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Corte Penal

Internacional
Manual para la Ratificación
e Implementación del
Estatuto de Roma
Un Proyecto Conjunto de

Rights and Democracy


International Centre for Human Rights The International Centre
and Demcratic Development
for Criminal Law Reform
1001 de Maisonneuve Blvd. East, Suite and Criminal Justice Policy
11000
Montréal, Québec, Canada 1822 East Mall, Vancouver,
H2L 4P9 British Columbia, Canada
Tel: (514) 283-6073 / Fax: (514) 283-3793 V6T 1Z1
Email: ichrdd@ichrdd.ca Tel: (604) 822-9875 / Fax: (604) 822-9317
http://www.ichrdd.ca Email: prefont@law.ubc.ca
http://www.icclr.law.ubc.ca

Traducción al español y notas para la región de América Latina por:


Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas
para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente (ILANUD)

3er Piso, Edificio OIJ, San José, Costa Rica


Tel: (506) 257-5826 / Fax: (506)
email: ilanud@micron.ilanud.or.cr / http://www.ilanud.or.cr
El Centro Internacional para la Reforma de la Ley Penal y la Política de Justicia Penal (ICCLR) tiene
su sede en Vancouver, Canadá, y fue fundado en 1991. El ICCLR realiza investigaciones y análisis políticos,
lleva a cabo el desarrollo de y brinda programas de asistencia técnica, brindando información publica y
servicios de consulta relacionados al campo de la ley penal internacional, la política de justicia penal y la
prevención del delito. Dentro de su papel como Instituto afiliado a las Naciones Unidas, el Centro participa en
las reuniones anuales de la Comisión de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y la Justicia Penal, y
en la reunión con todos los instituto de las Naciones Unidas de la red del Programa para la Prevención del
Delito y Justicia Penal. El Centro ha también establecido muchas relaciones de cooperación funcional con
otros órganos, institutos y asociaciones internacionales.

Rights and Democracy (nueva versión abreviada para el Centro Internacional para los Derechos
Humanos y el Desarrollo Democrático (ICHRDD) es un instituto canadiense con mandato internacional,
creado por ley en 1988. Trabaja con grupos civiles y gubernamentales en Canadá y en el extranjero con el fin
de promover los derechos humanos y la democracia. El instituto brinda apoyo financiero, político y técnico a
muchos grupos de derechos humanos, grupos de personas indígenas y movimientos democráticos alrededor
del mundo. El Instituto busca cambiar las políticas de las instituciones nacionales e internacionales, y ayuda a
fortalecer a sus similares para que puedan hacer lo mismo. Apoya a las organizaciones no gubernamentales
para que éstas puedan tener un mayor acceso a las instituciones multilaterales y trabaja por los mecanismos de
derechos humanos de las mujeres y por el desarrollo democrático. El Instituto busca aumentar la
sensibilización pública tanto en Canadá como en el extranjero, en aspectos como las violaciones a los
derechos humanos, publicaciones conjuntas, investigaciones, conferencias, misiones de investigación, así
como eventos públicos.

El Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del
Delincuente (ILANUD) tiene su sede en San José de Costa Rica y su mandato cubre los países de América
Latina y el Caribe. Fue establecido mediante acuerdo suscrito entre las Naciones Unidas y el Gobierno de
Costa Rica el 11 de junio de 1975, en cumplimiento de las resoluciones 731-F (XXVII) y 1584(L) del
Consejo Económico y Social. El acuerdo de creación establece que El objetivo principal del Instituto es
colaborar con los gobiernos en el desarrollo económico y social equilibrado de los países latinoamericanos,
mediante la formulación e incorporación en los programas nacionales de desarrollo de políticas e
instrumentos de acción adecuados en el campo de la prevención del delito y la justicia penal. Para lograr su
objetivo el Instituto realiza proyectos que comprenden actividades de investigación, documentación e
información, capacitación, y asistencia técnica.
Corte Penal Internacional

Manual para la Ratificación


e Implementación del
Estatuto de Roma

Nos complace compartir esta información e instamos el uso de este documento para
propósitos académicos y de capacitación. Agradecemos que todos los créditos sean
reconocidos al utilizar la información contenida en el documento en todo o en parte. La
reproducción comercial de este documento está prohibida.

Vancouver, mayo del 2000

Este manual fue traducido del inglés al español por el ILANUD, en San José,
Costa Rica, en febrero del 2001.
Reconocimientos

RECONOCIMIENTOS
Este manual fue realizado por un equipo de investigadores y escritores del International
Centre for Criminal Law Reform and Justice Policy (ICCLR, Centro internacional para la
reforma legal y política de justicia) en Vancouver, y Rights and Democracy (nueva versión
del International Centre for Human Rights and Democratic Development (ICHRDD,
Centro internacional de derechos humanos y desarrollo democrático) en Montreal. Los
colaboradores, en particular, fueron Daniel Préfontaine, Director Ejecutivo del ICCLR,
Warren Allmand, Presidente del ICHRDD, Joanne Lee, asociada al ICCLR, Alexandre
Morin, investigador en el ICHRDD, y Monique Trépanier, coordinadora del programa en el
ICCLR. Otros valiosos colaboradores fueron Valerie Oosterveld del Departamento de
Relaciones Exteriores y Comercio Internacional de Canada (DFAIT), Christian
Champigny, Asistente de Investigación del ICHRDD, y Bill Hartzog, consultor
independiente. La International Criminal Defence Attorneys Association (ICDAA,
Asociación de Defensores Penales Internacionales), brindó apoyo en la asistencia del
abogado defensor.

ICCLR e ICHRDD desean expresar su agradecimiento al gobierno de Canadá por el apoyo


financiero a este proyecto, brindado por medio del Departamento de Relaciones Exteriores
y Comercio Internacional. El Departamento de Justicia de Canadá también financió la
investigación.

Durante el desarrollo de este Manual para la Ratificación y la Implementación del Estatuto


de Roma, los colaboradores tomaron en cuenta los puntos de vista y la información
brindada por los siguientes expertos que participaron en reuniones de tele conferencia,
ofrecieron retroalimentación y/o estuvieron presentes en la Reunión de Revisión del
Manual de la CPI, llevado a cabo en Nueva York, en marzo del 2000 durante las reuniones
del Comité Preparatorio para una Corte Penal Internacional:

Srta. Barbara Bedont, Caucus de Mujeres por una Justicia de Género


Sr. Bruce Broomhall, Coordinador Superior, Comité de Abogados por los Derechos
Humanos
Prof. Peter Burns, Facultad de Derecho, Universidad de British Columbia
Sr. David Donat-Cattin, Oficial del Programa, Parlamentarios por una Acción Global
Col. Kim Carter, Director de Prosecuciones Militares, Departamento de Defensa Nacional
de Canadá.
Ms. Mariacarmen Colitti. Consejera Legal, No Peace Without Justice
Srta. Patricia Dunberry, Departamento de Justicia de Canadá, Sección de Política de Ley
Penal
Sr. Juez Hakan Friman. Juez Asociado de Apelación, Ministerio de Justicia de Suecia
Srta. Élise Groulz, Asociación de Defensores Penales Internacionales
Sr. Christopher Hall, Amnistía Internacional
Sr. Alan Kessel, Relaciones Exteriores y Comercio Internacional de Canadá
Prof. Flavia Lattanzi, Universita degli Studi di Teramo, Italia

i
Reconocimientos

Sr. Sivu Maqungo, Consejero Principal de Derecho Estatal, Ministerio de Relaciones


Exteriores, Sudáfrica
Prof. Daniel D. Ntanda Nsereko. Universidad de Botswana, Gaborone, Botswana
Sr. Donald K. Pigaroff, Consejo Superior, Departamento de Justicia, Canadá
Srta. Gaile Ann Ramoutar, Misión Permanente de las Naciones Unidas en Trinidad y
Tobago
Sr. Darryl Robinson, Relaciones Exteriores y Comercio Internacional de Canadá
Srta. Indira Rosenthal, Human Rights Watch
Sr. Yvan Roy, Departamento de Justicia de Canadá
Prof. William A. Schabas, Universidad Nacional de Irlanda, Galway
Srta. Jennifer Schense, Coalición por una Corte Penal Internacional
Sr. Lars van Troost, Amnistía Internacional
Sr. Víctor Tchatchouwo, Misión Permanente de las Naciones Unidas en Camerún
Sr. Steffen Wirth, candidato a Doctorado, Alemania
Sr. Pierre Roger Zemele, Club Internacional de Investigación para la Paz

La presente versión del manual fue preparada por ILANUD (Instituto Latinoamericano de
las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente y
terminado el 1º de marzo del 2001. La traducción completa del inglés al español fue
realizada por Cynthia Chamberlain. La supervisión técnico-jurídica y las notas al pie fueron
realizadas por Eduardo Andrés Bertoni1. También contribuyeron para su versión final para
países latinoamericanos, Hugo Relva, de Amnistía Internacional, Argentina, y Rodrigo
Jiménez, del ILANUD, Costa Rica.

El análisis y las recomendaciones de este Manual no representan necesariamente los puntos


de vista de estos individuos o sus organizaciones.

1
La versión original del Manual no contaba con las notas al pie de página que se presentan en esta versión en
español. Su incorporación tiene el único objeto de actualizar algunas cuestiones e incorporar breves
referencias que pueden ser útiles para los países de América Latina. No se ha pretendido pues, hacer una
ampliación acabada del Manual

ii
Prólogo

PROLOGO
El Siglo XX fue testigo de una letanía de deshumanización y de la ilicitud como burla de la
noción de un orden global. En este momento, al comenzar el Siglo XXI, las medidas claves
para aplicar la ley y proteger los derechos humanos alrededor del mundo están al alcance de
todos. Lo que se necesita ahora es la voluntad política para avanzar, ratificar e implementar
las previsiones del Estatuto de Roma por una Corte Penal Internacional, como paso
histórico en la batalla contra la impunidad disfrutada por tanto tiempo por los perpetradores
de tan brutales crímenes. Este Manual busca ofrecer apoyo a esta voluntad, ofreciendo
consejos prácticos a los gobiernos y legisladores sobre cómo alcanzar estos objetivos.

El éxito político de la Conferencia de Roma en julio de 1998 fue solo una victoria parcial;
la corte permanente solo se establecerá cuando por lo menos 60 estados hayan ratificado el
Estatuto de Roma. Se requiere una movilización internacional que asista la ratificación y la
implementación del Estatuto por el mayor número de países posibles, lo más pronto
posible. Cualquier demora podría significar una pérdida de impulso que privaría a la
comunidad internacional de una instrumento fundamental para la defensa de los derechos
humanos y para perseguir y acusar a aquellos responsables por los crímenes más atroces
según el derecho internacional – genocidio, crímenes en contra de la humanidad y crímenes
de guerra.

La indiferencia ante la ratificación de una Corte Penal Internacional enviaría un mensaje


negativo a la comunidad internacional, precisamente en el momento apto para capitalizar
los éxitos y el progreso logrado en esta dirección hasta el momento. Asimismo, cuanto más
tiempo tome para que el Estatuto de la CPI entre en vigor, más ímpetu tendrá cualquier
campaña negativa contra la Corte.

Por esto debemos construir basándonos en el entusiasmo e impulso generados en la


Conferencia de Roma y las recientes reuniones de la Comisión Preparatoria. – y confiamos
en que la publicación de este Manual contribuirá al rápido establecimiento de este tribunal
esencial y a la consolidación de un Estado de Derecho a nivel internacional.

Daniel C. Préfontain, QC; Warren Allmand


International Centre for Criminal Law Rights and Democracy International
Reform and Criminal Justice Policy and Centre for Human Rights and Democratic
Democratic Development Development

iii
Resumen Ejecutivo

RESUMEN EJECUTIVO

1. INTRODUCCIÓN
1.1 Aspectos Generales de la Corte Penal Internacional

Esta sección del Manual prevé una introducción a las características principales de la
planteada Corte Penal Internacional (CPI). Describe cómo el Estatuto de esta Corte fue
finalizado en Roma, en julio de 1998 (Estatuto de Roma), representando la culminación
de 50 años de trabajo para crear una institución permanente para enjuiciar a aquéllos
acusados de los crímenes más serios de relevancia para la comunidad internacional en
su conjunto. El Estatuto entrará en vigor en el primer día del mes posterior al 60º día
siguiente a la fecha de deposito del 60º instrumento de ratificación.

Esta sección explica como la CPI será complementaria a las jurisdicciones nacionales y
como tiene el potencial para impedir y castigar el genocidio, los crímenes de lesa
humanidad, los crímenes de guerra y la agresión. Sin embargo, la CPI solo ejercerá su
jurisdicción sobre el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de
guerra que hayan sido cometidos después de la entrada en vigencia del Estatuto, y la
Corte solo tendrá jurisdicción sobre el crimen de agresión cuando una definición
adecuada sea elaborada por los Estados Partes.

La Corte estará dirigida por una Asamblea de los Estados Partes, representada por
todos los Estados Partes. Además, cualquier Estado que haya firmado el Estatuto de
Roma o el Acta Final de la Conferencia de Roma podrá contar con un status de
observador en la Asamblea. Los Estados que no hayan firmado el Acta Final y que no
hayan firmado el Estatuto de Roma deberán tomar en cuenta que el Estatuto de Roma
estará abierto para firmas hasta el 31 de Diciembre del 2000. Después de esta fecha,
tales Estados no podrán participar en la Asamblea de Estados partes a no ser que firmen
y/o ratifiquen el Estatuto en el ínterin.

La Asamblea de los Estados Partes elegirá a los magistrados, el fiscal, y a los fiscales
adjuntos y será responsable de su separación del cargo por faltas graves de conducta o
incumplimiento de sus deberes. El proceso de selección para los jueces y el resto del
personal de la CPI asegurará que los sistemas legales principales del mundo, así como
las principales zonas geográficas del mundo, sean equitativamente representadas.
Adicionalmente, la Corte tendrá una representación equiparada de magistrados y
magistradas, y se tomará en cuenta la necesidad de contar con personas con suficiente
experiencia.

La sección de aspectos generales posteriormente describe cómo la investigación se


inicia por el Fiscal, y cómo un caso es procedente para juicio. Enfatiza algunas de las
características especiales de la Corte, como la potestad de procesar los casos de

iv
Resumen Ejecutivo

violencia sexual por motivos de género, y las disposiciones especiales para la


protección de las víctimas. La Corte también protegerá los derechos de las personas
acusadas, de acuerdo a los estándares internacionales del debido proceso. Llevará a
cabo juicios justos y públicos, tomando en cuenta las garantías procesales ya
generalizadas, como el derecho a una segunda instancia y el derecho a no ser acusado
dos veces por el mismo crimen.

1.2 Propósito y Uso del Manual

El Manual ha sido desarrollado para asistir a los Estados que tengan interés de ratificar
e implementar el Estatuto de Roma. La CPI se apoyará en la cooperación y la asistencia
de los Estados Partes, para así lograr su objetivo, por lo que los Estados Partes deben
asegurarse de poder brindar esta asistencia. Las distintas secciones del Manual recalcan
las obligaciones de los Estados Partes con el Estatuto, y las características del Estatuto
que podrían afectar las medidas de los Estados hacia la ratificación e implementación.
Se reconoce que los puntos de vista y las declaraciones contenidas en el Manual no
pretenden ser la última palabra de todos los requerimientos del Estatuto de Roma para
su implementación por parte de los Estados.

2. ASPECTOS GENERALES DE LA IMPLEMENTACION


Esta sección discute los siguientes puntos:
• por qué podría ser necesaria la adopción de una legislación nacional y de medidas
procesales de implementación;
• posibilidad de ratificar antes de cambiar las leyes nacionales;
• la diferencia entre los Estados monístas y dualistas y sus medidas hacia la
ratificación y la implementación del Estatuto;
• si es más apropiado crear solamente una ley de implementación o si se deben crear
varias;
• asuntos federales;
• compatibilidad con los distintos sistemas legales; y
• cómo lidiar con un posible problema constitucional

3. ASPECTOS ESPECÍFICOS DE LA IMPLEMENTACIÓN


Esta sección detalla las obligaciones de los Estados Partes según el Estatuto de Roma,
con respecto a las investigaciones y enjuiciamientos penales de la CPI. Además sugiere
medidas prácticas para implementar estas obligaciones y para asistir a la Corte de otras
maneras.

Las principales obligaciones a ser implementadas están descritas en:

3.1 Protección de los privilegios e inmunidades del personal de la Corte;

v
Resumen Ejecutivo

3.2 Tipificación de delitos contra la administración de justicia de la CPI;

3.5. & 3.6 Ejecución de las peticiones de arresto y entrega de personas a la CPI;

3.9 Recolección y conservación de prueba para la CPI;

3.12 Ejecución de las órdenes de multas, decomisos y reparaciones;

La Sección 3.12 describe como los Estados deben de proteger la información que afecte
su seguridad nacional cuando estén brindando asistencia a la Corte, de acuerdo al
artículo 72 del Estatuto.

Los siguientes asuntos se discuten también en esta sección del Manual:

3.3 Procedimientos en los cuales la CPI y un Estado parte desean investigar un mismo
caso;

3.4 Disposiciones importantes en el Estatuto relacionadas con la cooperación estatal,


tales como:
• obligación de cooperar plenamente;
• posponer la ejecución de solicitudes;
• gastos de ejecución de los solicitudes;
• designar un “canal apropiado” para recibir los requerimientos;
• garantizar la confidencialidad de los requerimientos; y
• disposiciones para reformas futuras

3.7 Posibles controversias constitucionales relacionados con la entrega de una persona a


la CPI, tales como:
• la ausencia de inmunidad de los jefes de Estado;
• la no aplicabilidad de limitaciones a los enumerados en el Estatuto;
• entrega de nacionales a la CPI;
• cadena perpetua; y
• el derecho a ser condenado por un jurado

3.8. Permitir que los sospechosos sean transferidos por el territorio de un Estado rumbo
a la CPI;

3.11 Protección de la información de terceras partes, y

3.13 La opción de los Estados de hacer cumplir las sentencias de prisión, incluyendo la
revisión por parte de la Corte para la reducción de condenas y otros asuntos pertinentes
a la aceptación de personas condenadas.

vi
Resumen Ejecutivo

4. COMPLEMENTARIEDAD DE LA JURISDICCIÓN DE LA CPI


Esta sección está dirigida a las implicaciones prácticas del principio de
complementariedad del Estatuto, el cual garantiza a los Estados competencia prioritaria
sobre la CPI para perseguir los crímenes comprendidos dentro de la jurisdicción de la
Corte. Describe las cuidadosas disposiciones del Estatuto sobre el ne bis in idem, que
aseguran que una persona no sea enjuiciada por la CPI por cualquier conducta que sea
objeto de delitos por los cuales la persona ha sido ya condenada o absuelta por la Corte
o por cualquier otro tribunal. La única excepción está en el artículo 20, cuando el
proceso en otro tribunal “obedeciera al propósito de sustraer al acusado de su
responsabilidad penal por crímenes de la competencia de la Corte”, o “no hubiese sido
llevado a cabo en forma independiente o imparcial de conformidad con las debidas
garantías procesales reconocidas por el derecho internacional o lo hubiere sido de
alguna manera que, en las circunstancias del caso, fuere incompatible con la intención
de someter a la persona a la acción de la justicia”.

Esta sección luego discute como los Estados podrían necesitar que se revisen los
siguientes aspectos, para asegurar la efectiva prosecución de los crímenes dentro de la
jurisdicción de la Corte: definiciones de crímenes, fundamentos para la defensa,
responsabilidad criminal y ofensas incoadas, responsabilidad de superiores, y reglas
procesales y de prueba en los procesos de justicia penal nacional.

5. RELACION DE LA CORTE Y LOS ESTADOS


5.1 Obligaciones y Derechos Generales de los Estados Partes

Esta sección es una guía en:


• requisitos para el tratado del Estatuto de Roma;
• financiamiento de la Corte;
• autorización para que la sede de la CPI esté en el territorio de un Estado;
• nominación de personal, tales como los magistrados de la Corte; y
• algunos otros derechos de los Estados Partes, como aquellos que se refieren a
las investigaciones;

5.2 Mirando hacia el Futuro

La última sección del Manual se concentra en:

• la Asamblea de los Estados partes;


• la influencia potencial de las Reglas de Procedimiento y Prueba y los Elementos
del Crimen (actualmente los redacta la Comisión Preparatoria2);
• la posibilidad de reformar el Estatuto

2
Al momento de la traducción ya están concluidos.

vii
Resumen Ejecutivo

• el crimen de agresión (el cual aún no ha sido definido por el Estatuto); y


• asistencia del abogado defensor.

viii
Tabla de Contenidos

TABLA DE CONTENIDOS

RECONOCIMIENTOS i

PROLOGO iii

RESUMEN EJECUTIVO v

1. INTRODUCCION 1
1.1 ASPECTOS GENERALES DE LA CPI 1
Cómo funcionará la CPI 2
Inicio de una investigación 4
Cómo se eleva un caso a juicio 7
1.2 PROPOSITO Y USO DEL MANUAL 9

2. ASPECTOS GENERALES DE LA IMPLEMENTACION 11


2.1 LA RATIFICACION CONTRA LA IMPLEMENTACION PRIMERO 12
2.2 ACERCAMIENTOS HACIA LA IMPLEMENTACION 13
2.3 INTRODUCCION DE NUEVOS PROCEDIMIENTOS 16
2.4 ASUNTOS FEDERALES 16
2.5 COMPATIBILIDAD ENTRE LOS DISTINTOS SISTEMAS LEGALES 16

3. ASUNTOS ESPECIFICOS DE LA IMPLEMENTACION 17


3.1 PRIVILEGIOS E INMUNIDADES DEL PERSONAL DE LA CPI 18
3.2 OFENSAS CONTRA LA ADMINISTRACION DE JUSTICIA DE LA CPI 19
3.3 PROCEDIMIENTOS EN QUE TANTO LA CPI COMO UN ESTADO PARTE 24
TIENEN INTERES DE INVESTIGAR
3.4 DISPOSICIONES IMPORTANTES DEL ESTATUTO RELACIONADAS CON LA 28
COOPERACION DE LOS ESTADOS
Requerimientos de cooperación y asistencia 30
Prórroga de la ejecución de requerimientos 34
Gastos de la ejecución de requerimientos 35
Establecimiento de un canal apropiado para recibir los requerimientos 36
Protección de la confidencialidad de las solicitudes 38
Disposiciones para enmiendas posteriores 39
3.5 EJECUCION DE UNA SOLICITUD DE LA CPI PARA DETENER A UNA 40
PERSONA
Aspectos generales de los procedimientos de arresto 40
Emisión y ejecución de las órdenes de arresto 41
Derechos de la persona 46
Audiencia ante una autoridad judicial competente 49
Libertad Provisional 51
Emisión de citaciones 52
3.6 ENTREGA DE UNA PERSONA A LA CPI 53

ix
Tabla de Contenidos

“Carácter específico” de la CPI 53


Prórroga de solicitudes de entrega y el ne bis in idem 54
Solicitudes concurrentes 58
Conflictos con otras obligaciones internacionales 60
3.7 POSIBLES CUESTIONES CONSTITUCIONALES RELACIONADAS A LA 62
ENTREGA 64
Ausencia de inmunidad para los Jefes de Estado 65
No-prescripción 67
La entrega de nacionales de un Estado 68
La condena de cadena perpetua 70
El derecho a ser juzgado por un jurado 72
3.8 PERMITIR EL TRANSITO DE LOS SOSPECHOSOS POR EL TERRITORIO 73
NACIONAL HACIA LA CPI
3.9 RECOLECCION Y CONSERVACION DE PRUEBA 74
Admisibilidad de prueba ante la CPI 74
Solicitudes de asistencia para la prueba 77
Prueba testimonial y otra prueba relacionada con personas determinadas 79
Objetos de prueba 86
3.10 PROTECCION DE LA INFORMACION DE SEGURIDAD NACIONAL 89
3.11 PROTECCION DE LA INFORMACION DE TERCERAS PERSONAS 90
3.12 EJECUCION DE MULTAS, DECOMISOS Y REPARACIONES 90
3.13 EJECUCION DE LAS CONDENAS DE PRISIÓN 93
Aceptación de personas condenadas 93
Condenas de prisión 94
Revisión por parte de la Corte para reducir condenas 96

4. COMPLEMENTARIEDAD DE LA COMPETENCIA DE LA CPI 97


4.1 EL PRINCIPIO DE COMPLEMENTARIEDAD DE LA CPI 97
Excepciones al principio 97
Ne bis in idem 99
4.2 LA COMPETENCIA DE LA CPI 101
4.3 CRIMENES ENUMERADOS EN EL ESTATUTO 102
Genocidio 102
Crímenes de lesa humanidad 104
Crímenes de guerra 107
4.4 CIRCUNSTANCIAS EXIMENTES DE RESPONSABILIDAD PENAL 111
La excepción de órdenes superiores 111
4.5 RESPONSABILIDAD PENAL INDIVIDUAL Y OFENSAS INCOADAS DEL 113
ESTATUTO
4.6 RESPONSABILIDAD DE LOS JEFES Y OTROS SUPERIORES 115
4.7 REGLAS DE PRUEBA Y LOS PROCESOS DE JUSTICIA PENAL NACIONALES 117
4.8 TRIBUNALES MILITARES 118

5. RELACIONES DE LA CPI Y LOS ESTADOS 120

x
Tabla de Contenidos

5.1 OBLIGACIONES Y DERECHOS GENERALES DE LOS ESTADOS PARTES 120


Requisitos del tratado 120
Financiamiento de la Corte 122
La sede de la CPI en el territorio de un Estado 124
Nominación de magistrados y personal para la Corte 124
Otros derechos de los Estados partes 126
5.2 MIRANDO HACIA EL FUTURO 127
Asamblea de Estados Partes 127
Elementos de los crímenes 129
Reglas de procedimiento y prueba 129
Revisión del Estatuto 130
Crimen de agresión 133
Asistencia del Abogado defensor 134

6. BIBLIOGRAFIA Y ANEXOS SELECCIONADOS 138


6.1 DOCUMENTOS Y TRATADOS INTERNACIONALES 138
6.2 LEGISLACION INTERNACIONAL PARA LA IMPLEMENTACION DE LA 139
CORTE 139
6.3 JURISPRUDENCIA 139
6.4 LIBROS 139
6.5 ARTICULOS 141

ANEXO I – LA SOLUCION FRANCESA A LOS PROBLEMAS CONSTITUCIONALES 142

ANEXO II – INSTRUMENTOS INTERNACIONALES QUE PENALIZAN LOS 144


CRÍMENES DE GUERRA

ANEXO III – CASOS RELACIONADOS CON LA RESPONSABILIDAD DE LOS 146


SUPERIORES

xi
Tabla de Contenidos

xii
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

1. INTRODUCCION

1.1 Aspectos Generales de la CPI

La realización, en julio de 1998, de un Estatuto para una Corte Penal Internacional


Permanente (CPI), con la potestad de investigar y procesar a aquellos que cometan
genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, refleja un logro
significativo para la comunidad mundial. De los aproximadamente 160 Estados que se
reunieron en Roma con motivo de la Conferencia de las Naciones Unidas que completó
y adoptó el Estatuto para la CPI (Estatuto de Roma), 120 votaron apoyando la versión
final del Estatuto. La creación de la Corte representará la obtención de un poderoso
consenso entre los Estados – un suceso trascendental, si se toman en cuenta los
distintos intereses y sistemas legales que contribuyeron en el proceso, así como el
hecho de que la Asamblea General tocó el tema por primera vez hace aproximadamente
50 años.

Una vez que la CPI entre en vigor, no solo será un medio importante para combatir la
impunidad, sino que también contribuirá a la conservación, restauración y
mantenimiento de la paz y la seguridad internacional. Más de 90 gobiernos estatales ya
han firmado el Estatuto, y el número de ratificaciones crece continuamente. El Estatuto
entrará en vigor una vez que sea ratificado por 60 Estados3.

La posición de la CPI en el sistema legal internacional

La CPI llenará un vacío importante en el sistema legal internacional actual. Será


competente sobre los individuos, contrario a la Corte Internacional de Justicia, la cual
solo es competente en asuntos de responsabilidad estatal. Además, contrario a los
tribunales ad hoc establecidos por el Consejo de Seguridad, como el Tribunal Penal
Internacional para la Antigua Yugoslavia y Ruanda (TPIY/R), la jurisdicción de la CPI
no estará restringida a los crímenes cometidos dentro de un conflicto específico, o por
un régimen específico dentro de un periodo de tiempo específico, y podrá actuar más
expeditamente cuando se cometa un atrocidad. Sin embargo, la CPI solo tendrá
jurisdicción en cuanto a los crímenes cometidos después a su entrada en vigor (artículo
11).

Al ser una institución fundamentada en un tratado, la CPI tendrá una relación única con
el sistema de Naciones Unidas. Contrario a la TPIY/R, la CPI no es una creación del
Consejo de Seguridad, ni será dirigida por la Asamblea General de la ONU. Sin

3
Al momento de la edición de la versión en español de este manual, el estado de firmas y ratificaciones ha
aumentado considerablemente: al 31 de diciembre de 2000 firmaron 137 países y 27 habían ratificado. Nótese
que en un lapso breve se ha llegado casi a la mitad de las ratificaciones necesarias para la entrada en vigor del
Estatuto.

13
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

embargo, su sede será en La Haya y recibirá apoyo financiero de la ONU,


particularmente cuando el Consejo de Seguridad le remita cuestiones para que ésta las
investigue (artículos 3, 13(b) y 115(b)). La relación específica entre la CPI y la ONU se
detallará en un acuerdo especial que será negociado y aprobado por la Asamblea de
Estados Partes de la CPI (artículo 2). Esta Asamblea, compuesta por representantes de
cada Estado Parte, será también responsable de decisiones tales como examinar y
decidir el presupuesto de la Corte, así como de futuras reformas al Estatuto (artículo
112). Los gastos de la Corte y de la Asamblea de Estados Partes se sufragarán con
fondos de la Corte, a cargo de cuotas de los Estados Partes de acuerdo a una escala de
cuotas convenida, así como fondos procedentes de las Naciones Unidas o cualquier
contribución voluntaria (artículos 114-116). Así pues, los Estados Partes del Estatuto
de Roma tendrán un papel importante en la dirección de la CPI. Si la Corte ha de
alcanzar su potencial, debe ser apoyada por los Estados para ejecutar las normas y leyes
existentes que prohiben aquellos crímenes de relevancia par la comunidad internacional
en su totalidad.

Sin embargo, el propósito de la CPI es el de complementar, no el de sustituir a los


sistemas penales nacionales de justicia. El principio de complementariedad garantiza
que la Corte solo intervendrá en aquellos casos en los cuales los tribunales nacionales
no puedan o no estén dispuestos a iniciar o llevar a cabo su propio procedimiento (estas
circunstancias están definidas detalladamente en el Estatuto, artículo 17(1). La Corte no
despojará a un Estado de su competencia sobre crímenes que estén incluidos en el
Estatuto.

Cómo funcionará la CPI

El artículo 5 desglosa los crímenes que estarán dentro de la competencia de la Corte:


genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y el crimen de agresión. El
artículo 6 determina que el crimen de genocidio será definido, para efectos del Estatuto,
de las misma manera en que actualmente se define en el artículo 2 de la Convención
sobre Genocidio de 1948. Tanto los crímenes de lesa humanidad (artículo 7), como los
crímenes de guerra (artículo 8), han sido cuidadosamente definidos en el Estatuto para
que se puedan incorporar los distintos conceptos de diversos tratados y fuentes
consuetudinarias, acordados por 120 Estados en la Conferencia de Roma como “los
crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto”
(artículo 5). La Corte será competente sobre todos los crímenes una vez que el Estatuto
entre en vigor, excepto sobre el crimen de agresión. Los artículos 5(2), 121 &123
integralmente preven que la Corte ejercerá competencia sobre el crimen de agresión una
vez que se apruebe una definición conforme, aceptada por dos tercios de los Estados
Partes de la CPI, en una Conferencia de Revisión que se llevará a cabo siete años
después de la entrada en vigor del Estatuto. La disposición sobre el crimen de agresión
también deberá de regular las condiciones bajo las cuales la Corte ejercerá su
competencia sobre este crimen, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

14
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

Los preceptos procesales del Estatuto de Roma han sido redactados creando un balance
óptimo entre las siguientes prioridades: (i) la necesidad de una Corte internacional,
independiente, apolítica y representativa, que pueda funcionar eficiente y efectivamente
para enjuiciar a aquellos responsables por los crímenes más graves de trascendencia
para la comunidad internacional en su conjunto; (II) el derecho de los Estados de
enjuiciar de manera prioritaria estos crímenes, si pueden y están dispuestos; (iii) brindar
adecuada compensación y reparación a las víctimas de estos crímenes; (iv) la necesidad
de proteger los derechos de las personas acusadas; y (v) el papel del Consejo de
Seguridad en el mantenimiento de la paz y seguridad internacional, de acuerdo a sus
potestades según el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas. Estas
consideraciones están todas reflejadas en las funciones y potestades de la Corte y su
relación con otras entidades, de acuerdo al Estatuto.

El personal de la Corte

La CPI estará compuesta por los siguientes órganos: La Presidencia, la Sección de


Cuestiones Preliminares, La Sección de Primera Instancia, La Sección de Apelaciones,
la Fiscalía, y la Secretaría (artículo 34). El Presidente y el Primer y Segundo
Vicepresidentes serán elegidos por mayoría absoluta de los magistrados y tendrán
periodos limitados para desempeñar su cargo (artículo 38). La Asamblea de los Estados
Partes elegirá a los magistrados, con base en las nominaciones de los Estados Partes
(artículo 36). Los magistrados electos desempeñarán su cargo por un máximo de nueve
años (artículo 36(9)).

El criterio para nominar a los jueces es: (i) alta consideración moral, imparcialidad e
integridad; (ii) que reúnan las condiciones requeridas para el ejercicio de las más altas
funciones judiciales respectivas en sus países; (iii) reconocida competencia en derecho
y procedimientos penales y la necesaria experiencia en causas penales en calidad de
magistrado, fiscal, abogado u otra función similar, en materias pertinentes de derecho
internacional, tales como el derecho internacional humanitario, y las normas de
derechos humanos, así como gran experiencia en funciones jurídicas profesionales que
tengan relación con la labor judicial de la Corte; y (iv) excelente conocimiento y
dominio de por lo menos uno de los idiomas de trabajo de la Corte, los cuales son inglés
y el francés (artículos 36(3) y 50(2)).

La Asamblea de los Estados Partes no podrá elegir a más de un magistrado de un


mismo Estado (artículo 36(7)) y el proceso de selección señalado por el Estatuto
requiere que la Asamblea tome en cuenta la necesidad de que haya en la Corte
magistrados que (i) representen los principales sistemas jurídicos del mundo; (ii)
representen equitativamente la distribución geográfica; (iii) representen
equilibradamente a magistrados y magistradas; y (iv) tengan especialización legal en
temas concretos que incluyan, entre otros, la violencia contra las mujeres o los niños
(artículo 36(8)). Por ende, se responderá a los principales estándares para la selección
de magistrados.

15
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

La Asamblea de Estados Partes también elegirá al Fiscal y al Fiscal Adjunto, basándose


en criterios similares a los de los magistrados (artículo 42). Los magistrados elegirán al
Secretario (artículo 43(4), quien será el responsable de establecer una Dependencia de
Víctimas y Testigos dentro de la Secretaría, la cual contará con personal especializado
en traumas. (Artículo 43(6)).

Los magistrados, fiscales, fiscales adjuntos y secretario de la CPI serán independientes


en su desempeño, y el Estatuto dispone que gozarán de los mismos privilegios e
inmunidades reconocidos a los jefes de las misiones diplomáticas en el desempeño de
sus funciones o en relación con ellas (artículo 48). No obstante, pueden ser separados de
su cargo por falta grave o incumplimiento grave de sus funciones, de conformidad con
el Estatuto. Las mismas sanciones se aplican para el Secretario Adjunto, aunque la
Asamblea de los Estados Partes es responsable de destituir a los magistrados y al
personal de la Fiscalía, mientras que una mayoría absoluta de los magistrados decidirá
si el Secretario o Secretario Adjunto debe ser separado de su cargo (artículo 46(2) y
(3)).

Inicio de la investigación

Existen tres maneras en que la CPI puede iniciar una investigación:


(i) Un Estado Parte remite “una situación” al Fiscal, en la cual parezca haberse
cometido uno o varios crímenes de la competencia de la Corte (artículos
13(a) y 14)
(ii) El Consejo de Seguridad remite al Fiscal una situación, actuando con arreglo a
lo dispuesto con el artículo 14 de la Carta de las Naciones Unidas, cuando
parezca haberse cometido uno o varios crímenes de la competencia de la
Corte (artículo 13(b)); o
(iii) El Fiscal ha iniciado una investigación de oficio, respecto a un crimen de ese
tipo, con base en información recibida de cualquier fuente confiable
(artículos 13(c) y 15).4

El Fiscal será responsable de determinar cuáles individuos deben de ser investigados y


por cuáles delitos cuando una situación sea remitida por un Estado Parte o por el
Consejo de Seguridad. Sin embargo, existen rigurosos procedimientos establecidos en el
Estatuto que garantizan que la decisión del Fiscal de continuar con la investigación sea
revisada por la Sala de Cuestiones Preliminares, así como que a todos los Estados Partes
se les informe sobre cualquier investigación de la CPI iniciada con base a referencias de

4
Para la elaboración del Estatuto de Roma se ha realizado una compleja tarea de armonización entre los
distintos sistemas de persecución penal todavía vigentes. Sin embargo, en lo que respecta al inicio de las
investigaciones, el modelo tiende claramente hacia un modelo "acusatorio". Este modelo no es extraño para
Latinoamérica ya que ha sido la base para las reformas procesales penales desde finales de la década del 80
(cfr. por todos, Alberto Binder, Política Criminal, de la formulación a la praxis, Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires,
1997.) Fuente de muchas de las reformas lo constituyó el Código Procesal Penal Modelo para Iberoamérica
que discutió y aprobó el Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal en varios de sus congresos. El Código
Modelo es de indudable raigambre acusatoria.

16
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

un Estado Parte o de oficio por el Fiscal, y que todos los Estados tengan la oportunidad
de impugnar ciertas decisiones de la Sala de Cuestiones Preliminares en este sentido
(artículos 15 y 19). El Consejo de Seguridad podrá también solicitar a la Corte que
suspenda por un plazo 12 meses la investigación o el enjuiciamiento, de conformidad
con una resolución aprobada con arreglo a lo dispuesto en el Capítulo VII de la Carta de
las Naciones Unidas (artículo 16).

La Corte solo será competente respecto a los crímenes cometidos después de la entrada
en vigor del presente Estatuto (artículo 11(a)); y, en la mayoría de los casos, cuando:
(i) El crimen cometido haya sido cometido en el territorio de una Estado Parte; o
(ii) El crimen fuera cometido por un nacional de una Estado Parte (artículo 12).

Sin embargo, los Estados que no sean parte pueden consentir que la Corte ejerza su
competencia respecto de crímenes particulares cometidos dentro de su territorio o por
sus nacionales, por medio de una declaración depositada en poder del Secretario
(artículo 12(3)). Si un Estado se hace parte del Estatuto después de la entrada en vigor,
la Corte podrá ejercer su competencia únicamente con respecto a los crímenes cometidos
después de la entrada en vigor del Estatuto respecto de ese Estado, a menos que éste
haya hecho una declaración de conformidad con el artículo 12(3) como un Estado que
no es parte respecto al crimen en discusión (artículo 11(b), ver también artículo 126(2).
Adicionalmente, cuando el Consejo de Seguridad remita una situación a la Corte, el
Fiscal podrá investigar y enjuiciar los crímenes cometidos en el territorio, o por
nacionales, de Estados que no sean parte, y la Corte tendrá competencia sobre estos
asuntos (artículos 12 y 13).

Principios Generales de la Ley Penal

El Estatuto incorpora estándares y principios internacionales existentes para el


enjuiciamiento de crímenes. Por ejemplo, ninguna persona será enjuiciada ni condenada
por la CPI por una conducta que no constituía un crimen, o no era penado como tal, en el
momento en que tuvo lugar el crimen (artículos 22 y 23)5. Adicionalmente, ninguna
persona podrá ser enjuiciada por la CPI en razón de conductas constitutivas de crímenes
por los cuales ya hubiere sido condenado o absuelto por la Corte o por cualquier otro
tribunal, a menos que el proceso en el otro tribunal obedeciera al propósito de sustraer al
acusado de su responsabilidad penal, o no hubiese sido llevado a cabo de manera
independiente o imparcial de conformidad con las debidas garantías procesales
reconocidas por el derecho internacional, o lo hubiere sido de alguna manera en que
fuere incompatible con la intención de someter a la persona ante la justicia (artículo 20).

5
Expresamente el Estatuto de Roma introduce el principio de legalidad como uno de los principios básicos
para el juzgamiento de las conductas tipificadas que en él se tipifican. Es importante resaltar que en el ámbito
Americano, la Convención Americana sobre Derechos Humanos recoge tal principio en su art. 9; en gran
medida, los Estados Parte de la Convención ya han incorporado a su legislación interna (constitucional o
infraconstitucional) el principio de legalidad, si es que no existía con anterioridad a la entrada en vigor de ese
acuerdo regional.

17
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

El artículo 26 también estipula que ninguna persona que fuese menor de 18 años en el
momento de la presunta comisión del crimen podrá ser enjuiciada.

El Estatuto define la responsabilidad penal individual, inclusive la responsabilidad


accesoria o por complicidad, o situaciones similares que involucren a un individuo con
la comisión de un crimen (artículo 25).6 No obstante, el artículo 25(1) establece que la
Corte solo tiene competencia respecto de las personas naturales. Por ende, la Corte no
tiene competencia respecto de corporaciones per se (como es el caso en la ley nacional,
la cual establece que las corporaciones son personas jurídicas). Esto tiene como
resultado que las corporaciones no puedan ser acusadas ni enjuiciadas por la CPI. Sin
embargo, esto no se debe de confundirse con los oficiales corporativos y los empleados,
los cuales pueden ser individualmente responsables penalmente de genocidio, crímenes
de lesa humanidad y crímenes de guerra, o responsables como “jefes” o “superiores”,
según el artículo 28.7 Este artículo específicamente expone la responsabilidad de los
jefes y otros superiores por las acciones de sus subordinados, en circunstancias
determinadas.

Al mismo tiempo, el Estatuto reconoce ciertos fundamentos para la exclusión de la


responsabilidad penal, como lo son la legítima defensa, incapacidad mental y error de
hecho (artículos 31 y 32).8 Se debe de señalar, sin embargo, que una persona no puede
alegar como defensa el cumplimiento de una orden emitida por un gobierno o un
superior a menos que (i) estuviere obligado por ley a obedecer órdenes emitidas por el
gobierno o el superior de que se trata; (ii) no supiera que la orden era ilícita; (iii) la
orden no fuera manifiestamente ilícita. El Estatuto estipula que las órdenes de cometer
genocidio o crímenes de lesa humanidad son manifiestamente ilícitas (artículo 33). Se

6
El Estatuto de Roma establece criterios de responsabilidad penal individual, no encontrándose disposiciones
que obliguen a los Estados Parte a regular la responsabilidad penal de las personas jurídicas, tal como
sugieren otros convenios internacionales elaborados recientemente en el ámbito de la Organización de las
Naciones Unidas. Es importante pues, tener en cuenta que en el proceso de implementación del Estatuto, los
distintos Estados Parte no tendrán que entrar en la discusión dogmática que hoy existe en cuanto a si las
personas de existencia ideal pueden ser sujetos que cometen actos ilícitos.
7
La responsabilidad de los "jefes y otros superiores" tal como lo denomina el estatuto, parecería que responde
al otorgamiento a esas personas de una "posición de garante" respecto de los actos de sus subordinados. Si
ello es así, el núcleo de la responsabilidad lo constituiría la omisión de la realización de las medidas para
prevenir o poner fin a las conductas de los subordinados.
En el caso del Juzgamiento de las Juntas Militares que dieron el golpe de estado el 24 de marzo de 1976 en la
República Argentina, la Cámara Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal (causa 13) apeló para
la condena de los jefes militares a la elaboración doctrinaria de la autoría mediata.
Como vemos, el Estatuto de Roma, no ha seguido este camino, pero es auspicioso que se describiera
claramente la conducta reprimida.
8
El artículo 32 detalla las consecuencias que acarrean tanto el error de hecho como el error de derecho.
Nótese que se ha utilizado la formulación clásica, abandonándose la que desde hace años propone la
dogmática penal proveniente de las formulaciones germánicas (error de tipo y error de prohibición). En
muchos países de Latinoamérica, las consecuencias de estos errores ya se encontraban en sus códigos penales.
En caso de que así no fuera, deberá tenerse en cuenta, al menos los errores que destaca el Estatuto, cuando se
lo implemente.

18
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

debe de señalar que el artículo 30 que estipula que la intención de cometer el crimen y el
conocimiento del crimen se deben de probar de acuerdo con las definiciones del
Estatuto.

Cómo se eleva un caso a juicio

Posteriormente a la acusación del Fiscal, la Sala de Cuestiones Preliminares decide


si se expide o no una orden de arresto y entrega de la persona sospechosa de
cometer un crimen de la CPI. El Estatuto establece un número de factores que la
Sala debe de tomar en cuenta antes de expedir tal orden, incluyendo un fundamento
razonable de que la persona cometió el crimen que se está investigando (artículo
58). Los Estados Partes deben colaborar con la Corte en la ejecución de las
solicitudes de arresto y entrega de personas a la CPI (artículos 59 & 89). Una vez
que la persona comparezca ante la Corte, ya sea voluntariamente o por medio de una
orden, La Sala de Cuestiones Preliminares deberá llevar a cabo una audiencia de
confirmación, para garantizar que el Fiscal tenga la prueba necesaria que
fundamente la acusación (artículo 61(5). La persona acusada tiene la facultad de
solicitar su libertad provisional durante las distintas etapas de la fase preliminar
(artículo 59(3) & 60(2)). También existen varias ocasiones en las que el acusado, el
Fiscal y los Estados pueden solicitar a la Sala de Cuestiones Preliminares que revise
las distintas decisiones del Fiscal y apelar algunas decisiones de la Sala de
Cuestiones Preliminares, previo a la etapa de juicio (por ejemplo, los artículos 19 &
53).

Derecho al debido proceso

El derecho al debido proceso9 está garantizado por el Estatuto. Por ejemplo, el


acusado debe de estar presente durante el juicio (artículo 63); el acusado tiene
derecho a que se presuma su inocencia hasta que no se le pruebe su culpabilidad
ante la Corte de conformidad con el derecho aplicable (artículo 66(1)); el Fiscal
tiene la carga de probar la culpabilidad del acusado, y debe de convencer a la Corte
de la culpabilidad del acusado más allá de toda duda razonable (artículo 66(2) &
(3)). El artículo 67 prevé los derechos del acusado a una audiencia justa y pública, la

9
El Estatuto de Roma crea la Corte Penal Internacional para perseguir crímenes aberrantes, pero respetando
las garantías de los acusados que están contenidas en la mayoría de los pactos sobre derechos humanos. Al
igual que apuntábamos en una nota anterior, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, contiene en
el "Art. 8. Garantías Judiciales" la gran mayoría de las garantías que el Estatuto le otorga a los acusados. Ello
es importante porque para los países signatarios del convenio regional no les resultarán extrañas tales
garantías (vgr. presunción de inocencia, presencia durante el juicio, etc). En lo que respecta a la necesidad de
que el juicio sea oral y público, también esto ha sido uno de los pilares de los procesos de reforma penal en
Latinoamérica, siguiéndose, en gran medida, el Código Procesal Penal Modelo para Iberoamérica citado en
una nota anterior. Otros principios que hacen al juicio, como la inmediación (relación directa de los Jueces
con las pruebas y acusados) o el contradictorio, son garantías de los imputados que han sido recogidas
también por el Estatuto y que también han sido objeto de discusiones en los recientes procesos de reforma
latinoamericanos.

19
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

cual se llevará a cabo de conformidad a los estándares del Pacto Internacional de


Derechos Civiles y Políticos y de otros instrumentos internacionales ampliamente
aceptados. Aquellos testigos y víctimas vulnerables también estarán protegidos
durante los procedimientos, y la Corte decidirá cuál prueba es admitida y cual es
inadmisible (artículos 68 & 69). La Corte podrá enjuiciar a aquellas personas que
intenten interferir con la administración de justicia, por ejemplo dando un falso
testimonio o intimidando o corrompiendo a un juez (artículo 70).

El artículo 74 prevé que todos los magistrados de Primera Instancia deberán de estar
presentes durante cada etapa del juicio, y durante las deliberaciones, y deberán de
intentar que se llegue a un veredicto unánime. Sus decisiones deberán de entregarse
por escrito y deberán de estar fundamentadas (artículo 74(5)). El artículo 76(4)
estipula que cualquier sentencia se impondrá en audiencia pública y, cuando sea
posible, en presencia del acusado. El Estatuto también permite la impugnación de
las decisiones de Primera Instancia, tal como la decisión de condenar o imponer una
sentencia particular contra una persona (artículos 81-84). Todas las apelaciones
serán tramitadas por la Sala de Apelaciones, la cual está compuesta por el Presidente
y otros cuatro magistrados, en cada caso (artículo 39). La Corte puede imponer las
siguientes penas a una persona condenada: (i) máximo de 30 años de prisión; (ii)
cadena perpetua en aquellos casos en que se justifique por la extrema gravedad del
crimen; y/o (iii) una multa; y/o (iv) decomiso de los productos procedentes del
crimen (artículo 77). Adicionalmente, la Corte podrá ordenar que la persona
condenada pague reparaciones a las víctimas, incluyendo la restitución,
indemnización y la rehabilitación (artículo 75(2)).

El Estatuto estipula que la Corte tendrá sus propias Reglas de Procedimiento y


Prueba, tras su aprobación por la Asamblea de los Estados Partes (artículo 51). Esto
detallará las disposiciones del Estatuto relacionadas a la ejecución de todos los
procedimientos de la CPI. Por ejemplo, las Reglas normalmente determinaran
cuestiones prácticas, como los elementos que la Corte deberá de tomar en cuenta al
imponer una multa, el procedimiento para determinar si cabe la restitución, y el
plazo para imponer una impugnación.

La Corte se apoyará en la cooperación y asistencia de los Estados a lo largo del


proceso de investigación, juicio y condena, en la medida de lo necesario (artículos
86-103). Los Estados Partes deberán de contestar las solicitudes de asistencia y
cooperación de la Corte, a no ser que se amenacen intereses genuinos de seguridad
nacional (artículo 72), y en algunas otras circunstancias limitadas. Los Estados
Partes podrán solicitar ayuda para ejecutar multas y órdenes de decomiso o de
reparación (artículos 7(5) y 109). Adicionalmente, cualquier Estado puede
voluntariamente aceptar la supervisión de las personas condenadas (artículos 103-
107). Sin embargo, estos Estados no podrán modificar la condena de la persona, ni
liberarla antes de que haya cumplido la pena impuesta por la Corte (artículos 105
&110).

20
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

Otras características importantes de la Corte

El Estatuto contiene el concepto tradicional de justicia que determina el


enjuiciamiento y la condena de los responsables y obliga a la Corte a establecer
principios relacionados con la reparación a, o respecto a, las víctimas, incluyendo la
restitución, indemnización y reparación (artículo 75). Además, el artículo 79 prevé
un Fondo Fiduciario que se establecerá por decisión de la Asamblea (artículo 79(3)).
La Corte podrá decidir si debe indemnizar a las víctimas por medio de este Fondo y
podrá ordenar que las sumas y bienes que reciba a título de multa o decomiso sean
transferidas a él (artículo 75(2) & 79(2)).

El Estatuto va más allá y brinda voz a las víctimas, como testificar, participar en
todas las etapas del proceso de la Corte y protección a su seguridad, intereses,
identidad y privacidad. Esta participación inclusiva refleja los principios de la
Declaración de las Naciones Unidas sobre los Principios Básicos de la Justicia para
las Víctimas del Crimen y del Abuso de Poder, para ser implementada en los
sistemas judiciales nacionales. Las previsiones del Estatuto requieren que la Corte
garantice estas protecciones y derechos en sus procedimientos (ej. Artículo 68). La
inclusión de estas disposiciones dentro del Estatuto demuestra la importancia de las
víctimas en todo el proceso y se espera que la Corte devenga un foro efectivo para
manifestar las graves injusticias contra las víctimas alrededor del mundo.

Los participantes en la Conferencia de Roma fueron particularmente sensibles a la


necesidad de señalar la cuestión de género en todos los aspectos de las funciones de
la Corte. El Estatuto incluye disposiciones respecto al enjuiciamiento de los
crímenes de violencia sexual y de género. La violación, la esclavitud sexual, la
prostitución forzada, el embarazo forzado, la esterilización forzada, o cualquier otra
forma de violencia sexual están definidos como crímenes de lesa humanidad o
crímenes de guerra. La Corte estará compuesta por personal con conocimiento en
aspectos relacionados a la violencia contra las mujeres, y estará equitativamente
representada por magistrados y magistradas.

1.2 Propósito y Uso del Manual

El Manual para la Ratificación e Implementación del Estatuto de Roma (de aquí en


adelante referido como el Manual) fue desarrollado con el propósito de asistir a
todos aquellos Estados interesados en ratificar e implementar el Estatuto. Muchos
Estados se preparan actualmente para ratificar e implementar el Estatuto, pero
podrían enfrentar obstáculos legales y constitucionales que no les permitiría hacerlo
tan rápidamente. En los Estados en que existe legislación relacionada a la asistencia
legal internacional, el proceso de implementación del Estatuto probablemente será
relativamente sencillo. Para algunos otros Estados, éste podría ser más engorroso, y
por esta razón el Manual está dirigido a la variada gama de contextos de
implementación.

21
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

Las secciones señaladas hacen énfasis en las obligaciones de los Estados Partes con
el Estatuto y las características del Estatuto que podrían afectar las acciones tomadas
por el Estado para ratificar e implementar el tratado. El Manual también ha sido
diseñado como un guía para los distintos sistemas legales de los Estados que
podrían implementar sus obligaciones a sus sistemas legales nacionales. Los
gobernantes, administradores gubernamentales y los distintos profesionales en
justicia penal podrán encontrar que este documento es muy provechoso para orientar
los impactos generales y específicos del Estatuto en sus respectivas jurisdicciones.
Aquellas personas que trabajen dentro del contexto militar también encontrarán que
este documento es de gran ayuda.

El Manual hace énfasis en las siguientes áreas claves: Aspectos Generales de la


Implementación; Aspectos Específicos de la Implementación; Complementariedad;
Obligaciones y Derechos Generales de los Estados Partes; y Mirando Hacia el
Futuro. También incluye una bibliografía selecta. Se reconoce que los puntos de
vista y declaraciones contenidas en el Manual no intentan ser la última palabra de
todos los requisitos necesarios para la implementación del Estatuto de Roma por
parte de los Estados.

La historia actual ha demostrado que el genocidio, los crímenes de lesa humanidad,


y los crímenes de guerra se siguen cometiendo en todas las regiones del mundo. Se
espera que este Manual contribuya con el trabajo que ya ha sido llevado a cabo por
las organizaciones e individuos que colaboran con el establecimiento de una CPI
efectiva que brinde justicia y responsabilice a aquellos culpables de los delitos más
graves conocidos para la comunidad internacional en su conjunto.10

10
Para la mayor parte de las naciones que conforman la Organización de los Estados Americanos (OEA), con la ratificación del Estatuto
de Roma para la Corte Penal Internacional, surge palmaria la necesidad de adaptar la legislación nacional a las previsiones de esta nueva
institución del derecho internacional. Esa necesidad constituye en rigor un deber impuesto por normas consuetudinarias y
convencionales regionales y universales anteriores aún al citado Estatuto.
En ese sentido la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha manifestado que: “[e]n el derecho de gentes, una norma
consuetudinaria prescribe que un Estado que ha celebrado un convenio internacional, debe introducir en su derecho interno las
modificaciones necesarias para asegurar la ejecución de las obligaciones asumidas. Esta norma aparece como válida universalmente y
ha sido calificada por la jurisprudencia como un principio evidente ("principe allant de soi"; Echange des populations grecques et
turques, avis consultatif, 1925, C.P.J.I., série B, no.10, p.20). En este orden de ideas, la Convención Americana establece la obligación
de cada Estado Parte de adecuar su derecho interno a las disposiciones de dicha Convención, para garantizar los derechos en ella
consagrados (en caso Durand y Ugarte, Sentencia sobre el fondo de 16/08/2000).
No obstante, algunos Estados de la región ya disponen de legislación que parcialmente satisface el aludido deber y que se traduce, por
ejemplo, en la incriminación y castigo doméstico de los crímenes que caen bajo la competencia de la Corte Penal Internacional –principio
de complementariedad- y en normas que garantizan una adecuada colaboración y asistencia de las autoridades locales con el nuevo
Tribunal –principio de cooperación-. Sin embargo, las más de las veces, esta nueva institución jurisdiccional requiere de modificaciones
legislativas o administrativas que permitan una efectiva aplicación y puesta en práctica de los principios que consagra el Estatuto de la
Corte.
No obstante, algunos Estados de la región ya disponen de legislación que parcialmente satisface el aludido deber y que se traduce, por
ejemplo, en la incriminación y castigo doméstico de los crímenes que caen bajo la competencia de la Corte Penal Internacional –principio
de complementariedad- y en normas que garantizan una adecuada colaboración y asistencia de las autoridades locales con el nuevo
Tribunal –principio de cooperación-. Sin embargo, las más de las veces, esta nueva institución jurisdiccional requiere de modificaciones
legislativas o administrativas que permitan una efectiva aplicación y puesta en práctica de los principios que consagra el Estatuto de la
Corte.

22
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

2. ASPECTOS GENERALES DE LA IMPLEMENTACION


Igual que con cualquier tratado internacional, los Estados deben de tomar en cuenta
si el formar parte del Estatuto de Roma requerirá de cambios a sus leyes o a los
procedimientos administrativos nacionales, con el fin de cumplir con las
obligaciones del tratado. Por ejemplo, se podrían requerir algunas medidas
legislativas para asegurar una efectiva cooperación entre los Estados Partes y la
Corte durante las investigaciones. Si los Estados ya cuentan con legislación nacional
sobre la asistencia legal y la extradición, la introducción de estas medidas no será
difícil. 11

El propósito de esta sección del Manual es el señalar las características particulares


del Estatuto de Roma que afectan las medidas a tomar por los Estados para la
ratificación e implementación del Estatuto. Esta sección no analiza detalladamente
las distintas medidas posibles bajos los distintos sistemas legales del mundo.

En general, al redactar la legislación de implementación, es necesario tomar en


cuenta que la CPI no es un órgano regulador o institucional internacional ordinario.
Tiene una potestad única para impedir y reprimir “los crímenes más graves de
trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto” (artículo 5(1)). Sin
embargo, este potencial, al no existir una “fuerza policial” internacional que pueda
llevar a cabo la labor de asistencia con la Corte en sus investigaciones y en el
cumplimiento de sus órdenes, será alcanzado solo si existe plena cooperación por
parte de los Estados. Por ende, se debe de prestar especial atención al apoyo de los
Estados a la Corte, en particular para asegurar que éstos puedan cumplir con sus
obligaciones según el Estatuto de Roma. Al mismo tiempo, la incidencia de estos
crímenes es mucho más baja que para aquellos crímenes “ordinarios” que son
procesados regularmente en los Estados. Es por esta razón que como regla general,
muchas de las formas de cooperación estipuladas en el Estatuto ya forman parte del
trabajo usual de los sistemas de justicia penal y de los ministerios de relaciones
exteriores nacionales, y por lo tanto no requerirán recursos adicionales.

Posibles medidas para la implementación

El proceso de implementación de obligaciones de tratados internacionales varía


significativamente de un Estado a otro, de acuerdo con los requisitos políticos y
constitucionales de cada Estado. Todo Estado Parte al Estatuto de Roma tiene la

11
El deber legal de implementar legislación o, dicho de otra manera, de “internalizar” las disposiciones de los
tratados, convenios y pactos y de la costumbre y práctica internacional, sólo se satisface atribuyendo a la
legislación nacional –según los casos- un alcance más reducido o extenso que el exigido por el Estatuto de
Roma, en virtud de otros compromisos internacionales previos de los Estados. Por ejemplo, el distinto
alcance otorgado a la obediencia debida en el Estatuto de Roma –que pareciera admitirla excepcionalmente- y
en el derecho internacional de los derechos humanos –que la rechaza de plano y sin excepciones-.

23
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

libertad de escoger cómo implementará las obligaciones con el tratado, siempre que
proceda de buena fe y responda a todas las obligaciones bajo el Estatuto.

Algunos Estados generalmente ratifican primero los tratados, y así las reglas
incluidas en el tratado automáticamente devienen ley nacional luego de su
ratificación y publicación en el diario oficial (sistema monista). Otros Estados,
especialmente en la Comunidad de Estados Británicos, están obligados por sus
Constituciones a preparar primero la legislación de implementación, antes de
ratificar o acceder a cualquier tratado internacional (sistema dualista). Cada sistema
tiene sus propias ventajas y desventajas, las cuales se deben de tomar en cuenta
durante el proceso de ratificación e implementación. Por ejemplo, en algunos
Estados, el Poder Ejecutivo deberá contar con la aprobación del Poder Legislativo
para ratificar, o deberá consultar con el Tribunal Constitucional antes de ratificar.
Estos procesos inevitablemente atrasan los procesos de ratificación e
implementación, pero también brindan una oportunidad para que se considere el
impacto de los tratados en un Estado.

Varios Estados han revisado las medidas hacia la ratificación de tratados


internacionales en años recientes, para así aumentar la consulta con miembros del
gobierno y la sociedad civil, a la luz de una mayor sensibilización del impacto
significativo de los tratados actuales sobre la esfera doméstica (ver por ejemplo, el
procedimiento revisado del Gabinete de Zimbabwe, entre 1993-1997 y el caso de las
reformas australianas al proceso de tratados). Este proceso consultivo puede alargar
el proceso de ratificación e implementación en estos Estados, pero también
garantiza que más personas estén mejor informadas sobre un tratado particular una
vez que éste sea ratificado.12

2.1 La ratificación o la implementación primero

El artículo 126 del Estatuto dispone que la CPI entrará en vigor el primer día del
mes siguiente al 60º día a partir de la fecha en que se deposite el 60º instrumento de
ratificación. A partir de este momento, la Corte será competente para enjuiciar a las
personas acusadas de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.
Cuanto más pronto se cree la Corte, más pronto podrá impedírseles a estas personas
la comisión de tales crímenes, bajo la amenaza de ser acusadas por la CPI. Los

12
En la República Argentina, el Poder Ejecutivo Nacional, por vía de sus Ministerios de Justicia y Derechos
Humanos, de Defensa y de Relaciones Exteriores, creó una Comisión Interministerial para el estudio de las
normas necesarias para la implementación del Estatuto de Roma al derecho positivo Argentino. Esta
Comisión fue creada aún antes de que el Congreso aprobara el Estatuto (hecho ocurrido en diciembre de
2000), con el objeto de adelantar el proceso de implementación aún antes de la ratificación del Estatuto. Esta
modalidad es importante para tener en cuenta en los países latinoamericanos donde muchas veces los procesos
legislativos de aprobación de instrumentos internacionales son lentos, pudiendo aprovecharse ese tiempo para
ir proyectando las reformas necesarias.

