip Man.
El Wing Chun se caracteriza por fundamentarse no
simplemente en técnicas, sino en principios de poder y frases de
fuerza a partir de cuya comprensión uno puede valerse de
movimientos prácticos, de las técnicas de manos y piernas que
permitan terminar un combate cuanto antes.
El Wing Tsun- Es la adaptación contemporánea del
Wing Chun, desarrollada por Leung Ting, continuador de Ip
Man, y luego extendida a Europa, -principalmente Alemania- y el
resto occidente.

~ 13 ~
Artes Marciales Provenientes de Japón:

 El Jiu-Jitsu. (Arte de la suavidad).


 El Sumo. (Conocido por la corpulencia de sus
practicantes).
 El Nin-Jutsu (Arte del espionaje y el camuflaje).
 Judo (Proveniente del Jiu Jitsu).
 Aikido (Camino de la energía y la Armonía).
 Kendo (Camino de la espada o sable).
 Karate-Do (Camino de la mano abierta o vacía,
con varios estilos: Shito-Ryu, Shotokan, etc).

De Tailandia:
 El Muay Boran, del que se origina Muay
Thai o Boxeo Tailandés. Es el “arte de las ocho
armas”: puños, codos, rodillas y piernas.

De Filipinas:
 Kali , también llamado Arknis o Eskrima

De las islas polinesias:


 Lima-Lama. Es un arte marcial “hibrido” que
combina técnicas de otros sistemas.

De Corea:
 Hapkido (Camino de la Unión con la Energía)
 Taekwondo.
 Tae Kwon-Do. (Camino del puntapié y el puño)

De Hong Kong y Estados Unidos de Norteamérica:


 El Jeet Kune Do. “Camino del puño
interceptor”. Desarrollado por Lee Xiao Loong
o Lee Jung Fang. Conocido simplemente como
Bruce Lee, quien a través de sus películas y
serie de televisión realizadas en Norteamérica
diera a la popularidad las artes marciales en
occidente y resto del mundo, en el último cuarto
del siglo XX. El Jeet Kune Do más que un estilo,
es toda una filosofía, es el “estilo sin estilo”, que

~ 14 ~
Bruce desarrollo a partir de su mente abierta a
conocer e integrar por cada practicante, las
técnicas que le resultaran útiles conociendo los
diferentes estilos de combate. Se puede afirmar
que el Jeet Kune Do es el antecedente histórico
de las Artes Marciales Mixtas (MMA) actuales.

De Brasil.
 El Jiu Jitsu Brasileño.

Deportes de contacto, sistemas de combate y


deporte-espectáculo.

Hasta aquí con nuestro listado. Hay que diferenciar


entre lo que son artes marciales, sistemas de combate y
deportes de contacto.
 El Krav Maga israelí que se pudiera tomar
por un arte marcial, no es tal, sino un
sistema de combate militar, para la defensa
personal cuerpo a cuerpo, desarrollado por
el ejército israelí.
 El Sambo ruso, aunque se considere un
“arte marcial moderno”, es más bien un
deporte de contacto similar a la lucha.
 El Box o boxeo es un deporte y un
espectáculo, no es un arte marcial.
 El Kick Boxing es una versión derivada
del Muay Thai, aunque ambos se practican
ya más como deportes a nivel profesional,
por lo que no son estrictamente artes
marciales aunque en algunas escuelas se
otorguen grados y cintas.
 El Full Contact, es un deporte de contacto
derivado del Karate.
 La Lucha Olímpica y Grecorromana,
son deportes actualmente.
 El Wrestling o Lucha Libre, como la que
se practica en las arenas y gimnasios de
EEUU, Japón, en México, Bolivia y otros

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países es sobre todo un espectáculo, si bien
esto no demerita la gran condición y
preparación física que deben tener sus
practicantes.
 Las “Artes Marciales Mixtas”, o “MMA”,
por sus siglas en inglés. Son una disciplina
deportiva reglamentada y de gran contacto,
cuyo antecedente conocido más inmediato
está en el “Valetudo”. Las MMA retoman
técnicas de golpes, derribes, proyecciones
(“Stricking”), y llaveos, controles y
sumisiones (“Grappling”) provenientes de
diversas artes marciales y sistemas de
combate, como son la lucha, el Boxeo, el
Jiu Jitsu Brasileño , el Kick Boxing y el
Muay Tahi, entre otras. El combate
profesional de MMA se realiza en una
jaula o ring enjaulado, con un gran
despliegue de fuerza y espectacularidad, lo
que ha valido para que en torno de ellas
crezca toda una gran industria de gimnasios,
marcas y ligas de competencia,
principalmente en EEUU, que se ha
extendido a muchos países, como Rusia y
recientemente ha tenido auge en México

Artes marciales en África y Latinoamérica.

Cabe anotar que ni en África, ni en América Latina


se ha desarrollado como tal ningún arte marcial nativo,
quizá simplemente porque estos continentes nunca
pasaron por el modo de producción ni por los estadíos
políticos que en Asia oriental dieran origen a las Artes
Marciales.
No hay vestigio contundente que indique que los
aztecas, ni los mayas practicaran sistemáticamente

~ 16 ~
ningún arte marcial que se haya preservado, aún cuando
hayan sido pueblos donde la guerra tenía un papel central
en la sociedad y seguramente había un entrenamiento
militar especializado para los hombres armados.

Aunque cabe mencionar que en la literatura al


respecto se habla de prácticas de lucha con técnicas
similares a las de las artes marciales, por lo que está
pendiente una mayor investigación etnológica al respecto.
Una de éstas técnicas es el Xupa Porrazo (caída de dos)
de Oaxaca, similar al Judo , y otra, el Ob No Teka u Ob
Ye Te Kab practicado en Yucatán.

Mención especial merece la tradición del “Porrazo


del Tigre”, una fiesta anual que se realiza en el centro
del estado de Guerrero, especialmente en el municipio
de Tixtla y la ciudad de Chilpancingo. Reunido el pueblo
en la plaza o en un ruedo, se enfrentan parejas de
luchadores enmascarados y disfrazados como jaguares,
en un duelo donde, valiéndose de técnicas de derribe y
enganche, tratan de poner fuera de combate a su oponente
haciéndolo caer de espaldas al suelo, mientras lanzan
gruñidos y la audiencia grita.

En cuanto a los pueblos del Área Andina como los


Incas, ni estas civilizaciones, ni los cazadores-
recolectores de la Amazonia tuvieron tampoco desarrollo
conocido en este campo. El Jiu Jitsu Brasileño si es un
arte marcial, pero procede del Jiu Jitsu japonés. El
Capoeira más que un arte marcial, es toda una
expresión cultural afroamericana, donde las aparentes
técnicas de defensa y lucha no se pueden concebir por
separado de su significado social, donde las técnicas de
combate se combinan siempre con la música y se
practican más como una danza , pues se evita a toda costa
el contacto pleno.

~ 17 ~
Corea y el Tae Kwon Do, antecedentes, origen, evolución y
desarrollo.
Si hemos hablado antes de las demás artes marciales, es
porque pensamos que es necesario que el lector en general, y el
practicante de taekwondo en particular, tengan una idea general de
lo que son estas. Una manera de entender el taekwondo que no
comparto, es interesarse lo menos posible por su significado
filosófico y origen histórico, y enfocarse sólo a la parte “practica”,
del combate especialmente. Reducir el taekwondo al dominio y
práctica de las técnicas de combate, es alejarse de lo que significa
un arte marcial y practicarlo sólo como deporte o, en el mejor de
los casos, como un buen ejercicio para mantener la salud. Al
contrario, me parece necesario que el artista marcial, o quien
aspire a serlo, tenga un conocimiento mínimo de cuál es el
universo de las artes marciales, y lo mejor sería que se interesase
por conocer lo más posible respecto de estas, tanto en su parte
“teórica” como en la “práctica”. Resulta un prejuicio el querer
ignorar que existen muchas artes marciales y no solamente el
taekwondo. El físico no puede ignorar las matemáticas, el biólogo
no puede hacer como si no existiera la química. El astrónomo debe
conocer también de geografía. El pianista sabe que existe el violín
y su importancia, el cantante sabe el valor de la poesía…pretender
que el practicante taekwondo sólo se interese en el taekwondo, es
como pretender ponerle una venda en los ojos y atarlo para que
no se vaya del dojang.
Hay una historia oficial del Tae Kwon Do, que varía
más o menos de acuerdo a la fuente y ubica su origen siglos o
milenios atrás. Se trata de una historia mítica, que desde luego
pretende, por un lado, fortalecer el sentimiento nacionalista
coreano y por el otro, presentar a los ojos del mundo la real y/o
supuesta grandeza milenaria de aquella nación.
Antes de hablar de esta historia, nos referiremos a cual
es el origen de la actual Corea, para así poder conocer la historia
real de nuestro arte marcial, que como veremos no es tan antiguo.
El origen de la especie humana se remonta millones de
años atrás, con los llamados homínidos, que se parecían a nosotros
fundamentalmente en dos cosas. En primer lugar, eran primates
(como nuestros “primos” el actual orangután, el gorila y el
chimpancé), esto es, que tenían el dedo pulgar de las manos
contrapuesto a los otros, lo que les permitía asir mejor cosas y

~ 18 ~
herramientas y con ello desarrollar de modo diferente su cerebro.
Y en segundo lugar, caminaban erguidos dos patas: al mismo
tiempo podían coger los frutos de los árboles que les alimentaban
y estar alertas ante los depredadores. De las distintas especies de
homínidos, con el tiempo, la única que sobrevivió fue la del homo
–sapiens.
Dedicándose a la pesca, a la casa y a la recolección, los
homo-sapiens habitaron y poblaron primero África durante un
periodo que va desde hace unos 600 mil hasta 100 mil años atrás,
aproximadamente. Luego llegaron a Europa y Asia (hace unos
70 mil años). Después a la actual Oceanía y finalmente a América.
Claro que ninguno de estos territorios continentales tenía entonces
ningún nombre siquiera. Los homo- sapiens no fueron los
primeros ni los únicos homínidos que hubo en el mundo, pero sí
los únicos que a la larga que sobrevivieron.
Estos primeros hombres no conocían la agricultura ni
la ganadería. Y no fue hasta mucho tiempo después, cuando estas,
-sobre todo la primera- se desarrollaron lo suficiente, que pudieron
establecer aldeas y agrupamientos sociales más o menos estables.
Las primeras ciudades se establecieron muchos miles de años
después: hace unos 5 mil años atrás en lo que se conoce como
Mesopotamia, en el Asia Occidental, correspondiente a una zona
del actual territorio de los estados de Irak y Siria.
Sin embargo, aún entonces no se habla propiamente de
historia, pues las primeras culturas no poseían una escritura que
les permitiera hacer un registro de los acontecimientos. Con la
escritura nace la historia.
La civilización que primero utilizó la escritura, fue la
sumeria, data de unos tres mil años antes de Cristo. En Egipto,
la civilización se estableció más o menos por la misma época, no
así el Imperio como tal, lo que ocurrió unos cientos de años
después, tardando hasta mil años en consolidarse el estado. En
China, todo esto se supone no ocurrió sino hasta dos mil años
antes de Cristo, cuando se establecieron las primeras dinastías y
esto es más una leyenda que algo comprobado. Lo seguro, más
allá de la leyenda de “los tres reyes” es que, el de las dinastías
fue un largo proceso que tardó varios siglos en desarrollarse. Y
el Imperio Chino como tal, no data sino de tiempo
relativamente muy reciente: 221 años antes de Cristo.

~ 19 ~
Tres reinos y tres dinastías.
Corea como la conocemos actualmente no existía hace
unos 3 mil años. Fue hace unos 70 mil años atrás que llegaron los
primeros pobladores humanos de lo que hoy es Asia, y se
establecerían en el continente por sucesivas oleadas a lo largo de
miles de años, así es que no sabemos cuándo fue exactamente que
el homo sapiens llegó a lo que hoy es Corea. Como sabemos, si
bien estos humanos tenían ya algún tipo de lengua (se dice que del
grupo altaico, procedente del norte, por la región de Siberia, actual
Rusia), tardaron igualmente muchos miles años en establecer las
primeras ciudades , cosa que en este caso no ocurrió sino hasta
unos 2 mil años antes de Cristo. Pero eran ciudades y no reinos,
mucho menos estados. Los primeros reinos coreanos, se fundaron
mucho muy tarde: apenas medio siglo antes de nuestra era. Estos
primeros reinos fueron: Silla (57 a de C.), Coguryo (37 a de C) y
Paekje (18 a de C.).
Corea, como todos sabemos, es el nombre que se le da a
la península situada entre los paralelos 30 y 45 del extremo
oriental de Asia. Corea hoy tiene dos importantísimos vecinos
próximos: China y Japón. Toda su historia reciente y antigua
tiene mucho que ver con la relación que ha tenido y tiene con lo
que fueron y actualmente son estas naciones. Además en los
últimos 100 años, hay que añadir a Rusia como un vecino también
muy determinante.

La historia de Corea se remonta desde un principio a los


reinos, que además de tener una coexistencia separada, se vieron
permanentemente amenazados por China. Fue precisamente este
imperio el que los invadió en el año 108 antes de Cristo. y
dominó por más de 400 años. De los Chinos, entre otras cosas,
los coreanos heredaron la idea de establecer un poder político
centralizado.
Durante 600 años los distintos reinos, además de resistir
las invasiones china y japonesa (la primera en 369 d. C., vivieron
enfrentados entre sí y bajo el dominio de distintas dinastías. No es
sino hasta el 668 que Silla, luego de destruir a Paeckche (apoyado
por Japón), se alía con la dinastía Tang (los chinos), para destruir
a Koguryo y unificar por primera vez en uno solo los tres reinos
de la península.

~ 20 ~
Poco tiempo después se expulsa a los chinos (676) y se
establece el reino de la dinastía Silla por un largo periodo que va
a prolongarse hasta principios del siglo décimo (900) , cuando es
sustituído por el de Koryo o Goryeo. El reinado de la dinastía
Koryo abarca prácticamente 500 años, hasta 1392 cuando lo
sucede la dinastía de Choson o Joseon, que se prolongó por más
de cinco siglos, hasta 1910.

Mientras que la península estuvo bajo una misma


dinastía (primero Goryeo y luego Joseon), las invasiones chinas
no cesaron: los mongoles que invadieron aquel reino y
establecieron la dinastía Yuan sometieron también a a Koryo
desde 1231 hasta 1279.

Entre tanto, la amenaza japonesa comenzó a concretarse


como un peligro más significativo desde el siglo XVI , con la
invasión del samurái Toyotomi Hideoshi, derrotado en 1598.
Luego de la invasión mongola, y después de un fallido intento de
Corea por invadir Manchuria en el siglo XIV, durante los siglos
siguientes hasta finales del XIX, se tuvieron tiempos de relativa
calma manteniendo una relación pacífica con China hasta el fin
de este imperio. No ocurrió así con Japón que iba asumiéndose
como una potencia en la región, e invadió la península nuevamente
al comenzar el siglo XX.

Las frecuentes guerras, las invasiones así como la simple


relación comercial, cultural y política, hacen imposible que se
pueda hablar de que se hayan desarrollado estos países de manera
completamente independiente entre sí. La huella de la relación
entre ellos está grabada inevitablemente en sus culturas. Sus
creencias, sus religiones, sus lenguas y tradiciones, están
estrechamente vinculadas. Sus lenguas y escrituras también tienen
algo que ver unas con las otras. Y desde luego sus técnicas y sus
artes. Y desde luego esto mismo ocurre con sus artes marciales.
En el caso de Corea, que frecuentemente estuvo en relativa
desventaja ante sus vecinos más poderosos, tal influencia no se
puede negar.

~ 21 ~
Asia se abre a Occidente.

Al igual que China, y sobre todo Japón, el reino de Corea


prefirió mantenerse durante varios siglos relativamente aislada del
occidente. Sus gobernantes optaron por mantener una relación
llevadera con sus vecinos más fuertes y evitarse en lo posible
conflictos, a sabiendas de que en el pasado los intentos de
expansión le habían costado muy caros. Así fue hasta mediados
del siglo XIX, cuando las potencias coloniales de occidente,
comenzaron a amenazar la estabilidad de los imperios asiáticos.
Las potencias capitalistas, encabezadas por Inglaterra, primero
sometieron económicamente a China (cuya dinastía Qing se
derrumbó finalmente en 1912), obligándola permitir el
establecimiento de embajadas y a firmar acuerdos comerciales
nada beneficiosos para los chinos. Mientras tanto en Japón, donde
durante siglos los Shogunes (militares de alto rango), habían
alternadamente disputado, compartido y arrebatado el poder a los
emperadores y mantenido al país en el aislamiento, fueron
finalmente arrojados del poder en 1868 por la llamada
Restauración Meiji, que devolvió el poder a los emperadores y
promovió diversas reformas, entre ellas la apertura hacia las
relaciones con los Estados Unidos de Norteamérica. Así,
rápidamente Japón se fue convirtiendo él mismo en una potencia
capitalista, que primero forzó a Corea a establecer relaciones con
los EEUU, para finalmente invadirla en 1910.

Las artes marciales en la Corea antigua y en la Corea


moderna.

Hasta aquí hemos hablado mucho de historia y poco o


nada sobre el Tae Kwon Do, pero es necesario tener estos
antecedentes para comprender cómo es que éste nace.

Si bien es totalmente probable que hayan existido


técnicas de combate marcial desde lejanos tiempos, en los que se
consolidaron y luego unificaron los distintos reinos de lo que hoy
es Corea, lo que sobrevivió de dichas técnicas o sistemas a lo largo
del tiempo no necesariamente se trata de un mismo arte marcial,

~ 22 ~
cuyas características hayan subsistido intocadas a lo largo de
siglos. Esto por una simple razón: toda la historia de Corea se ha
visto inevitablemente influenciada por la situación geográfica de
lo que primero fueron varios reinos, luego uno solo y después una
nación-estado.
Saber en donde se originaron realmente las distintas
técnicas de cada una de las artes marciales antiguas, cuáles y cómo
se preservaron y/o modificaron y qué es lo que realmente se
preserva de ellas en el presente, es una tarea colosal, destinada a
los historiadores, arqueólogos, antropólogos y científicos.
Misma que quizá nunca se realice, o sea imposible de completar,
dados los escasos vestigios materiales que existen de este pasado.

Puede ser que bajo el periodo de la dinastía Silla llegaran


al reino las primeras influencias de las artes marciales antiguas,
provenientes de China, en donde -según la leyenda- en el siglo VI
el monje budista indio Bodhidharma, desarrolló las técnicas de
defensa con sus discípulos del monasterio Shaolin. Pero esto no
está comprobado.
No es sino hasta el año 1790 d. C. que se elabora el único
libro de artes marciales coreano antiguo que se conoce: el Muye
Dobo– Tongji. Este libro, escrito por encargo del rey Chongjo ,
era un manual para el adiestramiento militar y muestra
ilustraciones y textos acerca del arte marcial llamado Soo Bak , o
Soo Bak Do, que significa “el arte de dar puñetazos y golpes con
la cabeza” o “cabezazos”.
Además del Soo Bak Do, por aquellos tiempos también
se practicaba el Taekyon , que significa “patada de hierro”. Se
cree que este arte marcial es tan antiguo, que muchos siglos atrás,
ya lo utilizaban los Hwa Rang Dan (o Hwarangdo) un grupo de
oficiales guerreros tomados por muy preparados y audaces.
Durante un tiempo, se popularizó la práctica de las dos
artes marciales en Corea: el Soo bak y el Taekyon , aunque luego
disminuyó mucho pues por la influencia confucianista se dio
preferencia a otras artes como la pintura y la literatura y no fue
sino hacia finales del siglo XIX que la lucha cuerpo a cuerpo cobró
un nuevo y distinto auge.

~ 23 ~
Para cuando los soldados japoneses invadieron en 1910
la península, se practicaba un tipo de lucha de manera un tanto
popular entre las capas bajas, pero mal vista por la corte. Éste “arte
marcial”, que ya era más bien un juego, una actividad recreativa,
se hacía retomando lo que quedaba del Taekyon y del Soobak
Do, cuyas técnicas se supone habrían sido preservadas por los
maestros de antaño y trasmitidas de generación en generación,
desde la época de los tres reinos, aunque esto no esté plenamente
comprobado.

