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Universidad Rural de Guatemala

Carrera: Licenciatura en ciencias jurídicas y sociales


Sede y código: Escuintla 018
Estudiante y carné: Sandra Lucrecia Castillo Velasco 18-181-0014
Semestre académico y año: Tercer semestre 2019
Docente: Lic. Luis Armando López

Texto Paralelo
Teoría del Proceso

Escuintla, Marzo 2019


Diferentes formas de resolver conflictos

Autotutela o autodefensa

La etimología de la palabra, como tantas veces ocurre, no es suficientemente expresiva para

designar con exactitud su heterogéneo contenido. El vocablo, formado por yuxtaposición del

prefijo auto y el substantivo defensa, equivale a defensa propia o por sí mismo, y así entendido,

sus dos palabras integrantes suscitan objeciones, o mejor dicho, aplicadas literalmente, habrían

de quedar fuera de la autodefensa no pocas de las manifestaciones que en la misma se incluyen y,

por el contrario, habría que incorporar a la misma, y es más, lo sería por antonomasia, la defensa

personal que en procesos donde no rija la carga del patrocinio letrado, asuma alguna de las

partes.

En otro sentido, si la idea de defensa presupone la de ataque, éste falta, verbigracia, en el estado

de necesidad, por ejemplo el panadero víctima del hurto famélico, no es un agresor del

hambriento, y mucho menos lo es el náufrago sacrificado para salvar a los demás asidos a un

madero o incluso devorado por sus compañeros de catástrofe, según nos refieren los tratados de

derecho penal. En el caso del duelo, si prescindimos de la fase previa de ofensa y desafío, ambas

partes se encuentran, o deben encontrarse en pie de igualdad, si no en cuanto al dominio del arma

empleada, sí en cuanto a la índole de ésta y a las posibilidades de ataque y de defensa que

concurren en los dos contendientes.

La palabra autodefensa resulta insuficiente para abarcar las diferentes formas que comprende.

Tampoco es acertada la expresión defensa privada, que algunos procesalistas utilizan, puesto que

en ocasiones proviene de órganos estatales.


Probablemente autotutela sea el nombre más expresivo para designar este fenómeno (entre otras

razones, porque autodefensa significa también la defensa que de sí misma haga una parte en el

proceso, y no fuera de él).

El llamado proceso inquisitivo viene a ser el reverso de la autodefensa: en el primero, el juez, al

ser a un mismo tiempo acusador, desciende a la categoría de parte, mientras que en la segunda, la

parte se erige en juez (parcial) del conflicto.

Lo que distingue a la autodefensa no es ni la preexistencia de un ataque, que falta en varias de

sus formas, ni la inexistencia de un determinado procedimiento, que en ocasiones interviene y

hasta podría ser igual al procesal, sino la concurrencia de estas dos notas: a) la ausencia de juez

distinto de las partes, y b) la imposición de la decisión por una de las partes a la otra. La decisión

impuesta será, por lo general, egoísta, pero esta tercera nota, según hace poco dijimos, no es

absoluta, y cuando la autodefensa funciona conforme a un procedimiento preestablecido y

encomienda el fallo a seudojuzgadores, su pronunciamiento podrá ser imparcial y hasta pecar por

exceso de lenidad, pero lo que no podrá ser es desinteresado, desde el momento en que es uno de

los interesados, directamente o mediante órganos representativos, quien impone la decisión.

Autocomposición

La autocomposición se refiere a la resolución de disputas mediante un acto privado voluntario

por una de las partes o ambas. En cambio, la heterocomposición se refiere a la resolución por un

órgano procesal que tiene potestad jurídica.

Heterocomposición y autocomposición
Inicialmente, al juntarse las personas y convivir, comenzaron los conflictos y las negociaciones

sobre posesiones. Muchas veces un tercero era quien debía dirimir, envestido de la autoridad que

le daba su edad o su fuerza moral dentro de la comunidad, según el criterio de dicha sociedad.

Estos fueron los primeros métodos de resolución de conflictos.

Es tan alto el grado de instalación del sistema judicial en la sociedad que la intervención de los

jueces o tribunales para solucionar conflictos a menudo se entiende como la principal, e incluso

la única solución factible.

Características de la autocomposición

Su característica principal es que es una forma de resolver el conflicto sin la intervención de

terceros.

Sin embargo esto no quiere decir que no haya terceros que participen en la autocomposición. Por

ejemplo, puede darse el caso de letrados que formen parte de una negociación de un conflicto

que acabe en transacción. La clave está en que en la autocomposición los terceros no tienen

poder de decisión.

Heterocomposicion

Se trata de la resolución de una disputa mediante la intervención de un tercero que no es parte del

litigio en cuestión. Ese tercero no es una mera presencia en el proceso, sino que su decisión sobre

la resolución del mismo es vinculante para las partes.

La resolución tomada por el tercero no puede ser revocada ni admite recurso alguno. Son dos las

opciones del método heterocompositivo: el arbitraje y el proceso judicial.


El proceso

En este método el que se encarga de solventar el conflicto es también un tercero, aunque en este

caso con la autorización y la fuerza coercitiva del Estado; es decir, el juez. Su decisión con

respecto a la disputa tiene carácter irrevocable, al igual que la del laudo.

Institución jurídica destinada a la satisfacción de pretensiones por órganos del Estado creados

específicamente a tal efecto» (GUASP).

(Procedimiento Civil) Se entiende por proceso una serie de actos procesales que van desde la

demanda judicial hasta el fallo.

Su iniciación hace nacer entre los litigantes una relación jurídica particular: la relación procesal.

Los medios de impugnación dan lugar a un proceso nuevo, a excepción de la oposición.