24
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

Estados pueden cooperar con la pronta creación de la Corte garantizando la


ratificación del Estatuto de Roma lo más pronto posible.

Bastantes ejemplos de leyes de ratificación de la CPI y similares han sido


redactados por los Estados y pueden servir como guía para otros. Se incluyen
ejemplos de Estados que ya han ratificado, como Ghana y Senegal, así como de
Estados que todavía están en el proceso de preparación para una ratificación, como
Bélgica. Los miembros de la Comunidad de Desarrollo de Africa del Sur también
han preparado un Instrumental de Ratificación de la CPI, el cual incluye un Acto
Modelo de Habilitación.

Existe otra ventaja en la ratificación expedita del Estatuto de la CPI por parte de los
Estados – una vez que 60 países lo ratifiquen, la Asamblea de los Estados Partes se
formará, y estará compuesta por representantes de esos 60 Estados ratificantes, más
cualquier otro que ratifique subsecuentemente (artículo 112). En las reuniones
iniciales de la Asamblea, se tomarán muchas decisiones importantes sobre la
administración de la CPI, tales como la elección de magistrados y fiscales, el
presupuesto de la Corte, y así sucesivamente. Estas reuniones también serán el foro
para la adopción de las Reglas de Procedimiento y Prueba de la Corte y los
Elementos de los Crímenes, los cuales tendrán un papel crucial sobre la efectividad
de la Corte. De esta manera, los primeros 60 Estados que ratifiquen el Estatuto
tendrán la oportunidad de contribuir significativamente con la futura dirección de la
Corte.

Los Estados que han firmado el Estatuto de Roma o el Acta Final, pero que no lo
han ratificado, tendrán status de observadores y no estarán facultados para votar en
la Asamblea hasta que no ratifiquen. (artículo 112). Aquellos estados que no hayan
firmado ni el Estatuto ni el Acta Final deberán tomar en cuenta que el Estatuto no
podrá ser firmado después del 31 de Diciembre del año 2000 (artículo 125(1)). No
tendrán status de observadores en la Asamblea de Estados Partes, a no ser que
firmen y/o ratifiquen el Estatuto con anterioridad.

Revirtiendo el orden usual

Algunos Estados de Europa y Africa están pensando en revertir el orden usual de


sus procesos de ratificación e implementación, para así ratificar el Estatuto más
rápidamente que de costumbre. De esta manera, esperan agilizar la creación de la
Corte. Bajo sus constituciones, estos Estados normalmente deben tener legislación
de implementación preparada antes de ratificar un tratado. Sin embargo, han
decidido ratificar el Estatuto de Roma primero y luego utilizar el lapso de tiempo
entre la ratificación y la vigencia del Estatuto para redactar y adoptar la legislación
que lo implemente. Si los Estados desean asegurar su lugar entre los primeros 60
Estados Partes, podrían querer considerar si estas medidas son factibles.

2.2 Medidas para la Implementación

25
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

Así como se hace con cualquier tratado, los Estados pueden crear un solo
instrumento legislativo que abarque cada aspecto de la implementación, o reformar
por separado todos aquellos instrumentos relevantes en su legislación existente, para
así acoplarse con el Estatuto. Sin embargo, se deben de tomar en cuenta algunas
consideraciones especiales cuando se tomen las medidas para la implementación.

Los Estados Partes tendrán una relación especial con la CPI, particularmente en
aspectos de asistencia judicial. Como tal, existen algunas características especiales
de la CPI que no podrán ser incorporadas por reformas a los acuerdos existentes de
cooperación inter estatal. Por ejemplo, el Estado requerido para entregar una
persona no podrá rechazar esta solicitud a la Corte (artículo 89). Esto es claramente
distinto a los acuerdos comunes de extradición entre los Estados. Por ende, los
Estados podrían redactar una nueva legislación específica para la entrega de
personas a la CPI, en lugar de adaptar sus leyes existentes de extradición.

La mayoría de las legislaciones y otras jurisdicciones dualistas estarán


familiarizadas con el proceso de preparación de la legislación, regulaciones,
decretos, o declaraciones relevantes para la implementación de tratados
internacionales. La ley específica de implementación puede ser diseñada por cada
Estado, de conformidad con su propia jerarquía normativa. Lo más importante es
que esta legislación implemente todos los elementos del Estatuto que no tengan
carácter auto ejecutorio.

En los sistemas monístas también es usual que la implementación del Estatuto


implique modificar algunas leyes nacionales existentes. Por ejemplo, cada Estado
debe crear los mecanismos técnicos para cooperar con la Corte y determinar cuáles
instituciones o agencias estatales serán competentes para garantizar la cooperación
con la Corte. Por otro lado, el Estatuto refleja en su fondo los estándares legislativos
internacionales existentes. Si los Estados ya han implementado esto estándares, se
minimizará la cantidad de legislación de implementación requerida.

Una única norma

Cuando un Estado elige introducir una sola norma, o anexar el Estatuto de Roma a
una sola ley de implementación, podría convertirse necesaria la distinción de que
estas normas prevalecen sobre la legislación existente, si existiera un conflicto entre
la legislación de la CPI y la legislación existente. Esto ayudará a evitar posibles
conflictos de cooperación estatal. Sin embargo, aunque la adopción de una única ley
que cubra todos los aspectos posibles del Estatuto es posible, se necesitarán algunas
modificaciones o incorporaciones de referencia a las leyes nacionales, como el
código penal y de procedimientos penales, de mutua asistencia legal, extradición y
derechos humanos, para que se reconozca el status especial de la Corte.

26
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

Reforma de todas las normas por separado

Si un Estado decide reformar todos sus instrumentos legislativos uno por uno,
deberá reconocer y distinguir de alguna manera la naturaleza única de la Corte, para
así brindar una descripción general del papel y el propósito de la Corte. Por ejemplo,
en muchas jurisdicciones consuetudinarias, la mayor parte de la legislación
propuesta presentada a las asambleas legislativas puede ser estudiada y comentada
por los ciudadanos, ya sea por escrito o en audiencias especiales. Estas audiencias
podrían organizarse de tal manera que todas las reformas relacionadas a la CPI se
discutan en el mismo momento, si no están todas incluidas en una misma norma.

Medida híbrida

Algunos Estados podrían crear una sola ley que también reforme de manera efectiva
todas las normas relevantes que ya estén en vigencia. Esta medida fue tomada por el
gobierno de Canadá en su ley (bill) C-19 (conocida como el “Crimes Against
Humanity Act”(Ley de Crímenes de Lesa Humanidad)), que implementa todas las
obligaciones de Canadá ante el Estatuto de Roma. Esta ley es una mezcla de
disposiciones y reformas novedosas a la amplia gama de leyes existentes. Se debe
tomar en cuenta, sin embargo, que esta ley va más allá de los requisitos mínimos del
Estatuto. Su redacción se orientó hacia las preocupaciones de orden constitucional
que probablemente no ocurrirán en la mayoría de los otros Estados. Sin embargo, la
lista de las leyes canadienses que se reformarán con esta ley ofrece una guía útil
para los otros Estados, enumerando el tipo de legislación nacional que deberá ser
revisada para la implementación del Estatuto (esta lista se ubica bajo el título
“Reformas Consecuentes” en la ley): Citizenship Act (Ley de la ciudadanía),
Corrections and Conditional Release Act (Ley de correcciones y libertad
condicional), Criminal Code (Código Penal), Extradition Act (Ley de extradición),
Foreign Missions and International Organizations Act (Ley de misiones
internacionales y organismos internacionales), Immigration Act (Ley de
inmigración), Mutual Legal Assistance in Criminal Matters Act (Ley de asistencia
legal mutua en asuntos penales), State Immunity Act (Ley de inmunidad estatal),
Witness Protection Program Act (Ley del programa para la protección de testigos).

Disgregación de los requisitos del Estatuto

Desde un punto de vista práctico, se deberán de distinguir los cambios necesarios en


la legislación de cada Estado, dependiendo si los Estados introducen una legislación
específica sobre la CPI, reforman la legislación existente por separado, o utilizan
una medida híbrida, una vez que estas medidas entren en vigencia. Esto garantizara
que todo el personal gubernamental competente conozca los cambios que introduce
esta nueva legislación en su área particular de trabajo. Por ejemplo, la CPI podría
tener estándares diferentes a aquellos de las organizaciones nacionales de
recabación de prueba. Si se les pide la cooperación para una investigación de la CPI
a las personas que normalmente recaban la prueba en procesos nacionales, éstos

27
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

deberán conocer los distintos estándares, para así garantizar que la prueba que se
tome sea admitida y la manera en que se tome no afecte el posible éxito de un
proceso (artículo 69(7)). No se puede pretender que los nacionales conozcan los
requisitos de la CPI a no ser que haya una efectiva campaña publicitaria e
informativa con relación a la nueva legislación de la CPI. Para evitar posibles
conflictos con las obligaciones estatales, los ciudadanos deben de ser informados
por las agencias estatales.

2.3 Introducción de Nuevos Procesos

Muchos países han tenido que introducir nuevos procedimientos en algunas áreas,
para así asegurar su cumplimiento con las obligaciones ante el Estatuto (artículo
88). El Estatuto abarca una amplia gama de áreas de administración, tales como el
proceso penal, productos del crimen, protección de las víctimas y testigos, asistencia
legal mutua, seguridad nacional, diseminación de reglas de combate en el derecho
militar, y asistencia financiera a la Corte. Será necesario que los Estados vayan más
allá de añadir el Estatuto de Roma a una norma legal para convertirlo en ley. La
coordinación entre los departamentos gubernamentales y entre las distintas ramas
del gobierno, así como las fuerzas armadas es esencial.

2.4 Aspectos Federales

El proceso de implementación de las obligaciones ante la CPI podría ser más


complicado para las federaciones, ya que se podrían necesitar cambios a las leyes
regionales, estatales, y/o provinciales, por autoridades competentes. Sería
provechoso consultar con todas las autoridades competentes desde un primer
momento, para asegurar el más amplio apoyo en la efectiva implementación de las
obligaciones con la CPI. Por ejemplo, muchos Estados podrían aprovechar las
fechas de reuniones inter-gubernamentales e inter-departamentales existentes para
discutir asuntos de la CPI.

2.5 Compatibilidad entre los Distintos Sistemas Legales

La CPI llevará a cabo sus procesos de conformidad a un nuevo sistema legal


internacional, basado en una variedad de procesos penales nacionales. Como tal, es
una verdadera corte penal internacional, que representa los usos y valores de una
amplia gama de participantes. Pero aún así, sería extraño que cualquier Estado
tuviera que cambiar radicalmente su propio sistema de justicia penal para asistir a la
Corte. Muchos de los estándares de investigación y debido proceso requeridos por el
Estatuto de Roma se extraen de los instrumentos internacionales de derechos
humanos que ya han sido implementados por la mayoría de los países, tal como el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.13

13
Como decíamos en notas anteriores, para el ámbito Latinoamericano, también muchos de estos principios
son adoptados por la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

28
Capítulo 2: Aspectos Generales de la Implementación

Lo más importante es que cualquiera que sea el procedimiento establecido bajo la


legislación nacional para asistir la CPI con sus investigaciones y procesos, éste
respete las garantías judiciales de independencia, imparcialidad e igualdad.

29
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

3. ASPECTOS ESPECIFICOS DE LA IMPLEMENTACION


Esta sección del Manual pretende determinar las distintas formas de cooperación
estatal detalladas en el Estatuto, y sugerir las maneras en que un Estado Parte puede
asegurar tal asistencia, cuando sea necesaria. Cada uno de los distintos tipos de
cooperación aquí señalados podría requerir distintas medidas de implementación,
dependiendo de los procedimientos penales y mecanismos de asistencia judicial
internacional existentes de cada Estado. Cada sección identifica las distintas
opciones de implementación que podrán utilizar los Estados, de acuerdo a sus
necesidades y requisitos específicos. Se parte de que los lectores podrán discernir
cuáles cuestiones son relevantes a su situación particular. Por ejemplo, aquellos
Estados que ya tengan legislación de asistencia legal mutua probablemente solo
deban realizar modificaciones mínimas a su legislación para poder cooperar con la
CPI.

Las secciones 9 y 10 del Estatuto describen los tipos generales de cooperación que
podrán ser solicitados por la Corte y las obligaciones de los Estados Partes al
respecto. Sin embargo, no se enumeran todas las formas de asistencia estatal en
estas secciones, ya que otras partes anteriores del Estatuto también mencionan la
cooperación que podría solicitar la CPI durante las investigaciones y procesos. Por
ejemplo, las distintas secciones de la CPI y de la Fiscalía de la CPI pueden solicitar
distintos requerimientos a los Estados durante las diversas etapas de un proceso
penal, y las funciones de estas entidades están enumeradas en la Parte 5 –
Investigación y Proceso; Parte 6 – El Juicio; Parte – Impugnación y Revisión. Por
ende, el resto de esta sección del Manual integra las distintas formas de asistencia
detalladas por el Estatuto, de acuerdo al orden llevado en una investigación penal.

Los lectores no deberán alarmarse ante la gran cantidad de material en esta sección
del Manual. Esto no significa que la implementación del Estatuto de Roma requiera
de gran intervención. El Manual prevé una guía sobre las obligaciones específicas
de los Estados bajo el Estatuto, pero también sugiere cómo los Estados pueden ir
más allá de estos requisitos, para la creación de una CPI aún más efectiva. Esta
distinción es clara a lo largo de todo el Manual, ya que cada requisito estará bajo el
título de “Obligaciones” en cada sección. Por ende, los Estados que no quieran
gastar recursos innecesarios implementando el Estatuto de Roma podrán claramente
distinguir cuál es el estándar mínimo en cada área de implementación. Podrán ver
que tan fácil es para ellos cumplir con los requisitos del Estatuto, en la mayoría de
los casos.

30
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

3.1 Privilegios e Inmunidades del Personal de la CPI

Descripción

La CPI es un órgano acreditado por un tratado internacional, pero no es un órgano


de las Naciones Unidas. Por ende, los Estados no pueden pretender que el personal
de la CPI se incluya automáticamente con las leyes estatales existentes sobre la
protección del personal de la ONU.

El artículo 48 del Estatuto de la CPI estipula los privilegios e inmunidades de la


Corte. Este es muy similar al artículo 105 de la Carta de las Naciones Unidas, en
cuanto a las jueces de la Corte Internacional de Justicia. Los magistrados, fiscal,
fiscales adjuntos y secretario de la CPI gozarán de los mismos inmunidades y
privilegios reconocidos a los jefes de las misiones diplomáticas y, una vez que
finalice su mandato, seguirán gozando de absoluta inmunidad judicial por aquellas
declaraciones que hagan oralmente o por escrito y por los actos que realicen en el
desempeño de sus funciones oficiales. Esto ayudará a prevenir cualquier alegación
con motivaciones políticas contra el personal de la Corte o cualquier represalia
posterior a su cargo en la Corte.

La Comisión Preparatoria de la CPI desarrollará un acuerdo sobre los privilegios e


inmunidades, una vez que realice el borrador sobre las Reglas de Procedimiento y
Prueba y redacte los Elementos de los Crímenes, a partir del 30 de junio del año
2000.14 El artículo 48(3) estipula que este acuerdo cubrirá al Secretario Adjunto, el
personal de la Fiscalía y el personal de la Secretaría, y estará relacionado con “los
privilegios e inmunidades y de las facilidades necesarias para el cumplimiento de
sus funciones”. Adicionalmente, este acuerdo cubrirá a los “abogados, peritos,
testigos u otras personas cuya presencia se requiera en la sede de la Corte”, y está
limitado a que tales privilegios e inmunidades sean necesarios “para el
funcionamiento adecuado de la Corte”. La Asamblea de los Estados Partes adoptará
el acuerdo sobre privilegios e inmunidades, posteriormente entrará en vigor.

El artículo 48(5) determina quién puede eliminar los privilegios e inmunidades de


los magistrados, Fiscal, Secretario, Fiscales Adjuntos, personal de la Fiscalía,
Secretario Adjunto y personal de la Secretaría. Por ejemplo, los privilegios e
inmunidades de los magistrados y del Fiscal solo podrán ser suprimidos por una
mayoría absoluta de los magistrados.

14
Las "Reglas de Procedimiento y Prueba" y los "Elementos de los Crímenes", fueron concluidos por la
Comisión Preparatoria de la Corte Penal Internacional en el plazo previsto: fueron adoptadas en la 23ª reunión
de la Comisión el 30 de junio de 2000. Vale destacar que ambos documentos deberán ser aprobados por la
Asamblea de Estados Parte.

31
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Obligaciones

a) Los Estados deben de reconocer los privilegios e inmunidades de los


magistrados, Fiscal, Fiscales Adjuntos y Secretario, y establecerles las mismas
inmunidades acordadas a los jefes de las misiones diplomáticas.

b) Los Estados deben reconocer los privilegios e inmunidades de los abogados,


peritos, testigos u “otras personas cuya presencia se requiera en la sede de la
Corte”, una vez concluido el acuerdo de la CPI sobre privilegios e inmunidades.

Implementación

Los Estados deben de reconocer los privilegios e inmunidades de los magistrados,


Fiscal, Fiscales Adjuntos y Secretario en su legislación de implementación. Esto no
es difícil de alcanzar, si se parte de que la mayoría de los Estados ya tienen una
legislación general o regulaciones sobre privilegios e inmunidades, y que la sola
reforma a estas regulaciones podría reconocer a los magistrados, Fiscal, Fiscal
Adjunto y Secretario de la CPI.

En cuanto a los abogados, peritos, testigos u “otras personas cuya presencia se


requiera en la sede de la Corte”, el acuerdo de la CPI sobre privilegios e
inmunidades no se ha negociado aún, y por lo tanto el alcance exacto de estas
inmunidades y privilegios para estas personas no ha sido determinado aún.
Posiblemente la legislación general de algunos Estados no contiene estos privilegios
e inmunidades particulares. Por ende, los Estados podrían “reservarse” el derecho a
redactar regulaciones sobre los privilegios e inmunidades de este grupo en el futuro.
Por ejemplo, en la ley canadiense (Crimes Against Humanity Act), se reforma la ley
Foreign Missions and International Organizations Act al disponer que “los
magistrados, oficiales y personal de la Corte Penal Internacional... y los abogados,
peritos, testigos u otras personas cuya presencia se requiera en la sede de la Corte
tendrán los privilegios e inmunidades estipulados en el artículo 48 del Estatuto de
Roma, tal y como se definen en esa subsección, y en el acuerdo sobre privilegios e
inmunidades contemplado en ese artículo”.

3.2 Ofensas Contra la Administración de Justicia de la CPI

Descripción

El artículo 70(1) del Estatuto de Roma estipula ciertas ofensas contra la


administración de justicia de la CPI. Estas son:

“intencionalmente:

(a) Dar falso testimonio cuando se esté obligado a decir verdad de conformidad con el
párrafo 1 del artículo 69;

32
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

(b) Presentar pruebas a sabiendas de que son falsas o han sido falsificadas;

(c) Corromper a un testigo, obstruir su comparecencia o testimonio o interferir en ellos,


tomar represalias contra un testigo por su declaración, destruir o alterar pruebas o
interferir en las diligencias de prueba;

(d) Poner trabas, intimidar o corromper a un funcionario de la Corte para obligarlo o


inducirlo a que no cumpla sus funciones o a que lo haga de manera indebida;

(e) Tomar represalias contra un funcionario de la Corte en razón de funciones que haya
desempeñado él u otro funcionario; y

(f) Solicitar o aceptar un soborno en calidad de funcionario de la Corte y en relación


con sus funciones oficiales. “

Según el artículo 70(3), la pena máxima que se impondrá por la comisión de estas
ofensas no será superior a cinco años y/o una multa, de conformidad con las Reglas de
Procedimiento y Prueba.15 Las Reglas también establecerán los principios y
procedimientos que regulan el ejercicio de la Corte de su competencia sobre estos
delitos (artículo 70(2)).16 Contrario a las previsiones detalladas del Estatuto sobre la
admisibilidad de los casos de crímenes de la competencia de la Corte (artículos 1 & 17-
20), el artículo 70 no establece ni cómo ni dónde será competente la CPI sobre estos
delitos, casos en los cuales un Estado Parte podría también ser competente sobre la
misma ofensa y tendría la autoridad para ejercer su propia jurisdicción. Estos aspectos
se tratarán bajo un régimen especial que se estipulará en las Reglas, tomando en cuenta
los puntos de vista de todos los Estados Partes.

No obstante, el artículo 70(4) requiere que todos los Estados Partes amplíen sus leyes
penales que castigan estos delitos, y que incluyan los crímenes del artículo 70(1)
cuando éstos sean cometidos por sus nacionales o dentro de su territorio. El artículo
70(4)(b) además prevé que la Corte podrá solicitar a un Estado Parte para que remita a
la autoridad nacional competente un caso en particular para efectos de su
enjuiciamiento. Los Estados Partes deberán responder a estos requerimientos y deberán
tramitar tales asuntos “con diligencia y asignarán medios suficientes para que las causas
se sustancien eficazmente”. Por ende, se espera que los Estados Partes asistan a la Corte
en el enjuiciamiento de estos delitos, de conformidad con el artículo 86.

Obligaciones

15
Sobre este tema se refiere la Regla nº166 de las Reglas de Procedimiento y Prueba.
16
Sobre este tema se refiere la Regla nº165 de las Reglas de Procedimiento y Prueba.

33
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

a) El artículo 70(4)(a) requiere que todo Estado Parte “haga extensivas sus leyes
penales que castigan los delitos contra la integridad de su propio procedimiento
de investigación o enjuiciamiento de los delitos contra la administración de
justicia a que se hace referencia en este artículo y sean cometidos en su territorio
o por uno de sus nacionales”.

b) Los Estados Partes deberán remitir a las autoridades competentes de su


territorio, para efectos de enjuiciar estas ofensas, cuando la CPI lo solicite.
Según el artículo 70(4)(b), estas autoridades deberán tramitar tales asuntos “con
diligencia y asignarán medios suficientes para que las causas se sustancien
eficazmente”.

c) Los Estados Partes deberán cooperar con la Corte en la investigación y


enjuiciamiento de estas ofensas, de conformidad con el artículo 70(2) & 86, y
las normas nacionales del Estado requerido.

Implementación

a) Opciones para penalizar estas ofensas

(i) Extender la legislación nacional existente para incluir las ofensas contra la
administración de justicia de la CPI

Casi todos los Estados Partes cuentan ya con una legislación que contiene los delitos
contra la administración de justicia dentro de sus propios sistemas legales. Por
ejemplo, tales actividades están estipuladas en el Código Penal. El artículo 70(4)
dispone la ampliación de esta legislación para incluir a las personas involucradas
con los procesos de la CPI, de conformidad con el Estatuto de Roma. Estas personas
serán (tanto como sujetos y objetos de estos crímenes): personas acusadas que
comparezcan ante la CPI, testigos que comparezcan ante la CPI, y oficiales de la
CPI. Adicionalmente, los delitos nacionales que incluyan la interferencia con la
prueba deberán ampliarse para incluir la prueba requerida para un caso de la CPI.

Los Estados Partes deberán asegurar que su legislación nacional incluya todas las
ofensas enumeradas en el artículo 70(1). La manera más sencilla de hacerlo es
tomando las ofensas tal y como están en el Estatuto de Roma. La legislación deberá
contar con una aplicación tanto territorial como extraterritorial, para que así los
Estados Partes puedan enjuiciar tales ofensas cuando sean cometidas por nacionales
o por extranjeros dentro del territorio del Estado. De esta manera los nacionales
podrán ser enjuiciados en la Corte por actos cometidos dentro de un Estado. Según
el artículo 70(4), los Estados Partes deberán penalizar estas ofensas dentro de su
territorio cuando sean cometidas por un nacional, sin importar en qué lugar estaba el
nacional en el momento de la comisión del delito.

34
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

El Estatuto es omiso respecto a la pena máxima o mínima que una Estado puede
imponer por estas ofensas. Sin embargo, estos crímenes lesionan el corazón mismo
de cualquier sistema de justicia, al despreciar potencialmente su legitimidad y
credibilidad. Por ende, una pena máxima no menor de 5 años para todas estas
ofensas es un buen estándar, tal como lo dispone el artículo 70(3). Los Estados
podrán también prever distintas penas para los diversos tipos de delitos,
dependiendo de su gravedad.

Los Estados podrán ir más allá de los requisitos del artículo 70, disponiendo de
variaciones más específicas de los delitos enumerados en este artículo, y asignando
distintas penas a distintas ofensas, algunas veces superiores a 5 años de prisión. Esto
tiene el beneficio de impedir a una mayor variedad de posibles ataques a la
integridad del sistema de justicia de la CPI.

(ii) Extender la legislación existente sobre las ofensas contra la administración


de justicia de los Tribunales Penales Internacionales para la Antigua
Yugoslavia y Ruanda (TPIY/R), para incluir a la CPI.

Algunos Estados Partes ya contienen delitos contra la administración de justicia de


estos dos Tribunales, de conformidad con sus propias Reglas de Procedimiento y
Prueba. Por ejemplo, las Reglas 77 y 91 de las Reglas de Procedimiento y Prueba
del TPIY son: “Desacato al Tribunal” y “Falso testimonio”, respectivamente. Debe
tomarse en cuenta que existen diferencias entre estas Reglas y el Artículo 70 del
Estatuto de Roma, especialmente respecto a las penas máximas de estas ofensas. Por
ejemplo, las Reglas del TPIY distinguen entre los tipos de ofensas, y preven que
ciertas ofensas sólo tendrán una pena máxima de 12 meses de prisión (Regla
77(h)(i), mientras que otras ofensas tienen una pena máxima de 7 años de prisión
(regla 77(h)(ii). Al implementar los delitos del artículo 70, los Estados podrían
establecer las penas máximas que deseen.

Los Estados deberán asegurarse de que se incluyan todas los delitos enumerados en
el artículo 70(1) del Estatuto, y no solo aquellos de las Reglas de del TPIY/R,
porque estas reglas no incluyen ciertos delitos del artículo 70, tales como tomar
represalias contras los oficiales del tribunal (artículo 70(1)(e)).

(iii) Crear una nueva norma legal

Alternativamente, los Estados podrían incluir los delitos por medio de una norma
legal específica sobre los delitos contra la administración de justicia, o
incluyéndolos dentro de una norma legal más general sobre la CPI, como la ley
canadiense propuesta en su (Bill) C-19, Crimes Against Humanity Act. Algunas
secciones de esta ley proponen la creación de nuevos delitos en Canadá y para
ciudadanos canadienses, de conformidad con el Estatuto de Roma.

35
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

b) Dar competencia a los tribunales nacionales sobre los delitos del artículo 70

Los Estados Partes deberán adecuar sus propios tribunales para que enjuicien estos
delitos (artículo 70(4)(b). Esto se puede llevar a cabo agregando las “ofensas contra
la administración de justicia de la CPI”, o terminología similar, a la lista de delitos
sobre los cuales tienen competencia los tribunales. Todo el personal involucrado en
las investigaciones penales deberá tener competencia para investigar y enjuiciar
también estos crímenes. Debe resaltarse también que la CPI deberá de revocar la
inmunidad en aquellos casos en que los tribunales nacionales enjuicien a personal de
la CPI.

c) Disponer de recursos suficientes que posibiliten que los juicios nacionales sean
llevados a cabo con diligencia y conducidos efectivamente

El artículo 70(4)(b) específicamente estipula que un Estado Parte deberá “remitir”


cualquier caso estipulado en este artículo a las autoridades competentes, una vez que
lo solicite la Corte. También prevé que “estas autoridades conocerán tales asuntos
con diligencia y asignarán medios suficientes para que las causas se sustancien
eficazmente”. Claramente, los redactores del Estatuto previeron que estos delitos
deberán de ser tratados con seriedad por los Estados Partes. Después de todo,
cualquier falta cometida por aquellos que participen en los procesos de la CPI
podría llevar a un relajamiento de la Corte, y la reducción de sus efectos disuasivos.

Los Estados Partes deberán garantizar la disponibilidad de suficientes recursos


humanos y financieros en de los distintos sectores del sistema de justicia penal
involucrado en la investigación y enjuiciamiento de estos crímenes, y supervisar a
los condenados de tales delitos. Sin embargo, sería de extrañar que el enjuiciamiento
de estos delitos requiriese muchos recursos, ya que estos crímenes rara vez se
cometerán en la mayoría de los Estados. Los Estados podrían establecer campañas
de información que aseguren que todas las personas relevantes conozcan estos
nuevos delitos y sus penas máximas, para que así sean tomados en consideración.
Esto ayudaría a disminuir la incidencia de tales delitos.

d) Ejecución de sentencias

Los Estados Partes también deberán de considerar la redacción de disposiciones


para la ejecución de sentencias de personas condenadas por la CPI. El Estatuto no
menciona esto, sin embargo la Corte tendrá poca infraestructura penitenciaria y
tendrá que sustentarse en el apoyo de los Estados que acepten y supervisen a todas
aquellas personas condenadas, de acuerdo con los principios establecidos en la Parte
10 del Estatuto.

e) Medidas de Cooperación

36
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Los Estados deben contar con la legislación y los procedimientos que les permitan
cooperar en los casos de los delitos de la CPI estipulados en el artículo 70. Esta
cooperación incluirá la entrega de nacionales a la Corte, proveer prueba que
respalde o refute una denuncia de que un supuesto crimen ocurrió. Las condiciones
para brindar tal cooperación podrán estar reguladas por las leyes nacionales del
Estado requerido (artículo 70(2)), mientras que permita al Estado plena cooperación,
de conformidad con el artículo 86. La legislación y los procedimientos podrían ser
iguales a aquellos utilizados para otras investigaciones y enjuiciamientos penales de
la CPI.

3.3 Procedimientos en que tanto la CPI como un Estado Parte tienen interés de
investigar

Descripción

Debido a que el propósito de la CPI es servir como complemento para las


jurisdicciones penales nacionales, generalmente la CPI no será competente y por
ende no investigará o enjuiciará si un Estado Parte ya está investigando o
procesando el mismo caso. Sin embargo, no todos los Estados están posibilitados
para llevar a cabo una investigación, particularmente si están involucrados en
conflictos armados que causen el colapso del sistema judicial. Los redactores del
Estatuto percibieron que algunos Estados podrían llevar a cabo juicios “falsos”, los
cuales no satisfarían el interés de una justicia internacional. Por consiguiente, el
Estatuto establece algunos procedimientos que permiten que la Corte se informe
sobre las investigaciones y procesos en los Estados, para asegurar así que la Corte
no esté duplicando los esfuerzos auténticos de los Estados en el enjuiciamiento de
los crímenes de la competencia de la Corte, y así permitir que la Corte fiscalice
cualquier investigación o juicio que le concierne. Las condiciones bajo las cuales la
Corte asumirá su competencia están establecidas en el artículo 17, el cual será
discutido a fondo en la sección 4 sobre la “Complementariedad”.

Procedimientos relevantes del Estatuto

Una vez que se remita a la Corte una situación que requiera atención de la CPI, o
una vez que el Fiscal de la CPI identifique la aparente comisión de un crimen con
competencia de la CPI, el Fiscal de la CPI debe determinar si existe fundamento
razonable para iniciar una investigación (artículos 13-15). El Fiscal deberá solicitar
a la Sala de Cuestiones Preliminares de la CPI la autorización de cualquier
investigación iniciada de oficio por el Fiscal (artículo 15(3)).

En este momento, o una vez que el Fiscal inicie la investigación basada en la


referencia de una Estado Parte, se debe notificar a todos los Estados Partes (artículo
18(1)). El Fiscal debe también notificar a cualquier otro Estado que normalmente
sería competente sobre los crímenes en cuestión. Se debe de resaltar que el Fiscal
puede notificar de forma confidencial, y limitar la información provista a los

37
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Estados, si es necesario para proteger a ciertas personas, prevenir la destrucción de


prueba, o impedir que ciertas personas evadan la justicia.

Mantener a la CPI informada

El artículo 18(2) señala que los Estados cuentan con un mes después de la recepción
de la notificación, para informar a la Corte de que está llevando o ha llevado a cabo
una investigación respecto al mismo caso, y para solicitar al Fiscal que renuncie a su
competencia a favor del Estado. Este corto plazo asegura que la Corte no padezca de
retrasos innecesarios con el cumplimiento de sus funciones. El artículo 18(2) prevé
que “el Estado podrá informar a la Corte de sus propias investigaciones” (no debe).
Aunque los Estados no están obligados a informar a la Corte de sus propias
investigaciones, sería aconsejable que un Estado recomendara a la Corte sobre sus
propias investigaciones, para así evitar una duplicación innecesaria de esfuerzos y
asegurar que la CPI se inhiba de su competencia a favor del Estado.

Una vez que un Estado solicite la inhibición de competencia de la Corte de una


investigación, el Fiscal está obligado a suspender la investigación del caso. Sin
embargo, el Fiscal podrá solicitar a estos Estados que le informen periódicamente de
la marcha de sus investigaciones y del juicio ulterior (artículo 18(5)). Los Estados
Partes deben “responder a esas peticiones sin dilaciones indebidas”.17

Aún si un Estado no solicita al Fiscal la inhibición de su competencia a favor del


Estado, el Fiscal puede suspender la investigación de la CPI. El Fiscal podrá
solicitar al Estado de que se trate que le comunique sobre las actuaciones. (artículo
19(11)). Nótese que los Estados pueden solicitar que dicha información sea
confidencial.

Responsabilidades de la CPI

Si el Fiscal o la Sección de Cuestiones Preliminares de la CPI tienen reparos sobre


la conducción de la investigación y el juicio llevado a cabo por un Estado, la Sala de
Cuestiones Preliminares puede autorizar al Fiscal para que proceda con una
investigación, ya sea por primera vez, o después de un periodo de suspensión, o
cuando ha habido cambios significativos de circunstancias en el Estado (artículo
18(2) & (3)). Nótese que los Estados pueden apelar la resolución preliminar ante la
Sala de Apelaciones, bajo el artículo 18(4). Cuando el Fiscal decida inhibirse de su
competencia en una investigación sin notificación del Estado, el Estado de que se
trate deberá ser notificado si el Fiscal decide posteriormente reabrir la investigación
17
En Latinoamérica, a pesar de los movimientos de reformas iniciados sobre el final de los 80, existen todavía
resabios de los procedimientos inquisitivos legados de épocas coloniales. Una de esas instituciones es el
"secreto de sumario". Más allá de las innumerables razones que existen para desterrarlo del enjuiciamiento
penal, al menos las legislaciones que lo mantengan deberán prever que él no es aplicable cuando se trata de
informar al Fiscal de la Corte Penal Internacional.

38
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

(artículo 19(11)). En algunos casos, los Estados podrán impugnar la admisibilidad


del caso según el artículo 19.

Protección de la Prueba

En el transcurso del proceso, podrán existir lapsos de tiempo dentro de los cuales
sea impreciso cuál autoridad – Estado o CPI – tomará eventualmente el mando de la
investigación o enjuiciamiento. Los Estados deben asegurar que toda la prueba del
caso en su posesión sea preservada, de acuerdo al artículo 93(1)(j). Los Estados
deberán tomar en cuenta también que la Corte podrá autorizar al Fiscal de la CPI
para que recolecte y preserve prueba durante estos lapsos, según los artículos 18(6)
y 19(8). Aún si un Estado impugna la admisibilidad de un caso ante la CPI, todas las
órdenes o mandamiento dictados por la Corte con anterioridad a la impugnación
seguirán siendo válidos (artículo 19(9)). Por consiguiente, los Estados podrían tener
el deber de cooperar con el Fiscal de la CPI hasta que no se decida si el Estado será
competente para investigar y enjuiciar en el caso en discusión (ver también el
artículo 19(8)).

Obligaciones

a) Según el artículo 18(5), cuando el Fiscal se haya inhibido de su competencia en


relación con la investigación, tras la solicitud de un Estado Parte, ese Estado
Parte deberá responder sin dilaciones indebidas a las peticiones de información
del Fiscal sobre la marcha de las investigaciones y del juicio ulterior.

b) Mientras que los conflictos de competencia sobre cuál autoridad será


responsable para investigar no hayan sido resueltos, los Estados deberán de
continuar el cumplimiento con las obligaciones señaladas por el artículo 93,
inclusive la preservación de prueba que posean y la cooperación con el Fiscal de
la CPI.

Implementación

La mayor parte de los casos y obligaciones anteriormente señalados no requerirán


una legislación para su implementación. No obstante, sería importante que las
autoridades pertinentes establecieran procedimientos administrativos eficientes para
tratar estos asuntos, en el caso de que tal secuencia se lleve a cabo. Esta autoridad
podría ser el Ministro de Relaciones Exteriores, ya que los procedimientos
requerirán de extensa comunicación entre las autoridades nacionales y la Corte.18

18
En el ámbito Latinoamericano existen algunas experiencias en donde la "autoridad central" o autoridad de
enlace lo constituyen los Ministerios de Justicia. Esta es otra posibilidad, pero siempre se debe atender a que
sea la autoridad que pueda responder más eficientemente.

39
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

a) Notificación y coordinación

Es esencial establecer procedimientos administrativos que permitan a los Estados


que ya están investigando un caso notificar a la CPI dentro del mes posterior a su
notificación por parte de la CPI, si éste desea llevar a cabo la investigación del
mismo caso. Esto requerirá ciertos elementos:

(i) un procedimiento por medio del cual los investigadores y jueces nacionales
deban notificar a la autoridad competente sobre el inicio de una
investigación o juicio de un delito que esté dentro de la competencia de la
CPI; y/o

(ii) designar a una persona dentro del órgano competente para que fiscalice
todas las investigaciones y/o juicios nacionales sobre crímenes que también
sean competencia de la CPI, o que pueda obtener información sobre los
casos particulares de manera expedita; y

(iii) Un procedimiento diligente que lleve a la persona competente apropiada la


notificación de la CPI y para responder esta notificación de la CPI dentro del
mes posterior.

b) Actualizaciones periódicas

Si la CPI decide no investigar el mismo caso, se necesitan procedimientos


administrativos que permitan al Estado responder a cualquier requerimiento de
actualizaciones periódicas del Fiscal de la CPI, según el artículo 18(5). Esto
requerirá de una comunicación efectiva y coincidente entre los investigadores,
jueces, y el departamento gubernamental competente, para así ofrecer a la Corte la
información que ésta requiera

c) Información sobre las actuaciones

Cuando el Estado Parte no haya solicitado al Fiscal de la CPI que se inhiba de


su competencia, pero el Fiscal de todas maneras se inhibe, los Estados deberán
de estar preparados para proveer cualquier información sobre sus actuaciones
que requiera el Fiscal, de conformidad con el artículo 19(11). Esta previsión no
está redactada en términos obligatorios, pero debería interpretarse con el artículo
86, el cual requiere que todos los Estados Partes “cooperen plenamente con la
Corte en relación con la investigación y el enjuiciamiento de los crímenes de su
competencia”. Adicionalmente, el artículo 93(1)(i) estipula que los Estados
deberán proporcionar a la Corte cualquier resultado o documentos que requieran
la Corte. Para responder a las solicitudes de información del Fiscal sobre las
actuaciones según el artículo 19(11), se deberán establecer los mismos

40
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

procedimientos previstos para las actualizaciones periódicas al Fiscal de la CPI,


de conformidad con el artículo 18(5). Nótese que la información provista de
conformidad con el artículo 19(11) podrá suministrarse a la CPI con carácter
confidencial.

d) Protección de la prueba

Las leyes de procedimiento y prueba son necesarias para garantizar que las
personas competentes tengan facultades para conservar la prueba y cooperar con
la investigación del Fiscal, de conformidad con el artículo 93, aún cuando exista
la posibilidad de que el Estado sea quien tome la competencia del caso. Ver
“Recolección y Conservación de Prueba” para más detalles sobre los requisitos
de implementación de estas obligaciones.

3.4 Disposiciones Importantes del Estatuto Relacionadas con la Cooperación de los


Estados

Descripción

La Parte 9 del Estatuto enfatiza en la cooperación y asistencia judicial internacional.


Existen dos tipos principales de cooperación entre los Estados Partes y la CPI
previstos en esta Parte:

(i) arresto y entrega de personas ante la solicitud de la Corte; y

(ii) otras asistencias prácticas para las investigaciones y juicios de la Corte, ej.:
recolección de prueba.

Adicionalmente, la Parte 10 sobre la Ejecución, enumera las situaciones en las


cuales la Corte podría necesitar asistencia de los Estados Partes para la ejecución de
sus órdenes.

“Cooperar plenamente con la Corte”

El artículo 86, de la Parte 9 estipula que todos los Estados Partes deberán cooperar
plenamente con la Corte en relación con la investigación y el enjuiciamiento de
crímenes de su competencia. Las palabras “cooperar plenamente” fueron escogidas
cuidadosamente por los redactores del Estatuto, para enfatizar el papel importante
que tienen los Estados en el funcionamiento efectivo y eficiente de la Corte. El
artículo 86 también prevé que los Estados Partes deberán cooperar plenamente “de
conformidad con lo dispuesto en el presente Estatuto”. Por consiguiente, toda
previsión del Estatuto que requiera la participación de un Estado deberá
interpretarse como cooperación plena, salvo que se especifique lo contrario.

41
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

El artículo 88 estipula que los Estados Partes deberán “asegurar que en el derecho
interno existan procedimientos aplicables a todas las formas de cooperación
especificadas en la presente parte”. En otras palabras, se prevé que los Estados
utilicen sus leyes nacionales para establecer todos los procedimientos necesarios que
les posibiliten asistir a la Corte. Todos estos procedimientos deberán permitir a los
órganos estatales responder tan rápido como sea posible a los requerimientos de la
Corte.19

Los Estados deben de considerar que si no cumplen con un requerimiento de


cooperación de la Corte, en contravención a lo dispuesto en el Estatuto,
impidiéndole ejercer sus funciones y atribuciones de conformidad con el Estatuto, la
Corte podrá hacer una constatación en ese sentido y remitir la cuestión a la
Asamblea de los Estados Partes o, al Consejo de Seguridad, si éste le hubiese
remitido el asunto (artículo 87(7)). El Estatuto no prevé específicamente ninguna
sanción. Sin embargo, un Estado Parte que se niegue a dar curso a una solicitud de
cooperación formulada por la Corte, estará incumpliendo con sus obligaciones al
tratado en la mayoría de los casos, y podría haber consecuencias políticas
perjudiciales contra ese Estado.

Competencia de la CPI

Según el artículo 12(1), un Estado, al aceptar ser parte del Estatuto, se adhiere por
ende a la jurisdicción de la Corte respecto a los crímenes estipulados en el artículo 5
(genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y agresión, una vez que
sea definida). Esto significa que una vez que un Estado se convierte en Estado parte,
éste acepta automáticamente la competencia de la Corte sobre el genocidio, los
crímenes de lesa y crímenes de guerra, a partir del día en que entre en vigor el
Estatuto (artículo 11).

Nótese que los Estados que no sean parte también podrán aceptar la competencia de
la Corte respecto a un crimen en particular, por medio de una declaración de
conformidad con el artículo 12(3). Los Estados que no sean parte deberán cooperar
plenamente una vez que acuerden asistir a la Corte en una investigación en
particular (artículo 87(5)(a)). Si incumplen el acuerdo especial realizado con la
Corte, ésta podrá informar a la Asamblea de los Estados Partes o al Consejo de
Seguridad, según sea el caso (artículo 87(5)(b)).

19
Por ejemplo, la República Argentina sancionó el 16 de diciembre de 1996 (Boletín Oficial 16/01/97) la
"Ley de Cooperación en Materia Penal". Si bien esta ley regula -subsidiariamente a los acuerdos existentes-
las relaciones entre los países, leyes de este tipo constituyen una buena base de trabajo para implementar
internamente todo lo que hace al sistema de cooperación y asistencia con la Corte Penal Internacional.

42
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Obligaciones

a) Según el artículo 86, los Estados Partes deberán “cooperar plenamente con la
Corte en relación con la investigación y el enjuiciamiento de crímenes de su
competencia”.

b) Según el artículo 88, los Estados Partes deberán asegurarse de que en el derecho
interno existan procedimientos aplicables a “todas las formas de cooperación”
especificadas en la Parte 9 del Estatuto.

c) Según el artículo 87(5)(a), los Estados Partes deberán cumplir cualquier acuerdo
o arreglo especial de cooperación con la CPI.

Implementación20

El Estado que deviene Parte del Estatuto está, por ende, aceptando la competencia
de la Corte sobre los crímenes enumerados en el artículo 5, a partir del día en que
entre en vigor el Estatuto, y que la Corte podrá adquirir competencia sobre sus
nacionales o cualquier otra persona en su territorio, en algunos casos concretos. De
esta manera, los Estados Partes deberán garantizar que no existan obstáculos para
cooperar con la Corte. Un Estado que no sea parte y que acepte la competencia de la
Corte sobre un crimen en particular deberá también asegurarse de que no existan
obstáculos para la cooperación de conformidad con el acuerdo o el arreglo especial
realizado con la Corte. Por ejemplo, los Estados deberán asegurarse de que todas las
autoridades correspondientes puedan asumir la competencia de ser necesario, para
asistir las investigaciones y enjuiciamientos de la CPI.

Normalmente los Estados tendrán que redactar leyes y crear procedimientos de


implementación que les permitan cumplir con las obligaciones del Estatuto de
Roma. Sin embargo, los Estados que ya tengan acuerdos de cooperación interestatal
solo deberán modificar estos acuerdos, para así incluir la cooperación con la CPI.

20
En el plano regional, la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas (OEA, A.G., adoptada en Belem do Pará,
el 9 de Junio de 1994) declara el deber de todos los Estados Parte de establecer su jurisdicción local para dicho crimen dondequiera que
éste haya sido perpetrado, a menos que el Estado prefiriera extraditar (art.IV, para.2).
La Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura (OEA, A.G., adoptada en Cartagena de Indias, el 9 de
Diciembre de 1985) también consagra el deber de los Estados Parte de establecer su jurisdicción en relación a toda persona responsable
de ese crimen sin importar el lugar donde el ilícito hubiera sido cometido o la nacionalidad de la víctima o el victimario (art.12, para5.).
En virtud del principio aut dedere au iudicare el Estado se eximirá de responsabilidad internacional si decide no juzgar a los responsables
pero los extradita a otro país donde sí sean objeto de un proceso judicial.
Como hemos dicho anteriormente los Estados Parte del Estatuto de Roma darán satisfacción al mismo estableciendo su
competencia territorial y de personalidad activa en relación a los crímenes de competencia de la Corte, pero incumplirán los restantes
deberes que les imponen otras convenciones, los tratados y la costumbre internacional en relación a los crímenes de lesa humanidad y
crímenes de guerra.
El cabal cumplimiento de las obligaciones internacionales impone el establecimiento de la jurisdicción universal para los responsables de
tales crímenes.

43
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Requerimientos de cooperación y asistencia

Descripción

El artículo 87 faculta a la Corte para solicitar la cooperación de los Estados Partes.


Estas solicitudes normalmente serán por escrito (artículos 91(1) y 96(1)) y serán
tramitadas por la vía diplomática, salvo que el Estado especifique lo contrario
(artículo 87(1)). En algunos casos de urgencias, los requerimientos podrán
tramitarse por cualquier otro medio que permita dejar constancia escrita, como
facsímiles o correo electrónico, siempre que la solicitud sea confirmada por el
método apropiado (artículo 91(1) y 96(1)). Las solicitudes de la CPI y cualquier otra
documentación de apoyo serán en, o traducidas al idioma oficial del Estado
requerido o en uno de los idiomas de trabajo de la Corte (artículo 87(2)). Los
idiomas de trabajo de la Corte son el inglés y el francés (artículo 50(2)).

El artículo 96 señala los contenidos necesarios de la mayoría de las solicitudes de


cooperación. La Corte deberá cumplir con los siguientes: una exposición concisa de
su propósito y fundamentos jurídicos y los motivos de la asistencia solicitada; una
exposición concisa de los hechos esenciales que fundamentan la solicitud;
información detallada acerca del paradero o la identificación de la persona o el lugar
de la búsqueda o identificación; las razones y la indicación detallada de cualquier
procedimiento que deba seguirse o requisito que deba cumplirse, cualquier
información que pueda ser necesaria conforme al derecho interno del Estado
requerido para cumplir la solicitud (artículo 96(2)). Los Estados deberán
comunicarle a la Corte de cualquier disposición específica de su derecho interno al
respecto(artículo 96(3)).

El artículo 99(1) prevé que las solicitudes de asistencia sean ejecutadas de


conformidad con el procedimiento aplicable en el derecho interno del Estado
requerido. Sin embargo, si el derecho interno no lo prohibe, la Corte podrá
especificar la forma de proceder, incluidos los procedimientos indicados y la
autorización a las personas que deberán estar presentes o que deberán asistir en el
proceso de ejecución. En el caso de una solicitud urgente, los documentos o pruebas
incluidos en la respuesta serán transmitidos con urgencia (artículo 99(2)).

Excepciones al deber de ejecutar las solicitudes

El artículo 93 enumera algunas de las formas más importantes de asistencia de los


Estados con las investigaciones de la CPI, tal como protección de testigos,
inspecciones, allanamientos y recolección de prueba. Nótese que este artículo
requiere que los Estados “cumplan” con cualquier solicitud de asistencia de la Corte
para cualquier tipo de asistencia incluida en este artículo. Solo existen dos
fundamentos para denegar una solicitud. El primer fundamento será cuando ésta se
refiera a la presentación de documentos o la divulgación de pruebas que afecten la

44
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

seguridad nacional (artículo 93(4)). El artículo 72 detalla los procedimientos a


seguir cuando se afecte la seguridad nacional del Estado.

El segundo fundamento para denegar una solicitud se describe integralmente en los


artículos 93(1) & 93(5). El artículo 93(1) estipula que cualquier tipo de asistencia
que no esté enumerada en los párrafos (a)-(k) del artículo 93(1) no es obligatoria
cuando no esté prohibida por la legislación del Estado requerido. El artículo 93(5)
estipula que: “Antes de denegar una solicitud de asistencia de conformidad con el
párrafo 1(1), el Estado requerido considerará si se puede prestar la asistencia con
sujeción a ciertas condiciones, o si es posible hacerlo en una fecha posterior o de
otra manera. Si la Corte o el Fiscal aceptan las condiciones, los Estados tendrán que
cumplir la solicitud.” Por consiguiente, si la asistencia requerida no está enumerada
en el artículo 93(1) y está prohibida por la legislación del Estado requerida y el
Estado ya consideró si la asistencia se puede prestar sujeta a ciertas condiciones y
así, según el artículo 93(5), pareciera ser que el Estado podría denegar el
requerimiento de asistencia.

Obligación de consultar

De manera contraria, cuando la ejecución de una medida en particular está prohibida


en el Estado requerido “por un principio fundamental de derecho ya existente y de
aplicación general”, el artículo 93(3) no determina explícitamente si el Estado
requerido puede refutar la solicitud. No obstante, esta previsión requiere que el
Estado consulte con la Corte y sugiere que por medio de la consulta, se determine si
se puede brindar la asistencia de otra manera o sujeta a ciertas condiciones. Sin
embargo, la disposición requiere que la Corte “modifique la solicitud de ser
necesario”, si el caso no puede resolverse por medio de la consulta. Por ende, parece
que implícitamente el Estado requerido puede rechazar el cumplimiento de tal
solicitud hasta que la Corte modifique tal solicitud, de manera que no la prohiba el
Estado por un principio fundamental de derecho de aplicación general.
Posteriormente el Estado deberá cumplir la solicitud modificada.

El artículo 97 establece ejemplos de algunos problemas que podrían impedir u


obstaculizar la ejecución de estas solicitudes: información insuficiente para cumplir
con la solicitud, que la persona no pudiera ser localizada en el caso de una solicitud
de entrega pese a los intentos realizados, o que el cumplimiento de la solicitud en su
forma actual obligare al Estado requerido a no cumplir con una obligación
preexistente en virtud de un tratado con otro Estado. En todos los casos, el Estado
deberá consultar con la Corte sin dilación para que se encuentre una solución al
problema. El Estado no podrá refutar el cumplimiento de una solicitud, o de lo
contrario estaría incumpliendo con las obligaciones del Estatuto.

Obligaciones

45
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

a) Los Estados Partes deberán cumplir todas las solicitudes de la Corte, de


conformidad con el artículo 93, salvo los casos en que se afecte la seguridad
nacional (artículos 72 y 93(4)), o si el tipo de asistencia solicitada no está
enumerada en el artículo 93(1) y está prohibida por la legislación del Estado
requerido (artículo 93(1)(1)) y el Estado considera que la asistencia pueda
brindarse sujeta a condiciones, según el artículo 93(5).

b) El artículo 93(3) determina que cuando la ejecución de una medida de asistencia


particular esté prohibida en el Estado requerido “por un principio fundamental
de derecho ya existente y de aplicación general”, el Estado deberá consultar con
la Corte sin dilación para que resuelva el caso, y deberá considerar la posibilidad
de brindar la asistencia de otra manera o sujeta a condiciones, antes de denegar
una solicitud.

c) El artículo 96(3) estipula que los Estados Partes deberán consultar con la Corte
cualquier solicitud sobre las disposiciones de su derecho interno que puedan ser
aplicables para cumplir con las solicitudes de la Corte. A través de tales
consultas, los Estados Partes comunicarán a la Corte las disposiciones
específicas de su derecho interno.

d) El artículo 97, el cual trata otros problemas referentes el cumplimiento de las


solicitudes, requiere que el Estado consulte con la Corte “sin dilación para que
estos problemas puedan resolverse.

e) Los Estados Partes deben cumplir con cualquier especificación que la Corte
realice según el artículo 99 (1), sobre la ejecución de una solicitud de asistencia,
salvo que la forma especificada esté prohibida por el derecho interno.

f) Bajo el artículo 99(2), cuando la Corte realice una solicitud urgente de


documentos o pruebas, el Estado requerido deberá transmitirlos con urgencia.

Implementación

En términos generales, los Estados Partes deberán contar con leyes y


procedimientos que les permitan cumplir con todas las solicitudes de asistencia de la
CPI. Estas leyes y procedimientos necesitan ser suficientemente flexibles para
permitir el cumplimiento de los Estados Partes de cualquier especificación
contenida en la solicitud, tal como el modo de ejecución de una solicitud en
particular, o el procedimiento a seguir. Este podría incluir requisitos tales como la
confidencialidad, u otras formas de protección de la información, así como la
urgencia de la solicitud.

Todos los Estados deberán establecer un método efectivo de comunicación con la


Corte para que resuelva cualquier problema que pudiese surgir en relación con las
solicitudes de asistencia de la Corte. Por ejemplo, alguien que trabajare en la

46
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Embajada del Estado en La Haya debería ser designado como contacto con la
Secretaría de la Corte, para que así se puedan identificar posibles dificultades de
manera incipiente. Como mínimo, se debería designar una persona contacto que
mantenga archivos actualizados de todas las comunicaciones con la Corte y sus
distintos órganos.

Cuando los Estados Partes deban cumplir con requisitos particulares para ejecutar
las solicitudes de la CPI, deberán hacérselo saber a la Corte cuanto antes, luego de
la ratificación. Si no lo hacen deberán estar preparados para hacerlo cuando la Corte
solicite tal información.

Los Estados Partes podrían también necesitar leyes que permitan a las personas
especificadas por la Corte para presenciar y asistir en el proceso de ejecución, luego
de que el Estado Parte sea consultado (artículo 99(4)(b)). Estas personas incluirían a
personal de la CPI, tales como el Fiscal y Fiscales Adjuntos. Podrían también incluir
al Abogado defensor, en el caso de una persona investigada por la CPI, cuando sea
una orden o solicitud de cooperación de la Sala de Cuestiones Preliminares, de
conformidad con el artículo 57(3)(b).

Prórroga de la Ejecución de Solicitudes

Descripción

Los artículos 94 y 95 del Estatuto facultan a los Estados para aplazar la ejecución de
las solicitudes en ciertas situaciones. El artículo 94 describe la situación en que la
solicitud interfiera con una investigación o enjuiciamiento en curso de un asunto
distinto. Ante tal situación, el Estado requerido podrá consultarlo ante la Corte y
acordar un periodo de tiempo de prórroga para la ejecución. Este periodo no
excederá de lo necesario para concluir la investigación o el enjuiciamiento de que se
trate la ejecución de la solicitud. El Estado requerido podrá también prestar
asistencia con sujeción a ciertas condiciones, en el caso en que decida prestar la
asistencia de inmediato.

El artículo 95 describe el caso en que la solicitud de asistencia se aplace por estar


pendiente la impugnación de admisibilidad de la causa. La CPI es competente para
decidir todos los asuntos jurisdiccionales que le conciernen. Sin embargo, el Estado
requerido podrá suspender la ejecución de una solicitud por estar pendiente una
decisión de la Corte, a no ser que la Corte haya resuelto expresamente que Fiscal
puede recolectar prueba antes de que la Corte decida sobre la admisibilidad del
asunto. En otras palabras, podría ser confuso ante tal situación si quien investigaría
el asunto sería la CPI o un a autoridad nacional estatal. Por esta razón los Estados
podrán esperar hasta que se determine definitivamente la competencia de la CPI,
antes de que la ejecución de la solicitud sea obligatoria, según la Parte 9 del
Estatuto, salvo que la Corte disponga lo contrario.

47
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Obligaciones

a) Si un Estado prorroga la ejecución de una solicitud durante el periodo de tiempo


acordado con la Corte, en el caso de que exista una interferencia con una
investigación o enjuiciamiento pendiente de otro asunto, la suspensión no
excederá de lo necesario para concluir la investigación o el enjuiciamiento en el
Estado requerido (artículo 94(1)).

b) Cuando la Corte haya expresamente resuelto que el Fiscal de la CPI puede


recolectar prueba, según el artículo 18 o 19, aún si está pendiente una
impugnación a la admisibilidad del asunto ante la Corte, el Estado requerido no
podrá posponer la ejecución de la solicitud de la Corte. No obstante, los Estados
podrán posponer la ejecución de una solicitud si está pendiente la decisión del
asunto y no existe tal orden de la Corte (artículo 95).

Implementación

Cuando un Estado recibe una solicitud de asistencia de la CPI, éste necesita un


mecanismo por medio del cual pueda fiscalizar si la ejecución de tal solicitud
pudiese interferir con cualquier investigación o enjuiciamiento en curso. Tal método
incluiría un procedimiento de consulta entre las respectivas autoridades estatales,
que se lleve a cabo con cierta regularidad o en periodos cortos de tiempo. Primero se
debe identificar a tales autoridades que normalmente incluiría a los oficiales de
policía, fiscales, defensores públicos, personal de la secretaría judicial, y
posiblemente también el personal de las cortes militares.

Una vez que se consulte a las autoridades Estatales pertinentes, y se determine que
la ejecución de una solicitud interfiere con los asuntos del Estado, éste deberá
consultar ante la Corte y acordar un periodo de tiempo apropiado de prórroga para la
ejecución de la solicitud. El órgano que consulte ante la Corte deberá conocer el
estado en que se encuentran los procedimientos nacionales, para poder negociar el
periodo de tiempo de prórroga adecuado con la Corte. Alternativamente, el Estado
deberá tomar en consideración si la asistencia puede prestarse inmediatamente,
sujeta a ciertas condiciones. Cualquier condición deberá negociarse con la Corte.

Cuando un estado aplaza la ejecución de una solicitud de conformidad con el


artículo 94, aquellos involucrados en la investigación o enjuiciamiento estatal
deberán estar en contacto con las respectivas autoridades, para que el Estado pueda
notificar a la CPI cuando finalicen dichas investigaciones o enjuiciamiento.

Los Estados deberán asegurarse de estar informados sobre las diligencias


preliminares de la CPI, tales como las impugnaciones de admisibilidad. Si deciden
posponer la ejecución de una solicitud, estando pendiente una decisión sobre
admisibilidad, deberán notificar a la Corte de tal decisión. Sin embargo, cuando el
Fiscal esté facultado por la Corte para recolectar evidencia en el territorio del Estado

48
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

requerido, tal Estado deberá contar con leyes y procedimientos vigentes que
permitan prestar al Fiscal la asistencia solicitada por la Corte.

Gastos de la ejecución de solicitudes

Descripción

Según el artículo 100(1), los Estado deberán de estar preparados para sufragar “los
gastos necesarios que se deriven del cumplimiento de las solicitudes en su
territorio”, salvo algunas pocas excepciones. Estas excepciones son:

(a) Gastos relacionados con el viaje y la seguridad de los testigos y peritos, o el


traslado de personas detenidas, con arreglo al artículo 93;

(b) Gastos de traducción, interpretación y transcripción;

(c) Gastos de viaje y dietas de los magistrados, el fiscal, los fiscales adjuntos, el
secretario, el secretario adjunto y los funcionarios de cualquier órgano de la
Corte;

(d) Costo de los informes o dictámenes periciales solicitados por la Corte;

(e) Gastos relacionados con el transporte de la persona que entregue a la Corte un


Estado de detención; y

(f) Previa consulta, todos los gastos extraordinarios que puedan resultar del
cumplimiento de una solicitud.

Obligaciones

Los Estados deberán de cubrir los gastos de ejecución de todas las solicitudes de
asistencia dentro de su territorio (artículo 100), con la excepción de aquellas
enumeradas en el artículo 100(1).

Implementación

Los Estado Partes deberán contar con los fondos necesarios para sufragar los gastos
de ciertas solicitudes de la Corte. No obstante, se incurriría en algunos gastos
adicionales mínimos, ya que muchas de las formas de cooperación requeridas por el
Estatuto son una extensión del trabajo normal del personal que ya trabaja dentro del
sistema nacional de justicia penal y el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Establecimiento de una vía apropiada para recibir las solicitudes

49
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Descripción

Según el artículo 87, las solicitudes de la Corte “se tramitarán por vía diplomática o
por cualquier otro conducto adecuado que ya designado cada Estado Parte a la fecha
de la ratificación, aceptación, aprobación o adhesión”. Se podrán realizar cambios
subsiguientes a este establecimiento, de conformidad con las Reglas de
Procedimiento y Prueba. Adicionalmente, cada Estado deberá indicar el idioma más
apropiado para la correspondencia en el momento de ratificar, aceptar, aprobar o
adherirse al Estatuto. Esto, también, podrá cambiarse subsiguientemente de
conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.21

Según el artículo 87(1), las solicitudes de la Corte podrán ser tramitadas por medio
de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) o de cualquier otra
organización regional competente.

Obligaciones

El artículo 87 requiere que cada Estado, al ratificar, aceptar, aprobar o adherirse al


Estatuto designe:

(a) una vía para comunicarse, ya sea diplomática o no; y

(b) un idioma de correspondencia, ya sea el idioma oficial del Estado o un idioma


de trabajo de la Corte (inglés o francés).

Implementación

Respecto a la vía diplomática o cualquier otra vía apropiada, el Estado podría


preferir la práctica ya establecida por ese Estado para la TPIY. Por ejemplo, muchos
Estados han recibido correspondencia de la TPIY a través de sus embajadas con
sede en La Haya. En los casos en que el Estado no tenga una práctica establecida
con la TPIY, éstos podría designar a una sección/departamento del Ministerio de
Relaciones Exteriores o del Ministerio de Justicia para que tenga comunicación
directa con la Corte.