Como ocurre también en China, los japoneses proscriben


la práctica de las artes marciales para evitarse problemas con la
población ocupada y mantener ellos el orden. Al contrario de
obedecer, esto , la invasión militar provoca un nuevo auge de
la ideología nacionalista, los deseos de liberarse de la opresión que
significan los invasores, el apego a las tradiciones “propias” , que
los distinguían de aquellos y con todo ello, el interés por practicar
las artes marciales. Sobre cómo ocurre este renovado interés por
las artes marciales durante la ocupación en China, hay decenas,
quizás cientos de películas que tratan el tema, unas mejores que
otras, desde luego. En el caso de Corea, que sepamos, hasta ahora
no se ha filmado nada al respecto. Otra razón más simple por la
cual se renueva el interés en las artes marciales, es por la
prohibición de portar armas de fuego, cosa que hace que medio
mundo busque protegerse de algún modo, en un país que se halla
en crisis en todos los aspectos, empezando por el económico.
Sin embargo lo que empiezan a practicar estos coreanos
descontentos con la ocupación no son ya las viejas artes marciales,
sino una nueva conjunción de lo que quedaba de dichos estilos
antes mencionados, con técnicas de lo que luego sería conocido
como el Karate – Do japonés. Este nuevo “arte marcial” se
llamaría Tang Soo Do, que no quiere decir otra cosa que “El
camino de la mano china” (porque en China hubo una dinastía
Tang) o “camino de la mano abierta o de cuchilla”. Es decir –
literalmente- una especie de karate coreano. A este Tang Soo Do,
mezcla entre lo que quedaba de los dos estilos coreanos y lo que
se “colaba” del arte marcial japonés, se agregaría desde luego la
influencia china, y aún más , al levantarse oficialmente la
prohibición marcial en los albores de la segunda guerra mundial,

~ 24 ~
hacia los años cuarenta, donde Japón intervino con los países del
“Eje” (Alemania e Italia) y fue derrotado por los “Aliados” (Reino
Unido, Francia, EEUU y la ya extinta URSS).

Fueron 35 años de ocupación japonesa que solo


terminaron con el fin de la guerra. Corea había sufrido y sufriría
aun más pues poco después fue dividida en dos por la repartición
del mundo entre las potencias del eje: al norte se establecería la
“República Democrática Popular de Corea”, con capital en
Pyongyang y al sur la “República de Corea” conocida
simplemente como Corea del Sur, cuya capital es Seúl. En 1950 el
norte, apoyado por la URSS y China, invadiría al país del sur,
motivando la intervención de los EEUU y la llamada “Guerra de
Corea”, que se detuvo en 1953 por la firma de un armisticio, pero
que oficialmente no ha terminado.1

De tal manera que hacia el final de la guerra, no había


solo un estilo marcial que se practicase en Corea: se practicaba
tanto el Tang Soo Do como los estilos chinos, japoneses y
coreanos.

Nace el Tae Kwon Do.

A dicha variedad de estilos chinos y japoneses, había que


agregar que en cada escuela de Tang Soo Do se enseñaban
técnicas propias, a las que luego se les daba otro nombre,
existiendo pues, toda una variedad de “artes marciales” coreanas
y no coreanas. Con el fin de la ocupación, las escuelas o “kwan”
se multiplicaron por todo el país. Desde luego que los maestros
aún eran por lo general bastante rigurosos en la disciplina. Poco
que ver con lo que ahora sucede en el mundo, donde pululan los
gimnasios, dojos y dojangs de todo tipo.
Mientras esto ocurría, un militar, que había sido
prisionero de los japoneses y practicado Karate Do estilo Shotokan

1
Uno de los miles de militares yanquis que llegarían a la
península con la invasión , sería Carlos Ray Norris, mas
conocido como Chuck Norris, quien en oriente aprendería
diversas artes marciales para luego encarnar personajes
invencibles en el cine de Hollywood.

~ 25 ~
durante su estadía en prisión, a su liberación fue reintegrado como
general al ejército surcoreano, mismo que en buena medida le tocó
también la tarea de reorganizar, y como parte de los
entrenamientos, procuró la enseñanza de las artes marciales. Este
militar era el General Choi Hong Hi, precursor y principal
fundador del arte marcial moderno que conocemos como Tae
Kwon Do.
Choi Hong Hi se dio a la tarea de intentar unificar a las
distintas escuelas de Tang Soo Do, Subak y Taekyon a fin de que
se pudiera practicar un solo sistema, más unificado, que alentara
el renaciente espíritu patriótico entre los coreanos. Esto lo logró
finalmente el 11 abril de 1955 cuando se reunieron
representantes de varias escuelas (kwans), mismas que por su
importancia mencionaremos:

 Chun Do Kwan (Fundada por Woon Kook Lee)


 Moo Duk Kwan2 (Fundada por Wang Kee)
 Yun Moo Kwan (Fundada porYon Kue Pyang)
 Chang Moo Kwan (Fundada por Byung In Yun)
 Chi Do kwan (Fundada por Yon Kue Piong)
 Ji Do Kwan (Fundada por Gae Byang Yung)
 Song Mo Kwan (Fundada por Byung Sik Ro)
 Oh Do Kwan (Fundada por Hong Hi Choi, padre
del Tae Kwon Do)

Originalmente se decidió que el nuevo arte marcial


recibiría el nombre de “Tae Soo Do” (Camino de la mano y el pié).
Pero en 1957 se decidió adoptar finalmente el nombre de Tae
Kwon Do (Camino o vía del pié o del puntapié y del puño), por
su similitud fonética con el de “Taekyon”. Había nacido el Tae
Kwon Do.

Los inicios.

En 1961 se funda la Asociación Coreana de Taekwondo,


que no es reconocida por el gobierno sino hasta el año siguiente.

2
No confundir con la asociación que bajo el mismo nombre, fue
establecida mucho después en México por Moon Dae Won.

~ 26 ~
Sin embargo se apartan de ella las escuelas Ji Do Kwan, Chun
Do Kwan y Moo Duk Kwan, que crean la Asociación de Soo Bak
Do.

En 1966 Choi Hong Hi Funda la International Taekwon-


Do Federation (ITF). El General tuvo que renunciar a su cargo en
la Asociación Coreana, luego de ser censurado por hacer una
exhibición del Tae Kwon Do en la República Popular de Corea.
Con su sede central primero en Canadá y luego en Austria, hasta
nuestros días, la ITF desarrolla el “estilo tradicional”, con sus
propias formas y combates sin contacto pleno, pero donde si se
permiten golpes de puño a la cara.

El gobierno surcoreano reconoce en 1961 a la Federación


Coreana de Taekwondo, luego establece la oficina del Kukkiwon
(centro de entrenamiento marcial) y finalmente en 1972 funda la
Federación Mundial de Taekwondo (WTF), dirigida desde
entonces y hasta el 2004 por Un Yong Kim.

El Taekwondo como deporte y como espectáculo.

Con el tiempo, el Taekwondo – al que en un principio se


conoció como “Karate Coreano”- , se fue popularizando,
modificando en sus técnicas y haciendo más dinámico y
espectacular. Se hicieron los primeros campeonatos mundiales y
luego el Taekwondo se incluyó en los Juegos Olímpicos de Seúl
1988 y Barcelona 1992, donde participó por primera vez como
deporte de exhibición. Desde Sídney 2000 se le incluye como un
deporte oficial. Hoy incluso se experimenta con combates por
equipos. Para el año 2014 la WTF agrupaba a 206 asociaciones
nacionales.

El Taekwondo en México.

A mediados de los años sesenta del siglo XX, el


Taekwondo llegó a México, gracias a algunos profesores que
dieron demostraciones del “Karate Coreano”. Poco después el
Profesor Dai Won Moon estableció la primera escuela en el DF,

~ 27 ~
Moo Duk Kwan, que luego tendría varios desprendimientos
encabezados por sus primeros alumnos avanzados. Otra escuela
importante de aquéllas épocas fue Eagle Park. México ha dado
muchos “taekwondoínes” que han sobresalido internacionalmente
en las competencias, olimpiadas y campeonatos del mundo. No
hablaremos de esas figuras pues no es tema que interese para
nuestra tesis. Lo lamentable es que –al igual que ocurre en el resto
del mundo- la práctica marcial ha ido en detrimento, cediendo a
los intereses comerciales, políticos y económicos que
predominan en el ámbito deportivo.

~ 28 ~
La Filosofía Del Tae Kwon Do.

“La vida social es, en esencia, práctica. Todos los misterios que
descarrían la teoría hacia el misticismo, encuentran su solución
racional en la práctica humana y en la comprensión de esa práctica.”
Karl Marx, Tesis sobre Feuerbach.

~ 29 ~
Hablar de una “filosofía de las artes marciales” implica de entrada
algunas dificultades. Dichos términos como “filosofía” y “artes
marciales” son usados corrientemente en Occidente, pero no del
mismo modo en Oriente. En primer lugar, en el antiguo Oriente
la filosofía no se desarrolló como tal, al menos no del mismo modo
que en Grecia, Alemania, Francia y todos los lugares de donde
sabemos provienen los filósofos. Cuando se habla de “Filosofía
Oriental”, inevitablemente nos remitimos a pensar en Confucio,
Buda, Lao- Tse, etc., cuyas ideas están a su vez en la base de las
grandes religiones de China, Corea, Japón, etc. En cambio nadie
piensa en Cristo, Moisés o Mahoma como filósofos. En segundo
lugar, en el antiguo Oriente las artes, y podemos decir que los
oficios en general, no eran entendidos meramente como una
creación o producción material, sino como un modo de vida en el
cual estaba implícita una manera de concebir el mundo. Es decir,
la “filosofía” estaba tanto en la cocina como en la poesía, en la
pintura y la literatura, en la política y en la guerra. Los conceptos
orientales de Do , o Wu , comúnmente asociados a las técnicas
de combate o artes de guerra, significan “Camino”, “Vía”, o
“modo de hacer”, entendidos éstos no como un simple método,
sino como una forma de vida.
Para que podamos hablar de una filosofía de las artes
marciales, más específicamente, del Taekwondo, tenemos que
empezar por definir qué es la filosofía. Etimológicamente esta
palabra significa “amor a la sabiduría” y en términos simples es la
reflexión de la cual se vale el hombre para explicar el mundo y su
lugar en éste.
La filosofía no es en sí misma una ciencia, no es un arte,
no es una cultura o una técnica, pero nos ayuda a pensar todo eso
y más.
Hay tres campos fundamentales o ejes de estudio de la
filosofía: la Metafísica, que trata de explicar de dónde venimos, a
donde vamos, para qué existimos, cuál es el sentido de la
existencia del mundo, para qué es la vida; la Teoría del
Conocimiento o Epistemología, que estudia cómo y qué es lo que
podemos conocer; y finalmente la Moral, que define cómo
debemos vivir socialmente, que es lo bueno, lo malo, lo justo,
etcétera. Además hay campos particulares del conocimiento que
también se estudian desde la filosofía: el pensamiento (Lógica),
el Ser (Ontología), la belleza, la sensibilidad y el placer (Estética),

~ 30 ~
entre otros. Como en la filosofía todo es discusión, hay quienes
prefieren hablar de ética y no de moral, hay métodos como la
dialéctica o la fenomenología que son muy distintos de la
metafísica, y así, una gran cantidad de ideas muy complejas que
se asemejan o contraponen entre sí.
Pero para evitarnos dificultades, pasemos mejor a tratar
de definir si existe y cuál es la Filosofía del Tae Kwon Do,
buscando si hay una Métafísica, una Teoría del Conocimiento y
una Moral propias de éste. Nos referiremos al “Tae Kwon Do”
genéricamente, y cuando sea preciso, usaremos los términos
“Taekwondo” o Taekwon- Do”, según sea el caso.

En lo primero que pensamos cuando alguien nos


pregunta sobre la filosofía del Taekwondo, es en la imagen del
Taiji. El Taiji es la esfera o círculo conocido vulgarmente como
“Ying - Yan” y que vemos todos los días en la bandera surcoreana
colocada generalmente en los dojangs. Y lo más común es hablar
de que significa “lo positivo y lo negativo”, “el día y la noche”,
“la luz y la oscuridad”, etcétera. Pretendemos entender de manera
simple lo que implica algo muy complejo, pero que no podemos
explicar fácilmente, porque nos resulta extraño o simplemente en
realidad no lo entendemos. Si se nos interroga más al respecto,
podemos también hablar de los “Trigramas”, que también vemos
en la bandera, y dar explicaciones sobre que cada uno de ellos
simboliza un elemento distinto: la tierra, el aire, el agua, el fuego,
pero sin explicar, ni preguntarnos nosotros mismos, qué es lo que
tienen que ver los elementos con el Taekwondo. Es decir, vemos
la filosofía como algo abstracto, difícil de comprender, nunca
como algo que relacionemos directamente con nuestro
entrenamiento diario ni con nuestras vidas. ¿Y por qué habría de
ser de otra manera? , si en el fondo hay la idea generalizada de
que el Taekwondo es pura práctica, o incluso, pura técnica, y que
la “Teoría” no nos sirve para ser destacados competidores, eso es
cosa que dejamos a los metodólogos, entrenadores, pero no es lo
nuestro. Y si la teoría aparece como algo innecesario, pues la
filosofía todavía más, como algo incomprensible e inútil: “no
pensemos, dediquémonos a patear”, parecería ser el lema del
deportista taekwondoín en nuestros tiempos.
Si hacemos este trabajo, no es simplemente para
descalificar cómo funciona el Taekwondo actualmente, sino para

~ 31 ~
hacernos conscientes de esta situación que nos limita y asumir un
postura al respecto.

Dao y Yin Yang

Tanto el “Yin Yang” o Taiji, como los trigramas, son


símbolos originarios de China, no de Corea. En el pasado remoto,
en China se escribieron importantes libros que después fueron
considerados clásicos de su cultura, los llamados “King”, “Jing”
o “Ching”. El Yi Ying, o Libro de las Trasmutaciones, conocido
comúnmente como “I Ching” es quizá el más antiguo de éstos
libros, en él se plasma por primera vez toda una concepción del
mundo que habría de impregnar el lejano oriente, en especial
China, Japón y Corea, lugares donde muchas de las más conocidas
artes marciales nacieron. Actualmente se usa al I Ching como un
libro de adivinación, y en cierta forma lo fue y sigue siéndolo,
pero su valor no se limita a ello. El I Ching, como sucede con los
demás textos considerados clásicos de la cultura china, es un texto
vivo, es decir, no acabado, que puede ser desarrollado. Por lo
mismo no interesa tanto atribuir a alguien en particular su autoría:
son textos que pertenecen a quien los pueda comprender y/o darles
un significado, hacerles aportaciones. Durante siglos, los textos
clásicos han sido objeto de muchos comentarios, de los cuales, los
que se consideran más valiosos han ido quedando y
transformándolos. Se habla de cinco libros clásicos, de regulación
de la vida social y de otros más que hablan de campos específicos:
el Tao Te King , o Dao De Jing, Libro del Tao y la Virtud, el
Huang Di Nei Su Wuen, Libro de la medicina interna del
Emperador Amarillo; el Su Un Jing, relativo a la sexualidad , etc.
Cabe aclarar que no cualquier libro entra en la categoría de los Jing
o Ching, sólo aquellos que se considera tienen tan alto valor que
funcionan como “códigos inmutables.” 3
El Yi Ying se supone empezó siendo simplemente la
exposición de los sesenta y cuatro hexagramas, o conjuntos de
seis líneas, que surgen de la posible combinación de las dos líneas
fundamentales (- - y - ), que a su vez forman los muy conocidos

3
Ryjik, Kiril. L ‘idiot chinois . Initiation a la lecture des
caracteres chinois. Payot , París . 1983. Citado en Becerril M.
Víctor. El Dao en acción. 2001.

~ 32 ~
trigramas : una línea dividida o fragmentada en dos, y otra
continua. Con el tiempo, se le habrían añadido comentarios y
explicaciones, que luego serían integradas al propio libro.
Algunos de tales comentarios se conservaron con el tiempo y
otros no, de tal manera que el libro se fue haciendo más entendible
en contextos distintos al de la antigua China o el tiempo en que se
escribió.

Lo que conocemos como “Yin Yang”, en realidad no es


exactamente eso. La famosa esfera o círculo de la “dualidad”, en
realidad es la representación simbólica de la relación entre
ambos elementos, los cuales se pueden representar simplemente
por las líneas que ya mencionamos.

Pero Yin (- -) y Yang (- -), a su vez, no son el principio.


El principio es el Dao o Tao: lo innombrable que a su vez es
totalidad y que no se puede definir. Del Dao, surge el “Cero”,
que puede ya representarse gráficamente y equivale a un estado
entre el no movimiento y el movimiento: el Uno que lugar al Dos.
La representación del “Cero” es conocida como “Wuji”, y es
simplemente un círculo vacío. De la relación entre Yin (- -) y
Yang ( - ) surge el Taiji: el movimiento del Uno que se expresa
en su dualidad, dando lugar al Dos. El Taiji es el símbolo que
solemos llamar erróneamente “Yin Yang”.

Si Dao es “intraducible”, “inexplicable”, Taiji (“Yin-


Yang) es un concepto también muy difícil de explicar: los
caracteres que le corresponden significan “la viga, eje, soporte,
pivote o sostén universal”, y se refieren siempre a una relación,
una relación que en este caso sostiene al mundo y al universo.
En este caso, la relación primaria se establece entre dos
tipos de movimiento: de concentración (Yang) y de dispersión
(Yin). Es una relación de complemento y oposición que en
realidad conduce siempre al equilibrio: aquello que se dispersa
“indefinidamente” llega a detenerse, e igualmente aquello que se
concentra, llega a un momento de no concentración. Taiji expresa
el equilibrio necesario de ambos movimientos, para mantener el
movimiento constante: la armonía. Esta es la relación que
podemos conocer y está en todo: el día y la noche, la oscuridad y
la noche, la luz y la sombra, etc. Mas allá está lo que no podemos

~ 33 ~
definir : el Dao o Tao.

La filosofía del Taiji, no sólo está implícita en el Yi Ying


o I Ching, es el fundamento del Taoísmo: una de las principales
religiones-filosofías de China, que se extendería luego a Corea y
Japón y que influyó definitivamente en todas las artes marciales,
muy en especial en el Taiji Quan, pero también en el Taekwondo.

El taoísmo, o filosofía del Tao, es un pensamiento de tipo


monista. El monismo nos habla de la existencia de una sola
sustancia que conforma todo el universo, un principio o causa
última de todo, una esencia sin contradicción. Esto hace aún más
difícil o complejo de entender porqué se habla del Yin y el Yang,
es decir de una dualidad. El dualismo, en la filosofía “occidental”
nos habla no de una, sino de dos sustancias. Pero la dualidad del
taoísmo, conduce a la unidad, a la no contradicción, al equilibrio:
lo visible es la dualidad, lo no visible, es unidad. El monismo
taoísta nos hace entender el mundo como un mundo de perfección,
más que de conflicto, de armonía, más que de lucha: ahí donde la
unidad es lo más importante, el movimiento no es sino una
expresión de lo permanente y eterno: la esencia El monismo tiene
su expresión en algunos discursos de la filosofía “occidental”,
desde el materialismo de los griegos, hasta Spinoza e incluso
Hegel. La concepción monista, la idea de una misma sustancia
presente en todo, está presente en la filosofía occidental.
Asimismo la idea de la dualidad. Pero no por ello dichas ideas se
expresan de la misma manera que en Oriente. Un equívoco común
a este respecto, es equiparar el dualismo del Yin - Yang con la
dialéctica materialista, como se ha hecho con frecuencia: ésta
implica la contradicción permanente, que genera lo nuevo, es el
movimiento constante que no termina en la síntesis. Ahí la esencia,
lo natural no aparecen como fundamento, sino que éste está en el
movimiento, en la existencia: la síntesis dialéctica es imposible
sin la constante negación. La dialéctica materialista significa una
“dualidad” que conduce a la superación y no al regreso, no al
retorno al “uno” como ocurre con el Yin – Yang.

La metafísica oriental del Taiji nos habla en este sentido,


más que del sentido de la vida del hombre, del sentido del mundo
que es la unidad, la armonía. Esto no tiene nada de extraordinario:

~ 34 ~
los primeros filósofos trataron de explicar de dónde venía el
mundo, como estaba constituido, antes de poner en el centro al
hombre. La concepción monista oriental del mundo, finalmente,
no separa nunca al hombre de la naturaleza, éste es una parte más
en el cosmos.

El taoísmo mismo nos señala qué es lo que está al alcance


de nuestro conocimiento, es decir, conlleva una Metafísica pero
también una Teoría del Conocimiento: para el taoísmo, que
influyó fuertemente en el pensamiento de China y buena parte de
oriente, podemos conocer el Taiji y lo que ocurre a partir del
movimiento de la dualidad, pero el Dao, que está más allá, es
imposible de describir:

“El Tao que puede ser expresado no es el Tao perpetuo.


El nombre que puede ser nombrado no es nombre
perpetuo. Sin nombre es Principio del Cielo y de la
Tierra y con nombre es la Madre de los diez mil seres”4

El Zen y el Do.

No sólo la filosofía del taoísmo está inscrita en la cultura


coreana, y por tanto, en el Tae Kwon Do. El Budismo Zen dejó
también su huella marcada en el corazón de las artes marciales
chinas, que luego se extenderían hacia el oriente. En su paso hacia
Japón, donde residen las más importantes escuelas del Zen
contemporáneo, esta vertiente de pensamiento necesariamente
tuvo que pasar por Corea primero, y además, volver ya
transformada con las invasiones japonesas del siglo XX a la
península.
Tanto el taoísmo como el Zen fueron en su origen
corrientes renovadoras que intentaban apartar al hombre de la vida
banal a que lo habían conducido las viejas tradiciones. Cinco
siglos antes de Cristo se toma como el punto de partida para el
budismo. Este, al igual que el taoísmo, son religiones o filosofías
no teístas: no niegan explícitamente la existencia de algún dios,
pero tampoco lo ponen en el centro de sus creencias.

