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FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES PAITA-PIURA

La provincia de Paita, ubicada a 57 km. de la ciudad de Piura, celebra cada año, en el

mes de setiembre, la tradicional festividad de “Nuestra Señora de Las Mercedes”. Una

de las fiestas más importantes que congrega a miles de fieles de todo el país.

Durante el mes de setiembre, con profunda devoción católica, se realiza el novenario,

misas, liturgias y otros actos religiosos, como las procesiones de la sagrada imagen que

es bajada el 1º de septiembre desde la Basílica al Templo de San Francisco de Asís.

El 24 de setiembre, día central de la festividad, la imagen es homenajeada por las

Fuerzas Armadas. Cada año se programa una ceremonia que se inicia con una misa en

la explanada de la Basilíca, ante miles de feligreses, que desde muy temprano hacen

largas colas para tocar la imagen y orar ante ella.

Por esos días, la provincia de Paita, no solo se llena de feligreses sino también de

comerciantes que llegan desde otras partes de Piura, para comercializar con dulces,

comidas típicas, y vestimentas que le dan aire de alegría a esta fiesta; así como con la

venta de cirios y bebidas espirituosas que dan misticismo religioso a la festividad. Si en

esta primavera quieres salir de Piura, visita Paita.


HISTORIA DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES
La Virgen de La Merced fue llamada por Su Santidad el Papa Juan Pablo II en su primera visita

al Perú en 1985, “La Estrella de la Fe y de la Evangelización”.

Esta Sagrada Imagen vio su culto nacer durante la época de la Evangelización constituyente,

cuando Francisco Pizarro llegó al Perú y fue acompañado por religiosos de la Orden de La

Merced, quienes se trazaron la meta de cimentar sus labores evangélicas y la inspiración al culto

a la Madre de Dios, bajo la advocación de “María de Las Mercedes”.

Cuenta la historia que un día 24 de septiembre en horas de la noche, incursionó en nuestro

puerto una flota inglesa conformada por los piratas más famosos de la época, invadiéndolo y

aprovechando la fuga del vecindario, no sin antes experimentar toda suerte de manifestaciones

de pánico, desesperación e importancia ante los intrusos.

Según los testigos de aquellos tiempos, cuyo testimonio registra la Historia, los ingleses

entrenados para la destrucción y el pillaje, y dueños de la situación, se apropiaron de las riquezas

y luego incendiaron la ciudad, para luego organizar sus acostumbradas orgías de triunfo bajo las

actitudes morbosas y sanguinarias del pirata George Anson.

El Jefe de la Escuadra inglesa, quiso completar el cuadro de destrucción e intentó robar la

Sagrada Imagen de Las Mercedes. Pero no pudo. Fuerzas misteriosas agitaron el mar haciendo

huir a los invasores. Frustrada su maligna intención, Anson presa de una ira incontenible, dio una

violenta estocada a la Virgen marcándola en el cuello, señal que hasta ahora perdura como

testimonio de la acción sacrílega de los ingleses, quienes se vieron precisados a arrojarla al mar.
Pasados algunos días, la Sagrada Efigie fue encontrada varada en una playa paiteña, por un

grupo de pescadores, quienes avisaron a la población, que más tarde organizaron una gran

procesión con profundas manifestaciones de júbilo y emoción religiosa. El Pueblo de esa época

jubiloso y lleno de fe, estuvo varios días maravillado por lo que consideraban un milagro del Cielo.

Este episodio marcaría para siempre la gran veneración de los paiteños y de los visitantes que

atraídos por los sucesos, llegaron a Paita por centenares a dar realce a la Festividad;

organizándose las primeras peregrinaciones que continuaron hasta nuestros días.

Se atribuye a la Escuela Quiteña la escultura de la efigie. No sólo artistas sino religiosos admiran

la expresión del rostro de la Sagrada Imagen, donde sobresalen la dulzura y la belleza. Así luce

la Virgen de Paita y su actitud divina que se traduce al observar sus brazos abiertos (…) llamado

de Jesucristo cuando se dirigen los cristianos que buscan una última esperanza: “VENGAN A MÍ

TODOS LOS QUE ESTÁN CASADOS Y AGOBIADOS, Y YO LOS ALIVIARÉ”. Tal es el mensaje

de paz y esperanza que buscan los peregrinos que hoy acuden a esta Festividad.