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Primer reporte de lectura. Williams “Razones internas y externas”.

14 de febrero de 2019

Daniel Lozada

1. El tema central que Williams trata en su artículo “Razones internar y externas” es el de la

racionalidad práctica. El modo en el cual un agente persigue un curso particular de acción motivado

por cierto tipo de razones puede ser visto como racional o irracional. Desde esta óptica, Williams

establece la distinción entre “razones internas” y razones externas”. Las razones internas son

razones para hacer Ø que presuponen el ejercicio de motivaciones previas. De esta manera, decir

que “A tiene razones para Ø” quiere decir que es el caso que A tiene la motivación previa para Ø.

Para este modelo de interpretación existe una condición, a saber, que si una razón quiere realmente

constituir una motivación, entonces tal motivación tiene que ser satisfecha. De lo contrario, la

razón por la que A hizo Ø no constituía motivación alguna.

Williams plantea que para llegar de una motivación a partir de motivaciones previas se requiere

de un proceso de deliberación que produce efectos sobre las disposiciones del agente. Por tanto, el

tipo de motivación que se obtiene va de la mano con un tipo de deliberación racional. Por esta

razón, los enunciados sobre razones internas están relacionados con actitudes disposicionales que

el agente reconoce como producto de la determinación proveniente de motivaciones previas. En

este sentido, el agente no puede llegar a tener motivaciones nuevas.

En contraste, los enunciados sobre razones externas consisten en suponer que en la medida en que

el agente considera situaciones externas es capaz de adquirir motivaciones nuevas que no figuraban

en su conjunto motivacional subjetivo. A grandes rasgos, las razones externas son aquellas que

intentan dar al agente un motivo para actuar independientemente de que pueda llegar por sí mismo

al mismo motivo por deliberación racional, como en el caso de las razones internas. En este

sentido, podría decirse, que la motivación para actuar de determinada manera desde el punto de
vista de los enunciados sobre razones externas se impone al agente como algo que debería ser el

caso. Este debería no implica necesariamente una consideración especial a cuestiones sobre la

moralidad, como Williams sugiere en relación con el “imperativo categórico” de Kant.

Una consideración importante en el caso de las razones externas es que la motivación no proviene

especialmente del proceso de deliberación racional (como sí lo es con las razones internas), ya que

la disposición de A para hacer Ø se ve modificada no por los efectos de dicho proceso deliberativo,

sino por la sugerencia de un hablante de que si no se tiene tal motivación para Ø, el agente es

irracional.

Ejemplo. Un estudiante universitario (desde ahora A) quiere una beca para estudiar en el

extranjero, cree que si hace Ø tal motivación se verá satisfecha. ¿Tiene el estudiante universitario

razones para Ø? Desde la interpretación de los enunciados sobre razones internas A tiene una razón

para Ø. Las razones internas, al guardar relación con el conjunto motivacional del agente,

constituyen un motivo para Ø ya que apela a motivos que se tenían de antemano, pues es el caso

que A tiene realmente la motivación . En contraste, desde la óptica de los enunciados sobre razones

externas la cuestión estriba en la palabra “quiere”, ya que esto implica una disposición de A para

hacer Ø, cosa que no es compatible con las razones externas. En todo caso, para que el enunciado

sobre razones externas sea verdadero, el deseo de estudiar en el extranjero tendría que ser

entendido no como deseo, sino como la sugerencia externa de un hablante, es decir, querer estudiar

en el extranjero porque sus padres le han dicho que sería un orgullo para la familia.

2. El trabajo de Williams consiste en aceptar y desarrollar la tesis humeana de que la razón no

puede por sí sola producir ni tampoco impedir (en caso de que los haya) los motivos para la acción.

El papel de la razón en la determinación de la acción sólo puede ser entendido en la medida en que

está estrechamente relacionada con una pasión que la razón no ha producido. En buena medida,
Williams intenta dar coherencia a la tesis de Hume explicando no el origen o cómo llega a

constituirse una motivación para la acción, sino cómo tal motivación se relaciona con la

racionalidad del agente mostrando el modo en el cual un modelo subhumeano de la motivación es

capaz de ofrecer una explicación de la acción como resultado de un proceso deliberativo racional.

Asimismo, esclarece cómo el deseo, la pasión (vistos generalmente como irracionales, o por lo

menos como resultado de la espontaneidad) son elementos racionales de la racionalidad del agente.