4
Lao Tse, Tao Te Ching. Traducción y análisis de Carmelo
Elorduy. p.21. Edtorial Tecnos. España 2012

~ 35 ~
Siddhartha Gautama, “El iluminado” quien pese a su
origen noble se retirara a meditar a las montañas, descubriría en
la meditación el camino mismo para el conocimiento de todas las
cosas y seres. Según su enseñanza, todos los seres son
interdependientes, nada permanece eternamente y el vacío y no
dios, es el fundamento de todo lo existente, es decir Buda
afirmaba que no hay ningún principio más allá de todo: las cosas
simplemente eran.
Sin embargo con el correr de los tiempos, lo que se
constituyó como “budismo”, fue decayendo en una práctica
obsoleta, conservadora, reducida a la oración bajo la forma de
lectura de libros considerados sagrados (sutras) junto con la
postración ante imágenes del Buda Gautama. Como respuesta a
ello surgieron intentos por recuperar el sentido original de la
práctica. Uno de los primeros promotores en este sentido sería
Nagarjuna, quien retomaría la idea de que es necesario negar el
ego para acabar con el sufrimiento: por medio de la iluminación
se llegaba a la conciencia del vacío, es decir, la liberación. Más
importante aún fue la renovación planteada por Bodhidharma.
Como ya dijimos, en el siglo VI de nuestra era, según la leyenda,
Bodhidharma se trasladaría de India a China para llevar su
práctica: el Budismo Ch’an, que al pasar a Japón tomaría el
nombre de Zen. Más que predicar ideas Bodhidharma puso en el
centro su ejemplo de la meditación como práctica para arribar a
la conciencia de lo sagrado. Teniendo en cuenta que el vacío es
fundamento de las cosas, para el Zen todas las cosas, y las
actividades humanas eran igualmente “sagradas”: la comida, la
poesía, el baile, la fiesta. No habiendo dualidad, no habiendo
oposición, la liberación sólo podía venir del desapego. La
meditación en este sentido, era para Bodhidharma, un medio, no
un fin en sí mismo, una Vía hacia el satori (iluminación) , el
camino y no el destino.
La leyenda (o historia) del Buda del Bodhi , no nos habla
de un monje sedentario: se le ubica nada más y nada menos que
como el “padre de las artes marciales”. ¿Cómo podrían dos
actividades aparentemente tan distintas, la meditación y el
ejercitamiento del cuerpo conducirnos por el mismo camino?
Aquí es donde aparece el principio de no oposición de nuevo. El
Wu –Wei que para el taoísmo significa “no hacer”, y que es muy
distinto de “no hacer nada”, tiene su equivalente Zen en la

~ 36 ~
meditación misma. Para el Zen meditar es contemplar, pero no en
un sentido de mera inmovilidad, sino de aprendizaje hacia la
iluminación. Este aprendizaje es un descubrimiento derivado del
simplemente ser, de la no oposición, del desapego, empezando
por el Ego. Desapego que no es abandono total, sino un Estar Ahí
simplemente. Quienes hemos practicado las artes marciales,
sabemos que estas requieren de concentración: una concentración
muy similar, si no es que igual, a la que se logra meditando. Solo
que en este caso, se trata de una Meditación en Movimiento. De
tal manera que el simplemente ser, el estar ahí, la no oposición
implica una concentración y un desapego permanentes, que
pueden lograrse practicando la meditación, pero igualmente con
un “simplemente hacer”: meditando o practicando la poesía y
porque no, en la práctica de las Artes Marciales.

En China, el término para hablar genéricamente de las


artes marciales es “Wu Shu”: Wu, marcial, Shu, técnica o camino.
En este sentido, el concepto de Shu, como “camino”, evoca a la
idea de la “Via” del Zen.
A varias de las artes marciales modernas coreanas y
japonesas se les nombra con el artículo “do”: Karate-Do, Tae
Kwon Do, Hapkido, Judo, Aikido. En este caso, el término Do,
aunque equivale fonéticamente al de Tao o Dao chino, no se
refiere al significado que le dio el taoísmo, sino a uno anterior (de
la época del budismo y confucianismo no religiosos), y que
simplemente tiene que ver con la definición del Dao como camino.
Por eso decimos que el Tae Kwon Do es “el camino del puntapié
y el puño”, y no “el vacío del puntapié y el puño”, y el Karate-
Do es el camino de la mano abierta o vacía, y no “el vacío de la
mano vacía” .

Tras las huellas de Confucio: la Moral.

Si el Taoísmo marca una explicación del sentido del


mundo, y el Zen propone el Camino o Vía de la meditación como
el modo por el que podemos conocer y llegar a la iluminación
(Satori), el Confucianismo deja también una importante huella en
la cultura oriental que va de China a Corea y Japón y que se habrá

~ 37 ~
de reflejar en las Artes Marciales, y en el caso que nos ocupa, en
el Tae Kwon Do.
El budismo llega a Corea hacia el siglo cuarto de nuestra
era, y ya para el siglo séptimo, cuando ocurre la unificación y se
instala la dinastía de Silla, es instaurado como creencia oficial por
el Estado. Sin embargo paulatinamente, los gobernantes se
dedican a una vida cada vez más fastuosa y descuidan el aspecto
religioso. Este va derivando en un culto más bien ceremonial que
en una práctica espiritual. Es entonces cuando se organiza en
Corea la vertiente Zeon (primero conocida como Ch’an en China
y luego como Zen en Japón), como un intento de recuperar el
sentido original del budismo no teísta.
Mientras duró el poder de Silla, si bien el budismo fue
una especie de religión oficial, fue el confucianismo el que normó
durante todo ese tiempo la forma de gobernar.
Durante la dinastía siguiente, la de Koryo o Goryeo,
nuevamente el Estado dio impulso a la religión del budismo y esté
dejó su huella profunda en las artes, en la arquitectura y en la
cultura en general.
La siguiente dinastía, Joseon o Choson, ha de dominar
desde el siglo XIV hasta el final del imperio, a principios del siglo
XX. Bajo Joseon se intentó reducir al mínimo la influencia del
budismo y acentuar el acatamiento de las normas del
confucianismo como base del comportamiento social.

Confucio, cuyo nombre correcto es Kongfuzi o Kongzi,


muy posiblemente fue contemporáneo del Buda histórico
(Siddhartha), pues se tiene establecido que nació a mediados del
siglo VI antes de Cristo. Incluso hay leyendas de un encuentro con
éste y Lao Tse, el precursor del taoísmo: tres grandes sabios
reunidos. pero eso es una mera exageración.
Kongfuzi en un principio fue consejero en la corte, pero
un tanto decepcionado se retiró y se dedicó a predicar sus
principios de manera errante, ganando sus propios discípulos.
Las ideas de Confucio, aunque basadas en la idea de
“salvar el mundo”, son más bien conservadoras, por ello fueron
aceptadas desde un principio con buenos ojos por los gobernantes,
que veían en ellas la posibilidad de organizar de manera estable a
sus reinos.
Confucio predica la moral, el culto por los antepasados,

~ 38 ~
la obediencia a los padres y gobernantes, la rectitud y sabiduría de
éstos y el amor filial. También, en sus Conversaciones, concede
importancia a la mesura, al no excederse, a la humildad entendida
como simplicidad
Es decir, esu doctrina pone en el centro al ser humano, se
ubica en la búsqueda de cultivar el “te”, antes que preocuparse
por el “tao”. Es decir, el centro de su discurso es la “virtud”, la
cualidad humana. A la virtud que conjuga lo mejor del hombre la
nombra “ren”, que significa más o menos “el sentido de lo
humano”. Dicho sentido puede resumirse para él de distintas
maneras: ya sea como “amar a los otros” o como “practicar la
atención para con los demás, la grandeza del alma, la honestidad,
la diligencia y la generosidad.”
Sin embargo, y de la misma manera en que ocurrió con el
taoísmo, que de nacer como una cosmogonía derivó en un taoísmo
religioso, con el budismo que fue pervertido y convertido en culto,
tras la muerte de Confucio se cayó en el culto a su figura
convirtiéndolo los gobernantes chinos en una especie de santo.
Esto les venía muy a modo, pues el culto a una sola figura ,
convertida casi en dios, coincidía perfectamente con el tipo de
gobierno en el que el rey o emperador poseían una ascendencia
total y un poder de origen “divino” sobre los gobernados. De tal
manera que emperadores e intelectuales a su servicio, cambiaron
la reflexión por la obediencia, y la sumisión en lugar del buen
juicio.
Esta transformación en cierta forma fue posible
precisamente porque la doctrina de Confucio, si bien era
humanista, estaba dirigida sobre todo a inspirar y educar a la élite,
al ser ésta la que tenía la ascendencia sobre los gobernados. Fue la
élite la que mejor supo aprovechar para sí esa visión del mundo:
China se convirtió en un imperio donde los intelectuales pasaron
a ocupar un lugar de primer orden.
No obstante, en la mentalidad de las masas quedó
conservada de alguna manera la marca de las ideas originales de
Kongzi y de China estas ideas pasarían pronto a Corea.
Durante prácticamente toda la historia coreana, el
confucianismo ha sido muy importante: sus ideas primero
determinaron una forma de gobernar y luego constituyeron la base
de la moral social. Durante la ocupación japonesa, el
confucianismo incluso fue un elemento de cohesión nacional en

~ 39 ~
contra del invasor, y al término de la guerra, fue un elemento
importante en la constitución del régimen político nacionalista.

Tres pilares de una filosofía.

Las ideas del confucianismo, junto con el budismo Ch’an,


Zen o Zeon, y el taoísmo, están presentes en lo profundo de la
cultura coreana, que se ha ido volviendo más diversa pero ha
conservado sus principios básicos.

Para el caso de las artes marciales, tanto modernas como antigüas,


igualmente en China, como en Japón y Corea, dichas filosofías se
constituyen desde su surgimiento como sus afluentes
“espirituales” mas importantes.
Especialmente para el caso del Tae Kwon Do: no se puede
entender éste como arte marcial si no es basado en una filosofía
que expresa lo más profundo de la cultura coreana.
El taoísmo está sobre todo presente, más que como
religión, como símbolo que provee al Estado coreano de un mito
fundacional, de un referente filosófico ancestral, que se traduce
políticamente en el discurso de la unidad nacional: no en balde la
bandera del imperio, la Taegeukji, ha de ser retomada y adoptada
luego de la ocupación por la Corea del Sur contemporánea,
aunque ésta nación se defina como un estado que respeta la
libertad de creencias. El Taegeuk de la bandera coreana, es el
símbolo de la dualidad o Taiji del taoísmo: el “Yin Yang” chino,
acompañado de los cuatro trigramas primarios (tierra, cielo, agua
y fuego), para dar lugar al símbolo ancestral de los cinco
elementos.
Si el taoísmo hereda sus símbolos a Corea, el
confucianismo tiene una influencia mayor: el culto a la
personalidad de los gobernantes que se predica en el Norte, y la
prédica de la obediencia al Estado que comparten ambas
repúblicas, son ideas producto de los veinte siglos anteriores: los
principios de amor filial y esperanza en los gobernantes
predicados por Confucio, y la ideología de obediencia proclamada
por el estado en los tiempos de la religión oficial, son un legado
que permanece aún en la mentalidad inconsciente de la mayoría
de coreanos y que ha sido bien aprovechado por los gobiernos

~ 40 ~
de ambos países para mantener el consenso y/o el sometimiento.

Y finalmente, es la influencia del Zeon, Zen o Chan´g


la que convierte al Tae Kwon Do propiamente en un “arte”,
entendido como “camino”: una forma de disciplina física, mental
y espiritual encaminada a buscar la comprensión del mundo.

Dos caminos distintos hacia un mismo sitio: la importancia de


la educación.

Como ya sabemos, el Tae Kwon Do originario pronto


se vio dividido en dos escuelas, por cuestiones estrictamente
políticas: el Taekwondo (del sur) y el Taekwon- Do (promovido
por el gobierno del norte). Aunque respecto a su filosofía como
artes marciales, las diferencias son más bien formales que de
fondo, no está de más explicarlas un poco.

Las formas Taegeuks y los Poomses para cinta negra


actuales del Taekwondo, refieren principalmente a significados
de la naturaleza (Sipjin), el espíritu del pueblo coreano (Koryo),
la relación de éste con el territorio, su grandeza (Keumgang) y su
importancia (Jitae), la evolución o desarrollo humano hacha la
perfección (Ilyio) y en general a la unidad del orden universal.
En tanto que las “Tules” del Taekwon – Do, “del norte”,
evocan principalmente a los héroes nacionales, -ya sean reales o
míticos, es decir, legendarios.- y sus hazañas políticas y militares.
Vale la pena mencionar el significado de algunas Tules:
 Chon-Ji , literalmente “el cielo y la tierra”, refiere a la
creación del mundo o comienzo de la historia.
 Dan-Gun. Hace evocación del mítico “santo” del mismo
nombre, “fundador de Corea 2333 años antes de Cristo”
 Yul- Gok. Nombrada así en honor de “el Confucio de
Corea”, un intelectual del siglo XVI.
 Joon Gong, por el patriota del mismo nombre que asesinó
al primer Gobernador General japonés durante la
ocupación.
 Hwa Rang . En homenaje a los guerreros Hwa rang do
de la Dinastía Silla.

~ 41 ~
Sin embargo, en el Tae Kwon Do originario y luego tanto
en uno como en otro derivados (Taekwon-do y Taekwondo), el
énfasis de lo “filosófico” no está en la metafísica, ni en el
conocimiento de la vía de la meditación, sino en el enarbolar a la
educación como principio moral fundamental para el buen
desarrollo de la sociedad. La importancia dada a la educación,
proviene sin lugar a dudas de la preponderante influencia y
tradición confuciana.

El Tae Kwon Do (ya sea “tradicional” o “moderno”),


entendido como “arte marcial”, es ante todo educación en los
valores humanos más generales. Esto lo podemos ejemplificar
retomando algunos de los principios enunciados por importantes
maestros coreanos, y conociendo los principios que enarbolan
(sea formal o retóricamente), tanto la Federación Mundial (WTF),
como la Internacional (ITF).

La bibliografía sobre el Tae Kwon Do no es muy


abundante, pero en ella podemos leer lo que se han preocupado
los maestros por inculcar en los practicantes de todo el mundo para
mantener vivo lo que cada uno de ellos consideró o considera el
fundamento de nuestro arte marcial.

Por ejemplo, el General Choi Hong Hi, a quien sobre todo la ITF
reconoce como padre de nuestro arte marcial, enunció en su
famosa Enciclopedia del Tae Kwon Do, los siguientes Principios
Para Todos Los Practicantes:

1. Esté dispuesto a ir donde el camino pueda ser duro y a


hacer las cosas que valen la pena hacer aunque sean difíciles.

2. Sea suave con el débil y duro con el fuerte.

3. Este satisfecho con lo que tiene de dinero y posesiones pero


nunca con las habilidades.

4. Siempre termine lo que empieza, ya sea grande o pequeño.

5. Sea un maestro dispuesto con cualquiera sin importar

~ 42 ~
religión, raza o ideología.

6. Nunca ceda a la represión o amenaza en la búsqueda de una


causa noble.

7. Enseñe actitud y habilidad con la acción más que con las


palabras.

8. Siempre sea usted mismo aunque las circunstancias


cambien.

9. Sea el eterno instructor que enseña con el cuerpo cuando es


joven, con las palabras cuando es viejo, y por precepto moral
incluso luego de la muerte.

Tales principios, ensalzan el valor, la disposición, la


generosidad, el espíritu justiciero, y son tan generales como
difíciles de practicar: implican integridad, preocupación por la
humanidad y congruencia.

Por su parte, el Profesor Kim Boo Hyang, para quien


“El budismo constituye la base de la ley de cortesía y educación
del Tae Kwon Do.”, en su libro Tae Kwon Do, Fundamentos y
Pumse, hace las siguientes recomendaciones de cortesía:

 Al acompañar a una persona de categoría superior


respetuosamente, se le ha de seguir detrás y en la línea
de sus hombros.
 Cuando visitemos algún lugar debemos hacerlo con
humildad, sin prepotencia.

 El saludo debe de ser iniciado por las personas mayores


o por las chicas.

 En los vehículos, las personas ocupan el lugar de atrás


(lado derecho). Deben ser los primeros en entrar y los
últimos al salir.

~ 43 ~
 En el gimnasio la categoría de las personas no se mide
por su edad. En el exterior, esta regla se adapta a las
edades de las personas.

 En una fiesta entre alumnos y maestros, las normas de


cortesía son las mismas que las señaladas anteriormente
para las personas mayores o de categoría. En caso de
igual categoría tiene preferencia la edad.

 Al apuntarnos a un gimnasio aceptamos el reglamento


de dicha institución. Por ello debemos cumplir nuestros
compromisos con exactitud (pagos de mensualidad,
etc.) Si hay algún problema debemos avisar con
antelación, para evitar inconvenientes y mostrar
educación.

 En nuestras relaciones de sociedad debe imperar un


comportamiento educado y amistoso con los
compañeros y de respeto, pero sin perder nuestra
personalidad, con los superiores.

 En el Tae Kwon Do está permitido el castigo físico


como un medio para conseguir el máximo esfuerzo del
practicante y una forma de evitar daños mayores.

En este caso, se ponderan cuestiones más formales: la


humildad, la reverencia y respeto por los mayores, los superiores
y los compañeros, e incluso el espíritu de sacrificio.
El hecho de que la educación en los valores humanos
(sean estos sencillos o profundos), es decir la moral sea lo central
en la filosofía del Tae Kwon Do, no significa que se abandonen
los otros aspectos ni que haya una sola manera de entenderlos y
explicarlos. Por ejemplo el maestro Richard Chun dice:

“El principio de la sabiduría es llegar a conocer lo que


uno ya contiene plenamente dentro de sí, y por lo tanto no
necesita arrebatárselo a otro. Así, el pensamiento se aclara, la
acción se hace efectiva y la vida humana, que consiste en la
integración de ambas cosas, es realzada. El objetivo último es

~ 44 ~
vivir.”5.

Mientras que Pil Won Park , en su libro Curso de


Taekwondo (La técnica del chagui), enlista y explica los
siguientes principios como base de la Ética del Taekwondo:
Educación, Sentido del honor, Paciencia, Dominio de uno
mismo, Firmeza inquebrantable. Y advierte: “El taekwondo es
un arte marcial de defensa y protección, no de ataque, por
tanto el practicante no debe buscar jamás el conflicto”.6

En tanto, en un libro reciente, el Profesor Lim Yae Soo


nos habla también de la filosofía del Taekwondo en los siguientes
términos:
“El Taekwondo contiene los principios que (Han), la
gente coreana ha desarrollado a través de su historia:Su
filosofía se explica fácilmente a través de Hongik – Ingan, de
Yese Ihwa, o de Hwarangdo. Homgik – Ingan y Yese Ihwa no
sólo eran ideologías de la fundación de Tangun Chosun, sino
también un pensamiento fundamental de la gente de Han. Con
el tiempo, estas ideas se transformaron en el esíritu de
Hwarangdo y de la filosofía del Taekwondo moderno. (…)
“Hongik – Ingan significa el bienestar colectivo de la
humanidad… los seres humanos se pueden educar de acuerdo
con la razón del cielo mediante el entrenamiento correcto del
Taekwondo. Ese es el mismo significado de Yese Ihwa.”7

5
Chun, Richard. Tae Kwon Do. El Arte Marcial Coreano,
página 30.Editorial Diana . México 1989.
6
Pil Won Park. Curso de Taekwondo. La técnica del Chagui.
Editorial De Vecchi. Barcelona 2006.
7
Lim Jae Soo. Libro Oficial de las formas de Taekwondo.
Pág.38.México 2012.

~ 45 ~
Apartado Especial: La ideología de la práctica deportiva y
su relación con el Tae kwondo.

Antecedentes.