Respecto a la elección de un idioma para la comunicación con la CPI, el Estado


puede elegir uno de sus idiomas oficiales o uno de los idiomas de trabajo de la
Corte. Asimismo, los Estados podrían seguir con la práctica de comunicación
establecida con el TPIY. Claramente, el Estado deberá tomar en cuenta cualquier
legislación existente sobre el idioma oficial.

21
Las Reglas de Procedimiento y Prueba han tratado la cuestión de las modificaciones de los conductos de
comunicación en la Regla Nº 180.

50
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Nótese que las solicitudes podrán tramitarse desde la Corte a la Organización


Internacional de Policía Criminal o cualquier organización regional competente.
Respecto a los Estados, normalmente la Corte solo tramitará las solicitudes a una
organización regional cuando requiera la asistencia de cada Estado en esa
organización o requiera asistencia de la misma organización regional. La
organización regional deberá contar con una estructura para tramitar tales
solicitudes a los Estados miembros. Los Estados deberán garantizar la posibilidad de
recibir y ejecutar las solicitudes hechas por medio de organizaciones regionales y la
Interpol.

51
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Protección de la confidencialidad de las solicitudes

Descripción

El Estatuto de la CPI se refiere con frecuencia a la protección de información


confidencial. La Corte tiene el deber general de proteger la confidencialidad de los
documentos e información en su posesión, salvo que su divulgación sea necesaria
para una solicitud de cooperación para un Estado (artículo 93(8)(a)). El artículo
87(3) prevé que “el Estado requerido preservará el carácter confidencial de toda
solicitud de cooperación y de los documentos que las justifiquen, salvo cuando su
divulgación sea necesaria para tramitarla”. Por ende, los Estados deberán mantener
la confidencialidad de todas las solicitudes de cooperación de la CPI, y solo podrán
revelar a las autoridades correspondientes (por ejemplo, a la policía para que
ejecuten una orden de arresto) la información que necesiten para llevar a cabo la
solicitud. Estas cláusulas pretenden que el Fiscal y la Corte mantengan la
confidencialidad lo mejor posible en las investigaciones, órdenes y solicitudes de
asistencia de la Corte para evitar que las personas acusadas huyan, los testigos sean
amenazadas o eliminados, y la prueba desaparezca o sea destruida. Por ende, el
éxito del Estado en la conservación de la confidencialidad de tales solicitudes
repercutirá directamente sobre la efectividad de la Corte.

Según el artículo 87(4), un Estado Parte podrá también ser requerido para proteger
cierta información en su posesión o control, cuando se necesiten medidas para
garantizar la seguridad o bienestar físico o psicológico de las víctimas, posibles
testigos y sus familiares. Estas medidas se aplicarán de conformidad con la forma en
que el Estado prevea y maneje la información y podría también involucrar la
confidencialidad de cierta información. Según el artículo 68(6), un Estado podrá
solicitar a la Corte la adopción de medidas necesarias para la protección de sus
funcionarios o agentes, así como de la información de carácter confidencial o
restringida.

El artículo 93(8)(b) estipula que el Estado requerido para cooperación podrá


transmitir al Fiscal documentos o información con carácter confidencial, y el Fiscal
podrá únicamente utilizarlos para reunir nuevas pruebas. El párrafo (c) prevé que el
Estado podrá autorizar la divulgación ulterior de los documentos.

Obligaciones

(a) Los Estados deberán mantener la confidencialidad de las solicitudes de


cooperación, y de cualquier documento que fundamente estas solicitudes.

(b) Si la Corte realiza una solicitud de conformidad con el artículo 87(4) para
proteger cierta información, el Estado deberá cumplirla, para así proteger a las
víctimas, testigos y sus familiares.

52
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Implementación

Los Estados deberán contar con los procedimientos para mantener la


confidencialidad de las solicitudes de cooperación y los documentos que las
fundamenten. Esta obligación de confidencialidad podrá regularse por vía legal, o
podrá ser definida por el Poder Ejecutivo. Ya sea que la obligación se implemente
por la legislación o por una decisión ejecutiva, el Estado deberá asegurarse de que la
vía elegida para recibir las solicitudes proteja la confidencialidad.

Adicionalmente, los Estados podrán necesitar la implementación de procedimientos


y posiblemente leyes que les permitan proveer y manejar información de una
manera tal que se proteja la seguridad y el bienestar de las víctimas, testigos y sus
familiares. Estos procedimientos normalmente se regularán por el vía ejecutiva y no
legal. Podrían implementarse, tanto para la aplicación de las solicitudes de la Corte
para proteger información, así como para las solicitudes a la Corte por parte de un
Estado para proteger información y ciertos individuos. No obstante, el Estado
deberá tomar en cuenta su legislación nacional sobre privacidad, al establecer estos
procedimientos y deberá determinar si requiere reformarla.

Disposiciones para enmiendas posteriores

Descripción

Todo procedimiento o ley nacional deberá ser lo suficientemente flexible para permitir
cambios a través del tiempo. Actualmente, una Comisión Preparatoria redacta las
Reglas de Procedimiento y Prueba de la Corte, las cuales proveerán más detalladamente
las disposiciones del Estatuto (artículo 51). Las Reglas podrán también ser reformadas
una vez que el Estatuto entre en vigor (artículo 51(2)). Estas Reglas normalmente no
requerirán de reformas legislativas a escala nacional, ya que éstas deberán coincidir con
lo que ya está señalado por el Estatuto (artículo 51(4)). No obstante, algunos
procedimientos nacionales podrían verse afectados por los requisitos señalados por
estas Reglas.22

Transcurridos siete años desde la entrada en vigor del Estatuto, cualquier Estado Parte
podrá proponer enmiendas a éste (artículo 121(1)). Por ende, los Estados Partes
deberán contar con los mecanismos que les permitan llevar a cabo los ajustes
necesarios en su legislación y procedimientos a través del tiempo, para garantizar que
no se excluya alguna prueba esencial por falta de compatibilidad con un nuevo artículo
o Regla, por ejemplo.

22
Como dijimos más arriba, las Reglas de Procedimiento y Prueba están terminadas.

53
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Obligaciones

Los Estados deberán estar preparados para revisar su legislación y procedimientos


en el futuro, en el caso en que sea necesario para adaptarse a cualquier cambio del
Estatuto de Roma o de las Reglas de Procedimiento y Prueba.

Implementación

Los Estados Partes deberán prever futuras enmiendas a sus leyes y procedimientos
para cooperar con la CPI. Una manera de aplicar esto sería asegurando que
cualquier legislación relacionada con la CPI no sea difícil de reformar. Por ejemplo,
podrían existir obstáculos innecesarios para la implementación de las disposiciones
del Estatuto de Roma sobre cooperación estatal tal como una Ley Orgánica, la cual
requiere una mayoría calificada para reformarse. Por otro lado, sería recomendable
facultar a las autoridades relevantes para realizar enmiendas o regulaciones sencillas
necesarias posteriormente, sin necesidad de recurrir a la aprobación legislativa.

Sería útil que los Estados Partes estén informados sobre los avances de las reuniones
de la Comisión Preparatoria, durante el año 2000 y 2001. El trabajo realizado en
estas reuniones podría tener un impacto significativo en el desarrollo futuro de la
Corte. Por ejemplo, la reunión de noviembre/diciembre del 2000 discutirá los
acuerdos para el financiamiento de la Corte. La mayoría del material de estas
reuniones está disponible en la Internet (a través del sitio en la red de la ONU:
http://www.un.org) No obstante, frecuentemente existen retrasos para la publicación
de este material y muchas de las proposiciones de estas reuniones son informales.
Por ende, los Estados podrían requerir un representante que acuda a estas reuniones,
para así asegurar una información actualizada de los detalles procesales
negociándose actualmente.23

3.5 Ejecución de una Solicitud de la CPI para Detener a una Persona

Aspectos generales del procedimiento de detención

Existen tres medios a través de los cuales la CPI puede solicitar que una persona
sospechosa de la comisión de un crimen sea presentada ante la Corte:

1. Emisión de una orden de detención de conformidad con los artículos 58, 89


&91;

23
El Comité Preparatorio de la Corte Penal Internacional, después de terminar las "Reglas de Procedimiento y
Prueba" y los "Elementos de los Crímenes" ha continuado trabajando desde el segundo semestre del año 2000.

54
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

2. Emisión de una orden de detención provisional de conformidad con los artículos


58(5) & 92, en casos urgentes que se fundamentan en documentos que todavía
no están disponibles; y

3. Emisión de una orden de comparecencia, de conformidad con el artículo 58(7),


cuando la Sala de Cuestiones Preliminares esté convencida de que basta con una
orden de comparecencia para asegurar que la persona comparezca ante la Corte.

Los Estados deberán responder sin retrasos a todas las solicitudes de ejecución de
tales órdenes y realizar tales audiencias en su territorio (artículos 59(1) & 89).

El contenido de las solicitudes de arresto y entrega está detallado en el artículo 91.


Este incluye información que describa a la persona buscada y su probable paradero,
además de una copia de la orden de detención. Además, los Estados pueden
especificar otros documentos o información requeridos por la legislación nacional,
siempre que estos requisitos no sean más engorrosos que los requisitos para una
solicitud de extradición de otro Estado (artículo 91(2)).

Una vez que la persona es detenida por el Estado, éste deberá llevarla ante una
autoridad judicial competente para que se le brinde la oportunidad de solicitar
libertad provisional antes de su entrega (artículo 59(2)-(6)). En la mayoría de los
casos la autoridad judicial ordenará que la persona sea puesta a disposición de la
Corte tan pronto como sea posible (artículo 59(7)). Ver la sección “Entrega de una
persona a la CPI” para detalles y excepciones.

Las personas sujetos de la orden de la CPI tienen varios derechos, los cuales serán
observados por las autoridades estatales competentes (artículo 55) En algunos casos,
una vez que la CPI emita la orden, los Estados deberán tomar las medidas cautelares
para la ejecución (artículo 57(3)). Estas podrán incluir la identificación,
localización, congelamiento, embargo de frutos, propiedades, créditos e
instrumentos del crimen.

Si la Sala de Cuestiones Preliminares decide emitir una orden de comparecencia en


lugar de una orden de detención, podría requerir ciertas condiciones para estas
comparecencias según la legislación nacional (artículo 58(7)).

Emisión y Ejecución de las Ordenes de Detención

Descripción

La Sala de Cuestiones Preliminares de la CPI puede emitir órdenes de detención,


cuando así lo solicite el Fiscal de la CPI (artículos 57(3)(a) & 58). Las condiciones y
el contenido de tales órdenes se enumeran en el artículo 58(1)-(3). Todas las órdenes
de detención serán eficaces hasta que la Corte no ordene lo contrario (artículo
58(4)).

55
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Una vez que la orden ha sido despachada por la Sala de Cuestiones Preliminares, la
Corte podrá entonces solicitar al Estado la ejecución de la orden de conformidad
con las disposiciones del caso, según la Parte 9 (artículo 58(5)). En la mayoría de
los casos, todas las solicitudes de detención y entrega deberán ser por escrito y
sustentadas por cierta información, documentos y declaraciones, según el artículo
91. Tal información incluirá el posible paradero de la persona (artículo 91(2)(a)). En
los casos de urgencia, la Corte podrá realizar las solicitudes por cualquier otro
medio que permita dejar constancia escrita, como el facsímil, siempre que tal
solicitud sea confirmada en la forma indicada para estas solicitudes (artículo 91(1)).

La Corte podrá también solicitar al Estado para que éste le comunique cualquier
información sobre requisitos adicionales según su derecho interno referente a los
documentos de fundamentación, adicionalmente los Estados están obligados a
consultar con la Corte tal solicitud (articulo 91(4)). Nótese que los requisitos del
derecho interno deberán, si es posible, ser menos engorrosos que aquellos aplicables
a las solicitudes de extradición, tomando en cuenta el carácter específico de la Corte
(artículo 91(2)(c). Este último punto se discute con más detalle en la sección
“Entrega de una persona a la CPI”.

El Estado requerido deberá “tomar inmediatamente las medidas necesarias para la


detención de conformidad con su derecho interno y con lo dispuesto en la Parte 9
del Estatuto” (artículo 59(1)). Nótese que el artículo 66 requiere que se presuma la
inocencia de la persona hasta que no se le pruebe su culpabilidad ante la Corte, de
conformidad con el derecho aplicable.

Detención provisional

Cuando la Corte ya haya despachado la orden de detención de conformidad con el


artículo 58, pero no cuente con la documentación requerida para fundamentar la
solicitud a un Estado para la detención y entrega, los artículos 58(5) & 92 le
permiten a la Corte solicitar al Estado la detención provisional de la persona sujeto
de la orden. Tal solicitud para una detención provisional podrá ser utilizada solo en
casos de urgencia (artículo 92(1)). Esta solicitud deberá ser por escrito, pero podrá
comunicarse por cualquier medio capaz de dejar constancia escrita, como el correo
electrónico (artículo 92(2)). Estos requisitos para la solicitud están enumerados en el
artículo 91(2)(a)-(d). Los Estados están obligados a ejecutar la solicitud
inmediatamente (artículo 59(1)).

Si la información requerida para fundamentar la orden de arresto y entrega no está


disponible para el Estado en cierto periodo de tiempo, entonces la persona tendrá
que ser liberada. El límite de tiempo se establecerá en las Reglas de Procedimiento y
Prueba (artículo 92(3)). Sin embargo, una vez que los documentos estén disponibles,
los Estados deberán inmediatamente arrestar de nuevo a la persona (artículo 92(4)).
Nótese que la persona podrá voluntariamente consentir su entrega a la Corte aún si

56
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

el Estado no recibe la información que fundamente su detención, siempre que esto


sea permitido por el derecho interno del Estado requerido. En tal caso, el Estado
deberá entregar a la Corte la persona sin demora (artículo 92(3)).24

Nótese también que el Estado Parte podrá ser requerido para cooperar con el Fiscal
en la prevención para que ciertas personas no evadan la justicia en el caso de que
esté pendiente una decisión sobre la admisibilidad del caso bajo el artículo 19,
cuando una orden de detención ya se haya emitido (artículo 19(8)(c)).

Obligaciones

(a) Los Estados Partes deberán tomar inmediatamente las medidas necesarias en
respuesta a las solicitudes de la CPI para la ejecución de órdenes de detención,
inclusive las órdenes de detención provisional (artículo 59). Esta obligación es
también aplicable a las órdenes despachadas posteriormente para una persona
liberada bajo el artículo 92(3) debido a que la documentación requerida no fue
recibida en el momento de la detención provisional (artículo 92(4)).

(b) Si la Corte así lo solicita, los Estados Partes deberán informarle sobre cualquier
requisito especial bajo el derecho interno sobre los contenidos de la solicitud de
detención y de entrega.

(c) Todos los oficiales y autoridades de los Estados que tengan contacto con la
persona por detener, deberán presumir su inocencia hasta que no se le demuestre
su culpabilidad ante la Corte, de conformidad con el derecho aplicable (artículo
66).

(d) Si: (i) una persona ha sido detenida provisionalmente y el tiempo límite para
recibir la documentación que la fundamente no ha expirado aún; y (ii) la persona
sujeto de la orden de detención provisional voluntariamente consiente su entrega
a la Corte y (iii) esto se permite bajo el derecho interno del Estado requerido;
entonces (iv) el Estado deberá proceder con la entrega de la Persona a la Corte
lo más pronto posible (artículo 92(3)).

(e) Cuando se solicite, los Estados deberán asistir al Fiscal de la CPI en la


prevención de que ciertas personas evadan la justicia, cuando esté pendiente la
decisión de admisibilidad del caso bajo el artículo 19, cuando ya se emitió una
orden de detención (artículo 19(8)(c)).

24
Las Reglas Nº117 y siguientes de las "Reglas de Procedimiento y Prueba" regulan los aspectos referidos a
la detención provisoria y a la manera en la que ella puede ser sustituida por otro medio de coerción.

57
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

(f) Los Estados deberán tomar las medidas cautelas con el propósito de decomisar,
cuando se solicite, luego del despacho de una orden de detención o
comparecencia (artículos 57(3)(e) & 93(1)(k).

Implementación25

(a) Verificación de las solicitudes

Los Estados Partes necesitan contar con un procedimiento que verifique los
contenidos de las solicitudes de detención y entrega de la CPI (de conformidad con
los requisitos del artículo 91), y luego remita la solicitud de forma obligatoria a la
autoridad competente. Por ejemplo, los Estados podrían requerir que un oficial
judicial verifique la solicitud de la CPI, y luego emita su propia orden de detención
según el derecho interno. Esto ayudaría a minimizar el número de enmiendas al
derecho interno respecto a la ejecución de órdenes de detención. Sin embargo, los
Estado deberán asegurar que cualquier procedimiento no atrase innecesariamente la
ejecución de la solicitud de la CPI.

(b) Requisitos nacionales

Cualquier requisito especial para las solicitudes bajo el derecho interno deberá
comunicársele a la Corte lo más pronto posible luego de la ratificación del Estatuto,
para evitar cualquier atraso innecesario posterior. Estos requisitos se discuten en
detalle en la sección “Entrega de una persona a la CPI”.

(c) Aprehensión de sospechosos

Las leyes penales y de procedimientos penales son necesarias para facultar a las
autoridades correspondientes para la aprehensión, arresto y/o detención provisional,
tanto de nacionales como de extranjeros, por los crímenes dentro de la competencia
de la CPI. El Estatuto también se refiere a la necesidad de observar las leyes
nacionales, si éstas existen. En otras palabras, los Estados podrán otorgar esta
competencia a sus propios oficiales, los cuales ya están familiarizados con el
derecho interno.

Cualquier ley o procedimiento de este tipo debería permitir que las personas que
estén provisionalmente detenidas (de conformidad con el artículo 92) sean liberadas

25
Si bien el proceso de arresto para posterior entrega de imputados a la Corte no tiene la naturaleza de una
"extradición" propiamente dicha, ya que la entrega de la persona se hace a un Tribunal Internacional y no a
otro Estado para su juzgamiento, lo cierto es que las regulaciones dispuestas por el Estatuto de Roma
contienen una serie de principios que son bastante similares a los que gobiernan la extradición y que surgen
de los convenios bilaterales o multilaterales. En consecuencia, para los países Latinoamericanos no deberían
generarse inconvenientes en el proceso de implementación del Estatuto a este respecto. No se nos escapa la
cuestión de la prohibición de extradición de Nacionales que contienen algunas Constituciones, pero ese punto
es tratado más adelante en el Manual.

58
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

si los documentos requeridos no se reciben por parte de la CPI, dentro de cierto


tiempo límite (artículo 92(3)), y arrestar a esta persona posteriormente, una vez que
los documentos sean recibidos (artículo 92(4)).

Estas leyes y procedimientos deberán determinar que se presumirá la inocencia de la


persona por detener hasta que no se pruebe su culpabilidad por la CPI, si la
legislación interna del Estado no prevé esto. Consiguientemente, se deberá tratar a la
persona con consideración y respecto, y no deberá ser tratada como una persona que
ya ha sido condenada.

(d) Entrega voluntaria

Si el Estado lo desea, y las leyes nacionales correspondientes no existen, éste podrá


requerir la redacción de nuevas normas que permitan a las personas detenidas
provisionalmente entregarse voluntariamente a la Corte lo más pronto posible. El
artículo 92(3) permite esto si el periodo de tiempo para la entrega al Estado de la
documentación que fundamente la orden de arresto no ha expirado. Sin embargo, no
es necesario que el Estado imponga tal restricción.

(e) Tiempo en custodia

Los Estados deberán llevar cuenta del tiempo que la persona permanezca bajo
custodia, para poder asistir a la Corte en cualquier resolución futura, si la persona es
condenada posteriormente (artículos 78(2) & 86).

(f) Prevención de la evasión

Los Estados necesitan leyes y procedimientos que impidan que las personas sujetos
de una orden de fugarse. Por ejemplo, la legislación podría prever que cuando el
Fiscal emita tal orden, las autoridades nacionales correspondientes tengan el
derecho a despojar a la persona de su pasaporte, o algo similar. Las leyes y
procedimientos deberían también permitir que la persona sea aprehendida o detenida
por la fuerza pública.

(g) Decomiso

Los Estados que ya cuentan con una legislación de procedimientos penales o su


equivalente, deberán reformar ínfimamente su legislación, para que permita a las
autoridades competentes identificar, indagar, congelar o decomisar ganancias,
propiedades o créditos e instrumentos de los crímenes dentro de la jurisdicción de la
CPI cuya comisión se alega. Este tipo de decomiso no deberá perjudicar los
derechos de buena fe de terceras personas y deberá beneficiar a las víctimas de los
crímenes dentro de la jurisdicción de la CPI. Aquellos Estados que no cuenten con
esa legislación en los procedimientos penales podrían requerir una revisión de fondo
de sus procedimientos penales, que permita a las autoridades competentes ingresar a

59
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

la propiedad de una persona acusada antes de su condena, con base en el despacho


de una orden de detención o comparecencia bajo el artículo 58. Existen otras
previsiones en el Estatuto referentes al decomiso en etapas posteriores del
procedimiento. Así que los Estados que actualmente no cuenten con la legislación
en cuestión necesitarán también leyes y procedimientos comprehensivos que les
permitan cumplir con esta obligación en todas las etapas del proceso de la CPI.
Nótese que la CPI solo requerirá la cooperación de los Estados antes de la condena,
“habida cuenta del valor de las pruebas y de los derechos de las partes de que se
trate” (artículo 57(3)(e)).

Derechos de la Persona26

Descripción

Así como se mencionó anteriormente, el artículo 66 determina que toda persona se


presumirá inocente hasta que no se pruebe su culpabilidad ante la Corte, de
conformidad con el derecho aplicable. El artículo 67 enfatiza que la persona acusada
tiene derecho a una audiencia justa e imparcial, de conformidad con las garantías
estipuladas en ese artículo. Para que se respeten estas garantías procesales del
acusado, y para asegurar que el procedimiento se vulnere, los Estados deberán
respetar los siguientes derechos de la persona arrestada, de conformidad con el
artículo 55(2):

(a) A ser informada de que existen motivos para creer que ha cometido un crimen
de la competencia de la Corte;

(b) A guardar silencio, sin que ello pueda tenerse en cuenta a los efectos de
determinar su culpabilidad o inocencia;

(c) A ser asistida por un abogado defensor de su elección o, si no lo tuviere, a que


se le asigne un defensor de oficio, siempre que fuere necesario en interés de la
justicia y, en cualquier caso, sin cargo si careciere de medios suficientes;

(d) A ser interrogada en presencia de un abogado, a menos que haya renunciado


voluntariamente a su derecho a asistencia letrada.

Estos son los derechos mínimos según el Estatuto, y los Estados podrán disponer de
derechos más extensivos para tales personas. Adicionalmente, los Estados Partes

26
Como dijimos más arriba, la persecución, enjuiciamiento y condena que lleve adelante la Corte Penal
Internacional debe efectuarse respetando los derechos de las personas establecidos por la mayoría de los
convenios internacionales sobre derechos humanos. Así lo dispone el Estatuto al establecer una serie de
derechos para los imputados. En el ámbito Latinoamericano, la vigencia de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos hace que, al menos en el plano normativo, estos derechos ya se encuentren garantizados.

60
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

deberán tomar en cuenta los siguientes derechos que se estipulan en el artículo 55(1)
y aplicarlos a todo aquel involucrado en una investigación de la CPI:

“Respecto a una investigación, según el Estatuto:

(a) Nadie será obligado a declarar contra sí mismo ni a declararse culpable;

(b) Nadie será sometido a forma alguna de coacción, intimidación o amenaza, a


torturas ni a otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes; y

(c) Quien haya de ser interrogado en un idioma27 que no sea el que comprende y
habla perfectamente contará, sin cargo alguno, con los servicios de un intérprete
competente y las traducciones que sean necesarias a los efectos de cumplir el
requisito de equidad.

(d) Nadie será sometido a arresto o detención arbitrarios ni será privado de su


libertad salvo por los motivos previstos en el presente Estatuto y de conformidad
con los procedimientos establecidos en él.”

De conformidad con el artículo 10 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y


Políticos (PIDCP), sería aconsejable garantizar que si la persona ha de detenerse antes
de comparecer ante una autoridad judicial competente, esta persona sea separada de
personas condenadas y sujeta a un trato apropiado para su status de indiciada, salvo
circunstancias excepcionales o cuando la persona ya ha sido detenida como condenada.
Este derecho está garantizado a todas las personas bajo el PIDCP, el cual tiene un
amplio apoyo internacional. Nótese también el artículo 85(1), que dispone: “el que haya
sido ilegalmente detenido o recluido tendrá derecho efectivo a ser indemnizado”. Esto
se refiere al derecho de indemnización por parte de la CPI, pero los Estados podrán
también estar interesados en prever tal compensación en el ámbito nacional también.

Obligaciones

a) Los Estados deberán observar los derechos del artículo 55(2) cuando existan
fundamentos para creer que la persona cometió un delito dentro de la competencia
de la Corte y la persona debe ser interrogada por el Fiscal, o por las autoridades
nacionales conforme a una solicitud según la Parte 9. Estos derechos deberán
comunicársele a la persona antes de ser interrogada e incluyen: ser informada de
que existen motivos para creer que ha cometido un crimen de la competencia de la
Corte; guardar silencio, sin que ello pueda tenerse en cuenta a los efectos de
determinar su culpabilidad o inocencia; ser asistida por un abogado defensor de su

27
Algunos Proyectos o Códigos Procesales Penales (vgr. Bolivia, Guatemala, Paraguay) en Latinoamérica ya
han introducido la cuestión referida al lenguaje en que se expresa el imputado; por ello no debe parecer
extraña la correcta disposición del Estatuto de Roma a este respecto.

61
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

elección o, si no lo tuviere, a que se le asigne un defensor de oficio, siempre que


fuere necesario en interés de la justicia y, en cualquier caso, sin cargo si careciere
de medios suficientes; ser interrogada en presencia de un abogado, a menos que
haya renunciado voluntariamente a su derecho a asistencia letrada.

b) Actualmente existen puntos de vista diferentes dentro de la comunidad internacional


respecto a si los derechos estipulados en el artículo 55(1) crean obligaciones para
los Estados. Estos derechos se enumeran en términos obligatorios, porque se
utilizan las palabras “nadie será”. Sin embargo, el Estatuto no deja claro quién tiene
la obligación de proteger los derechos. El artículo prevé, “ En las investigaciones
realizadas de conformidad con el presente Estatuto, nadie será obligado a declarar
contra sí mismo o declararse culpable”, y así sucesivamente. Esto no determina que
un Estado “deberá asegurar que la persona no sea obligada a declarar contra sí
misma...”.

Implementación

a) Reconocimiento de los Derechos

De manera práctica, sería extremadamente prudente que los Estados Partes


aseguraran todos los derechos bajo el artículo 55(1) & (2) para que estos se
garantizaran a todas las personas detenidas en nombre de la CPI, así como cualquier
otro derecho normalmente garantizado a las personas arrestadas por autoridades
nacionales. Una “juicio justo e imparcial” comienza cuando la persona es detenida.
Si la persona es obligada a declarar contra sí misma, ya sea por la fuerza o por otro
medio, o si se las preguntas se hacen en un idioma que no comprenden, entonces la
prueba recolectada de tal manera y que consecuentemente fundamente la condena
de la persona, traería dudas a la justicia de tal proceso.

Estos derechos están también incluidos en el PIDCP, y muchos Estados piensan que
representan el estándar mínimo bajo el derecho internacional para un debido
proceso. Adicionalmente, la CPI pretende hacer justicia, y el trato inadecuado de las
personas que podrían ser inocentes no es justo.

Los Estados deben revisar la legislación existente para asegurar que nadie someta a
tortura o tratamientos o castigos crueles, inhumanos o degradantes a una persona
bajo investigación, de conformidad con el PIDCP y la Convención Contra la
Tortura, la cual también ha recibido amplio apoyo de la comunidad internacional.

b) Capacitación del personal necesario

Los Estados Partes deberán capacitar a sus oficiales de policía para que respeten los
estándares básicos mínimos, si no lo hacen actualmente. Los Estados deberán
asimismo asegurarse de que existan recursos para pagar a defensores públicos, en el
caso en que la persona interrogada no cuente con los medios necesarios para pagar

62
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

por un abogado. Nótese sin embargo, que el artículo 100(1) dispone que los Estados
pueden no pagar por los servicios de interpretación y traducción cuando ejecuten
una solicitud de la Corte.

c) Establecimientos penitenciarios especiales e indemnización

Desde un punto de vista óptimo, sería recomendable que los Estados Partes
dispusieran de establecimientos penitenciarios especiales para indiciados, salvo que
la persona ya esté bajo custodia por otra causa. Sería óptimo si los Estados Partes
establecieran un proceso para indemnizar a aquellas personas que sean arrestadas o
detenidas incorrectamente.

Audiencia ante una autoridad judicial competente

Descripción

Según el artículo 59(2), una vez que la persona es detenida, ésta será llevada sin
demora ante la autoridad judicial competente del Estado de detención. La autoridad
determinará lo siguiente, de conformidad con el derecho de ese Estado:

(a) si la orden es aplicable;

(b) si la detención se llevó a cabo conforme a derecho; y

(c) si el detenido tendrá derecho a solicitar ante la autoridad competente del Estado
de detención la libertad provisional antes de su entrega.

Si la autoridad judicial determina que la orden no se aplica a la persona, que el


proceso no se llevó a cabo conforme a derecho, o que los derechos de la persona no
se respetaron, entonces ésta deberá consultarlo con la CPI sin dilación (artículo 97).

Si la persona detenida ya está siendo investigada por el mismo delito por el Estado,
éste deberá notificárselo a la Corte, de conformidad con los procedimientos
señalados en la sección anterior “Procedimientos en que la CPI y un Estado desean
investigar el mismo caso”. Si la persona detenida está ya siendo investigada o
cumple una condena de prisión por un delito distinto, entonces el Estado está
siempre obligado a cumplir la solicitud de entrega, pero deberá consultar con la
Corte luego de decidir conceder la entrega, para determinar el método de acción más
apropiado (artículo 89(4)).

Cuando la persona ya fue enjuiciada por el mismo delito, o la conducta que tipifica
ese delito, se deberán de seguir los procedimientos de la sección “Entrega de una
persona a la CPI”, en especial el componente de ne bis in idem (artículo 20).

63
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Obligaciones

a) Una vez que la persona es arrestada, ésta debe de ser llevada sin demora ante la
autoridad competente del Estado de detención, para que se determine si el
arresto se llevó a cabo cumpliendo con ciertos requisitos y si la orden aplica a la
persona (artículo 59(2)). No obstante, la autoridad estatal no podrá considerar si
la CPI emitió correctamente la orden (artículo 59(4)). Solo la persona podrá
hacer tal impugnación ante la CPI.

b) Si la autoridad judicial competente percibe dificultades o conflictos para


conceder la entrega, deberá consultarlo con la Corte (artículo 97).

c) Si la persona detenida ya está siendo investigada por el mismo delito por el


Estado requerido, entonces éste deberá impugnar la admisibilidad de la solicitud
según los artículos 18 y 19, y buscar que se suspenda la ejecución de la
solicitud, de conformidad con el artículo 95.

d) Si la persona detenida ya está siendo investigada o cumple con una condena de


prisión por un delito distinto, entonces el Estado requerido deberá consultar con
la Corte, luego deberá conceder la entrega (artículo 89(4)).

Implementación

a) Tiempo de detención

Muchas jurisdicciones ya cuentan con una disposición que dispone que la persona
solo pueda permanecer detenida por veinticuatro horas, y definitivamente por no
más de unos pocos días, antes de ser llevada ante una autoridad judicial que
determine si la detención sigue aún en pie. Los Estados Partes deberán garantizar
que las personas no estén bajo detención por periodos largos, en espera de una
audiencia judicial que valide la detención.

b) Autoridad judicial competente

Los Estados Partes deberán designar a una autoridad judicial de la jerarquía


apropiada para que asuma la competencia de tales cuestiones y concederle la
competencia suficiente para ordenar la entrega de la persona. La autoridad deberá
tomar las decisiones señaladas en el artículo 59(2), de conformidad con el artículo
59(4).

c) Deber de consultar

Posiblemente se requerirán leyes y procedimientos que faculten a la autoridad


competente consultar con la CPI cuando existan inquietudes, problemas, o
conflictos con el cumplimiento de una entrega. Si la persona ya es sospechosa o está

64
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

detenida, se necesitan leyes y procedimientos que permitan a la autoridad


competente consultar con la CPI. Cualquier procedimiento deberá garantizar que
tales consultas se realicen de manera expedita.

Libertad provisional

Descripción

En la audiencia inicial ante la autoridad judicial estatal, la persona detenida podrá


solicitar la libertad provisional antes de su entrega (artículo 59(3)). Deberá
notificarse cualquier solicitud para libertad provisional a la Sala de Cuestiones
Preliminares de la CPI, que hará recomendaciones a la autoridad competente del
Estado, la cual tomará en cuenta esas recomendaciones antes de tomar una decisión.
Deberá considerar la gravedad del presunto crimen, y si “hay circunstancias
urgentes y excepcionales que justifiquen la libertad provisional”, y si existen
“salvaguardias necesarias para que el Estado de detención pueda cumplir su
obligación de entregar”.

Si se le concede la libertad provisional a la persona, la Sala de Cuestiones


Preliminares podrá solicitar informes periódicos sobre la situación de la libertad
provisional, los cuales deberá proveer el Estado de detención (artículos 59(6) y 86).

Se deberá de tomar nota sobre el tiempo de detención en el Estado y mantener este


récord hasta que la persona sea absuelta o condenada por la CPI (artículos 78(2)).

Obligaciones

a) Las personas detenidas por medio de una orden de la CPI deberán tener la
oportunidad de ejercer su derecho a solicitar la libertad condicional antes de su
entrega. (artículo 59(3)). En algunas jurisdicciones, esta aplicación no sería
necesaria, ya que la autoridad competente ya se encuentra obligada a determinar
si la persona debe ser detenida o no, aunque ésta no solicite su libertad.

b) La autoridad competente del Estado requerido deberá tomar en cuenta si, dada la
gravedad del supuesto crimen, existen circunstancias urgentes o excepciones que
justifiquen la libertad provisional y si existen las salvaguardas necesarias para
que el Estado pueda cumplir su obligación de entregar a la persona a la Corte.
No obstante, el Estado requerido no puede examinar si la orden de detención fue
dictada conforme a derecho con arreglo al Estatuto de Roma (artículo 59(4)).

c) Los Estado deberán notificar a la Sala de Cuestiones Preliminares cualquier


solicitud de libertad provisional, y prever para que las autoridades estatales
tomen en cuenta las recomendaciones de la Sala, antes de tomar una decisión
(artículo 59(5)).

65
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

d) Si se concede la libertad provisional a la persona, los Estados deberán responder


a cualquier solicitud de la Sala de Cuestiones Preliminares para informes
periódicos al respecto (artículo 59(6)).

Implementación

a) Libertad provisional

Se necesitan leyes y procedimientos que permitan la libertad provisional de los


sospechosos, tales como leyes que conceden “fianzas”, o cualquier otra medida que
restrinja la libertad. Se requieren leyes que garanticen que la autoridad estatal que
tome la decisión de conceder o no la libertad provisional deba tomar en
consideración los factores detallados en el artículo 59(4) y cualquier recomendación
hecha por la Sala de Cuestiones Preliminares sobre el caso, de conformidad con el
artículo 59(5).

b) Reportes periódicos sobre la libertad condicional

Se necesita un procedimiento que informe periódicamente a la Sala de Cuestiones


Preliminares sobre el status de la libertad provisional, de conformidad con el
artículo 59(6). En otras palabras, quien sea que conceda la libertad provisional
deberá comunicar esto a la autoridad competente para que informe a la Sala de
Cuestiones Preliminares, luego se deberá establecer un mecanismo que revise
periódicamente la libertad provisional, o el status de la misma, para luego
comunicar esto periódicamente a la Sala de Cuestiones Preliminares.

c) Cuenta del tiempo en detención

Las personas que tengan a su cargo los centros penitenciarios deberán llevar una
cuenta especial de cualquier persona detenida de conformidad con una orden de la
CPI, y enviar una copia de tal archivo a la CPI, cuando la persona se entregue ante
la Corte. Esto ayudará a la CPI a determinar una condena apropiada, si la persona es
posteriormente condenada.

Emisión de órdenes de comparecencia

Descripción

El artículo 58(7) faculta a la Sala de Cuestiones Preliminares para emitir una orden
de comparecencia, como alternativa a una orden de detención. Tal orden de
comparecencia podrá despacharse con o sin condiciones que restrinjan la libertad,
menos la detención, siempre que tales condiciones sean aceptadas por el derecho del

66
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Estado custodio. Por ejemplo, las leyes internas podrían permitir la confiscación del
pasaporte de la persona en tales circunstancias.28

Los párrafos (a)-(d) del artículo 58(7) enumeran los requisitos de las órdenes de
comparecencia:

(a) El nombre de la persona y cualquier otro dato que sirva para su


identificación;

(b) La fecha de la comparecencia;

(c) Una referencia expresa al crimen de la comparecencia de la Corte que


presuntamente haya cometido; y

(d) Una descripción concisa de los hechos que presuntamente constituyan


esos crímenes.

Los Estados deberán notificar tales órdenes de manera personal.

Obligaciones

Los Estados serán responsables de hacer efectiva la comparecencia, cuando la Corte


así lo requiera (artículo 58(7)).

Implementación

a) La CPI necesita saber cuales “condiciones que restrinjan la libertad (salvo la


detención), se permiten bajo el derecho interno del Estado, cuando se le ordena a
una persona en el territorio del Estado, a comparecer ante la Corte por un delito.

b) Se requieren legislación y procedimientos que garanticen procesos de servicio y


ejecución de tales órdenes de comparecencia dentro de la competencia de los
Estados Partes.

c) Se necesitan legislación y procedimientos que faculten a las personas


competentes a aplicar las condiciones que la CPI determina, luego que ésta haya
consultado con el Estado, tal como la confiscación del pasaporte de la persona.

28
El proceso de reforma procesal penal latinoamericano que hemos apuntado más arriba, también ha
introducido medidas alternativas al encarcelamiento preventivo (cfr. por todos, Julio B.J. Maier, Derecho
Procesal Penal, Tº1, Fundamentos, pág. 381, Ed. Del Puerto, Buenos Aires, 1996). Estas medidas alternativas
podrán ser incluidas cuando se piense en la implementación del Estatuto de Roma para los casos del art.
58(7).

67
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

3.6 Entrega de una Persona a la CPI

“Carácter específico” de la CPI

Descripción

El artículo 91(2) establece que los Estados Partes deberán tomar en cuenta el
“carácter específico de la Corte”, cuando determinen sus requisitos para el proceso
de entrega de personas. Además dispone que “aquellos requisitos no podrán ser más
onerosos que los aplicables a las solicitudes de extradición conforme a los tratados o
acuerdos celebrados por el Estado requerido y otros Estados, y de ser posible, serán
menos onerosos”. Se utilizó está redacción para persuadir a los Estados, en lo
posible, a introducir un proceso más sencillo para la entrega de personas a la CPI
que el proceso actual de extradición entre los Estados.

La idea detrás de esta disposición es eliminar los largos retrasos que involucran hoy
los actuales procedimientos de extradición de nacionales de una Estado a otro. Esto
es comprensible si se toman en cuenta las diferencias en la jurisprudencia y
parámetros de debido proceso entre distintas jurisdicciones, y el hecho de que los
Estados necesitan proteger a sus nacionales de posibles injusticias. Sin embargo, el
régimen de la CPI fue establecido por los mismos Estados Partes. Durante la entrega
de personas a la CPI, no se deben de tomar en cuenta las consideraciones relativas al
impacto a los valores nacionales en el ejercicio del derecho penal en los distintos
Estados. Estas inquietudes no surgen de la misma manera con la CPI, ya que no es
una jurisdicción extranjera, como en el caso de un tribunal de otro Estado. Todos los
Estados Partes participaron activamente en la redacción del Estatuto de Roma y
participarán activamente en el desarrollo futuro de reglas de procedimiento, a través
de su participación en la Asamblea de los Estados Partes. Consiguientemente, todo
nacional será tratado de conformidad con los estándares establecidos y mantenidos
por los Estados Partes y no se deben seguir los mismos procedimientos engorrosos
para la protección de nacionales de procesos que los Estados no pueden controlar.

Condiciones preliminares de la orden de entrega

El Estatuto también dispone facultades para que el Fiscal sobrepase muchos


obstáculos que enfrentará, antes de que la Corte emita una solicitud de entrega
(artículos 53,54 & 58). Por ende, la solicitud de entrega de la CPI es una base para
asumir que: se cometió un crimen dentro de la competencia de la Corte (artículo
53(1)(a)); existen suficientes razones de fondo para creer que cabe una orden de
entrega (artículo 53(2)(a)); el enjuiciamiento no redundaría en interés de la justicia,
teniendo en cuenta todas las circunstancias, entre ellas la gravedad del crimen, los
intereses de las víctimas y la edad o enfermedad del presunto autor y su
participación en el presunto crimen (artículo 53(2)(c)); a fin de establecer la
veracidad de los hechos, podrá ampliar la investigación a todos los hechos y las

68
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

pruebas que sean pertinentes para determinar si hay responsabilidad penal de


conformidad con el presente Estatuto y, a esos efectos, investigará tanto las
circunstancias incriminantes como las eximentes (artículo 54(1)(a)); La Sala de
Cuestiones Preliminares determina que hay motivo razonable la detención contra
una persona para asegurar su comparecencia en juicio, asegurar que la persona no
obstruya ni ponga en peligro la investigación ni las actuaciones de la Corte, o
impida que la persona siga cometiendo ese crimen (artículo 58(1)); y la Sala de
Cuestiones Preliminares está convencida de que hay motivo razonable para creer
que la persona ha cometido el crimen establecido en la orden (artículo 58(1)(a)).

No hay fundamentos para el rechazo

Adicionalmente, todos los Estados tienen un interés en eliminar la comisión de los


crímenes de la competencia de la CPI, debido a que son los crímenes que más
gravemente afectan a la comunidad internacional en su conjunto. El Estatuto fue
redactado primordialmente para tratar estos crímenes, independientemente de
cualquier consideración política o diplomática que exista entre los Estados. El
Estatuto prevé muchas garantías para que estos crímenes sean procesados de
conformidad con los más altos estándares del derecho internacional, y principios
procesales que garantizan la más alta protección, sometidos a un riguroso régimen
de elegibilidad que garantiza que los Estados tengan la competencia inicial para
enjuiciar y condenar estos crímenes.

Por lo tanto, el Estatuto dispone que no existen fundamentos para rechazar la


entrega de una persona a la CPI y requiere que los Estados Partes cumplan con todas
las solicitudes de detención y entrega (artículo 89(1)). Una vez que el Estado ha
ordenado la entrega de una persona, de conformidad con los procedimientos del
régimen de la CPI, la persona deberá ser entregada a la Corte lo más pronto posible
(artículo 59(7)). De esta manera, los Estados deben de asistir a la Corte con la
dispensación de una justicia pronta. Nótese que los Estados no requieren pagar los
gastos de transporte de la persona a la Corte, bajo el artículo 100(1)(e).

Obligaciones

a) Los Estados Partes deberán implementar un procedimiento para la entrega de


una persona a la CPI cuando sea requerido (artículo 59(7) & 89(1)). No cabrá
ningún fundamento para rechazar la entrega.

b) El procedimiento no deberá requerir más exigencias que aquéllas para los


procedimientos normales de extradición del Estado, y deberá, dentro de lo
posible, agilizarlo tomando en cuenta el carácter específico de la Corte (artículo
91(2)(c)).

69
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

c) Los Estados deberán garantizar que la persona sea entregada a la Corte lo más
pronto posible una vez que se emita orden de entrega de la persona (artículo
59(7)).

Implementación

a) Medidas sencillas

Los Estados podrían tomar medidas sencillas para la ejecución de las solicitudes de
entrega de la CPI, con el fin de asegurar que no se retrase innecesariamente la
valiosa labor de la Corte para la comunidad internacional. Dentro de lo posible,
éstos deberán establecer un procedimiento especial para la entrega a la CPI, que
elimine algunos de los obstáculos usuales del procedimiento de extradición. Por
ejemplo, podrían reducir la cantidad de apelaciones que pueda hacer una persona, o
eliminar el derecho a apelar, con el fin de facilitar el proceso de comparecencia de la
persona ante la CPI. Según el artículo 14(5) del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, el cual enumera los estándares básicos mínimos bajo el derecho
internacional, una persona solo tiene derecho a apelar contra una condena o
sentencia, no una orden de extradición o entrega. El Estatuto de Roma es omiso
respecto de las apelaciones contra órdenes de entrega a escala nacional.

b) Por lo menos, los Estados Partes deberían contar con un procedimiento expedito
para transportar a las personas a la CPI, una vez que la orden de entrega se emita
por el Estado. En la mayoría de los casos, deberían poder remunerárseles los
gastos de transporte de la persona hasta la CPI.

c) Nacionales y extranjeros

Los Estados deberán tener leyes y procedimientos vigentes que permitan la entrega
tanto de nacionales como de extranjeros que se encuentren en su territorio.

d) Discreción del Fiscal

Los Estados deberán tomar en cuenta que el Estatuto de Roma no permite que los
Fiscales nacionales tengan discreción alguna respecto a la inmunidad de entrega de
personas debido a la necesidad de su asistencia con otras investigaciones o
enjuiciamientos. Esto es comprensible debido a la gravedad de los crímenes de la
competencia de la CPI. El artículo 65(5) prevé que el las consultas que el Fiscal
realice con la defensa para declarar la culpabilidad no tienen carácter obligatorio.
Solo la Corte puede decidir si se debe de tomar en cuenta la voluntad de una persona
para cooperar. Por ejemplo, podría considerarse como un factor atenuante durante el
proceso de condena, según el artículo 78(1) ( “circunstancias personales del
condenado”).

e) Prueba suficiente

70
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

El artículo 91(2)(c) regula que los Estados determinarán sus propios requisitos para
la entrega de una persona en su Estado. Uno de los requisitos a considerar es la
prueba suficiente que se requiere para que el Estado permita la orden de entrega.
Este requisito deberá ser tan mínimo como sea posible, tomando en cuenta la
necesidad de que los Estados eviten la creación de requisitos tediosos para la Corte.
El artículo 58(3) determina que todas las órdenes de detención de la CPI
consignarán lo siguiente: (a) el nombre de la persona y cualquier otro dato que sirva
para su identificación; (b) una referencia expresa al crimen de la competencia de la
Corte por el que se pide su detención; (c) una descripción concisa de los hechos que
presuntamente constituyen esos crímenes”. Estos componentes deberían prever la
prueba suficiente para ordenar la entrega, tomando en cuenta a las garantías
procesales del Estatuto. Por consiguiente, el método mejor y más fácil para asegurar
la prueba suficiente requerida para cumplir con las solicitudes de la CPI es tomando
los contenidos requeridos por la CPI para una orden de detención como el requisito
mínimo.

f) Uso de los procedimientos usuales de extradición

Si un Estado decide utilizar sus procedimientos comunes de extradición para la


entrega de personas a la CPI, podrían necesitarse enmiendas de fondo a sus leyes y
procedimientos existentes.

Podría surgir la cuestión de penalidad dual/doble (doble incriminación) en términos


de los requisitos nacionales. La doble penalidad no es un requisito bajo el Estatuto
de la CPI. En otras palabras, el Estatuto no requiere que los Estados penalicen las
ofensas de la CPI dentro de su territorio, para que puedan entregar personas a la
CPI. Sin embargo, los Estados no podrán alegar que no existe una penalidad dual
para refutar una orden de entrega de una persona ante la CPI. Si esta cuestión de
doble penalidad surge en el ámbito nacional, la manera más sencilla de solucionar
tales dilemas es incluyendo todos los crímenes de la CPI dentro de los crímenes del
territorio nacional, anexando o reproduciendo la sección del Estatuto de la CPI al
Código Penal o su equivalente. Todos estos crímenes deberán convertirse en ofensas
que ameriten la extradición. Estas dos técnicas permitirán que los Estados cooperen
con más facilidad con otros Estados que estén enjuiciando estos crímenes dentro de
la competencia de la CPI, ya que no surgiría el problema de doble criminalidad u
ofensas que ameriten extradición en casos de extradición entre Estados.

Si los procedimientos de extradición de un Estado Parte establecen la


condicionalidad de la extradición a la existencia de un tratado, en el caso de que el
Estado reciba una solicitud de una Estado Parte con el cual no tiene un tratado de
extradición, debería tomarse al Estatuto de Roma como la base legal de extradición
en lo que respectan esos crímenes.

71
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Prórroga de las solicitudes de entrega y el ne bis in idem29

Descripción

La autoridad judicial competente en el Estado custodio deberá atender ciertas


gestiones cuando la persona detenida comparezca ante ella, en particular si la orden
se aplica a la persona, y el respeto a los derechos de la persona (artículo 59(2)(a)-
(c)). No obstante, ninguna de estas determinaciones fundamenta el rechazo de la
entrega. El artículo 97(b) determina que el Estado deberá consultar con la Corte “sin
dilación”, si por ejemplo, en la investigación realizada se hubiere determinado
claramente que la persona en el Estado de detención no es la indicada en la
solicitud. Los Estado partes podrán decidir lo que deseen hacer a escala nacional,
cuando no se siguió el proceso adecuado, o no se respetaron los derechos de la
persona. Pero los Estado Partes no podrán rechazar la solicitud de entrega de una
persona por estas cuestiones, ni tampoco el Estatuto prevé que puedan postergar la
ejecución de la solicitud de entrega en tales circunstancias. Cuando la persona no
pudiera ser localizada del todo, pese a los intentos realizados por el Estado
requerido, el Estado deberá también “consultar con la Corte sin dilación” para
resolver el asunto (artículo 97(b)).

Ne bis in idem

Existe, sin embargo, un caso en el cual los Estados podrán aplazar la ejecución de
una orden de entrega. De conformidad con los artículos 20(3) y 89(2), la persona
que sujeto de la orden de entrega podrá impugnar la solicitud ante un tribunal
nacional, con base al principio de ne bis in idem. El artículo 20(3), dispone sobre
este principio: la Corte no perseguirá a nadie que haya sido perseguido por otro
tribunal en razón de los delitos de genocidio, crimen de lesa humanidad, o crimen de
guerra, tal y como están definidos por el Estatuto. La única excepción a este
principio se discute en la sección de “Complementariedad”.

En el caso de que la persona impugne la solicitud, el Estado requerido deberá


“consultar inmediatamente con la Corte para que se determine si ha habido una
decisión sobre la admisibilidad de la causa” (artículo 89(2)). Esta decisión podrá
tomarse de las siguientes maneras. Según el artículo 19(1), la CPI se cerciorará de
su competencia en todas las causas que le sean sometidas. Según el artículo
17(1)(c), la Corte deberá determinar que la persona de que se trate haya sido
enjuiciada por la conducta a que se refiere la acusación. Aún así, el Fiscal podrá
solicitar a la Sala de Cuestiones Preliminares para que ésta autorice la investigación
cuando exista duda sobre la voluntad o inhabilidad del Estado para cooperar

29
El principio de la prohibición de la persecución penal múltiple no resulta extraño en el ámbito
Latinoamericano (cfr. Convención Americana sobre Derechos Humanos, art. 8.4). Este principio ya se
encuentra incluido en muchos de los Códigos Procesales de la región. Sobre un desarrollo de este principio,
cfr. por todos, Julio B. J. Maier, Derecho Procesal Penal, cit. Pag.595 y siguientes.

72
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

genuinamente con el enjuiciamiento (artículo 18(2)). El Estado solicitado o el Fiscal


podrán apelar este dictamen ante la Sala de Apelaciones (artículo 18(4)). Por ende,
existen varias oportunidades para impugnar la admisibilidad (artículo 89(2)).

Obligaciones

a) Los Estados Partes deberán consultar con la Corte sin dilación para resolver
cualquier problema que surja relacionado con la ejecución de una solicitud de
entrega, inclusive en el caso en que la persona en el Estado requerido no sea con
certeza la persona solicitada en la orden de detención (artículo 97(b)). No
podrán simplemente rechazar la ejecución de la orden de entrega.

b) Los Estados Partes deberán permitir que la persona sujeta de la entrega impugne
ante un tribunal nacional o cualquier autoridad competente, si la CPI busca a la
persona por una conducta que ya ha sido objeto de un juicio por genocidio,
crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra (artículos 20(3) y 89(2)). No
obstante, el tribunal o la autoridad nacional no podrán determinar si la cuestión
es o no admisible ante la CPI. Solo la CPI puede tomar tal decisión.

c) Si la persona sujeto de la entrega impugna tal orden ante una tribunal o cualquier
otra autoridad nacional, con base al principio de ne bis in idem, el Estado
solicitado deberá consultar inmediatamente con la Corte para que se determine
si ha habido una decisión sobre la admisibilidad de la causa (artículo 89(2)).

d) Si la decisión sobre la admisibilidad está pendiente, el Estado requerido podrá


aplazar la ejecución de la solicitud hasta que la Corte determine su admisibilidad
(artículo 89(2)).

Implementación

a) Los Estados Partes deberán asegurarse de contar con los procedimientos que
permitan una comunicación rápida y eficiente con la Corte, aún si existe un
problema en la ejecución de una solicitud de entrega, inclusive sobre la
imposibilidad para localizar a la persona requerida (artículo 97(b)).

b) Los Estados Partes deberán establecer procedimientos e introducir legislación, si


todavía no cuentan con ella, que asegure que las personas requeridas por la CPI
cuenten con algún medio de impugnación en el derecho nacional, cuando el
proceso o los derechos de la persona bajo el derecho nacional no se hayan
respetado cuando fue detenida (artículo 59(2)(b) &(c)).

c) Se deberá establecer un procedimiento para aquellas situaciones en que la


persona requerida impugne ante un tribunal o autoridad competente nacional con
base al “ne bis in idem”. (artículo 89(2)). La implementación de tal
procedimiento deberá contar con un registro de todos los juicios previos, y la

73
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

posibilidad de acceso a tales registros en otros Estados, para que un tribunal


nacional pueda revisar si existe fundamento para tal impugnación, antes de
referirla a la CPI.

d) Se deberá establecer un procedimiento para que todas estas impugnaciones sean


llevadas ante la CPI y se consulte con la Corte sobre cualquier decisión en este
aspecto (artículo 89(2)).

e) Una vez que sea evidente que la Corte ya decidió sobre su admisibilidad, el
Estado deberá organizarse para entregar a la persona lo más pronto posible
(artículo 59(7)).

f) Si hay una decisión sobre admisibilidad pendiente, los Estados deben considerar
si desean continuar o no con la entrega. Si desean, podrán continuar, caso en el
cual una vez que se decida la entrega, la persona deberá ser llevada ante la Corte
lo más pronto posible (artículo 59(7)). Si los Estados deciden posponer la
entrega, sería recomendable contar con legislación y procedimientos que
permitan a las autoridades en cuestión tener bajo su custodia temporal a la
persona, o poder restringir su libertad de alguna otra forma, hasta que la Corte
decida sobre su admisibilidad. De otra manera, la persona podría escabullirse.

Solicitudes concurrentes

Descripción

El artículo 90 señala el procedimiento a seguir cuando un Estado Parte recibe


solicitudes, tanto de la CPI como de otro Estado, para la entrega de la misma
persona por la misma conducta. En términos generales, los Estados Partes deberán
notificar a las partes concurrentes y dar prioridad a las solicitudes de la CPI, cuando
la Corte haya decidido sobre la admisibilidad del caso. Si la Corte aún no ha
determinado sobre la admisibilidad del caso, deberá ser expedita en su decisión
(artículo 90(3)). Si el Estado está sujeto a obligaciones internacionales existentes
con otros Estados que no son partes, podrá normalmente decidir si quiere entregar la
persona a la Corte o extraditarla al Estado que la solicita. Sin embargo, el artículo
90(6) & (7)(a) determina que el Estado requerido deberá tomar en cuenta aspectos
tales como las fechas de las solicitudes, la nacionalidad del sospechoso y las
víctimas, y la posibilidad de una entrega posterior a la Corte.

Obligaciones

a) Al recibir una solicitud, tanto de la CPI como de otro Estado para la entrega de
una misma persona con relación a una misma conducta, según el artículo 89 el
Estado Parte deberá notificárselo a la Corte y a al Estado que solicita (artículo
90(1)).

74
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

b) Cuando (i) el Estado que solicita es también un Estado Parte; y (ii) la Corte ya
ha decidido sobre la admisibilidad, tomando en cuenta la investigación o el
enjuiciamiento que lleva a cabo el Estado requirente; entonces (iii) el Estado
solicitado deberá dar prioridad a la solicitud de la Corte. Si la Corte aún está
considerando la cuestión de admisibilidad, el Estado no deberá extraditar a la
persona al Estado requirente hasta que la Corte decida la admisibilidad del caso.
Sin embargo, el Estado requerido podrá dar curso a la solicitud de extradición en
cualquier otro extremo (artículo 90(2)).

c) Cuando (i) el Estado requirente no sea un Estado Parte; y (ii) el Estado requerido
no está obligado por alguna norma internacional a conceder la extradición al
Estado requirente; y (iii) la Corte ha decidido sobre su admisibilidad; entonces
(iv) el Estado requerido deberá dar prioridad a la solicitud de entrega de la Corte
(artículo 90(4)). Si la Corte no ha determinado aún la admisibilidad de la causa,
el Estado requerido podrá discrecionalmente dar curso a la solicitud de
extradición , pero no deberá extraditar a la persona al Estado requirente (artículo
90(3) & (5)).

d) Cuando (i) el Estado requirente no sea un Estado Parte; y (ii) el Estado requerido
esté obligado por alguna norma internacional a extraditar la persona al Estado
requirente; y (iii) la Corte ya haya decidido sobre la admisibilidad de la causa;
(iv) el Estado requerido deberá decidir si hace la entrega a la Corte o concede la
extradición al Estado requirente. Para tomar esta decisión, el Estado requerido
tendrá en cuenta al menos estos factores pertinentes: (a) las fechas respectivas de
la solicitudes; (b) los intereses del Estado requirente, tales como si el crimen se
cometió en su territorio o fue cometido contra sus nacionales; y (c) la
posibilidad de que la Corte y el Estado requirente lleguen a un acuerdo respecto
de la entrega (artículo 90(6)).

e) Cuando (i) el Estado requirente sea o no un Estado Parte; y (ii) la Corte haya
determinado la inadmisibilidad de la causa, tras la notificación de varias
solicitudes concurrentes y la posterior decisión de admisibilidad; (iii) y
posteriormente el Estado requerido deniegue la extradición al Estado requirente;
(iv) entonces el Estado requerido notificará su decisión a la Corte, en caso de
que la decisión sobre la admisibilidad de la Corte se haya tomado basándose en
la habilidad de enjuiciamiento del Estado requirente (artículo 90(8)).

f) Cuando (i) la conducta que constituye el supuesto crimen de la misma persona


sea distinta en la solicitud de la Corte y la solicitud del Estado; y (ii) el Estado
requirente sea o no un Estado Parte; y (iii) el Estado requerido no se encuentra
obligado por una norma internacional a extraditar la persona al Estado
requirente; entonces (iv) el Estado requerido deberá dar preferencia a la solicitud
de la Corte (artículo 90(7)(a)).

75
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Cuando todos estos factores se den, excepto que el Estado requerido si está obligado
por una norma internacional a conceder la extradición al Estado requirente, entonces
el Estado decidirá si entrega la persona a la Corte o la extradita al Estado requirente.
Cuando tome esta decisión deberá tomar en cuenta todos los factores enumerados en
el artículo 90(6), y tendrá especialmente en cuenta la naturaleza y la gravedad
relativas de la conducta de que se trate (artículo 90(7)(b)).

Implementación

Los Estado Partes deberán asegurarse de contar con las leyes y procedimientos para
tratar todas estas obligaciones de conformidad con el Estatuto. Cualquier legislación
o directriz política deberá determinar claramente cuál solicitud es prioritaria en cada
situación. La única excepción se da cuando el Estado deba tomar la decisión. En
cada uno de estos casos, la legislación o directriz política deberá requerir que la
persona que decida considere todos los factores relevantes, especialmente aquellos
enumerados en el artículo 90(6) & (7).

Los Estado Partes deberán también asegurarse de mantener comunicación con la


Corte a lo largo del proceso con el fin de que la Corte tome una decisión con base a
cuestiones de admisibilidad, y así estar al tanto del desarrollo de las decisiones de
admisibilidad de la Corte.

Conflictos con otras obligaciones internacionales

Descripción

La ley internacional concede inmunidad contra el enjuiciamiento penal por Estado


extranjeros a los Jefes de Estado y oficiales diplomáticos (artículo 31(1),
Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas). Sin embargo, los delitos
enumerados por el Estatuto pueden haber sido cometidos por diplomáticos, Jefes de
Estado, oficiales gubernamentales o por cualquier otra persona que goce de
inmunidad diplomática, y la ley internacional no podrá reconocerles inmunidad
alguna contra el enjuiciamiento por tales crímenes.

La CPI determinará si existe alguna inmunidad, cuando se le refiera un caso. Sin


embargo, el artículo 98 establece ciertas restricciones a la Corte, cuando solicite la
entrega u otro tipo de asistencia a los Estados. El artículo 98(1) trata la situación de
entrega de una persona cuando existe un conflicto con las obligaciones del Estado
bajo el derecho internacional o con respecto a la inmunidad diplomática de una
extranjero o su propiedad. La CPI no deberá requerir que un Estado actúe de manera
contraria a sus obligaciones internacionales. Pero al mismo tiempo una situación tal
raras veces surgirá, ya que la Corte investigará tales posibilidades antes de solicitar
una entrega al Estado. Adicionalmente, las “obligaciones del derecho internacional”
aplicables a los Estado Partes incluirían sus obligaciones bajo el Estatuto de Roma.

76
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Al aceptar los artículos 27 y 86 del Estatuto, los Estado Partes abiertamente retiran
cualquier inmunidad contra la CPI. Por ende, cuando un nacional de un Estado Parte
es requerido por la Corte, ese nacional no podrá reclamar las inmunidades normales
que existan respecto al enjuiciamiento penal en el exterior, y el Estado requerido no
estará violando sus obligaciones internacionales si entrega la persona a la CPI.

No obstante, cuando la CPI haya determinado que la inmunidad sí existe, podrá dar
curso a la solicitud de entrega solamente si cuenta primero con el apoyo del Estado
de nacionalidad del acusado. En tal caso, el Estado requerido que proceda con la
entrega no violaría sus obligaciones internacionales de conformidad con la
Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

El artículo 98(2) establece que la Corte no podrá dar curso a la solicitud de entrega
que requiera que el Estado requerido viole sus obligaciones de conformidad con los
acuerdos internacionales que requieran el consentimiento del Estado que entrega a
una persona de ese Estado a la Corte. Esta situación podría surgir cuando una
persona detenida en el Estado requerido haya sido extraditada a ese Estado desde
otro país, bajo la condición de ser devuelta a su país luego de la investigación o
enjuiciamiento, o la ejecución de una condena. Podría también darse cuando, bajo el
acuerdo de Status de Fuerzas, los miembros de las fuerzas armadas de un tercer
Estado se encuentren en el territorio del Estado solicitado. Cuando el Estado que
entregue sea un Estado Parte del Estatuto de Roma, no deberá restringir la
posibilidad de que otros Estados entreguen a sus nacionales a la CPI, ya que cada
Estado Parte acepta la jurisdicción de la Corte sobre sus nacionales y no hay
fundamento para rechazar la entrega de una persona a la Corte. Sin embargo,
cuando la persona requerida alegue el principio de ne bis in idem, y la decisión de
admisibilidad de la CPI aún esté pendiente, el Estado requerido deberá consultar con
el Estado que entrega y la Corte, de conformidad con el artículo 89(2), para
determinar si se debe suspender o no la ejecución de la solicitud. De lo contrario el
Estado requerido tendría que contar con el consentimiento del Estado de la persona
que entrega. La Corte deberá contar con la cooperación del Estado que entrega, si no
es éste un Estado Parte, antes de que la Corte solicite la entrega.