Pr. Adm., (Procedimiento Civil) , (Procedimiento Penal) Dificultad de hecho o de derecho

sometida al examen de un juez o de un árbitro. V. Litigio.

Derecho Procesal

Según ANDRÉS DE LA OLIVA es el instrumento esencial de la jurisdicción o función

jurisdiccional del Estado, que consiste en una serie o sucesión de actos tendentes a la aplicación

o realización del Derecho en un caso concreto.

Con distinta configuración, el conjunto de actos que compone el proceso ha de preparar la

sentencia y requiere, por tanto, conocimiento de unos hechos y aplicación de unas normas

jurídicas. Desde otro punto de vista, el proceso contiene, de ordinario, actos de alegaciones sobre

hechos y sobre el derecho aplicable y actos de prueba, que hacen posible una resolución judicial

y se practican con vistas a ella.


Cabe distinguir, especialmente en el orden jurisdiccional civil, un proceso de declaración y un

proceso de ejecución. Por el primero se declara o simplemente se dice el Derecho en un caso

concreto, sin transformación de la realidad de las cosas. Mediante el segundo, se pretende que el

derecho ya declarado, o que consta suficientemente, se haga efectivo, con una modificación

material de la realidad. En el proceso decisivo, por ejemplo, se condena a Ticio a pagar a Cayo

una cantidad o se considera a Sempronio merecedor de una pena. Con el proceso de ejecución, se

pretende que haya un desplazamiento patrimonial efectivo de Proceso de declaración. Es aquel

en el que pretende que se dicte una sentencia en la que se establezca la certidumbre de las

relaciones jurídicas concretas que han sido objeto de debate y fija las consecuencias jurídicas que

se derivan de las mismas, según lo pedido.

4) clasificación de los procesos.

Singulares judiciales por su contenido contenciosos (existencia de conflicto.

Objeto: pretención) voluntarios (inexistencia de conflicto.

Objeto: petición extracontenciosa) por su finalidad de conocimiento (meramente declarativos)

(de condena determinativos) de ejecución (ejecución de sentencias) (juicios ejecutivos)

cautelares por su estructura ordinarios especiales plenarios rápidos sumarios (conocimiento

fragmentario) (conocimiento superficial) arbitrales universales.

El tercero nombrado por el estado


El tercero en conflicto. Mediación, conciliación y arbitraje.- La intervención de un tercero en

conflicto, con el fin de provocar un arreglo, aparece desde los albores de la humanidad y da lugar

a diferentes formas de solución.

Los autores se refieren, como antecedente lógico, al tercero en el contrato, que interviene para

acercar o, excepcionalmente, suplir la voluntad de las partes en el acuerdo que supone la

formación de aquel.

Comienza por mencionarse al nuncio o mensajero que trasmite la voluntad de una parte a la otra,

pues, como se sabe, una vez aceptada la voluntad de una parte a la otra, pues, como se sabe, una

vez aceptada una propuesta y comunicada la aceptación, queda concluido el acuerdo de

voluntades. Existe, también, la figura del mandatario, quien actúa representando válidamente la

voluntad de la parte que lo instituye (mandante) . o sea, que representa a una de las partes en la

celebración del contrato, así como en cualquiera de los demás actos jurídicos, salvo los

personalísimos. Y mediante la representación y por intermedio de un mandatario, se puede, en

principio, celebrar toda clase de contratos.

Principales instituciones jurídicas contenidas en materia de teoría

General del proceso

Teoría general del proceso puede considerarse como la base del Derecho procesal y estudia,

principalmente, las instituciones, principios y conceptos que les son comunes a todo tipo de

procesos. Aunque, en apariencia reciente, la teoría general del proceso estudia las diferentes

figuras procesales que se conformaron a partir del derecho romano, canónico y germánico.

Derecho procesal
El derecho procesal es el conjunto de normas que regulan el proceso judicial, es decir, que regula

los requisitos, el desarrollo y los efectos del proceso.

El derecho procesal es una rama del derecho público que incluye al conjunto de actos mediante

los que se constituye, desarrolla y determina la relación jurídica que se establece entre el

juzgador, las partes y las demás personas intervinientes. Dicha relación jurídica tiene como

finalidad dar solución al litigio planteado por las partes, a través de una decisión del juzgador

basada en los hechos afirmados y probados, y en el derecho aplicable. El objeto del derecho

procesal es el proceso judicial. El proceso judicial es a su vez una de las soluciones posibles para

dirimir conflictos con relevancia jurídica.

Cuando se produce una violación de los preceptos establecidos por la ley (cuando hay una

insatisfacción jurídica, una discordancia entre la ley y lo que sucede), debe buscarse un medio

para solucionar y cesar el conflicto. Son posibles al menos tres soluciones: la autotutela, la

autocomposición y el proceso mismo.

La autotutela es la acción directa y personal de quien se hace justicia por mano propia. En

general esta se ve limitada —y en algunos casos prohibida— por la ley. Entre los casos en que se

la admite está el derecho de huelga o la legítima defensa. La autotutela significa una solución

parcial en favor del interés privado de una parte.1

La autocomposición (también llamada sumisión o renuncia) es la renuncia total o parcial de

quien sufre el perjuicio, de su pretensión. Ejemplos de esto son la remisión de la deuda o la

transacción.1

El proceso, en el que las partes dirimen su controversia ante el tribunal —imparcial— y que las

partes quedan sometidas a su decisión


Definición del derecho procesal

“El derecho procesal puede definirse como la rama del derecho público que estudia el conjunto

de normas y principios que regulan la función jurisdiccional del Estado en todos sus aspectos y

que por tanto fijan el procedimiento que se ha de seguir para obtener la actuación del derecho

positivo en los casos concretos, y que determinan las personas que deben someterse a la

jurisdicción del Estado y los funcionarios encargados de ejercerla”.2

“El derecho procesal es un conjunto de normas jurídicas, parte integrante del ordenamiento

estatal que se caracteriza por servir para la aplicación del derecho objetivo por los órganos

jurisdiccionales al caso concreto”.3

El derecho procesal es el instrumento para hacer efectivo el cumplimiento del derecho material.