Hasta aquí hemos hablado de la filosofía del Tae Kwon


Do como arte marcial. Sin embargo hay que tomar en cuenta que
actualmente éste se practica también (y principalmente) como un
deporte.
Si el Taekwondo es más visto como un deporte que como
un arte marcial, no podemos contentarnos con hablar de la
“filosofía del arte marcial” e ignorar que muy distintos de esta,
son los principios y valores –reales o imaginarios- que están
detrás de la práctica deportiva.
El deporte, entendido éste como práctica dirigida del
ejercicio, con fines que pueden ser recreativos, competitivos, o
bien de formación y salud, se remonta a muchos siglos atrás. Pero
ha tenido un desarrollo.
No hay que confundir deporte con actividad física: el ser
humano, como animal que es, siempre ha requerido trabajar con
su cuerpo para desplazarse, alimentarse, enfrentarse al clima, a las
otras especies y así poder sobrevivir como especie. El deporte no
surge sino hasta que el hombre dispone del tiempo de ocio
suficiente. Es de todos sabido que ya los griegos realizaban sus
famosos encuentros en el “Monte Olimpo”, desde siete siglos
antes de nuestra era. También en la vieja Persia y el antiguo Egipto
se supone había ya prácticas similares. Sin embargo, no es hasta
hace poco menos de un siglo y medio que el deporte se viene
practicando como ahora lo conocemos: como una actividad
especializada.
Los primeros “deportes” no se diferenciaban
prácticamente de las actividades asociadas a la caza, la pesca y la
guerra: en ellos el hombre (porque estaban restringidos al sexo
masculino), ponía a prueba sus capacidades físicas. Las carreras a
campo traviesa, las competencias de nado, el lanzamiento de
jabalina, de bala y de disco, el tiro con arco y las peleas cuerpo
a cuerpo fueron los primeros “deportes”. También las carreras de
caballos, y después la esgrima vendrían a completar el cuadro.
Durante la etapa avanzada del esclavismo, como en el
imperio romano, el espectáculo de las batallas cuerpo a cuerpo,

~ 46 ~
pero con armas y armaduras, llegó a ocupar el lugar del deporte,
como medio de distracción para las multitudes.
Luego, durante el Medioevo, la guerra como tal
mantendría ocupados a los hombres, y el deporte sería de nuevo
marginado.
No es sino hasta el renacimiento que de nuevo se retoma
en occidente la preocupación por la anatomía, la salud y la estética
del cuerpo humano, recuperándose los modelos de “belleza”
clásicos, correspondientes a esas figuras del hombre musculoso y
atlético como prototipo.
Ya durante el capitalismo industrial es que la instrucción
física se en las escuelas, aunque dicha actividad aún está
restringida a un sector de la población: los niños, que se esperaba
con ello crecieran fuertes y sanos para el trabajo.

El deporte como modo de ver el mundo.

Se dice que fue el pedagogo francés Pierre de Coubertin


(1863 -1937) quien sentó los valores y principios del deporte
moderno, basado en las ideas de fraternidad humana que el
predicó en vida. Esto es cierto solo en parte, pues el hecho de que
el deporte se haya convertido en una actividad importante dentro
del capitalismo, obedece sobre todo a las necesidades del sistema
mercantil, y no simplemente a una preocupación humanista.
A diferencia del juego, que ha sido practicado desde
tiempos remotos por la humanidad como una actividad más o
menos libre, el deporte corresponde siempre a una organización
política y económica del tiempo, del espacio y de la vida. Dicha
organización está determinada en función de la necesidad de
sujetar el trabajo, de mantener el poder político de una clase
social determinada, y particularmente bajo el capitalismo, de
producir mercancías y acumular ganancias
Los fundamentos de la ideología de la práctica
deportiva actual, están definidos por la idea de la
competencia. Más allá de los ideales que pregonara Coubertin, lo
que determinó la creación del sistema deportivo actual, fue y ha
sido siempre el interés político y económico.
El deporte cumple una función social, que es sobre
todo una función ideológica. Por eso, más que hablar de
filosofía del deporte, hablamos de una ideología del deporte,

~ 47 ~
de un modo de ver y construir una idea positiva de la realidad.
Para clarificar más a qué nos referimos cuando hablamos
de ideología, es necesario hacer aquí algunas citas.
Dice Marx:
“La estructura social y el Estado surgen
continuamente del proceso vital de individuos determinados,
pero no tal como estos individuos son representados en la
imaginación propia o ajena, sino tal y como son en realidad, es
decir, tal y como actúan y producen materialmente, sobre bases y
dentro de condiciones y límites materiales determinados e
independientes de su voluntad (…) Son los hombres los
productores de sus representaciones, de sus ideas, etc, pero los
hombres reales, activos, condicionados por un desarrollo
determinado de sus fuerzas productivas”8
Es decir, el hombre no es lo que se imagina que es, ni
lo que otros se imaginan que él es, sino lo que en realidad es,
siempre de acuerdo al modo en que vive y produce. Y es de
acuerdo a este modo de vida, que surgen las ideas sobre el mundo:
“La conciencia no puede ser nada más que el ser
consciente y el ser de los hombres en su proceso de vida. Si en
toda ideología los hombres y sus relaciones se nos muestran de
cabeza, como en una cámara oscura, el fenómeno responde a su
proceso histórico de vida, de la misma manera que la inversión de
los objetos en la retina responde a su proceso de vida físico” 9
Es decir, por una parte existe la CONCIENCIA del
hombre sobre si mismo, y por otro la IDEOLOGÍA, como
conciencia invertida, como idea falsa de la realidad.
“No es nunca la conciencia lo que determina la vida,
sino la vida lo que determina la conciencia”. 10 Esto significa
que hay una materialidad, y es a partir de ella que pensamos, no es
el mundo el que existe según lo que pensemos de él. La sociedad
actual, como las que le antecedieron, es una sociedad dividida en
clases y “Las ideas de la clase dominante, son en cada época
las ideas dominantes, es decir, la clase que ejerce el poder

8
En Marx, Carlos y Engels, Federico. La Ideología Alemana.
Ediciones de Cultura Popular. México 1976.
9
Idem.
10
Ib. Id.

~ 48 ~
material dominante en la sociedad, resulta al mismo tiempo la
fuerza espiritual dominante. La clase que controla los medios
de producción material, controla también los medios de
producción intelectual, de tal manera, que en general las ideas
de los que no poseen los medios de producción intelectual son
sometidas a la clase dominante.” 11

El Aparato Deportivo.

Si afirmamos que en la práctica deportiva (sea a nivel


“amateur” o profesional) predomina una ideología, es porque el
deporte ha sido convertido en nuestra época, en una
INSTITUCIÓN, dentro de un sistema: en una parte más del
engranaje social de dominación.
Esto no es nuevo, lejos de la visión idílica que se suele
tener al respecto, siempre ha sido así: algunos investigadores
aseguran que ya durante los antiguos juegos olímpicos, se hacían
apuestas y algunos peleadores se dejaban vencer a cambio de
dádivas.
Pero es en la era moderna cuando se crea el Sistema
Deportivo, y donde el deporte se convierte ante todo en un negocio,
y en una actividad que se realiza de acuerdo al modo en que
funciona la sociedad.
Así que, muy pronto, lo que se suponía debían ser un
espacio para la confraternización humana, como las justas
olímpicas y mundiales, han pasado a ser poco más que la
reproducción escenificada de las guerras entre las naciones, que
del campo de batalla se han trasladado a los pacíficos campos y
estadios deportivos, pero donde se agita la misma rivalidad y
división entre las “nacionalidades”, en aras del “espíritu
deportivo”. Todos hemos visto como gente ha muerto en medio de
los enfrentamientos entre barras de aficionados de uno y otro
equipo, de uno y otro país, etc. Además, el deporte se ha
convertido en un espectáculo y con ello, en un gran negocio,
donde lo que menos importa son los principios de solidaridad.
Contrario a lo que se piensa, este modo de concebir el
deporte no solo funciona a gran escala. Se reproduce hasta en la
práctica cotidiana.

11
Ib.Id

~ 49 ~
Fundamentos del deporte moderno.

Pero, ¿Cuáles son los fundamentos en que se basa esta ideología


del deporte moderno?
Dice otro autor:
“La ideología sigue pretendiendo, pese a todo, que
el deporte es caballería moderna, el fair play, la lealtad y la
honestidad. Cuando se conoce la codicia de ganancias y la
brutalidad de los encuentros, no se puede sino sonreír ante tanta
ceguera ingenua.”12

El sociólogo francés Jean Marie Brom, caracterizó en


su momento a la ideología del aparato deportivo como una
ideología de:

a) Conservadurismo. Al estar organizado el deporte como un


Aparato de Estado (al igual que la iglesia y el ejército) su
funcionamiento es jerarquizado y centralizado. Así que las ideas
en torno a este sirven, en primer lugar para garantizar su propia
supervivencia como tal, y en segundo, la ideología deportiva
“tiene como función explícita el ocultar las contradicciones de
clase de lo real, ocultarlas y transformarlas en su contrario.
Así, los conflictos de clase se convierten en conflictos
individuales o intraindividuales, los antagonismos sociales y
políticos se convierten en conflictos psicológicos y las
soluciones sociales y políticas resultan metamorfoseadas en
puro rearme moral”.13
¿Qué significa esto? Simplemente que vivimos en una
sociedad confrontada, dividida, en un mundo de desigualdades,
donde la fraternidad en el deporte se presenta como una falsa
apariencia según la cuál estas contradicciones se diluyen. Baste
saber que es en la era moderna, la era donde el deporte es
presentado como fraternidad, donde primero se vivió la Gran
Guerra Mundial, de 1914-18 y luego la Segunda Guerra Mundial,
a mediados del Siglo XX. Estas dos guerras terminaron con las
vidas de decenas millones de personas. Y en la era

12
Brohm, Jean Marie. Sociología Política del Deporte. Fondo de
Cultura Económica. México 1982.
13
Ídem.

~ 50 ~
contemporánea, donde supuestamente en las justas deportivas
convive la comunidad humana, las guerras no cesan, y los
conflictos sociales, motivados por la desigualdad, la acumulación
de riquezas y el despojo, están a la orden del día. En realidad el
sistema deportivo funciona para mantener todo este estado de
cosas, en primer lugar ocultándolo, distrayendo la atención del
mismo, por ello se dice que hay una ideología conservadora. Ahí
donde hay problemas sociales, la ideología deportiva nos habla de
individuos con problemas individuales (sic), que pueden superar
o al menos soñar con superar por su cuenta por medio de la
práctica deportiva. Ahí donde las soluciones reales solo pueden
darse por un cambio material generalizado, la ideología del
deporte nos habla de que basta con asumir una nueva actitud moral
individualizada.

b) Competición. Toda la ideología del sistema deportivo está


estructurada en torno a la idea de competir. Competir no solo
participar de una actividad colectiva: significa intentar ser más y
ser mejor que el otro, compararse, medirse. No en vano se adjudica
(erróneamente) al Barón de Coubertin la frase aquella de “lo
importante no es ganar sino competir”. La idea de competir, sin
embargo, siempre conlleva a la de demostrar algo. Y en esta
sociedad, lo que se demuestra, se mide, es “valioso” en cantidad.
En el trabajo, el que produce más “vale más”, el que es “muy
trabajador” ( por que trabaja más horas o se cansa más), es “mejor”,
el capitalista que gana y/o posee más, “es mejor”, etcétera. No
en balde la idea de “Más alto, más rápido, más fuerte”: todo lo
que se pueda medir y comprobar, es socialmente ensalzado y
aprobado.
La competición no es explicable si se le separa de la idea
de comparación. Realizando actividades distintas, los hombres se
ven enfrentados a la “necesidad” de compararlas por medio de
algo exterior a ellas. Así el trabajo se reduce a horas de trabajo: no
importa el qué sino el cuánto. En tanto que la actividad deportiva
está marcada por las ideas del record, la marca, lo medible, en el
deporte es “mejor” no quien hace algo útil para sí mismo o para
los demás, sino quien somete su actividad a la medida del reloj,
del cronómetro, del marcador. Y en última instancia, al igual que
sucede en el aparato de producción industrial, en el deporte es
mejor quien es más: el que ha sometido su actividad a la

~ 51 ~
comparación cuantitativa, a la medición y ha salido triunfante de
ello: tanto tienes, tanto vales. A la medición sigue la
clasificación: no sólo es que “X hizo tantos segundos y centésimas
en la prueba de los 100 metros planos”, sino además se le asigna
un lugar: es el primero, el segundo del ranking mundial, etcétera.
La marca, el récord, la clasificación, son los ejes alrededor de los
cuales se mueve el deporte moderno; ya sea que se corra más
rápido, se anoten más puntos, se ganen más partidos, torneos,
medallas: todo lo que se pueda medir y clasificar vale, lo demás
no. No en balde los colores de las medallas son jerárquicamente
valorados también de acuerdo a como ocurre en la sociedad regida
por el dinero: oro, plata, bronce. Los números dominan al deporte,
cobran vida y se combate contra ellos: ahora importa romper el
récord, tomar el lugar en la clasificación mundial y no como en la
época griega, donde a los atletas sólo les importaba vencer a sus
oponentes sin saber en cuánto tiempo recorrían tal o cual distancia.

c) Progreso. A diferencia de la era antigua, donde se concebía al


ser humano como un ser limitado, actualmente se considera que el
cuerpo de este es capaz de romper permanentemente sus límites,
para lo cual se le va “perfeccionando” como si se tratase de una
máquina, a la cual se pudiera hacer superar casi al infinito en sus
capacidades. El desarrollo del cuerpo hacia la “perfección”, se
convierte así en términos concretos, en un medio para la
superación de las marcas y los récords.
Desde este punto de vista, es supuestamente el hombre
el que por fin domina a la naturaleza, en este caso a su propia
naturaleza, por medio de la práctica deportiva que le ha permitido
“adueñarse de sí mismo”. Sin embargo esta idea es parcialmente
falsa, en tanto que en la era industrial “el cuerpo…es cada vez
más avasallado, por una parte, por las tentaciones del consumo
de mercancías y por otra, por el ritmo agobiador del trabajo...”14.
Mientras se nos habla de un “super hombre” producto de la
práctica deportiva, vemos que el hombre común vive físicamente
cansado por el trabajo, famélico o abotargado por la mala
alimentación, y se ha vuelto cada día más sedentario por el
desarrollo de los medios de transporte y comunicación que le
requieren cada vez menos esfuerzo y mayor posibilidad de hastío.

14
Ib.Id. p.324.

~ 52 ~
Así pues, vemos que hay una diferencia entre el deporte
antiguo y el deporte moderno. En la época de los griegos la
superación del oponente no era lo esencial, el “deporte” no era
concebido como una actividad meramente física, sino que el
cuerpo era visto como parte de un mismo todo armonioso junto
con la mente y el espíritu. El principio y el fin de la práctica
deportiva no era el establecer récords, marcas, si bien esta era una
actividad cultural que implicaba aspectos tanto sociales como
religiosos, políticos y militares. La sociedad griega antigua era
esclavista, el mundo moderno en el que se “revivió el espíritu
olímpico”, es capitalista, por lo tanto , pese a las buenas
intenciones de reformadores sociales como lo fue Pierre de
Coubertin, la práctica deportiva, como toda práctica humana, está
determinada por las condiciones materiales de vida.

El deporte y la jerarquía social.

Del funcionamiento del sistema deportivo moderno


como un sistema cuyo fundamento es la competencia, y cuyo eje
es la medición concretada en la marca, la clasificación y el récord,
se deriva además el hecho de que la práctica deportiva es una
práctica jerarquizadora socialmente: el más fuerte es el que gana,
y por lo tanto, “es el mejor”. Aquí, como en el trabajo asalariado,
y como en el trabajo capitalista en general, se objetiva al hombre,
se le vuelve una cosa: no es un humano sino que su existencia
depende de un número, una marca, un récord, un lugar en una
clasificación.
Esta medición establece una jerarquía incuestionable: se
gana o se pierde, se es más o se es menos. Y también se juzga al
individuo por sus resultados y no por sus posibilidades. En el
deporte no importa el motivo ni los medios para hacerlo: si se
gana se es más, si se pierde, se es menos, no se puede apelar a nada
ante el criterio implacable de los resultados. No se puede decir que
uno es capaz de hacer algo mejor si ha sido derrotado, si no puede
demostrar de una manera medible “lo que es realmente”.
De tal modo que no sólo se establecen jerarquías sociales
entre quienes son deportistas y quiénes no. También hay desde
luego jerarquías entre los practicantes de un mismo deporte, y lo
que es más, entre deportistas distintos, se dice “Fulano es el mejor

~ 53 ~
deportista el mundo”, estableciendo dicho criterio porque ha
ganado más medallas, gana más millones de dólares o de euros, ha
ganado más finales de campeonatos, etcétera. Siendo que la
práctica de un boxeador, es distinta a la de un ciclista, y la de éste
a la de un nadador, etcétera.
La jerarquía social derivada del número, así sea que se
tengan que inventar patrones de medición desiguales, o bien esta
se derive de interpretaciones subjetivas, como ocurre en los
deportes de combate donde media la apreciación de los jueces, es
la que impera.

La figura del Campeón.

A la idea y el valor social de la jerarquía deportiva,


fundamentada en la competencia, va aparejada la figura del
campeón y de la estrella deportiva: “el campeón es aquel que,
contrariamente a los otros hombres, afirma su cuerpo hasta
los límites del agotamiento. Es capaz de superarse, de saber,
de hacerlo mejor”15.

Según esta ideología, es decir, esta falsa visión de la


realidad, el campeón tiene una condición biológica “superior”
ante los ojos de las masas, el campeón es una especie de
superhombre.

La figura del campeón “permite que las masas vivan


por delegación otra existencia.” 16 Miles de millones de
personas, se ven excluidas de la práctica deportiva profesional,
pero en la persona del campeón, viven ilusoriamente lo que en sus
propias vidas no lograrán nunca. A la masa miserable, “cuyo
cuerpo está lastimado por el trabajo, (el campeón) le da
consuelo y le permite soñar por delegación”17, los hombres
comunes, obligados a trabajar a diario, se conforman con soñar
que son ellos los que suben al pódium, se cuelgan las medallas, o
creen que los triunfos de su deportista “favorito”, o de “su equipo”

15
Ib.id. p.293
16
Idem.
17
Ib.Id.

~ 54 ~
son también suyos: lo que sólo de del otro, se lo imagina propio,
sea el triunfo o la derrota, viven en la vida de los otros, una vida
imaginaria.
La figura del campeón además se constituye como un
modelo de comportamiento, un ejemplo a seguir aunque sea
inalcanzable. Esta es una manera más de representar al “self made
man” (hombre que se hizo a sí mismo) prototipo del capitalismo:
así como el “hombre de negocios” supuestamente “se ha hecho a
sí mismo” con su trabajo, el campeón se haría tal “gracias a su
esfuerzo”. Ambas cosas son mas falsas que verdaderas: uno se ha
hecho multimillonario pasando por encima de sus semejantes
robándolos o explotándolos o simplemente recibió una herencia,
mientras que el campeón deportivo lo es porque en buena medida,
el sistema, el aparato deportivo se lo ha permitido.

Los campeones:

-Son ejemplo de credibilidad, son “puros”, porque sus esfuerzos


parecen no estar amañados: están comprobados.

-Generalmente son de extracción popular: han traspasado las


barreras de las jerarquías sociales.
-Logran el triunfo “por sus propios medios”, medios que
parecen “al alcance de todos”: “músculos, destreza, tenacidad.”

-Son atractivos porque “han triunfado en la vida.”

-Son ejemplo de “superación”, porque sufriendo, han sido


capaces de vencer eliminando los límites humanos.

Sin embargo también:

- Son intercambiables, pues su lugar social es temporal y tarde o


temprano han de ser sustituidos por otro u otros campeones.

- Son una negación de la individualidad. La identificación


colectiva con el campeón no es un ejercicio de libertad, sino un
mecanismo de sometimiento a un modelo de “personalidad”, es
un conformismo manipulado por los medios de comunicación. En
el campeón la multitud tiene “alguien a quien imitar”, y se

~ 55 ~
conforma con dicha imitación.

-No tienen un papel propio: en tanto que como personas


obedecen a una autoridad superior: los medios masivos, las
federaciones deportivas, los patrocinadores, el Estado. Sus
supuestos rasgos individuales, generalmente son producto de la
publicidad.

-Los campeones, (como en general los deportistas profesionales),


son representantes del Estado y /o de las grandes compañías:
sus triunfos son ensalzados como triunfos de sus naciones, de los
gobiernos y/o de las firmas comerciales, quieran o no, no pueden
substraerse de ello.

La figura del campeón, llevada al extremo, se transforma


en la “estrella”: se les convierte en individuos inalcanzables,
intocables para la gran masa: a los que podrá ver en todas las
pantallas y portadas pero nunca encontrarse frente a frente en la
calle. Con ello se extrae de su figura, el máximo de ganancias
posible: baste ver a los futbolistas del soccer actuales.

El deporte como negocio.

Desde sus inicios, el deporte moderno estuvo ligado a los


intereses comerciales y no hubiera podido explicarse sin ellos: los
Juegos Olímpicos de París en 1900 fueron parte de la Exposición
Universal, los de San Luis en 1904, de la Gran Feria – Exposición,
donde se establecieron “stands” en los que se exhibía maquinaria
textil y tractores, los primeros juegos, los de 1896, fueron una
manera de promover el turismo y a Grecia ante los ojos del mundo.

Esto no es nada extraordinario, en un mundo donde todo


se determina por el dinero, y ninguna actividad escapa a la
determinación económica. Sin embargo el deporte, de ser una
atracción más para los negocios, se ha vuelto en el centro de
muchos de ellos, o más aún, en el simple medio para mover dinero
y realizar operaciones financieras.
Así, se ha creado toda una industria deportiva que abarca
tanto al deporte profesional como al “amateur”:

~ 56 ~
-Se convierte al deporte en una actividad remunerada, donde se
pagan salarios que van de lo más precario a quienes se hayan en el
margen, hasta contratos por millones de dólares o euros a un
reducido número de individuos.
-Se generan ganancias por la venta de entradas a los estadios.
-Se venden membrecías a gimnasios y clubes deportivos.
-Se comercializa ropa y parafernalia de todo tipo relativa a los
equipos y figuras deportivas.
-Se venden alimentos y bebidas en las actividades deportivas o a
la hora en que éstas se realizan.
-Se cobran derechos a los países o ciudades organizadores de
juegos y campeonatos mundiales.
-Se ofertan espacios publicitarios en los estadios, radio, televisión
y diarios simultáneamente a los pequeños o grandes hechos
deportivos.
-Se venden los derechos de transmisión de las competencias
deportivas por radio y t.v.
-Se inventan nuevos torneos, campeonatos y exhibiciones para
obtener más ganancias.