El artículo 98 solo es relevante cuando el Estado requerido pueda demostrar que la


acción requerida por la Corte lo obligaría a violar una obligación bajo el derecho
internacional. Un Estado no podrá invocar una previsión de su derecho interno que
garantice inmunidad a la persona a ser entregada.

Obligaciones

a) El Estado Parte tiene la obligación de entregar a una persona que goce de


inmunidad diplomática, cuando la Corte solicite su entrega luego de haber
obtenido la cooperación de un tercer Estado para la renuncia de la inmunidad
(artículo 98(1)).

77
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

b) Cuando la Corte solicite la entrega de una persona, pero el Estado Parte


requerido normalmente estaría violando un acuerdo internacional con un tercer
Estado, el Estado requerido está obligado a entregar a la persona si la Corte
cuenta con el consentimiento del tercer Estado para la entrega de la persona
(artículo 98(2)). El Estado Parte requerido deberá entregar a la persona si el
tercer Estado es un Estado Parte.

Implementación30

Los Estados Partes deberán prever dentro de su derecho interno, la posibilidad de


entregar a una persona a la CPI aunque normalmente goce de inmunidad estatal o
diplomática, cuando el Estado de donde esta persona es nacional acuerde renunciar
a su inmunidad. Debido a que la CPI tiene la autoridad de determinar si existen o no
las inmunidades, los Estados deberían de especificar simplemente que las
inmunidades no obstaculizarán la cooperación con la CPI. Esto garantiza que el
Estado Parte pueda cumplir con sus obligaciones de entrega. Los Estados Partes
deberán asegurar que sus nacionales puedan ser entregados a la CPI por otros
Estados, cuando sea conveniente, y que no existan acuerdos bilaterales o
multilaterales que obstaculicen el proceso. Los Estados Partes deberán estar
preparados para revelar a la Corte cualquier obligación o acuerdo internacional que
pueda estar en conflicto con una solicitud de entrega que esté preparando la Corte, si
la Corte necesitase tal información.

3.7 Posibles Cuestiones Constitucionales Relacionadas a la Entrega

Podría creerse que algunas previsiones del Estatuto están en conflicto con los
requisitos constitucionales de algunos Estados, en especial aquellos relacionados a
la entrega de una persona a un tribunal fuera del Estado. Al determinar el posible
impacto del Estatuto en la constitución de un Estado, es importante tener en cuenta
los valores que busca la CPI en nombre de la justicia y la impunidad de aquellos que
aprovechan del poder de manera destructiva. Sería difícil encontrar una constitución
que no aspire a estos valores. Cuando los Estados toman en cuenta los intereses que
intentan protegerse en cada caso, seguramente encontrarán un punto en común. Este

30
El dictado de legislación complementaria puede satisfacer puntualmente las disposiciones del Estatuto pero
incumplir otros deberes internacionales de los Estados. Como hemos dicho, ello se funda en las exigencias
más rigurosas de otras disposiciones del derecho internacional convencional o consuetudinario, que expanden
aún más lejos el alcance que hoy consagra el Estatuto de Roma para ciertos institutos jurídicos.
El artículo 10 del Estatuto de Roma parece dar respuesta a esta aparente contradicción, al señalar que: “Nada
de lo dispuesto en la presente parte se interpretará en el sentido de que limite o menoscabe de alguna manera
las normas existentes o el desarrollo del derecho internacional para fines distintos del presente Estatuto”.
La existencia de numerosas convenciones y protocolos de protección de los derechos humanos en la región
americana y la interpretación que de los mismos han formulado la Comisión y la Corte Interamericana de
Derechos Humanos singulariza el cumplimiento de la obligación de implementar legislación en el continente.

78
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

punto deberá ser la vía para reconciliar cualquier conflicto aparente entre las
disposiciones constitucionales y los requisitos del Estatuto. Por ejemplo, algunos
Estados europeos han encontrado que es innecesario reformar las disposiciones
constitucionales sobre la inmunidad de su Jefe de Estado. Se cree que cualquier Jefe
de Estado que cometa alguno de los crímenes dentro de la jurisdicción de la CPI
dejaría de estar amparado por la Constitución.

El proceso de reforma a la constitución es a veces difícil y toma mucho tiempo en


muchos de los países. En lo posible, sería más beneficioso encontrar otra manera
para cumplir con las obligaciones de la CPI. Por ejemplo, algunas constituciones
prohiben la extradición de los nacionales a otro Estado. Sin embargo, estas
constituciones no mencionan específicamente la prohibición de entrega de un
nacional a un tribunal internacional. Estos Estados también podrían redactar una
legislación que permita entregar los nacionales a la CPI, sin requerir una reforma
constitucional.

Si un Estado necesita reformar su constitución, esto podría lograrse reformando


simplemente una sola vez refiriéndose a varios asuntos a la vez. Por ejemplo, el
Consejo Constitucional Francés identificó tres posibles áreas de conflicto entre el
Estatuto de Roma y la Constitución Francesa (ver Apéndice I). El gobierno francés
decidió adoptar la siguiente disposición constitucional, la cual se refiere a las tres
áreas de conflicto: “La República podrá reconocer la competencia de la Corte Penal
Internacional, tal y como lo dispone el tratado firmado el 19 de julio de 1998”
(artículo 53-2, Ley Constitucional No. 99-568). La ventaja de este tipo de reforma
constitucional radica en su enmienda implícita a las disposiciones constitucionales
en cuestión, sin dar paso a un extensivo debate público sobre las disposiciones
mismas.

Las siguientes disposiciones del Estatuto de Roma podrían representar algunos roces
constitucionales para los Estados Partes que sean requeridos para entregar una
persona a la CPI:

• la ausencia de inmunidad para los Jefes de Estado (artículo 27);

• los crímenes que bajo el Estatuto no prescriben (artículo 29);

• la obligación del Estado de entregar a sus nacionales ante la solicitud de la CPI


(artículos 59 y 89);

• el poder de la CPI de imponer una condena de cadena perpetua (artículo


77(1)(b)); y

• las personas que comparezcan ante la CPI serán juzgadas por un tribunal
tripartito y no por un jurado (artículo 39(2)(b)(ii)).

79
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Ausencia de inmunidad para los Jefes de Estado

Descripción

Bajo muchas constituciones, los Jefes de Estado gozan de inmunidad contra


enjuiciamientos penales respecto a aquellos actos cometidos durante el ejercicio de
sus funciones. Algunas constituciones también protegen a los miembros y oficiales
de gobierno. Según el artículo 27, un Jefe de Estado u otro oficial que comete un
crimen de competencia de la CPI perderá su inmunidad y podrá ser enjuiciado por la
CPI. Esta disposición del Estatuto es aplicable a todas las personas, sin distinción
alguna entre sus facultades oficiales.

La disposición sobre ausencia de inmunidad para Jefes de Estado acusados por


crímenes internacionales no es una novedad. La existencia de esta norma fue
reconocida luego de la Primera Guerra Mundial, en el Tratado de Versalles, luego
de la Segunda Guerra Mundial en la Carta del Tribunal de Nuremberg, en la
Convención de Genocidio, por la Comisión de Derecho Internacional y por los
Estatutos del TPIY/R.

El artículo 27 confirma la regla de que los individuos no pueden evadir la


responsabilidad penal alegando que un crimen internacional se cometió por un
Estado o en nombre del Estado, porque al tomar ellos tales decisiones, están
abusando de las potestades reconocidas por el derecho internacional. Con respecto a
la inmunidad de los Jefes de Estado por los crímenes cometidos durante su ejercicio
del poder, la Cámara de los Lores del Reino Unido determinó que el Senador
Augusto Pinochet no era titular de ningún tipo de inmunidad respecto a los actos de
tortura cometidos bajo sus órdenes cuando éste fue el Jefe de Estado chileno. La
Cámara indicó que debido a que los actos de tortura no pueden considerarse como
funciones de un Jefe de Estado, estos actos no están protegidos por inmunidad
alguna.

Los Estados Partes del Estatuto de Roma deben eliminar todas las formas existentes
de inmunidad para sus representantes. El Estatuto simplemente los obliga a disponer
de una excepción a la regla general, si aún no lo han hecho.

Obligaciones

Cuando la CPI solicita la entrega de un Jefe de Estado u otro oficial a un Estado


Parte, porque éste está acusado por alguno de los crímenes enumerados en el
Estatuto, el Estado en cuestión no podrá alegar ninguna inmunidad según el derecho
interno, como fundamento para rechazar la entrega de la persona. El Estado deberá
entregar a la persona a la CPI, de conformidad con los artículos 59 y 89.

80
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Implementación

a) Disponer de excepciones a la inmunidad absoluta

Cuando las constituciones preven inmunidad absoluta para cualquier oficial del
Estado, el artículo 27 podría requerir reformas constitucionales o legislativas en los
Estados Partes. Podrían necesitar establecer una excepción a esta inmunidad
absoluta, para sus Jefes de Estado y cualquier otro oficial que de lo contrario sería
inmune al enjuiciamiento penal. Esta enmienda podría ser menor, y podría
simplemente consistir en agregar una disposición que cree la excepción al principio
de inmunidad para los Jefes de Estado y cualquier otro oficial, en el caso de que
cometan cualquiera de los crímenes enumerados en el Estatuto.

No obstante, algunos Estados europeos han decidido que no deben reformar sus
constituciones, con el fin de prever una excepción a las inmunidades según el
derecho interno. Ellos consideran que esto ya está implícito en las constituciones. Si
esta situación extraña surgiera, en que la CPI requiera la entrega de un oficial, tal
como el Jefe de Estado, una interpretación integral de la disposición constitucional
en cuestión permitiría la entrega de este oficial, dado el propósito de la CPI de
combatir la impunidad por “los más graves crímenes de relevancia para la
comunidad internacional en su totalidad”. Si un oficial de Estado comete un crimen
tal, esto sería una violación a los principios subyacentes de la propia constitución.
Por consiguiente, otros Estados podrían entregar a oficiales de la CPI, sin considerar
como un obstáculo la protección que sus constituciones otorgan a los oficiales en
circunstancias normales.

b) Asegurarse de que los tribunales nacionales puedan juzgar los crímenes de la


CPI

Los Estados también podrían disponer de previsiones que aseguren que sus propios
tribunales puedan enjuiciar al Jefe de Estado por los delitos de la competencia de la
CPI. La ventaja de esta medida yace en el principio de complementariedad que
según el Estatuto, indica que sería el Estado quien sería competente en este caso.
Otra ventaja es el hecho de que es más fácil para los Estados enjuiciar a sus propios
líderes por su cuenta.

Cualquiera que sea la solución implementada, la inmunidad debe dejar de ser


absoluta y no debería obstaculizar el enjuiciamiento por parte de la CPI de aquellos
responsables por los crímenes internacionales enumerados en el Estatuto.

81
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Imprescriptibilidad 31

Descripción

La CPI no podría investigar y enjuiciar los crímenes cometidos antes de la entrada


en vigor del Estatuto. Sin embargo, respecto a aquellas conductas que ocurran una
vez que el Estatuto entre en vigencia, los responsables por los crímenes definidos
por el Estatuto aún podrán ser enjuiciados y condenados por la CPI, haciendo caso
omiso a los años que hayan pasado entre la comisión del crimen y la acusación
(artículo 29). En otras palabras, los crímenes de la competencia de la CPI no estarán
sujetos a ningún tipo de prescripción.

La imprescriptibilidad de los crímenes de la CPI no debería de llevar a ningún tipo


de problema constitucional, ya que las constituciones normalmente no regulan tales
disposiciones. Sin embargo, aún si no existe una disposición tal, posiblemente
surgirán algunos asuntos constitucionales. Por ejemplo, el Consejo Constitucional
Francés determinó que el Estatuto de Roma contrariaba a la Constitución Francesa
al menoscabar la soberanía nacional, privando a Francia de su potestad de resolver
respecto al enjuiciamiento de individuos bajo su autoridad que hubiese cometido un
crimen internacional treinta años antes. Por consiguiente, Francia debió reformar su
Constitución, para asegurar el cumplimiento de entrega en todos los casos (ver
Apéndice I para más detalles).

Obligaciones

Los Estados deben asegurarse de que las personas puedan ser entregadas a la CPI,
aún cuando la prescripción normalmente se aplicaría en el derecho interno por el
crimen que ellas cometieron.

Implementación

Los Estados podrían desear seguir los pasos de Francia, llevando a cabo una reforma
general a su constitución que les permita cooperar con la CPI en todas las
situaciones. O podrían introducir una reforma más específica, que prevea que la

31
Casi todas las legislaciones nacionales contienen normas relativas a la prescripción de las acciones
judiciales y sanciones de los llamados delitos ordinarios o comunes, pero sólo en muy contados casos esas
normativas locales consagran la imprescriptibilidad de los crímenes de derecho internacional, en clara
discordancia con las previsiones del Estatuto de Roma. El deber de dictar legislación de implementación o
complementaria para la adecuada cooperación de los Estados Parte con la Corte Penal Internacional es
generalmente coincidente con los requerimientos del derecho internacional convencional y consuetudinario.
Por ejemplo, la norma que consagra la imprescriptibilidad de los crímenes de derecho internacional está
contenida en el Estatuto de la Corte y se encontraba anteriormente consagrado en otras convenciones y en los
Estatutos de los Tribunales Internacionales Ad Hoc para la Antiagu Yugoslavia y Ruanda.

82
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

prescripción o cualquier restricción similar no aplica para la entrega de personas a la


CPI.

Alternativamente, estos Estados pueden decidir enmendar sus leyes, especificando


que ningún crimen internacional prescribirá. Esta es la mejor solución si el Estado
Parte intenta enjuiciar todos los casos de crímenes internacionales que involucren a
los responsables bajo su autoridad. Es también de conformidad con el espíritu de la
Convención Internacional de la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y
Crímenes de lesa humanidad, la cual fue adoptada por la Asamblea General en
1968.

En todos los casos, la legislación que implemente el Estatuto deberá incluir la


posibilidad de entregar una persona a la CPI, aún si el crimen por el cual se le acusa
está prescrito según las leyes del estado.

La entrega de los nacionales de un Estado

Descripción

La CPI requerirá en ciertas ocasiones que un Estado Parte entregue a sus propios
nacionales, cuando la persona sea sospechosa de haber cometido un crimen de la
competencia de la Corte. No obstante, esto podría representar dificultades para
aquellos Estados en los cuales su constitución expresamente prohiba la extradición
de sus nacionales, y podría requerir de soluciones creativas. Tales Estados deberían
tomar en cuenta el “carácter específico de la Corte” (artículo 91(2)(c)) al decidir
sobre la mejor manera de asegurar que la nacionalidad de la persona requerida no
afecte su entrega ante la CPI.

Obligaciones

Los Estados Parte del Estatuto no podrán alegar bajo ninguna circunstancia que la
nacionalidad del acusado, o una disposición constitucional que prohibe la
extradición de nacionales impida su entrega.

Implementación

Para muchos Estados, la posibilidad de entregar sus nacionales a la CPI no necesita


la implementación de una ley particular más que aquella que prevea la entrega de
cualquier persona a la CPI. No obstante, algunos Estados poseen una Constitución
que expresamente prohibe la extradición de los nacionales. Estos Estados deben de
escoger entre estas dos opciones:

83
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

a) Establecer claramente, al implementar el Estatuto, la distinción entre la


extradición de una persona a otro Estado y la entrega de una persona a la CPI32

Algunos Estados podrían distinguir en su legislación entre la extradición de una


persona a otro Estado y la entrega de una persona a la CPI, lo cual permitiría la
entrega de nacionales a la CPI a pesar de la restricción a la “extradición” de
nacionales a tribunales extranjeros, sin obstaculizar la habilidad del Estado de
cooperar plenamente con la CPI. La ventaja de esta medida yace en el
procedimiento simple a seguir para la entrega de una persona acusada a la CPI.
También reconoce el carácter específico de la competencia de la CPI, la cual no
puede considerarse como una jurisdicción extranjera, y prevé una manera más
eficiente de proceder con la cooperación.

b) Reformar la Constitución

La reforma podría ser mínima, dirigida solo a la introducción de una excepción al


principio, asegurando que la Constitución no sea violada por la entrega de un
nacional a la CPI. La ventaja de una enmienda constitucional con una referencia
específica a la CPI yace en el hecho de que elimina cualquier posibilidad de que
surja un conflicto normativo a escala nacional. Garantiza que los tribunales
nacionales dicten sentencias de conformidad con sus obligaciones legales respecto
al Estatuto de Roma, pese al posible dilema de entregar a un ciudadano a otro
sistema judicial.

La condena de cadena perpetua

Descripción

El artículo 77(1)(b) faculta a la CPI para imponer la condena de cadena perpetua,


pero solo en aquellos casos en que se justifique debido a la extrema gravedad del
crimen y las circunstancias individuales del condenado. De otra manera, la pena
máxima para los delitos del Estatuto es de 30 años de prisión. Algunas
constituciones prohiben la cadena perpetua o el término de 30 años de prisión por
considerar que estas penas no preven una oportunidad para la rehabilitación, o que
no son proporcionales con la naturaleza del crimen. Sería difícil argumentar que los
largos periodos de prisión sean desproporcionados respecto a la mayoría de los
crímenes de la competencia de la CPI, particularmente cuando la cadena perpetua
debe ser justificada por la “extrema gravedad del crimen”. Tal condena solo se

32
La diferencia que se explica en el Manual debe ser tenida muy en cuenta a la hora de los procesos de
ratificación e implementación, sobre todo en los países que tienen cláusulas constitucionales que impiden la
extradición de sus nacionales.

84
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

impondrá a aquellos que tengan el más alto nivel de responsabilidad en la comisión


de los más graves crímenes, tales como el genocidio.

La rehabilitación según el Estatuto de Roma

Adicionalmente, el Estatuto de Roma prevé la posibilidad de la rehabilitación.


Según el artículo 110(3), la Corte deberá revisar todas las condenas de prisión
cuando el recluso haya cumplido las dos terceras partes de la pena o 25 años de
prisión en caso de cadena perpetua, para determinar si ésta puede reducirse. En este
punto, la Corte considera estos aspectos como si la persona hubiese asistido a la
Corte con la localización de cualquier bien objeto de una multa, decomiso u órdenes
de reparación que pudiesen beneficiar a la víctima (artículo 110(4)(b)). La Corte
también podrá tomar en consideración “otros factores indicados en las Reglas de
Procedimiento y Prueba que permitan determinar un cambio en las circunstancias
suficientemente claro e importante como para justificar la reducción de la pena”
(artículo 110(4)(c)). Por consiguiente, una cadena perpetua podía reducirse a 25
años de prisión en algunos casos. Si la Corte decide no reducir la sentencia de la
persona después de la primera revisión, volverá a examinar la cuestión con la
periodicidad y con arreglo a los criterios indicados en las Reglas de Procedimiento y
Prueba (artículo 110(5)).

Durante las negociaciones sobre las penas de la CPI, muchos Estados estuvieron a
favor de la aplicación de la pena de muerte en los casos más extremos. El número de
Estados con pena de muerte es poco menor que el de aquéllos que no tienen pena de
muerte. No existe la oportunidad para rehabilitación alguna cuando se impone la
pena de muerte. Por ende, la cadena perpetua con la posibilidad de reducirla a 25
años, es un compromiso razonable entre la pena de muerte y la prisión máxima de
30 años. Los Estados deberán recordar que el artículo 80 expresamente establece
que el Estatuto no afecta la aplicación por parte de los Estados de aquellas penas
prescritas por su propio derecho interno, ni afecta la ley de aquellos Estados que no
impongan las penas prescritas en el Estatuto. Los Estados Partes no deben imponer
las mismas penas por los mismos delitos en su jurisdicción, ni deberán aplicar las
condenas de prisión a no ser que voluntariamente lo quieran hacer. En este caso, los
Estados podrán también especificar las condiciones bajo las cuales aceptarían a las
personas condenadas, inclusive la condición de no aplicar la cadena perpetua
(artículo 106(2). Por consiguiente, los Estados Partes que cuenten con las
disposiciones constitucionales que prohiban la imposición de la cadena perpetua
solo necesitarán permitir la excepción de entregar a la persona a la CPI, pese a que
tal persona pueda ser condenada a cadena perpetua.

Obligaciones

Los Estados Partes del Estatuto deberán entregar a la persona acusada a la CPI
cuando ésta así lo solicite, aún si existe la posibilidad de que dicha persona sea
condenada a cadena perpetua.

85
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

De conformidad con el artículo 80 y el principio de complementariedad, cuando los


Estados Partes enjuician al sospechoso de algún crimen enumerado en el Estatuto,
no están obligados a imponer la pena de cadena perpetua.

Implementación

En el caso de muchos Estados, la potestad de la CPI para imponer la cadena


perpetua no necesitará la aplicación de medidas legislativas particulares. Sin
embargo, en algunos Estados la Constitución explícitamente prohibe la extradición
de una persona a un Estado donde se aplica esta pena, o que declara la cadena
perpetua como un castigo cruel. Estos Estados cuentan con dos opciones:

a) Establecer claramente, en la norma que implemente el Estatuto, la distinción


entre la extradición de una persona a otro Estado y la entrega de una persona a la
CPI.

Algunos Estados podrán realizar esta distinción en su legislación, lo cual les


permitiría entregar personas a la CPI aunque exista una restricción a la “extradición”
de personas a tribunales que impongan la pena de cadena perpetua. Esto les
permitiría mantener la prohibición de extraditar una persona a un tribunal
extranjero, sin interferir con la habilidad de cooperar plenamente con la CPI.

b) Reformar la Constitución

La reforma a la Constitución podría ser mínima, dirigida solo a la introducción de


una excepción al principio. Podría especificarse que la cadena perpetua impuesta
por la CPI de conformidad con el Estatuto de Roma para alguno de los crímenes allí
enumerados no viola la Constitución. Debería también mencionarse que el Estado
puede entregar a la persona acusada a la CPI a pesar de que exista la posibilidad de
la cadena perpetua. La enmienda constitucional podría también mencionar que la
CPI puede reducir la condena después de 25 años, existiendo así la posibilidad de la
rehabilitación.

La ventaja de una reforma constitucional que elimina cualquier posibilidad de un


conflicto normativo. Garantiza que los tribunales nacionales dicten sus fallos de
conformidad con sus obligaciones legales establecidas en el Estatuto.

El derecho a ser juzgado por una jurado

Descripción

Algunas Constituciones preven el derecho a ser enjuiciado por un jurado. Según el


artículo 39(2)(b), las personas que comparezcan ante la Corte serán juzgadas por
una Sala integrada por tres magistrados. El TPIY/R funciona de la misma manera.

86
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Sin embargo, no deberían surgir problemas constitucionales, ya que por lo general


este derecho no aplica con respecto a la extradición a jurisdicciones extranjeras. Por
ejemplo, en Reid contra Covert (354 U.S. 1, 6, 1957), la Corte Suprema de los
Estados Unidos de América determinó que el derecho a ser juzgado por un jurado
no debería interpretarse de forma tal que impida la extradición de un ciudadano
estadounidense para comparecer ante un juicio en otra jurisdicción. Un individuo
puede tener el derecho a ser juzgado por un jurado cuando sea juzgado por las
autoridades judiciales de su propio Estado, pero no necesariamente gozará de este
derecho en otras jurisdicciones. Esta regla debería aplicarse al caso de la CPI, ya
que ésta no constituye una jurisdicción extranjera, sino más bien una jurisdicción
internacional a la cual los Estados Partes han decidido dar ciertas potestades.
Adicionalmente, las garantías de una justicia independiente aseguradas por el
Estatuto de Roma son resguardo suficiente de que la persona será juzgada
debidamente a pesar de la ausencia de un jurado.

Obligaciones

Los Estados Partes del Estatuto deberán entregar a la persona a la CPI cuando así se
le solicite, de conformidad con las disposiciones del Estatuto, a pesar de que la
persona cuente con el derecho constitucional a ser juzgado por un jurado.

Implementación

Los Estados Partes deben revisar sus Constituciones y jurisprudencia existente sobre
el tema del derecho a ser juzgado por un jurado, para garantizar que esto no cree una
barrera que obstaculice la entrega de una persona a la CPI. Por ejemplo, podrían
encontrar que el derecho solo se aplica cuando los nacionales son juzgados por los
tribunales nacionales. Si se requiere una reforma constitucional, ésta simplemente
podría disponer que la entrega de una persona a la CPI es una excepción al principio
de que todo ciudadano de ese Estado deberá ser juzgado por un jurado.

3.8 Permitir el Tránsito de los Sospechosos por el Territorio Nacional hacia la CPI

Descripción

Según el artículo 89(3)(a), el Estado Parte deberá autorizar, de conformidad con su


derecho procesal, el tránsito por su territorio de un apersona que otro Estado
entregue a la Corte, salvo cuando el tránsito por ese Estado obstaculice o demore la
entrega. El artículo 89(3)(b) enumera los contenidos requeridos en la solicitud de
tránsito de la Corte.

El artículo 89(3)(c) estipula que la persona transportada deberá permanecer detenida


durante el tránsito. El artículo 89(3)(d) estipula que no se requiere autorización
alguna cuando la persona sea transportada por vía aérea y no se prevea aterrizar en

87
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

el territorio del Estado de tránsito. Sin embargo, según el artículo 89(3)(e), si se da


el caso de un aterrizaje imprevisto en el territorio del Estado de tránsito, éste podrá
pedir a la Corte que presente una solicitud de tránsito. El Estado de tránsito deberá
detener a la persona transportada mientras se recibe la solicitud de la Corte y se
efectúa el tránsito, entendiéndose que la detención no podrá prolongarse más de 96
horas contadas desde el aterrizaje imprevisto si la solicitud no es recibida dentro de
ese plazo. Aunque esto no se estipula en el Estatuto, los Estado Partes deberían de
tener la facultad de permitir que las personas condenadas sean transportadas en su
territorio, camino al Estado donde cumplirán la condena.

Obligaciones

a) El Estado deberá asegurar que sus leyes contemplen el transporte en su territorio


de aquellas personas que son entregadas por otro Estado a la CPI.

b) Estas leyes no requerirán autorización cuando la persona sea transportada por


vía aérea y no se prevea aterrizar en el territorio del Estado de tránsito.

c) Si ocurre un aterrizaje imprevisto, el Estado de tránsito deberá detener a la


persona transportada por un máximo de 96 horas si la solicitud no es recibida
dentro de ese plazo.

d) Si se recibe la solicitud de tránsito, la detención puede prolongarse.

Implementación

Cuando los Estados ya cuentan con una legislación sobre la asistencia legal mutua,
solo deberán realizar reformas menores a éstas leyes, que les permitan cumplir con
sus obligaciones bajo estas disposiciones. Otros Estados deberán implementar leyes
y procedimientos que regulen el transporte por su territorio de aquellas personas que
estén siendo entregadas por otro Estado. Las leyes y procedimientos de los Estados
Partes deberán estipular que no se requiere autorización si la persona está siendo
transportada por vía aérea y no se prevé aterrizar en el territorio del Estado de
tránsito. Sin embargo, la legislación deberá regular aquellos casos en los que ocurra
un aterrizaje imprevisto. De manera ideal, el Estado de tránsito permitiría la
continuación del transporte sin demora luego de que se resuelva la razón que llevó
al aterrizaje imprevisto. El Estado de tránsito debería asegurarse de contar con leyes
que regulen la custodia de la persona en tránsito hasta un máximo de 96 horas
mientras permanezca en el país donde ocurrió el aterrizaje imprevisto. Nótese que
bajo el artículo 100(1)(e), los Estados podrían no tener que pagar aquellos gastos
“relacionados con el transporte de la persona que entregue a la Corte un Estado de
detención”. Los Estados deberían considerar aplicar las mismas disposiciones para
las personas condenadas que sean transportadas por su territorio.

88
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

3.9 Recolección y Conservación de Prueba

Admisibilidad de la prueba ante la CPI

Descripción

La Corte tiene la potestad de decidir si cierta evidencia deber admitirse o no,


tomando en cuenta el debido proceso (artículos 64(9) & 69(4)). El artículo 69(7)
estipula que la evidencia no será admisible cuando se obtenga como resultado de
una violación del Estatuto de Roma o de las normas de derechos humanos33
internacionalmente reconocidas, cuando (a) esa violación suscite serias dudas sobre
la fiabilidad de las pruebas; o (b) su admisión atente contra la integridad del juicio o
redunde en grave desmedro de él. Esto quiere decir que la Corte no podrá tomar en
cuenta cualquier prueba de este tipo, al tomar sus decisiones. Por ende, los Estados
deben de estar familiarizados con las disposiciones del Estatuto de Roma y de las
normas de derechos humanos internacionalmente reconocidas sobre el tema, para
asegurar así que cualquier prueba recolectada por el Estado para la Corte sea
admitida y así no sean en vano los esfuerzos realizados por el Estado.

Las disposiciones del Estatuto en cuestión incluyen el artículo 66, el cual estipula
que las personas acusadas se presumirán inocentes hasta que no se demuestre su
culpabilidad ante la Corte, e incumbirá al Fiscal probar la culpabilidad del acusado
más allá de la duda razonable, para que la persona sea declarada culpable. Al mismo
tiempo, la Corte deberá asegurarse de que todo juicio sea justo y conducido de
manera imparcial (artículo 67(1)).

Tomando esto en cuenta, el Fiscal divulgará a la defensa cualquier prueba que obre
en su poder o está bajo su control y que, a su juicio, indica o intenta indicar la
inocencia del acusado, o que pueda afectar la credibilidad de las pruebas de cargo
(artículo 67(2)). La defensa tiene el derecho de oponer excepciones a las pruebas
presentadas por el Fiscal, al modo en que se obtuvieron, de conformidad con el
debido proceso. La defensa deberá tener también la oportunidad de presentar toda la
prueba que considere necesaria para asegurar que la Corte cuente con toda la
información relevante para el caso, previo a juzgar sobre la culpabilidad del acusado
(artículos 67(1)(e)) & 69(3)). Adicionalmente, la Corte tendrá la misma potestad
para solicitar la producción o presentación de cualquier prueba que considere para
lograr la verdad real (artículos 64(6)(d) & 69(3)).

En todos los casos, la calidad y la cantidad de la prueba que tanto el Fiscal como la
defensa presenten a la Corte tendrán un impacto importante en el número de

33
Como dijimos en otras notas, en Latinoamérica, en gran medida los requisitos del Estatuto de Roma se
encuentran también en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en particular en el art. 8.

89
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

condenas justas que se den. Es por esta razón que los Estados Partes deben de estar
preparados para asistir a la Corte de cualquier manera para la recolección y
conservación de la prueba, de conformidad con sus obligaciones estipuladas en las
distintas partes del Estatuto, para así agilizar el trabajo de la Corte. Según el artículo
69(8), la Corte podrá tomar en cuenta aquellas leyes nacionales que apliquen a la
relevancia o admisibilidad de la prueba recolectada por un Estado. Sin embargo, la
Corte no podrá fallar sobre la aplicación de la legislación de ese Estado. Por
consiguiente, aquellos que representen al Estado que recolecta la prueba para un
proceso de la CPI deben de estar familiarizados con los requisitos de la CPI así
como con sus propios requisitos nacionales. Para la CPI no es relevante si se
cumplieron los requisitos nacionales, salvo que estas leyes reflejen los estándares
internacionales.

Derechos humanos reconocidos internacionalmente

Las disposiciones procesales del Estatuto de Roma se basan en su mayoría en los


estándares de derechos internacionales existentes en el área de procedimiento penal.
Al fijar los “derechos humanos reconocidos internacionalmente” para determinar la
admisibilidad de la prueba, es probable que la Corte también se base en los
siguientes instrumentos adoptados o aprobados por la Asamblea General de la
ONU: La Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, las Reglas Mínimas de la ONU para el Tratamiento de
Privados de Libertad; Los Principios de la ONU para la Protección de Todas las
Personas Bajo Cualquier Forma de Detención o Privación de Libertad, la
Declaración de la ONU sobre la Independencia Judicial, Las Pautas de la ONU
sobre el Papel de los Fiscales; y los Principios Básicos de la ONU sobre el Papel de
los Defensores. Adicionalmente, la Corte podría tomar en cuenta aquellos
estándares del derecho humanitario estipulados por la IV Convención de Ginebra y
sus Protocolos Adicionales, ya que también han recibido amplio apoyo de la
comunidad internacional.

Tal y como lo sugiere su nombre, las Reglas de Procedimiento y Prueba


probablemente ahondarán más sobre los requisitos de la Corte en este tema, pero las
Reglas serán conformes a todas las disposiciones del Estatuto al respecto que se
tratan a continuación. Para más detalle sobre estas Reglas, ver la sección de
“Mirando Hacia el Futuro”.

Privilegios de confidencialidad

El artículo 69(5) reconoce que ciertas conversaciones y comunicaciones escritas


deberán permanecer confidenciales y no permitirse ningún tipo de escrutinio, aún de
la Corte. Por ejemplo, cualquier cosa que diga un abogado a su cliente es
considerado por lo general como una comunicación “privilegiada” en muchos
países, a las cuales no pueden acceder los tribunales. De manera similar, los
profesionales de la salud y trabajadores humanitarios deben proteger la

90
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

confidencialidad de cierta información que les es provista por las personas que
asisten o tratan, para que sus pacientes no teman revelar información importante
necesaria para un diagnóstico o tratamiento. Las Reglas de Procedimiento y Prueba
enumerarán taxativamente los tipos de comunicaciones que la CPI da carácter de
privilegiadas. Los Estados deberán tener en cuenta estos privilegios al recolectar
prueba para la CPI, con el fin de no perjudicar al juicio ante la Corte.

Obligaciones

Cuando se solicita a los Estados cualquier asistencia a la Corte para la recolección o


conservación de prueba, éstos deberán garantizar que se observen todos los
estándares relevantes bajo el Estatuto, además de cualquier otro requisito según el
derecho interno, así como los estándares de derechos humanos internacionales sobre
el tema, con el fin de garantizar que la prueba sea admisible ante la Corte.

Implementación

Cuando los estados implementan leyes y procedimientos que permiten que el


personal a cargo de la recolección y conservación de prueba para la CPI, como se
detalla a continuación, estas leyes y procedimientos deberán referirse a los
estándares de prueba descritos anteriormente. En los casos en que los Estados no
han previamente implementado los estándares internacionales de derechos humanos,
las personas que recolectan y conservan la prueba para la CPI probablemente
necesitarán capacitarse sobre cualquier nuevo procedimiento que se introduzca.
Particularmente, los derechos de todas las personas en cuestión se deben respetar,
con el fin de garantizar un debido proceso para todos.

Para poder asistir a la Corte, los Estados deberán intentar garantizar que las
comunicaciones privilegiadas no requieran ser difundidas por persona alguna. La
mejor manera de asegurar esto es sosteniendo que ninguna de sus leyes requerirá la
difusión de tales comunicaciones, particularmente aquéllas parte de una
investigación de la CPI. Las personas bajo un proceso deberán de estar facultadas
para oponer excepciones ante una autoridad judicial, si alguien está por difundir
alguna de estas comunicaciones, o se niega a devolver una copia de ella que se
obtuvo sin el consentimiento de la persona. De igual forma la CPI no aceptará la
prueba que haya sido grabada secretamente, salvo que la persona a la cual ésta se
refiere renuncie a su privilegio.

Solicitudes de asistencia para prueba

Descripción

Podrá solicitársele a los Estados para que asistan en el suministro de información y


recolección y conservación de prueba durante las distintas etapas de un proceso de
la CPI.

91
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Investigaciones

Con prioridad al inicio de una investigación, el Fiscal podrá solicitar más


información al Estado, cuando se esté analizando la seriedad de la información que
ya se ha recibido sobre el supuesto delito (artículo 15(2)). Una vez que la
investigación inicie, el Fiscal podrá buscar la cooperación de cualquier Estado y
podrá entablar acuerdos con los Estados con el fin de agilizar la cooperación a lo
largo de la investigación (artículo 54(3)(c) & (d)). El Fiscal podrá solicitar a la Sala
de Cuestiones Preliminares la emisión de órdenes requeridas para llevar a cabo la
investigación (artículo 57(3)(a)). Nótese que la Sala de Cuestiones Preliminares
también tiene la potestad de emitir órdenes y buscar la cooperación de un Estado
para la preparación de la defensa, si así lo solicita la persona acusada (artículo
57(3)(b)).

El Fiscal podrá también ejecutar las solicitudes en el territorio del Estado en algunas
circunstancias limitadas. Según el artículo 57(3)(d), la Sala de Cuestiones
Preliminares podrá autorizar al Fiscal para que tome determinadas medidas de la
investigación dentro del territorio de un Estado parte, aún si haber obtenido la
cooperación de éste, si la Sala determina que el sistema judicial del Estado u otras
formas de autoridad claramente no están en condiciones de cumplir una solicitud de
cooperación debido a que no existe autoridad u órgano alguno de su sistema judicial
competente, tal y como en el caso un conflicto armado. La Sala de Cuestiones
Preliminares deberá consultar a manera de lo posible con el Estado Parte, antes de
autorizar al Fiscal. Según el artículo 99(4), el Fiscal podrá ejecutar las solicitudes
que no requieran medidas obligatorias, tal y como la producción de prueba
voluntaria. Cuando la CPI no ha aún determinado si el caso es admisible, el Fiscal
deberá primero consultar con el Estado Parte y observar cualquier condición o
aspecto razonable que resalte el Estado Parte.

Audiencias

Antes de la audiencia para confirmar los cargos la Sala de Cuestiones Preliminares


podrá ordenar la difusión de cierta información a la defensa, la cual podrá incluir
alguna prueba con la cual el Fiscal cuente para basar la audiencia (artículo 61(3)).
De tal manera, el Fiscal podría requerir que los Estados los asistan en tal difusión, si
la prueba en cuestión aún se encuentra bajo su control. De manera similar, una vez
que un caso se asigna a la Sala de Juicio, esta Sala podrá disponer que se divulguen
documentos o información que previamente no había trascendido, “con suficiente
antelación al comienzo del juicio como para permitir su preparación adecuada”
(artículo 64(3)(c)).

Finalmente, la Sala de Juicios podrá solicitar a los Estados la asistencia en la


“comparecencia y declaración de testigos y en la presentación de documentos y
otras pruebas” previamente y durante el juicio” (artículo 64(6) & 69(2)).

92
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Las solicitudes realizadas durante todas las etapas del proceso requieren de una
respuesta pronta por parte de los Estados, para que la Corte marche de manera
eficiente y eficaz. Nótese que la Corte podrá también hacer solicitudes urgentes para
la presentación de documentos o pruebas y éstas deban ser enviadas con urgencia
(artículo 99(2)). Adicionalmente, según el artículo 99(1), la Corte podrá solicitar
que determinadas personas estén presentes cuando se ejecute una solicitud de
prueba.

Obligaciones

a) Los Estados Partes deberán cumplir todas las solicitudes de asistencia para
presentar pruebas o información, ya sea que estas solicitudes sean del Fiscal, la
Sala de Cuestiones Preliminares, o cualquier otra Sala de la Corte (artículo 93).
No obstante, los Estados podrán rechazar tal solicitud cuando involucre asuntos
de seguridad nacional (artículos 72, 93(4) & 99(5), o cuando la ejecución de una
solicitud esté prohibida en el Estado requerido con base a un principio legal
fundamental existente de aplicación general (artículo 93(3)).

b) Si la Corte realiza una solicitud de urgencia y requiere de respuesta pronta, los


Estados deberán responder sin demora (artículo 99(2)).

c) Las solicitudes de asistencia deberán ejecutarse de conformidad con el


procedimiento bajo el derecho interno del Estado requerido y, salvo que así lo
prohiba tal legislación, de la manera especificada en la solicitud. Esta podrá
contener cualquier procedimiento determinado en la solicitud, o permitir que
ciertas personas estén presentes y asistan con el proceso de ejecución (artículo
99(1)).

Implementación

a) La legislación nacional deberá reconocer el derecho que tienen el Fiscal, la Sala


de Cuestiones Preliminares y la Sala de Juicio, para solicitar la asistencia en
distintos tipos de prueba y en la producción de información, inclusive la prueba
para la defensa.

b) Los Estados deben de contar con un procedimiento que asegure que todas las
solicitudes de asistencia estén dirigidas a la autoridad competentes lo más pronto
posible luego de haberse recibido, para que así prueba brindarse la asistencia de
manera expedita en todas las etapas de la investigación y procedimientos de la
Corte.

Prueba testimonial y otra prueba relativa con personas determinadas

93
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Descripción

La mayor parte de los testigos que aceptan comparecer a un proceso de la CPI deben
de dar su testimonio personalmente, salvo que la Corte ordene lo contrario. Sin
embargo, la Corte podrá permitir que se presente un testimonio por medio de un
grabación de vídeo o audio (artículo 69(2)). Previamente a brindar el testimonio,
cada testigo se comprometerá a decir la verdad en su testimonio (artículo 69(1)).

La CPI no está facultada para ordenar el testimonio de una persona. Este fue uno de
los compromisos adquiridos en Roma cuando se finalizó la redacción del Estatuto.
Pero el Estatuto de Roma intenta compensar este aspecto brindando una amplia
protección a los testigos que acepten atestiguar, particularmente las víctimas. Por
ejemplo, la Corte contará con una Dependencia de Víctimas y Testigos, la cual
tratará cualquier aspecto que concierna a los testigos (artículo 43(6)). El artículo
93(2) también dispone que los testigos y o expertos que comparezcan ante la Corte
no serán enjuiciados o detenidos ni se restringirá su libertad personal por un acto u
omisión anterior a su salida del Estado requerido. Adicionalmente, la Corte podrá
solicitar a los Estados para que éstos “faciliten la comparecencia voluntaria ante la
Corte de testigos y expertos”, para que así alentarlos a comparecer ante la Corte
(artículo 93(1)(e)). No obstante, el artículo 100(1)(a) prevé que los gastos
relacionados con el transporte de los testigos y expertos correrán por cuenta de la
Corte.

Al mismo tiempo, tanto la Sala de Cuestiones Preliminares así como la Sala de


Juicio podrán proteger a las personas acusadas (artículos 57(3)(c) & 64(6)(e)). La
Corte podrá solicitar a los Estados para que cooperen con esta protección, con el fin
de asegurar que la persona comparezca al juicio sin correr peligro.

En artículo 93(1), párrafos (a)-(f), (h) & (j) se enumeran los principales tipos de
asistencia que normalmente se le solicitará a los Estados Partes en relación con la
prueba testimonial.

Cuando el Estado así lo consienta, la Corte podrá también solicitarle que traslade a
una persona que ya está detenida por otro delito, con el fin de que brinde testimonio,
o identifique a alguna persona ante la Corte (artículo 93(1)(f) & (7)). El detenido
deberá también dar su libre consentimiento a ser trasladado y permanecerá detenido
durante el traslado (artículo 93(7)(a)(i) & (b)).

Obligaciones

En general, los Estados deberán asistir en los siguientes casos, cuando así lo solicite
la Corte.

a) Identificación y localización de personas (artículo 93(1)(a)).

94
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

b) Practicar dictámenes e informes periciales (artículo 93(1)(b)).

c) Practicar testimonios de víctimas y testigos, incluidos los testimonios bajo


juramento (artículo 93(1)(b)).

d) Interrogar a una persona acusada (artículo 93(1)(c)).

e) Notificar documentos, tales como citaciones de testimonio ante la Corte


(artículo 93(1)(d)).

f) Facilitar la comparecencia voluntaria ante la Corte de testigos o expertos


(artículo 93(1)(e)).

g) Realizar las inspecciones oculares (artículo 93(1)(h)).

h) Proteger pruebas, tales como grabaciones, vídeos, o copias escritas de


entrevistas, testimonios o informes (artículo 93(1)(j)).

i) Proteger a víctimas y testigos (artículo 93(1)(j)).

j) [opcional] Trasladar a las personas detenidas a la Corte (artículo 93(7)).

k) Asegurar la protección de los derechos de todas las personas que formen parte
de las investigaciones, de conformidad con el artículo 55.

l) Brindar la protección física adecuada para las personas acusadas (artículos


57(3)(c) & 64(6)(e)).

m) Brindar cualquier otro tipo de asistencia que no esté prohibida por el derecho
interno del Estado requerido, con el fin de agilizar la investigación y el
enjuiciamiento de los crímenes de la competencia de la Corte (artículo 93(1)(l)).

Implementación

a) Identificación y localización de personas (artículo 93(1)(a)).

Se necesitarán procedimientos administrativos que permitan a los Estados


identificar y localizar a sus nacionales cuando la CPI así lo solicite. Por ejemplo, los
Estados podrían beneficiarse al tener acceso a los archivos gubernamentales, tales
como patrones electorales o registro de vehículos.

Se requerirán distintos procedimientos que faciliten la identificación y localización


de nacionales de otros Estados que la CPI requiera encontrar. En cualquiera de los
dos casos, los Estados deberán contar con procedimientos que permitan localizar ya
sea a aquellos que estén dentro del territorio o que estén por entrar o salir de él. Por

95
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

ejemplo, los Estados podrían considerar una reforma a los procedimientos o leyes
existentes en cuestión de migración y aduanas, para facilitar que éstos conozcan
certeramente quién está transitando a través de sus fronteras.

b) Practicar dictámenes e informes periciales (artículo 93(1)(b)).

También sería conveniente que los Estados crearan y tomaran archivos de los
distintos tipos de expertos que residen en su país, a los cuales podría solicitárseles
un informe, tales como médicos, peritos en balística, peritos de estrategia militar, o
expertos en el área de género. El artículo 100(1)(d) dispone que los gastos de
cualquier dictamen o informe pericial solicitado por la Corte correrán por cuenta de
ésta.

c) Practicar testimonios de víctimas y testigos, incluidos los testimonios bajo


juramento (artículo 93(1)(b)).

Se necesitará algún tipo de archivo para todos los testimonios que se brinden con
relación a una investigación de la CPI. Como mínimo, deberá haber un récord
escrito de éstos. Sin embargo, sería conveniente contar con un archivo más
completo, como grabaciones por vídeo, en el caso en que la persona no pueda
comparecer ante la Corte por alguna razón. De modo tal que la declaración será más
útil para la Corte, si la Corte acepta admitir esta prueba. Nótese que todos los gastos
de traducción, interpretación y transcripción correrán por parte de la Corte, según el
artículo 100(1)(b).

Nótese también el artículo 55(1), el cual aplica a todas las personas involucradas en
una investigación bajo el Estatuto de Roma. Deberán garantizárseles a todas las
personas interrogadas, inclusive las víctimas y posible testigos, los derechos
enumerados en este párrafo. No deberá obligárseles a declarar contra sí mismos, o
confesarse culpables, ni deberán sufrir de forma alguna de coerción, dureza o
amenaza, tortura o cualquier otra forma de tratamiento o castigo cruel, inhumano o
degradante, ni deberán ser arrestados o detenidos arbitrariamente. Aquellos Estados
que han implementados el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos o la
Convención contra la Tortura ya estarán conformes con estas disposiciones, siempre
que su legislación pueda aplicarse a las personas involucradas en una investigación
de la CPI. Otros Estados podrían requerir que se revise su legislación y
procedimientos respecto al tratamiento de las personas interrogadas.

Los Estados deberán contar con intérpretes y traductores competentes para aquellas
personas interrogadas que no comprendan o hablen fluido el idioma en el que se les
pregunta, o el idioma de los documentos sobre los cuales se les está preguntando. El
artículo 55(1)(c) estipula que la persona no deberá pagar por esto. Por consiguiente,
los Estados podrían crear una lista de intérpretes y traductores que estén disponibles
a corto plazo, para asistir en tales casos, y organizar una manera para que la Corte
cubra estos gastos, de conformidad con el artículo 100(1)(b).

96
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Los Estados deberán también revisar los estándares internacionales existentes para
las investigaciones, con el fin de que sus leyes no los contradigan.

d) Interrogar a una persona acusada (artículo 93(1)(c)).

Aún antes de que la CPI emita una orden de arresto, la Corte podrá solicitar al
Estado que interrogue a la persona que se sospecha cometió un delito de la
competencia de la CPI. Los Estados deberán contar con legislación y
procedimientos que les permitan cuestionar a tales personas, incluso posibilitar su
detención en los casos en que se requiera, en tanto que protegiendo los derechos de
la persona según el artículo 55(2). Estos derechos incluyen el derecho a que se le
impute, el derecho a la defensa técnica, el derecho a no declarar, y el derecho a ser
interrogado en presencia de un defensor. Sujetos a las garantías constitucionales, los
Estados podrían contar con leyes que les permitan detener a la persona hasta que se
le informe a la CPI sobre la declaración obtenida, siempre y cuando este periodo no
se alargue infundadamente, por ejemplo más de un día.

Los Estados podrían requerir, como mínimo, que se lleve un registro escrito de los
interrogatorios llevados a cabo.

Las legislación nacional deberá también disponer que el Fiscal y la defensa puedan
entrevistar a los nacionales o cualquier otra persona dentro del territorio, una vez
que la Corte lo haya consultado con el Estado, de conformidad con el artóculo
99(4)(b). Nótese que el artículo 100(1)(c) estipula que todos los gastos de traslado y
viáticos del personal de la CPI correrán por parte de la Corte.

e) Notificar documentos, tales como citaciones de testimonio ante la Corte


(artículo 93(1)(d)).

Debido a que la CPI no puede obligar a las víctimas y testigos a brindar una
declaración o testimonio, los Estados no están obligados a exigir que tales personas
brinden declaraciones o comparezcan ante la Corte. No obstante, sería de gran
beneficio para la Corte si los Estados deciden utilizar citaciones y emplazamientos
para asegurar que la prueba vital se recabe en una manera expedita pero también
justa. Las personas que estén dentro del territorio del Estado requerido y sus
nacionales podrían ser citados por las autoridades del Estado para que declaren para
la Corte, siempre y cuando se protejan sus garantías. Esto podría requerir alguna
revisión de la legislación del Estado sobre la notificación de documentos, para que
se incluyan las citaciones. Por otro lado, los Estados podrían optar por entregar estas
solicitudes de entrega de prueba ante la CPI, sin ninguna coerción para la respuesta
de tal solicitud. La notificación de solicitudes también podría requerir que se
asegure de que la persona indicada reciba la solicitud y que ésta permanezca
siempre confidencial.

97
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

f) Facilitar la comparecencia voluntaria ante la Corte de testigos o expertos


(artículo 93(1)(e)).

El artículo 100(1)(a) dispone que la Corte cubrirá todos los gastos relacionados con
el viaje y la seguridad de los testigos y peritos. Sin embargo, los Estados deberán de
“agilizar la comparecencia voluntaria de los testigos y peritos ante la Corte”
(artículo 93(1)(l)). En otras palabras, los Estados deberán hacer todo lo posible para
que sea fácil para los testigos y peritos del su Estado viajar a la Corte, bajo su propia
voluntad. Esto incluye realizar cualquier diligencia para el viaje, disponer de
defensa extra, o cualquier otro asunto que el Estado consideré que ayudará a estas
personas.

g) Realizar las inspecciones oculares (artículo 93(1)(h)).

La legislación nacional deberá regular la emisión de órdenes que permitan que las
personas en cuestión sean registradas si la CPI así lo requiere. También podrían
requerir que los representantes del Fiscal y la defensa puedan estar presentes durante
estas inspecciones, si así lo solicita la Corte, luego de consultar con el Estado en
cuestión.

Las autoridades estatales deberán tomar en cuenta los distintos tipos de


inspecciones, desde la inspección de una persona fuera de su vestimenta, hasta una
requisa completa del cuerpo de la persona. La invasión que normalmente significa
una inspección está corrientemente determinada por la probabilidad de que esa
persona esté portando consigo algo particularmente peligroso o algo que acarrea una
pena alta si es portada por una persona, como algún tipo de droga prohibida. Los
Estados deben asegurar que no se lleven a cabo inspecciones que resulten más
invasoras que lo necesario, dadas todas las circunstancias. De otro modo, la persona
podrá alegar que sus derechos se han violado, tal como su derecho a no sujeto de
tratamiento cruel, inhumano o degradante (artículo 55(1)(b)). De tal manera,
cualquier prueba que se recabe no será admitida, de conformidad con el artículo
69(7).

h) Proteger pruebas, tales como grabaciones, vídeos, o copias escritas de


entrevistas, testimonios o informes (artículo 93(1)(j)).

Los Estados deberán designar una unidad de almacenaje para tales materiales, hasta
que se requieran en el juicio, y limitar el número de personas que pueden tener
acceso a ellos. Esto evitará cualquier posible contaminación de tal prueba.

i) Proteger a víctimas y testigos (artículo 93(1)(j)).

Los Estados podrían requerir de programas de protección, o cualquier medida


similar para todas las personas que estén involucradas en una investigación o
proceso de la CPI. Las necesidades de defensa de las víctimas serán distintas a las

98
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

necesidades de los testigos, por lo cual se deben de tomar distintas medidas para
cada uno. Sin embargo, la idea fundamental será la misma: estas personas deben de
ser protegidas de cualquier daño físico, o cualquier tipo de intimidación, antes,
durante y algunas veces después de un proceso de la CPI. Las medidas actuales de
protección requeridas por la CPI pueden variar. Estas podrán ser medidas como la
guardia temporal del domicilio de las víctimas, testigos, y sus familias, trasladarlos
a una localidad distinta dentro del territorio o a otro Estado si es necesario, quizás
también cambiar su identidad. Los Estados Partes podrán también recibir víctimas o
testigos extranjeros si su seguridad está peligrando en su propio país. Por ende, las
autoridades migratorias deberán otorgarles un tratamiento preferencial.

Se deberá tomar en cuenta el tipo de protección apropiada para cada situación. Por
ejemplo, los programas de protección de testigos en Norte América son exitosos
especialmente porque dada la extensión de la región, y la existencia de una
población étnica y racial tan variada. Estos factores hacen más fácil que los extraños
se entremezclen en una nueva comunidad, contrario a lo que sucede en un país
pequeño y homogéneo. Algunas veces las órdenes de restricción serán suficientes.

La fuerza pública y otras autoridades pertinentes dentro del Estado deberán


organizarse para asistir con la ejecución de las solicitudes de protección de víctimas.
En muchos Estados existe una dependencia especial para proteger a las víctimas y
testigos a escala nacional. Esto simplemente se podría ampliar para incluir a las
víctimas y testigos de crímenes de la CPI que comparecerán ante la Corte.

j) Trasladar a las personas detenidas a la Corte (artículo 93(7)).

Si el Estado normalmente permitirá que una persona detenida en su país sea


trasladada a la Corte, éste deberá contar con una legislación que le permita realizar
tales traslados. Deberá también contar con un procedimiento para obtener el
consentimiento libro de la persona detenida con anterioridad. Nótese que los
Estados pueden acordar con la Corte las condiciones para el traslado, tales como que
la persona permanezca en una celda aparte de todas las otras personas detenidas en
la sede de la Corte.

Muchos Estados cuentan ya con legislación sobre la asistencia legal mutua, la cual
les permite el traslado de personas detenidas de un Estado a otro, con el fin de
recabar prueba o alguna diligencia similar. Esta legislación solo deberá modificarse
para permitir que estos Estados trasladen detenidos a la Corte.

El artículo 100(1)(a) dispone que la Corte cubrirá todos los gastos relacionados con
el traslado de una persona detenida a la Corte.

k) Asegurar la protección de los derechos de todas las personas que formen parte
de las investigaciones, de conformidad con el artículo 55.

99
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Los derechos enumerados en el artículo 55(2) aplican específicamente a las


personas que están por ser interrogada, existiendo fundamentos suficientes para
creer que esa persona cometió un delito de la CPI. Es importante que los Estados
cuenten con leyes o adopten procedimientos que requieran que las autoridades
competentes respeten estos derechos fundamentales. De otra manera, si los derechos
de las personas se violan de manera significativa, la persona podrá ser absuelta con
base a que no fue juzgada de manera justa.

l) Brindar la protección física adecuada para las personas acusadas (artículos


57(3)(c) & 64(6)(e)).

Las personas acusadas podrán también protegerse de cualquier daño, para que así
puedan gozar de una juicio justo y que éste no se lleve a cabo de manera sumaria
por una persona que busque la venganza, por ejemplo. Si están detenidos, los
Estados podrían disponer de una celda en un área privada, para que otros detenidos
no puedan tener acceso a ellos.

m) Otro tipo de asistencia

La Corte podrá también solicitarle al Estado para que provea cualquier “otro tipo de
asistencia que no esté prohibida por el derecho interno del Estado solicitado, con el
fin de agilizar la investigación y enjuiciamiento de los delitos de la competencia de
la Corte” (artículo 93(1)(l)). Tal asistencia deberá negociarse con los Estados, de
conformidad con el artículo 93(5).

Objetos de Prueba

Descripción

Existe un número infinito de distintos objetos de prueba que puedan requerirse para
un procedimiento penal. El artículo 93(1) se refiere a alguno de ellos, inclusive los
contenidos de fosas comunes (párrafo (g)), archivos y documentos oficiales (párrafo
(i)), y posibles ganancias del delito (párrafo (k)). Otros párrafos del artículo 93
sugieren la cooperación de los Estados con la CPI respecto a: la localización de
objetos (párrafo (a)), la producción de cualquier tipo de prueba (párrafo (b)), la
inspección de lugares o sitios, inclusive la exhumación y examinación de fosas
(párrafo (g)), la ejecución de allanamientos y decomisos (párrafo (h)), y la
conservación de todo tipo de prueba (párrafo (j)).

Los Estados deben asegurarse de que no existan límites sobre los tipos de materiales
y objetos que se puedan tomar para la investigación de la Corte. Necesitan también
contar con legislación que, de conformidad con el Estatuto, permita al Fiscal y a la
Defensa obtener objetos en su territorio, o bajo el control de sus nacionales. Sin
embargo, esta legislación deberá proteger los derechos de buena fe de terceras
partes, si se requiere su propiedad como prueba ante la Corte (artículo 93(1)(k)). La

100
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

confidencialidad y la seguridad nacional SON importantes respecto a todos los


objetos de prueba – ver las secciones sobre la confidencialidad de terceras partes y
la protección de información de seguridad nacional a continuación.

Obligaciones

En términos generales, los Estados deberán asistir a la Corte en los siguientes casos:

a) Identificación y localización de objetos (artículo 93(1)(a)).

b) Notificación de documentos (artículo 93(1)(d)).

c) Inspección de lugares o sitios, incluyendo fosas (artículo 93(1)(g)).

d) Allanamiento y decomiso de objetos (artículo 93(1)(h)).

e) Previsión de archivos o documentos, incluyendo documentos oficiales (artículo


93(1)(i)).

f) Conservación de pruebas (artículo 93(1)(j)).

g) Identificación, rastreo y congelamiento de ganancias de un delito (artículo


93(1)(k)).

Implementación

a) Identificación y localización de objetos (artículo 93(1)(a)).


Probablemente este aspecto será más de localizar recursos que de legislación. En
resumen, se deberán localizar objetos de prueba para la CPI, tales como armas.
Adicionalmente, los Estados podrán requerir leyes que permitan al Fiscal y a la
Defensa la búsqueda de objetos de prueba en el territorio del Estado, luego de
consultar con el Estado de conformidad con el artículo 99(4)(b). La Defensa
normalmente necesitará una orden de la Corte para recabar prueba, salvo que el
Estado consienta su presencia en su territorio (artículo 57(3)(b)).

b) Notificación de documentos (artículo 93(1)(d)).

Los Estados deben garantizar que su legislación sobre la notificación de documentos


aplica a los documentos de la CPI, para que así se pueda colaborar dentro del
territorio nacional, como es requerido.

c) Inspección de lugares o sitios, incluyendo fosas (artículo 93(1)(g)).

Los Estados deben revisar muchas normas que prohiben la visita, inspección o
disturbios en ciertos lugares dentro del territorio nacional. El Estatuto

101
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

específicamente menciona la inspección de fosas, lo cual podría traer conflictos


culturales o religiosos en el Estado. Sin embargo, la experiencia reciente de los dos
Tribunales Penales Internacionales ha demostrado que algunos asuntos como estos
pueden negociarse, cuando la gravedad del crimen es tal que la necesidad de
enjuiciarlo es superior a la necesidad de respetar meticulosamente algunas prácticas.

d) Allanamiento y decomiso de objetos (artículo 93(1)(h)).

El derecho interno deberá permitir la emisión de órdenes de allanamiento que


permitan a las autoridades competentes llevar a cabo inspecciones sobre
propiedades y decomisos de objetos de prueba, para la CPI. Adicionalmente, esta
legislación y procedimientos podrían permitir que los representantes de la Fiscalía y
la Defensa lleven a cabo allanamientos y decomisos de tales objetos luego de que se
le haya consultado al Estado sobre este asunto. De igual manera como sucede con
las inspecciones corporales, existen distintos tipos de allanamientos de propiedad,
desde una inspección superficial hasta una inspección completa para fragmentar los
objetos de prueba en varios componentes. Los Estados deben asegurarse de llevar a
cabo allanamientos que no sean más invasores o destructivos de los necesario, dadas
todas las circunstancias. De otra manera, la prueba que se recabe no será admitida,
de conformidad con el artículo 69(7).

e) Provisión de archivos o documentos, incluyendo documentos oficiales (artículo


93(1)(i)).

Los Estados podrán necesitar leyes que les permitan entregar documentos oficiales a
la CPI y a la Defensa. Por ejemplo, los datos de archivos policiales es mencionado
particularmente en las Pautas del Consejo de Seguridad sobre Legislación Nacional
para la Implementación, preparado para el Tribunal Internacional para Yugoslavia.
Normalmente la CPI también solicitará tener acceso a tal información, cuando se
relacione con un delito de su competencia.

f) Conservación de pruebas (artículo 93(1)(j)).

Los Estados podrán necesitar leyes que restrinjan cuáles personas tendrán acceso a
la prueba que sea solicitada por la CPI, con el fin de reducir el riesgo de que
cualquier persona la altere. Los Estados también podrán necesitar algunos recursos
extraordinarios para conservar ciertos tipos de evidencia física. Por ejemplo, podría
requerirse que los oficiales de seguridad protejan la escena del crimen hasta que el
Fiscal de la CPI pueda inspeccionarla. También se necesitarán lugares para
refrigeración de muestras corporales.

g) Frutos del delito

Los Estados necesitan leyes especiales que permitan a las autoridades competentes
identificar, localizar y congelar aquellas ganancias, propiedades e instrumentos

102
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

procedentes de un delito, para su eventual decomiso, sin perjuicio de los derechos


de terceros de buena fe. La diferencia entre estas leyes y algunas leyes existentes
sobre los allanamientos y decomisos yace en que la propiedad no se devolverá a la
persona luego, si ésta está relacionada a los delitos que la persona es responsable de
haber cometido. En otras palabras, las órdenes de la Corte que efectivamente
requieran la posible confiscación permanente de la propiedad deben de emitirse
antes de que se pruebe que la persona cometió el delito sujeto a investigación.
Claramente, estas órdenes deberán regular que la propiedad se devolverá cuando el
caso lo amerite. Asimismo deben de proteger los derechos de terceras personas de
buena fe.