Este ayuda a lograr que se cumpla, aunque sea forzadamente, el precepto del derecho material

que se ha trasgredido.4

El Derecho Procesal es una rama de la ciencia del derecho que estudia las atribuciones,

competencia, funcionamiento y organización de los tribunales de justicia, además de las normas

de procedimiento que deben ser utilizadas por las personas en el planteamiento de sus

pretensiones y contra pretensiones ante los órganos jurisdiccionales.5

Naturaleza jurídica del derecho procesal


El proceso judicial es básicamente la exigencia constitucional para el desarrollo rogado de la

jurisdicción. El proceso sirve a la satisfacción de los intereses jurídicos socialmente relevantes,

siendo el medio constitucionalmente instituido para ello.

En función del momento al que nos estemos refiriendo, el proceso tendrá diferente significado:

El proceso como relación jurídica

El alemán Von Büllow concebía al proceso como una relación jurídica que se caracteriza por su

autonomía o independencia de la relación jurídica material que se deducía dentro del mismo.

Características de esta relación: Se trata de una relación jurídica compleja, ya que engloba todos

los derechos y deberes que se producen en las distintas fases del procedimiento. Es una relación

de Derecho público, que tiene su origen en una litis contestatio de naturaleza pública. Por tanto,

el proceso es la relación jurídica formada por derechos y deberes recíprocos entre el juez y las

partes, que se perfecciona a través de la litis contestatio, de la que surgen dos obligaciones

básicas: Por un lado, a que el órgano jurisdiccional asuma la tarea de decidir la contienda. Por

otro lado, a que las partes queden sometidas a la resolución dada por el juez. Se trata de

obligaciones puramente procesales, y para que éstas se produzcan, es necesario que se cumplan

determinados requisitos, denominados presupuestos procesales, que son los requisitos de

admisibilidad y condiciones previas a la tramitación de cualquier relación procesal. Las

aportaciones fundamentales de la doctrina de la relación jurídica son dos:

Nacimiento, con carácter autónomo, del Derecho procesal, que deja de ser un instrumento del

Derecho material para pasar a ser una ciencia autónoma. Por tanto, se está diferenciando entre la

relación jurídica material deducida en el proceso y la relación jurídica procesal.

Por primera vez se explica la naturaleza del proceso a través del Derecho público.
Pero esta teoría sufrió críticas; no se admitió que se fundamentase el proceso en la litis

contestatio, aunque tenga una naturaleza pública, ya que debe recurrirse a conceptos propios del

Derecho procesal. Por otro lado, se criticó su concepto de relación jurídica, ya que se

consideraba que no existe una relación entre el juez y las partes, sino que la relación existe; bien

entre las propias partes, o bien entre el juez y cada parte por separado. En España, la teoría fue

seguida por autores como Prieto Castro, Gómez Orbaneja, etc. Para éste, el proceso es una

relación jurídica o nexo entre dos sujetos que existe en virtud del Derecho objetivo, y que es

regulado por éste. El contenido de dicha relación será una serie de obligaciones y derechos

procesales.

El proceso como situación jurídica

Su artífice fue Goldschmidt, que critíca a la anterior teoría desde una triple vertiente: Los

presupuestos procesales no pueden ser la condición de existencia del proceso, ya que estos

presupuestos deben ser discutidos dentro del proceso en sí, que finalizará, si no concurren éstos,

con una sentencia absolutoria en la instancia. El contenido del proceso no lo constituyen

derechos y obligaciones; es verdad que el juez tiene la obligación de dictar sentencia, pero dicha

obligación no deriva de una relación jurídica procesal, sino de la obligación del Estado de

administrar la Justicia, y por tanto, nace del propio Derecho público. Asimismo, las partes no

tienen en puridad obligaciones procesales, ya que la sujeción del ciudadano al poder del Estado

es natural y no deriva de ninguna relación jurídica. A lo sumo, pueden existir cargas para las

partes, pero no obligaciones. La teoría de la relación jurídica es estática, y no aporta nada nuevo

al proceso, el cual se caracteriza por su dinamismo, ya que se desarrolla de acto en acto hasta

desembocar en la resolución dictada por el juez. Para Goldschmidt, situación jurídica es el estado

en el que se encuentra una persona, desde el punto de vista de la sentencia que espera, conforme
a las normas jurídicas. El proceso progresa por medio de los actos procesales, cuya meta será el

logro de una sentencia favorable a las pretensiones de las partes, y cada acto procesal crea una

situación en que las partes examinan cuáles son sus posibilidades de obtener esa sentencia

favorable. Cada una de estas situaciones es válida en tanto en cuanto es condición de la siguiente

y tiene como presupuesto la anterior; así, el proceso se define como un conjunto de situaciones

transitorias, que van transcurriendo hasta llegar a una situación definitiva, cual es la sentencia.