Es decir, el deporte se ha convertido, ante todo en una


mercancía y un espectáculo: algo que es más posible que haya
que comprar observar pasivamente, antes que poder practicarlo.

El Taekwondo como parte del sistema deportivo.

El taekwondo como deporte está impregnado por la


ideología del mismo y a su vez está insertado en todo lo que
compete a su funcionamiento. El taekwondo, es parte de los
juegos Olímpicos como deporte oficial y con ello es parte del
engranaje que genera ganancias y promueve una visión del mundo.
Cada dos años se realizan los campeonatos mundiales, donde por
separado se escenifica el espectáculo del taekwondo como deporte.
En torno del taekwondo, como ocurre con el karate, han surgido
primero, multitud de “dojangs” o academias, donde se ofrece la
práctica de este y cuya calidad muchas veces deja que desear:
simplemente se venden cintas y grados a quien pueda pagarlas a
cambio del menor esfuerzo Hoy día el taekwondo es el arte marcial

~ 57 ~
más “deportivizado” y comercializado de todos: la aspiración
principal de la mayoría de padres que llevan a sus hijos a las
academias, es en primer lugar, desentenderse de ellos por unas
horas, y en segundo, que “algún día sean campeones”. Cada día,
el interés por el combate desplaza rápidamente a la práctica y
enseñanza de las formas, pues el primero es más espectacular y
promete competencia y posibles triunfos: no hay competencia de
formas en los Juegos Olímpicos ni en los campeonatos mundiales,
pues estas son “aburridas” e incomprensibles para el público y lo
que aburre no reditúa ganancias. Igualmente en los torneos más
pequeños, las competencias formas son relegadas y casi nadie
participa en ellas.
En torno al taekwondo han surgido firmas deportivas
(Asiana, Motto, Daedo) y las ya establecidas (Nike, Adidas) han
abierto una “línea” de productos relacionados al mismo: doboks,
protectores, calzado, maletas, etcétera. Desde luego no se limitan
a proveer de accesorios, sino que establecen modas y necesidades
creadas: tener tal o cual modelo, tal o cual dobok de esta u otra
tela, la careta de tal o cual color o forma y demás
En México se ha promovido, aunque sin mucho éxito,
una Liga Profesional de taekwondo, donde los competidores se
han despojado de la cinta y los ceremoniales, y usan un atuendo
que inspira más gracia que respeto.
El mayor problema de todo esto no es quizá el que se haya
comercializado el taekwondo (cosa difícil de evitar), sino la
manera en que esto ha ido en total detrimento del arte marcial: se
abandona la filosofía de respeto y se sustituye por el ansia de
competencia, se olvida la preocupación por los semejantes y se
alimenta el individualismo mal entendido, es decir, a costa de los
demás, se valora más aquello que es más espectacular y no lo que
es más profundo. En los torneos y competencias se ha abandonado
el saludo marcial, en algunos de ellos se utilizan uniformes de
todos colores, en escuelitas y centros deportivos se entrena con
música de fondo, en fin…una tragedia.

Aspectos trascendentes o positivos de la práctica deportiva.

No obstante no hemos dejado de señalar y caracterizar


todo lo pernicioso que significa el deporte como mercancía,

~ 58 ~
espectáculo e ideología, hay sin embargo también algunos
aspectos positivos de éste, mismos que también influyen en el
Taekwondo, a saber:

-Al igual que ocurre con el juego el juego y el arte, el deporte,


prefigura la posibilidad de una actividad humana no
productiva. El deporte, como el juego, plantea en su esencia la
posibilidad de una actividad humana placentera, más allá del
trabajo. Al decir esto nos referimos a que el deporte puede ser
concebido una actividad en que el hombre se produce a sí mismo,
se recrea y deja de trabajar simplemente para producir mercancías,
ganancias, espectáculos, capital. Sin embargo, el género humano
liberado por completo del trabajo como algo agobiante, solo es
imaginable en una sociedad futura.

-Provee de una “cultura del cuerpo” para todos. El deporte


posibilita un modo de hacer las cosas en que el ser humano no está
escindido de sí mismo entre su parte “intelectual” y su parte
material o física, sino integrado como un todo. Desde luego esto
no se realiza aun de manera plena, pues la mayoría de gente no
practica ejercicio y menos deporte, y se da aun que la mayoría de
deportistas profesionales son personas “incultas” y los
“intelectuales” vistos como gente enfermiza y débil físicamente.

-Permite el desarrollo de una conciencia universal. Pese a que


el nacionalismo y la competencia privan sobre la práctica
deportiva bajo el sistema capitalista, esto no impide que los seres
humanos también se den cuenta de la existencia de un mundo
común más allá de las fronteras y nacionalidades: se reconocen en
los seres humanos de otros lugares geográficos y reconocen estos
como parte de un lugar común.

Conclusiones.

El deporte, bien o mal, posibilita el autoconocimiento a


través del contacto de cada individuo con su propio cuerpo,
permite el conocimiento mutuo entre individuos de distintos
sectores sociales, genera el ansia por conocer el mundo y el deseo
de elegir libremente una actividad a la que dedicarse. No se trata
pues de desaparecer el deporte por estar este sometido a unas

~ 59 ~
condiciones sociales, sino de intentar conocer cómo funcionan
estas y transformarlas. La práctica del taekwondo como deporte,
tendría que ser una práctica consciente de todo lo que esto implica
si es que se aspira a realizarla de manera distinta.

~ 60 ~
EL SENTIDO DE LA FILOSOFÍA
MARCIAL.

“Los destructores de la realidad de la muerte luchan


contra el reino mítico de la ilusión capitalista, un reino que,
aspirando a la eternidad, rueda en el polvo de la contingencia. El
placer emerge del juego de la acción destructiva, del
reconocimiento de la profunda tragedia que implica, de la
conciencia del entusiasmo que es capaz de abatir las telarañas de
la muerte. No es cuestión de oponer horror al horror, tragedia a la
tragedia, muerte a la muerte. Es una confrontación entre placer y
horror, placer y tragedia, placer y muerte.

Alfredo M. Bonanno El placer armado.

~ 61 ~
Hasta aquí hemos expuesto cómo es que surge y se desarrolla el
Taekwondo. Hemos definido también qué significa filosofía y la
diferencia entre filosofía e ideología. Sin embargo no hemos
dicho qué distingue al deporte del arte marcial. La práctica
deportiva, además de la competencia puede incluir también ciertos
principios que no son exclusivos del arte marcial. Y también, la
sociedad da, -aunque sea como discurso-, cierta importancia a
aspectos como el respeto, la educación, la reverencia a los mayores,
que si bien son importantes, no se necesita ser taekwondoísta o
artista marcial de ningún tipo para practicarlos o tenerlos como
valor. ¿Qué es lo que puede diferenciar entonces a un “artista
marcial” del resto de personas? ¿Qué significa lo “marcial” y qué
significado tiene hablar de ello en el mundo actual? En este
capítulo nos referiremos a ello y daremos nuestro punto de vista al
respecto.

Cuando uno habla de “arte”, inmediatamente piensa en


aquella actividad creativa, casi siempre individual, producto de
genios o de personas muy sensibles, dedicadas a producir cosas
bellas, sean objetos, trabajo intelectual o sensaciones y emociones
cuya principal función es satisfacer los sentidos y “alimentar el
espíritu”.
Sin embargo el arte no se trata de algo que sea simple de
definir. El arte en su sentido “occidental” más puro está destinado
a proporcionar placer estético, tanto para quien lo crea como para
quien lo recrea interpretándolo, o para quien simplemente lo
contempla. En los extremos de esta idea, cuando se dice “arte
abstracto, se refiere a creaciones no hechas “a partir de la realidad”
sino de la pura inventiva, en cambio cuando se habla de “artesanías”
en realidad se refiere a objetos de arte que además tienen un uso
distinto: un mueble, una prenda de vestir, etc. Objetos que antes
pudieron ser considerados “artesanías”, pero que han traspasado el
tiempo, ahora se consideran “obras de arte”: un jarrón chino de la
dinastía Ming, el penacho de Moctezuma, etcétera, etcétera. En
tanto que con las creaciones no tangibles ocurre lo mismo: lo que
ahora se considera “folklor” (la música de mariachis o de jaranas,
por ejemplo), mañana puede ser elevado a la categoría de “arte”.
A un “grafitero” puede considerársele como artista o no según
quién le juzgue. Se llama “artistas” a los cantantes o músicos
aunque hayan o no escrito lo que interpretan, etcétera. Es

~ 62 ~
decir, el concepto de lo que es “arte” y es un “artista” es bastante
relativo.
Cuando hablamos de “Arte marcial” o “artistas
marciales”, ¿de qué hablamos?, ¿de alguien que domina una
técnica?, ¿alguien que hace algo hermoso? ¿Qué interpreta la bella
obra creada por otro autor? ¿Si el músico crea sonidos, el artista
marcial qué es lo que crea? Son preguntas que quizá nunca nos
hacemos, nos limitamos a entrenar y desarrollar o no nuestras
facultades físicas y humanas sin preguntarnos por qué o para qué.
¿Por qué hacemos Tae kwon do en lugar de escribir poesía, pintar
óleos o tocar el violín?, ¿simplemente nos gusta sufrir, ser fuertes,
impresionar a la gente, tener una cinta o de qué se trata? Quizá
como individuos se puedan tener una o todas estas motivaciones y
sea válido.
Pero nuestra preocupación no es para qué sirva el
taekwondo a un individuo en particular, sino para qué sirve el tae
kwon do como arte marcial, o mejor dicho, para qué sirven las
artes marciales al conjunto de individuos, para qué sirve a la
humanidad la práctica marcial y su filosofía. Hablamos de las
“artes marciales” y de la “filosofía marcial”, porque se supone
aquellas tienen algo en común: no se puede decir que simplemente
el taekwondo sirva para educar a los niños, el tai chi quan para
mantener haciendo algo a los viejitos y el “kung fu” para hacer
películas.

Vulgarmente se entiende por “marcial” aquello relativo a


la milicia, al ejército, gente armada, obediencia, guerra.
Para empezar a tratar de entender qué significa la
filosofía marcial hay que saber primero que la idea de lo “marcial”,
efectivamente refiere a la guerra pero no sólo a ello.

Antecedentes en la Cultura Clásica.

Siendo Ares – hijo de Zeus y Hera y medio hermano de


Atena o Atenea- el dios o divinidad de la civilización griega al que
le correspondían no tanto la guerra, sino mas bien la parte
negativa de ésta: la brutalidad, la violencia, la confusión en las
batallas (pues Ares podía aparecer con un bando u otro) en tanto
que a Atenea –también guerrera- le corresponde lo positivo, lo
que hace salir avante a los hombres en la confrontación, De hecho

~ 63 ~
Ares no siempre salía vencedor en las batallas. A Ares se le
identifica después –como ocurre con cada una de las deidades
griegas-, con su correspondiente en la cultura romana, en este caso
con Marte.
La cultura del imperio romano tiene muchas similitudes
con la civilización griega, a la que derrotó y absorbió. Entre ellas
su mitología. Sin embargo hay también diferencias. En el caso de
Marte, es un personaje de origen etrusco, y su personalidad
representaba símbolos distintos a la simple guerra. Marte era hijo
de Juno y de Júpiter, a quien ella encontró en forma de flor.
Además de la guerra, Ares representaba también los bosques
donde habitaba, la primavera, a la tierra (no el planeta sino la tierra
cultivable), a la siembra y a la protección de esta, de los cultivos y
de los pueblos relacionados a ambas actividades. A Marte se le
atribuyen características como el ser viril, temerario, valiente,
intrépido, y (a diferencia de Ares) conducir siempre a la victoria.

Marte no era simplemente un dios bélico sino un padre y


un protector para los romanos y un cuidador de la vida, que
llevaba adelante la guerra para imponer la paz. Así es que el
concepto de lo “marcial”, abarca mucho más que simplemente la
guerra, como erróneamente se ha venido utilizando.

Nacen las Artes Marciales.

El uso de los términos “artes marciales”, para referirse


genéricamente a las técnicas orientales de combate (todas ellas
fundadas en una filosofía), no es muy antiguo sin embargo. La
idea de las “artes marciales” se va estableciendo en el siglo XIX
y la primera mitad del siglo XX, cuando se amplía la influencia
colonial en el continente asiático, primero en China, luego en
Japón y finalmente en Corea.
No es sino hasta que dichos imperios se ven cada vez
más sometidos a la presión de las potencias como Alemania,
Francia, Rusia, y principalmente Gran Bretaña y Estados Unidos
que va cobrando fuerza el ánimo nacionalista como forma de
rebelión. Además hay que añadir los conflictos entre las tres
naciones, así como las pretensiones expansionistas de Rusia:
enfrentamientos todos que fueron motivo para el descontento.
En China tiene lugar hacia 1900 la llamada “Rebelión

~ 64 ~
de los Bóxers” (Levantamiento Yihétuán) en contra de la
intromisión imperial. Encabezada por los británicos. Esta
consistió en un levantamiento armado, que causó la muerte de
miles de chinos y de algunos cientos de extranjeros,
principalmente misioneros cristianos. La rebelión bóxer terminó
con el asesinato del embajador alemán, la ocupación de su
representación diplomática y el asedio a las embajadas de
occidente en Pekín. Las potencias finalmente intervinieron con
miles de soldados y derrotaron la revuelta nacionalista.
Durante el breve levantamiento que duró dos años, las
fuerzas populares armadas, si bien al final contaron con el apoyo
de la Emperatriz, inicialmente se armaron solas. Estas actuaban
bajo las órdenes del grupo de los llamados “bóxers” (es decir,
boxeadores), llamados así por los ingleses por realizar ejercicios
de combate cuerpo a cuerpo como supuesto ritual que los
protegía de las balas enemigas. Quizá esto sea más bien una
leyenda, pero ciertamente los Bóxers eran conocidos en China
como los Yhétuán, lo que significa “puños enhiestos” o “puños
rectos y armoniosos” y así se hizo llamar el grupo que inició el
levantamiento antiextranjero.
Con seguridad, algunos maestros y practicantes de “artes
marciales” participaron en la revuelta boxer. Tal es el caso de
Wong Fei Hung o Huang Fei Hong (1847-1924), médico y
maestro de “artes marciales”, elevado luego a la categoría de héroe
nacional y cuya vida ha sido llevada al cine en filmes como los de
la serie Érase una vez en China donde fue interpretado primero
por Jet Li y luego por Vincent Zhao, y también en The Drunken
Master (“El maestro borracho”), con Jackie Chan.

Sin duda la Rebelión de los Bóxers fue un hecho


fundamental para que a partir de entonces paulatinamente se
revaloraran en su conjunto las distintas técnicas de combate que
habían sido menospreciadas bajo la influencia conservadora del
confucianismo, pues se les volvió a ver de manera positiva al
vincularse con el espíritu de resistencia nacionalista, y las escuelas,
que habían sido relegadas, cobraron nuevo auge.

Caso similar ocurrió en Japón, que si bien hacia finales


del siglo XIX se venía consolidando como una potencia militarista
(enfrentándose a China y Rusia, también simultáneamente realizó

~ 65 ~
su propio proceso de apertura hacia occidente: la llamada
Restauración Meiji, que hacia 1868 recupera el poder para los
emperadores y da fin al “shogunato”, es decir, al dominio político
de la casta militar. La Restauración Meiji significó el inicio de la
modernización y con ella se abolió la figura del samurái, que hace
mucho estaba en decadencia.
Si bien es cierto que la institución de los samuráis
desapareció definitivamente bajo la dinastía Meiji, al mismo
tiempo, la necesidad de ofrecer al occidente una imagen idílica
de lo que era el Japón, aunado al interés de algunos maestros por
conservar antiguos valores, permitió que se revaloraran algunas
escuelas que habían sido olvidadas, como el Jiu Jitsu, que se
convirtió en Judo, el Aikido, y surgiera el Okinawa-te, que luego
se convertiría en Karate- do. Jigoro Kano (1860-1938), el padre
del Judo es una figura determinante en esa época, no solo por
desarrollar este arte marcial, sino por dotar de valores a una parte
de la naciente nueva identidad nacional japonesa.

En cuanto toca a Corea, bajo el influjo del confucianismo


también fueron olvidadas las técnicas de combate sin armas. Pero
hacia finales del siglo XIX y principios del XX, tuvieron un nuevo
renacer. Corea, asechada por China, fue invadida por Japón hacia
1910. Para entonces no pudo resistir tampoco la presión de
occidente, que obligaba a romper las barreras comerciales. Fue
en las últimas décadas del reino (convertido en Imperio) de la
dinastía Josseon o Chosoon, que se trató de retomar el popular
Tae Kyon, mismo que después fue transformado bajo el nombre
de Tang Soo Do, antecedente inmediato del Tae Kwon Do.

Sin embargo la época de florecimiento pleno de las artes


marciales modernas no tendría lugar sino a partir de la segunda
década del Siglo XX, en el periodo entre guerras.18 La situación
peculiar de cada uno de estos tres países, antiguos imperios, así lo

18
Es en 1921 que Gichin Funakoshi , creador del estilo Shoto
kandirige la primer demostración de Karate ante el entonces
príncipe Hirohito, en 1922 inicia a impartir clases en la Escuela
Normal Superior para Hombres, en Tokio. En 1936 establece su
Dojo y funda su escuela En 1925 se constituye la asociación
Japonesa de Sumo.

~ 66 ~
permitió. China vivía la ocupación militar de Hong Kong por los
ingleses y de Manchuria por Japón apoyado por las potencias
del futuro Eje, Japón mismo vivía un ambiente de militarismo
(que lo llevaría a alinearse con Italia y Alemania en la Segunda
Guerra) y Corea, un ambiente de prohibición bajo la invasión
japonesa. La presencia de fuerzas militares imperialistas
(occidentales y japonesas) en China y la prohibición de portar
armas en las zonas ocupadas, la situación similar que se vivía en
Corea, y el nacionalismo nipón, fueron el escenario propicio para
que surgiera un gran interés por utilizar las técnicas de combate
cuerpo a cuerpo como modo de autodefensa, de resistencia a los
invasores o a los gobiernos locales tutelados por éstos, y un afán
de recuperar una “identidad nacional” pisoteada. No por nada
muchas de las películas actuales sobre “artes marciales” se ubican
temporalmente en aquella época.
Ya en 1882 el diccionario Chinese- English Diction
traduce los ideogramas Wû – Yi (武 藝) como “artes militares”.
En 1920 se define en el Japanese-English Dictionary, de
Takenobu, el término japonés bu- jutsu (術) como “el oficio o
desempeño de los asuntos militares’. No es sino hasta 1931 que
en el Chinese-English Dictionary de Mathews se utiliza el
término Wǔ Shù (武 術 ) para referirse a las “Artes Marciales”.
A partir de entonces, las diferentes escuelas y respectivas
técnicas de combate -que en cada nación se denominaban de
manera propia y distinta- , se empiezan a conocer en el mundo de
esta manera genérica: “artes marciales”. Sin embargo, esto no
se dio de la noche a la mañana, pues durante décadas en occidente
se intercambiaron los términos “kung fu”, o “karate” para
referirse a cualquier escuela o técnica de combate venida de
oriente.
Hay que hacer notar que los conceptos chinos Wu Shu,
y japonés Bu Jutsu respetivamente, refieren ambos a las “técnicas
de combate o “marciales” , donde “Wu” y “Bu” se representan
con el mismo ideograma (武). Del mismo modo que a veces se
sustituye el concepto Wu Shu por la idea de Wu Dao o Wu
Tao (武 道) , equivalente al “budo” japonés donde dao o tao
(道) se refiere al “camino , vía o método marcial o guerrero”,
teniendo éste último término el mismo significado que el “do”
japonés y el coreano (도 ) , y que –aunque esté relacionado- no

~ 67 ~
hay que confundir a primera vista con el más profundo concepto
del taoísmo que entiende el do como un vacío o algo indescriptible.

Las Artes Marciales como una idea universal.