Cuando las ganancias del delito sean pecuniarias, los Estados podrían requerir la
introducción de procedimientos que permitan el rastreo de movilización de grandes
sumas de dinero dentro de un sector bancario privado. Por ejemplo, en algunas
jurisdicciones, los bancos deben de notificar a la autoridad competente todas las
transacciones superiores a los 10,000 dólares.

103
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

3.10 Protección de la Información de Seguridad Nacional

Descripción

El artículo 93(4) dispone que un Estado Parte podrá rechazar la solicitud de


asistencia, en su totalidad o en parte, si esta solicitud es para presentar cualquier
documento o difundir cualquier prueba relacionada con la seguridad nacional. El
artículo 72 enumera el procedimiento a seguir en aquellos casos en que se debe
proteger la información de seguridad nacional que es solicitada por la Corte o por
una de las partes de un proceso. Dispone que “en cualquier caso en que la difusión
de información o documentos de un Estado podrían, en la opinión de ese Estado,
perjudicar sus intereses de seguridad nacional”, el Estado podrá tomar cualquier
medida razonable, junto con el Fiscal, la Defensa o la Sala de Cuestiones
Preliminares o la Sala de Juicio, dependiendo del caso, para tratar de resolver el
asunto de manera cooperativa. Los pasos a tomar podrían incluir modificar o
esclarecer la solicitud, requerir a la Corte que determine la importancia de dicha
información o de la prueba solicitada, obtener la información de otra fuente, o
acordar la utilización de resúmenes o informes. Una vez que se hayan tomado todas
las medidas pertinentes para resolver el caso de manera solidaria, la Corte tomará
los pasos señalados en el artículo 72(7), tales como solicitar más consultas con el
Estado u ordenar la difusión.

El artículo 72 también se aplica a aquellas personas a las cuales se les ha solicitado


dar información o prueba, cuando la persona alega que la difusión de tal
información o prueba perjudicaría los intereses de seguridad nacional del Estado y
éste está de acuerdo con este argumento.

Obligaciones

Los Estados están bajo la obligación de cooperar con la Corte. El artículo 72


dispone las pautas específicas a seguir en los casos en que la difusión de cierta
información que solicite la Corte o una parte, sea considerada por el Estado como
perjudicial para la seguridad nacional del mismo. Los Estados deberán trabajar
solidariamente para resolver estas situaciones. El artículo 72(5) enumera algunos
ejemplos de cómo se puede abarcar este problema de manera solidaria – por
ejemplo, acordar en proveer resúmenes o informes u otras medidas preventivas. Si,
no obstante, el Estado y el Fiscal o la Corte no pueden llegar a un acuerdo, según el
artículo 72(6) el Estado tiene la obligación de notificar al Fiscal o a la Corte las
razones específicas de su decisión – salvo que el especificar las razones fuese
perjudicial para la seguridad nacional del Estado.

El artículo 72 no se puede utilizar para proteger información que no perjudique la


seguridad nacional del Estado. Los Estados deberán actuar de buen fe, alegando la
protección con base a la seguridad nacional.

104
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Implementación

Las obligaciones según el artículo 72 no necesariamente deben de estar prescritas en


la legislación. La determinación de “la seguridad nacional” será normalmente una
decisión ejecutiva. Adicionalmente, la elección de las medidas pertinentes para la
difusión con base a la seguridad nacional normalmente será un asunto ejecutivo. Sin
embargo, cada Estado deberá revisar su proceso de elección de los distintos
procedimientos para determinar si la legislación debe reformarse en este caso.

3.11 Protección de la Información de Terceras Personas

Descripción

El artículo 73 dispone la protección de aquella información o documentos de


terceras personas. De conformidad con este artículo, si la Corte solicita a un Estado
Parte la entrega de un documento o de información que éste posea o controle, la cual
le fue difundida por una tercera persona (Estado, organización no gubernamental u
organización internacional), el Estado deberá contar con el consentimiento de su
emisor original antes de difundir tal documento o información a la Corte. Si el
emisor original es una Estado Parte, éste deberá dar su consentimiento o resolver el
asunto de conformidad con el artículo 73. Si el emisor original se niega a cooperar y
no es un Estado Parte, entonces el Estado deberá informar a la Corte que no puede
brindar la información o el documento por existir una obligación preexistente de
confidencialidad con su emisor original.

Obligaciones

Los Estado deberán seguir los procedimientos descritos en el artículo 73, antes de
difundir cualquier información de una tercera persona.

Implementación

Los procedimientos para tratar la información de una tercera persona, y la


disposición de información para la Corte, normalmente estarán regulados por la
rama ejecutiva y no por la rama legislativa. Sin embargo, el Estado deberá tomar en
cuenta su legislación nacional sobre privacidad cuando establezca estos
procedimientos, y deberá determinar si se requieren reformas.

3.12 Ejecución de Multas, Ordenes de Decomiso y Ordenes de Reparación

Descripción

Una vez que una persona es condenada por la CPI, la Corte podrá solicitar a un
Estado Parte para que identifique, localice, congele o embargue cualquier producto,
propiedad, ganancias o instrumentos relacionados con el crimen, con el fin de

105
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

posteriormente decomisarlos, cuando esto sea necesario (artículos 7574) &


93(1)(k)). Los Estados Partes deberán acatar estas solicitudes, de conformidad con
sus obligaciones según la Parte 9 del Estatuto.

El artículo 77 permite a la Corte imponer multas y órdenes de decomiso a aquellas


personas condenadas con una pena. Adicionalmente, según el artículo 75(2), la
Corte podrá ordenar a la persona condenada la reparación a, o en relación con,
víctimas, inclusive la restitución, indemnización y rehabilitación. El artículo 109
dispone que los Estados Partes deberán participar en la aplicación y ejecución de
todas las penas además de la prisión. Esto incluye multas y órdenes de decomiso de
productos procedentes del delito, lo cual se debe de ejecutar de conformidad con los
procedimientos del derecho interno. Nótese que esta obligación general de los
Estados Partes debe cumplirse sin perjudicar los derechos de terceras personas de
buena fe. El artículo 75(5) dispone que los Estados Partes deberán también deberán
dar eficacia a las órdenes de reparación, de conformidad con el artículo 109. Nótese
que las órdenes de reparación pueden ser apeladas, por el representante legal de las
víctimas, la persona condenada, o el tercero titular de buena fe de una propiedad
afectada por tal orden (artículo 82(4)). Una persona condenada o el Fiscal de la CPI
también pueden apelar las decisiones sobre tales penas (artículo 81(2)(a)). Por
consiguiente, los Estados podrían tener que responder a una solicitud posterior para
no ejecutar una multa u orden de decomiso, si se admite la apelación.

El artículo 79 dispone de un Fondo Común que establecerá la Asamblea de los


Estados Partes en beneficio de aquellas víctimas de delitos de la competencia de la
Corte, y de sus familiares. La Corte podrá ordenar que las multas y otra propiedad
recolectada a través de decomisos se transfieran a este Fondo (artículo 79(2)).
Cuando sea pertinente, la Corte podrá ordenar el pago de reparaciones a través del
Fondo (artículo 75(2)).

Obligaciones

a) Según el artículo 75(4) y 93(1)(k), una vez que una persona ha sido condenada,
los Estados Partes deberán cumplir las solicitudes de la Corte para identificar,
localizar y congelar o embargar ciertos productos, propiedad, ganancias e
instrumentos de los crímenes, con el fin de eventualmente decomisarlos.

b) Según el artículo 109(1), los Estados Partes deberán dar eficacia a las penas
impuestas en forma de multas u órdenes de decomiso a una persona condenada
por la Corte, sin perjudicar los derechos de terceras personas de buena fe, de
conformidad con el procedimiento según el derecho interno.

c) Según el artículo 109(2), si los Estados Partes pueden ejecutar una orden de
decomiso, deberán tomar las medidas necesarias para recuperar el valor de los
productos, propiedad o ganancias ordenados a decomisar por la Corte, sin
perjudicar los derechos de terceras personas de buena fe.

106
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

d) Según el artículo 109(3), los Estados partes deberán transferir a la Corte


cualquier propiedad, o ganancias que se obtengan del remate de la propiedad o,
cuando sea pertinente, del remate de otra propiedad, cuando las obtiene el
Estado Parte que ejecutó una orden de la Corte.

e) Según el artículo 75(5), los Estados Partes deberán dar eficacia a las órdenes de
reparación de la Corte, de conformidad con los dispuesto en el artículo 109.

Implementación

a) Legislación sobre los productos procedentes de un delito

El artículo 75(4) es una de las varias disposiciones del Estatuto que permite a la
Corte solicitar u ordenar la localización, embargo o congelamiento de productos e
instrumentos procedentes de un delito. El artículo 57(3)(e) faculta a la Sala de
Cuestiones Preliminares para buscar la cooperación de aquellos Estados que puedan
tomar medidas preventivas con el fin de decomisar, una vez que se emitan las
órdenes de arresto o de comparecencia, según el artículo 58. El artículo 93(1)(k)
requiere que los Estados cumplan con estas órdenes, localizando, embargando o
congelando los productos e instrumentos procedentes de un delito, en cualquier
etapa del proceso de investigación o enjuiciamiento de la CPI. Por ende, los Estados
Partes deberán asegurarse de contar con un plan comprensivo que les permita llevar
a cabo todas estas actividades, tales como legislación y procedimientos sobre los
productos procedentes de un delito.

b) Ejecución de multas, órdenes de decomiso y órdenes de reparación

El artículo 109(1) prevé que los Estados Partes deberán dar eficacia a todas las
órdenes “de conformidad con el procedimiento del derecho interno”. Por ende, los
Estados Partes deben de asegurase de contar con leyes y procedimientos que les
permitan ejecutar estas órdenes. Los Estados podrán decidir por sí solos cuáles son
las normas y procedimientos apropiados, siempre y cuando estén de acuerdo con lo
dispuesto en el artículo 109 y el Estatuto. Aquellos Estados que cuenten con una
legislación de asistencia legal mutua probablemente solo necesitarán hacer mínimas
modificaciones a su legislación y a los procedimientos administrativos existentes,
para que les permitan ejecutar este tipo de órdenes de la CPI. Sin embargo, los
Estados deberán asegurar los derechos de las terceras personas de buena fe en todos
los casos. También deberán asegurarse de que las autoridades competentes puedan
ejecutar de manera pronta estas órdenes, por ejemplo cuando se acepta una
apelación posteriormente a que se dio una orden.

c) Transferencia a la Corte de propiedades o ganancias del remate de una


propiedad

107
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Los Estados Partes deberán transferir a la Corte los resultados líquidos de la


ejecución de los fallos de la Corte. La Corte podrá ordenar que el dinero y otras
propiedades se transfieran al Fondo Común. Los Estados Partes por ende,
necesitarán contar con legislación y procedimientos administrativos que les
permitan transferir dinero y propiedad a la Corte o al Fondo Común, de
conformidad con la orden de la Corte. Su legislación sobre asistencia legal mutua
deberá contener disposiciones similares, las cuales probablemente solo requerirán de
reformas menores.

3.13 Ejecución de las Condenas de Prisión

El Estatuto dispone que los Estados Partes no está obligados a aceptar a aquellas
personas condenadas, para que se ejecute la condena impuesta por la Corte. Esta
será una decisión voluntaria (artículo 103). Cuando los Estados están decidiendo
respecto a ofrecerse para tal función, deberán tomar en cuenta el efecto positivo que
esto tendrá sobre el buen desempeño de la Corte. La Corte contará con
infraestructura penitenciaria muy limitada en La Haya, por lo cual deberá apoyarse
casi totalmente en los Estados para que éstos ejecuten las condenas de prisión en sus
centros penitenciarios nacionales. Si existe una escasez de centros, esto podrá
acarrear dificultades administrativas para la Corte y podría llegar a que las personas
condenadas impugnen sus condiciones de detención, en el caso en que exista
hacinamiento penitenciario. Tales impugnaciones obstaculizarían el desempeño de
la Corte y podrían interferir con sus investigaciones y enjuiciamientos. Los Estados
podrían asegurar que sus nacionales, por lo menos, cumplan la condena en un centro
penitenciario del Estado, para asegurar que sus condiciones de encarcelamiento sean
conformes con los derechos de la persona según el derecho interno. Por ende,
existen muchas buenas razones para que los Estados Partes se ofrezcan y acepten a
las personas condenadas por la Corte.

Aceptación de personas condenadas

Descripción

Los Estados Partes deberán determinar si están preparados para ofrecerse


voluntariamente a recibir a una persona condenada. Durante tal proceso, deberán
determinar cuáles son las condiciones bajo las cuales podrían aceptar, las cuales se
deberán acordar con la Corte (artículo 103(1)(b)). Se deberán de tomar en cuenta
los acuerdos entre la Corte y los Estados Partes para determinar la relación que
reinará en este aspecto.

Obligaciones

Los Estados Partes no están obligados a aceptar a una persona condenada por la
CPI. Sin embargo, si así lo hicieren, deberán avenirse a los términos acordados con
la CPI.

108
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Implementación

Se podría necesitar una revisión de la legislación nacional, particularmente en


cuestión de la privacidad de la comunicación de las personas condenadas con la
Corte y la transferencia de personas condenadas.

Condenas de Prisión

Descripción

El artículo 103 dispone que una condena de prisión impuesta por la Corte deberá
cumplirse en el país designado por la Corte, conforme a una lista de los Estados que
aceptan a la persona condenada. Un Estado que ha declarado su deseo de aceptar a
una persona condenada podrá establecer condiciones para ser acordadas con la
Corte. Sin embargo, el Estado de ejecución deberá notificar a la Corte si estas
condiciones o cualquier otra circunstancia pudiesen afectar materialmente los
términos o duración de la pena de prisión (artículo 103(2)).

El artículo 103(3) reconoce que el proceso de selección y designación de la Corte


está basado en algunos principios rectores. Uno de ellos es el “principios de que los
Estados Partes deberán compartir la responsabilidad en la ejecución de las penas de
prisión, de conformidad con el principio de distribución equitativa, tal y como lo
disponen las Reglas de Procedimiento y Prueba”. Otros principios incluyen la
aplicación de algunos estándares internacionales, la opinión y nacionalidad de la
persona condenada, y otros factores similares concernientes a la ejecución de la
pena del Estado que reciba al condenado y que ejecute la sentencia.

La sentencia de prisión es inalterable

Una vez que el Estado designado acepta ejecutar la condena de la Corte, el artículo
105 dispone que ésta pena es inalterable. Salvo algunas condiciones previamente
detalladas por el artículo 103, el Estado no puede modificar la condena ex oficio.
Sin embargo, en el caso de que surjan nuevas circunstancias que no existían en el
momento de aceptar la ejecución y que afectan sustancialmente los términos o
duración de la pena, el Estado deberá notificar a la Corte para que ésta revise la
situación y, de ser necesario, transferir a la persona condenada a otro Estado
(artículo 103(2)). El artículo 104 también permite que la Corte transfiera a la
persona condenada a otro Estado en cualquier momento que lo considere necesario.

En resumen, se podría determinar que la ejecución de la pena de prisión es


inalterable para el Estado Parte que acepta a la persona condenada y está sujeta a ser
modificada solo por la Corte, o consultándolo con la Corte de conformidad con el
artículo 103(2)(a).

109
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

La fiscalización de la ejecución de las condenas y las condiciones de detención

Con relación a la fiscalización de la ejecución de las condenas y las condiciones de


detención el artículo 106 claramente establece que la Corte tiene primacía y es el
ente con la autoridad para tomar decisiones significativas relacionadas con la
ejecución de una condena. El artículo 106(2) también dispone que las condiciones
de detención deberán regirse por el derecho interno del Estado que ejecute la
condena y “deberá ser conforme con los estándares de los tratados internacionales
sobre el tratamiento de privados de libertad”. Adicionalmente, las condiciones no
podrán ser ni más ni menos favorables que aquellas de los condenados nacionales.

El artículo 106(3) confirma que la Corte está a cargo de supervisar los términos de
detención, declarando inequívocamente que “las comunicaciones entre la persona
condenada y la Corte deberán ser procuradas y confidenciales”. El Estado deberá
permitir la comunicación entre el condenado y la Corte con el fin de asegurar la
implementación de esta obligación.

Cumplimiento posterior de la condena

El artículo 107 dispone lo que debe realizarse luego del cumplimiento de la


condena, según las limitaciones del artículo 108 sobre el enjuiciamiento o el castigo
de otros delitos. El artículo 107 prevé sobre la transferencia de la persona que no sea
un nacional del Estado que ejecuta, extradita o entrega al Estado que lo solicite.

El artículo 108 podría verse como una descripción detallada de la regla de especialidad.
Regula el derecho individual de proteger a una persona que está condenada o que
cumple una condena, para que no sea enjuiciado o extraditada, salvo que la Corte lo
acepte la solicitud del Estado. Sin embargo, el artículo 108(2) establece que la Corte
solo podrá referirse a la solicitud de un Estado “luego de haber escuchado la opinión
de la persona condenada”.

Obligaciones

Si un Estado acepta a una persona condenada, se necesitarán procedimientos


apropiados para que se respete a cabalidad con este requisito. Particularmente, los
Estados de ejecución deberán adherirse a lo dispuesto por los artículos 103(19(c) &
2(a), 105, 106 & 108.

Implementación

Esto podría requerir de cambios tanto legislativos como administrativos por parte
del Estado aceptante.

110
Capítulo 3: Aspectos Específicos de la Implementación

Revisión por parte de la Corte para reducir condenas

Descripción

El artículo 110 establece claramente que solo la Corte tiene la potestad de reducir la
condena luego de haber dado audiencia a la persona condenada. La revisión de una
sentencia por parte de la Corte deberá llevarse cuando la persona haya cumplido dos
tercios de la condena, o 25 años en el caso de cadena perpetua. La Corte podrá
reducir la sentencia basándose en los elementos enumerados en el artículo 110(4).

Obligaciones

Los Estados no deberán interferir con las condenas impuestas por la CPI, ya sea
reduciendo o modificando la sentencia.

Implementación

Los Estados deberán revisar su legislación para evitar esta posibilidad.

111
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

4. COMPLEMENTARIEDAD DE LA COMPETENCIA DE LA CPI

4.1 El Principio de Complementariedad de la CPI34

El Estatuto anima a los Estados para que sean ellos quienes ejerzan competencia sobre
los delitos de la CPI. En su Preámbulo se establece que se deberá garantizar el efectivo
enjuiciamiento de los delitos de la CPI, tomando medidas a nivel nacional y reforzando
la cooperación internacional. Adicionalmente, todo Estado tiene el deber de ejercer su
competencia penal sobre aquéllos que sean responsables de delitos internacionales. Sin
embargo, el Estatuto no establece explícitamente la obligación de enjuiciar por delitos
de la CPI. Esta obligación se establece en otros tratados, para algunos de los delitos
enumerados en el Estatuto, pero no para todos ellos. Según la IV Convención de
Ginebra de 1949, los Estados Partes se comprometen a crear cualquier legislación
necesaria que prevea las sanciones penales efectivas para aquellas personas que
cometan graves violaciones contra la Convención. Según el artículo 5 de la Convención
sobre el Genocidio, los Estados Partes se comprometen a legislar para darle eficacia a
las disposiciones de la Convención y establecer penas efectivas para aquellos culpables
de genocidio. La historia de la segunda mitad del Siglo XX demuestra que el respeto a
esta obligación fue mínimo.

No obstante, el Estatuto no impide que los Estados lleven a cabo el enjuiciamiento de


aquellos que cometan delitos internacionales. Aún más, la competencia de la CPI es
distinta a aquélla de los Estados Partes. Mientras que el Estatuto no priva a los Estados
de su potestad de enjuiciamiento por crímenes de su jurisdicción, sí establece una Corte
que lo hará en el caso en que los Estados Partes se nieguen o no puedan enjuiciar a
estos delincuentes.

Según el principio de complementariedad, la CPI solo ejercerá su competencia cuando


los Estados Partes no investiguen o establezcan un proceso judicial de buena fe, cuando
se cometió un delito incluido en el Estatuto. La CPI no puede tomar un caso cuando un
Estado ha decidido tomar una acción penal sobre el mismo.

Excepciones al principio

Sin embargo, es fundamental que los procedimientos iniciados por un Estado sean
llevados a cabo de buena fe, es decir, conforme al derecho internacional. Por ende,

34
Algunos países americanos han incriminado localmente a la tortura y al genocidio como crímenes de
derecho internacional atribuyéndoles distintas sanciones, pero han omitido hacerlo con relación a otros ilícitos
que quedarán complementariamente bajo la jurisdicción de la Corte Penal, como la desaparición forzada de
personas, diversos crímenes sexuales que el Estatuto contempla, la persecución de grupos políticos o
nacionales y los crímenes de guerra. En dicha virtud los Estados nacionales serán incapaces de hacer
comparecer ante sus tribunales a los presuntos responsables de tales crímenes, incumpliendo de tal modo la
obligación impuesta por el Estatuto de ejercitar –en primer término- su propia jurisdicción local.

112
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

existen algunas excepciones bajo las cuales la CPI podrá tomar un caso que ya ha sido
referido a un Estado. Esto se establece en el artículo 17:

• cuando el Estado no esté dispuesto a llevar a cabo la investigación o el


enjuiciamiento;

• cuando el Estado no pueda realmente investigar o enjuiciar;

• cuando, luego de la investigación, la decisión del Estado a no enjuiciar a la


persona esté motivada por un deseo de proteger a la persona para que no sea
llevada ante la justicia;

• cuando, luego de la investigación, la decisión del Estado de no enjuiciar a la


persona esté motivada por su incapacidad para llevar a cabo un procedimiento
judicial.

La CPI tomará manos en el asunto cuando no exista disposición a actuar o


capacidad por parte del Estado. Según el artículo 17(2), “falta de disposición”
significa:

• el juicio haya ocurrido con el propósito de sustraer a la persona de que se trate


de su responsabilidad penal;

• la decisión nacional de no enjuiciar el caso haya sido tomada con el propósito de


sustraer a la persona de que se trate de su responsabilidad penal;

• el proceso haya sido substanciado de forma en que, dadas las circunstancias, es


incompatible con la intención de hacer comparecer a la persona ante la justicia;

• el proceso no haya sido o no esté siendo substanciado de manera independiente


o imparcial que sea compatible con la intención de hacer comparecer a la
persona de que se trate ante la justicia.

Según el artículo 17(3), “incapaz” significa:

1. El colapso total o sustancial de la administración nacional de justicia del Estado;

2. El sistema judicial nacional del Estado no puede hacer comparecer al acusado, o


no dispone de las pruebas y testimonios necesarios o no está por otras razones
en condiciones de llevar a cabo un juicio.

Aunque era imperativo que se le diera prioridad a los Estados para enjuiciar y
condenar a los responsables de delitos internacionales, era igualmente necesario
contar con un mecanismo que estuviera listo para funcionar en el caso en que un

113
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

Estado llevara a cabo juicios falsos o no contara con los medios técnicos requeridos
para llevar a cabo una investigación y un juicio apropiado. Sin este mecanismo,
sería muy fácil burlarse de la justicia. Un Estado que estaba no dispuesto a enjuiciar
al responsable de un delito podría manipular el procedimiento para asegurar una
sentencia absolutoria, ingeniando el estancamiento del proceso, la corrupción del
jurado, la violación deliberada de los derechos fundamentales del defensor, o
creando atrasos irrazonables. Aún más fácil, un Estado podía simplemente negarse a
presentar prueba de cargo para el juicio.

Ne bis in idem35

La competencia de la CPI para enjuiciar a un individuo que haya sido sujeto de un


proceso fraudulento de un tribunal nacional, es técnicamente una excepción al
principio de derecho penal que establece que nadie podrá ser procesado dos veces
por el mismo delito (ne bis in idem). El artículo 20 permite que la CPI enjuicie a una
persona por un delito establecido en el Estatuto, aún si ya éste fue objeto de un caso
en un tribunal nacional si:

a) El proceso obedeciera al propósito de sustraer al acusado de su responsabilidad


penal por crímenes de la competencia de la Corte; o

b) el proceso no hubiere sido instruido en forma independiente o imparcial de


conformidad con las debidas garantías procesales reconocidas por el derecho
internacional, o lo hubiere sido de alguna manera que, en las circunstancias del
caso, fuere incompatible con la intención de someter a la persona a la acción de
la justicia.

La justicia penal se transgrede entonces, solo cuando ésta se ha violado de


conformidad con el debido proceso y otros estándares internacionales. El primer
ejemplo se refiere a la situación en que un Estado acuse al responsable de genocidio
por el delito de asalto. Tal proceso, aunque respete los principios de imparcialidad,
obedecería al propósito de sustraer a la persona de la responsabilidad por un delito
extremadamente grave. El segundo ejemplo cubre un amplio margen de situaciones.
No significa, sin embargo, que la CPI tendrá la potestad de intervenir en cada caso
en que considere se está violando una garantía procesal en un juicio llevado a cabo
por una autoridad nacional. Para que la CPI pueda iniciar un nuevo proceso, la
violación a las garantías procesal debe de haberse cometido con el propósito de
sustraer a una persona para que no comparezca ante la justicia.

El principio de ne bis in idem se encuentra regulado en la mayoría de los códigos


penales nacionales, en algunas Constituciones, y en el artículo 14 del Pacto
Internacional de Derechos Políticos y Civiles. Sería recomendable que la legislación

35
Sobre el Ne bis in idem, ver nota anterior sobre este tema.

114
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

nacional que implemente el Estatuto de la CPI mencionara las excepciones a este


principio que se estipulan en el Estatuto.

Ofensas ordinarias contra los delitos de la CPI

El artículo 20 estipula que un Estado no podrá enjuiciar a una persona por un delito
del Estatuto si ya fue condenado o absuelto por la misma conducta por la Corte.

Según el artículo 20(1), si las autoridades judiciales del Estado ya han procesado a
una persona por una conducta constitutiva de crimen de competencia de la CPI, ésta
Corte no podrá enjuiciar a la persona de nuevo. Del hecho de si la persona fue
genuinamente enjuiciada por un crimen suficientemente grave según el derecho
interno (por ejemplo, por la comisión de homicidio múltiple en lugar de genocidio)
o por un delito internacional, dependerá si la CPI puede ejercer o no su jurisdicción.

Sentencias

Cuando un tribunal nacional procese y condene al responsable de un delito del


Estatuto, éste tendrá la potestad de imponer la condena que considere apropiada. El
artículo 80 no afectará la aplicación de las penas dispuestas por el derecho interno
de los Estados Partes. Al mismo tiempo, las decisiones posteriores de amnistía,
libertad condicional o suspensión de la sentencia podrán llevar como consecuencia
que el caso sea referido a la CPI.

Amnistía y perdón judicial

Muchas Constituciones otorgan a los Jefes de Estado una potestad discrecional de


conceder amnistía o perdones judiciales.

i) Un Jefe de Estado podrá otorgar una amnistía o perdón judicial en relación


con cualquier juicio o sentencia judicial nacional. Si se le concede un perdón
judicial a la persona posteriormente a ser condenada a nivel nacional, la CPI
no procesará a la persona salvo si los procesos tenían como fin el sustraer a
la persona de su responsabilidad penal.

ii) Sin embargo, el Jefe de Estado no podrá utilizar esta potestad cuando la
persona haya sido condenada por la CPI. El artículo 110(2) preve que solo la
Corte tiene la facultad de reducir la pena que ésta impuso a una persona.

La cuestión de amnistías y otros asuntos similares no está específicamente


mencionado en el Estatuto, aún en aquellas disposiciones sobre la
Complementariedad. Esto refleja los distintos puntos de vista de la comunidad
internacional en cuanto a la efectividad de tales medidas para alcanzar una paz y
reconciliación duraderas. Existen también distintas medidas para la concesión de
amnistías en las distintas jurisdicciones internacionales, algunas son más expeditas

115
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

que otras. Cuando la Corte se encuentra resolviendo un asunto de admisibilidad,


considerará los esfuerzos que verdaderamente estén llevándose a cabo en los
Estados y sin duda tomará en cuenta el verdadero enjuiciamiento y el genuino
proceso de investigación realizado. También considerará el fundamento bajo el cual
se sustentó la decisión de no enjuiciar a una persona, para determinar si la Corte
debe o no interferir con un verdadero proceso de reconciliación. 36

4.2 La Competencia de la CPI

Descripción

Según el artículo 1, la Corte tendrá la potestad de ejercer su competencia sobre las


personas responsables “de los crímenes más graves de trascendencia internacional”.
El artículo 1 también estipula: “La competencia y funcionamiento de la Corte se
regirán por las disposiciones del presente Estatuto”. Nótese que la CPI solo tiene

36
La impunidad de quienes perpetran graves violaciones a los derechos humanos, consagrada mediante leyes
de amnistía, indultos u otras medidas similares que impidan que los responsables de tales hechos
comparezcan ante un tribunal, es contraria a las obligaciones que impone el Derecho Internacional.
Especialmente, las amnistías son incompatibles con la obligación de los Estados de garantizar a todos los
ciudadanos el derecho a un recurso judicial efectivo y a ser oídos por un tribunal para la determinación de sus
derechos y obligaciones (artículos 8 y 10, Declaración Universal de Derechos Humanos).
En ese sentido la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha interpretado que: "Las leyes de autoamnistía
conducen a la indefensión de las víctimas y a la perpetuidad de la impunidad, por lo que son manifiestamente
incompatibles con la Convención [Americana sobre Derechos Humanos]. Este tipo de leyes impide la
identificación de los individuos responsables de violaciones a los derechos humanos, ya que obstaculiza la
investigación y el acceso a la justicia e impide a las víctimas y a sus familiares conocer la verdad y recibir la
reparación correspondiente” (in re Barrios Altos, de 14 de Marzo de 2001, para.43). Y asimismo que:
“Como consecuencia de la manifiesta incompatibilidad entre las leyes de autoamnistía y la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, las mencionadas leyes carecen de efectos jurídicos y no pueden seguir
representando un obstáculo para la investigación de los hechos que constituyen este caso ni para la
identificación y el castigo de los responsables..." (íb. para.44).
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, por su parte, ha establecido que: “La
aplicación de las amnistías hace ineficaces y sin valor las obligaciones internacionales de los Estados parte
impuestas por el artículo 1.1. de la Convención [Americana sobre Derechos Humanos]; en consecuencia,
constituyen una violación de dicho artículo y eliminan la medida más efectiva para poner en vigencia tales
derechos, cual es el enjuiciamiento y castigo de los responsables” (Caso 10.843, informe 36/96, p.50, de
15.10.96 y en igual sentido en Caso 10.559, “Chumbivilcas”, informe 1/96 de 1.03.96).
La Conferencia Mundial de Derechos Humanos, efectuada bajo el auspicio de la ONU en Viena en 1993,
consagró en su Declaración y Programa de Acción que: “(...) los gobiernos deben derogar la legislación que
favorezca la impunidad de los autores de violaciones graves de derechos humanos, como la tortura, y
castigar esas violaciones, consolidando así las bases del imperio de la ley” (para.60).
De lo expuesto puede interpretarse razonablemente que cuando el Estatuto de Roma dispone en su artículo 21
(1) (b) que en la dilucidación de los casos se aplicarán, supletoriamente, “(...) los principios y normas de
derecho internacional...” ello conlleva implícito la inadmisibilidad de las amnistías, perdones u otras medidas
de similar naturaleza que impidan dirimir la verdad de los hechos y que eviten la comparencia de los
presuntos responsables ante un tribunal independiente e imparcial. A mayor abundamiento corrobora lo
expuesto el texto expreso del apartado 3 del citado artículo, que añade que: "La aplicación e interpretación
del derecho de conformidad con el presente artículo deberá ser compatible con los derechos humanos
internacionalmente reconocidos”.

116
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

competencia sobre las personas mayores de 18 años en el momento en que se


cometió el crimen (artículo 26).

Competencia irretroactiva

El artículo 11 estipula que la Corte tiene competencia solo respecto a los delitos
cometidos posteriormente a la entrada en vigor del Estatuto. Si un Estado deviene
Estado Parte luego de la entrada en vigor, entonces la Corte podrá ejercer su
competencia solo respecto a los crímenes cometidos luego de la entrada en vigor del
Estatuto en ese Estado, excepto cuando se haga la declaración estipulada en el
artículo 12(3), en que se acepte la competencia de la Corte como un Estado no
Parte.

Requisitos de Complementariedad

Si un Estado Parte desea enjuiciar a alguien por un crimen de la CPI deberá contar,
como mínimo, con una legislación que le permita ejercer competencia territorial
sobre tales delitos y competencia extraterritorial sobre sus nacionales que cometan
los delitos en el extranjero.

Implementación

Los Estados que deseen enjuiciar a una persona por un delito de la CPI deberán
asegurarse de contar con la legislación nacional que les permita ejercer su
competencia sobre aquellas personas que cometan estos delitos dentro de su
territorio, y los nacionales que los cometan en el exterior. Esto podría requerir
simplemente de una enmienda al código penal nacional.

Adicionalmente, el Estado podría tomar en cuenta para ejercer su competencia sería


la “competencia universal”, tal y como se estipula en las Convenciones de Ginebra
de 1949 y sus Protocolos de 1977, relacionados a las “faltas graves”. Nótese los
distintos conceptos de “competencia universal” que existen: algunos interpretan este
término en cuanto a que un Estado puede ejercer su competencia sobre cualquier
persona que se encuentre en su territorio, mientras que otros lo interpretan de tal
manera que significa que un Estado puede arrestar a cualquier persona, en cualquier
lugar en el mundo, sin tomar en cuenta cualquier relación que tenga con el Estado
en cuestión. Además, otros Estados podrían considerar incluir la competencia
basada en el status de la víctima.

Por ejemplo, el Crimes Against Humanity Act de Canadá estipula que las personas
sospechosas de haber cometido un delito de genocidio, crímenes de lesa humanidad
o crímenes de guerra o violación a la responsabilidad de un comandante, fuera de
Canadá, podrán ser enjuiciados por estos delitos si: (a) en el momento en que se
cometió el delito, (i) la persona era un ciudadano canadiense o era empleado por el
gobierno canadiense en un despacho civil o militar, (ii) la persona era ciudadano de

117
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

un Estado en conflicto armado contra Canadá, o era empleado del gobierno de ese
Estado en un despacho civil o militar, (iii) la víctima del delito era ciudadano
canadiense, o (iv) la víctima del delito era ciudadana del Estado aliado a Canadá en
el conflicto armado; o (b) en el momento en que se cometió el delito, Canadá podía,
de conformidad con el derecho internacional, ejercer su competencia sobre la
persona con base a que la persona estaba en Canadá y, luego, la persona está aún en
Canadá”.

4.3 Crímenes enumerados en el Estatuto

Es recomendable que el Estado Parte se asegure de incorporar en su derecho interno


las definiciones completas de los delitos que se enumeran en las disposiciones del
Estatuto, ya que el Estatuto ha perfeccionado el derecho penal internacional respecto
a las definiciones de los delitos en algunas circunstancias. Estas definiciones fueron
adoptadas por los 120 Estados que participaron en la Conferencia de Roma. Por
ende, representan los puntos de vista de la mayoría de los Estados, de conformidad
con el estado actual del derecho penal internacional. Se basan en las disposiciones
actuales de tratados y derecho consuetudinario internacional, y toman en cuenta la
jurisprudencia del TPIY/R. Por lo consiguiente, todos los Estados que incorporen
estas definiciones a su derecho interno están mostrando su apoyo a las normas y
estándares internacionales.

Genocidio

Descripción

El genocidio es el “crimen de todos lo crímenes”. Podría considerarse como el delito


más serio de todos los delitos de lesa humanidad. El Estatuto de Roma adoptó en su
totalidad, la definición de genocidio establecida por la Convención para la
Prevención y Represión del Genocidio de 1948. La definición de este delito se basa
en tres elementos:

1) Cometer uno o más de los siguientes cinco actos:

• homicidio;

• lesión grave a la integridad física o mental de los miembros de un grupo;

• sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de


acarrear su destrucción física, total o parcial;

• medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno de un grupo;

• traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.

118
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

2) dirigirse contra un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

3) intentar destruir a un grupo, en parte o en su totalidad, El requisito de intención


culpable es bastante importante. Deberá demostrarse que la persona actuó con la
intención de destruir un grupo. El genocidio no puede cometerse por
negligencia. El término “en su totalidad o en parte” significa que un acto aislado
de violencia racista no constituye genocidio. Deberá existir la intención de
eliminar en grandes cantidades a un grupo, aunque no se logre la destrucción
completa de éste.

Requisitos de Complementariedad

Sería recomendable que los Estados Partes al Estatuto de Roma incorporen en el


derecho interno el delito de genocidio tal y como lo define el Estatuto. Los Estados
que han ratificado la Convención para la Prevención y Castigo del Delito de
Genocidio ya han tomado las medidas necesarias en su legislación que dan
efectividad las disposiciones de esta convención y preven penas efectivas para
aquellas personas responsables de genocidio.

Implementación

Si los Estados Partes al Estatuto no han aún incorporado el genocidio dentro de su


legislación nacional, éstos tienen distintas opciones, si desean enjuiciar estos
crímenes por su propia cuenta:

a) Primero, podrían adoptar una definición tomada del artículo 6 del Estatuto, o
que se refiera a el directamente. La ventaja de esta medida yace es un
simplicidad, la cual beneficia al legislador de una ley de implementación,
además que sería una ley conforme con los requisitos del Estatuto.

b) Otra opción sería adoptar una serie de delitos independientes que se conectan
con cada una de las acciones enumeradas en el Estatuto. Por ejemplo, el código
penal del Estado podría especificar el homicidio múltiple cometido con la
intención de destruir en su totalidad o en parte, un grupo nacional, étnico, racial
o religioso, lo cual constituye genocidio. Lo mismo podría disponerse para las
otras cuatro aciones enumeradas en el artículo 6 del Estatuto. Esta medida es
similar a aquella tomada por Australia con su legislación existente sobre
Crímenes de Guerra.

c) Los Estados también pueden utilizar los delitos generales existentes para
enjuiciar a los autores de genocidio, utilizando delitos suficientemente graves
que describan el delitos cometido. Sin embargo, si algunas de las acciones que
constituyen genocidio no constituyen un delito bajo el derecho interno, el Estado
Parte podría reformar su código penal y crear nuevos delitos que cubran tales

119
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

acciones. Los Estados Partes deben garantizar que el enjuiciamiento bajo el


derecho interno no sustraiga a las personas de su responsabilidad penal.

La definición de genocidio podría ser modificada para ser adoptada por el derecho
interno, pero solo con el propósito de facilitarle un significado similar o más amplio
que aquél provisto por el Estatuto. Por ejemplo, Francia indica en su legislación
nacional que el genocidio podría ser cometido contra cualquier grupo. El proceso se
deberá tomar con cuidado, sin embargo, porque cada uno de los términos contenidos en
el artículo 6 tienen un significado particular y son el resultado de un extenso debate,
tanto en 1948 como en 1998.

Crímenes de lesa humanidad

Descripción

Según el artículo 7, la expresión de crímenes de lesa humanidad se emplea para


describir los actos inhumanos que se cometan como parte de un ataque generalizado o
sistemático contra una población civil, ya sea en tiempo de guerra o paz. La definición
de crímenes de lesa humanidad del Estatuto de Roma está compuesta por seis
elementos, algunos de los cuales pueden ser distintos a definiciones anteriores de este
crimen:

a) Ataque contra una población civil. Se entiende por “ataque generalizado” como una
línea de conducta que implique un alto número de víctimas, y “sistemático” en
cuanto al alto nivel de organización, ya sea un plan o política. La palabra disyuntiva
“o” determina que éstas no son condiciones acumulativas. El homicidio de un solo
civil puede constituir un crimen de lesa humanidad si se cometió dentro de un
ataque sistemático.37

b) Dirigido contra la población civil. Las relaciones de nacionalidad o similares, entre


los autores y las víctimas no son importantes.

c) Comisión de actos inhumanos. El Estatuto enumera los actos que podrían constituir
crímenes de lesa humanidad dentro del contexto de un ataque:

• Asesinato
• Exterminio

37
Para la interpretación del “carácter sistemático o generalizado del ataque a la población civil”, será útil
tener en cuenta la jurisprudencia que en la materia vienen desarrollando los tribunales penales internacionales.
Por ejemplo, el Tribunal Internacional para Rwanda estableció en el caso Akayesu (sept. 2 de 1998) que: "El
concepto de "generalizado" puede ser definido como masivo, frecuente, acción en gran escala, llevada
adelante en forma colectiva con seriedad considerable y dirigida contra una multiplicidad de víctimas. El
concepto de "sistemático" puede ser definido como bien organizado y siguiendo un plan regular sobre la base
de un política concertada que involucre recursos sustanciales públicos y privados".

120
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

• Esclavitud
• Deportación o traslado forzoso de población
• Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas
fundamentales de derecho internacional
• Tortura
• Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización
forzada u otros abusos sexuales de gravedad
• Desaparición forzada de personas
• El crimen de apartheid
• Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes
sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o
física.

d) Conocimiento de un ataque contra una población civil.

e) Para los actos de persecución solamente, se deberán de tomar en cuenta los


fundamentos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos o de
género.

f) Contexto: un crimen de lesa humanidad puede cometerse en tiempos de paz o de


guerra. No necesariamente se comete en conexión con otro crimen. Una excepción
es el enjuiciamiento de cualquier grupo o colectividad; la cual debe de estar
relacionada con otro acto enumerado en el artículo 7(1), o cualquier otro delito de la
competencia de la CPI.

Finalmente, debe tomarse en cuenta que en el segundo párrafo del artículo 7 del
Estatuto, se detallan las definiciones de todos los términos importantes señalados en el
primer párrafo.

121
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

Requisitos de complementariedad

Sería recomendable que los Estados Partes al Estatuto incorporen en su derecho interno
todos los actos definidos como crímenes de lesa humanidad en el Estatuto. Los Estados
que ya cuenten con legislación en relación con los crímenes de lesa humanidad podrían
modificarla para que refleje plenamente lo desarrollado por el Estatuto. Por ejemplo, el
Estatuto amplía el derecho penal internacional al enumerar expresamente las ofensas
sexuales y las desapariciones forzosas como crímenes de lesa humanidad. Las
definiciones contenidas en el segundo párrafo del artículo 7 también deberán respetarse
e incorporarse en el derecho interno.

Implementación

Los Estados Partes al Estatuto pueden incluir la conducta de delito de lesa humanidad
en su derecho interno de las siguientes maneras:

a) Primero, deberán adoptar una definición que refleje aquélla del artículo 7 del
Estatuto o que se refiera directamente a ella. La ventaja de esta opción yace en
su simplicidad, ya que el legislador de la norma de implementación podrá crear
una ley de conformidad con los requisitos del Estatuto.

b) Otra opción estaría en la adopción de una serie de delitos independientes,


relacionados con cada una de las acciones enumeradas en el Estatuto. Por
ejemplo, un código penal nacional podría disponer de delitos tales como la
esclavitud, cometida en un contexto de ataque generalizado o sistemático contra
una población civil, lo cual constituye un crimen de lesa humanidad. Sería
también pertinente incluir en cada disposición del código penal, una definición
de los actos similar a aquélla del Estatuto. Esto debería de hacerse para cada
acto enumerado en el artículo 7 del Estatuto. La ventaja de este método yace en
el hecho de que simplifica la labor de los jueces nacionales y permite a los
legisladores realizar algunas adaptaciones. Claramente, algunas modificaciones
pueden hacerse a las definiciones de este delito, pero solo para definirlo de una
manera similar o más amplia que aquélla provista por el Estatuto, para
garantizar que no impida la comparecencia de algún responsable de estos
crímenes ante la justicia.

c) Los Estados pueden también utilizar su legislación penal existente para enjuiciar
a los autores de los crímenes de lesa humanidad, haciendo uso de delitos
suficientemente serios que describan los delitos perpetrados. No obstante, si
algunas de las acciones que constituyen un crimen de lesa humanidad no está
incluida en la ley penal general, el Estado Parte podría requerir de una enmienda
a su código penal y crear nuevos delitos que incluyan estas acciones.

122
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

Crímenes de guerra

Descripción

Los crímenes de guerra normalmente se han definido como una violación a los
principios y usos más fundamentales de la guerra. Tales actos criminales se
enumeran en numerosos instrumentos internacionales (ver la lista de instrumentos
del Apéndice II). El proceso de negociación que culminó con el Estatuto de Roma
se caracterizó tanto por el compromiso y el desarrollo del derecho internacional. La
definición de crímenes de guerra del Estatuto es en algunos aspectos más precisa
que aquellas definiciones tradicionales de crímenes de guerra. Al mismo tiempo, es
más general que la definición tradicional, ya que cubre acciones que nunca antes se
habían regulado. La mayor innovación del Estatuto está en el hecho de que valoriza
la reciente evolución de jurisprudencia internacional que penaliza los crímenes de
guerra cometidos en conflictos armados internos.

Crímenes de guerra cometidos en un conflicto armado internacional

El conflicto armado internacional existe en el momento en que haya una


confrontación entre las fuerzas armadas de distintas naciones. El artículo 8 no define
el conflicto armado internacional. Sin embargo, algunos juristas han sugerido que el
conflicto armado puede ser considerado internacional en los siguientes casos:

1. conflicto armado entre Estados;

2. conflicto armado interno reconocido como beligerancia;

3. conflicto armado interno que involucre una o más ` egún` es` onal`
extranjeras;

4. conflicto armado interno que involucre una ` egún` es` ona de la ONU;

5. guerras de liberación nacional;

6. guerras de secesión.

Los actos cometidos durante un conflicto armado ` egún` es` onal, que se definen
como ` egún` es de guerra ` egún el artículo 8(2)(a) del Estatuto son los siguientes:

123
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

1)infracciones graves de los Convenios de Ginebra de 1949, en otras palabras que


los siguientes actos se cometan contra los heridos, enfermos, náufragos de las
fuerzas armadas, prisioneros de guerra o civiles:
• matar intencionalmente;

• someter a tortura o a otros tratos inhumanos, incluidos los experimentos


biológicos;

• infligir deliberadamente grandes sufrimientos o atentar contra la integridad


física o la salud;

• destruir bienes y apropiarse de ellos de manera no justificada por


necesidades militares, a gran escala, ilícita y arbitrariamente;

• obligar a un prisionero de guerra o a otra persona protegida a prestar servicio


en las fuerzas armadas de una potencia enemiga;

• someter a deportación, traslado o confinamiento ilegales;

• tomar rehenes.

2) El artículo 8(2)(b) también penaliza otras violaciones graves de las leyes y


usos aplicable en los conflictos armados internacionales. Es aquí necesario
proveer de una lista completa; el texto del Estatuto es bastante claro al respecto.
Los crímenes se basan en distintos instrumentos, incluyendo las Regulaciones de
La Haya de 1907, el I Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra, y otros
instrumentos que prohiben ciertas armas. Estos actos criminales incluyen:

• dirigir intencionalmente ataques contra objetos civiles, es decir, objetos que


no son objetivos militares;

• lanzar un ataque intencionalmente, a sabiendas de que causará pérdidas de


vidas, lesiones a civiles o daños a objetos de carácter civil o daños extensos,
duraderos y graves al medio natural que sean claramente excesivos en
relación con la ventaja militar general concreta y directa que se prevea;

• dirigir intencionalmente ataques contra personal, instalaciones, material,


unidades, vehículos participantes en una misión de mantenimiento de la paz
o de asistencia humanitaria de conformidad con la Carta de las Naciones
Unidas;

• el traslado por la potencia ocupante de parte de su población civil al


territorio que ocupa o la deportación o el traslado de la totalidad o parte de la
población del territorio ocupado, dentro o fuera de ese territorio;

124
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

• cometer actos de violación, esclavitud sexual, prostitución forzada,


embarazo forzado, esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia
sexual que constituye una violación grave a los Convenios de Ginebra;

• aprovechar la presencia de civiles u otras personas protegidas para que


queden inmunes de operaciones militares determinados puntos, zonas o
fuerzas militares;

• reclutar o alistar a niños menores de 15 años en las fuerzas armadas


nacionales o utilizarlos para participar activamente en las hostilidades.

Crímenes de guerra cometidos durante un conflicto armado interno

El Estatuto penaliza algunas violaciones a las normas de guerra cometidas durante


los conflictos armados internos. En todos los casos, la definición de “conflicto
armado interno” tal y como lo establece el Estatuto, no incluye las situaciones de
simples disturbios internos, como motines o actos esporádicos o aislados de
violencia o cualquier acto similar (artículo 8(2)(d)). Los crímenes que se cometan
durante los conflictos armados internos se dividen en dos párrafos.

Primero, el artículo 8(2)(c) penaliza los actos enumerados en el artículo 3 común a


los cuatro Convenios de Ginebra, los cuales tratan estas graves violaciones. Los
delitos en el párrafo (c) podrán perpetrarse en conflictos armados internos. La
siguiente lista de crímenes de guerra podría aplicarse cuando se cometan contra
individuos que no participen directamente en el conflicto, incluso aquellos
miembros de las fuerzas armadas que hayan rendido sus armas o se encuentran fuera
de combate debido a enfermedad, lesiones, detención o cualquier otra causa:

• violencia contra la vida y la persona, en especial cualquier tipo de asesinado,


mutilación, tratamiento cruel y tortura;

• cometer ultrajes contra la dignidad personal, particularmente el trato degradante o


humillante;

• tomar rehenes;

• dictar sentencias y llevar a cabo ejecuciones sin juzgamiento previo dictado por un
tribunal establecido normalmente, que respete todas las garantías judiciales
comúnmente reconocidas como indispensables.

Segundo, el párrafo 8(2)(e) penaliza algunos actos que se prohiben en los Protocolos
Adicionales de 1977, algunos tratados sobre las leyes de combate y usos del derecho
internacional. Sin embargo, según el párrafo (f), estos crímenes podrán perpetrarse

125
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

solamente cuando exista un conflicto armado en el territorio del Estado entre las
fuerzas estatales y grupos armados organizados, o entre grupos armados
organizados. Los Estados deberán tomar en cuenta que el punto de partida del
párrafo (e) del Estatuto es menor que el punto de partida del II Protocolo: no se
requiere la responsabilidad de los comandantes, ni el control de una parte del
territorio. Basta con la existencia de un conflicto armado. Los actos criminales
enumerados en el artículo 8(2)(e) incluyen:

• dirigir intencionalmente ataques contra la población civil como tal o contra civiles
que no participen directamente en las hostilidades;

• dirigir intencionalmente ataques contra personal, instalaciones, material, unidades o


vehículos participantes en una misión de mantenimiento de la paz o de asistencia
humanitaria de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas;

• cometer actos de violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo


forzado, esterilización forzada o cualquier otra forma de violencia sexual que
constituya también una violación grave a los cuatro Convenios de Ginebra;

• reclutar o alistar niños menores de 15 años en las fuerzas armadas o utilizarlos para
participar en hostilidades;

• ordenar el desplazamiento de la población civil por razones relacionadas con el


conflicto, al menos de que así lo exija la seguridad de los civiles de que se trate o
por razones militares imperativas.

Requisitos de complementariedad

Sería recomendable que los Estados Partes al Estatuto de Roma incorporen el delito de
crímenes de guerra tal y como lo describe el Estatuto. Su legislación deberá cubrir,
tanto los crímenes de guerra cometidos durante un conflicto armado internacional
como durante un conflicto armado interno, y deberá aplicarse a los civiles y oficiales
estatales así como a los miembros de sus fuerzas armadas. Los Estados que han
ratificado los Convenios de Ginebra ya han legislado de la manera requerida para
sancionar penalmente de manera efectiva a los responsables de cometer graves
violaciones a estos instrumentos durante un conflicto armado internacional (ahora
todos las violaciones del artículo 8(2)(a)).

Implementación

El artículo “Comentario al Estatuto de Roma para la Corte Penal Internacional” de Otto


Triffterer, dedica algunos capítulos al artículo 8 del Estatuto, donde se describe la
fuente exacta de cada uno de los delitos enumerados en este artículo. Los Estados que
ya han incorporado los convenios existentes sobre crímenes de guerra podrían también

126
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

revisar estos capítulos, con el fin de identificar las modificaciones y adiciones que se
podrían requerir en el derecho internacional, para garantizar el enjuiciamiento de todos
los delitos de la competencia de la CPI. De otra manera, los Estados Partes pueden
emplear una gama de métodos de incorporación de la definición de crímenes de guerra
a su derecho interno.

a) El método más sencillo es adoptar una definición tomando el texto exacto del
artículo 8 del Estatuto de Roma o referirse directamente a él. Esta solución tiene
la ventaja de ser sencilla para el legislador nacional y permite que éste se adhiera
a los requisitos el Estatuto.

b) Seguir el ejemplo de la legislación australiana sobre Crímenes de Guerra, la cual


convierte el homicidio y actos similares en determinadas situaciones, en
crímenes de guerra.

c) Los Estados podrían utilizar su legislación penal existente para enjuiciar a los
autores de los crímenes de lesa humanidad, haciendo uso de delitos
suficientemente serios que describan los delitos perpetrados. No obstante, si
algunas de las acciones que constituyen un crimen de lesa humanidad no está
incluida en la ley penal general, el Estado Parte podría requerir de una enmienda
a su Código Penal para crear nuevos delitos que incluyan estas acciones, para
garantizar que no se impida la comparecencia de un responsable de estos
crímenes ante la justicia.

4.4 Circunstancias Eximentes de Responsabilidad Penal

Descripción

El artículo 31 establece algunas circunstancias eximentes de responsabilidad penal


en los enjuiciamientos de la CPI. Otras disposiciones al respecto se encuentran en la
Parte 3 del Estatuto, dentro de los Principios Generales del Derecho Penal.

Requisitos de Complementariedad

Los Estados que decidan enjuiciar a las personas acusadas por uno de los crímenes
mencionados en el Estatuto en sus tribunales nacionales no están obligados a
permitir a la persona alegar la excepción de una circunstancia eximente de
responsabilidad penal señalada por el Estatuto, o cualquier otro medio de defensa
aceptado por el derecho penal internacional. Sin embargo, los Estados Partes
podrían tener que revisar las circunstancias de excepción permitidas por el sistema
de justicia penal nacional, con el fin de garantizar que estas excepciones no
encubran a la persona de la responsabilidad penal por actos que constituyen delitos
de la CPI.

127
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

No obstante, los Estados podrían adaptar las disposiciones existentes para que éstas
estén conformes con los dispuesto por el Estatuto. Estas nuevas excepciones podrían
admitirse en los casos de enjuiciamientos de delitos internacionales. La ventaja de
esta solución está en el hecho de que brinda uniformidad a los procesos. La persona
que es acusada ya sea ante un tribunal nacional o la CPI podrá alegar las mismas
circunstancias eximentes de responsabilidad penal.

La excepción de órdenes superiores

Descripción

El artículo 33 del Estatuto establece que el hecho de que un delito de competencia


de la CPI se cometa en cumplimiento de una orden emitida por un superior – sea
militar o civil – no eximirá de responsabilidad penal a su autor- Sin embargo, existe
una excepción cuando:

1. la persona acusada estuviere obligado por ley a obedecer órdenes emitidas por el
gobierno o el superior de que se trate;

2. la persona acusada no supiera que la orden era ilícita; y

3. la orden no fuera manifiestamente ilícita.

Estas tres condiciones son acumulativas, y el Estatuto específicamente establece que


cualquier orden para cometer genocidio o crímenes de lesa humanidad son
manifiestamente ilícitas en todo momento. Esta excepción es, por lo tanto, solo
aplicable a las personas a quienes se les ordenó cometer un crimen de guerra o,
cuando se defina, un crimen de agresión. De otra manera, la excepción de órdenes
superiores solo se puede utilizar como una circunstancia atenuante, por ejemplo para
reducir la pena.

Esta excepción siempre ha sido controversial. Las Cartas de los Tribunales de


Nuremberg y Tokio, así como los Estatutos del TPIY y TPIR establecen que la
excepción de órdenes superiores no es admisible en situación alguna. Se creía que al
ser una orden para cometer un delito, ésta era ilícita, y por ende no podía utilizarse
como una justificación para una conducta subordinada.

Sin embargo, el derecho interno de muchos Estados ha tomado un punto de vista


contrario, con respecto al alegato de órdenes superiores, y por lo tanto así es de
conformidad con el artículo 33. Esto significa que en la mayoría de los Estados, esta
excepción existe como tal y un subordinado no puede ser culpable de un delito si él
o ella no conocían que la orden era ilícita o ésta no era manifiestamente ilícita. Esta
regla se encuentra en los códigos militares disciplinarios de Alemania, Estados
Unidos, Italia y Suiza, y la noción de responsabilidad penal ha sido consagrada por
la jurisprudencia de los tribunales nacionales de crímenes de guerra. Solo un puñado

128
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

de Estados prohiben la excepción de órdenes superiores en su derecho interno. Otros


Estados toman un medida diferenciada: permiten alegar la excepción de órdenes
superiores cuando uno de sus nacionales sea acusado, pero prohiben su utilización
cuando la persona acusada hubiera estado en combate contra un enemigo o
fundamentara su excepción en el derecho de un país extranjero.

Requisitos de Complementariedad

Sería recomendable que los Estados Partes realizaran algunos cambios en su


derecho interno si esto es necesario para asegurar que no haya excepción de este
tipo más amplia que el artículo 33. Si el sistema judicial nacional debiese absolver a
un individuo porque tiene un control más bajo para la excepción de órdenes
superiores, esto se podría considerar como un medio para impedir que la persona sea
llevada ante la justicia. Por ejemplo, la excepción de órdenes superiores no se
utilizaría en los casos en que había un orden para cometer un crimen de lesa
humanidad o genocidio.

Implementación

Los Estados Partes al Estatuto no deben cambiar su legislación interna si ésta no


dispone de esta excepción de defensa para la persona acusada. En los Estados en
que el derecho interno prevé esta excepción de defensa, se podría requerir una
reforma que la declare inadmisible cuando la orden fuese para cometer un crimen de
lesa humanidad o genocidio.

Aún así, los Estados Partes que deseen armonizar los procedimientos penales,
podrían adaptar su legislación nacional a las disposiciones del Estatuto. En tal caso,
se necesitarían realizar los siguientes ajustes:

• declarar la excepción de ordenes superiores generalmente inadmisible;

• declararla admisible solo cuando la persona acusada haya demostrado que en su


caso se dieron estas tres condiciones acumulativas:

1. obligación legal de obedecer la orden;

2. el o ella no sabía que la orden era ilícita;

3. la orden no era manifiestamente ilícita:

• declarar la excepción de órdenes superiores inadmisible cuando se le ordenó a la


persona acusada cometer un crimen de lesa humanidad o genocidio;

129
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

• declarar que la excepción de órdenes superiores estará sujeta a las mismas


reglas, ya sea cuando la orden haya sido emitida por una autoridad civil o
militar.

4.5 Responsabilidad Penal Individual y Delitos del Estatuto

Descripción

Los crímenes de la competencia del Estatuto son normalmente aquellas ofensas


cometidas contra un número de personas. Los crímenes de lesa humanidad y el
genocidio son delitos que generalmente son cometidos por muchas individuos que
operan como parte de una extensa organización criminal. Aquéllos que poseen el
grado más alto de responsabilidad penal por estos crímenes normalmente son
aquellos individuos con posiciones de autoridad que no tienen contacto directo con
las víctimas. Ya sea que emitieron las órdenes, incitaron a otros a cometer los
crímenes, o crearon los medios con los cuales se cometen estos crímenes.

Es por esta razón que el Estatuto no restringe la responsabilidad penal por estos
delitos a los individuos que estuvieron directamente involucrados con su comisión,
pero la extiende a aquéllos que estuvieron también indirectamente involucrados.
Según el artículo 25, la persona será penalmente responsable si:

• Cometió el crimen por si solo, con otro o por conducto de otro, sea éste o no
penalmente responsable;

• Ordenó, propuso o indujo la comisión de ese crimen, ya sea consumado o en


grado de tentativa;

• Fue cómplice o encubridor o colaboró de algún modo en la comisión o la


tentativa de comisión del crimen, incluso suministrando los medios para su
comisión;

• Contribuyó de algún otro modo en la comisión o tentativa de comisión del


crimen por un grupo de personas que tengan una finalidad común. La
contribución fue intencional y se hizo con el propósito de llevar a cabo la
actividad o propósito delictivo del grupo, o a sabiendas de que el grupo tenía la
intención de cometer el crimen;

• Respecto al crimen de genocidio, hizo una instigación directa y pública a que se


cometiera;

• Intentó cometer ese crimen.

130
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

Sin embargo, la persona que desiste de la comisión del crimen o impide de otra
forma que se consume no podrá ser penado de conformidad con el Estatuto por la
tentativa si renunciare íntegra y voluntariamente al propósito delictivo (artículo
25(3)(f)).

131
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

Requisitos de Complementariedad

Los Estados Partes al Estatuto que deseen enjuiciar a los acusados en sus tribunales
nacionales, según el principio de complementariedad, deberán garantizar que su
legislación de implementación incluya todas las formas de responsabilidad penal
individual y ofensas incoadas dispuestas por el Estatuto. De lo contrario, no podrían
enjuiciar en sus tribunales nacionales la mayor parte de los individuos responsables
por la comisión de los delitos contenidos en el Estatuto.

Implementación

La mayoría de la legislación penal nacional ya describe la responsabilidad penal


individual de la misma manera, y por lo tanto no sería necesario realizar enmiendas
legislativas. Los Estados deberán sin embargo asegurarse de que esta
responsabilidad se aplique a todos los delitos de la competencia de la CPI.

4.6 Responsabilidad de los Jefes y Otros Superiores

Descripción

El derecho internacional requiere que todas las personas en cargos de autoridad


estén obligados a prevenir que sus subordinados violen las reglas del derecho
internacional humanitario. Los artículos 86(2) y 87 del I Protocolo Adicional a los
Convenios de Ginebra regularon este principio. Así como lo estipula la TPIY en el
caso Delalic, los comandantes militares de cada Estado Parte al Estatuto deberán
instruir correctamente a sus soldados las reglas del derecho internacional
humanitario, y asegurar que estas reglas se observen en la toma de decisiones en
operaciones militares, y crear una red de comunicaciones que permita la rápida
comunicación a los comandantes de cualquier violación a las leyes de guerra
cometidas por sus soldados. Deberán también aplicar las medidas correctivas para
cada violación del derecho internacional humanitario.

El artículo 28 del Estatuto describe la responsabilidad de los jefes y otros superiores,


el cual se divide en dos secciones. El párrafo (a) trata la responsabilidad de los jefes
militares. El párrafo (b) detalla la responsabilidad de los jefes civiles.