En el proceso, todos los derechos se encuentran en situación de espera, mientras no se produzca

la sentencia. Por eso, lo que caracteriza al proceso es la incertidumbre, tanto por parte del actor,

como por parte del demandado y también por parte del juez. Así, en el proceso no puede haber

derechos, sino expectativas de derechos; de la situación de incertidumbre solamente derivan

cargas y expectativas. En cuanto a las obligaciones, éstas no existen, propiamente, en el ámbito

procesal, sino que sólo hay cargas; la carga se diferencia de la obligación en que, mientras que

ésta es un imperativo nacido del interés de un tercero o del interés del Estado, la carga es un

imperativo del propio interés, de ahí que no haya sanción para quien decide no asumir una carga.

Desde el punto de vista de la teoría de la situación jurídica, el proceso puede definirse como el

fenómeno jurídicamente reglamentado que se desenvuelve de situación en situación,

produciendo determinadas cargas y expectativas, con el fin de obtener una decisión judicial.

El proceso como institución jurídica

Según Jaime Guasp, el proceso debe ser considerado como una institución jurídica. Este autor

desecha la teoría de la relación jurídica por considerar que, dentro del proceso existen varias

correlaciones de derechos y deberes, y por lo tanto no se produce una sola relación jurídica, sino

múltiples, que son susceptibles de ser reconducidas a la unidad a través de la idea de institución.

El proceso para Guasp se define como el conjunto de actividades relacionadas por el vínculo de
una idea común y objetiva, a la que están adheridas las diversas voluntades particulares de los

sujetos de los que procede aquella actividad. La institución procesal la configuran dos elementos

fundamentales:

Características del derecho procesal

Características derecho Procesal

Es de derecho público:

Porque el derecho procesal regula el proceso jurisdiccional en donde intervienen partes en pie de

igualdad frente a un órgano público, llamado a resolver una potestad pública para resolver el

conflicto.

Esto no se ve afectado por el hecho que el conflicto que se somete a decisión del órgano público,

sea privado, por ejemplo un conflicto civil.

Es autónomo:

Es una rama del derecho que tiene una configuración propia y que no pertenece por tanto a otras

ramas del ordenamiento jurídico, ciertamente, como todo el derecho, se relaciona con otras

ramas.

Esto corresponde al estado actual del desarrollo de esta rama, es una conquista, porque por

mucho tiempo el derecho procesal se consideró subordinado al derecho material. Esto se dio

mucho, por ejemplo, en materia civil, el derecho procesal era considerado derecho civil puesto

en movimiento. Esto se abandonó en el tiempo cuando se llegó a la conclusión de que el derecho

procesal era independiente del derecho material, esto se alcanzo particularmente a partir de la

definición de la Acción.
Fuentes del derecho procesal

El análisis de las fuentes del derecho (procesal) implica tener en cuenta el estudio de derecho

comparado de los distintos sistemas jurídicos, ya que estas fuentes pueden variar de acuerdo a

ellos. En el sistema de derecho continental europeo se pondera a la ley antes que otras fuentes

como la jurisprudencia o la costumbre (que no suelen ser consideradas fuentes formales),

mientras que en el sistema del common law estas últimas dos cobran mayor fuerza.

Las fuentes pueden ser formales, materiales o históricas. Así, una fuente formal es aquella a

partir de la cual se crean u originan normas jurídicas, que son admitidas como tales por el

derecho positivo en cuestión. Por lo tanto, las fuentes del derecho procesal son los

procedimientos a través de los cuales se da origen a normas jurídicas procesales, ya sea en forma

directa o indirecta (mediante una remisión a otra fuente), para la regulación del proceso

jurisdiccional mediante normas generales y abstractas, generales y concretas, individuales y

abstractas e individuales y concretas.

Clases del derecho procesal

Proceso civil: justicia a petición de parte

Por un lado, el proceso civil responde a una justicia a petición de parte, una justicia rogada, en la

que el tribunal, aunque no se limita a adoptar una mera actitud de espectador, absolutamente

pasiva, sí podemos afirmar que en cierta manera funciona a iniciativa de los litigantes. En

general, la justicia civil versa sobre cuestiones disponibles, por lo que las partes son las dueñas

del inicio, desarrollo y fin del proceso (no sucede lo mismo, lógicamente, en los asuntos no

disponibles que, por su naturaleza de orden público -por ejemplo, la incapacitación- tiene en

cuenta otras consideraciones).


- Proceso penal: justicia a instancia del propio tribunal, del Ministerio Fiscal o de parte

En cambio, el proceso penal se estructura de diferente manera, pues su carácter público, por la

relevancia del bien afectado, se constata desde el comienzo, pudiendo iniciarse la investigación

bien de oficio por el tribunal, bien a instancia del Ministerio Fiscal (que es público), además de a

instancia de parte, y tratándose en todo caso de una actividad oficial.

- Todo proceso persigue una declaración jurisdiccional

Pero, sea cual sea el ámbito procesal al que nos refiramos, todo proceso persigue una declaración

jurisdiccional, es decir, la aplicación de la ley al supuesto planteado. Toda parte que pone en

funcionamiento el mecanismo procesal aspira a la consecución de una resolución definitiva del

Tribunal que, con la fuerza coercitiva del Estado, ponga fin de una vez por todas al conflicto en

cuestión. En otras palabras, se desea la declaración conforme a derecho de la legitimidad de la

pretensión. Por ello, puede afirmarse que el proceso declarativo es la principal, si no la única,

manifestación o categoría procesal. En ese concepción se incluyen las diversas instancias

(motivadas por los sucesivos recursos, en su caso) de un proceso, que no constituyen procesos

diferentes, sino etapas o fases del mismo.

- Proceso declarativo civil: procesos meramente declarativos, de condena y constitutivos

Dentro del proceso declarativo civil se suelen distinguir procesos meramente declarativos (por

ejemplo, el demandante solicita que se declare su derecho a algo, sin pretender nada más), de

condena (siguiendo con el ejemplo anterior.