La conjunción de concepciones tanto orientales como


occidentales, es la que permite referirnos a las artes marciales
como una idea y una práctica que puede ser comprendida por
personas de distintas culturas en todo el mundo: “artes marciales”
es un concepto plenamente moderno que ya no se refiere a las
“artes de guerra”, es decir a las tácticas y estrategias militares, sino
a las técnicas de combate cuerpo a cuerpo, sin el empleo de armas
de fuego, pero fundadas en una filosofía.
Al conjuntarse una práctica y una explicación, la noción
del Arte Marcial deja de ser un invento de occidente y la práctica
de aquél exclusiva del oriente, para constituir un concepto
universal. Esto ocurre a partir de que se realiza un encuentro
definitivo entre ambas culturas, marcado por la modernización
de la etapa final del colonialismo, el ascenso del imperialismo, y
la consolidación del capitalismo como sistema globalmente
dominante y una cultura mundial hegemónica. De tal manera que
inevitablemente se entrelazan elementos de todas las principales
culturas: a la difusión de las prácticas de combate se le añade la de
las filosofías orientales del budismo, el taoísmo, el sintoísmo, pero
hay también un contacto con la cultura occidental capitalista
heredera del renacimiento y su bagaje grecolatino. El mundo se
va haciendo uno solo y las tradiciones de uno y otro lado, sin
perderse por completo, encuentran un nuevo sentido.
Bodhidharma y Zhang Zanfeng están presentes, pero también
Ares y Marte. El Samurái japonés y el Hwarangdo de Silla
encuentran sentidos distintos en el Judo, el Karate y el Tae Kwon
Do modernos. El Shaolin del siglo sexto “revive” en EEUU
bajo la forma del legendario “Kung Fu” de la televisión de los
años setentas , el Wing Chun de Ip Man se transforma en el
Wing Tsun de Leung Ting , y Bruce Lee subvierte con su Jet
Kune Do la ortodoxia de todos los estilos. En pocas palabras: las
artes marciales pasan a ser, para bien o para mal, patrimonio de
toda la humanidad, es ésta la que debe encontrarles un sentido,
es en función de TODA la humanidad que las artes marciales

~ 68 ~
resurgen y se juegan su supervivencia y su destino.

¿Qué es lo marcial y qué no lo es’

Si queremos establecer cuál es el sentido de una filosofía


marcial en nuestros días, primero hay que definir qué entendemos
por tal. Ya dijimos que una filosofía abarca una explicación de
cuál es el sentido de la vida, una idea de cómo y qué se puede
conocer del mundo y una moral o ética.
Si comprendemos el significado de lo “marcial” como lo
hacían los romanos del imperio, y los pueblos sometidos por éste,
que a su vez adoptaron también la figura de Marte como propia,
estaremos de acuerdo en que lo “marcial” no se refiere
simplemente a lo “militar” ni a la guerra. Visto desde este distinto
punto de vista, estamos hablando de lo marcial ciertamente como
todo lo relativo a la pelea, pero no a una pelea sin sentido, sino a
una pelea que tiene como motivo la defensa y preservación de la
vida misma como máximo valor.

Equivocadamente, por lo general se tiene una idea muy


superficial y distinta de a qué nos referimos cuando hablamos de
artes “marciales”. Se dice que lo marcial es lo relativo a “lo militar”
o la “guerra”. Pero está claro que por lo general ningún
“taekwondoín” o ningún karateca actual piensa ni desea ir a
ninguna guerra, alistarse como soldado etcétera, sino que la
aspiración más común es ganar algún torneo o campeonato
deportivo si se está en edad para ello, o en su caso, practicar algún
tipo de “disciplina”.
¿Entonces qué tiene que ver eso de “lo marcial” en todo
esto? Simplemente la mayoría de la gente (no sólo los practicantes)
no lo sabe y piensa que cuando se dice que algo es “marcial” se
trata de jerarquías como las militares (supuestamente
representadas en los grados y cintas), de obedecer y mandar sin
saber porqué, de estar parados o inmóviles sin necesidad de ello,
de portar un bonito uniforme, sufrir muchos sacrificios sin sentido
y demás.
Para nosotros nada de lo arriba mencionado tiene que ver
con lo que significa o debiera significar la filosofía del arte marcial:
no hablamos de arte marcial como portar un uniforme, obedecer,
dar órdenes, sacrificios sin sentido ni jerarquías. Lo marcial es

~ 69 ~
pelea y disposición a la misma, pero una pelea cuyo único fin es
la vida humana misma.

El caballero y el guerrero.

Hemos dicho que el concepto de Arte Marcial, es


plenamente moderno y Universal, es decir pertenece a todos los
seres humanos de nuestra época histórica inmediatamente
precedente y actual.

Se piensa erróneamente que las culturas de oriente y


occidente son totalmente distintas e incompatibles. Creemos que
allá todo es espiritualidad seriedad y reverencia y en nuestros
lares todo es interés por lo material y los placeres mundanos. Si
así fuera nunca se hubieran desarrollado lo que hoy conocemos
como artes marciales, o mejor dicho no hubieran sobrevivido
hasta nuestra época ni se hubieran desarrollado otras nuevas. O –
en el mejor de los casos- , éstas seguirían siendo un conocimiento
exclusivo del oriente, pero lo más seguro es que hubieran
desaparecido ya o hubieran sido convertidas todas en deportes.

Si las artes marciales existen hoy día aún, no sólo es


porque algunos se esmeren en preservar una “tradición”, sino
porque la conjunción, el contacto y las similitudes que posibilitan
un punto de encuentro entre las culturas de oriente y occidente así
lo ha permitido. Especialmente cuando nos referimos a esto
último, es porque que en las mentalidades de ambas civilizaciones,
hay una idea más o menos común de lo que significa el espíritu
del guerrero. La figura del guerrero, si bien existe en todas las
culturas que pasaron por estados de civilización esclavista y/o
feudal, es ante todo una construcción histórica y cultural, una
creación social y humana.

Un hito (momento) muy importante en este sentido y sin


el cual no se puede explicar la existencia de las artes marciales
como filosofía y no sólo como pura técnica, es la publicación , en
el año de 1899, del libro Bushido : el Alma del Japón de Inazo
Nitobe.
Siendo Nitobe (1862 – 1933) un humanista japonés
convertido al cristianismo, fue capaz de realizar esta gran obra

~ 70 ~
que pervive hasta nuestros días, donde Nitobe recoge el código
ético de los samuráis y lo explica al resto del mundo.

Los bushi ( 武 士 ) o “servidores”, eran guerreros de


extracción campesina que servían a los antiguos señores
terratenientes (daimyo) y aristócratas en Japón. Luego se les
conocería comúnmente como “samuráis” (侍) y se les ha dado
en llamar de este modo.

Su origen se remonta muchos siglos atrás, prácticamente


desde que se establecieron los primeros reinos. Pero no es sino
hasta el siglo XII de nuestra era cuando el papel de los bushi, en
la sociedad japonesa pasa a ser definitivo al establecerse el el
poder de la casta militar. Esto ocurrió cuando los propios samuráis
tomaron el poder y derrotaron a la clase aristócrata, luego de las
Guerras Genpei (1180- 1185). Minamoto Yorimoto , jefe de las
fuerzas samurái asumió el poder relegando al emperador al
encierro en su palacio y se proclamó Shogún (Generalísimo).
La institución del shogunato en Japón se prolongaría
prácticamente durante siete siglos. Sin embargo el papel de los
samuráis en el poder no fue permanente. El inicio del periodo
“feudal” en Japón fue de gran inestabilidad. Ello llevo por
ejemplo, al enfrentamiento permanente entre samuráis y señores
feudales bajo el shogunato de Ashikaga (establecido en 1338), al
que siguieron las llamadas guerras de los “Estados Combatientes”
(1467 – 1573), donde los daimyo se enfrentaron entre sí.
Solamente en 1600, tras la batalla de Sekigahara, el
imperio lograría mayor estabilidad. Se estableció entonces en la
ciudad de Edo (luego Tokio) el Shogunato, como poder político
pero encabezado por un señor feudal (Tokugawa Ieyasu)
manteniéndose la residencia del emperador en Kioto. Los
sucesores del clan Iyeasu seguirían en el poder por casi tres siglos
y esta forma de gobierno perduraría hasta iniciada la Restauración
Meiji (1868).
Es a este periodo denominado Edo, que corresponde la
imagen típica del guerrero samurái que hoy conocemos. Aunque
en realidad, los antiguos bushi tuvieron su verdadero periodo
de brillo propio cuatro siglos atrás. Fue durante el periodo de
ascenso de los samuráis al poder que se desarrolló el núcleo del
código de honor, que luego fue sistematizado y conocido como

~ 71 ~
Bushido, o el Camino del Guerrero. Para cuando se estableció el
shogunato de los señores feudales en Edo, los samuráis habían
sido relevados a trabajos de tipo administrativo y docente, sin
tierras y sin la preponderancia militar de antaño: eran ya una clase
en decadencia.19
La figura épica del bushi o samurái, tiene su equivalente
histórico occidental encarnado en el caballero medieval. El
caballero medieval, al igual que el samurái, dependía tan solo de
sus habilidades y éxito en la batalla para mantener su estamento
social, el cual, al igual que ocurría con los samuráis, estaba
fuertemente ligado a una profunda noción del honor y del espíritu
de servicio.
Si bien el origen de la cultura caballeresca en Europa
puede establecerse hacia el final del primer milenio después de
Cristo, no será sino hasta el siglo XI -prolongándose hasta el XIII
y coincidiendo temporalmente con el establecimiento del primer
shogunato en el poder- que la figura del caballero medieval tiene
su momento de esplendor. Tomando como punto de partida
riguroso –si así se quiere- el llamado del Papa Urbano II para
sumarse a las cruzadas, hecho en el año 1095.
Los prototipos del caballero europeo son conocidos
porque muchos de ellos han pasado a enriquecer la literatura y
luego incluso sus vidas han sido llevadas al cine. En este caso no
siempre se trataba de militares de profesión como los samurai,
sino de integrantes de la propia aristocracia que se lanzaban a la
aventura para defender su lugar en la nobleza y/o servir a su rey.
Personajes como Rodrigo Díaz de Vivar “El Cid Campeador”
(1049- 1099 d.C.) quien, al igual que los ronin (samuráis errantes
que perdieron a su señor), en algún momento cayó de la gracia del
rey de Castilla Alfonso VI y tuvo que salir al exilio, y conquistar
su propio señorío en Valencia, enfrentando por su cuenta a los
moros (árabes), cosa que los reyes españoles venían haciendo ya
y cuya empresa de expulsión les demoró cuatro siglos. O como
Ricardo Corazón de León (1157-1199), quien dejó su reino por
largos años para participar en las cruzadas. Del lado de las mujeres,
la famosa Juana de Arco en Francia. Aunque sin duda la más

19
Según relata Antonio Rodríguez González. en su artículo
Feudalismo en las Antípodas: Comparación entre un caballero
medieval europeo y un guerrero samurái.

~ 72 ~
famosa figura es la recreada por la pluma de Miguel de Cervantes:
el delirante Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha.
La tradición de los samuráis, por su parte, no está carente
de figuras históricas y legendarias: como el ya mencionado
Minamoto Yorimoto, el primer Shogún que arrebató el poder al
emperador; Miyamoto Musashi (1584 – 1645) famoso por librar
más de setenta batallas desde los 13 años hasta los 30 años y salir
vencedor, para luego de la derrota de Sekigahara convertirse en un
ronin o samurái sin amo o mercenario. Musashi además fue autor
del recordado tratado de estrategia militar conocido como El
libro de los cinco anillos.
Otros ejemplos son “Los cuarenta y siete ronin”,
venerados aun hoy día en el templo de Sengaku en Tokio y de
quienes se dice vengaron a su señor muerto ofrendando sus propias
vidas, Akechi Mitsuhide (1528-1582), Toyotomi Hideyoshi
(1537- 1598) quien invadió sin éxito Corea y Saigō Takamori
(1828-1877), conocido como “el último samurái” y quien
enfrentado con emperador Meiji terminó auto inmolándose. Pero
sin duda, el mayor referente no viene de la historia, sino de la
ficción cinematográfica gracias a la obra cumbre de Akira
Kurosawa: Los Siete Samuráis (1954).

Es inevitable hacer una comparación, entre las figuras


del guerrero samurái y del caballero medieval europeo, no solo
por lo que históricamente representaron, sino porque, además de
sus similitudes o diferencias en el armamento utilizado, ambos
encarnan valores morales muy parecidos: estar siempre listos,
defender al pobre y a débil, defender el honor y morir con él.20

Aun cuando el feudalismo europeo no se prolongó a la


par del japonés, es claro que entre ambos existe una conexión
simbólica representada en la figura del guerrero, cuya imagen,
primero es trasladada a América por la conquista y luego es
heredada al imaginario cultural del resto del mundo entero. Cada
civilización, desde luego, tuvo y tiene sus propios héroes

20
A este respecto puede verse el cuadro comparativo entre los
valores del caballero y el samurái, hecho por Rodríguez González
(Op.cit. , página 8).

~ 73 ~
anónimos o míticos, pero las figuras del samurái y el caballero,
como la de aquél antiguo Odiseo, son referentes universales.
Bushido: camino del guerrero.

Como ya dijimos anteriormente, la tradición del samurái


se prolonga durante siglos y es durante esos largos años que se
va desarrollando un código no escrito de comportamiento: el
Bushido o Camino del Guerrero. El Código del Samurái escrito
por Daidôji Yûzan en el siglo XVI, fue seguramente el primer
intento por recoger lo que hasta entonces era solamente una
tradición oral. Pero será hasta finales del siglo XIX que Inazo
Nitobe, el converso humanista de finales de la época Meiji,
(seguramente conociendo la obra de Yûzan) lo sistematice tal y
como ha llegado a nuestros días.

Tradicionalmente se habla de los famosos “siete valores”


o “siete virtudes” del guerrero samurái y se asigna a cada uno un
significado:

-Gi-ri: Razón recta, camino de la rectitud o deber de justicia.


“Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia,
pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia”

-Yuu: Coraje. “Álzate sobre las masas de gente que temen actuar.
Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.”

-Jin: Benevolencia o compasión. “El samurái debe tener


compasión. El samurái debe ayudar a sus hermanos en cualquier
oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para
encontrarla”

-Makoto: Veracidad y sinceridad. “Cuando un samurái dice que


hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en este mundo lo
detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de
dar su palabra. No ha de prometer. El simple hecho de hablar ha
puesto en movimiento el acto de hacer. “Hablar” y “hacer” son,
para un samurái, la misma acción”

-Rei: Cortesía o respeto. “Ser un guerrero no justifica la crueldad.


Los samuráis no tienen motivos para ser crueles, no necesitan

~ 74 ~
demostrar su fuerza a nadie salvo a sí mismos. Un samurái debe
ser cortés siempre, especialmente hacia sus enemigos. Sin esta
muestra directa de respeto hacia sus oponentes, el samurái no es
mejor que los animales. Un samurái es temido por su fiereza en la
batalla, pero es respetado por su manera de tratar a los demás. ”

- Meiyo: Honor. “El auténtico samurái solo tiene un juez de su


propio honor, él mismo. Las decisiones que toma y cómo las lleva
a cabo son un reflejo de quién es en realidad. Nadie puede
ocultarse de sí mismo, y los samuráis no son una excepción. ”

- Chugo o Chuugi, deber de lealtad. “Para el samurái, haber


hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es
Responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un
samurái es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para
aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel.”

A los que Inazo Mitobe añade otros dos:


-Dominio de sí mismo: autocontrol y Chin, sabiduría.

Según Nitobe, el principal valor o virtud es Gi –Ri , la


razón recta o justicia, y él lo explica así:
“Estamos frente a frente con el más poderoso precepto
del código samurái. A éste no existe nada que le repugne más que
las tácticas hipócritas y las empresas torcidas (…) Mencio afirma
<< El alma del hombre es la bondad. La rectitud o la bondad son
su camino…>>.”21
Más adelante refiere: “En la época en que los engaños y
la astucia podían considerarse como una estrategia militar y la
falsedad declarada, como un ardid de guerra, esta virtud viril , leal
y honrada fue la joya que lució con un destello más vivo y la que
era más altamente valorada.”22
Según Nitobe, de la rectitud se deriva un valor que él
llama Gi-ri y explica en los siguientes términos:

“Me refiero al Gi-ri que literalmente significa: razón

21
Nitobe, Inazo….pag.37.
22
Op. Cit..pág. 38.

~ 75 ~
recta, término que, a la larga, acabó por implicar únicamente y de
forma vaga la idea de una obligación que, según el sentir público,
el poseedor de esta virtud debía cumplir; en su sentido original y
sin asociación, Gi – ri quería decir simple y llanamente deber…”23
y más adelante: “En el instante mismo en que el deber se vuelve
difícil de cumplir, la razón recta entra en juego para impedirnos
desistir. Entendido de esta manera, el Gi-ri es un maestro riguroso,
palo en mano, para hacer cumplir su labor a los haraganes.” 24

Pero el deber entendido de una manera simplista, suele


pervertirse y encubrir engaños, así que debe acompañarse de lo
que Nitobe denomina El Espíritu de Audacia y Resistencia:

“Sólo si el valor era puesto al servicio de la justicia


apenas era considerado entre las virtudes. (…) Entendamos (…)
<<El valor es hacer lo que es justo>>. Habitualmente, actos como
el correr toda clase de aventuras en brazos de la muerte se
confunden con el valor (…) pero en los preceptos de caballería no
se ve así.”25

Y más adelante: “La evidencia espiritual del valor se


manifiesta gracias a la sangre fría y la serena presencia del espíritu.
La ecuanimidad es el valor en calma. Así como los actos de arrojo
son la manifestación dinámica del valor, la ecuanimidad es su
expresión estática.”26

El significado real del Bushido.

La importancia del código Bushido radica en varios


sentidos. En primer lugar su significado histórico. En segundo,
el uso político que se hizo del mismo, y por último, su significado
filosófico actual.
Si bien existe la idea mítica a este respecto según la cual
los samuráis basaron siempre su comportamiento en virtudes,
mismas que luego conformaron este código no escrito y habrían

23
Op. Cit pág. 39.
24
Ib.Id.
25
Op. Cit…pág 41.
26
Ib. Id. ..pág. 43.

~ 76 ~
sido heredadas al pueblo japonés, lo cierto es que la figura
histórica del guerrero servidor japonés pasa por diversos
momentos: desde cuando en sus orígenes es un cortesano leal al
emperador, cuando después se constituye en una casta militar que
se hace del poder ( primer shogunato) , y cuando después entra
en decadencia. Los samuráis no siempre actuaron con rectitud, en
algunos momentos muchos de ellos fueron el azote de los poblados
y realizaron saqueos y atrocidades. Una imagen muy distinta de
aquella idea que supone que los sámurais siempre fueron ejemplo
de rectitud es la que podemos escuchar en este relato que da
ejemplo de lo ocurrido durante los años 1333 -1390:

“Durante más de sesenta años, Japón estuvo inmerso en


una guerra entre los diversos señores feudales, quienes se
empeñaban en impones su dominio y acaparar posesiones. Esta
lucha acabó con el gran código de honor de los guerreros
medievales y la codicia fue la razón de todas las acciones. La
lealtad se fue reduciendo hasta quedar limitada al clan o a la
familia inmediata. Los grandes señores perdieron el control de sus
posesiones y el territorio quedó sumido en la anarquía.
Aventureros, samuráis insignificantes, funcionarios provinciales y
lacayos emprendían luchas despiadadas con el fin de obtener un
pedazo de tierra que había sido arrebatada a la corte imperial. (…)
La división de los reinos del norte y del sur, que sostenían una
guerra ininterrumpida proporcionaba el entorno perfecto para el
cambio de lealtades y la legitimación del saqueo. Kyoto era escena
de ataques constantes: primero estuvo en posesión de las facciones
del sur, luego fue recuperada por los Ashikaga, y más tarde fue
tomada por el clan Yoshiakira. Pasó de manos una y otra vez hasta
que los Ashikaga establecieron la paz ofreciendo autonomía y
poder a los rivales Yoshiakira. (…) Pero los Ashikaga solo
restituyeron un orden vago en Kyoto: mediante la instauración del
orden samurái establecieron un vínculo con las provincias que se
basó en la brutalidad y la corrupción para hacer cumplir la ley y
el orden.” 27

27
En Besserman, Perle y Steger, Manfred. Nubes Locas:
rebeldes del Zen. Editorial Troquel. Buenos Aires 1998. Pp 56-
57.

