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UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO

DERECHO CIVIL FAMILIA

PARCIAL DE PRIMER CORTE

EDITH YARIANI GALLARDO CHONA

DANNY ACOSTA PERALTA

ROSALBA DUARTE RUEDA

FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS

III SEMESTRE

DERECHO

2019-1
C 577 DE 2011

Magistrado Ponente: GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO

Con base al derecho de todos los colombianos de ejercer acción pública


de inconstitucionalidad (Artículos 241 y 242) un grupo de ciudadanos
deciden demandar las siguientes expresiones:

 Art. 113 del código civil el cual establece que “El matrimonio es un
contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen con el
fin de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente”.
 Art. 2º de la ley 294 de 1996: “La familia se constituye por vínculos
naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de
contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla”
 Artículo 2º de la ley 1361 de 2009: “La familia se constituye por vínculos
naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de
contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla”

Como fundamento de su demanda se expone la exclusión de las familias


conformada por parejas del mismo sexo y la violación de los derechos
consagrados en los artículos 1, 2, 4, 12, 13, 16, 42, 43 y 93 de la constitución
política los cuales incluyen aspectos tales como el respeto de la dignidad
humana, garantías del estado hacia el cumplimiento de los derechos de las
personas, supremacía constitucional, prohibición de tratos inhumanos y
degradantes, Igualdad y no discriminación, libre desarrollo de la
personalidad, protección de la familia, entre otros.

La sociedad avanza y los tipos de familia también evolucionan, por tal razón
el derecho no puede permanecer estático ante esta realidad social, la
prohibición o no reconocimiento de este tipo de familias conformada por
parejas del mismo sexo incurre en discriminación y una falta de protección
por parte del estado, entendiendo que todas las personas tienen los mismos
derechos y deberes sin importar su inclinación o sus preferencias sexuales,
de igual manera que esto no los hace personas de segunda o inferior
categoría a las heterosexuales. La unión libre entre personas del mismo sexo
también configura una familia ya que el concepto general de familia se
funda en el amor, el respeto, la solidaridad, unidad de vida o de destino que
liga íntimamente a sus integrantes más próximos.

Los demandantes argumentan que la decisión libre de un hombre y una


mujer de contraer matrimonio, en el artículo 42, no indica exclusión de la
elección de un hombre de unirse a otro hombre o de una mujer de hacer lo
mismo con otra mujer y si las decisiones deben ser libres como se indica en
el art. 42 de la Constitución, para que se materialice la institución jurídica del
matrimonio, entonces con base al principio de libertad no puede
condicionarse la voluntad de una persona a contraerlo exclusivamente con
otra del sexo opuesto, si no el estado estaría violando el derecho a la
libertad. Con el reconocimiento de las parejas del mismo sexo como un tipo
de familia, nace la necesidad de atender a la voluntad de las mismas de
conformar un proyecto de vida juntos, bajo una forma de unión más estable
que la unión marital de hecho, ya que esta no brinda las mismas garantías
que un matrimonio civil, lo cual es objeto de análisis en la sentencia
analizada.

Dentro de la sentencia también se hace alusión a que no debe


establecerse la procreación como una finalidad del matrimonio ya que las
parejas bien sean heterosexuales u homosexuales no están obligadas a
tener hijos, es un aspecto que está ligado a la intimidad, discreción y libertad
de elección de las mismas, por lo tanto la procreación no debe ser un
argumento para las personas que defienden el matrimonio heterosexual.

Mediante auto del doce (12) de enero de dos mil once (2011), el Magistrado
Sustanciador resolvió admitir las demandas, dispuso su fijación en lista y,
simultáneamente, corrió traslado al señor Procurador General de la Nación.
Una vez cumplidos los trámites previstos en el artículo 242 de la Constitución
Política la Corte Constitucional procedió a decidir acerca de las demandas
presentadas.

En primer lugar declaró exequible la expresión un hombre y una mujer


contenido el artículo 113 del código civil. Respecto a la demanda del
término “Procrear” la corte se declaró inhibida ante ineptitud sustantiva de
la demanda. También se declaró inhibida para pronunciarse a fondo
respecto a la expresión “hombre y mujer” en los textos demandados y
finalmente decide exhortar al congreso de la república para que antes de
una fecha determinada (20 de junio de 2013) legisle de manera sistemática
y organizada sobre los derechos de las parejas del mismo sexo, de no
hacerlo las parejas del mismo sexo podrán acudir ante notario o juez
competente a formalizar y solemnizar su vínculo contractual.

