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Epistemología de Dios

Quien afirma la existencia de Dios, tiene como argumento la imposibilidad de demostrar


la no existencia de él y la relación libre que establece con esa divinidad. Pero para establecer
una relación con Dios, el ser humano debe tener conocimiento. ¿Cómo? ¿Dónde? Se debe
apelar a la razón y la lógica, la cual establece que el ser humano obtiene conocimiento solo a
través de la experiencia. Como seres que nos movemos solo en el espacio y el tiempo, la
experiencia es desde estas dimensiones, pero el hombre tiene otra posibilidad experiencial: la
trascendencia. Para acceder a este conocimiento de lo trascendente, se postula dos
alternativas, la primera desde un conocimiento desde lo natural y la otra desde lo
sobrenatural. Ambas mediadas únicamente desde la comunicación. Si hay comunicación, hay
lenguaje, relación, hay pensamiento por parte de la divinidad para ser representado. Pero esta
comunicación, solo tiene lugar en las únicas dimensiones posibles terrenas (espacio y
tiempo), lo cual quiere decir, solo en el acontecer de la historia humana. La revelación cobra
concreción desde lo racional con esta posibilidad de comunicabilidad.

Como lo señala Rahner, el ser humano es autoconsciente y tiene la posibilidad innata de


acceder al conocimiento de Dios, de anticiparse y escuchar que a través de la historia tiene
lugar la revelación por medio de la gracia ““La “anticipación” es la apertura, en cierto modo
“percibida”, implícita y concomitantemente en el acto de conocer, del horizonte dentro del
cual se conoce el objeto particular del conocimiento humano” (RAHNER, 2009. P.82).

REFERENCIA

RHANER, K. (2009). Oyente de la palabra. Herder, Barcelona: España.

Los problemas filosóficos, políticos y éticos relacionados con los binomios unidad y
pluralidad/monoteísmo y politeísmo. Pierre Gilbert.

El autor del texto, hace un fuerte cuestionamiento a la manera como la humanidad ha


entendido la divinidad. Gilbert presenta dos perspectivas: el monoteísmo y el politeísmo.,
apoyado inicialmente en un comentario de un cristiano y teólogo (Hervey Tremblay O.P),
concreta las posiciones que ha tenido este binomio a través de la historia.
Las categorías humanas de manera frecuente pretende dar explicación a todo que acontece en
el mundo, desde el punto de vista religioso esta tendencia no pasa por alto. Categorizar lo divino
es válido para su comprensión; pero no quiere decir esto, que se pueda explicar todo. Este error
ha ocurrido a través de la historia, comprender la unicidad del monoteísmo como explicación
“tranquilizadora” a lo que acontece, no da ningún soporte para entender realmente a dimensión de
lo trascendente y su comunicación con lo finito. “En efecto, si éste ya no parece evidente, no lo
sería por todas las formas de ateísmo, pues el monoteísmo sería aún contestado desde un punto de
vista cultural, e incluso antropológico, en razón misma de que su “moneidad” induciría
precisamente a la violencia, primero intelectual y, luego, histórica e incluso existencial. Esto es lo
que parece estar en juego actualmente en las cuestiones planteadas, independientemente de su
validez, o en algunas de ellas” (GILBERT, P. 500).

Desde la historia de las religiones, se sabe que el monoteísmo es hija del politeísmo, los
israelitas antes de conformarse como pueblo y religión adoraban varias divinidades, el Antiguo
Testamento es reflejo de esta afirmación. La consolidación de su monoteísmo fue la comprensión
de que la mejor manera de entender a la divinidad es como ella acontece en la historia de su
mismo pueblo, la violencia desde el hombre y como Dios (Yahvé) se comunica con ellos.

Estos cuestionamientos que presenta el autor, lo dice el mismo, es una oportunidad para
replantear el pensamiento acerca de la comprensión de la divinidad. Hablar en términos
teológicos de una divinidad, siempre son abstracciones que no lo pueden abarcar todo.

Finalmente, lo que deja el texto, es que es necesario repensar el concepto de la divinidad,


porque no solo es cuestión de creer sino de vivenciar.

REFERENCIA
GILBERT, P. Los problemas filosóficos, políticos y éticos relacionados con los binomios unidad y pluralidad/monoteísmo y
politeísmo. Revista Concilium.