- Procesos ordinarios y procesos especiales


También, se habla de procesos ordinarios (dedicados a la sustanciación de la mayor parte de los

asuntos) y procesos especiales (en atención a la materia, que requiere una tramitación propia).

Cada cuerpo normativo (LEC, LECRIM...) suele regular dos o tres procesos declarativos

ordinarios (por los que se tramitan sus respectivas pretensiones, atendiendo generalmente al

volumen del asunto planteado o a la gravedad de la cuestión). Además suele haber diversos

procesos especiales, que surgen para atender a materias que necesitan una especial atención (por

ejemplo, la propiedad horizontal o los arrendamientos rústicos).

- Proceso de ejecución y proceso cautelar

Por otra parte, se habla de proceso de ejecución y de proceso cautelar. El primero versa sobre la

eficacia práctica de lo declarado, mientras que el segundo existe para asegurar dicha ejecución.

La ley procesal

Una ley procesal es la ley que regula los procedimientos legales, dentro de la rama del derecho

procesal. Este tipo de leyes regula los procedimientos mediante los cuales se pueden reclamar

ante los órganos jurisdiccionales pretensiones basadas en derecho material (derecho civil,

derecho penal, derecho mercantil, etc.)

Clasificación de la ley procesal

Clasificación de la ley procesal. La ley procesal se clasifica atendiendo a tres esquemas:

1. Por su aplicación. –forma en que son empleadas-

a. Imperativas: no pueden apartarse ni renunciarse por las partes que intervienen en el proceso.

b. Dispositivas: pueden ser evitadas por voluntad de las partes, eludiendo su aplicación.
2. Por la materia queregulan.

a. Formales. Regulan la forma en que se realizan los actos procesales y el procedimiento.

b. Materiales. Regulan determinadas figuras o instituciones procesales.

c. Orgánicas. Regulan la integración y organización de los órganos jurisdiccionales.

3. Por su fijación. Por la forma en que se aplican en el proceso.

a. Estáticas. Fijan la organización de los órganosjurisdiccionales

b. Dinámicas. Fijan la forma en que se impulsa el proceso.

Objeto de la interpretación de la ley.

El objeto es ajustar su contenido al modo en que el legislador la creó, deslindando su sentido y

alcances. Se presenta, dependiendo del órgano o autoridad que la creó, devarias maneras:

➢Interpretación autentica. Esta tipo de interpretación la realiza el mismo órgano o autoridad

creador de la ley. Su finalidad estriba en despejar la obscuridad, ambigüedad o deficiencia que

contiene la ley. Se le denomina autentica porque hay coincidencia entre el autor de la declaración

y el autor de la interpretación.

➢Interpretación judicial. La realizan los tribunales dejusticia cuando ejercen la función

jurisdiccional o cuando existe reiteración de cómo se entiende y aplica una ley para los usos y

practica del foro, lo que confiere, además la denominación de interpretación usual.


➢Interpretación doctrinaria. Esta interpretación la realizan los estudiosos del derecho y aparece

plasmada en las obras que escriben en las cuales examinan lo que es la norma y ladescriben en

contenido y espíritu.

Clasificación de la interpretación de la ley. Atendiendo a los efectos engendrados por la

interpretación de la ley, puede clasificarse como:

➢Extensiva. Se produce cuando las palabras de la ley no se han empleado adecuadamente, el

significado de las palabras alcanza más de lo deseado por el legislador.

➢Restrictiva. Se produce cuando, en un caso no previstopor la ley, se omite tomar en cuenta la

ley general y se aplica únicamente la especial.

➢Analógica. Se produce cuando, en un caso no previsto por la ley, son aprovechadas o aplicadas

otras leyes que tratan asuntos análogos o similares.

➢Derogatoria. Se causa cuando, no obstante existir una ley vigente aplicable al caso, se

interpreta como si estuviera derogada o abrogada, porincompatibilidad con otras, ocasionando

desacuerdo con la ley principal.

Interpretación de la ley procesal

La Teoría de la Interpretación de la Ley (Hermeneútica Jurídica) es la teoría de la determinación

del contenido de la ley. El objeto de la interpretación es la “Iex scripta”, las palabras dictadas por

el legislador. La finalidad de la interpretación es científica: hacer entender la ley, no crearla.


La interpretación es la indagación del verdadero sentido y alcance de la norma jurídica en

relación con el caso que por ella ha de ser reglado. Se trata de saber cómo, aplicando una norma

general a un hecho concreto, el órgano judicial obtiene la norma individual que le incumbe

establecer.

La Analogía

Analogía. (Del lat. analogia < gr. analogia, proporción, semejanza.) Aplicación a un caso no

previsto en la ley de una norma extraída de la misma ley (CPC, 1,II: analogía legis) o del

ordenamiento jurídico (CPC, 193:analogía iuris) [5].

Órganos jurisdiccionales

Son los entes que desarrollan la función de atender las reclamaciones dirigidas a la realización

del derecho; es decir, los entes en los que se plantean, desarrollan y deciden los procesos civiles.

En sentido genérico, se denominan también tribunales, aunque este nombre sirve para designar,

más específicamente, los órganos jurisdiccionales colegiados; cuando se trata de órganos

jurisdiccionales unipersonales, se denominan juzgados. Aquéllos están compuestos por más de

un juez que, en tal caso, se denomina magistrado; los juzgados son órganos jurisdiccionales

integrados por un solo juez. En todo caso, los órganos jurisdiccionales son sedentarios,

permanentes y solemnes. A efectos judiciales, el Estado se organiza territorialmente en

municipios, partidos, provincias y comunidades Autónomas. En la organización jurisdiccional

civil confluyen los criterios del ámbito territorial y de la índole y cuantía de los asuntos

planteados.