~ 77 ~
Es decir, durante prácticamente todo el siglo XIV, se
vivieron guerras internas en que los samuráis pasaron de su origen
“noble” a ser meros defensores del poder por ellos constituido,
y alineándose con uno u otro de los múltiples bandos que se lo
disputaban: la lealtad del samurái no necesariamente era hacia
fines nobles y justos, sino simplemente a sus intereses de poder o
los de sus jefes.
Luego, durante los siglos XVII y XVII, hasta la
restauración Meiji iniciada en 1866, el personaje del samurái
entraría en franca decadencia: al tomar los señores feudales de
nuevo el poder, restituyeron para sí la institución del shogunato,
quedando los viejos samuráis ya sea abandonados a su suerte, ya
sea como mercenarios, o como meros servidores del poder real,
pero perdiendo toda su antigua autoridad como elite militar.
De esta manera nos damos cuenta de lo convulsiva que
fue la larga historia del Japón medieval. Entonces resulta una
visión quizá romántica, pero más bien idealista, el pensar que la
figura del guerrero samurái haya permanecido inconmovible. Al
contrario, fue sujeta de transformaciones morales, sociales y
políticas. Durante los casi ocho siglos que van de la asunción de
Minamoto Yorimoto como primer Shogún en el poder (1185),
hasta la abolición del shogunato por el príncipe Meiji (1868), el
papel del samurái estuvo ligado a los intereses de sus daymios
(amos), pero sobre todo de esa misma institución política que fue
el shogunato, el cual en un momento les dio el poder y luego los
rebajó y cayó en decadencia con ellos. Entonces el bushido
ciertamente pudo haberse constituido como un código de honor
que guió a la elite militar samurái, hacia y en el poder, pero
también, como opinan otros autores, una manera de limitar o
autolimitar a los mismos guerreros cuando estos eran capaces de
cometer todo tipo de tropelías. Es decir a lo largo de la historia
habría samuráis honorables y otros no tanto o francamente ruines.
Esta realidad está implícitamente reconocida por el
propio Inazo Nitobe cuando dice que la lealtad debía ser guiada
por la “recta razón” (Gi-ri) y no entenderse simplemente como un
deber de obediencia ciega, en nombre del cual se justificasen todo
tipo de tropelías con tal de que cada samurái simplemente
obedeciera a su señor o cumpliera con “el deber” , deber que
simplemente podía entenderse como el deber para con la familia,
con el clan o con el bando al que se sirviese y a partir de ello

~ 78 ~
valerse de todos los medios para hacer valer un interés privado.

Dice otro autor:


“O termo bushidô, em japonês Caminho do Guerreiro,
designa o código de conduta dos samurais criado durante o
Período Tokugawa (1603-1868) quando o ritmo das guerras
internas no Japão diminuiu e todo o arquipélago desfrutou de um
prolongado tempo de paz. Este código surgiu como instrumento
para regrar a vida dos samurais que estavam sem qualificação
dentro da sociedade devido à ausência de guerras, visto que
quando este estamento surgiu no Período Sengoku (1467-1573) as
batalhas eram constantes e havia demanda por este tipo de
profissional.” 28
“El término bushido, en japonés Camino del Guerrero,
designa al código de conducta de los samuráis creado durante el
Periodo Tokugawua, (1603-1868) cuando el ritmo de las guerras
internas en Japón disminuyó y todo el archipiélago disfrutó de un
prolongado tiempo de paz. Este código surgió como instrumento
para regular la vida de los samuráis que estaban sin ocupación
dentro de la de la sociedad debido a la ausencia de guerras, puesto
que cuando su estamento surgió en el Período Sengoku (1467 -
1573) , las batallas eran constantes y había demanda por este tipo
de profesional”*
Según Pinto Nunes, a diferencia de lo planteado por otros
autores, el Bushido no es un código cuyo origen se pierda en los
orígenes de la clase guerrera, sino que corresponde a un momento
histórico muy específico, cuando al final del Período Tougawa
los samuráis se encontraban en decadencia y había que
controlarlos para evitar que se convirtieran en “outsiders”, en
extranjeros, marginales, extraños en su propia tierra. Esta versión
encaja en el contexto si recordamos que para entonces ya los
samuráis no eran requeridos como guerreros (para lo cual habían
sido preparados por siglos), sino que se les ocupaba como
burócratas, como empleados del estado.

28
En Pinto Nunes, Gabriel. A contribuição do Bushidô de
Nitobe na criação do estado moderno japonés. (La contribución
del Bushido de Nitobe en la creación del moderno estado japonés).
En revista Kínesis, Vol. IV, n° 07, Julho 2012, p. 17-34 *La
traducción es nuestra.

~ 79 ~
Según este mismo autor, que a su vez sigue a otros en la
misma versión, el samurái para el momento de la Restauración
Meiji, es decir, para la segunda mitad del siglo XIX, ya era una
figura anacrónica, pues con la modernización la actividad
preponderante pasó a ser primero el comercio y luego la industria,
la recuperación del poder imperial, así como la nula necesidad de
guerreros del tipo del samurái hicieron que finalmente se aboliera
el shogunato.
Sin embargo, y paradójicamente, va a ser esta misma
modernización que da al traste con la institución del samurái, la
que posibilite que su código, el Bushido, sea recuperado –si es
que realmente estaba condenado a desaparecer- e integrado como
parte de la nueva identidad nacional del estado nipón.
Entonces va a ser un papel cultural y sobre todo
político el que juega la publicación del libro de Inazo Mitobe: al
recuperar la tradición de lealtad a la autoridad impregnada en el
Bushido (idea legada por influencia del confucianismo), se
posibilitaría la integración del “ciudadano” o del “pueblo”
japonés a un nuevo imaginario moderno, conjuntando el estilo
de vida adoptado y adaptado de occidente, con una visión
conservadora que permitiera asegurar el dominio del nuevo
sistema de gobierno: “Para Nitobe o budismo forneceria o aspecto
estoico ao samurai e, consequentemente, ao cidadão moderno
japonês. Porém, o estoicismo ao qual ele se refere deve ser
entendido como resignação diante do sofrimento e desapego pelas
coisas materiais as quais poderiam corromper o homem.”29
Así, la nueva ética nacional japonesa cuyos fundamentos
se supone estarían en el Bushido recuperado por Nitobe -El Alma
del Japón- sería tan moderna que posibilitaría la identidad entre
Japón y el occidente, y al mismo tiempo, -dotada de un elemento
conservador- aseguraría la estabilidad de un régimen donde el
poder político seguía siendo considerado un don divino y la nueva

29
“Para Nitobe el budismo fortalecería el aspecto estoico del
samurái y, consecuentemente, del ciudadano moderno japonés.
Pero el estoicismo al cual se refiere debe ser entendido como una
resignación al sufrimiento y desapego por las cosas materiales, las
cuales pudieran corromper su alma” En Pinto Núnes, Op.cit. Pág.
28.

~ 80 ~
forma de propiedad capitalista necesitaba estar asegurada.

Si hasta aquí hemos dedicado tantas páginas a estudiar


cual ha sido el significado del Código Bushido para el Japón, es
porque, este hecho mismo ilustra ya cómo es que una filosofía
marcial puede ser utilizada para distintos fines, o establecida en
distintos momentos históricos y cumplir un papel específico. Pero
además – y esto es igualmente importante para nuestro estudio- ,
porque nos atrevemos a asegurar que el Bushido fue el núcleo
principal a partir del cual se desarrolló la filosofía de las artes
marciales modernas en Japón y en gran medida es a partir de ello
que el mundo tiene una imagen de lo que representa el “Artista
marcial”: hasta hoy el prototipo ideal del guerrero lleno de
honorabilidad y virtudes, sigue siendo el Samurái, al menos en
occidente.
Si nuestra visión es completamente cerrada creeremos
que el espíritu del Bushido es exclusivamente propio del
guerrero japonés y que la filosofía del samurái nada tiene que
ver con el Tae Kwon Do, y menos con las artes marciales chinas.
Sin embargo, baste recordar dos hechos fundamentales : durante
los treinta años de ocupación japonesa corea no pudo impedir la
influencia de esta cultura, incluyendo la del propio Karate, y ,en
segundo lugar, el hecho de que el Bushido –según el propio
Nitobe- , se nutre de tres fuentes principales: el budismo zen (que
se origina en India y llega a Japón proveniente de China) y lo dota
de una concepción del mudo, el confucianismo chino, que le
transmite sus nociones de virtud, y por último el sintoísmo –este
si de manufactura nipona- que le permite hacerse compatible con
las nociones de moral occidentales sin perder un sentido de
“religiosidad”.
Es decir, lo que aparentemente se inventó en Japón en
realidad es una recreación propia, de valores comunes a toda la
cultura oriental: un vasto territorio geográfico donde nacieron las
artes marciales antiguas y luego se fundaron las artes marciales
modernas. Independientemente de la función social o política que
se le haya asignado al Bushido en el siglo XX y la cual aún está a
discusión, es innegable que su huella está inscrita desde la
formación de las primeras escuelas marciales modernas. No
obstante que durante el periodo de la Restauración Meiji en Japón,
cayeron en desuso muchas de las artes guerreras tradicionales

~ 81 ~
(Bujutsu), reservadas a la élite, vieron su nacimiento los estilos
creados por el populacho (Budo)30, que sin embargo no estaban
desprovistos de un elemento espiritual o filosófico: al contrario se
trató de un paso fundamental, del jutsu (técnica), hacia el do
(camino). Fue entonces cuando el Akijutsu se convirtió en Aikido,
y del Jujutsu o Jujitsu se desarrolló el Judo. El interés por las
artes marciales tendría cabida fuera de Japón en el reino de Ryu
Kyu, que ya desde el siglo XVI había recibido la invasión de los
samuráis del clan Shimazu de Satsuma. El reino de Ryu Kyu, que
siempre fue influenciado tanto por China como por Japón, se
convertiría más tarde en perfectura de Okinawa, cuna del
Okinawa Te y luego del Karate- Do.

La guerra, las transformaciones y la figura del artista marcial


en la época moderna y contemporánea.
Si la apertura de China, Corea y Japón al mundo
occidental, convirtió en definitivamente anacrónica la figura del
guerrero como servidor feudal, los hechos históricos ocurridos
durante el siglo XX vinieron a poner en tela de juicio la
existencia misma de toda la filosofía marcial. Si hasta el siglo
XIX las guerras habían tenido campos de batalla limitados, la
Primera Guerra Mundial o “Gran Guerra” como se le conoció
entonces, significó un vuelco para la manera como el mundo
venía entendiendo hasta entonces la guerra. En el conflicto que
duró de 1914 a 1918, se enfrentaron por primera vez ejércitos de
cientos de miles o millones de combatientes, en batallas que
duraban meses y que significaban la muerte de decenas de miles
de combatientes. Se utilizaron por primera vez los vehículos
blindados y motorizados, las armas químicas y biológicas. Se
introdujo la aviación y con ella combates aéreos y bombardeos. A

30
En el caso Sumo, que no fue una invención moderna, sino que
tiene siglos de antigüedad, pero pervive, este era el arte marcial
predilecto de Minamoto Yorimoto, el primer shogún que arrebató
el poder al emperador. Mucho después, durante el período Edo o
Tokugawa (1608- 1868), los ríkishi o principiantes del sumo, se
disputaban en las peleas de este arte el privilegio de ser adoptados
por algún señor o daymio, pues no pocos de ellos eran samuráis
sin amo o ronin.

~ 82 ~
las batidas de caballería, les substituyeron las trincheras en las que
morían miles de hombres entre el lodo y los alambres de púas. Se
utilizó por primera vez el submarino. Las consecuencias fueron
desastrosas, se estima la muerte de entre 8 y 12 millones de
personas, un tercio de ellas civiles, más de 20 millones de heridos,
pérdidas materiales por casi 200 mil millones de dólares.
Sobrevinieron las epidemias y la crisis económica, las naciones
perdedoras se vieron obligadas a pagar enormes compensaciones
y ello sumió a la mayoría de la población en la miseria.
El horror de la Gran Guerra cuyas atrocidades la
humanidad nunca había visto, solo fue el preámbulo para lo que
vendría unos años después: en 1939- 1945 se desarrolló la
Segunda Guerra Mundial, una guerra totalmente mecanizada
donde se utilizó la artillería más moderna, los tanques, aviones
caza y bombarderos, portaaviones, submarinos, armas químicas.
El mundo conoció el horror de los campos de concentración y,
cuando creía que ya había visto lo peor, descubrió el infierno de la
bomba atómica. Los ataques ya no se limitaban a batallas entre
ejércitos. La población civil era el principal blanco: Londres,
Tokio y Berlín fueron bombardeadas sistemáticamente y hechas
ruinas, Hiroshima y Nagasaki fueron consumidas por el fuego y
la radiación en un instante, y con ellas el grueso de su población.
Se estima que en esta guerra murieron entre 50 y 70 millones de
personas. Hubo millones de desplazados, huérfanos, viudas,
mutilados.

Luego de que el capitalismo llevara al mundo a su


hecatombe en dos ocasiones, quedó claro que el papel de los
ejércitos nacionales no podía ser otro que el de asegurar la
continuidad de este sistema que ponía a la humanidad en camino
a su posible desaparición. Por encima el “heroísmo” de los
soldados rusos (cuyo país aportó 20 millones de muertos) y la
“honorabilidad” del sacrificio de los pilotos kamikazes, además de
los bombardeos, la humanidad presenció y sufrió todo tipo de
tropelías a manos directas de los militares: ejecución sumaria de
prisioneros en Alemania y Rusia, exterminio de adultos, jóvenes
y niños en los campos de concentración polacos, violación masiva
de mujeres por soldados japoneses en China. A la Segunda
Guerra siguieron otras guerras: Corea, Vietnam, Camboya….
¿Cómo podía hablarse entonces de “honor marcial”.

~ 83 ~
Es claro que tras la Segunda Guerra, las artes marciales
modernas jugaron un papel importante en dar nuevos aires a la
reconstitución de los Estados - Nación capitalistas más
importantes de Asia. Pese a las buenas intenciones pacifistas o
humanistas que pudieran tener los maestros, la verdad es que
tanto en Corea como en Japón 31 , el “espíritu marcial” se
transformó pronto en un mero instrumento la de ideología
nacionalista estatal. Tras la idea de recuperar los “valores y
tradiciones patrios” por medio del impulso de las artes marciales,
la verdadera intención era utilizar a estas como medio de inventar
una “identidad” en torno al estado capitalista. Este “espíritu
marcial” nacionalista, patriotero, chovinista, es el que luego fue
sustituido por el “espíritu deportivo”, que convierte a los ahora
deportistas , especialmente karatekas y “taekwondoínes”, en
meros competidores cuya función es reproducir el modo
individualista e ilusorio de ver el mundo, y “el mejor de los casos” ,
representar a “su” respectiva “patria” o “nación” en los torneos,
olimpiadas y campeonatos mundiales, donde sus triunfos serán
presentados como logros de sus respectivos gobiernos y
patrocinadores, y sus derrotas sufridas por la masa de
expectadores pasivos en los estadios o frente a las pantallas de
televisión.

La figura mítica e idílica del guerrero honorable se ha


venido pues, abajo. Parece haber sido eliminada de la historia o
desvanecida. Sustituida por completo por la imagen del soldado
fratricida, del mercenario o del terrorista. Rashomon y Barbarroja,
los románticos personajes del cine de Akira Kurosawa, que
encarnaban la honorabilidad y el humanismo del guerrero, el
médico y el artista marcial, parecen haber sido condenados al
olvido y su lugar ocupado por los modernos Rambos,
Terminator y demás. Los Hwarangdo y los ronin, ceden su lugar

31
En China la situación no fue igual en un primer momento, pues
el régimen maoísta en un principio desestimó todo lo que se
identificara con la vieja cultura a la que se caracterizó como
“decadente”, y no fue sino hasta después que se revaloraron las
artes marciales.

~ 84 ~
a los medallistas olímpicos y a los clasificados del ranking
mundial, el arte marcial y con él su filosofía parece condenado a
la desaparición inevitable….

Sólo viendo tan negro panorama es que es posible


reconocer la realidad y pensar algo diferente, un presente y un
futuro distintos derivados de una práctica y una ética
diametralmente distintas, al menos intencionalmente opuestas a la
decadencia que se vive. ¿Hasta dónde y de qué manera seremos o
no capaces de hacerlo? ¿El arte marcial desaparecerá
definitivamente, se convertirá en mera técnica, deporte,
espectáculo?

Si tratamos de identificar la figura del guerrero, con la del


militar o soldado actual, tendremos una imagen muy pobre, al
menos si entendemos al guerrero como un hombre guiado por un
código de ética. En la milicia lo que predomina es la jerarquía, y
si acaso una moral nacionalista, patriótica, pero no hay ni puede
haber ética, dado que la ética es la crítica filosófica de la moral y
el soldado está hecho para obedecer, no para pensar. La supuesta
disciplina del ejército suele confundirse con lo “marcial” cuando
solo se limita a la obediencia. Pero un guerrero, si es guiado
por la “razón”, en aras de actuar con justicia, no puede limitarse a
obedecer y menos aún a obedecer órdenes irracionales. El soldado
sí puede permitirse ser humillado, matar sin razón o entregar su
vida en vano: le pagan para ello. El soldado actual no es ni puede
ser un guerrero, dado que su única razón de ser es la obediencia,
la defensa del orden ya sea que ese orden se llame “paz social”
o “soberanía”, y no la búsqueda de la justicia.

Después de la segunda guerra mundial, las artes


marciales principalmente las procedentes de Japón y Corea,
vivieron un auge dado su impulso por el estado, como método de
entrenamiento militar y de fortalecimiento de la identidad nacional
en los colegios y universidades. Muchos soldados occidentales,
principalmente norteamericanos, que estuvieron en Japón después
de la guerra, o que participaron directamente en la invasión de
Vietnam y Corea, tuvieron oportunidad de aprehender las artes
marciales como el Judo, el Karate Do, el “Karate Coreano” o Tae
Kwon Do y el Hapkido. Estos soldados a su vez al regresar a sus

~ 85 ~
países, fueron también quienes establecieron algunas de las
primeras escuelas, ya sea convenciendo a sus profesores para que
se trasladaran o impartiendo ellos mismos la enseñanza. Dado que
en aquél entonces se debía una gran reverencia a los Sensei o
Sabonim, pudo de alguna manera conservarse el código ético de
las artes marciales, al menos en cuanto a normas básicas como la
cortesía y el respeto a los mayores. Paralelamente a este hecho, y
poco después, llegaron a occidente provenientes de oriente los
primeros maestros de “Kung Fu”, como a partir de entonces se
conoció popularmente a las artes marciales chinas. Uno de estos
era el joven Lee Xiao Loong o Lee Jung Fang. El joven Lee
Jung Fang, procedente de Hong Kong, llegó a trabajar a la
ciudad de San Francisco para de ahí trasladarse a Seattle. En
Seattle, además de estudiar filosofía en la Universidad, él
estableció su propia escuela de Kung Fu, donde desde entonces –
no obstante en la adolescencia haber aprendido Wing Chun con
el famoso Ip Man- , se dedicó a desarrollar y enseñar su propio
estilo marcial. Todo esto no tendría quizá la mayor importancia,
de no ser porque ese inmigrante (que en realidad había nacido
en San Francisco), que ya antes había participado en algunas
películas en Hong Kong, tiempo después se convertiría en actor
de televisión en la serie The Green Hornet -“El avispón verde”-
y en figura cinematográfica conocida a nivel mundial. En sus
películas, Bruce encarnó al artista marcial dándole un nuevo
sentido: no se trataba ya del honorable guerrero samurái al estilo
de las cintas de Kurosawa, sino que en sus papeles encarnaba a
jóvenes víctimas de algún atropello (ocurrido a ellos o a sus
cercanos) , quienes se ven obligados a resolver su situación
recurriendo a la fuerza, a la violencia de sus puños, patadas y
técnicas orientales.
Lo importante de esto es que, dada la popularidad que
alcanzaron las películas de Lee, sobre todo en los años setenta y
ochenta del siglo XX, el nuevo referente de lo que era un artista
marcial se identificó ya no con la de un guerrero de profundos
valores, sino con la de un hombre común y corriente pero con gran
dominio de las técnicas de combate cuerpo a cuerpo orientales,
incluso manejando algunas armas, aunque nunca armas de fuego.
Este último detalle, aparejado al hecho de aparecer como una
víctima que busca venganza, era lo único que daban un acento de
“honorabilidad” a sus personajes, que por demás, parecían

~ 86 ~
desprovistos de cualquier otro recurso que no fueran la astucia y
la violencia para resolver sus dificultades. Con las populares
cintas de Bruce Lee y los que le siguieron, el referente del artista
marcial como un soldado o guerrero prácticamente desapareció
para dar lugar a la idea de que los grandes artistas marciales eran
hombres comunes pero con conocimientos obtenidos en secreto
que los convertían en armas humanas, en potenciales máquinas
de matar. Es posible que esto haya contribuido enormemente a
la popularidad de las academias de artes marciales en nuestro
continente americano, en las décadas de los setenta e inicios de
los ochenta principalmente. Entonces nadie tenía necesidad o
ilusión de ser grandes campeones olímpicos, porque de hecho el
único arte marcial que se transformó en deporte olímpico fue el
taekwondo a partir de 1988. Es cierto que ya desde hace mucho
había torneos y campeonatos reglamentados, pero la intención de
los participantes era sobre todo ganar demostrando la superioridad
de sus facultades físicas, que se suponían producto de una
disciplina más parecida a la del viejo monje o guerrero (si no con
el misticismo al menos con su espíritu de sacrificio), que a la del
deportista moderno.
El primer cine de artes marciales tuvo así tanto
elementos positivos como negativos: por un lado interesaba a los
espectadores en el conocimiento y aprendizaje de las artes
marciales de oriente, cuyo aprendizaje hasta entonces aparecía
como algo vedado solo para iniciados o místicos. Pero por otro
lado representaba a los practicantes como hombres (o mujeres)
poco inteligentes, unos buenos, otros malos pero todos igualmente
sanguinarios y que lo resolvían todo a golpes.
Un caso distinto que cabe mencionar es el de la serie
televisiva norteamericana Kung Fu, también de aquella época.
En la misma, el artista marcial era encarnado por un monje
shaolin que ponderaba un comportamiento moral evitando la
violencia.