132
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

Jefes Militares38

Los jefes militares pueden ser responsables por aquellos crímenes que cometan sus
soldados, si los jefes conocían o deberían haber conocido que estos crímenes se
estaban cometiendo, y si por negligencia no tomaron las medidas necesarias para
prevenir o impedir la comisión de tales delitos. La responsabilidad de los jefes
militares está constituida por estos tres elementos esenciales:

• jefatura y control efectivos sobre las personas que cometan estos crímenes;
• el jefe conocía o debería haber conocido que el crimen estaba por cometerse o
ya se había cometido;

38
Bien se ha señalado que la jurisdicción de los tribunales militares sólo puede ser admitida para el juzgamiento de los delitos y faltas
eminentemente militares, considerando como tales aquellas infracciones que por afectar la existencia de la institución militar, sólo las
leyes militares contemplan y sancionan o, dicho de otro modo, delitos exclusivamente militares o puramente militares, que sólo un militar
puede cometer (conf. León C. Arslanian, La Jurisdicción Militar en la Opinión de la Corte Interamericana de Justicia, Revista del
Instituto Interamericano de Derechos Humanos, No.25, p.101/109).
La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (artículo XVIII) y la Convención Americana sobre Derechos
Humanos (artículos 8 y 25) consagran el derecho de toda persona a un recurso judicial efectivo frente a las violaciones de sus derechos
fundamentales.
Teniendo en consideración que la generalidad de las violaciones graves a los derechos humanos en la región son perpetradas por agentes
estatales y, especialmente, por integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad, o por civiles que cuentan con su apoyo, tolerancia o
aquiescencia, el juzgamiento de éstos por su pares no parece compatible con las disposiciones antes aludidas. Es que, como se ha
afirmado, los tribunales militares no reúnen las características propias de los tribunales independientes e imparciales, conforme lo exigen
los tratados regionales de Derechos Humanos, pues sus jueces, fiscales y defensores se encuentran sujetos a la cadena de mandos y
normas de obediencia propias de las instituciones armadas.
Más aún, con relación al crimen de desaparición forzada de personas la Convención Interamericana sobre la materia expresamente
prohibe esta clase de tribunales, al establecer en su artículo IX que: “Los presuntos responsables de los hechos constitutivos de
desaparición forzada de personas sólo podrán ser juzgados por las jurisdicciones de derecho común competentes en cada Estado, con
exclusión de toda jurisdicción especial, en particular la militar”.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que: “[e]n un Estado democrático de Derecho la jurisdicción penal
militar ha de tener un alcance restrictivo y excepcional y estar encaminada a la protección de intereses jurídicos especiales, vinculados
con las funciones que la ley asigna a las fuerzas militares. Así, debe estar excluido del ámbito de la jurisdicción militar el juzgamiento de
civiles y sólo debe juzgar a militares por la comisión de delitos o faltas que por su propia naturaleza atenten contra bienes jurídicos
propios del orden militar” y asimismo que: “Es necesario señalar que la jurisdicción militar se establece en diversas legislaciones para
mantener el orden y la disciplina dentro de las fuerzas armadas. Por ello, su aplicación se reserva a los militares que hayan incurrido
en delitos o faltas en el ejercicio de sus funciones y bajo ciertas circunstancias. (...) El traslado de competencias de la justicia común a
la justicia militar y el consiguiente procesamiento de civiles... supone excluir al juez natural para el conocimiento de estas causas. Al
respecto, la Corte ha dicho que "[c]uando la justicia militar asume competencia sobre un asunto que debe conocer la justicia ordinaria,
se ve afectado el derecho al juez natural y, a fortiori, el debido proceso, el cual, a su vez, encuéntrase íntimamente ligado al propio
derecho de acceso a la justicia” (caso Cantoral Benavidez, sentencia sobre el fondo de 18 de Agosto de 2000).
La Comisión de Derechos Humanos de la OEA en el asunto Durand y Ugarte ha sostenido que: “La independencia e imparcialidad del
tribunal constituyen aspectos centrales de las garantías mínimas de la administración de justicia y el artículo 8 [de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos] debe interpretarse siempre en los términos más amplios, de conformidad con el objeto y fin del
tratado...” y en consecuencia: “d) los tribunales militares no son órganos competentes, independientes e imparciales, porque forman
parte... del Ministerio de Defensa; es decir, se trata de un fuero especial subordinado a un órgano del Poder Ejecutivo. Los jueces del
fuero privativo militar son, asimismo, miembros de las Fuerzas Armadas en servicio activo, lo cual constituye un requisito para formar
parte de aquél... Además, no es necesario ser abogado para integrar un tribunal de este fuero. Resulta lógico sostener que si el cargo
judicial depende del grado militar o de la condición de funcionario activo, las decisiones que adopte el juez o tribunal se verán afectadas
por un interés incompatible con la justicia. Esta posibilidad puede implicar que el funcionario carezca de la autonomía e imparcialidad
necesarias para investigar hechos como los sucedidos...”.
Por lo expuesto podemos interpretar que, en lo que al sistema interamericano atañe, no es dable que las legislaciones nacionales confieran
jurisdicción a los tribunales militares para dirimir contiendas en donde se ventilen violaciones graves a los derechos humanos, como son
el genocidio y los crímenes de lesa humanidad. Tales disposiciones, de existir, contravienen los tratados constitutivos del sistema
interamericano de protección de los derechos humanos y la jurisprudencia de su Corte y demás órganos cuasi-jurisdiccionales. Esta
afirmación debe tenerse presente a la hora de implementar legislación complementaria a la Corte Penal Internacional pues, como es
sabido, serán las jurisdicciones nacionales las primeras en intervenir en caso de cometerse un crimen de los que el Estatuto atribuye
complementariamente a la Corte.

133
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

• el jefe no tomó todas las medidas necesarias y razonables dentro su poder para
prevenir el crimen o sancionar a su autor.

Jefes no militares

Los superiores no militares podrán ser responsables por los crímenes que cometan
sus subordinados cuando tenían el conocimiento, o conscientemente eludieron la
información que claramente indicaba que los subordinados estaban cometiendo o
estaban por cometer un crimen de la CPI; cuando los crímenes estaban relacionados
con las actividades bajo el control del superior; y cuando el superior
negligentemente no tomó las medidas necesarias para prevenir o impedir los
crímenes o para informar a las autoridades civiles competentes para investigar o
iniciar el proceso judicial oportuno. Los elementos de la ofensa son los mismos para
los jefes no militares, con la excepción del elemento relacionado al conocimiento de
la comisión del crimen. El artículo 28(b) del Estatuto indica que en el caso de un
jefe civil, la carga de la prueba para condenarlo es mayor que aquélla requerida para
condenar a un jefe militar. Ya sea el conocimiento de la comisión del crimen o la
negligencia deberán ser demostrados. En otras palabras, para establecer la intención
culpable de un superior no militar, es necesario demostrar la disponibilidad de la
información que indicaba la posibilidad de que los subordinados habían cometido o
estaban por cometer un crimen, y la posesión de esta información por parte del
superior, así como la decisión de éste de no actuar al respecto. Los civiles a quienes
se refiere esta disposición son los líderes políticos, hombres de negocios y altos
mandatarios. Los jefes militares están sujetos a estándares más estrictos según el
derecho internacional humanitario, debido a la estructura militar y la necesidad de
mantener la disciplina militar que hacen esta medida necesaria y conveniente.

Subordinados39

La presencia de una jerarquía de poder es una condición necesaria para determinar


la responsabilidad de un superior. Sin embargo, el poder no deriva solamente de la
posición oficial de la persona acusada. El factor determinante es el ejercicio efectivo

39
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha rechazado con igual énfasis tales disposiciones, al concluir que: “(...) son
inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el establecimiento de excluyentes de responsabilidad que
pretendan impedir la investigación y sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos tales como la
tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas ellas prohibidas por contravenir
derechos inderogables reconocidos por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos" (caso Barrios Altos, de 14 de Marzo de
2001, para.41) (el subrayado no está en el original).
En conclusión, podemos afirmar que, conforme el derecho internacional consuetudinario –la práctica inveterada de las
naciones- y convencional, la obediencia debida no es admitida en absoluto como justificación o eximente de responsabilidad penal, sino
tan sólo para atemperar las sanciones impuestas a los responsables de graves violaciones a los Derechos Humanos o infracciones graves
al Derecho Humanitario.
El artículo 33 del Estatuto de Roma (Ordenes superiores y disposiciones legales) es notoriamente más indulgente en esta
materia, en especial para quienes cometan crímenes de guerra. Ello, pues la citada disposición habilita a escudarse en una orden para ser
eximido de sanción penal a quien acredite que estaba obligado por la ley a obedecer las ordenes de su gobierno o superior e ignorare que
la orden impartida era ilícita (y en tanto que dicha orden no fuere manifiestamente ilícita).
Si las legislaciones nacionales se contentaran y reprodujeran sin más la definición del Estatuto evidentemente cumplimentarían su
exigencia, pero incumplirían las que impone el Derecho Internacional en la materia. Nuevamente, el artículo 10 del Estatuto nos da la
explicación.

134
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

de autoridad y control sobre las acciones de los subordinados. El control puede ser
otorgado oficialmente o simplemente ejercido de hecho. Además, el poder legal
sobre los subordinados no constituye una condición absoluta para establecer la
responsabilidad de un jefe, quien puede ser en algunos casos parte de una línea
indirecta de poder. Por ejemplo, los líderes militares podrán ser responsables por
actos cometidos por individuos que no estén oficialmente bajo su control dentro de
la jerarquía de poder, pero sobre los cuales sí hubiesen podido ejercer poder de
hecho para prevenir o impedir la comisión del crimen.

Omisión de tomar las medidas necesarias

Un superior solo podrá ser responsable por omisión cuando no haya tomado las
medidas que él estaba facultado o en capacidad de tomar. Por lo consiguiente, aún si
el superior no tenía oficialmente el poder para tomar medidas relacionadas con los
crímenes que se cometieron, éste podrá ser responsable si se demuestra que dadas
las circunstancias, éste podría haber actuado.

Requisitos de Complementariedad

Los Estados Partes al Estatuto que deseen procesar a los criminales en sus tribunales
nacionales, según el principio de complementariedad, deberán incorporar el
concepto de responsabilidad de jefes y superiores, en su derecho interno, tal y como
se define en el artículo 28.

Implementación

Pocos códigos penales nacionales tratan el concepto de responsabilidad de jefes y


superiores. Sería recomendable que la legislación de implementación introdujera
este concepto al derecho interno. En términos generales, la noción de
responsabilidad de jefes y superiores no existe para los delitos del derecho general.
Por ejemplo, un viceministro no podrá ser penalmente responsable por el fraude que
cometa un empleado de su departamento, ni podrá un capitán ser responsable por el
homicidio de un soldado por otro soldado. Los crímenes internacionales son tratados
de manera distinta, las altas autoridades civiles y militares tienen normalmente
alguna responsabilidad penal. Debido a que comúnmente es extremadamente difícil
establecer esta responsabilidad, debido a la complejidad de la cadena de poder, el
concepto de responsabilidad de los jefes y superiores es un instrumento esencial
para el enjuiciamiento.

4.7 Reglas de Prueba y los Procedimientos de Justicia Penal Nacionales

Descripción

Los principios del Estatuto sobre cuales se basan los procedimientos de la Corte, se
derivan de los estándares existentes de derechos humanos. El Estatuto no requiere

135
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

expresamente que los Estados Partes modifiquen sus procedimientos judiciales en


materia penal. Sin embargo, las reglas de prueba y reglas de procedimientos de
justicia penal no deberán innecesariamente restringir los procesos que se hayan
iniciado por un delito definido en el Estatuto. Existen algunas reglas de prueba que
casi sistemáticamente resultan en absolución. Por ejemplo, algunas jurisdicciones
penales requieren el testimonio de varios hombres para establecer la prueba de
violación de una mujer, aún si solo un hombre estuvo involucrado en la violación.

Requisitos de Complementariedad

Según el principio de complementariedad, los Estados Partes deberán garantizar que


cuando se cometan los crímenes enumerados por el Estatuto, puedan efectivamente
investigarlos y procesarlos. También deberán asegurarse de que sus reglas de
procedimientos penales no impida que las víctimas denuncien, o impidan recabar de
prueba para los delitos.

Implementación

No todos los Estados Partes desearán ajustar sus reglas de procedimientos penales.
Al mismo tiempo, el ajuste posiblemente afectará pocas reglas. Sin embargo, cada
acto que normalmente constituya uno de los crímenes enumerados en el Estatuto de
Roma deberá considerarse según las reglas de evidencia y procedimientos con el fin
de determinar si cualquiera de estas reglas podría representar un obstáculo para el
funcionamiento normal de una investigación o juicio, y para asegurase de que las
personas no evadan así la responsabilidad penal. Las reglas de prueba y
procedimientos relacionadas con los delitos sexuales son aquéllas que normalmente
presentarán un problema de este tipo en muchas jurisdicciones.

4.8 Tribunales Militares

Los tribunales militares, tal como los tribunales ordinarios, podrán procesar a los
autores de un delito de la CPI. El Estatuto no hace ninguna distinción entre estos dos
tipos de sistemas y los Estados Partes pueden escoger libremente cuál tribunal
nacional será competente para procesar un delito de la CPI. Un Estado Parte podrá
decidir que los procedimientos relacionados con el Estatuto serán competencia de
los tribunales ordinarios, de los tribunales militares, o de ambos, dependiendo de la
organización general de su sistema judicial. Sin embargo, los tribunales militares
normalmente tienen una competencia restringida. Solo pueden enjuiciar al personal
militar, y no tienen competencia sobre los civiles. Los crímenes de la CPI, sin
embargo, podrán cometerse en tiempos de paz, tanto por miembros de las fuerzas
armadas, así como civiles. Por ejemplo, la fuerza policial o grupos armados
paramilitares pueden cometer crímenes de lesa humanidad, como un civil que
participe reclutando niños o niñas, y que por ende cometa un crimen de guerra. Por
lo consiguiente, los Estados Partes que deseen enjuiciar a los autores de un delito de

136
Capítulo 4: Complementariedad de la Competencia de la CPI

la CPI deberán, la mayor parte del tiempo, utilizar sus jurisdicciones ordinarias,
salvo que los tribunales militares cuenten con una amplia competencia que cubra los
crímenes cometidos en tiempo de paz y aquéllos cometidos por civiles.

Carácter Especial de los Procedimientos Militares

En muchos países, los procedimientos ante los tribunales militares son distintos a
aquéllos ante un tribunal ordinario. Los procedimientos son a veces más expeditos
ante un tribunal militar, y en algunas jurisdicciones el debido proceso puede que no
se garantice al mismo nivel que en los procedimientos penales comunes. Sin
embargo, la CPI no puede admitir un caso que se esté persiguiendo en una
jurisdicción nacional, en el que el procedimiento a nivel nacional tenga como fin
proteger a la persona de su responsabilidad penal o se esté llevando a cabo de
manera contraria a la intención de llevar a la persona ante la justicia. Por ende,
cualquier procedimiento militar que se lleve a cabo de buena fe normalmente no
será asumido posteriormente por la competencia de la CPI, solo porque el proceso
fue expedito. Los tribunales militares deberán determinar la responsabilidad penal
de un individuo tal y como lo describe el Estatuto, tomando en consideración a
manera de lo posible, las definiciones de los delitos, los medios de defensa, y los
principios generales de derecho penal descritos en el Estatuto.

Justicia y Práctica Militar

El Estatuto no establece explícitamente las obligaciones de los Estados Partes


relacionadas a la dirección de sus ejércitos. Sin embargo, uno de los propósitos del
Estatuto es asegurar un mayor respeto de las leyes de los conflictos armados al
mismo tiempo que muchos de los crímenes de la CPI están relacionados a la
práctica militar. Por ende, cada prohibición que resulte de las definiciones de
genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra deberá ser aplicable a
los miembros de las fuerzas armadas de los Estados Partes. Adicionalmente, los
principios generales del derecho penal, y las defensas establecidas en el Estatuto
deberán incorporarse en los códigos militares. Como medidas preventivas, los
Estados Partes deberían incluir en su manual militar y adaptar la capacitación e
instrucción de sus tropas, a medida de lo necesario, con el fin de respetar la
prohibición de utilizar ciertas armas establecidas por el Estatuto. La misma medida
debería tomarse en relación con las cuestiones relacionadas a las órdenes de
superiores.

137
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

5. RELACION DE LA CPI Y LOS ESTADOS

5.1 Obligaciones y Derechos Generales de los Estados Partes

Requisitos del Tratado

Descripción

El Estatuto de Roma estipula en su artículo 126 que la Corte Penal Internacional


entrará en vigor el primer día del mes siguiente al sexagésimo día a partir de la
fecha en que se deposite en poder del Secretario General de las Naciones
Unidas el sexagésimo instrumento de “ratificación, aceptación, aprobación o
adhesión”. Esto quiere decir que una vez que 60 Estados hayan aceptado el Estatuto
de la manera requerida por su régimen constitucional, el Estatuto entrará en vigor
unos 2-3 meses después.

La firma del Estatuto estará abierta hasta el 31 de diciembre del 2000, tal y como lo
estipula el párrafo primero del artículo 125. Para que un Estado devenga Parte, éste
deberá ratificar, aceptar, aprobar o adherirse al Tratado. El término “adhesión”
normalmente significa adherirse al Tratado una vez que éste haya entrado en vigor,
pero también podrá referirse a un proceso específico de un Estado. El Estado que
desee ratificar el Estatuto antes de que cierre el periodo de firmas, normalmente lo
firmaría y luego depositaría sus instrumentos de ratificación, aceptación o
aprobación en poder del Secretario General de Las Naciones Unidas.

Para aquel Estado que ratifique, acepte o apruebe el Estatuto posteriormente al


depósito del sexagésimo instrumento, la entrada en vigor del Estatuto para dicho
Estado será el primer día del mes siguiente al sexagésimo día a partir de la fecha en
que haya depositado su instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o
adhesión al Estatuto (artículo 126(2)).

Reservas y declaración según el Estatuto

Según el artículo 120, los Estados no podrán hacer reservas al Estatuto. Los Estados
Partes deberán aceptar el Estatuto tal y como fue adoptado en la Conferencia de
Roma.

No obstante, el artículo 124 del Estatuto dispone que el Estado podrá declarar que
“durante un periodo de siete años contados a partir de la fecha en que el Estatuto
entre en vigor a su respecto, no aceptará la competencia de la Corte sobre la
categoría de crímenes a que se hace referencia en el artículo 8 cuando se denuncie la
comisión de uno de esos crímenes pos sus nacionales o en su territorio”. El objetivo
de esta disposición es brindar a los Estados Partes tiempo suficiente para capacitar a

138
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

todo su personal militar sobre los requisitos del Estatuto con respecto a los crímenes
de guerra, ya que algunas de las disposiciones del Estatuto podrían ser contrarias a
las obligaciones nacionales existentes.

Renuncia al Estatuto

El artículo 127 dispone que un Estado Parte podrá denunciar el Estatuto por medio
de una notificación dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas, alegando
que desea renunciar al Estatuto. La denuncia surtirá efecto un año después de la
fecha en que se reciba la notificación, a menos que en ella se indique una fecha
ulterior. Debería tomarse en consideración que el artículo 127(2) señala las
obligaciones del Estado, las cuales rigen a pesar de la renuncia y la notificación de
la misma.

Obligaciones

a) Los Estado pueden ratificar, aceptar, aprobar, o adherirse al Estatuto de Roma,


(artículo 125).

b) No se admitirán reservas de los Estados al Estatuto (artículo 120), pero podrán


hacer una declaración según el artículo 124, cuando hayan contradicciones entre
la aceptación de la jurisdicción de la Corte para crímenes de guerra, durante los
siete años siguientes a la entrada en vigor del Estatuto en el Estado en cuestión,
cuando se alegue que se cometió un crimen de guerra por un nacional del Estado
o dentro de su territorio.

c) Los Estados Partes que deseen renunciar al Estatuto, deberán seguir el


procedimiento, y continúan obligados en algunos aspectos al Estatuto, según lo
señala el artículo 127.

Implementación

Los Estados Partes probablemente contarán con los procedimientos para tratar estas
cuestiones. La única disposición que podría chocar significativamente con las
disposiciones comunes de tratados, es el artículo 124, sobre el caso especial de los
crímenes de guerra de la competencia de la CPI. Los Estados deberán tomar en
cuenta que los principios fundamentales subyacentes a las disposiciones sobre
crímenes de guerra del Estatuto no difieren de aquellas obligaciones del derecho
humanitario y derecho consuetudinario existentes. La diferencia más importante
yace en que se penalizan más violaciones que aquellas “violaciones graves” de los
Convenios de Ginebra.

Sin embargo, los Estados deberían contar ya con la legislación que regule tales
conductas como violaciones a las leyes de la guerra, y el personal militar debería
conocer estas disposiciones. Por ende, la mayoría de los Estados no necesitarán siete

139
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

años para capacitar al personal competente sobre los requisitos de las disposiciones
sobre crímenes de guerra del Estatuto. Sería una pena que un Estado decida hacer la
declaración del artículo 124, y éste es posteriormente invadido por una fuerza hostil
que cometa numerosos crímenes de guerra, quedando el Estado incapaz para
impugnar estos crímenes por no haber aceptado la competencia de la CPI y no
contar con los recursos propios para llevar a cabo el enjuiciamiento por sí solo. Por
consiguiente, los Estado deberán reflexionar cuidadosamente sobre hacer o no la
declaración del artículo 124 cuando ratifiquen el Estatuto, debido a que podría traer
consecuencias perjudiciales.

Financiamiento de la Corte

Descripción

El artículo 114 estipula que los gastos de la Corte y de la Asamblea de los Estados
Partes, inclusive su Mesa y sus órganos subsidiarios, se pagarán con los fondos de la
Corte. Los fondos de la Corte serán sufragados por los Estados Partes y cualquier
fondo procedente de contribuciones voluntarias, en lugar del presupuesto general de
las Naciones Unidas. Sin embargo, se dispone que las Naciones Unidas podrán
contribuir, con sujeción a la aprobación de la Asamblea General y en particular
respecto de los gastos efectuados en relación con cuestiones remitidas por el
Consejo de Seguridad (artículo 115(b)).

El Estatuto no obliga de manera universal e ineludible a los Estados de las Naciones


Unidas para el financiamiento de la Corte, si no que prevé que las obligaciones para
con la Corte de los Estados Partes se establecerán según un parámetro de cuotas
según el artículo 117 del Estatuto, específicamente con una escala de cuotas
convenida basada en la escala adoptada por las Naciones Unidas para su
presupuesto ordinario.

El artículo 117 además dispone que la escala de cuotas deberá ajustarse de


conformidad con los principios en que se basa dicha escala. Esto se refiere al
principio general del presupuesto ordinario de las Naciones Unidas adoptado por la
Asamblea General, el cual estipula que existe un límite máximo de contribución
requerida para un Estado. Actualmente ningún Estado podrá pagar menos que el
0.001% y no podrá obligársele a ningún Estado pagar más del 25% de su
presupuesto.

Un aspecto importante del arreglo financiero de la Corte es la estipulación que


determina que el presupuesto de la Corte será convenido por la Asamblea de los
Estados Partes. Por lo tanto, las contribuciones requeridas se establecerán una vez
que se adopte el presupuesto.

140
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

El Presupuesto

El presupuesto será anual, tal y como se refleja en la comprobación anual de cuentas


del artículo 118. Por ende, aunque el volumen de actividad de la Corte, y las
actividades del Fiscal y el Secretario variarán, el requerimiento anual presupuestario
permitirá a la Corte adaptarse a las circunstancias cambiantes cuando así se
requiera.

El presupuesto para el primer año fiscal de la Corte será adoptado por la Asamblea
de los Estados Partes, con base a una propuesta de la Comisión Preparatoria. Las
Reglas y Regulaciones Financieras de la Corte, y las reuniones de la Asamblea de
Estados Partes, incluyendo su Mesa y órganos subsidiarios serán establecidos por la
Asamblea de los Estados Partes, tal y como lo dispone el artículo 113.

Nótese que los derechos de voto de los Estados Partes en la Asamblea y en la Mesa
podrán afectarse en algunas circunstancias, según lo estipula el artículo 112(8),
cuando éste adeude una suma igual o superior al total de las contribuciones
adeudadas por los dos años anteriores completos. El mismo párrafo estipula la
suspensión de esta sanción cuando la Asamblea de Estados Partes llegare a la
conclusión de que la mora se debe a circunstancias ajenas a la voluntad del Estado
Parte.

Las contribuciones voluntarias a la Corte están permitidas, según el artículo 116, en


el cual se consideran como fondos adicionales. Por lo consiguiente no podrán ser
utilizados para remplazar o completar los gastos del presupuesto ordinario.

Obligaciones

Los Estados Partes deberán brindar a la Corte las contribuciones financieras


específicas, las cuales se determinarán con base a una escala de cuotas convenida
con base en la escala adoptada por las Naciones Unidas para su presupuesto
ordinario y ajustada de conformidad con los principios en que se basa dicha escala
(artículos 115(a) & 117).

Los Estados Partes morosos podrán perder su derecho de voto en la Asamblea de


Estados Partes y en la Mesa, si la suma adeudada es igual o superior al total de las
contribuciones adeudadas por los dos años anteriores completos. Sin embargo, la
Asamblea podrá permitir el voto de ese Estado Parte cuando haya llegado a la
conclusión de que la mora se debe a circunstancias ajenas a la voluntad del Estado
Parte (artículo 112(8)).

Implementación

Los Estados Miembros de las Naciones Unidas ya estarán familiarizados con el


método de contribución para una entidad internacional, de conformidad con una

141
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

escala de cuotas convenida. Todos los Estados Partes deberán asegurarse de que sus
presupuestos anuales incluyan las contribuciones convenidas para la CPI.

La Sede de la CPI en el Territorio de un Estado

Descripción

El artículo 3(1) dispone que la sede de la Corte estará en La Haya, y que la


Asamblea de los Estados Partes aprobará un acuerdo entre la Corte y el Estado
anfitrión. El artículo 3(3) & 62 propone que la Corte también podrá celebrar
sesiones en otro lugar cuando sea necesario para un proceso o una serie de procesos
específicos. Por ende, los Estados Partes podrán disponer que la sede de la Corte
esté en su territorio cuando esto sea necesario o beneficioso. Las Reglas de Prueba y
Procedimientos normalmente especificarán los procedimientos a tomar para que la
Corte celebre sesiones fuera de su sede.

Obligaciones

Ninguna de estas disposiciones crea obligación alguna para los Estados.

Implementación

Muchos Estados cuentan ya con la legislación y procedimientos administrativos que


permiten que el TPIY/R celebre sesiones en su territorio. Esta legislación y
procedimientos podrían requerir una reforma mínima, para permitir que la CPI
también tenga su sede en su territorio. Algunas veces, el hecho de celebrar un juicio
en el lugar en que se cometió el delito dará a las víctimas un mayor sentido de
justicia, ya que podrán claramente apreciar que la Corte funciona. Por ende, los
Estados deberán tomar en consideración la posibilidad de permitir que la CPI
funcione en su territorio.

Nominación de magistrados y personal para la Corte

Descripción

La nominación de jueces de la CPI es un derecho de todos los Estados Partes, y por


ende éstos podrán implementar procedimientos para la nominación de candidatos.
El artículo 36(4) determina los procedimientos a seguir para aquel Estado Parte que
desee nominar a un candidato:

i) el procedimiento previsto para proponer candidatos a los más altos cargos


judiciales del país; o

ii) el procedimiento previsto en el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia


para proponer candidatos a esa Corte.

142
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

Nótese que los Estados Partes podrán nominar solamente a un candidato para una
elección determinada. Los candidatos no deben ser nacionales del Estado Parte que
nomine, pero deberán ser nacionales de uno de los Estados Partes (artículo
36(4)(b)).

La elección de los magistrados se llevará a cabo por medio de votación secreta en


una sesión de la Asamblea de los Estados Partes convocada con ese fin (artículo
36(6)). Existen dos métodos para elegir a uno de los nominados, los cuales están
detalladamente desarrollados en el Estatuto. Todos los candidatos para una
magistratura de la Corte deberán ser elegidos entre su alta consideración moral,
imparcialidad e integridad, y aquéllos que reúnan las condiciones requeridas para el
ejercicio de las más altas funciones judiciales en sus respectivos países (artículo
36(3)).

Según el artículo 35, todos los magistrados de la Corte deberán ser elegidos en
régimen de dedicación exclusiva y estarán disponibles para desempeñar su cargo en
ese régimen desde que comience sus mandato. Sin embargo, los magistrados que
conformen la Presidencia deberán desempeñar su cargo con dedicación exclusiva a
partir del momento en que son elegidos. La Presidencia también podrá decidir hasta
dónde deberán ejercer su cargo con dedicación exclusiva el resto de los magistrados.

Garantía de la imparcialidad de los magistrados y otro personal de la CPI

Según el artículo 41(2), un magistrado no participará en ninguna causa en que, por


cualquier motivo, pueda razonablemente ponerse en duda su imparcialidad, si
hubiese intervenido anteriormente, en cualquier calidad, en una causa de la que la
Corte estuviere conociendo, o en una causa penal conexa substanciada a nivel
nacional y que guardare relación con la persona objeto de investigación o
enjuiciamiento. Por ende, los Estados Partes requieren llevar un registro exacto de
los procesos penales en que sus jueces hayan estado involucrados, si prevén la
nominación de sus jueces ante la CPI en algún momento dado.

Los Estados Partes también podrán ofrecer Fiscales y otro personal de la CPI para la
Corte, aunque no existe ningún derecho que determine la nominación de tales
personas, según el Estatuto. El Estatuto dispone que el Fiscal será elegido por voto
secreto por una mayoría absoluta de los miembros de la Asamblea de Estados
Partes, pero no especifica quiénes podrán nominar a los Fiscales (artículo 42(4)).
Sin embargo, si determina que el Fiscal ofrece una lista de posibles candidatos para
el puesto de Fiscal Adjunto. Según el artículo 44(4), los Estados Partes podrán
ofrecer personal gratuitamente para que asista con las funciones de la Corte.

El artículo 42(7) dispone que los Fiscales y Fiscales adjuntos no podrán participar
en un asunto en el cual hubiesen intervenido anteriormente, en cualquier calidad, en
una causa de que la Corte estuviere conociendo o en una causa penal conexa

143
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

sustanciada a nivel nacional y que guardare relación con la persona objeto de


investigación o enjuiciamiento. Por ende, los Estado Partes que prevén ofrecer
cualquier personal a la Corte deberán contar con un registro exacto de las personas
involucradas en los casos penales a nivel nacional, para prevenir que se ponga en
duda la imparcialidad de cualquiera de estas personas, menoscabando por ende la
legitimidad de la Corte.

Obligaciones

Si un Estado Parte decide nominar a un candidato para su elección como magistrado


de la CPI, deberá seguir uno de los procedimientos señalados por el artículo 36(4).
Se deberán también tomar en cuenta los requisitos según el artículo 36(3), en cuanto
al tipo de características que deberá poseer el candidato.

Implementación

Los Estados Partes que deseen hacer uso de estas previsiones deberán implementar
los procedimientos adecuados para la selección y nominación de tales personas.
Podrían crear una lista de personas que serían candidatos convenientes para los
distintos puestos de la Corte. Deberán establecer procedimientos, si todavía no
cuentan con ellos, para llevar un registro exacto de las personas involucradas con los
procesos e investigaciones penales en el Estado, para asegurar que la CPI cuente con
toda la información relevante para fundamentar su decisión de recusar a una persona
en la participación en un caso de la CPI. Cuando los Estados Partes estén llevando a
cabo las candidaturas para la Corte, deberán tomar en cuenta que los idiomas de
trabajo de la Corte son el inglés y el francés en la mayoría de los casos, por lo cual
sus candidatos deberán dominar al menos uno de estos idiomas (artículo 50(2)).

Otros Derechos de los Estados Partes

Los Estados Partes poseen algunos derechos cuando se produzcan las siguientes
situaciones y éstos deseen implementar procedimientos que les faciliten ejercer
estos derechos:

• Los Estados Partes podrán participar en la redacción de las Reglamento


Financiero de la Corte (artículo 113) y el reglamento de la Asamblea de los
Estados Partes (artículo 112(9)).

• Según el artículo 13(a) & 14, los Estados podrán remitir una caso al Fiscal, lo
cual le da competencia a la Corte para investigar el caso. Tienen el derecho a ser
informados cuando el Fiscal concluya que la información remitida por el Estado
parte no es fundamento razonable suficiente para proseguir con la investigación
(artículo 15(6)). También tienen derecho a ser notificados de todas las
investigaciones que se inicien por el Fiscal, ya sea de oficio o con base a una

144
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

referencia del Estado Parte (artículo 18(1)). Cuando el Estado Parte haya
remitido una situación en particular al Fiscal, podrá presentar observaciones a la
Corte, cuando el Fiscal pida a la Corte que se pronuncie sobre cuestiones de
competencia o de admisibilidad (artículo 19(3)). El Estado Parte podrá también
solicitar a la Sala de Cuestiones Preliminares para que ésta revise la decisión
hecha por el Fiscal para iniciar o no una investigación (artículo 55(3)(a)).

• Si un Estado deviene parte de un procedimiento de la CPI, tendrá el derecho a


presenciar la recepción de prueba (artículo 69(3)). Cuando se le permite a un
Estado Parte intervenir en un caso, éste podrá solicitar que se utilice un idioma
distinto al inglés o el francés para dirigirse a la Corte (artículo 50(3)).

• Los Estados Partes tiene el derecho a recibir el Reglamento de la Corte, y


podrán aceptarlo u objetarlo (artículo 52(3)).

• También tienen derecho a contar con la cooperación y asistencia de la Corte


cuando estén llevando a cabo una investigación o enjuiciamiento, ya sea que
concierne una situación en que se cometió un crimen de la competencia de la
Corte, o cuando se cometió una delito serio según el derecho interno del Estado
Parte solicitante (artículo 93(10) & 96(4)).

5.2 Mirando Hacia el Futuro

Asamblea de Estados Partes

La Asamblea de Estados Partes será el administrador de la Corte, tal y como lo es la


Asamblea de la ONU. Estará compuesta por los representantes de todos los Estados
Partes, los cuales se reunirán regularmente para asegurara el funcionamiento
eficiente de la Corte. Los Estados no Parte que hayan firmado el Acta Final de la
Conferencia de Roma, y/o el Estatuto de Roma, podrán participar como
observadores ante la Asamblea, pero no tendrán derecho al voto (artículo 112(1)).

La disposición principal del Estatuto de Roma con respecto a la Asamblea de


Estados Partes es el artículo 112. Cada Estado Parte tendrá un representante ante la
Asamblea, sin embargo los Estados podrán hacerse acompañar de asesores y otro
personal de apoyo para las reuniones de la Asamblea. Cada Estado tendrá un voto
(artículo 112(7)). Cualquier decisión sobre cuestiones de fondo serán aprobadas por
mayoría de dos tercios de los presentes y votantes, y las decisiones sobre cuestiones
de procedimiento se tomarán por mayoría simple de los Estados Partes presentes y
votantes. Sin embargo, la Asamblea hará todo lo posible por adoptar sus decisiones
por consenso.

El párrafo 112(8) estipula que el Estado Parte que esté en mora en el pago de sus
contribuciones financieras a los gastos de la Corte, adeudadas por los dos años

145
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

anteriores completos, no tendrá voto, salvo que la Asamblea llegare a la conclusión


de que la mora se debe a circunstancias ajenas a la voluntad del Estado Parte.

Potestades de la Asamblea de los Estados Partes

El párrafo 2 del artículo 112 enumera algunas de las funciones generales de la


Asamblea, incluyendo la decisión del presupuesto de la Corte. El párrafo 3 describe
la estructura administrativa de la Asamblea, compuesta por una Mesa, con un
Presidente, dos Vicepresidentes y 18 miembros elegidos por la Asamblea por
periodos de tres años, teniendo en cuenta el principio de la distribución geográfica
equitativa y la representación adecuada de los principales sistemas jurídicos del
mundo.

El párrafo 4 otorga potestades adicionales a la Asamblea, tal como la potestad de


crear órganos subsidiarios que se consideren necesarios. El párrafo 5 dispone que el
Presidente de la Corte, el Fiscal y el Secretario podrán participar en las reuniones de
la Asamblea y de la Mesa. El párrafo 6 describe el calendario y frecuencia de las
reuniones de la Asamblea.

Existen varias referencias adicionales a lo largo del Estatuto que detallan el papel y
las responsabilidades de la Asamblea. Por ejemplo, los artículos 2 &3 preven que la
Asamblea deberá aprobar los acuerdos que se lleven a cabo entre la Corte y la ONU,
y entre la Corte y el Estado anfitrión. Según el artículo 44, la Asamblea deberá
establecer las directrices para el nombramiento de personal “proporcionado
gratuitamente por los Estados Partes, organizaciones no gubernamentales y
organizaciones intergubernamentales”.

Una de las funciones principales de la Asamblea será el nombramiento de los


Magistrados y demás personal de la Corte. La mayoría de las disposiciones al
respecto se encuentran en la Parte 4, Composición y Administración de la Corte. La
Asamblea también tomará la decisión de separar del cargo a magistrados y fiscales
cuando sea necesario y también decidirá el sueldo de todo el personal superior de la
Corte (artículo 46(2) & 49).

Tal y como se mencionó anteriormente, la Asamblea deberá también adoptar los


Elementos de los Crímenes y las Reglas de Procedimiento y Prueba que actualmente
se redactan en las reuniones de la Comisión Preparatoria (artículo 9(1) & 51(1)).40
Para más detalles sobre estos textos, ver seguidamente.

40
Como ya dijimos, la Comisión Preparatoria de la Corte Penal Internacional ya ha terminado los textos de
las Reglas de Procedimiento y Prueba y los Elementos de los Crímenes, que serán sometidos a la Asamblea de
Estados parte para su aprobación.

146
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

La Asamblea también tendrá un papel disciplinario, si éste alguna vez es necesario.


Según el artículo 87(7), si la Corte llega a la conclusión de que un Estado está
actuando de manera inconsistente con sus obligaciones de conformidad con el
Estatuto, ésta podrá referir el asunto a la Asamblea. El Estatuto no menciona las
obligaciones de la Asamblea una vez que se le refiera el asunto. Pero posiblemente
ésta deberá considerar la gravedad del asunto y lograr una solución política
favorable. La Asamblea también deberá tomar un papel moderador en caso de
cualquier conflicto entre Estados Partes (artículo 119).

Finalmente, la Asamblea deberá establecer y administrar el Fondo fiduciario “en


beneficio de las víctimas de crimen de la competencia de la Corte y de sus familias”
(artículo 79(1)). La Asamblea determinará los criterios para administrar el Fondo
(artículo 79(3)).

Elementos de los Crímenes41

Actualmente, un grupo de trabajo, compuesto por representantes de más de 100


países, está preparando un texto borrador de los Elementos de los crímenes de la
competencia de la Corte. Este texto deberá estar terminado para el 30 de junio del
2000. Una vez redactado, los elementos deberán ser aprobados por una mayoría de
dos terceras partes de la Asamblea de los Estados Partes para su entrada en vigor
(artículo 9(1)). Este grupo de trabajo hace todo lo posible para que los elementos
sean conformes a las disposiciones del Estatuto al respecto, con el fin de mantener
el apoyo general a la CPI.

El propósito de estos elementos es especificar los tipos de datos, capacidad mental y


circunstancias que deberá probar el Fiscal de la CPI para que una persona sea
condenada por uno de los delitos de la competencia de la CPI. Esta precisión
ayudará a obtener una diseminación exitosa de información sobre los crímenes de la
CPI para todos aquellos que puedan potencialmente cometer estos delitos. Por
ejemplo, el personal militar que se involucre en operaciones de paz, deberá conocer
los detalles específicos, según los Elementos de los crímenes, para evitar que sean
enjuiciados penalmente en el futuro. Los Estados deberán asegurar que todos sus
nacionales se encuentren debidamente informados y capacitadas con respecto a los
nuevos procedimientos, conforme a los Elementos de los Crímenes, una vez que
éstos entren en vigor.

Reglas de Procedimiento y Prueba42

Varios grupos de trabajo, compuestos de representantes de más de 100 países,


también discuten el texto de las Reglas de Procedimiento y Prueba requeridos para

41
Idem nota anterior
42
Idem nota anterior

147
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

el funcionamiento de la nueva Corte. El Acta Dfinal de la Conferencia de Roma


requiere que estas Reglas estén redactadas para el 30 de junio del 2000. Las Reglas
y las enmiendas entrarán en vigor una vez que sean aprobadas por una mayoría de
dos terceras partes de la Asamblea de Estados Partes (artículo 51(1)).

Una vez que la Corte se establezca, si los magistrados requieren de reglas


provisionales para casos urgentes, la Asamblea podrá decidir su adopción, enmienda
o rechazo en su siguiente sesión (artículo 51(3)). Cualquier reforma a las Reglas no
tendrá efectos retroactivos en perjuicio de la persona acusada o condenada (artículo
51(4)).

Estas reglas deberán también ser conformes con el Estatuto, y en caso de conflicto,
el Estatuto prevalecerá sobre éstas (artículo 51(5)).

El objetivo de las Reglas es esclarecer algunos aspectos procesales que el Estatuto


cubre solo de manera general. Por ejemplo, las Reglas deberán especificar los plazos
exactos requeridos según ciertas disposiciones del Estatuto, tal como el artículo
92(3): “La persona sometida a detención provisional podrá ser puesta en libertad si
el Estado requerido no hubiere recibido la solicitud de entrega y los documentos que
la justifiquen... dentro del plazo fijado en las Reglas de Procedimiento y Prueba”.
Tales disposiciones se redactaron de esta manera para agilizar el proceso de
negociación en la Conferencia de Roma, dejando tales asuntos para que sean
redactados por los Estados en las Reglas de Procedimiento y Prueba.

Tal y como lo sugiere su título, las Reglas determinarán los procedimientos y


requisitos probatorios para los procesos de la Corte. Los Estados Partes podrían
tener que modificar algunos de sus procedimientos cuando se adopten las Reglas,
con el fin de asegurar una plena cooperación con la Corte, de conformidad con los
artículos 86 y 88.

Revisión del Estatuto

El artículo 123 dispone que siete años después de la entrada en vigor del Estatuto, el
Secretario General de las Naciones Unidas convocará a una Conferencia de
Revisión. Posteriormente a la Conferencia, la Asamblea considerará aquéllas
enmiendas propuestas por los Estados Partes, de conformidad con el artículo 121.
La Asamblea y el Secretario General podrán convocar a conferencias de revisión
posteriores cuando lo consideren necesario.

El Acta Final de la Conferencia de Roma recomienda que se considere


incorporar los crímenes de terrorismo y tráfico internacional de drogas ilegales a la
lista de crímenes de la competencia de la Corte. Adicionalmente, la definición y
asuntos jurisdiccionales referentes al crimen de agresión serán discutidos en la
Conferencia de Revisión.

148
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

Enmiendas al Estatuto

En términos generales, el derecho a enmendar el Estatuto, las Reglas de


Procedimiento y Prueba y los Elementos de los Crímenes es uno de los derechos
más importantes de aquellos Estados que ratifiquen o se adhieran al Estatuto.
Debido a que las reformas podrían cambiar la relación de los Estados con la Corte
establecida en el Estatuto, los Estados Partes tienen derechos especiales y deberán
seguir los procedimientos específicos para la propuesta de enmiendas, así como para
su adopción en una reunión de la Asamblea de Estados Partes, y para su efectividad.
Por consiguiente, los Estados Partes pueden querer implementar los procedimientos
relevantes con el fin de agilizar el ejercicio de estos derechos.

Procedimientos de enmienda

Normalmente, solamente después de transcurridos siete años desde la entrada en


vigor del Estatuto se podrá proponer enmiendas al mismo (artículo 121(1)).
Adicionalmente, solo podrá ser propuesta por un Estado Parte, deberá ser presentada
al Secretario General de las Naciones Unidas, quien la deberá distribuir a los
Estados Partes, solo podrá discutirse pasados tres meses desde la fecha de la
notificación al Secretario General y no podrá considerarse su adopción si una
mayoría de los Estados Partes presentes y votantes en la próxima sesión de la
Asamblea de los Estados Partes así lo decida. Si la mayoría requerida decide
examinarla, podrá ser decida directamente por la Asamblea de los Estados Partes o
en una Conferencia de Revisión si la cuestión lo justifica (artículo 121(2)).
La adopción de una enmienda en el Estatuto requiere de una aprobación de una
mayoría de dos terceras partes de los Estados Partes (artículo 121(3)). Nótese que
este artículo enfatiza de nuevo en que las medidas se tomen de manera consensual,
tal y como lo dispone el artículo 112(7), y dispone una mayoría de dos terceras
partes de todos los miembros solo cuando el consenso no sea posible.

El paso a seguir para enmendar el Estatuto es el proceso de ratificación o aceptación


señalado en el párrafo 4 del artículo 121, que prevé la aprobación de siete octavos
de los Estados Partes. Estas enmiendas entran en vigor para todos los Estados en
este momento. Sin embargo, como se menciona anteriormente, las enmiendas
pueden afectar de manera importante la relación del Estado Parte con la Corte, por
lo cual cualquier Estado Parte que no esté de acuerdo con una enmienda de este tipo
tiene el derecho a renunciar al Estatuto con efecto inmediato (artículo 121(6)).

Enmiendas a los crímenes competencia de la Corte

Una clase especial de enmiendas conforma una excepción a la regla general


estipulada en el artículo 121(5): cuando la enmienda es referente a los delitos de la
competencia de la Corte. Para estas enmiendas se requiere la misma mayoría de dos
terceras partes de los Estados Partes. Sin embargo, las enmiendas entrarán en vigor
solo para aquéllos Estados que las ratifiquen o las acepten. Esta disposición es de

149
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

gran importancia, en cuando a la efectividad futura de la Corte. Es especialmente


relevante en el caso del crimen de agresión, ya que la definición está por ser
determinada y será una enmienda al artículo 5 del Estatuto y por lo tanto la Corte no
podrá ejercer su competencia con respecto a este delito si es cometido por
nacionales o dentro del territorio de un Estado Parte que no acepte esta enmienda.
Por consiguiente, es especialmente importante que los Estados Partes logren un
consenso sobre cualquier enmienda a los artículos 5-8 del Estatuto.

Enmiendas de carácter exclusivamente institucional

Los Estados Partes podrán proponer algunas enmiendas al Estatuto en cualquier


momento una vez que éste entre en vigor. Las enmiendas enumeradas en el artículo
122 son referentes a cuestiones de un carácter meramente institucional.

No hay ninguna diferencia con la mayoría de los Estados Partes requerida para la
adopción de la enmienda, pero la entrada en vigor de las enmiendas en esta
categoría es de seis meses después de su aprobación por la mayoría requerida de
Estados Partes, y no un año después de la ratificación o aprobación, tal y como lo
determina el caso del artículo 121. Las enmiendas a estos artículos se aplican a
todos los Estados Partes. No se necesita una ratificación posterior a la aprobación
por un Estado Parte para este tipo de enmienda.

El artículo 122 identifica aquellas enmiendas específicas que se consideran de


carácter exclusivamente institucional según el Estatuto: el desempeño de los
magistrados; algunas disposiciones sobre las cualidades, nominación y elección de
los magistrados; vacantes judiciales; la presidencia; la organización de las salas;
algunas disposiciones sobre la Fiscalía, la Secretaría, el personal de la Fiscalía y la
Secretaría; separación del cargo de los magistrados, fiscal, fiscal adjunto, secretario
o secretario adjunto; medidas disciplinarias, sueldos, dietas y gastos.

Enmiendas a las Reglas de Procedimiento y Prueba y a los Elementos de los Crímenes

Tanto los Estados Partes como otras entidades institucionales podrán proponer
enmiendas a las Reglas de Procedimiento y Prueba y a los Elementos de los
Crímenes, las cuales requerirán de una mayoría de dos tercios de los Estados Partes
para ser adoptadas (artículos 9(2) & 51(2)). El procedimiento a seguir es similar a
aquél de las enmiendas de carácter exclusivamente institucional. Además, los
Estados Partes podrán sugerir enmiendas a las Reglas en cualquier momento
después de su aprobación por la Asamblea de Estados Partes (artículos 9(2) &
51(2)(a)). Los derechos de los Estados Partes productos de estas enmiendas son
similares a los de carácter institucional, pese a que su entrada en vigor sea distinta.

150
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

Efecto de las enmiendas al Estatuto y el derecho de renuncia al Estatuto de los


Estados Partes

Cualquier enmienda al Estatuto traerá consigo el derecho de renuncia inmediata al


Estatuto, salvo dos excepciones: las enmiendas que sean de carácter exclusivamente
institucional señaladas anteriormente; y las enmiendas a la lista de crímenes de la
competencia de la Corte. Existen dos maneras de renunciar por una enmienda al
Estatuto: la renuncia específica, con efecto inmediato, tal y como lo estipula el
artículo 121(6), y el rechazo de enmiendas referentes a la lista de crímenes, tal y
como lo estipula el artículo 121(5).

Se podrá tomar la opción de renuncia con efecto inmediato cuando se apruebe una
enmienda por siete octavos de los Estados partes. Cualquier Estado que no haya
aceptado la enmienda podrá, durante el periodo de un año posterior a la entrada en
vigor, renunciar inmediatamente al Estatuto.

La no-aceptación de una enmienda referente a la lista de crímenes de la competencia


de la Corte impedirá a la Corte ejercer su competencia sobre este nuevo crimen
cuando sea cometido por un nacional o dentro del territorio del Estado que no
aceptó la enmienda.

Las enmiendas de carácter exclusivamente institucional no dan derecho a renunciar


inmediatamente a aquel Estado que desee retirarse del Estatuto como consecuencia
de la adopción de la enmienda. En tales casos, tal y como lo es con las enmiendas de
las Reglas y los Elementos, se llevará a cabo el proceso ordinario de renuncia
estipulado en el artículo 127.

Crimen de Agresión

El artículo 5(2) estipula que la Corte ejercerá su competencia sobre el crimen de


agresión una vez que se adopte una disposición aceptable en la Conferencia de
Revisión, posterior a los siete años de entrada en vigor del Estatuto. Esta disposición
deberá definir el crimen y las condiciones bajo las cuales la Corte será competente
respecto a este crimen, y deberá ser conforme con las disposiciones al respecto de la
Carta de las Naciones Unidas.

El Grupo de Trabajo sobre este crimen fue establecido en la tercera reunión de la


Comisión Preparatoria, en Noviembre de 1999, con representantes de más de 100
países. Muchos de los Estados esperan que se negocie una disposición de la agresión
antes de que la Corte empiece a funcionar. Sin embargo, los artículos 582), 121 &
123 claramente dispone que la Corte no será competente respecto al crimen de
agresión antes de siete años de la entrada en vigor del Estatuto.

151
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

Antecedentes del crimen de agresión

El crimen de agresión siempre ha sido controversial. Las disposiciones contra


“guerras agresivas” fueron estipuladas en las Convenciones para el Acuerdo
Pacífico de Disputas Internacionales de la Haya de 1899 y 1907, y en el Pacto de
París de 1928 (Pacto Kellog-Briand). Pero ninguno de estos estableció el crimen de
agresión como un delito internacional. Vale recalcar que la mayoría de estos
acuerdos se llevó a cabo entre las naciones occidentales, y no tomaron en cuenta los
puntos de vista del resto del mundo, como lo hace el Estatuto de Roma.

Posteriormente a la Segunda Guerra Mundial, la Convención para el


Establecimiento de una Corte de Crímenes de Guerra de las Naciones Unidas, de la
Comisión para Crímenes de Guerra de la ONU, preveía que tal Corte solo
enjuiciaría las personas “que actuaban bajo la autoridad de, o alegaban la autoridad
de, o en conjunto con un Estado o entidad política involucrada en una guerra u
hostilidades armadas con cualquier de las Partes Contratantes, o en una ocupación
hostil de cualquiera de las Partes Contratantes”. En otras palabras, el personal aliado
sería enjuiciado por tal Corte, sin importar que tan atrozmente se comportaran ellos
mismos. Los magistrados del Tribunal de Nuremberg, al comprobar que se habían
cometido “crímenes contra la paz” y “crímenes de guerra”, se basaban
particularmente en los tratados sobre crímenes de guerra y paz de los cuales
Alemania formaba parte.

En 1974, la Asamblea General aprobó la Resolución sobre la Definición de la


Agresión, la cual disponía que “una guerra de agresión es un crimen contra la paz
internacional” (artículo 5(2)). Sin embargo, la Resolución no trataba la
responsabilidad penal individual por actos de agresión, y por lo tanto es
cuestionable si tal definición se aplica a los casos de actos penales individuales.

El Grupo de Trabajo de la Comisión Preparatoria de la CPI que revisa el crimen de


agresión tiene una difícil tarea adelante, si llega a lograr un consenso en esta
cuestión. Existe también una importante controversia en cuanto a la definición
exacta del artículo 5(2) del Estatuto, el cual dispone que cualquier previsión sobre el
crimen de agresión deberá “será compatible con las disposiciones pertinentes de la
Carta de las Naciones Unidas”. Muchos de los Estados consideran que esto significa
que el Consejo de Seguridad deberá determinar si un acto de agresión ocurrió, de
conformidad con sus potestades según el Capítulo 7 de la Carta de las Naciones
Unidas, previo a que la CPI pueda asumir su competencia sobre el crimen de
agresión. No obstante, otros Estados no apoyan esta interpretación. Por ende, el
avance hacia un compromiso entre los Estados involucrados es lento.

Asistencia del Abogado defensor

El desarrollo de una norma internacional de derecho está obviamente centrado en el


enjuiciamiento de los supuestos criminales de guerra, el cual se traduce en el apoyo

152
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

a un proceso penal fuerte e independiente. La implementación de una norma de


derecho está igualmente fundamentada, sin embargo, en la manera en que las
personas acusadas son llevadas ante la CPI. El proceso para alcanzar tal objetivo
incluye la garantía de un debido proceso para todas las personas acusadas. Es por
esta razón que es necesario crear un proceso de defensa fuerte e independiente. La
garantía de los derechos del imputado es esencial para el establecimiento de un
proceso de defensa fuerte, y los Estados Partes podrían necesitar adaptar ciertos
aspectos de sus sistemas de justicia penal en el futuro, para asegurar que sus
prácticas referentes a los imputados tomen en cuenta la jurisprudencia de la CPI en
esta área. De lo contrario, podrían amenazar la integridad del proceso y perjudicar el
trabajo futuro de la CPI.

Uno de los objetivos del sistema internacional de justicia penal es apoyar la


reconciliación entre las personas y evitar los actos de retribución colectiva. Para que
esto suceda, los procedimientos de juicio deberán respetar los derechos del acusado,
garantizando el empleo de todos los medios defensa de los cuales tienen derecho de
hacer uso. Deberá haber un debido proceso, o los miembros del grupo de la persona
acusada se percibirán ultrajados por un sistema de justicia que no es más que un
frente de venganza organizada.

Los Derechos del Acusado

Los artículos 55 y 67 enumeran los derechos generales de las personas acusadas, y


estos derechos afectan los procedimientos de competencia del Estado de detención o
custodia.

Los derechos y las obligaciones que se mencionara están estipulados en la


Declaración Universal de Derechos Humanos, y particularmente garantizados por el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, los cuales son obligatorios para
la mayoría de los Estados miembros de las Naciones Unidas. El artículo 67
establece claramente que deberá existir plena igualdad entre la defensa y la fiscalía
en cualquier proceso ante la CPI. Por ende, el Estatuto de Roma enfatiza el principio
de igualdad de poderes.

A la luz de los derechos del sospechoso establecidos tanto en el artículo 55 como en


el artículo 67, es esencial para llevar a cabo un procedimiento justo y efectivo que se
garanticen y protejan estos derechos a lo largo de todo el proceso. Es recomendable
que al arrestar o detener a una persona el Estado respete todos los derechos
estipulados en el artículo 55 para que se garantice el debido proceso, y se evite
agraviar el proceso en el caso de una revisión judicial.

El artículo 54 establece que el Fiscal deberá respetar plenamente los derechos de las
personas dispuestos por el Estatuto. Esto significa que las autoridades locales
deberán cooperar plenamente con la Fiscalía durante las investigaciones en el lugar

153
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

de los hechos, y cumplir con cualquier requisito que permita que la investigación
descubra tanto prueba inculpante como exculpante para presentar ante la CPI.

Privilegios e Inmunidades del Abogado defensor

El ejercicio de los derechos del acusado detallados en el artículo 55 y 67 están


concedidos por la disposición general referente a los privilegios e inmunidades
estipulados por el artículo 48. El artículo 48(4), especialmente, concede a los
abogados, peritos, testigos, y cualquier otra persona cuya presencia se requiere en la
sede de la Corte “tratamiento que sea necesario para el funcionamiento adecuado de
la Corte, de conformidad con el acuerdo sobre privilegios e inmunidades de la
Corte”. Este acuerdo deberá ser redactado por la Comisión Preparatoria. Los
Estados Partes deberán asegurar que este acuerdo se implemente una vez redactado,
para que todas las personas involucradas en la labor de la CPI sean tratadas
adecuadamente.

Abogado defensor y los procedimientos de la Sala de Cuestiones Preliminares

Con el fin de asegurar un juicio justo y efectivo, con una defensa plena y efectiva, el
Estado dentro del cual la Sala de Cuestiones Preliminares esté llevando a cabo sus
funciones según el artículo 57, deberá asegurar que se nombre un defensor lo más
pronto posible. Tales Estados deberán también facilitar el trabajo de la Sala de
Cuestiones Preliminares para salvaguardar y hacer disponible cualquier prueba que
se considere necesaria. Las autoridades locales serán los actores claves en esta etapa
investigativa. Las Escuelas Judiciales serán de gran ayuda para facultar el
nombramiento de un abogado local durante el proceso.

Procedimientos y la Declaración de Culpabilidad

El artículo 65(5) estipula que cualquier consulta que celebren el Fiscal y la defensa
respecto de la modificación de los cargos, la declaración de culpabilidad o la pena
que habrá de imponerse no serán obligatorias para la Corte. Las Escuelas Judiciales
deberán asegurarse de que todos los miembros de la Defensa involucrados en el
proceso estén debidamente capacitados y plenamente conscientes de que la
declaración de culpabilidad no es obligatoria para la Corte.

Protección de las víctimas y su participación en los procesos

El artículo 68(5), en especial, trata los temas referentes a los derechos del acusado.
El artículo 68(5) dispone las situaciones en las cuales la divulgación de prueba
podrá entrañar un peligro grave para la seguridad de un testigo o su familia. A la luz
de los derechos previstos para el acusado, el Fiscal deberá considerar
cuidadosamente estos derechos al determinar suprimir tales pruebas. Tales medidas
podrán ejercerse de manera que no sean perjudiciales o inconsistentes con los

154
Capítulo 5: Relación de la CPI y los Estados

derechos del acusado y la disposición de un proceso justo e imparcial según el


Estatuto de Roma.

Responsabilidades del Secretario relacionados a los derechos de defensa

Tomando en cuenta las Reglas de Procedimiento y Evidencia, el Secretario podrá


estar obligado a proveer asistencia a los abogados defensores. Por ejemplo, la
defensa podría requerir copias de resoluciones recientes de la CPI que normalmente
no están disponibles. El Secretario podrá también estar involucrado en el desarrollo
de un código de conducta profesional y consultar a las asociaciones legales
independientes sobre cuestiones de importancia mutua.

Capacitación de Defensores

La necesaria capacitación y educación continua de los posibles abogados defensores


no puede ser sobreestimada Con el fin de asegurar el poder y legitimidad de la
Corte, los Estados deberán contactar sus Escuelas Judiciales Nacionales y
solicitarles que designen un coordinador/contacto para aquéllos abogados
defensores interesados en ese Estado. El coordinador/contacto podría establecer una
relación con la Asociación Internacional de Abogados Defensores, la cual estará
preparada para asistir en la capacitación de abogados defensores para que así se
asegure su conocimiento del funcionamiento de la CPI.

155
Capítulo 6: Bibliografía y Anexos Seleccionados

6. BIBLIOGRAFÍA Y ANEXOS SELECCIONADOS

6.1 Documentos y Tratados Internacionales

Carta para el Tribunal Militar Internacional para el Juzgamiento de Criminales de Guerra, apéndice
al Acuerdo para el Juzgamiento y Condena de los Criminales de Europeos del Eje, 8 de agosto de
1945, 59 Stat. 1544, U.N.T.S. 279, enmienda al Protocolo al Acuerdo y a la Carta, 6 de octubre,
1945.

I Convenio para el Mejoramiento de las Condiciones de los Heridos y Enfermos de las Fuerzas
Armadas en el Campo de Batalla, 12 de agosto, 1949. (1950) 75 R.T.N.U. 31, art. 50

II Convenio para el Mejoramiento de las Condiciones de los Miembros Heridos, Enfermos y


Náufragos de las Fuerzas Armadas en el Mar, Ginebra, 12 de agosto de 1949. (1950). 75 R.T.N.U.
85, art. 51

III Convenio relativo al tratamiento de prisioneros de guerra. Ginebra, 12 de agosto de 1949.


(1959) 75 R.T.N.U. 135, art. 130

IV Convenio relativo a la protección de personas civiles en tiempos de guerra. Ginebra. 12 de


agosto de 1949. (1950) 75. R.T.N.U. 171, art. 147.

Acta Final de la conferencia diplomática de plenipotenciarios de las Naciones Unidas para el


establecimiento de una Corte Penal Internacional, A7CONF.183/ 10 de julio de 1998.

Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, 1966, 999. R.T.N.U.171.

Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, relacionado con la
Protección de las víctimas en los conflictos armados internacionales (Protocolo I), 8 de junio de
1977, 1125 R.T.N.U. 3

Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, relacionado con la
protección de víctimas de los conflictos armados internos (Protocolo II), 8 de junio de 1977,
R.T.N.U.

Estatuto de Roma para una Corte Penal Internacional (tal como se corrigió el 10 de noviembre de
1998 y 12 de julio de 1999), A/CONF.183/ 9 y 17 de julio de 1998.

Rules of Procedure and Evidence, International Tribunal for the Prosecution of Persons Responsible
for Serious Violations of International Humanitarian Law Committed in the Territory of the Former
Yugolsavia since 1999. In J.Oppenheim & W. Van der Wolf, Global War Crimes Tribunal
Collection, Volumen IIc The Yugoslav Tribunal, (Holanda: GLA/ Wolf Global Legal Publishers,
1999).

Proclamación Especial del Comando Supremo de los Poderes Aliados en Tokio, 4 Bevans 20,
amendado, 4 Bevans 27 (Carta del Tribunal de Tokio).

156
Capítulo 6: Bibliografía y Anexos Seleccionados

Estatuto del Tribunal Penal Internacional para el Enjuiciamiento de las personas responsables de
genocidio u otras violaciones graves al derecho internacional humanitario cometidas en el territorio
de Ruanda y los ciudadanos de Ruanda responsable spor genocidio y otras violaciones graves
cometidas en el territorio de los países vecinos, entre el 1 de enero de 1994 y el 31 de diciembre de
1994, anexado a la Resolución 955 del Consejo de Seguridad, (1994), UN Dov. S/RES/955.

Estatuto del Tribunal Penal Internacional para el Enjuiciamiento de las personas responsables de
genocidio u otras violaciones graves al derecho internacional humanitario cometidas en el territorio
de la Antigua Yugoslavia desde 1999, Informe del Secretario General referente al párrafo 2 de la
Resolución 808 del Consejo de Seguridad (1993(, UN Dov. S/25704.