Los argumentos de la corte para declararse inhibida hacen referencia a que


las parejas del mismo sexo deben tener un trato igual a las parejas
heterosexuales al reconocerse que estas configuran una familia, no hacerlo
constituye como se dijo anteriormente un acto de discriminación. Por otro
lado se logra evidenciar con las participaciones de los intervinientes que la
gran mayoría solicitan el reconocimiento de los derechos de las parejas
homosexuales, cabe resaltar que la constitución política reconoce las
familias conformadas por vínculos tanto jurídicos como naturales y se ha
establecido que ambas tienen igualdad jurídica, además la constitución
política no prohíbe el matrimonio entre las personas del mismo sexo, entro
muchos otros aspectos tenidos en cuenta, la decisión de declararse inhibida
para pronunciarse a profundidad frente a la expresión “hombre y mujer” se
basa en que esta no es inconstitucional ya que no viola ningún derecho, por
lo tanto no excluye la posibilidad que puedan existir vínculos matrimoniales
entre personas del mismo sexo, por tal motivo la corte decide exhortar al
congreso a legislar respecto a esta controversia y así llenar las insuficiencias
actuales en este aspecto.

SU 214 2016

La sentencia C-577 de 2011 dio nacimiento a la posibilidad de que dos


personas del mismo sexo pudieran celebrar un contrato de matrimonio, en
cuanto planteo un término (2 años) para que el congreso legislara al
respecto, la SU 214 2016 está compuesta del ejercicio de diferentes acciones
de tutela instauradas por parte de varios ciudadanos y parejas las cuales
manifestaron que se les estaban violando los derechos de dignidad
humana, libre desarrollo de la personalidad, derecho a conformar una
familia y derecho a la igualdad, entre otros. Dichas demandas fueron
instauradas en contra de notarías y juzgados que en el ejercicio de sus
funciones negaron o concedieron el trámite a las solicitudes de matrimonio
civil presentadas por los accionantes, algunas argumentando que carecían
de competencia constitucional para autorizar el matrimonio civil o registro
de actas de matrimonio de personas del mismo sexo y otras porque el
congreso no había legislado al respecto, aun cuando el término establecido
por la corte constitucional en la sentencia C-577/2011 para que las parejas
del mismo sexo acudieran a la celebración del matrimonio ya se había
cumplido.
En esta sentencia de unificación la corte constitucional resolvió la
aprobación de manera definitiva de la celebración del matrimonio civil
entre parejas del mismo sexo; gracias a ello, hoy la condición de género no
hace parte del requisito de la esencia jurídica del matrimonio civil en
Colombia y se rige en la actualidad por la misma normativa del matrimonio
civil heterosexual produciendo los mismos efectos personales y patrimoniales
que los establecidos para este último vínculo jurídico, garantizando la
protección de los principios de dignidad humana, igualdad, derecho a
contraer una familia, libre desarrollo de la personalidad de esta minoría, que
merece una especial protección. Además la corte declaró que los
matrimonios civiles entre parejas del mismo sexo celebrados con
posterioridad al veinte (20) de junio de 2013, gozan de plena validez jurídica,
y adicionalmente se advierte que el fallo de esta sentencia tiene carácter
vinculante con efectos inter pares y se ordena la difusión del mismo a los
jueces, notarios públicos y registradores del estado civil del país.

Los argumentos que sustentaron este fallo son la evolución del concepto de
matrimonio, la sexualidad y procreación como fines y no elementos
esenciales del matrimonio, derecho comparado y la aprobación en diversos
países, protección de los derechos de las parejas del mismo sexo, defensa
del principio de dignidad humana, libertad individual, igualdad y
autonomía, entre otros.

Conclusión

A manera de conclusión personal consideramos que el reconocimiento de


la conformación de familia y matrimonio de las parejas del mismo sexo
constituye un avance para superar la discriminación y desigualdad a la que
se ha enfrentado esta parte de la población, el estado no puede
desconocer la evolución del concepto y la realidad de los tipos de familia
en la actualidad, el reconocimiento de esta como núcleo fundamental de
nuestra sociedad conlleva a la una gran responsabilidad de velar por la
protección de la misma en cada una de sus formas. El respeto por la
dignidad humana, igualdad, así como importancia que toma el derecho al
libre desarrollo de la personalidad, no permite lugar a ciudadanos de
segunda categoría y esto debe guiarnos en la búsqueda de una sociedad
más incluyente que supere los prejuicios forjados desde la antigüedad que
fomentan la discriminación hacia las personas homosexuales.