La deportivización de las artes marciales, iniciada hace


un medio siglo, será paulatina y aún es un proceso que no
concluye. Es precisamente nuestro Taekwondo el que más se ha
visto afectado en este sentido. Ello fue posible pensamos que
debido a varios motivos: desde sus inicios el Tae Kwon Do se
valió de técnicas más innovadoras, apoyadas en la ciencia, que lo

~ 87 ~
hacían un arte marcial espectacular y relativamente poco
peligroso en su práctica, al menos no letal. Esto le permitió ganar
gran popularidad, muchos devotos, pero a la par fue en
detrimento cuando se vio como un negocio fácil y generalizó su
comercialización. El hecho de que el Taekwondo sea por mucho
tiempo el único arte marcial reconocido como deporte olímpico
(junto con el Judo), se debe ciertamente a la homogeneidad de su
estilo, pues a diferencia del Karate se han unificado criterios, pero
también a los fuertes intereses económicos y políticos que han
empujado para que se le incluya en las justas olímpicas como
deporte oficial.

Entre más se acerca el arte marcial al deporte, más deja


de ser arte y de ser marcial: se convierte en un espectáculo donde
puede haber un gran despliegue técnico pero nada más. La ética
del deportista profesional de combate es la misma que puede tener
el futbolista, el boxeador o el atleta profesional, es decir ninguna.
Su “conciencia” de humanidad se restringe a lo individual, al
ansia de competencia y de lograr triunfos personales o “para su
país”. Pero ¿de qué le sirve a un país digamos, México, tener
medallistas de taekwondo? Yo diría que de nada. Se dirá que son
un buen ejemplo para la niñez o la juventud. Pero la inmensa
mayoría de esa niñez o juventud nunca podrá practicar un deporte
profesionalmente, mucho menos irá a unos Juegos Olímpicos o
Campeonato, desde pequeños están condicionados por la pobreza
y miseria material y espiritual. Ni siquiera podrán viajar a otro
país, a no ser como braseros indocumentados. Las figuras
deportivas en realidad sólo sirven al negocio que está montado en
torno al deporte, al estado, que hace suyos los logros para los que
ha aportado poco o muy poco, y a los individuos que logran alguna
medalla para satisfacer momentáneamente su ego y ganar algunas
becas y patrocinios, que en el caso del taekwondo son miserables
comparados con lo que ganan otros deportistas. Su brillo es
efímero: el día de mañana pocos o nadie se acordarán de ellos.
Tomemos al azar a cualquier niño de cualquier academia
promedio de taekwondo y preguntémosle el nombre de los
campeones en la pasada olimpiada y veremos que responde. Si
acaso sabrá el nombre del dueño de su academia si este fue o es
alguna figura del deporte del taekwondo.

~ 88 ~
Así que, si el arte marcial, en particular del Tae Kwon Do
va desapareciendo, es porque la misma sociedad ha convertido al
artista marcial en una figura lejana, anacrónica o decadente.
¿Quién quisiera entrenar duramente, en las peores condiciones,
soportando los golpes de la vara de bambú de su sensei, el frío, el
dolor, etcétera. Pues muy pocos porque, en primer lugar, no hay
necesidad de ello, y en segundo, porque la práctica del deporte –
aunque sea de manera ilusoria- aparece como algo más
prometedor: hoy los dojangs donde rige el interés comercial ( o
sea la mayoría), se llenan, la mitad con niños a los que sus padres
no encuentran como descansar de ellos, y la otra mitad con niños
y adolescentes que junto con sus padres sueñan con llegar a ser
campeones, “estrellas del deporte” , pero que el 99.9 por ciento
de ellos no lo será nunca.

Es cierto que hay esfuerzos para preservar el espíritu


marcial, incluso dentro den taekwondo. Mi opinión es que dichos
esfuerzos son bien intencionados, pero resulta difícil dado la
disgregación entre escuelas y entre un arte marcial y otra.
Contrario a ello el sistema deportivo – comercial opera de modo
centralizado y planificado.

Por lo que respecta al sentido de una “ética marcial” en


el mundo de hoy, pienso que esta tiene razón de ser sólo si se
vuelve al significado original: no el de una moral individualizada,
sino el de la de una preocupación por la humanidad. Necesitamos
regresar a Marte, que se preocupa por el bien de los suyos y
alejarnos de Ares, que con su violencia destruye y confunde.
Quizá nuestro modelo de “guerrero”, de artista marcial se acerque
más al del pacifico predicador zen que hace estruendo solo cuando
es necesario, que a la del samurái armado y dispuesto al sacrificio.
La figura del guerrero, ese que siempre está en alerta, listo y
decidido para enfrentar la adversidad, no puede trasladarse
mecánicamente y pretender que los artistas marciales sean
modernos “justicieros”, que como individuos aislados no podrán
hacer mucho ante la inequidad de un mundo anómalo. Sino que
dicha ética marcial debe ser una forma de conciencia y permear
en lo colectivo, construirse en lo común: no ya como la disposición
a la muerte por una causa, sino como la búsqueda de una vida

~ 89 ~
mejor para cada individuo, como condición de la realización de
todos.

~ 90 ~
QUÉ HE RECIBIDO DEL TAEKWON DO Y QUÉ
APORTADO A ÉL.

En esta parte final he de ser muy sencillo. En pocas


palabras. El Tae Kwon Do no existiría si no tuviera practicantes.
Pero al mismo tiempo, ninguno de ellos somos indispensables. El
Tae Kwon do tiene un significado para quienes lo practican, para
el resto de la gente simplemente es un espectáculo, una filosofía
incomprensible o un deporte. Así que es tarea de cada uno de
nosotros encontrarle un sentido en nuestra existencia y además,
hacer que tenga una utilidad para el resto de la humanidad.

El Tae Kwon Do implica principios básicos que un


principiante apenas conoce, sin llegar a comprender. Disciplina,
Respeto y Humildad. Quizá no baste una vida para comprenderlos
plenamente, es decir, hacerlos parte cotidiana de uno mismo y
practicarlos realmente consigo y con las personas que le rodean.
También principios más profundos que ni siquiera al conjunto de
sus practicantes le son comunes.

He recibido mucho en cambio: la posibilidad de asistir


a una práctica que me proporciona salud, o al menos ayuda para
conservarla con cierta calidad.

Y lo más valioso la oportunidad de ayudar un poco a


algunos de mis compañeros y aprender con ellos, en especial a los
más jóvenes y niños.

Mi mayor aportación personal hasta ahora al Tae Kwon


Do, son las ayudantías que he realizado, y esta Tesis que ahora
presento: esperando que al conocerse, sirvan a otros practicantes,
a deportistas y artistas marciales de todas las disciplinas, y a los
lectores en general.
El autor.

~ 91 ~
Marte. Para los romanos no era simplemente el “Dios de la guerra.”
También lo era de la primavera y un protector de los guerreros y
agricultores, de los cultivos, los animales y de la vida. Aquí
aparece acompañado de Venus -Diosa del Amor- , en una estatua
del siglo II después de Cristo que fue restaurada.

~ 92 ~
Bodhidharma o Daruma, quien según la leyenda, introdujo en
el siglo sexto el budismo zen a China, y enseñó por vez primera
las técnicas de combate en el templo Shaolin.

~ 93 ~
Chang San-Feng, creador del Tai Ji Quan, del cual habría
desarrollando sus bases al observar a una grulla y una serpiente
pelear.

~ 94 ~
Samurái de finales de la época Edo o Tokugawa (1860)

~ 95 ~
Jigoro Kano, fundador del Judo e introductor del sistema de
grados y cintas de colores en las artes marciales.

~ 96 ~
Cartel de la película Barbarroja (1965), del gran cineasta japonés
Akira Kurosawa. En ella, el protagonista es un médico humanista,
que además conoce de artes marciales pero solo utiliza la
violencia como último recurso.

~ 97 ~
Gichin Funakoshi. Iniciador de la escuela Shotokan de Karate.
Creó los primeros “clubes universitarios”, que luego se
multiplicaron y fueron la base para la expansión del Karate en
Japón

~ 98 ~
Morihei Ueshiba, gran maestro de Aikido. Con sus 47 kilos de
peso y más de ochenta años de edad, daba demostraciones, en las
que ningún atacante podía derribarlo.

~ 99 ~
General Choi Hong Hi, quien reunió a las “ocho escuelas” (kwan)
para fundar el Tae Kwon Do en 1955. Luego por motivos
políticos tuvo que abandonar Corea del Sur.

~ 100 ~
Niños coreanos practicando el Taekyon. Según la historia oficial,
este arte marcial era una especie de juego o deporte muy popular
hacia finales del siglo XIX, pero no era bien visto por el
conservadurismo en la corte.

~ 101 ~
Caligrafía hecha en 1971 por el presidente surcoreano, dice: “El
Taekwondo, deporte nacional”

~ 102 ~
Fotografía donde aparece sentado el Sifu de Wing Chun Yip
Man o Ip Man (1893-1972). De pie y detrás de él, su famoso
alumno Bruce Lee.

~ 103 ~
Afiche de la cinta Drunken Master, donde el actor Jackie Chan
utiliza el “Estilo del Borracho”.

~ 104 ~
Pintura donde se evoca el juego de lucha llamado ¨Porrazo del
tigre”, que a la fecha se practica aún en el municipio de Tixtla ,
estado de Guerrero, México.

Nota.
Todas las ilustraciones se tomaron de plataformas públicas y se
utilizan con fines meramente educativos.

~ 105 ~
BLIOGRAFÍA, HEMEROGRAFÍA Y DOCUMENTACIÓN
VISUAL.

Becerril Montekio, Víctor. El Dao en acción. Árbol Editorial.


México 2001.

Besserman, Perle y Steger, Manfred. Nubes Locas: rebeldes del


Zen. Editorial Troquel. Buenos Aires 1998.

Brohm, Jean Marie. Sociología Política del Deporte. Fondo de


Cultura Económica. México 1982.

Bushido: el código ético del samurái y el alma de Japón.


Revisión por Ezequiel Zayas Cantos. Revista de Artes Marciales
Asiáticas ◊ Volumen 2 Número 4 – España 2007.

Chavarría Liu, Héctor. Karate y Kung Fu. Artes de la defensa


propia. Editorial Posada. México 1974.

Chun, Richard. Tae Kwon Do. El Arte Marcial Coreano.


Editorial Diana. México 1989.

Deshimaru, Taisen. El Tesoro del Zen. Los textos


fundamentales del maestro Dogén. Editorial Oniro- Espasa.
Madrid 2011.

Deshimaru, Taisen. La Práctica del Zen. Editorial Kairós.


Barcelona 2008.

Duk Sung Song / J. Clark, Robert. Karate Coreano. El Arte del


Tae Kwon Do. Editorial Diana. México 1972.

Dumarcet, Lionel. Las Grandes Religiones de Asia. Editorial De


Vecchi. Barcelona 2004.

Hi, Chong Ho. Enciclopedia del Tae Kwon Do.

Kim Boo Hyang. Tae Kwon Do, Fundamentos y Pumse.


Barcelona, España 1989.

~ 106 ~
Kukkiwon Taekwondo Academy. Libro de texto del curso de
instructores de Taekwondo. “Historia del Taekwondo de
Korea.” Traducción de Willington Ortiz y Lina Echavarría .
Medellín, Colombia 2012.

Lao Tse. Tao Te Ching. Traducción y análisis de Carmelo


Elorduy. Editorial Tecknos. Madrid 2012.

Lim Jae Soo. Libro Oficial de las formas de Taekwondo.


Edición del autor en Coreano y Español, autorizada por el
Kukkiwon. México 2013

Marx, Carlos y Engels, Federico. La Ideología Alemana.


Ediciones de Cultura Popular. México 1976.

Mendiola, Oscar. Taekwondo para principiantes. Selector.


México 2005.

Nitobe, Inazo. Bushido. El código del samurái. Editorial


Lectorum. México 2005.

Pérez Agustí, Adolfo. Manual de las artes marciales. Editorial


LIBSA, Grupo Editorial Diana. España 2004.

Pil Won Park. Curso de Taekwondo. La técnica del Chagui.


Editorial De Vecchi. Barcelona 2006.

Pinto Nunes, Gabriel. A contribuição do Bushidô de Nitobe na


criação do estado moderno japonés. (La contribución del
Bushido de Nitobe en la creación del moderno estado japonés). En
revista Kínesis, Vol. IV, n° 07, Julio 2012

Xirau, Ramón. Introducción a la Historia de la Filosofía.


Limusa – Noriega Editores. México 2000.

~ 107 ~
Filmes:

Akahige (Barbarroja). Dir. Akira Kurosawa. Japón 1965.

Rashomon. Dir. Akira Kurosawa. Japón 1950.

Sichinin no samurái. (Los siete samuráis). Dir. Akira Kurosawa.


Japón 1954.

Drunken Master (El maestro borracho). Dir. Yuen Woo – Ping.


Hong Kong 1978.

Fist of Fury. (Puños de Ira) . Dir. Lo Wei. Hong Kong 1971.

Game of Death (Juego con la Muerte, o Danza con la Muerte)


Robert Clouse/Bruce Lee. EEUU-Hong Kong 1978.

The Big Boss (El Gran Jefe). Dir. Lo Wei. Hong Kong 1971.

Way of the Dragon. (El Camino del Dragón). Dir. Bruce Lee
Hong Kong. 1972.

Spin Kick, (Patada Giratoria) Taekwon boys. Dir. Nam Sang –


guk. Corea del Sur. 2004.

Documental:

Human Weapon (Arma Humana). Episodio #6 Pankration y


#16 Taekwondo. The History Channel. USA 2007.

~ 108 ~
APÉNDICE: LA ÉTICA DEL GUERRERO.

En la conferencia Dos políticas y una ética, dictada por


el desaparecido personaje Subcomandante Insurgente Marcos del
EZLN en la UNAM, más en concreto en el Auditorio “Che
Guevara”, en junio del año 2007, este abordó el asunto de la ética
del guerrero, de la cual aquí transcribimos algunos fragmentos.

“José Martí dijo alguna vez que el hombre verdadero no mira


de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber.

(…)

Y el deber, para nosotros los zapatistas, es nuestra ética, la ética


del guerrero.

La ética del guerrero se podría resumir en los siguientes


puntos:

1.- Estar siempre en disposición de aprender y hacerlo.


Dos son las palabras fundamentales en el andar del guerrero: “no
sé”. Mientras las “cabezas grandes”, (…) opinan sobre todo y
pretenden que todo lo saben, el guerrero se asoma a lo desconocido
con la misma capacidad de admiración que se tiene ante algo
nuevo. Cuando salimos al camino que nos marcamos (...), no
repartimos juicios y recetas. Escuchamos y miramos para
aprender. No para suplantar o dirigir, sino para respetar. El
respeto al otro, a la otra, es como nosotros decimos “compañero”,
“compañera”.

2.- Estar al servicio de una causa materializada. No


se trata de luchar por quimeras, ni de engañarse sobre el enemigo,
la batalla, las derrotas, la victoria. Sabemos que hay y habrá
dolores, algunos sin ningún alivio posible, (…)

Pero sabemos también que esos y estos dolores que no


cicatrizan tienen rumbo, destino, final. Y que esa gran causa que
nos motiva no inhibe o subordina las causas de todos los tamaños,
sino que precisamente en ellas se materializa.

~ 109 ~
3.- Respetar a los antecesores. La memoria es el
alimento vital del guerrero. El agua donde abrevamos es nuestra
historia. (..) Donde otros leen y repiten derrotas, para así justificar
rendiciones, nosotros leemos enseñanzas. Donde otros ven
personajes, líderes y héroes, nosotros vemos pueblos enteros
cumpliendo la función de maestros a la distancia, en tiempo,
geografía y modo. La historia de abajo no es sino una inmensa
memoria colectiva.

4.- Existir para el bien de la humanidad, es decir, la


justicia. Ojo: no dije “para tomar al poder”, ni “para llegar a un
cargo público”, ni para “pasar a la historia”, ni “para desde arriba
solucionar lo de abajo”. Digo, en cambio, nombrar y traer acá a
esa otra gran ausente en el camino del de abajo: la justicia. Y no
porque esté en algún lado, escondida, esperando que alguien que
se cree iluminado la encuentre y venga y nos la obsequie, y
nuestros calendarios se llenen de monumentos, bustos y estatuas,
sino porque es algo que se construye como se construye todo lo
que nos hace seres humanos, es decir, en colectivo.

5.- Para esta batalla que sabemos difícil, e


interminable agregaría yo, debemos dotarnos de armas y
herramientas que nada tienen qué ver con lo que ahora se
encuentra en las páginas de cualquier periódico o en los noticieros
televisivos. Armas y herramientas que no son sino las ciencias,
las técnicas y las artes. Y de entre todas ellas, la de la palabra.
(…) Lo más importante (y lo más olvidado) es que el guerrero
debe cultivar la capacidad de ver hacia delante, imaginar el
todo compuesto y terminado, prever los subes y bajas del camino,
los contratiempos y su solución. Debe ser sabio en la lucha, esto
es: en determinar cuáles son los puntos esenciales de una
situación, dónde deben aplicarse qué esfuerzos y cuáles
combates deben ganarse o perderse.

El guerrero debe poner atención y dedicación a las


cosas pequeñas y a las grandes, las superficiales y las
profundas, y trazar así una especie de mapa tridimensional donde
cada parte adquiere un sentido preciso según lo dicta el todo, y el
todo sólo adquiere razón y legitimidad en cada una de sus partes.

~ 110 ~
Así, el guerrero debe buscar el ritmo, es decir, el
acompañamiento entre las partes del todo. Y no la velocidad que
termina por dejar lo importante por atender lo urgente.

En nuestra ética, entonces, se trata de no pensar


indignamente, para no actuar deshonestamente. Aprender
siempre, siempre prepararse, conocer todos los caminos posibles,
sus pasos, sus velocidades, sus ritmos. No para todos andar, sino
para saber de todos, con todos caminar y llegar con todos.

No es al hoy, a lo inmediato, a lo efímero, que vemos.


Nuestra mirada llega más lejos. Hasta allá, donde se ven a un
hombre o a una mujer cualquiera, despertarse con la nueva y tierna
angustia de saber que deben decidir sobre su destino, que caminan
por el día con la incertidumbre que da la responsabilidad de llenar
de contenido la palabra “libertad”.

Hasta allá miramos, hasta el tiempo y el lugar donde


alguien le regala a alguien algo. Y es tan lejos que no se alcanza
distinguir si es una flor roja o una estrella o un sol lo que de una a
otra mano se tiende.

Nuestra ética tiene ese destino. No sólo por eso, pero


también por eso, es que sabemos que vamos a ganar… Muchas
gracias.
Desde el auditorio Che Guevara, en la otra Ciudad
Universitaria de la UNAM. Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Junio del 2007.

~ 111 ~
Todo lo expuesto en esta Tesis es responsabilidad exclusiva y
directa del autor, quien no obstante, desea hacer constar los
siguientes Reconocimientos y agradecimientos:

Al Profesor José Sámano Hérnández , pionero del taekwondo


universitario.

A mi profesor, Roberto M. Valverde Pizano, Sexto Dan Por


abrir desinteresadamente las puertas del dojang.

Al Profesor Luis Octavio Manzo López, y a sus alumnos de


Zendo Combat, donde aprendí lo que es el esfuerzo.

Al Profesor Arnulfo García Cárdenas, Por su gran ejemplo.

Al Profesor Eymard Hernández Baez,

A los profesores: Olga Verónica Cruz González, Jaime Antonio


Becerra, Omar Porfirio Manjarrez, Cecilia Alejandra Guzmán
Reséndiz, Liliana Vázquez Montoya, Luis Oscar Castillo Ponce,
Héctor M. Aparicio, Daniel Lezama Morales, por su valiosa ayuda.

Gracias a los compañeros y ex compañeros de la Asociación de


Taekwondo UNAM con quienes he entrenado y aprendido en algún
momento antes de hacer esta tesis: Daniela, Constantino, Diana, Edgar,
Octavio, Karen, Aurora, Marlon, Andrés, Fernando, Luis, Jorge Iván ,
Marcelino , Gastón (gracias también por alegrar las clases), Francisco
y Miguel Ángel Loyo, Hilda (por su ejemplo), Elvia, Emiliano, Laura,
Josué, Shanell, Pablo, Erick, Ulises, Joaquín, Isabella, Valentina, Ximena,
Salvador, Jovani, Rodolfo, Roberto , Demian, Saúl, Deneb, José Luis,
Osvaldo, Omar, Yun, Arely, Raúl, Leticia, Ulises, Luis De La Selva,
Samuel… Y a las y los que faltaron de anotar y/o iniciaron después.

A los trabajadores de Acondicionamiento Fisico Acuático y en


general de la DGD UNAM, por cuyas actividades pasé antes de
llegar al Taekwondo, y cuyo valioso trabajo nunca se reconoce
lo suficiente. A Michael Siegel (Wing Tsun).

A todos quienes vienen detrás de mí y a quienes el taekwondo


enseña a honrar y respetar.

A mis alumnos.

~ 112 ~