6.2 Legislación Internacional para la Implementación de la Corte

Bill C-19, An act respecting genocide, crimes against humanity and war crimes and to implement
the Rome Statye of the International Criminal Court, and to make consequential amendments, 2nd.
Sess.,36th Parl., 1999. Canadá.

International Crimes and International Criminal Court Bill, (NZ), tabled in the Parliament of New
Zealand on May, 2000.

SADC Workshop on the Ratification of the Rome Statute of the International Criminal Court,
Pretoria, 5-9 July, 1999, ICC Ratification Kit – Model Enabling Act.

6.3 Jurisprudencia

Cons. Constitutionel, 22 janvier 1999. Traité portant statut de la Cour pénale international, 98-408
DC.

http://www.conseil-constitutionnel.fr/decision/1998/98408/98408dv.htm

Fiscalía contra Delalic, Mucic y Landzo (1998), Caso No. It-96-21, (Tribunal Penal Internacional
para la Antigua Yugoslavia, Sala de Juicio).

R. contra Bow St. Magistrate, ex p Pinochet Ugarte (no.1) [1998] 4 AII.E.R.897.

R. contra Ex p Pinochet Ugarte (no.3) [1999] 2 AII.E.R.97.

6.3 Libros

Amnesty International, International Criminal Tribunals: Handbook for government cooperation


(también suplementos que contienen copias de las legislación de implementación para el TPIY/R),
Londres: Amnesty International, 1999.

Amnesty International, Universal Jurisdiction: 14 Principles on the Effective Exercise of Universal


Jurisdiction, London: Amnesty International, 1999.

157
Capítulo 6: Bibliografía y Anexos Seleccionados

Bassiouni, M.C., ed., The Statute of the International Criminal Court: De Documentary History,
New York: Transnational Publishers, 1998.

Broomhal, B. The International Criminal Court: A Checklist for National Implementation, in M.V.
Bassiouni, ed. ICC Ratification and National Implementing Legislation, France: éres: 1999.

Broomhall, B. The International Criminal Court: Overview and Cooperation, in M.V. Bassiouni, ed.
ICC Ratification and National Implementing Legislation, France: éres: 1999.

David, E. Principes de droit des conflits armés, Bruselas: Bruylant, 1999.

Dipartamento di Scienze Giuridiche Pubblicistiche, Universitá degli Studi de Teramo, Italia. Report
on the Rount Table Meeting on the Implementation of the International Criminal Court Statute in
Domestic Legal Systems, 12 – 13 de noviembre, 1999 (1999).

Human Rights Watch, The ICC Statute: Summary of the Key Provisions, New York: Human Rights
Watch, 1998

International Committee of the Red Cross, National Implementation, CD-ROM: International


Humanitarian Law, Ginebra: International Committe of the Red Cross, 1999.

International Congress of the International Society for Militaty Law and the Laws of War,
Coolection of the National Reports related to the First Part of the Questionnaire on the Incestigation
and Prosecution of Violations of the Laws of Armed Conflicts (14 Congreso, Atenas, 10-15 de
mayo, 1997.

Larosa, Anne-Marie. Dictionnaire de droit intérnational pénal, termes choisis. Ginebra, Institute
Universitaire de hautes études internationales. Presses Universitaires de Frances, 1998.

Lee, Roy S., ed., The International Criminal Court. The Making of the Rome Statute. Issues-
Negotiations-Results. La Haya, Londres, Boston: Kluwer Law International, 1999.

Louis-Lacques, L. International Criminal Court; Resources in Print and Electronic Format, online:
University of Chicago http://www.lib.uchicago-edu/-llou.icv.html

NGO Coalition for an International Criminal Court, The International Criminal Court Monit, New
York: CICC, )emitida cada ciertos meses). Disponible en el sitio de la CICC: http:///iccnow.org

NGO Coalition for an International Criminal Court, Ratification Repor, online: NGO Coalition for
an international Criminal Court gopher: //gopher.igv.apv.org:70/00/org/icc/ngodocs/ratify.rpt

No Peace Without Justice, International Ratification Now! Campaign for the establishment of the
International Criminal Court by year 2000: A Manual for Legislators, Roma: No Peace Withour
Justice, 1999.

Oppenheim J. & Van der Wolf, W., Global War Crimes Tribunal Collection, Holanda: GLA/Wolf
Global Legal Publishers, 1999.

158
Capítulo 6: Bibliografía y Anexos Seleccionados

Parliamentarias for Global Action, Dossier on the Ratification of Ghana of the Rome Statute of the
International Criminal Court: Parliamentary process of the Ratification Bill, New York:
Parliamentarians for Global Action, 2000.

Triffterer, Otto, ed., Commentary on the Rome Statute of the International Criminal Court:
Observers’ Notes, Article by Article (Baden-Baden: Nomos Verlagsgsellschaft, 1999.

United Nations, ed., Collection of Essays by Legal Advisers of State, legal Advisers of International
Organization, and Practioners in the Field of International Law, New York: United Nations, 1999.

6.4 Artículos

Criminal Law Forum, Special Issue on the International Criminal Court, 1999. 10:1: Criminal Law
Forum 1.

Doherty K.L. % McCormack, T.L.H., Complenetarity as a catalyst for comprehensive domestic


penal legislation, U.Cal. J. International L. & Pol.

Gaeta, P. The Defense of Superior Orders: The Statute of the International Criminal Court versus
Costumary International Law, 1999. 10 E.J.I.L. 172.

Hancock, D.J. A South African Approach to the Defense of Superior Orders in International
Criminal Law. 1972: 2 Responsa Meridiana 188.

Jia, B.B. The Doctrine of Command Responsability in International Law, with Emphasis on
Liability for Failure to Punish. 1998. NIRL. 325.

Lattanzi, F. Compétence de la Cour pénale international et consentement des États. 1999. RGDIP
425.

Nsereko, D.N., Ther International Criminal Court: Jurisdicitional and Related Issues. 1999. 10
Crim. L. Forum 87.

Schabas, W.A. Follow up to Rome: Preparing for Entry into Force of the International Criminal
Court Statute. 1999. 20 HRLJ. 157.
Van Zyl Smit, D. Life Imprisonment as the Ultimate Penalty in International Law: a Human Rights
Perspective. 1999. 9 Crim. L.Forum 5.

159
Capítulo 6: Bibliografía y Anexos Seleccionados

ANEXO I – LA SOLUCION FRANCESA A LOS


PROBLEMAS CONSTITUCIONALES

El Consejo Constitucional francés examinó la interrogante de si el Estatuto de Roma contenía o


no disposiciones contrarias a la Constitución. En su resolución, votada el día 22 de enero de
1999, (Cons. Constitutionnel, 22 janvier 199, Traité portant statut de la Cour pénale
international, 98-408 DC, http:www.conseil-constitutionnel.fr/decision/1998/98408/98dv.htm)
el Consejo respondió afirmativamente a la interrogante, identificando tres áreas problemáticas:

1) Ausencia de inmunidad para los jefes de Estado, contenida en el artículo 27 del Estatuto,
contradice tres artículos de la Constitución francesa.

Los artículos 26, 68, y 61(1) de la Constitución Francesa disponen lo siguiente:

Artículo 26

Ningún miembro del Parlamento podrá ser acusado, investigado, arrestado, detenido o
enjuiciado respecto a las opiniones expresadas o votos emitidos en el ejercicio de sus
funciones. Ningún miembro del Parlamento podrá ser arrestado por un crimen grave u otra
ofensa, ni podrá estar sujeto a cualquier otra medida de custodia o semi.-custodial, sin la
autorización de la del Directorio de la Cámara de la cual forma parte. Tal autorización no se
requerirá en el caso de un delito grave o de una ofensa cometida in flagrante. La detención,
la sujeción a medidas de custodia o de semi-custodia, o el enjuiciamiento de un miembro de
Parlamento deberá suspenderse durante la sesión de la Cámara de la cual éste es miembro.
La asamblea al respecto deberá convenir sobre nuevas plazas con el fin de permitir que el
párrafo precedente se aplique a las circunstancias que así lo requieran.

Artículo 68

El Presidente de la República no deberá responsabilizarse por los actos llevados a cabo en el


ejercicio de sus funciones, salvo en el caso de sedición. Esto solo podrá ser establecido por
las dos Cámaras, que dicten por votos idénticos en papeletas abiertas y por una mayoría
absoluta de sus miembros, éste será enjuiciado por la Corte Suprema de Justicia.

TITULO X – SOBRE LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LOS MIEMBROS DEL


GOBIERNO

Artículo 68-1

Los miembros del Gobierno serán penalmente responsables por los actos realizados en el
ejercicio de sus funciones clasificados como delitos graves u otras ofensas serias en el
momento en que se cometieron. Serán enjuiciados por la Corte de Justicia de la República.
La Corte de Justicia de la República estará sujeta a la definición de delitos graves y otras
ofensas serias y la determinación de sanciones establecidas por el estatuto.
(http://www.asamblee-nationale.fr/8/8ab.htm)

160
Capítulo 6: Bibliografía y Anexos Seleccionados

2) La competencia de la CPI afecta las condiciones del ejercicio de la soberanía nacional.

Existen dos casos en los cuales esto se daría. Primero, en el caso en que el Congreso
Francés otorgue una amnistía, la CPI podría decidir que es competente para enjuiciar a los
individuos favorecidos por tal beneficio. Además, debido a que no existe ninguna limitación
para los crímenes enumerados en el Estatuto, la CPI podría ser competente y enjuiciar a un
individuo a pesar de la existencia de leyes francesas que limiten estas ofensas penales,
inclusive los delitos internacionales.

3) Las potestades del Fiscal de la CPI afectan las condiciones del ejercicio de la soberanía
nacional

La potestad del Fiscal para recabar pruebas testimoniales y llevar a cabo inspecciones del
lugar en donde se cometió el delito en el territorio de un Estado contradice la disposición
que otorga a las autoridades judiciales francesas la responsabilidad de llevar a cabo acciones
que se soliciten como una cooperación legal con una autoridad extranjera.

La Solución Adoptada por Francia

El gobierno francés considera que estos no fueron obstáculos graves y podría ser
sobrepasados por la inclusión de una nueva disposición en la Constitución. Por ende,
agregaron el artículo 53-2, que dispone lo siguiente.

La República podrá reconocer la competencia de la Corte Penal Internacional, dispuesta por


el tratado firmado el día 18 de julio de 1998. (Ley Constitucional No.99-568, 8 de julio,
1999, incluida en Título VI de la Constitución, artículo 53-2, con respecto a la Corte Penal
Internacional, J.O. No.157, 9 de julio de 1999, 10 175).

El Ministro de Justicia francés afirma que este nuevo artículo cubre todos los aspectos de
inconstitucionalidad que dispuso el Consejo Constitucional, lo cual permite a Francia la
ratificación del Estatuto de Roma (Ministro de Justicia de Francia, Cour pénale
international, adoption du projet de loi constitutionnel, 199,
http://ww.justice.gouv.fr/arbo/publicat/note13.htm). La ventaja de este tipo de reforma
constitucional está en el hecho de que implícitamente enmienda las disposiciones
constitucionales en cuestión, sin tener que dar paso a un extenso debate público sobre las
disposiciones mismas.

161
Capítulo 6: Bibliografía y Anexos Seleccionados

ANEXO II – INSTRUMENTOS
INTERNACIONALES QUE PENALIZAN LOS
CRIMENES DE GUERRA

Acuerdo sobre el enjuiciamiento y condena de los principales criminales de guerra de los


Ejes Europeos, y la Carta para el Tribunal Militar Internacional, 8 de agosto, 1945, 82
RTNU. 279, art. 6(b)

Charte du Tribunal international pour l’Extreme-Orient, Proclamation spéciale du


Commandant supreme des Forces alliées en Extreme-Orient, 4 Bevans 20, amendé, 4
Bevans 27 (Statut constitutif du Tribunal de Tokio), reproduit en francais dans S.GLASER,
Droit international pénal conventionnel, vol.I, Bruxelles:Bruylant, 1970) p. 225, art. 5(b).

I Convenio para el Mejoramiento de las Condiciones de los Heridos y Enfermos de las


Fuerzas Armadas en el Campo de Batalla, 12 de agosto, 1949. (1950) 75 R.T.N.U. 31, art.
50

II Convenio para el Mejoramiento de las Condiciones de los Miembros Heridos, Enfermos


y Náufragos de las Fuerzas Armadas en el Mar, Ginebra, 12 de agosto de 1949. (1950). 75
R.T.N.U. 85, art. 51

III Convenio relativo al tratamiento de prisioneros de guerra. Ginebra, 12 de agosto de


1949. (1959) 75 R.T.N.U. 135, art. 130

IV Convenio relativo a la protección de personas civiles en tiempos de guerra. Ginebra. 12


de agosto de 1949. (1950) 75. R.T.N.U. 171, art. 147.

Conention pour la protection des bien culturels en cas de conflit armé, 14 mai 1954, Acte
final de la Conférence intergouvernementale sur la protection des biens culturels en cas de
conflit armé, La Haye, UNESCO, 1954, aux pp. 7-67, art. 28.

Convention sur línterdiction d’utiliser des techniques de modification de l’environment a


des fins militaires ou toutes autres fins hostiles, 10 décembre 1976. R. AG A/Res/31/782
(1976), art. IV.

Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, relacionado con
la Protección de las víctimas en los conflictos armados internacionales. 8 de junio de 1977,
1125 R.T.N.U. 3. Art. 4 y 85.

Estatuto del Tribunal Penal Internacional para el Enjuiciamiento de las personas


responsables de genocidio u otras violaciones graves al derecho internacional humanitario
cometidas en el territorio de la Antigua Yugoslavia desde 1999, Informe del Secretario

162
Capítulo 6: Bibliografía y Anexos Seleccionados

General referente al párrafo 2 de la Resolución 808 del Consejo de Seguridad (1993(, UN


Dov. S/25704. Anexo art. 2 y 3.

Estatuto del Tribunal Penal Internacional para el Enjuiciamiento de las personas


responsables de genocidio u otras violaciones graves al derecho internacional humanitario
cometidas en el territorio de Ruanda y los ciudadanos de Ruanda responsable spor
genocidio y otras violaciones graves cometidas en el territorio de los países vecinos, entre
el 1 de enero de 1994 y el 31 de diciembre de 1994, anexado a la Resolución 955 del
Consejo de Seguridad, (1994), UN Dov. S/RES/955. Anexo, artículo 4.

Sería también importante citar el IV Convenio sobre las Leyes y Usos de Guerra en tierra y
su Anexo: Regulaciones sobre las leyes y usos de la guerra en tierra, La Haya, 18 de
octubre, 1907; Segunda Conferencia de Paz de la Haya, 1907, Junio 15 – Octubre 18, 1907,
Actos y Documentos; La Haya, 1907, Vol. I, p. 626-637. Este tratado no regula las
violaciones a las leyes de conflicto armado, per contiene muchas reglas que han sido
incluidas en otros instrumentos.

163
Capítulo 6: Bibliografía y Anexos Seleccionados

ANEXO III – CASOS RELACIONADOS CON LA


RESPONSABILIDAD DE LOS SUPERIORES

Estados Unidos contra Tomoyuki Yamashita. Law Reports ofd Trials of War Criminals.
Vol. IV, p. 1; Re Yamashita (1945) 327 US1, p.14-16.

Estados Unidos contra Karl Brandt y otros. (Caso Médico). Trials of War Criminals before
the Nuremberg Military Tribunal under Control Council Law no. 10, Vol. II, 171, 121.

Estados Unidos contra Wilhem List y otros (Affaire des otages). Trials of War Criminals
before the Nuremberg Military Tribunal under Control Council Law no. 10, Vol. XI, 1230.

Re Iwane Matsui. The Complete Transcripts of the Proceedings of the International


Military Tribunal for the Far East, reprinted in R.J. Pritchard and S.Magbanua Zaide (eds.),
The Tokyo War Crimes Trial, Vol. 20, New York & Londres, Garland Publishing, 1981, en
49 791.

Re Hideki Tojo. The Complete Transcripts of the Proceedings of the International Military
Tribunal for the Far East, reprinted in R.J. Pritchard and S.Magbanua Zaide (eds.), The
Tokyo War Crimes Trial, Vol. 20, New York & Londres, Garland Publishing, 1981, en 49
831.

Estados Unidos contra Friedrich Flick y otros. Trials of War Criminals before the
Nuremberg Military Tribunal under Control Council Law. No. 10, Vol. VI, P. 1187.

Le Commissaire du gouvernement pres le Tribunal général du gouvernement militaire en


zone francaise d’occupation en Allemagne contra Herman Roechling y otros. Trials of War
Criminals before the Nuremberg Military Tribunal under Control Council Law, NO.10,
Vol. XIV, anexo B, en 1097.

Estados Unidos contra Oswald Pohl y otros. Trials of War Criminals before the Nuremberg
Military Tribunal under Control Council Law. No. 10, vol. V, p. 958.

Fiscalía contra Delalic, Mucic y Landzo (1998), Caso No. It-96-21, Tribunal Penal
Internacional para la Antigua Yugoslavia, Sala de Juicio.

164
Estatuto De Roma

ESTATUTO DE ROMA DE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL

NACIONES UNIDAS
1998

PREÁMBULO

Los Estados Partes en el presente Estatuto,

Conscientes de que todos los pueblos están unidos por estrechos lazos y sus culturas configuran un patrimonio común y
observando con preocupación que este delicado mosaico puede romperse en cualquier momento,

Teniendo presente que, en este siglo, millones de niños, mujeres y hombres han sido víctimas de atrocidades que desafían la
imaginación y conmueven profundamente la conciencia de la humanidad,

Reconociendo que esos graves crímenes constituyen una amenaza para la paz, la seguridad y el bienestar de la humanidad,

Afirmando que los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto no deben quedar sin
castigo y que, a tal fin, hay que adoptar medidas en el plano nacional e intensificar la cooperación internacional para asegurar que sean
efectivamente sometidos a la acción de la justicia,

Decididos a poner fin a la impunidad de los autores de esos crímenes y a contribuir así a la prevención de nuevos crímenes,

Recordando que es deber de todo Estado ejercer su jurisdicción penal contra los responsables de crímenes internacionales,

Reafirmando los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas y, en particular, que los Estados se abstendrán de
recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado o en cualquier
otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas,

Destacando, en este contexto, que nada de lo dispuesto en el presente Estatuto deberá entenderse en el sentido de que autorice a
un Estado Parte a intervenir en una situación de conflicto armado o en los asuntos internos de otro Estado,

Decididos, a los efectos de la consecución de esos fines y en interés de las generaciones presentes y futuras, a establecer una
Corte Penal Internacional de carácter permanente, independiente y vinculada con el sistema de las Naciones Unidas que tenga
competencia sobre los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto,

Destacando que la Corte Penal Internacional establecida en virtud del presente Estatuto será complementaria de las
jurisdicciones penales nacionales,

Decididos a garantizar que la justicia internacional sea respetada y puesta en práctica en forma duradera,

Han convenido en lo siguiente:

165
Estatuto De Roma

PARTE I. DEL ESTABLECIMIENTO DE LA CORTE

Artículo 1

La Corte
Se instituye por el presente una Corte Penal Internacional ("la Corte"). La Corte será una institución permanente, estará
facultada para ejercer su jurisdicción sobre personas respecto de los crímenes más graves de trascendencia internacional de conformidad
con el presente Estatuto y tendrá carácter complementario de las jurisdicciones penales nacionales. La competencia y el funcionamiento
de la Corte se regirán por las disposiciones del presente Estatuto.

Artículo 2

Relación de la Corte con las Naciones Unidas


La Corte estará vinculada con las Naciones Unidas por un acuerdo que deberá aprobar la Asamblea de los Estados Partes en el
presente Estatuto y concluir luego el Presidente de la Corte en nombre de ésta.

Artículo 3

Sede de la Corte
1. La sede de la Corte estará en La Haya, Países Bajos ("el Estado anfitrión").

2. La Corte concertará con el Estado anfitrión un acuerdo relativo a la sede que deberá aprobar la Asamblea de los Estados
Partes y concluir luego el Presidente de la Corte en nombre de ésta.

3. La Corte podrá celebrar sesiones en otro lugar cuando lo considere conveniente, de conformidad con lo dispuesto en el
presente Estatuto.

Artículo 4

Condición jurídica y atribuciones de la Corte


1. La Corte tendrá personalidad jurídica internacional. Tendrá también la capacidad jurídica que sea necesaria para el
desempeño de sus funciones y la realización de sus propósitos.

2. La Corte podrá ejercer sus funciones y atribuciones de conformidad con lo dispuesto en el presente Estatuto en el territorio
de cualquier Estado Parte y, por acuerdo especial, en el territorio de cualquier otro Estado.

PARTE II. DE LA COMPETENCIA, LA ADMISIBILIDAD Y EL


DERECHO APLICABLE

Artículo 5

Crímenes de la competencia de la Corte


1. La competencia de la Corte se limitará a los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su
conjunto. La Corte tendrá competencia, de conformidad con el presente Estatuto, respecto de los siguientes crímenes:

a) El crimen de genocidio;

b) Los crímenes de lesa humanidad;

c) Los crímenes de guerra;

d) El crimen de agresión.

2. La Corte ejercerá competencia respecto del crimen de agresión una vez que se apruebe una disposición de conformidad
con los artículos 121 y 123 en que se defina el crimen y se enuncien las condiciones en las cuales lo hará. Esa disposición será compatible
con las disposiciones pertinentes de la Carta de las Naciones Unidas.

Artículo 6

Genocidio
A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por "genocidio" cualquiera de los actos mencionados a continuación,
perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal:

166
Estatuto De Roma

a) Matanza de miembros del grupo;

b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;

c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;

d) Medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo;

e) Traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.

Artículo 7

Crímenes de lesa humanidad


1. A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por "crimen de lesa humanidad" cualquiera de los actos siguientes cuando
se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque:

a) Asesinato;

b) Exterminio;

c) Esclavitud;

d) Deportación o traslado forzoso de población;

e) Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho
internacional;

f) Tortura;

g) Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada o cualquier otra forma de
violencia sexual de gravedad comparable;

h) Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos, raciales, nacionales,
étnicos, culturales, religiosos, de género definido en el párrafo 3, u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con
arreglo al derecho internacional, en conexión con cualquier acto mencionado en el presente párrafo o con cualquier crimen de la
competencia de la Corte;

i) Desaparición forzada de personas;

j) El crimen de apartheid;

k) Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente
contra la integridad física o la salud mental o física.

2. A los efectos del párrafo 1:

a) Por "ataque contra una población civil" se entenderá una línea de conducta que implique la comisión múltiple de
actos mencionados en el párrafo 1 contra una población civil, de conformidad con la política de un Estado o de una organización de
cometer ese ataque o para promover esa política;

b) El "exterminio" comprenderá la imposición intencional de condiciones de vida, entre otras, la privación del acceso a
alimentos o medicinas, entre otras, encaminadas a causar la destrucción de parte de una población;

c) Por "esclavitud" se entenderá el ejercicio de los atributos del derecho de propiedad sobre una persona, o de algunos
de ellos, incluido el ejercicio de esos atributos en el tráfico de personas, en particular mujeres y niños;

d) Por "deportación o traslado forzoso de población" se entenderá el desplazamiento forzoso de las personas afectadas,
por expulsión u otros actos coactivos, de la zona en que estén legítimamente presentes, sin motivos autorizados por el derecho
internacional;

e) Por "tortura" se entenderá causar intencionalmente dolor o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, a una
persona que el acusado tenga bajo su custodia o control; sin embargo, no se entenderá por tortura el dolor o los sufrimientos que se
deriven únicamente de sanciones lícitas o que sean consecuencia normal o fortuita de ellas;

f) Por "embarazo forzado" se entenderá el confinamiento ilícito de una mujer a la que se ha dejado embarazada por la
fuerza, con la intención de modificar la composición étnica de una población o de cometer otras violaciones graves del derecho

167
Estatuto De Roma

internacional. En modo alguno se entenderá que esta definición afecta a las normas de derecho interno relativas al embarazo;

g) Por "persecución" se entenderá la privación intencional y grave de derechos fundamentales en contravención del
derecho internacional en razón de la identidad del grupo o de la colectividad;

h) Por "el crimen de apartheid" se entenderán los actos inhumanos de carácter similar a los mencionados en el párrafo 1
cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre uno o más
grupos raciales y con la intención de mantener ese régimen;

i) Por "desaparición forzada de personas" se entenderá la aprehensión, la detención o el secuestro de personas por un
Estado o una organización política, o con su autorización, apoyo o aquiescencia, seguido de la negativa a admitir tal privación de libertad
o dar información sobre la suerte o el paradero de esas personas, con la intención de dejarlas fuera del amparo de la ley por un período
prolongado.

3. A los efectos del presente Estatuto se entenderá que el término "género" se refiere a los dos sexos, masculino y femenino,
en el contexto de la sociedad. El término "género" no tendrá más acepción que la que antecede.

Artículo 8

Crímenes de guerra
1. La Corte tendrá competencia respecto de los crímenes de guerra en particular cuando se cometan como parte de un plan o
política o como parte de la comisión en gran escala de tales crímenes.

2. A los efectos del presente Estatuto, se entiende por "crímenes de guerra":

a) Infracciones graves de los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949, a saber, cualquiera de los siguientes actos
contra personas o bienes protegidos por las disposiciones del Convenio de Ginebra pertinente:

i) El homicidio intencional;

ii) La tortura o los tratos inhumanos, incluidos los experimentos biológicos;

iii) El hecho de causar deliberadamente grandes sufrimientos o de atentar gravemente contra la integridad física o
la salud;

iv) La destrucción y la apropiación de bienes, no justificadas por necesidades militares, y efectuadas a gran escala,
ilícita y arbitrariamente;

v) El hecho de forzar a un prisionero de guerra o a otra persona protegida a servir en las fuerzas de una Potencia
enemiga;

vi) El hecho de privar deliberadamente a un prisionero de guerra o a otra persona protegida de su derecho a ser
juzgado legítima e imparcialmente;

vii) La deportación o el traslado ilegal, la detención ilegal;

viii) La toma de rehenes;

b) Otras violaciones graves de las leyes y usos aplicables en los conflictos armados internacionales dentro del marco
establecido de derecho internacional, a saber, cualquiera de los actos siguientes:

i) Dirigir intencionalmente ataques contra la población civil en cuanto tal o contra personas civiles que no participen
directamente en las hostilidades;

ii) Dirigir intencionalmente ataques contra bienes civiles, es decir, bienes que no son objetivos militares;

iii) Dirigir intencionalmente ataques contra personal, instalaciones, material, unidades o vehículos participantes en
una misión de mantenimiento de la paz o de asistencia humanitaria de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, siempre que
tengan derecho a la protección otorgada a civiles o bienes civiles con arreglo al derecho internacional de los conflictos armados;

iv) Lanzar un ataque intencionalmente, a sabiendas de que causará pérdidas incidentales de vidas, lesiones a civiles o
daños a bienes de carácter civil o daños extensos, duraderos y graves al medio ambiente natural que serían manifiestamente excesivos en
relación con la ventaja militar concreta y directa de conjunto que se prevea;

v) Atacar o bombardear, por cualquier medio, ciudades, aldeas, viviendas o edificios que no estén defendidos y que no
sean objetivos militares;

168
Estatuto De Roma

vi) Causar la muerte o lesiones a un combatiente que haya depuesto las armas o que, al no tener medios para defenderse,
se haya rendido a discreción;

vii) Utilizar de modo indebido la bandera blanca, la bandera nacional o las insignias militares o el uniforme del enemigo
o de las Naciones Unidas, así como los emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra, y causar así la muerte o lesiones graves;

viii) El traslado, directa o indirectamente, por la Potencia ocupante de parte de su población civil al territorio que ocupa
o la deportación o el traslado de la totalidad o parte de la población del territorio ocupado, dentro o fuera de ese territorio;

ix) Dirigir intencionalmente ataques contra edificios dedicados a la religión, la instrucción, las artes, las ciencias o la
beneficencia, los monumentos históricos, los hospitales y los lugares en que se agrupa a enfermos y heridos, siempre que no sean
objetivos militares;

x) Someter a personas que estén en poder de una parte adversa a mutilaciones físicas o a experimentos médicos o
científicos de cualquier tipo que no estén justificados en razón de un tratamiento médico, dental u hospitalario, ni se lleven a cabo en su
interés, y que causen la muerte o pongan gravemente en peligro su salud;

xi) Matar o herir a traición a personas pertenecientes a la nación o al ejército enemigo;

xii) Declarar que no se dará cuartel;

xiii) Destruir o apoderarse de bienes del enemigo, a menos que las necesidades de la guerra lo hagan imperativo;

xiv) Declarar abolidos, suspendidos o inadmisibles ante un tribunal los derechos y acciones de los nacionales de la parte
enemiga;

xv) Obligar a los nacionales de la parte enemiga a participar en operaciones bélicas dirigidas contra su propio país,
aunque hubieran estado al servicio del beligerante antes del inicio de la guerra;

xvi) Saquear una ciudad o una plaza, incluso cuando es tomada por asalto;

xvii) Emplear veneno o armas envenenadas;

xviii) Emplear gases asfixiantes, tóxicos o similares o cualquier líquido, material o dispositivo análogos;

xix) Emplear balas que se ensanchan o aplasten fácilmente en el cuerpo humano, como balas de camisa dura que no
recubra totalmente la parte interior o que tenga incisiones;

xx) Emplear armas, proyectiles, materiales y métodos de guerra que, por su propia naturaleza, causen daños superfluos
o sufrimientos innecesarios o surtan efectos indiscriminados en violación del derecho internacional de los conflictos armados, a condición
de que esas armas o esos proyectiles, materiales o métodos de guerra, sean objeto de una prohibición completa y estén incluidos en un
anexo del presente Estatuto en virtud de una enmienda aprobada de conformidad con las disposiciones que, sobre el particular, figuran en
los artículos 121 y 123;

xxi) Cometer atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes;

xxii) Cometer actos de violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, definido en el apartado f)
del párrafo 2 del artículo 7, esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia sexual que tambien constituya una infracción grave
de los Convenios de Ginebra;

xxiii) Utilizar la presencia de una persona civil u otra persona protegida para poner ciertos puntos, zonas o fuerzas
militares a cubierto de operaciones militares;

xxiv) Dirigir intencionalmente ataques contra edificios, material, unidades y medios de transporte sanitarios, y contra
personal que utilice los emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra de conformidad con el derecho internacional;

xxv) Hacer padecer intencionalmente hambre a la población civil como método de hacer la guerra, privándola de los
objetos indispensables para su supervivencia, incluido el hecho de obstaculizar intencionalmente los suministros de socorro de
conformidad con los Convenios de Ginebra;

xxvi) Reclutar o alistar a niños menores de 15 años en las fuerzas armadas nacionales o utilizarlos para participar
activamente en las hostilidades;

c) En caso de conflicto armado que no sea de índole internacional, las violaciones graves del artículo 3 común a los cuatro
Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949, a saber, cualquiera de los siguientes actos cometidos contra personas que no participen
directamente en las hostilidades, incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas puestas

169
Estatuto De Roma

fuera de combate por enfermedad, herida, detención o por cualquier otra causa:

i ) Los atentatos contra la vida y la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas, las
mutilaciones, los tratos crueles y la tortura;

ii) Los atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes;

iii) La toma de rehenes;

iv) Las condenas dictadas y las ejecuciones sin previo juicio ante un tribunal regularmente constituido, con todas las
garantías judiciales generalmente reconocidas como indispensables.

d) El párrafo 2 c) del presente artículo se aplica a los conflictos armados que no son de índole internacional, y por
consiguiente, no se aplica a las situaciones de tensiones internas y de disturbios interiores, tales como los motines, los actos esporádicos y
aislados de violencia u otros actos análogos.

e) Otras violaciones graves de las leyes y los usos aplicables en los conflictos armados que no sean de índole internacional,
dentro del marco establecido de derecho internacional, a saber, cualquiera de los actos siguientes:

i) Dirigir intencionalmente ataques contra la población civil como tal o contra civiles que no participen directamente en
las hostilidades;

ii) Dirigir intencionalmente ataques contra edificios, material, unidades y medios de transporte sanitarios y contra el
personal que utilicen los emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra de conformidad con el derecho internacional;

iii) Dirigir intencionalmente ataques contra personal, instalaciones, material, unidades o vehículos participantes en una
misión de mantenimiento de la paz o de asistencia humanitaria de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, siempre que tengan
derecho a la protección otorgada a civiles o bienes civiles con arreglo al derecho internacional de los conflictos armados;

iv) Dirigir intencionalmente ataques contra edificios dedicados a la religión, la educación, las artes, las ciencias o la
beneficencia, los monumentos históricos, los hospitales y otros lugares en que se agrupa a enfermos y heridos, a condición de que no sean
objetivos militares;

v) Saquear una ciudad o plaza, incluso cuando es tomada por asalto;

vi) Cometer actos de violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, definido en el apartado f) del
párrafo 2 del artículo 7, esterilización forzada o cualquier otra forma de violencia sexual que constituya también una violación grave del
artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra;

vii) Reclutar o alistar niños menores de 15 años en las fuerzas armadas o grupos o utilizarlos para participar activamente
en hostilidades;

viii) Ordenar el desplazamiento de la población civil por razones relacionadas con el conflicto, a menos que así lo exija
la seguridad de los civiles de que se trate o por razones militares imperativas;

ix) Matar o herir a traición a un combatiente adversario;

x) Declarar que no se dará cuartel;

xi) Someter a las personas que estén en poder de otra parte en el conflicto a mutilaciones físicas o a experimentos
médicos o científicos de cualquier tipo que no estén justificados en razón del tratamiento médico, dental u hospitalario de la persona de
que se trate ni se lleven a cabo en su interés, y que provoquen la muerte o pongan gravemente en peligro su salud;

xii) Destruir o apoderarse de bienes de un adversario, a menos que las necesidades del conflicto lo hagan imperativo;

f) El párrafo 2 e) del presente artículo se aplica a los conflictos armados que no son de índole internacional, y, por
consiguiente, no se aplica a las situaciones de tensiones internas y de disturbios interiores, tales como los motines, los actos esporádicos y
aislados de violencia u otros actos análogos. Se aplica a los conflictos armados que tienen lugar en el territorio de un Estado cuando
existe un conflicto armado prolongado entre las autoridades gubernamentales y grupos armados organizados o entre tales grupos.

3. Nada de lo dispuesto en los párrafos 2 c) y e) afectará a la responsabilidad que incumbe a todo gobierno de mantener o
restablecer el orden público en el Estado o de defender la unidad e integridad territorial del Estado por cualquier medio legítimo.

Artículo 9

Elementos de los crímenes

170
Estatuto De Roma

1. Los Elementos de los crímenes, que ayudarán a la Corte a interpretar y aplicar los artículos 6, 7 y 8 del presente Estatuto,
serán aprobados por una mayoría de dos tercios de los miembros de la Asamblea de los Estados Partes.

2. Podrán proponer enmiendas a los Elementos de los crímenes:

a) Cualquier Estado Parte;

b) Los magistrados, por mayoría absoluta;

c) El Fiscal.

Las enmiendas serán aprobadas por una mayoría de dos tercios de los miembros de la Asamblea de los Estados Partes.

3. Los Elementos de los crímenes y sus enmiendas serán compatibles con lo dispuesto en el presente Estatuto.

Artículo 10

Nada de lo dispuesto en la presente parte se interpretará en el sentido de que limite o menoscabe de alguna manera las normas
existentes o en desarrollo del derecho internacional para fines distintos del presente Estatuto.

Artículo 11
Competencia temporal

1. La Corte tendrá competencia únicamente respecto de crímenes cometidos después de la entrada en vigor del presente
Estatuto.

2. Si un Estado se hace Parte en el presente Estatuto después de su entrada en vigor, la Corte podrá ejercer su competencia
únicamente con respecto a los crímenes cometidos después de la entrada en vigor del presente Estatuto respecto de ese Estado, a menos
que éste haya hecho una declaración de conformidad con el párrafo 3 del artículo 12.

Artículo 12

Condiciones previas para el ejercicio de la competencia


1. El Estado que pase a ser Parte en el presente Estatuto acepta por ello la competencia de la Corte respecto de los crímenes a
que se refiere el artículo 5.

2. En el caso de los apartados a) o c) del artículo 13, la Corte podrá ejercer su competencia si uno o varios de los Estados
siguientes son Partes en el presente Estatuto o han aceptado la competencia de la Corte de conformidad con el párrafo 3:

a) El Estado en cuyo territorio haya tenido lugar la conducta de que se trate, o si el crimen se hubiere cometido a bordo
de un buque o de una aeronave, el Estado de matrícula del buque o la aeronave;

b) El Estado del que sea nacional el acusado del crimen.

3. Si la aceptación de un Estado que no sea Parte en el presente Estatuto fuere necesaria de conformidad con el párrafo 2,
dicho Estado podrá, mediante declaración depositada en poder del Secretario, consentir en que la Corte ejerza su competencia respecto
del crimen de que se trate. El Estado aceptante cooperará con la Corte sin demora ni excepción de conformidad con la Parte IX.

Artículo 13

Ejercicio de la competencia
La Corte podrá ejercer su competencia respecto de cualquiera de los crímenes a que se refiere el artículo 5 de conformidad con
las disposiciones del presente Estatuto si:

a) Un Estado Parte remite al Fiscal, de conformidad con el artículo 14, una situación en que parezca haberse cometido uno o
varios de esos crímenes;

b) El Consejo de Seguridad, actuando con arreglo a lo dispuesto en el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas,
remite al Fiscal una situación en que parezca haberse cometido uno o varios de esos crímenes; o

c) El Fiscal ha iniciado una investigación respecto de un crimen de ese tipo de conformidad con lo dispuesto en el artículo
15.

Artículo 14
Remisión de una situación por un Estado Parte

171
Estatuto De Roma

1. Todo Estado Parte podrá remitir al Fiscal una situación en que parezca haberse cometido uno o varios crímenes de la
competencia de la Corte y pedir al Fiscal que investigue la situación a los fines de determinar si se ha de acusar de la comisión de tales
crímenes a una o varias personas determinadas.

2. En la medida de lo posible, en la remisión se especificarán las circunstancias pertinentes y se adjuntará la documentación


justificativa de que disponga el Estado denunciante.

Artículo 15

El Fiscal
1. El Fiscal podrá iniciar de oficio una investigación sobre la base de información acerca de un crimen de la competencia de
la Corte.

2. El Fiscal analizará la veracidad de la información recibida. Con tal fin, podrá recabar más información de los Estados, los
órganos de las Naciones Unidas, las organizaciones intergubernamentales o no gubernamentales u otras fuentes fidedignas que considere
apropiadas y podrá recibir testimonios escritos u orales en la sede de la Corte.

3. El Fiscal, si llegare a la conclusión de que existe fundamento suficiente para abrir una investigación, presentará a la Sala
de Cuestiones Preliminares una petición de autorización para ello, junto con la documentación justificativa que haya reunido. Las
víctimas podrán presentar observaciones a la Sala de Cuestiones Preliminares, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

4. Si, tras haber examinado la petición y la documentación que la justifique, la Sala de Cuestiones Preliminares considerare
que hay fundamento suficiente para abrir una investigación y que el asunto parece corresponder a la competencia de la Corte, autorizará
el inicio de la investigación, sin perjuicio de las resoluciones que pueda adoptar posteriormente la Corte con respecto a su competencia y
la admisibilidad de la causa.

5. La negativa de la Sala de Cuestiones Preliminares a autorizar la investigación no impedirá que el Fiscal presente
ulteriormente otra petición basada en nuevos hechos o pruebas relacionados con la misma situación.

6. Si, después del examen preliminar a que se refieren los párrafos 1 y 2, el Fiscal llega a la conclusión de que la información
presentada no constituye fundamento suficiente para una investigación, informará de ello a quienes la hubieren presentado. Ello no
impedirá que el Fiscal examine a la luz de hechos o pruebas nuevos, otra información que reciba en relación con la misma situación.

Artículo 16

Suspensión de la investigación o el enjuiciamiento


En caso de que el Consejo de Seguridad, de conformidad con una resolución aprobada con arreglo a lo dispuesto en el Capítulo
VII de la Carta de las Naciones Unidas, pida a la Corte que suspenda por un plazo de doce meses la investigación o el enjuiciamiento que
haya iniciado, la Corte procederá a esa suspensión; la petición podrá ser renovada por el Consejo de Seguridad en las mismas
condiciones.

Artículo 17

Cuestiones de admisibilidad
1. La Corte teniendo en cuenta el décimo párrafo del preámbulo y el artículo 1, resolverá la inadmisibilidad de un asunto
cuando:

a) El asunto sea objeto de una investigación o enjuiciamiento por un Estado que tenga jurisdicción sobre él salvo que
éste no esté dispuesto a llevar a cabo la investigación o el enjuiciamiento o no pueda realmente hacerlo;

b) El asunto haya sido objeto de investigación por un Estado que tenga jurisdicción sobre él y éste haya decidido no
incoar acción penal contra la persona de que se trate, salvo que la decisión haya obedecido a que no esté dispuesto a llevar a cabo el
enjuiciamiento o no pueda realmente hacerlo;

c) La persona de que se trate haya sido ya enjuiciada por la conducta a que se refiere la denuncia, y la Corte no pueda
adelantar el juicio con arreglo a lo dispuesto en el párrafo 3 del artículo 20;

d) El asunto no sea de gravedad suficiente para justificar la adopción de otras medidas por la Corte.

2. A fin de determinar si hay o no disposición a actuar en un asunto determinado, la Corte examinará, teniendo en cuenta los
principios de un proceso con las debidas garantías reconocidos por el derecho internacional, si se da una o varias de las siguientes
circunstancias, según el caso:

a) Que el juicio ya haya estado o esté en marcha o que la decisión nacional haya sido adoptada con el propósito de
sustraer a la persona de que se trate de su responsabilidad penal por crímenes de la competencia de la Corte, según lo dispuesto en el
artículo 5;

172
Estatuto De Roma

b) Que haya habido una demora injustificada en el juicio que, dadas las circunstancias, sea incompatible con la
intención de hacer comparecer a la persona de que se trate ante la justicia;

c) Que el proceso no haya sido o no esté siendo sustanciado de manera independiente o imparcial y haya sido o esté
siendo sustanciado de forma en que, dadas las circunstancias, sea incompatible con la intención de hacer comparecer a la persona de que
se trate ante la justicia.

3. A fin de determinar la incapacidad para investigar o enjuiciar en un asunto determinado, la Corte examinará si el Estado,
debido al colapso total o sustancial de su administración nacional de justicia o al hecho de que carece de ella, no puede hacer comparecer
al acusado, no dispone de las pruebas y los testimonios necesarios o no está por otras razones en condiciones de llevar a cabo el juicio.

Artículo 18

Decisiones preliminares relativas a la admisibilidad


1. Cuando se haya remitido a la Corte una situación en virtud del artículo 13 a) y el Fiscal haya determinado que existen
fundamentos razonables para comenzar una investigación, o el Fiscal inicie una investigación en virtud de los artículos 13 c) y 15, éste lo
notificará a todos los Estados Partes y a aquellos Estados que, teniendo en cuenta la información disponible, ejercerían normalmente la
jurisdicción sobre los crímenes de que se trate. El Fiscal podrá hacer la notificación a esos Estados con carácter confidencial y, cuando lo
considere necesario a fin de proteger personas, impedir la destrucción de pruebas o impedir la fuga de personas, podrá limitar el alcance
de la información proporcionada a los Estados.

2. Dentro del mes siguiente a la recepción de dicha notificación, el Estado podrá informar a la Corte que está llevando o ha
llevado a cabo una investigación en relación con sus nacionales u otras personas bajo su jurisdicción respecto de actos criminales que
puedan constituir crímenes contemplados en el artículo 5 y a los que se refiera la información proporcionada en la notificación a los
Estados. A petición de dicho Estado, el Fiscal se inhibirá de su competencia en favor del Estado en relación con la investigación sobre las
personas antes mencionadas, a menos que la Sala de Cuestiones Preliminares decida, a petición del Fiscal autorizar la investigación.
3. El Fiscal podrá volver a examinar la cuestión de la inhibición de su competencia al cabo de seis meses a partir de la fecha
de la remisión o cuando se haya producido un cambio significativo de circunstancias en vista de que el Estado no está dispuesto a llevar a
cabo la investigación o no puede realmente hacerlo.

4. El Estado de que se trate o el Fiscal podrán apelar ante la Sala de Apelaciones de la decisión de la Sala de Cuestiones
Preliminares, de conformidad con el artículo 82. La apelación podrá sustanciarse en forma sumaria.

5. Cuando el Fiscal se haya inhibido de su competencia en relación con la investigación con arreglo a lo dispuesto en el
párrafo 2, podrá pedir al Estado de que se trate que le informe periódicamente de la marcha de sus investigaciones y del juicio ulterior.
Los Estados Partes responderán a esas peticiones sin dilaciones indebidas.

6. El Fiscal podrá, hasta que la Sala de Cuestiones Preliminares haya emitido su decisión, o en cualquier momento si se
hubiere inhibido de su competencia en virtud de este artículo, pedir a la Sala de Cuestiones Preliminares, con carácter excepcional, que le
autorice a llevar adelante las indagaciones que estime necesarias cuando exista una oportunidad única de obtener pruebas importantes o
exista un riesgo significativo de que esas pruebas no estén disponibles ulteriormente.

7. El Estado que haya apelado una decisión de la Sala de Cuestiones Preliminares en virtud del presente artículo podrá
impugnar la admisibilidad de un asunto en virtud del artículo 19, haciendo valer hechos nuevos importantes o un cambio significativo de
las circunstancias.

Artículo 19

Impugnación de la competencia de la Corte


o de la admisibilidad de la causa

1. La Corte se cerciorará de ser competente en todas las causas que le sean sometidas. La Corte podrá determinar de oficio la
admisibilidad de una causa de conformidad con el artículo 17.

2. Podrán impugnar la admisibilidad de la causa, por uno de los motivos mencionados en el artículo 17, o impugnar la
competencia de la Corte:

a) El acusado o la persona contra la cual se haya dictado una orden de detención o una orden de comparecencia con
arreglo al artículo 58;

b) Un Estado que tenga jurisdicción en la causa porque está investigándola o enjuiciándola o lo ha hecho antes; o

c) Un Estado cuya aceptación se requiera de conformidad con el artículo 12.

3. El Fiscal podrá pedir a la Corte que se pronuncie sobre una cuestión de competencia o de admisibilidad. En las actuaciones
relativas a la competencia o la admisibilidad, podrán presentar asimismo observaciones a la Corte quienes hayan remitido la situación de

173
Estatuto De Roma

conformidad con el artículo 13 y las víctimas.

4. La admisibilidad de una causa o la competencia de la Corte sólo podrán ser impugnadas una sola vez por cualquiera de las
personas o los Estados a que se hace referencia en el párrafo 2. La impugnación se hará antes del juicio o a su inicio. En circunstancias
excepcionales, la Corte podrá autorizar que la impugnación se haga más de una vez o en una fase ulterior del juicio. Las impugnaciones a
la admisibilidad de una causa hechas al inicio del juicio, o posteriormente con la autorización de la Corte, sólo podrán fundarse en el
párrafo 1 c) del artículo 17.

5. El Estado a que se hace referencia en los apartados b) y c) del párrafo 2 del presente artículo hará la impugnación lo antes
posible.

6. Antes de la confirmación de los cargos, la impugnación de la admisibilidad de una causa o de la competencia de la Corte
será asignada a la Sala de Cuestiones Preliminares. Después de confirmados los cargos, será asignada a la Sala de Primera Instancia. Las
decisiones relativas a la competencia o la admisibilidad podrán ser recurridas ante la Sala de Apelaciones de conformidad con el artículo
82.

7. Si la impugnación es hecha por el Estado a que se hace referencia en los apartados b) o c) del párrafo 2, el Fiscal
suspenderá la investigación hasta que la Corte resuelva de conformidad con el artículo 17.

8. Hasta antes de que la Corte se pronuncie, el Fiscal podrá pedirle autorización para:

a) Practicar las indagaciones necesarias de la índole mencionada en el párrafo 6 del artículo 18;

b) Tomar declaración a un testigo o recibir su testimonio, o completar la recolección y el examen de las pruebas que
hubiere iniciado antes de la impugnación; y

c) Impedir, en cooperación con los Estados que corresponda, que eludan la acción de la justicia personas respecto de las
cuales el Fiscal haya pedido ya una orden de detención en virtud del artículo 58.

9. La impugnación no afectará a la validez de ningún acto realizado por el Fiscal, ni de ninguna orden o mandamiento
dictado por la Corte, antes de ella.

10. Si la Corte hubiere declarado inadmisible una causa de conformidad con el artículo 17, el Fiscal podrá pedir que se revise
esa decisión cuando se haya cerciorado cabalmente de que han aparecido nuevos hechos que invalidan los motivos por los cuales la causa
había sido considerada inadmisible de conformidad con dicho artículo.

11. El Fiscal, si habida cuenta de las cuestiones a que se refiere el artículo 17 suspende una investigación, podrá pedir que el
Estado de que se trate ponga a su disposición información sobre las actuaciones. A petición de ese Estado, dicha información será
confidencial. El Fiscal, si decide posteriormente abrir una investigación, notificará su decisión al Estado cuyas actuaciones hayan dado
origen a la suspensión.

Artículo 20

Cosa juzgada

1. Salvo que en el presente Estatuto se disponga otra cosa, nadie será procesado por la Corte en razón de conductas
constitutivas de crímenes por los cuales ya hubiere sido condenado o absuelto por la Corte.

2. Nadie será procesado por otro tribunal en razón de uno de los crímenes mencionados en el artículo 5 por el cual la Corte
ya le hubiere condenado o absuelto.

3. La Corte no procesará a nadie que haya sido procesado por otro tribunal en razón de hechos también prohibidos en virtud
de los artículos 6, 7 u 8 a menos que el proceso en el otro tribunal:

a) Obedeciera al propósito de sustraer al acusado de su responsabilidad penal por crímenes de la competencia de la


Corte; o

b) No hubiere sido instruido en forma independiente o imparcial de conformidad con las debidas garantías procesales
reconocidas por el derecho internacional o lo hubiere sido de alguna manera que, en las circunstancias del caso, fuere incompatible con la
intención de someter a la persona a la acción de la justicia.

Artículo 21

Derecho aplicable

174
Estatuto De Roma

1. La Corte aplicará:

a) En primer lugar, el presente Estatuto, los Elementos de los crímenes y sus Reglas de Procedimiento y Prueba;

b) En segundo lugar, cuando proceda, los tratados aplicables, los principios y normas del derecho internacional,
incluidos los principios establecidos del derecho internacional de los conflictos armados;

c) En su defecto, los principios generales del derecho que derive la Corte del derecho interno de los sistemas jurídicos
del mundo, incluido, cuando proceda, el derecho interno de los Estados que normalmente ejercerían jurisdicción sobre el crimen, siempre
que esos principios no sean incompatibles con el presente Estatuto ni con el derecho internacional ni las normas y estándares
internacionalmente reconocidos.

2. La Corte podrá aplicar principios y normas de derecho respecto de los cuales hubiere hecho una interpretación en
decisiones anteriores.

3. La aplicación e interpretación del derecho de conformidad con el presente artículo deberá ser compatible con los derechos
humanos internacionalmente reconocidos, sin distinción alguna basada en motivos como el género, definido en el párrafo 3 del artículo 7,
la edad, la raza, el color, la religión o el credo, la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la posición
económica, el nacimiento u otra condición.

PARTE III. DE LOS PRINCIPIOS GENERALES DE DERECHO PENAL

Artículo 22

Nullum crimen sine lege

1. Nadie será penalmente responsable de conformidad con el presente Estatuto a menos que la conducta de que se trate
constituya, en el momento en que tiene lugar, un crimen de la competencia de la Corte.

2. La definición de crimen será interpretada estrictamente y no se hará extensiva por analogía. En caso de ambigüedad, será
interpretada en favor de la persona objeto de investigación, enjuiciamiento o condena.

3. Nada de lo dispuesto en el presente artículo afectará a la tipificación de una conducta como crimen de derecho
internacional independientemente del presente Estatuto.

Artículo 23

Nulla poena sine lege

Quien sea declarado culpable por la Corte únicamente podrá ser penado de conformidad con el presente Estatuto.

Artículo 24

Irretroactividad ratione personae

1. Nadie será penalmente responsable de conformidad con el presente Estatuto por una conducta anterior a su entrada en
vigor.

2. De modificarse el derecho aplicable a una causa antes de que se dicte la sentencia definitiva, se aplicarán las disposiciones
más favorables a la persona objeto de la investigación, el enjuiciamiento o la condena.

Artículo 25

Responsabilidad penal individual

1. De conformidad con el presente Estatuto, la Corte tendrá competencia respecto de las personas naturales.

2. Quien cometa un crimen de la competencia de la Corte será responsable individualmente y podrá ser penado de
conformidad con el presente Estatuto.

175
Estatuto De Roma

3. De conformidad con el presente Estatuto, será penalmente responsable y podrá ser penado por la comisión de un crimen de
la competencia de la Corte quien:

a) Cometa ese crimen por sí solo, con otro o por conducto de otro, sea éste o no penalmente responsable;

b) Ordene, proponga o induzca la comisión de ese crimen, ya sea consumado o en grado de tentativa;

c) Con el propósito de facilitar la comisión de ese crimen, sea cómplice o encubridor o colabore de algún modo en la
comisión o la tentativa de comisión del crimen, incluso suministrando los medios para su comisión;
d) Contribuya de algún otro modo en la comisión o tentativa de comisión del crimen por un grupo de personas que
tengan una finalidad común. La contribución deberá ser intencional y se hará:

i) Con el propósito de llevar a cabo la actividad o propósito delictivo del grupo, cuando una u otro entrañe la
comisión de un crimen de la competencia de la Corte; o

ii) A sabiendas de que el grupo tiene la intención de cometer el crimen;

e) Respecto del crimen de genocidio, haga una instigación directa y pública a que se cometa;

f) Intente cometer ese crimen mediante actos que supongan un paso importante para su ejecución, aunque el crimen no
se consume debido a circunstancias ajenas a su voluntad. Sin embargo, quien desista de la comisión del crimen o impida de otra forma
que se consume no podrá ser penado de conformidad con el presente Estatuto por la tentativa si renunciare íntegra y voluntariamente al
propósito delictivo.

4. Nada de lo dispuesto en el presente Estatuto respecto de la responsabilidad penal de las personas naturales afectará a la
responsabilidad del Estado conforme al derecho internacional.

Artículo 26

Exclusión de los menores de 18 años de la competencia de la Corte

La Corte no será competente respecto de los que fueren menores de 18 años en el momento de la presunta comisión del crimen.

Artículo 27

Improcedencia del cargo oficial

1. El presente Estatuto será aplicable por igual a todos sin distinción alguna basada en el cargo oficial. En particular, el cargo
oficial de una persona, sea Jefe de Estado o de Gobierno, miembro de un gobierno o parlamento, representante elegido o funcionario de
gobierno, en ningún caso la eximirá de responsabilidad penal ni constituirá per se motivo para reducir la pena.

2. Las inmunidades y las normas de procedimiento especiales que conlleve el cargo oficial de una persona, con arreglo al
derecho interno o al derecho internacional, no obstarán para que la Corte ejerza su competencia sobre ella.

Artículo 28

Responsabilidad de los jefes y otros superiores

Además de otras causales de responsabilidad penal de conformidad con el presente Estatuto por crímenes de la competencia de
la Corte:

a) El jefe militar o el que actúe efectivamente como jefe militar será penalmente responsable por los crímenes de la
competencia de la Corte que hubieren sido cometidos por fuerzas bajo su mando y control efectivo, o su autoridad y control efectivo,
según sea el caso, en razón de no haber ejercido un control apropiado sobre esas fuerzas cuando:

i) Hubiere sabido o, en razón de las circunstancias del momento, hubiere debido saber que las fuerzas estaban
cometiendo esos crímenes o se proponían cometerlos; y

ii) No hubiere adoptado todas las medidas necesarias y razonables a su alcance para prevenir o reprimir su comisión o
para poner el asunto en conocimiento de las autoridades competentes a los efectos de su investigación y enjuiciamiento.

b) En lo que respecta a las relaciones entre superior y subordinado distintas de las señaladas en el apartado a), el superior será
penalmente responsable por los crímenes de la competencia de la Corte que hubieren sido cometidos por subordinados bajo su autoridad

176
Estatuto De Roma

y control efectivo, en razón de no haber ejercido un control apropiado sobre esos subordinados, cuando:

i) Hubiere tenido conocimiento o deliberadamente hubiere hecho caso omiso de información que indicase claramente
que los subordinados estaban cometiendo esos crímenes o se proponían cometerlos;

ii) Los crímenes guardaren relación con actividades bajo su responsabilidad y control efectivo; y

iii) No hubiere adoptado todas las medidas necesarias y razonables a su alcance para prevenir o reprimir su comisión o
para poner el asunto en conocimiento de las autoridades competentes a los efectos de su investigación y enjuiciamiento.

Artículo 29

Imprescriptibilidad

Los crímenes de la competencia de la Corte no prescribirán.

Artículo 30

Elemento de intencionalidad

1. Salvo disposición en contrario, una persona será penalmente responsable y podrá ser penada por un crimen de la
competencia de la Corte únicamente si los elementos materiales del crimen se realizan con intención y conocimiento.

2. A los efectos del presente artículo, se entiende que actúa intencionalmente quien:

a) En relación con una conducta, se propone incurrir en ella;

b) En relación con una consecuencia, se propone causarla o es consciente de que se producirá en el curso normal de los
acontecimientos.

3. A los efectos del presente artículo, por "conocimiento" se entiende la conciencia de que existe una circunstancia o se va a
producir una consecuencia en el curso normal de los acontecimientos. Las palabras "a sabiendas" y "con conocimiento" se entenderán en
el mismo sentido.

Artículo 31

Circunstancias eximentes de responsabilidad penal

1. Sin perjuicio de las demás circunstancias eximentes de responsabilidad penal establecidas en el presente Estatuto, no será
penalmente responsable quien, en el momento de incurrir en una conducta:

a) Padeciere de una enfermedad o deficiencia mental que le prive de su capacidad para apreciar la ilicitud o naturaleza
de su conducta, o de su capacidad para controlar esa conducta a fin de no transgredir la ley;

b) Estuviere en un estado de intoxicación que le prive de su capacidad para apreciar la ilicitud o naturaleza de su
conducta, o de su capacidad para controlar esa conducta a fin de no transgredir la ley, salvo que se haya intoxicado voluntariamente a
sabiendas de que, como resultado de la intoxicación, probablemente incurriría en una conducta tipificada como crimen de la competencia
de la Corte, o haya hecho caso omiso del riesgo de que ello ocurriere;

c) Actuare razonablemente en defensa propia o de un tercero o, en el caso de los crímenes de guerra, de un bien que
fuese esencial para su supervivencia o la de un tercero o de un bien que fuese esencial para realizar una misión militar, contra un uso
inminente e ilícito de la fuerza, en forma proporcional al grado de peligro para él, un tercero o los bienes protegidos. El hecho de
participar en una fuerza que realizare una operación de defensa no bastará para constituir una circunstancia eximente de la
responsabilidad penal de conformidad con el presente apartado;

d) Hubiere incurrido en una conducta que presuntamente constituya un crimen de la competencia de la Corte como
consecuencia de coacción dimanante de una amenaza inminente de muerte o lesiones corporales graves para él u otra persona, y en que se
vea compelido a actuar necesaria y razonablemente para evitar esa amenaza, siempre que no tuviera la intención de causar un daño mayor
que el que se proponía evitar. Esa amenaza podrá:

i) Haber sido hecha por otras personas; o

177
Estatuto De Roma

ii) Estar constituida por otras circunstancias ajenas a su control.

2. La Corte determinará si las circunstancias eximentes de responsabilidad penal admitidas por el presente Estatuto son
aplicables en la causa de que esté conociendo.

3. En el juicio, la Corte podrá tener en cuenta una circunstancia eximente de responsabilidad penal distinta de las indicadas
en el párrafo 1 siempre que dicha circunstancia se desprenda del derecho aplicable de conformidad con el artículo 21. El procedimiento
para el examen de una eximente de este tipo se establecerá en las Reglas de Procedimiento y Prueba.

Artículo 32

Error de hecho o error de derecho

1. El error de hecho eximirá de responsabilidad penal únicamente si hace desaparecer el elemento de intencionalidad
requerido por el crimen.

2. El error de derecho acerca de si un determinado tipo de conducta constituye un crimen de la competencia de la Corte no se
considerará eximente. Con todo, el error de derecho podrá considerarse eximente si hace desaparecer el elemento de intencionalidad
requerido por ese crimen o si queda comprendido en lo dispuesto en el artículo 33 del presente Estatuto.

Artículo 33

Órdenes superiores y disposiciones legales

1. Quien hubiere cometido un crimen de la competencia de la Corte en cumplimiento de una orden emitida por un gobierno o
un superior, sea militar o civil, no será eximido de responsabilidad penal a menos que:

a) Estuviere obligado por ley a obedecer órdenes emitidas por el gobierno o el superior de que se trate;

b) No supiera que la orden era ilícita; y

c) La orden no fuera manifiestamente ilícita.

2. A los efectos del presente artículo, se entenderá que las órdenes de cometer genocidio o crímenes de lesa humanidad son
manifiestamente ilícitas.

PARTE IV. DE LA COMPOSICIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE LA CORTE

Artículo 34

Órganos de la Corte

La Corte estará compuesta de los órganos siguientes:

a) La Presidencia;

b) Una Sección de Apelaciones, una Sección de Primera Instancia y una Sección de Cuestiones Preliminares;

c) La Fiscalía;

d) La Secretaría.

Artículo 35

Desempeño del cargo de magistrado

1. Todos los magistrados serán elegidos miembros de la Corte en régimen de dedicación exclusiva y estarán disponibles para
desempeñar su cargo en ese régimen desde que comience su mandato.

178
Estatuto De Roma

2. Los magistrados que constituyan la Presidencia desempeñarán sus cargos en régimen de dedicación exclusiva tan pronto
como sean elegidos.

3. La Presidencia podrá, en función del volumen de trabajo de la Corte, y en consulta con los miembros de ésta, decidir por
cuánto tiempo será necesario que los demás magistrados desempeñen sus cargos en régimen de dedicación exclusiva. Las decisiones que
se adopten en ese sentido se entenderán sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 40.

4. Las disposiciones financieras relativas a los magistrados que no deban desempeñar sus cargos en régimen de dedicación
exclusiva serán adoptadas de conformidad con el artículo 49.