Naturaleza jurídica de los órganos jurisdiccionales


El órgano jurisdiccional (Poder Judicial) es una de las agencias del Sistema penal. Es la agencia

que formal y materialmente resuelve de manera definitiva a quiénes les corresponde Ia "etiqueta"

de "infractores penales¨

Características de los órgano jurisdiccionales .

Características

a) Publica: Toda vez que constituye una expresión de la soberanía del Estado, a quien

corresponde satisfacer el interés de la sociedad en la composición del conflicto.

A ello se debe agregar que, su organización y funcionamiento, está regulado por las normas de

derecho público.

b) Única: La función jurisdiccional que se desarrolla a lo largo del territorio nacional, es siempre

la misma, independientemente del órgano jurisdiccional que la ejercite del topo de proceso que

se sustancie, ya sea esta civil, penal, laboral, etc.; toda vez que la fuente de donde proviene y la

actividad que cumple es igual en toda las áreas.

c) Exclusiva: Esta característica tiene dos aspectos: una exclusividad interna, referida a que la

actividad jurisdiccional solo la pueden ejercer aquellos órganos expresamente autorizados por la

Constitución, y no así los particulares; y, por otro, una exclusividad externa, referida a que cada

Estado la aplica con prescindencia y exclusión de los otros.


d) Indelegable: Mediante esta característica, se quiere expresar que el Juez predeterminado por

la ley no puede excusarse o inhibirse de administrar justicia y delegar en otro el ejercicio de la

función jurisdiccional.

Los Órganos Jurisdiccionales

El termino Órgano Jurisdiccional, está referido a aquellos magistrados que cumplen función

jurisdiccional en sentido estricto; es decir, a aquellos que únicamente desempeñan las labores

propias de un juez, mas no comprende a aquellos que desempeñan otras labores como el nombrar

jueces, fiscalizar la actividad jurisdiccional, capacitar magistrados, etc.

En la actualidad, debido a que el marco constitucional ha otorgado función jurisdiccional no solo

a los magistrados del Poder Judicial, tenemos que la denominación “órgano jurisdiccional” se

refiere tanto a los magistrados del Poder Judicial como también a los del Tribunal

Constitucional, que es el máximo intérprete de la constitución, el cual únicamente se va a avocar

al conocimiento de aquellos temas que constituyan atentados en contra de la norma fundamental;

del Tribunal Militar, que se encarga de procesar y juzgar a aquellos militares o efectivos

policiales que hayan cometido delitos de función; o del Jurado Nacional de Elecciones, en tanto

desempeñen labor jurisdiccional en sentido amplio.

En materia penal, el Art. 16º del Código Procesal Penal establece que la potestad jurisdiccional

del Estado, es ejercida por: 1) La Sala Penal de la Corte Suprema; 2) Las salas penales de las
cortes superiores; 3) Los Juzgados Penales, constituidos en órganos colegiados o unipersonales,

según la competencia que le asigna la ley; 4) los juzgados de investigación preparatoria; 5) los

juzgados de paz letrados, con las excepciones previstas por la ley para los juzgados de paz.

Sistema de integración judicial o del órgano juridiccionales

El Organismo Judicial (OJ) es uno de los organismos del Estado, el cual ejerce el poder judicial

en la República de Guatemala y en ejercicio de la soberanía delegada por el pueblo, imparte

justicia conforme la Constitución Política de la República de Guatemala y los valores y normas

del ordenamiento jurídico del país.

El Organismo Judicial está organizado de acuerdo a la Ley del Organismo Judicial, en la cual

establece su división en dos grandes áreas que son: Área Jurisdiccional y Área Administrativa. El

órgano supremo es la Corte Suprema de Justicia. Su sede se encuentra en el Palacio de Justicia y

Torre de Tribunales en la Zona 1 de la Ciudad de Guatemala. El actual Presidente del Organismo

Judicial es el Dr. Néster Vásquez Pimentel.

El Organismo Judicial actualmente está conformado por alrededor 619 tribunales,

distribuyéndose de la siguiente manera: La Corte Suprema de Justicia, 30 salas de la Corte de

Apelaciones, 218 juzgados de Primera Instancia y 370 juzgados de Paz.1

El Organismo Judicial se divide en dos grandes áreas, las cuales son de acuerdo a sus funciones.

Las dos grandes áreas son las siguientes:

Área Administrativa.
La Organización del Organismo Judicial se adecua de acuerdo a lo establecido en la Constitución

Política de la República de Guatemala, la Ley del Organismo Judicial, Reglamento y Políticas

internas.

Organización de los tribunales

Juzgados y tribunales

El Libro I de la Ley Orgánica 6/1985 de 1 de julio del Poder Judicial, regula la extensión y

límites de la jurisdicción y de la planta y organización de los juzgados y tribunales.

La Ley 38/1988, de 28 de diciembre de Demarcación y de Planta Judicial desarrolla la materia.

Así, se establece que el ejercicio de la potestad jurisdiccional se atribuye a los siguientes

juzgados y Tribunales:

El sistema de instancias

Por instancia, en Derecho procesal, se entiende cada uno de los grados jurisdiccionales en que se

pueden conocer y resolver los diversos asuntos sometidos a los tribunales de justicia.

La mayoría de los sistemas judiciales se estructuran a un sistema de doble instancia.

Conjunto de actos procesales comprendidos a partir del ejercicio de una acción en juicio y la

contestación que se produzca, hasta dictarse sentencia definitiva.

Se considera asimismo instancia la impugnación que se hace respecto de un argumento jurídico.

Principios fundamentales de la organización judicial


La organización del poder judicial se apoya en unos principios que afectan a los miembros que lo

integran -jueces y magistrados- o a los órganos que forman propiamente el poder judicial -

juzgados y tribunales- Los principios que se refieren a los jueces y magistrados son los de

independencia, inamovilidad y responsabilidad, y se encuentran, asimismo, en el artículo 117-1.

Función pública de los órganos competentes del estado

En Diccionario Jurídico Consultor Magno Mabel Goldstein (2008), se describe la Función

Jurisdiccional como:

"Es el poder y deber del Estado político moderno, emanado de su soberanía para dirimir

mediante organismos adecuados, los conflictos de intereses que se susciten entre los particulares

y entre estos y el Estado con la finalidad de proteger el orden jurídico." (p. 292)

Diferencias entre los actos jurisdiccionales, legislativos y administrativos

La jurisdicción (del latín iurisdictio, «decir o declarar el derecho») es la potestad, derivada de la

soberanía del Estado, de aplicar el Derecho en el caso concreto, resolviendo de modo definitivo e

irrevocable una controversia, que es ejercida en forma exclusiva por los tribunales de justicia

integrados por jueces autónomos e independientes.

Uno de los principales rasgos de la potestad jurisdiccional es su carácter irrevocable y definitivo,

capaz de producir en la actuación del derecho lo que técnicamente se denomina cosa juzgada.

En sentido coloquial, la palabra "jurisdicción" es utilizada para designar el territorio (estado,

provincia, municipio, región, país, etc.) sobre el cual esta potestad es ejercida. Del …ver más…
En todo acto jurisdiccional estamos en presencia de un conflicto de intereses que amerita la

intervención judicial para mantener el derecho o la naturaleza del derecho controvertido.

Establecida la litis, ofrecidas las pruebas, la sentencia es la culminación de ese proceso.

Alfredo Rocco sostiene que la función jurisdiccional se distingue de la administrativa, por lo

siguiente:

• Mientras que en la actividad administrativa el estado persigue directamente la satisfacción de

sus intereses, en cuanto puede ser directamente la satisfacción de sus intereses, en cuanto puede

ser directamente obtenida.

• En la actividad judicial interviene el estado para satisfacer intereses ajenos, o también suyos,

que han quedado incumplidos y que no pueden ser directamente alcanzados.

• En la función jurisdiccional el estado persigue un fin indirecto o secundario, el de procurar la

satisfacción de los intereses individuales o colectivos.

En la administrativa, un fin que le es propio.

• La actividad jurisdiccional tiene como fin remover los obstáculos que existen para la

satisfacción de dichos intereses. No satisface directamente intereses concretos, pero tan solo

indirectamente.

La naturaleza jurídica de la jurisdicción conforme a la doctrina

La jurisdicción es una función estatal de satisfacción de pretensiones ante una controversia o

conflicto.

Para el Derecho constitucional y las Ciencias políticas, por largo tiempo ha sido uno de los

poderes del Estado, llamado Poder Judicial (de acuerdo a la doctrina de la separación de
poderes). Mientras que, para el Derecho procesal, constituye uno de los presupuestos procesales,

y uno de los más importantes.

División de la jurisdicción

División:

Debe aclararse que aunque se expongan diferentes clases de jurisdicción, ésta en realidad es una,

como una es la función jurisdiccional del Estado.

Por su Origen:

Eclesiástica aplicable únicamente a cuestiones relacionadas con el culto o ministros de la Iglesia

(ha desaparecido en la generalidad de los países); y Temporal llamada también secular, que

propiamente se refiere a la desempeñada por los órganos estatales, instituidos precisamente para

ese fin. La jurisdicción temporal a su vez admite una triple división: Judicial, administrativa y

militar.

Común y Especial o Privilegiada:

Corresponde a la Jurisdicción Secular, la exponen autores como Aguilera de Paz y Rives,

quienes manifiestan que “cuando la jurisdicción es ejercida en virtud de motivos de interés

general, arrancando su existencia de los principios fundamentales en que descansa la

administración de justicia y teniendo lugar su ejercicio independientemente de toda

consideración o razón especial o de privilegios, la jurisdicción así ejercida reviste el carácter de

común, puesto que se contrae a todos los asuntos justiciables comunes y se extiende a todos los

ciudadanos sin excepción alguna, viniendo a ser la que con toda amplitud corresponde de

derecho a los jueces y Tribunales establecidos para la administración de justicia en la generalidad


de los asuntos judiciales, y, por el contrario, la privilegiada es la limitada a ciertas causas y

personas, por razón especial o de privilegio.

Ordinaria y Extraordinaria:

No debe confundirse con la anterior, pues en ésta no se atiende a la consideración ya hecha, sino

a la mayor o menor extensión dada a la jurisdicción en relación con el carácter especial de las

circunstancias concurrentes en cada caso, o que determinan el carácter propio de los asuntos

judiciales, siendo, en tal concepto la jurisdicción “ordinaria” la que se da para todos los casos

generales y la “extraordinaria” aquella en que es atribuida la potestad de administrar justicia a

autoridades judiciales distintas de las ordinarias.

Acumulativa o Preventiva y Privativa: La acumulativa es la que se otorga a un juez para que a

prevención con el que fuere competente, pueda conocer de los asuntos de la competencia de éste.

La privativa es atribuida por la ley a un Juez o Tribunal para los conocimientos de determinado

asunto o de un género específico de ellos, con prohibición o exclusión de todos los demás

Clasificación de la jurisdicción por su aplicación en el proceso

la jurisdicción en el proceso guatemalteco

Clasificación de la jurisdicción

Definiciones de jurisdicción

Significa decir o declarar el derecho.

Doctrinariamente:
El Poder o Autoridad que tiene alguno para gobernar y poner en ejecución las leyes; y

especialmente, la potestad de que se hayan revestidos los jueces para administrar justicia, sea

para conocer de los asuntos civiles o criminales o así de unos como de otros, y decidirlos o

sentenciarlos con arreglo a la leyes.

La competencia procesal

La competencia es la atribución jurídica otorgada a ciertos y especiales órganos del Estado que

permiten asesorar bienes y derechos a la empresa para tener pretensiones procesales con

preferencia a los demás órganos de su clase. Ese órgano especial es llamado tribunal.

Definición

La competencia es la medida de la jurisdicción asignada a un órgano del Poder judicial, a efecto

de la determinación genérica de los procesos en que es llamado a conocer por razón de materia,

de cantidad y de lugar.

En todo aquello en que no ha sido atribuido, un juez, aunque sigue teniendo jurisdicción, es

incompetente.

Naturaleza de la competencia procesal

La naturaleza es la esencia, el contenido, el summum de una institución. Consecuentemente es

esa esencia la que la distingue de otras instituciones. La naturaleza esta en:la especialidad, la

jerarquía procesal y en la división del trabajo.


Definición de los sujetos procesales

Concepto.

- son todos aquellos que intervienen en el proceso penal de alguna u otra formacon excepción del

imputado y la parte civil, los otros sujetos procesales pertenecen alámbito del estado.

Clases o tipos de los sujetos procesales

Los sujetos procesales

Son las persona naturales o jurídicas que se constituyen en el proceso parapretender en el la

solución de un conflicto de intereses asumiendo derechosdeberes cargas y responsabilidades.

Clases de sujetos procesales

•Simples: es el sujeto procesal integrado por una persona o sujeto dederecho

•Multiple o plural: son los sijetos procesales integrados por variaspersonas o varios sujetos de

derecho ya sean activos o pasivos.

•Principales: son los sujetos procesales que se desempeñan en el procesopreferentemente su

participación personal e independiente.

•Accesorios: son los sujetos procesales que se desempeñan en el procesoen un papel de ayuda

coadyuvando con los sujetos principales.

•Originales: son los sujetos procesales que comparen al proceso encalidad de demandante y

demando
•Intervinientes: son los sujetos procesales que comparecen en el procesocon posterioridad a su

iniciación sin haber sido mencionados en lademanda u otra actuación.

Instituciones inherentes alas personas dentro del proceso

Es quien reclama y frente a quien se reclama la satisfacción de una pretensión. En todo proceso,

intervienen dos partes : una que pretende en nombre propio o en cuyo se pretende la actuación de

una norma legal, denominada actora, y otra frente a la cual esa conducta es exigida, llamada

demandada.

La presencia de esas dos partes en el proceso es una consecuencia del principio de contradicción,

de donde se deduce que en los llamados procesos voluntarios no podemos hablar de actor o

demandado, dado que las pretensiones son coincidentes. En estos procesos, el concepto de parte

debe ser reemplazado por el de "peticionarios", es decir, aquellas personas que en interés propio,

reclaman, ante un órgano judicial, la emisión de un pronunciamiento que constituya, integre o

acuerde eficacia a determinado estado o relación jurídica.

Litisconsorcios

Existe litisconsorcio cuando en un litigio una o ambas partes están compuestas por varios

sujetos.

Es un instituto que permite que quien es tercero al momento inicial del proceso se incorpore a

éste adquiriendo la calidad de parte otorgando el derecho de defensa en sentido amplio si

acredita determinado interés a los fines de que se le otorgue la participación de ley, estableciendo
que “declarada admisible la intervención del tercero, éste asume la calidad de parte con sus

derechos, obligaciones, cargas, facultades y deberes. Porque el propósito de la institución

consiste en brindar a aquél la protección judicial de un derecho o interés propio”

Clases de Intervención de Terceros; Espontánea o voluntaria; es facultativa de su propia libertad.

Adquiere las formas.

Adhesiva autónoma o litisconsorcial: Este tipo de intervención implica que el tercero que ingresa

al proceso lo hace asumiendo la calidad de parte y posee independencia de estrategia y actividad

procedimental respecto del sujeto con el cual conforma el litisconsorcio.

Adhesiva coadyuvante: este tercero al solicitar su intervención no lo hace en forma principal ni

en calidad de parte plena pero hace valer un interés porque puede verse perjudicado por el

dictado de una sentencia contraria a la parte que ayuda o coadyuva. Sus poderes y cargas se ven

supeditadas a la estrategia procesal de la parte a la cual coadyuva

Ad excludendum: es una intervención principal y autónoma mediante la cual el tercero opone

una pretensión en contra de ambas partes, pues sus intereses son contrarios. El caso típico se da

cuando las partes discuten su derecho posesorio sobre un determinado inmueble. El tercero

interviene interponiendo su derecho de propiedad que excluye en segundo plano la discusión

entre las partes para el momento posterior a la determinación de la pretensión del tercero

principal o ad exludendum. Se dictará un pronunciamiento único respecto de las tres relaciones.

Provocada o coactiva: se deriva de la citación que realiza el tribunal a este tercero a los fines de

que integre la relación procesal adquiriendo la calidad de parte. Esta citación puede ser
efectuada, conforme las legislaciones procesales, de oficio o a petición de parte, vinculando al

tercero como consecuencia de dicha citación a la relación procesal originaria. La sentencia que

se dicte lo vinculará con los efectos del caso juzgado.