Artículo 36

Condiciones que han de reunir los magistrados,


candidaturas y elección de los magistrados

1. Con sujeción a lo dispuesto en el párrafo 2, la Corte estará compuesta de 18 magistrados.

2. a) La Presidencia, actuando en nombre de la Corte, podrá proponer que aumente el número de magistrados indicado en
el párrafo 1 y señalará las razones por las cuales considera necesario y apropiado ese aumento. El Secretario distribuirá prontamente la
propuesta a todos los Estados Partes;

b) La propuesta será examinada en una sesión de la Asamblea de los Estados Partes que habrá de convocarse de
conformidad con el artículo 112. La propuesta, que deberá ser aprobada en la sesión por una mayoría de dos tercios de los Estados Partes,
entrará en vigor en la fecha en que decida la Asamblea;

c) i) Una vez que se haya aprobado una propuesta para aumentar el número de magistrados con arreglo al apartado b),
la elección de los nuevos magistrados se llevará a cabo en el siguiente período de sesiones de la Asamblea de los Estados Partes, de
conformidad con los párrafos 3 a 8 del presente artículo y con el párrafo 2 del artículo 37;

ii) Una vez que se haya aprobado y haya entrado en vigor una propuesta para aumentar el número de magistrados
con arreglo a los apartados b) y c) i), la Presidencia podrá en cualquier momento, si el volumen de trabajo de la Corte lo justifica,
proponer que se reduzca el número de magistrados, siempre que ese número no sea inferior al indicado en el párrafo 1. La propuesta será
examinada de conformidad con el procedimiento establecido en los apartados a) y b). De ser aprobada, el número de magistrados se
reducirá progresivamente a medida que expiren los mandatos y hasta que se llegue al número debido.

3. a) Los magistrados serán elegidos entre personas de alta consideración moral, imparcialidad e integridad que reúnan las
condiciones requeridas para el ejercicio de las más altas funciones judiciales en sus respectivos países;

b) Los candidatos a magistrados deberán tener:

i) Reconocida competencia en derecho y procedimiento penales y la necesaria experiencia en causas penales en


calidad de magistrado, fiscal, abogado u otra función similar; o

ii) Reconocida competencia en materias pertinentes de derecho internacional, tales como el derecho internacional
humanitario y las normas de derechos humanos, así como gran experiencia en funciones jurídicas profesionales que tengan relación con
la labor judicial de la Corte;

c) Los candidatos a magistrado deberán tener un excelente conocimiento y dominio de por lo menos uno de los idiomas de
trabajo de la Corte.

4. a) Cualquier Estado Parte en el presente Estatuto podrá proponer candidatos en las elecciones para magistrado de la
Corte mediante:

i) El procedimiento previsto para proponer candidatos a los más altos cargos judiciales del país; o

ii) El procedimiento previsto en el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia para proponer candidatos a esa
Corte.

Las propuestas deberán ir acompañadas de una exposición detallada acerca del grado en que el candidato cumple los requisitos
enunciados en el párrafo 3;

b) Un Estado Parte podrá proponer un candidato que no tenga necesariamente su nacionalidad, pero que en todo caso sea
nacional de un Estado Parte;

179
Estatuto De Roma

c) La Asamblea de los Estados Partes podrá decidir que se establezca un comité asesor para las candidaturas. En ese caso,
la Asamblea de los Estados Partes determinará la composición y el mandato del comité.

5. A los efectos de la elección se harán dos listas de candidatos:

La lista A, con los nombres de los candidatos que reúnan los requisitos enunciados en el apartado b) i) del párrafo 3; y

La lista B, con los nombres de los candidatos que reúnan los requisitos enunciados en el apartado b) ii) del párrafo 3.

El candidato que reúna los requisitos requeridos para ambas listas podrá elegir en cuál desea figurar. En la primera elección de
miembros de la Corte, por lo menos nueve magistrados serán elegidos entre los candidatos de la lista A y por lo menos cinco serán
elegidos entre los de la lista B. Las elecciones subsiguientes se organizarán de manera que se mantenga en la Corte una proporción
equivalente de magistrados de ambas listas.

6. a) Los magistrados serán elegidos por votación secreta en una sesión de la Asamblea de los Estados Partes convocada
con ese fin con arreglo al artículo 112. Con sujeción a lo dispuesto en el párrafo 7, serán elegidos los 18 candidatos que obtengan el
mayor número de votos y una mayoría de dos tercios de los Estados Partes presentes y votantes;

b) En el caso de que en la primera votación no resulte elegido un número suficiente de magistrados, se procederá a
nuevas votaciones de conformidad con los procedimientos establecidos en el apartado a) hasta cubrir los puestos restantes.

7. No podrá haber dos magistrados que sean nacionales del mismo Estado. Toda persona que, para ser elegida magistrado,
pudiera ser considerada nacional de más de un Estado, será considerada nacional del Estado donde ejerza habitualmente sus derechos
civiles y políticos.

8. a) Al seleccionar a los magistrados, los Estados Partes tendrán en cuenta la necesidad de que en la composición de la
Corte haya:

i) Representación de los principales sistemas jurídicos del mundo;

ii) Distribución geográfica equitativa; y

iii) Representación equilibrada de magistrados mujeres y hombres;

b) Los Estados Partes tendrán también en cuenta la necesidad de que haya en la Corte magistrados que sean juristas
especializados en temas concretos que incluyan, entre otros, la violencia contra las mujeres o los niños.

9. a) Con sujeción a lo dispuesto en el apartado b), los magistrados serán elegidos por un mandato de nueve años y, con
sujeción al apartado c) y al párrafo 2 del artículo 37, no podrán ser reelegidos;

b) En la primera elección, un tercio de los magistrados elegidos será seleccionado por sorteo para desempeñar un
mandato de tres años, un tercio de los magistrados será seleccionado por sorteo para desempeñar un mandato de seis años y el resto
desempeñará un mandato de nueve años;

c) Un magistrado seleccionado para desempeñar un mandato de tres años de conformidad con el apartado b) podrá ser
reelegido por un mandato completo.

10. No obstante lo dispuesto en el párrafo 9, un magistrado asignado a una Sala de Primera Instancia o una Sala de
Apelaciones de conformidad con el artículo 39 seguirá en funciones a fin de llevar a término el juicio o la apelación de los que haya
comenzado a conocer en esa Sala.

Artículo 37

Vacantes

1. En caso de producirse una vacante se celebrará una elección de conformidad con el artículo 36 para cubrirla.

2. El magistrado elegido para cubrir una vacante desempeñará el cargo por el resto del mandato de su predecesor y, si éste
fuera de tres años o menos, podrá ser reelegido por un mandato completo con arreglo al artículo 36.

Artículo 38

Presidencia

180
Estatuto De Roma

1. El Presidente, el Vicepresidente primero y el Vicepresidente segundo serán elegidos por mayoría absoluta de los
magistrados. Cada uno desempeñará su cargo por un período de tres años o hasta el término de su mandato como magistrado, si éste se
produjere antes. Podrán ser reelegidos una vez.

2. El Vicepresidente primero sustituirá al Presidente cuando éste se halle en la imposibilidad de ejercer sus funciones o haya
sido recusado. El Vicepresidente segundo sustituirá al Presidente cuando éste y el Vicepresidente primero se hallen en la imposibilidad de
ejercer sus funciones o hayan sido recusados.

3. El Presidente, el Vicepresidente primero y el Vicepresidente segundo constituirán la Presidencia, que estará encargada de:

a) La correcta administración de la Corte, con excepción de la Fiscalía; y

b) Las demás funciones que se le confieren de conformidad con el presente Estatuto.

4. En el desempeño de sus funciones enunciadas en el párrafo 3 a), la Presidencia actuará en coordinación con el Fiscal y
recabará su aprobación en todos los asuntos de interés mutuo.

Artículo 39

Las Salas

1. Tan pronto como sea posible después de la elección de los magistrados, la Corte se organizará en las secciones indicadas
en el artículo 34 b). La Sección de Apelaciones se compondrá del Presidente y otros cuatro magistrados, la Sección de Primera Instancia
de no menos de seis magistrados y la Sección de Cuestiones Preliminares de no menos de seis magistrados. Los magistrados serán
asignados a las secciones según la naturaleza de las funciones que corresponderán a cada una y sus respectivas calificaciones y
experiencia, de manera que en cada sección haya una combinación apropiada de especialistas en derecho y procedimiento penales y en
derecho internacional. La Sección de Primera Instancia y la Sección de Cuestiones Preliminares estarán integradas predominantemente
por magistrados que tengan experiencia en procedimiento penal.

2. a) Las funciones judiciales de la Corte serán realizadas en cada sección por las Salas;

b) i) La Sala de Apelaciones se compondrá de todos los magistrados de la Sección de Apelaciones;

ii) Las funciones de la Sala de Primera Instancia serán realizadas por tres magistrados de la Sección de Primera
Instancia;

iii) Las funciones de la Sala de Cuestiones Preliminares serán realizadas por tres magistrados de la Sección de
Cuestiones Preliminares o por un solo magistrado de dicha Sección, de conformidad con el presente Estatuto y las Reglas de
Procedimiento y Prueba;

c) Nada de lo dispuesto en el presente párrafo obstará a que se constituyan simultáneamente más de una Sala de Primera
Instancia o Sala de Cuestiones Preliminares cuando la gestión eficiente del trabajo de la Corte así lo requiera.

3. a) Los magistrados asignados a las Secciones de Primera Instancia y de Cuestiones Preliminares desempeñarán el cargo
en esas Secciones por un período de tres años, y posteriormente hasta llevar a término cualquier causa de la que hayan empezado a
conocer en la sección de que se trate;

b) Los magistrados asignados a la Sección de Apelaciones desempeñarán el cargo en esa Sección durante todo su
mandato.

4. Los magistrados asignados a la Sección de Apelaciones desempeñarán el cargo únicamente en esa Sección. Nada de lo
dispuesto en el presente artículo obstará, sin embargo, a que se asignen temporalmente magistrados de la Sección de Primera Instancia a
la Sección de Cuestiones Preliminares, o a la inversa, si la Presidencia considera que la gestión eficiente del trabajo de la Corte así lo
requiere, pero en ningún caso podrá formar parte de la Sala de Primera Instancia que conozca de una causa un magistrado que haya
participado en la etapa preliminar.

Artículo 40

Independencia de los magistrados

181
Estatuto De Roma

1. Los magistrados serán independientes en el desempeño de sus funciones.

2. Los magistrados no realizarán actividad alguna que pueda ser incompatible con el ejercicio de sus funciones judiciales o
menoscabar la confianza en su independencia.

3. Los magistrados que tengan que desempeñar sus cargos en régimen de dedicación exclusiva en la sede de la Corte no
podrán desempeñar ninguna otra ocupación de carácter profesional.

4. Las cuestiones relativas a la aplicación de los párrafos 2 y 3 serán dirimidas por mayoría absoluta de los magistrados. El
magistrado al que se refiera una de estas cuestiones no participará en la adopción de la decisión.

Artículo 41

Dispensa y recusación de los magistrados

1. La Presidencia podrá, a petición de un magistrado, dispensarlo del ejercicio de alguna de las funciones que le confiere el
presente Estatuto, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

2. a) Un magistrado no participará en ninguna causa en que, por cualquier motivo, pueda razonablemente ponerse en duda
su imparcialidad. Un magistrado será recusado de conformidad con lo dispuesto en el presente párrafo, entre otras razones, si hubiese
intervenido anteriormente, en cualquier calidad, en una causa de la que la Corte estuviere conociendo o en una causa penal conexa
sustanciada a nivel nacional y que guardare relación con la persona objeto de investigación o enjuiciamiento. Un magistrado será también
recusado por los demás motivos que se establezcan en las Reglas de Procedimiento y Prueba;

b) El Fiscal o la persona objeto de investigación o enjuiciamiento podrá pedir la recusación de un magistrado con
arreglo a lo dispuesto en el presente párrafo;

c) Las cuestiones relativas a la recusación de un magistrado serán dirimidas por mayoría absoluta de los magistrados. El
magistrado cuya recusación se pida tendrá derecho a hacer observaciones sobre la cuestión, pero no tomará parte en la decisión.

Artículo 42

La Fiscalía

1. La Fiscalía actuará en forma independiente como órgano separado de la Corte. Estará encargada de recibir remisiones e
información corroborada sobre crímenes de la competencia de la Corte para examinarlas y realizar investigaciones o ejercitar la acción
penal ante la Corte. Los miembros de la Fiscalía no solicitarán ni cumplirán instrucciones de fuentes ajenas a la Corte.

2. La Fiscalía estará dirigida por el Fiscal. El Fiscal tendrá plena autoridad para dirigir y administrar la Fiscalía, con inclusión
del personal, las instalaciones y otros recursos. El Fiscal contará con la ayuda de uno o más fiscales adjuntos, que podrán desempeñar
cualquiera de las funciones que le correspondan de conformidad con el presente Estatuto. El Fiscal y los fiscales adjuntos tendrán que ser
de diferentes nacionalidades y desempeñarán su cargo en régimen de dedicación exclusiva.

3. El Fiscal y los fiscales adjuntos serán personas que gocen de alta consideración moral, que posean un alto nivel de
competencia y tengan extensa experiencia práctica en el ejercicio de la acción penal o la sustanciación de causas penales. Deberán tener
un excelente conocimiento y dominio de al menos uno de los idiomas de trabajo de la Corte.

4. El Fiscal será elegido en votación secreta y por mayoría absoluta de los miembros de la Asamblea de los Estados Partes.
Los fiscales adjuntos serán elegidos en la misma forma de una lista de candidatos presentada por el Fiscal. El Fiscal propondrá tres
candidatos para cada puesto de fiscal adjunto que deba cubrirse. Salvo que en el momento de la elección se fije un período más breve, el
Fiscal y los fiscales adjuntos desempeñarán su cargo por un período de nueve años y no podrán ser reelegidos.

5. El Fiscal y los fiscales adjuntos no realizarán actividad alguna que pueda interferir en el ejercicio de sus funciones o
menoscabar la confianza en su independencia. No podrán desempeñar ninguna otra ocupación de carácter profesional.

6. La Presidencia podrá, a petición del Fiscal o de un fiscal adjunto, dispensarlos de intervenir en una causa determinada.

7. El Fiscal y los fiscales adjuntos no participarán en ningún asunto en que, por cualquier motivo, pueda razonablemente
ponerse en duda su imparcialidad. Serán recusados de conformidad con lo dispuesto en el presente párrafo, entre otras razones, si
hubiesen intervenido anteriormente, en cualquier calidad, en una causa de que la Corte estuviere conociendo o en una causa penal conexa
sustanciada a nivel nacional y que guardare relación con la persona objeto de investigación o enjuiciamiento.

8. Las cuestiones relativas a la recusación del Fiscal o de un fiscal adjunto serán dirimidas por la Sala de Apelaciones:

182
Estatuto De Roma

a) La persona objeto de investigación o enjuiciamiento podrá en cualquier momento pedir la recusación del Fiscal o de
un fiscal adjunto por los motivos establecidos en el presente artículo;

b) El Fiscal o el fiscal adjunto, según proceda, tendrán derecho a hacer observaciones sobre la cuestión.

9. El Fiscal nombrará asesores jurídicos especialistas en determinados temas como, por ejemplo, violencia sexual, violencia
por razones de género y violencia contra los niños.

Artículo 43

La Secretaría

1. La Secretaría, sin perjuicio de las funciones y atribuciones del Fiscal de conformidad con lo dispuesto en el artículo 42,
estará encargada de los aspectos no judiciales de la administración de la Corte y de prestarle servicios.

2. La Secretaría será dirigida por el Secretario, que será el principal funcionario administrativo de la Corte. El Secretario
ejercerá sus funciones bajo la autoridad del Presidente de la Corte.

3. El Secretario y el Secretario Adjunto deberán ser personas que gocen de consideración moral y tener un alto nivel de
competencia y un excelente conocimiento y dominio de al menos uno de los idiomas de trabajo de la Corte.

4. Los magistrados elegirán al Secretario en votación secreta por mayoría absoluta y teniendo en cuenta las recomendaciones
de la Asamblea de los Estados Partes. De ser necesario elegirán, por recomendación del Secretario y con arreglo al mismo procedimiento,
un Secretario Adjunto.

5. El Secretario será elegido por un período de cinco años en régimen de dedicación exclusiva y podrá ser reelegido una sola
vez. El Secretario Adjunto será elegido por un período de cinco años, o por uno más breve, si así lo deciden los magistrados por mayoría
absoluta, en el entendimiento de que prestará sus servicios según sea necesario.

6. El Secretario establecerá una Dependencia de Víctimas y Testigos dentro de la Secretaría. Esta Dependencia, en consulta
con la Fiscalía, adoptará medidas de protección y dispositivos de seguridad y prestará asesoramiento y otro tipo de asistencia a testigos y
víctimas que comparezcan ante la Corte, y a otras personas que estén en peligro en razón del testimonio prestado. La Dependencia
contará con personal especializado para atender a las víctimas de traumas, incluidos los relacionados con delitos de violencia sexual.

Artículo 44

El personal

1. El Fiscal y el Secretario nombrarán los funcionarios calificados que sean necesarios en sus respectivas oficinas. En el caso
del Fiscal, ello incluirá el nombramiento de investigadores.

2. En el nombramiento de los funcionarios, el Fiscal y el Secretario velarán por el más alto grado de eficiencia, competencia
e integridad y tendrán en cuenta, mutatis mutandis, los criterios establecidos en el párrafo 8 del artículo 36.

3. El Secretario, con la anuencia de la Presidencia y del Fiscal, propondrá un reglamento del personal que establecerá las
condiciones en que el personal de la Corte será designado, remunerado o separado del servicio. El Reglamento del Personal estará sujeto
a la aprobación de la Asamblea de los Estados Partes.

4. La Corte podrá, en circunstancias excepcionales, recurrir a la pericia de personal proporcionado gratuitamente por Estados
Partes, organizaciones intergubernamentales u organizaciones no gubernamentales para que colabore en la labor de cualquiera de los
órganos de la Corte. El Fiscal podrá aceptar ofertas de esa índole en nombre de la Fiscalía. El personal proporcionado gratuitamente será
empleado de conformidad con directrices que ha de establecer la Asamblea de los Estados Partes.

Artículo 45

Promesa solemne

Antes de asumir las obligaciones del cargo de conformidad con el presente Estatuto, los magistrados, el fiscal, los fiscales
adjuntos, el secretario y el secretario adjunto declararán solemnemente y en sesión pública que ejercerán sus atribuciones con toda
imparcialidad y conciencia.

Artículo 46

183
Estatuto De Roma

Separación del cargo

1. Un magistrado, el fiscal, un fiscal adjunto, el secretario o el secretario adjunto será separado del cargo si se adopta una
decisión a tal efecto de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 2 cuando se determine que:

a) Ha incurrido en falta grave o en incumplimiento grave de las funciones que le confiere el presente Estatuto y según lo
establecido en las Reglas de procedimiento y prueba; o

b) Está imposibilitado de desempeñar las funciones descritas en el presente Estatuto.

2. La decisión de separar del cargo a un magistrado, el fiscal o un fiscal adjunto de conformidad con el párrafo 1 será
adoptada por la Asamblea de los Estados Partes en votación secreta:

a) En el caso de un magistrado, por mayoría de dos tercios de los Estados Partes y previa recomendación aprobada por
mayoría de dos tercios de los demás magistrados;

b) En el caso del fiscal, por mayoría absoluta de los Estados Partes;


c) En el caso de un fiscal adjunto, por mayoría absoluta de los Estados Partes y previa recomendación del fiscal.

3. La decisión de separar del cargo al secretario o a un secretario adjunto será adoptada por mayoría absoluta de los
magistrados.

4. El magistrado, fiscal, fiscal adjunto, secretario o secretario adjunto cuya conducta o cuya idoneidad para el ejercicio de las
funciones del cargo de conformidad con el presente Estatuto haya sido impugnada en virtud del presente artículo podrá presentar y
obtener pruebas y presentar escritos de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba; sin embargo, no podrá participar por
ningún otro concepto en el examen de la cuestión.
Artículo 47

Medidas disciplinarias

El magistrado, fiscal, fiscal adjunto, secretario o secretario adjunto que haya incurrido en una falta menos grave que la
establecida en el párrafo 1 del artículo 46 será objeto de medidas disciplinarias de conformidad con las Reglas de Procedimiento y
Prueba.

Artículo 48

Privilegios e inmunidades

1. La Corte gozará en el territorio de cada Estado Parte de los privilegios e inmunidades que sean necesarios para el
cumplimiento de sus funciones.

2. Los magistrados, el fiscal, los fiscales adjuntos y el Secretario gozarán, cuando actúen en el desempeño de sus funciones o
en relación con ellas, de los mismos privilegios e inmunidades reconocidos a los jefes de las misiones diplomáticas y, una vez expirado
su mandato, seguirán gozando de absoluta inmunidad judicial por las declaraciones hechas oralmente o por escrito y los actos realizados
en el desempeño de sus funciones oficiales.

3. El Secretario Adjunto, el personal de la Fiscalía y el personal de la Secretaría gozarán de los privilegios e inmunidades y
de las facilidades necesarias para el cumplimiento de sus funciones, de conformidad con el acuerdo sobre los privilegios e inmunidades
de la Corte.

4. Los abogados, peritos, testigos u otras personas cuya presencia se requiera en la sede de la Corte serán objeto del
tratamiento que sea necesario para el funcionamiento adecuado de la Corte, de conformidad con el acuerdo sobre los privilegios e
inmunidades de la Corte.

5. Se podrá renunciar a los privilegios e inmunidades:

a) En el caso de un magistrado o el Fiscal, por decisión de la mayoría absoluta de los magistrados;

b) En el caso del Secretario, por la Presidencia;

c) En el caso de los Fiscales Adjuntos y el personal de la Fiscalía, por el Fiscal;

184
Estatuto De Roma

d) En el caso del Secretario Adjunto y el personal de la Secretaría, por el Secretario.

Artículo 49

Sueldos, estipendios y dietas

Los magistrados, el fiscal, los fiscales adjuntos, el secretario y el secretario adjunto percibirán los sueldos, estipendios y dietas
que decida la Asamblea de los Estados Partes. Esos sueldos y estipendios no serán reducidos en el curso de su mandato.

Artículo 50

Idiomas oficiales y de trabajo

1. Los idiomas oficiales de la Corte serán el árabe, el chino, el español, el francés, el inglés y el ruso. Las sentencias de la
Corte, así como las otras decisiones que resuelvan cuestiones fundamentales de que conozca la Corte, serán publicadas en los idiomas
oficiales. La Presidencia, de conformidad con los criterios establecidos en las Reglas de Procedimiento y Prueba, determinará cuáles son
las decisiones que resuelven cuestiones fundamentales a los efectos del presente párrafo.

2. Los idiomas de trabajo de la Corte serán el francés y el inglés. En las Reglas de Procedimiento y Prueba se determinará en
qué casos podrá utilizarse como idioma de trabajo otros idiomas oficiales.

3. La Corte autorizará a cualquiera de las partes o cualquiera de los Estados a que se haya permitido intervenir en un
procedimiento, previa solicitud de ellos, a utilizar un idioma distinto del francés o el inglés, siempre que considere que esta autorización
está adecuadamente justificada.

Artículo 51

Reglas de Procedimiento y Prueba

1. Las Reglas de Procedimiento y Prueba entrarán en vigor tras su aprobación por mayoría de dos tercios de los miembros de
la Asamblea de los Estados Partes.

2. Podrán proponer enmiendas a las Reglas de Procedimiento y Prueba:

a) Cualquier Estado Parte;

b) Los magistrados, por mayoría absoluta; o

c) El Fiscal.

Las enmiendas entrarán en vigor tras su aprobación en la Asamblea de los Estados Partes por mayoría de dos tercios.

3. Una vez aprobadas las Reglas de Procedimiento y Prueba, en casos urgentes y cuando éstas no resuelvan una situación
concreta suscitada en la Corte, los magistrados podrán, por una mayoría de dos tercios, establecer reglas provisionales que se aplicarán
hasta que la Asamblea de los Estados Partes las apruebe, enmiende o rechace en su siguiente período ordinario o extraordinario de
sesiones.

4. Las Reglas de Procedimiento y Prueba, las enmiendas a ellas y las reglas provisionales deberán estar en consonancia con
el presente Estatuto. Las enmiendas a las Reglas de Procedimiento y Prueba, así como las reglas provisionales, no se aplicarán
retroactivamente en detrimento de la persona que sea objeto de la investigación o el enjuiciamiento o que haya sido condenada.

5. En caso de conflicto entre las disposiciones del Estatuto y las de las Reglas de Procedimiento y Prueba, prevalecerá el
Estatuto.

Artículo 52

Reglamento de la Corte

185
Estatuto De Roma

1. Los magistrados, de conformidad con el presente Estatuto y las Reglas de Procedimiento y Prueba, aprobarán por mayoría
absoluta el Reglamento de la Corte que sea necesario para su funcionamiento ordinario.

2. Se consultará al Fiscal y al Secretario en la preparación del Reglamento y de cualquier enmienda a él.

3. El Reglamento y sus enmiendas entrarán en vigor al momento de su aprobación, a menos que los magistrados decidan otra
cosa. Inmediatamente después de su aprobación, serán distribuidos a los Estados Partes para recabar sus observaciones. Se mantendrán en
vigor si en un plazo de seis meses no se han recibido objeciones de una mayoría de los Estados Partes.

PARTE V. DE LA INVESTIGACIÓN Y EL ENJUICIAMIENTO

Artículo 53

Inicio de una investigación

1. El Fiscal, después de evaluar la información de que disponga, iniciará una investigación a menos que determine que no
existe fundamento razonable para proceder a ella con arreglo al presente Estatuto. Al decidir si ha de iniciar una investigación, el Fiscal
tendrá en cuenta si:

a) La información de que dispone constituye fundamento razonable para creer que se ha cometido o se está cometiendo
un crimen de la competencia de la Corte;

b) La causa es o sería admisible de conformidad con el artículo 17;

c) Existen razones sustanciales para creer que, aun teniendo en cuenta la gravedad del crimen y los intereses de las
víctimas, una investigación no redundaría en interés de la justicia.

El Fiscal, si determinare que no hay fundamento razonable para proceder a la investigación y la determinación se basare
únicamente en el apartado c), lo comunicará a la Sala de Cuestiones Preliminares.

2. Si, tras la investigación, el Fiscal llega a la conclusión de que no hay fundamento suficiente para el enjuiciamiento, ya que:

a) No existe una base suficiente de hecho o de derecho para pedir una orden de detención o de comparecencia de
conformidad con el artículo 58;

b) La causa es inadmisible de conformidad con el artículo 17; o

c) El enjuiciamiento no redundaría en interés de la justicia, teniendo en cuenta todas las circunstancias, entre ellas la
gravedad del crimen, los intereses de las víctimas y la edad o enfermedad del presunto autor y su participación en el presunto crimen;
notificará su conclusión motivada a la Sala de Cuestiones Preliminares y al Estado que haya remitido el asunto de conformidad con el
artículo 14 o al Consejo de Seguridad si se trata de un caso previsto en el párrafo b) del artículo 13.

3. a) A petición del Estado que haya remitido el asunto con arreglo al artículo 14 o del Consejo de Seguridad de
conformidad con el párrafo b) del artículo 13, la Sala de Cuestiones Preliminares podrá examinar la decisión del Fiscal de no proceder a
la investigación de conformidad con el párrafo 1 o el párrafo 2 y pedir al Fiscal que reconsidere esa decisión;

b) Además, la Sala de Cuestiones Preliminares podrá, de oficio, revisar una decisión del Fiscal de no proceder a la
investigación si dicha decisión se basare únicamente en el párrafo 1 c) o el párrafo 2 c). En ese caso, la decisión del Fiscal únicamente
surtirá efecto si es confirmada por la Sala de Cuestiones Preliminares.

4. El Fiscal podrá reconsiderar en cualquier momento su decisión de iniciar una investigación o enjuiciamiento sobre la base
de nuevos hechos o nuevas informaciones.

Artículo 54

Funciones y atribuciones del Fiscal con respecto


a las investigaciones

1. El Fiscal:

186
Estatuto De Roma

a) A fin de establecer la veracidad de los hechos, ampliará la investigación a todos los hechos y las pruebas que sean
pertinentes para determinar si hay responsabilidad penal de conformidad con el presente Estatuto y, a esos efectos, investigará tanto las
circunstancias incriminantes como las eximentes;

b) Adoptará medidas adecuadas para asegurar la eficacia de la investigación y el enjuiciamiento de los crímenes de la
competencia de la Corte. A esos efectos, respetará los intereses y las circunstancias personales de víctimas y testigos, entre otros la edad,
el género, definido en el párrafo 3 del artículo 7, y la salud, y tendrá en cuenta la naturaleza de los crímenes, en particular los de violencia
sexual, violencia por razones de género y violencia contra los niños; y

c) Respetará plenamente los derechos que confiere a las personas el presente Estatuto.

2. El Fiscal podrá realizar investigaciones en el territorio de un Estado:

a) De conformidad con las disposiciones de la Parte IX; o

b) Según lo autorice la Sala de Cuestiones Preliminares de conformidad con el párrafo 3 d) del artículo 57.

3. El Fiscal podrá:

a) Reunir y examinar pruebas;

b) Hacer comparecer e interrogar a las personas objeto de investigación, las víctimas y los testigos;

c) Solicitar la cooperación de un Estado u organización o acuerdo intergubernamental de conformidad con su respectiva


competencia o mandato;

d) Concertar las disposiciones o los acuerdos compatibles con el presente Estatuto que sean necesarios para facilitar la
cooperación de un Estado, una organización intergubernamental o una persona;

e) Convenir en que no divulgará en ninguna etapa del procedimiento los documentos o la información que obtenga a
condición de preservar su carácter confidencial y únicamente a los efectos de obtener nuevas pruebas, salvo con el acuerdo de quien haya
facilitado la información; y

f) Adoptar o pedir que se adopten las medidas necesarias para asegurar el carácter confidencial de la información, la
protección de una persona o la preservación de las pruebas.

Artículo 55

Derechos de las personas durante la investigación

1. En las investigaciones realizadas de conformidad con el presente Estatuto:

a) Nadie será obligado a declarar contra sí mismo ni a declararse culpable;

b) Nadie será sometido a forma alguna de coacción, intimidación o amenaza, a torturas ni a otros tratos o castigos
crueles, inhumanos o degradantes;

c) Quien haya de ser interrogado en un idioma que no sea el que comprende y habla perfectamente contará, sin cargo
alguno, con los servicios de un intérprete competente y las traducciones que sean necesarias a los efectos de cumplir el requisito de
equidad; y

d) Nadie será sometido a arresto o detención arbitrarios ni será privado de su libertad salvo por los motivos previstos en
el presente Estatuto y de conformidad con los procedimientos establecidos en él.

2. Cuando haya motivos para creer que una persona ha cometido un crimen de la competencia de la Corte y esa persona haya
de ser interrogada por el Fiscal o por las autoridades nacionales, en cumplimiento de una solicitud hecha de conformidad con lo dispuesto
en la Parte IX, tendrá además los derechos siguientes, de los que será informada antes del interrogatorio:

a) A ser informada de que existen motivos para creer que ha cometido un crimen de la competencia de la Corte;

b) A guardar silencio, sin que ello pueda tenerse en cuenta a los efectos de determinar su culpabilidad o inocencia;

c) A ser asistida por un abogado defensor de su elección o, si no lo tuviere, a que se le asigne un defensor de oficio,
siempre que fuere necesario en interés de la justicia y, en cualquier caso, sin cargo si careciere de medios suficientes; y

187
Estatuto De Roma

d) A ser interrogada en presencia de su abogado, a menos que haya renunciado voluntariamente a su derecho a
asistencia letrada.

Artículo 56

Disposiciones que podrá adoptar la Sala de Cuestiones


Preliminares cuando se presente una oportunidad única
de proceder a una investigación

1. a) El Fiscal, cuando considere que se presenta una oportunidad única de proceder a una investigación, que tal vez no se
repita a los fines de un juicio, de recibir el testimonio o la declaración de un testigo o de examinar, reunir o verificar pruebas, lo
comunicará a la Sala de Cuestiones Preliminares;

b) La Sala, a petición del Fiscal, podrá adoptar las medidas que sean necesarias para velar por la eficiencia e integridad
de las actuaciones y, en particular, para proteger los derechos de la defensa;

c) A menos que la Sala de Cuestiones Preliminares ordene otra cosa, el Fiscal proporcionará la información
correspondiente a la persona que ha sido detenida o que ha comparecido en virtud de una citación en relación con la investigación a que
se refiere el apartado a), a fin de que pueda ser oída.

2. Las medidas a que se hace referencia en el apartado b) del párrafo 1 podrán consistir en:

a) Formular recomendaciones o dictar ordenanzas respecto del procedimiento que habrá de seguirse;

b) Ordenar que quede constancia de las actuaciones;

c) Nombrar a un experto para que preste asistencia;

d) Autorizar al abogado defensor del detenido o de quien haya comparecido ante la Corte en virtud de una citación a que
participe o, en caso de que aún no se hayan producido esa detención o comparecencia o no se haya designado abogado, a nombrar otro
para que comparezca y represente los intereses de la defensa;

e) Encomendar a uno de sus miembros o, de ser necesario, a otro magistrado de la Sección de Cuestiones Preliminares o
la Sección de Primera Instancia que formule recomendaciones o dicte ordenanzas respecto de la reunión y preservación de las pruebas o
del interrogatorio de personas;

f) Adoptar todas las medidas que sean necesarias para reunir o preservar las pruebas.

3. a) La Sala de Cuestiones Preliminares, cuando considere que el Fiscal no ha solicitado medidas previstas en el presente
artículo que, a su juicio, sean esenciales para la defensa en juicio, le consultará si se justificaba no haberlas solicitado. La Sala podrá
adoptar de oficio esas medidas si, tras la consulta, llegare a la conclusión de que no había justificación para no solicitarlas.

b) El Fiscal podrá apelar de la decisión de la Sala de Cuestiones Preliminares de actuar de oficio con arreglo al presente
párrafo. La apelación se sustanciará en un procedimiento sumario.

4. La admisibilidad o la forma en que quedará constancia de las pruebas reunidas o preservadas para el juicio de conformidad
con el presente artículo se regirá en el juicio por lo dispuesto en el artículo 69 y la Sala de Primera Instancia decidirá cómo ha de
ponderar esas pruebas.

Artículo 57

Funciones y atribuciones de la Sala de Cuestiones Preliminares

1. A menos que el presente Estatuto disponga otra cosa, la Sala de Cuestiones Preliminares ejercerá sus funciones de
conformidad con las disposiciones del presente artículo.

2. a) Las providencias u órdenes que la Sala de Cuestiones Preliminares dicte en virtud de los artículos 15, 18 ó 19, el
párrafo 2 del artículo 54, el párrafo 7 del artículo 61 o el artículo 72 deberán ser aprobadas por la mayoría de los magistrados que la
componen;

b) En todos los demás casos, un magistrado de la Sala de Cuestiones Preliminares podrá ejercer las funciones
establecidas en el presente Estatuto, a menos que las Reglas de Procedimiento y Prueba dispongan otra cosa o así lo acuerde, por

188
Estatuto De Roma

mayoría, la Sala de Cuestiones Preliminares.

3. Además de otras funciones que le confiere el presente Estatuto, la Sala de Cuestiones Preliminares podrá:

a) A petición del Fiscal, dictar las providencias y órdenes que sean necesarias a los fines de una investigación;

b) A petición de quien haya sido detenido o haya comparecido en virtud de una orden de comparecencia expedida con
arreglo al artículo 58, dictar esas órdenes, incluidas medidas tales como las indicadas en el artículo 56 o solicitar con arreglo a la Parte IX
la cooperación que sea necesaria para ayudarle a preparar su defensa;

c) Cuando sea necesario, asegurar la protección y el respeto de la intimidad de víctimas y testigos, la preservación de
pruebas, la protección de personas detenidas o que hayan comparecido en virtud de una orden de comparencia, así como la protección de
información que afecte a la seguridad nacional;

d) Autorizar al Fiscal a adoptar determinadas medidas de investigación en el territorio de un Estado Parte sin haber
obtenido la cooperación de éste con arreglo a la Parte IX en el caso de que la Sala haya determinado, de ser posible teniendo en cuenta las
opiniones del Estado de que se trate, que dicho Estado manifiestamente no está en condiciones de cumplir una solicitud de cooperación
debido a que no existe autoridad u órgano alguno de su sistema judicial competente para cumplir una solicitud de cooperación con arreglo
a la Parte IX.

e) Cuando se haya dictado una orden de detención o de comparecencia con arreglo al artículo 58, y habida cuenta del
valor de las pruebas y de los derechos de las partes de que se trate, de conformidad con lo dispuesto en el presente Estatuto y las Reglas
de Procedimiento y Prueba, recabar la cooperación de los Estados con arreglo al párrafo 1 k) del artículo 93 para adoptar medidas
cautelares a los efectos de un decomiso que, en particular, beneficie en última instancia a las víctimas.

Artículo 58

Orden de detención u orden de comparecencia dictada


por la Sala de Cuestiones Preliminares

1. En cualquier momento después de iniciada la investigación, la Sala de Cuestiones Preliminares dictará, a solicitud del
Fiscal, una orden de detención contra una persona si, tras examinar la solicitud y las pruebas y otra información presentadas por el Fiscal,
estuviere convencida de que:

a) Hay motivo razonable para creer que ha cometido un crimen de la competencia de la Corte; y

b) La detención parece necesaria para:

i) Asegurar que la persona comparezca en juicio;

ii) Asegurar que la persona no obstruya ni ponga en peligro la investigación ni las actuaciones de la Corte; o

iii) En su caso, impedir que la persona siga cometiendo ese crimen o un crimen conexo que sea de la competencia
de la Corte y tenga su origen en las mismas circunstancias.

2. La solicitud del Fiscal consignará:

a) El nombre de la persona y cualquier otro dato que sirva para su identificación;

b) Una referencia expresa al crimen de la competencia de la Corte que presuntamente haya cometido;

c) Una descripción concisa de los hechos que presuntamente constituyan esos crímenes;
d) Un resumen de las pruebas y cualquier otra información que constituya motivo razonable para creer que la persona
cometió esos crímenes; y

e) La razón por la cual el Fiscal crea necesaria la detención.

3. La orden de detención consignará:

a) El nombre de la persona y cualquier otro dato que sirva para su identificación;

b) Una referencia expresa al crimen de la competencia de la Corte por el que se pide su detención; y

189
Estatuto De Roma

c) Una descripción concisa de los hechos que presuntamente constituyan esos crímenes.

4. La orden de detención seguirá en vigor mientras la Corte no disponga lo contrario.

5. La Corte, sobre la base de la orden de detención, podrá solicitar la detención provisional o la detención y entrega de la
persona de conformidad con la Parte IX del presente Estatuto.

6. El Fiscal podrá pedir a la Sala de Cuestiones Preliminares que enmiende la orden de detención para modificar la referencia
al crimen indicado en ésta o agregar otros. La Sala de Cuestiones Preliminares enmendará la orden si estuviere convencida de que hay
motivo razonable para creer que la persona cometió los crímenes en la forma que se indica en esa modificación o adición.

7. El Fiscal podrá pedir a la Sala de Cuestiones Preliminares que, en lugar de una orden de detención, dicte una orden de
comparecencia. La Sala, de estar convencida de que hay motivo razonable para creer que la persona ha cometido el crimen que se le
imputa y que bastará con una orden de comparecencia para asegurar que comparezca efectivamente, dictará, con o sin las condiciones
limitativas de la libertad (distintas de la detención) que prevea el derecho interno, una orden para que la persona comparezca. La orden de
comparecencia consignará:

a) El nombre de la persona y cualquier otro dato que sirva para su identificación;

b) La fecha de la comparecencia;

c) Una referencia expresa al crimen de la competencia de la Corte que presuntamente haya cometido; y

d) Una descripción concisa de los hechos que presuntamente constituyan esos crímenes.

La notificación de la orden será personal.

Artículo 59

Procedimiento de detención en el Estado de detención

1. El Estado Parte que haya recibido una solicitud de detención provisional o de detención y entrega tomará inmediatamente
las medidas necesarias para la detención de conformidad con su derecho interno y con lo dispuesto en la Parte IX del presente Estatuto.

2. El detenido será llevado sin demora ante la autoridad judicial competente del Estado de detención, que determinará si, de
conformidad con el derecho de ese Estado:

a) La orden le es aplicable;

b) La detención se llevó a cabo conforme a derecho; y

c) Se han respetado los derechos del detenido.

3. El detenido tendrá derecho a solicitar de la autoridad competente del Estado de detención la libertad provisional antes de
su entrega.

4. Al decidir la solicitud, la autoridad competente del Estado de detención examinará si, dada la gravedad de los presuntos
crímenes, hay circunstancias urgentes y excepcionales que justifiquen la libertad provisional y si existen las salvaguardias necesarias para
que el Estado de detención pueda cumplir su obligación de entregar la persona a la Corte. Esa autoridad no podrá examinar si la orden de
detención fue dictada conforme a derecho con arreglo a los apartados a) y b) del párrafo 1 del artículo 58.

5. La solicitud de libertad provisional será notificada a la Sala de Cuestiones Preliminares, que hará recomendaciones a la
autoridad competente del Estado de detención. Antes de adoptar su decisión, la autoridad competente del Estado de detención tendrá
plenamente en cuenta esas recomendaciones, incluidas las relativas a medidas para impedir la evasión de la persona.

6. De concederse la libertad provisional, la Sala de Cuestiones Preliminares podrá solicitar informes periódicos al respecto.

7. Una vez que el Estado de detención haya ordenado la entrega, el detenido será puesto a disposición de la Corte tan pronto
como sea posible.

Artículo 60

Primeras diligencias en la Corte

190
Estatuto De Roma

1. Una vez que el imputado haya sido entregado a la Corte o haya comparecido voluntariamente o en cumplimiento de una
orden de comparecencia, la Sala de Cuestiones Preliminares se asegurará de que ha sido informado de los crímenes que le son imputados
y de los derechos que le reconoce el presente Estatuto, incluido el de pedir la libertad provisional.

2. Quien sea objeto de una orden de detención podrá pedir la libertad provisional. Si la Sala de Cuestiones Preliminares está
convencida de que se dan las condiciones enunciadas en el párrafo 1 del artículo 58, se mantendrá la detención. En caso contrario, la Sala
de Cuestiones Preliminares pondrá en libertad al detenido, con o sin condiciones.

3. La Sala de Cuestiones Preliminares revisará periódicamente su decisión en cuanto a la puesta en libertad o la detención, y
podrá hacerlo en cualquier momento en que lo solicite el Fiscal o el detenido. Sobre la base de la revisión, la Sala podrá modificar su
decisión en cuanto a la detención, la puesta en libertad o las condiciones de ésta, si está convencida de que es necesario en razón de un
cambio en las circunstancias.

4. La Sala de Cuestiones Preliminares se asegurará de que la detención en espera de juicio no se prolongue excesivamente a
causa de una demora inexcusable del Fiscal. Si se produjere dicha demora, la Corte considerará la posibilidad de poner en libertad al
detenido, con o sin condiciones.

5. De ser necesario, la Sala de Cuestiones Preliminares podrá dictar una orden de detención para hacer comparecer a una
persona que haya sido puesta en libertad.

Artículo 61

Confirmación de los cargos antes del juicio

1. Con sujeción a lo dispuesto en el párrafo 2 y dentro de un plazo razonable tras la entrega de la persona a la Corte o su
comparecencia voluntaria ante ésta, la Sala de Cuestiones Preliminares celebrará una audiencia para confirmar los cargos sobre la base de
los cuales el Fiscal tiene la intención de pedir el procesamiento. La audiencia se celebrará en presencia del Fiscal y del imputado, así
como de su defensor.
2. La Sala de Cuestiones Preliminares, a solicitud del Fiscal o de oficio, podrá celebrar una audiencia en ausencia del
acusado para confirmar los cargos en los cuales el Fiscal se basa para pedir el enjuiciamiento cuando el imputado:

a) Haya renunciado a su derecho a estar presente; o

b) Haya huido o no sea posible encontrarlo y se hayan tomado todas las medidas razonables para asegurar su
comparecencia ante la Corte e informarle de los cargos y de que se celebrará una audiencia para confirmarlos,

En este caso, el imputado estará representado por un defensor cuando la Sala de Cuestiones Preliminares resuelva que ello
redunda en interés de la justicia.

3. Dentro de un plazo razonable antes de la audiencia:

a) Se proporcionará al imputado un ejemplar del documento en que se formulen los cargos por los cuales el Fiscal se
proponga enjuiciarlo; y

b) Se le informará de las pruebas que el Fiscal se proponga presentar en la audiencia.

La Sala de Cuestiones Preliminares podrá dictar providencias respecto de la revelación de información a los efectos de la
audiencia.

4. Antes de la audiencia, el Fiscal podrá proseguir la investigación y modificar o retirar los cargos. Se dará al imputado aviso
con antelación razonable a la audiencia de cualquier modificación de los cargos o de su retiro. En caso de retirarse cargos, el Fiscal
comunicará las razones a la Sala de Cuestiones Preliminares.

5. En la audiencia, el Fiscal presentará respecto de cada cargo pruebas suficientes de que hay motivos fundados para creer
que el imputado cometió el crimen que se le imputa. El Fiscal podrá presentar pruebas documentales o un resumen de las pruebas y no
será necesario que llame a los testigos que han de declarar en el juicio.

6. En la audiencia, el imputado podrá:

a) Impugnar los cargos;

b) Impugnar las pruebas presentadas por el Fiscal; y

c) Presentar pruebas.

191
Estatuto De Roma

7. La Sala de Cuestiones Preliminares determinará, sobre la base de la audiencia, si existen pruebas suficientes de que hay
motivos fundados para creer que el imputado cometió cada crimen que se le imputa. Según cual sea esa determinación, la Sala de
Cuestiones Preliminares:

a) Confirmará los cargos respecto de los cuales haya determinado que existen pruebas suficientes y asignará al acusado
a una Sala de Primera Instancia para su enjuiciamiento por los cargos confirmados;

b) No confirmará los cargos respecto de los cuales haya determinado que las pruebas son insuficientes;

c) Levantará la audiencia y pedirá al Fiscal que considere la posibilidad de:

i) Presentar nuevas pruebas o llevar a cabo nuevas investigaciones en relación con un determinado cargo; o

ii) Modificar un cargo en razón de que las pruebas presentadas parecen indicar la comisión de un crimen distinto
que sea de la competencia de la Corte.

8. La no confirmación de un cargo por parte de la Sala de Cuestiones Preliminares no obstará para que el Fiscal la pida
nuevamente a condición de que presente pruebas adicionales.

9. Una vez confirmados los cargos y antes de comenzar el juicio, el Fiscal, con autorización de la Sala de Cuestiones
Preliminares y previa notificación al acusado, podrá modificar los cargos. El Fiscal, si se propusiera presentar nuevos cargos o sustituirlos
por otros más graves, deberá pedir una audiencia de conformidad con el presente artículo para confirmarlos. Una vez comenzado el
juicio, el Fiscal, con autorización de la Sala de Primera Instancia, podrá retirar los cargos.

10. Toda orden ya dictada dejará de tener efecto con respecto a los cargos que no hayan sido confirmados por la Sala de
Cuestiones Preliminares o hayan sido retirados por el Fiscal.

11. Una vez confirmados los cargos de conformidad con el presente artículo, la Presidencia constituirá una Sala de Primera
Instancia que, con sujeción a lo dispuesto en el párrafo 9 del presente artículo y en el párrafo 4 del artículo 64, se encargará de la
siguiente fase del procedimiento y podrá ejercer las funciones de la Sala de Cuestiones Preliminares que sean pertinentes y apropiadas en
ese procedimiento.

PARTE VI. DEL JUICIO

Artículo 62

Lugar del juicio

A menos que se decida otra cosa, el juicio se celebrará en la sede de la Corte.

Artículo 63

Presencia del acusado en el juicio

1. El acusado estará presente durante el juicio.

2. Si el acusado, estando presente en la Corte, perturbare continuamente el juicio, la Sala de Primera Instancia podrá disponer
que salga de ella y observe el proceso y dé instrucciones a su defensor desde fuera, utilizando, en caso necesario, tecnologías de
comunicación. Esas medidas se adoptarán únicamente en circunstancias excepcionales, después de que se haya demostrado que no hay
otras posibilidades razonables y adecuadas, y únicamente durante el tiempo que sea estrictamente necesario.

Artículo 64

Funciones y atribuciones de la Sala de Primera Instancia

1. Las funciones y atribuciones de la Sala de Primera Instancia enunciadas en el presente artículo deberán ejercerse de
conformidad con el presente Estatuto y las Reglas de Procedimiento y Prueba.

192
Estatuto De Roma

2. La Sala de Primera Instancia velará por que el juicio sea justo y expedito y se sustancie con pleno respeto de los derechos
del acusado y teniendo debidamente en cuenta la protección de las víctimas y de los testigos.

3. La Sala de Primera Instancia a la que se asigne una causa de conformidad con el presente Estatuto:

a) Celebrará consultas con las partes y adoptará los procedimientos que sean necesarios para que el juicio se sustancie
de manera justa y expedita;

b) Determinará el idioma o los idiomas que habrán de utilizarse en el juicio; y

c) Con sujeción a cualesquiera otras disposiciones pertinentes del presente Estatuto, dispondrá la divulgación de los
documentos o de la información que no se hayan divulgado anteriormente, con suficiente antelación al comienzo del juicio como para
permitir su preparación adecuada.

4. La Sala de Primera Instancia podrá, en caso de ser necesario para su funcionamiento eficaz e imparcial, remitir cuestiones
preliminares a la Sala de Cuestiones Preliminares o, de ser necesario, a otro magistrado de la Sección de Cuestiones Preliminares que esté
disponible.

5. Al notificar a las partes, la Sala de Primera Instancia podrá, según proceda, indicar que se deberán acumular o separar los
cargos cuando haya más de un acusado.

6. Al desempeñar sus funciones antes del juicio o en el curso de éste, la Sala de Primera Instancia podrá, de ser necesario:

a) Ejercer cualquiera de las funciones de la Sala de Cuestiones Preliminares indicadas en el párrafo 11 del artículo 61;

b) Ordenar la comparecencia y la declaración de testigos y la presentación de documentos y otras pruebas recabando, de


ser necesario, la asistencia de los Estados con arreglo a lo dispuesto en el presente Estatuto;

c) Adoptar medidas para la protección de la información confidencial;

d) Ordenar la presentación de pruebas adicionales a las ya reunidas con antelación al juicio o a las presentadas durante
el juicio por las partes;

e) Adoptar medidas para la protección del acusado, de los testigos y de las víctimas; y

f) Dirimir cualesquiera otras cuestiones pertinentes.

7. El juicio será público. Sin embargo, la Sala de Primera Instancia podrá decidir que determinadas diligencias se efectúen a
puerta cerrada, de conformidad con el artículo 68, debido a circunstancias especiales o para proteger la información de carácter
confidencial o restringida que haya de presentarse en la práctica de la prueba.

8. a) Al comenzar el juicio, la Sala de Primera Instancia dará lectura ante el acusado de los cargos confirmados
anteriormente por la Sala de Cuestiones Preliminares. La Sala de Primera Instancia se cerciorará de que el acusado comprende la
naturaleza de los cargos. Dará al acusado la oportunidad de declararse culpable de conformidad con el artículo 65 o de declararse
inocente;
b) Durante el juicio, el magistrado presidente podrá impartir directivas para la sustanciación del juicio, en particular
para que éste sea justo e imparcial. Con sujeción a las directivas que imparta el magistrado presidente, las partes podrán presentar pruebas
de conformidad con las disposiciones del presente Estatuto.

9. La Sala de Primera Instancia podrá, a petición de una de las partes o de oficio, entre otras cosas:

a) Decidir sobre la admisibilidad o pertinencia de las pruebas;

b) Tomar todas las medidas necesarias para mantener el orden en las audiencias.

10. La Sala de Primera Instancia hará que el Secretario lleve y conserve un expediente completo del juicio, en el que se
consignen fielmente las diligencias practicadas.

Artículo 65

Procedimiento en caso de declaración de culpabilidad

193
Estatuto De Roma

1. Si el acusado se declara culpable en las condiciones indicadas en el párrafo 8 a) del artículo 64, la Sala de Primera
Instancia determinará:

a) Si el acusado comprende la naturaleza y las consecuencias de la declaración de culpabilidad;

b) Si esa declaración ha sido formulada voluntariamente tras suficiente consulta con el abogado defensor; y

c) Si la declaración de culpabilidad está corroborada por los hechos de la causa conforme a:

i) Los cargos presentados por el Fiscal y aceptados por el acusado;

ii) Las piezas complementarias de los cargos presentados por el Fiscal y aceptados por el acusado; y

iii) Otras pruebas, como declaraciones de testigos, presentadas por el Fiscal o el acusado.

2. La Sala de Primera Instancia, de constatar que se cumplen las condiciones a que se hace referencia en el párrafo 1,
considerará que la declaración de culpabilidad, junto con las pruebas adicionales presentadas, constituye un reconocimiento de todos los
hechos esenciales que configuran el crimen del cual se ha declarado culpable el acusado y podrá condenarlo por ese crimen.

3. La Sala de Primera Instancia, de constatar que no se cumplen las condiciones a que se hace referencia en el párrafo 1,
tendrá la declaración de culpabilidad por no formulada y, en ese caso, ordenará que prosiga el juicio con arreglo al procedimiento
ordinario estipulado en el presente Estatuto y podrá remitir la causa a otra Sala de Primera Instancia.

4. La Sala de Primera Instancia, cuando considere necesaria en interés de la justicia y en particular en interés de las víctimas,
una presentación más completa de los hechos de la causa, podrá:

a) Pedir al Fiscal que presente pruebas adicionales, inclusive declaraciones de testigos; u

b) Ordenar que prosiga el juicio con arreglo al procedimiento ordinario estipulado en el presente Estatuto, en cuyo caso
tendrá la declaración de culpabilidad por no formulada y podrá remitir la causa a otra Sala de Primera Instancia.

5. Las consultas que celebren el Fiscal y la defensa respecto de la modificación de los cargos, la declaración de culpabilidad
o la pena que habrá de imponerse no serán obligatorias para la Corte.

Artículo 66

Presunción de inocencia

1. Se presumirá que toda persona es inocente mientras no se pruebe su culpabilidad ante la Corte de conformidad con el
derecho aplicable.

2. Incumbirá al Fiscal probar la culpabilidad del acusado.

3. Para dictar sentencia condenatoria, la Corte deberá estar convencida de la culpabilidad del acusado más allá de toda duda
razonable.

Artículo 67

Derechos del acusado

1. En la determinación de cualquier cargo, el acusado tendrá derecho a ser oído públicamente, habida cuenta de las
disposiciones del presente Estatuto, y a una audiencia justa e imparcial, así como a las siguientes garantías mínimas en pie de plena
igualdad:

a) A ser informado sin demora y en forma detallada, en un idioma que comprenda y hable perfectamente, de la
naturaleza, la causa y el contenido de los cargos que se le imputan;

b) A disponer del tiempo y de los medios adecuados para la preparación de su defensa y a comunicarse libre y
confidencialmente con un defensor de su elección;

c) A ser juzgado sin dilaciones indebidas;

194
Estatuto De Roma

d) Con sujeción a lo dispuesto en el párrafo 2 del artículo 63, el acusado tendrá derecho a hallarse presente en el proceso
y a defenderse personalmente o ser asistido por un defensor de su elección; a ser informado, si no tuviera defensor, del derecho que le
asiste a tenerlo y, siempre que el interés de la justicia lo exija, a que se le nombre defensor de oficio, gratuitamente si careciere de medios
suficientes para pagarlo;

e) A interrogar o hacer interrogar a los testigos de cargo y a obtener la comparecencia de los testigos de descargo y que
éstos sean interrogados en las mismas condiciones que los testigos de cargo. El acusado tendrá derecho también a oponer excepciones y a
presentar cualquier otra prueba admisible de conformidad con el presente Estatuto;

f) A ser asistido gratuitamente por un intérprete competente y a obtener las traducciones necesarias para satisfacer los
requisitos de equidad, si en las actuaciones ante la Corte o en los documentos presentados a la Corte se emplea un idioma que no
comprende y no habla;

g) A no ser obligado a declarar contra sí mismo ni a declararse culpable y a guardar silencio, sin que ello pueda tenerse
en cuenta a los efectos de determinar su culpabilidad o inocencia;

h) A declarar de palabra o por escrito en su defensa sin prestar juramento; y

i) A que no se invierta la carga de la prueba ni le sea impuesta la carga de presentar contrapruebas.


2. Además de cualquier otra divulgación de información estipulada en el presente Estatuto, el Fiscal divulgará a la defensa,
tan pronto como sea posible, las pruebas que obren en su poder o estén bajo su control y que, a su juicio, indiquen o tiendan a indicar la
inocencia del acusado, o a atenuar su culpabilidad, o que puedan afectar a la credibilidad de las pruebas de cargo. En caso de duda acerca
de la aplicación de este párrafo, la Corte decidirá.

Artículo 68

Protección de las víctimas y los testigos y su


participación en las actuaciones

1. La Corte adoptará las medidas adecuadas para proteger la seguridad, el bienestar físico y psicológico, la dignidad y la vida
privada de las víctimas y los testigos. Con este fin, la Corte tendrá en cuenta todos los factores pertinentes, incluidos la edad, el género,
definido en el párrafo 3 del artículo 7, y la salud, así como la índole del crimen, en particular cuando éste entrañe violencia sexual o por
razones de género, o violencia contra niños. En especial, el Fiscal adoptará estas medidas en el curso de la investigación y el
enjuiciamiento de tales crímenes. Estas medidas no podrán redundar en perjuicio de los derechos del acusado o de un juicio justo e
imparcial ni serán incompatibles con éstos.

2. Como excepción al principio del carácter público de las audiencias establecido en el artículo 67, las Salas de la Corte
podrán, a fin de proteger a las víctimas y los testigos o a un acusado, decretar que una parte del juicio se celebre a puerta cerrada o
permitir la presentación de pruebas por medios electrónicos u otros medios especiales. En particular, se aplicarán estas medidas en el caso
de una víctima de agresión sexual o de un menor de edad que sea víctima o testigo, salvo decisión en contrario adoptada por la Corte
atendiendo a todas las circunstancias, especialmente la opinión de la víctima o el testigo.

3. La Corte permitirá, en las fases del juicio que considere conveniente, que se presenten y tengan en cuenta las opiniones y
observaciones de las víctimas si se vieren afectados sus intereses personales y de una manera que no redunde en detrimento de los
derechos del acusado o de un juicio justo e imparcial ni sea incompatible con éstos. Los representantes legales de las víctimas podrán
presentar dichas opiniones y observaciones cuando la Corte lo considere conveniente y de conformidad con las Reglas de Procedimiento
y Prueba.

4. La Dependencia de Víctimas y Testigos podrá asesorar al Fiscal y a la Corte acerca de las medidas adecuadas de
protección, los dispositivos de seguridad, el asesoramiento y la asistencia a que se hace referencia en el párrafo 6 del artículo 43.

5. Cuando la divulgación de pruebas o información de conformidad con el presente Estatuto entrañare un peligro grave para
la seguridad de un testigo o de su familia, el Fiscal podrá, a los efectos de cualquier diligencia anterior al juicio, no presentan dichas
pruebas o información y presentar en cambio un resumen de éstas. Las medidas de esta índole no podrán redundar en perjuicio de los
derechos del acusado o de un juicio justo e imparcial ni serán incompatibles con éstos.

6. Todo Estado podrá solicitar que se adopten las medidas necesarias respecto de la protección de sus funcionarios o agentes,
así como de la protección de información de carácter confidencial o restringido.
Artículo 69

Práctica de las pruebas

195
Estatuto De Roma

1. Antes de declarar, cada testigo se comprometerá, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba, a decir
verdad en su testimonio.

2. La prueba testimonial deberá rendirse en persona en el juicio, salvo cuando se apliquen las medidas establecidas en el
artículo 68 o en las Reglas de Procedimiento y Prueba. Asimismo, la Corte podrá permitir al testigo que preste testimonio oralmente o por
medio de una grabación de vídeo o audio, así como que se presenten documentos o transcripciones escritas, con sujeción al presente
Estatuto y de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba. Estas medidas no podrán redundar en perjuicio de los derechos del
acusado ni serán incompatibles con éstos.

3. Las partes podrán presentar pruebas pertinentes a la causa, de conformidad con el artículo 64. La Corte estará facultada
para pedir todas las pruebas que considere necesarias para determinar la veracidad de los hechos.

4. La Corte podrá decidir sobre la pertinencia o admisibilidad de cualquier prueba, teniendo en cuenta, entre otras cosas, su
valor probatorio y cualquier perjuicio que pueda suponer para un juicio justo o para la justa evaluación del testimonio de un testigo, de
conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

5. La Corte respetará los privilegios de confidencialidad establecidos en las Reglas de Procedimiento y Prueba.

6. La Corte no exigirá prueba de los hechos de dominio público, pero podrá incorporarlos en autos.

7. No serán admisibles las pruebas obtenidas como resultado de una violación del presente Estatuto o de las normas de
derechos humanos internacionalmente reconocidas cuando:
a) Esa violación suscite serias dudas sobre la fiabilidad de las pruebas; o

b) Su admisión atente contra la integridad del juicio o redunde en grave desmedro de él.

8. La Corte, al decidir sobre la pertinencia o la admisibilidad de las pruebas presentadas por un Estado, no podrá
pronunciarse sobre la aplicación del derecho interno de ese Estado.

Artículo 70

Delitos contra la administración de justicia

1. La Corte tendrá competencia para conocer de los siguientes delitos contra la administración de justicia, siempre y cuando
se cometan intencionalmente:

a) Dar falso testimonio cuando se esté obligado a decir verdad de conformidad con el párrafo 1 del artículo 69;

b) Presentar pruebas a sabiendas de que son falsas o han sido falsificadas;

c) Corromper a un testigo, obstruir su comparecencia o testimonio o interferir en ellos, tomar represalias contra un
testigo por su declaración, destruir o alterar pruebas o interferir en las diligencias de prueba;

d) Poner trabas, intimidar o corromper a un funcionario de la Corte para obligarlo o inducirlo a que no cumpla sus
funciones o a que lo haga de manera indebida;

e) Tomar represalias contra un funcionario de la Corte en razón de funciones que haya desempeñado él u otro
funcionario; y

f) Solicitar o aceptar un soborno en calidad de funcionario de la Corte y en relación con sus funciones oficiales.

2. Las Reglas de Procedimiento y Prueba establecerán los principios y procedimientos que regulen el ejercicio por la Corte
de su competencia sobre los delitos a que se hace referencia en el presente artículo. Las condiciones de la cooperación internacional con
la Corte respecto de las actuaciones que realice de conformidad con el presente artículo se regirán por el derecho interno del Estado
requerido.

3. En caso de decisión condenatoria, la Corte podrá imponer una pena de reclusión no superior a cinco años o una multa, o
ambas penas, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

4. a) Todo Estado Parte hará extensivas sus leyes penales que castiguen los delitos contra la integridad de su propio
procedimiento de investigación o enjuiciamiento a los delitos contra la administración de justicia a que se hace referencia en el presente
artículo y sean cometidos en su territorio o por uno de sus nacionales;

b) A solicitud de la Corte, el Estado Parte, siempre que lo considere apropiado, someterá el asunto a sus autoridades
competentes a los efectos del enjuiciamiento. Esas autoridades conocerán de tales asuntos con diligencia y asignarán medios suficientes
para que las causas se sustancien en forma eficaz.

196
Estatuto De Roma

Artículo 71
Sanciones por faltas de conducta en la Corte

1. En caso de faltas de conducta de personas presentes en la Corte, tales como perturbar las audiencias o negarse
deliberadamente a cumplir sus órdenes, la Corte podrá imponer sanciones administrativas, que no entrañen privación de la libertad, como
expulsión temporal o permanente de la sala, multa u otras medidas similares establecidas en las Reglas de Procedimiento y Prueba.

2. El procedimiento para imponer las medidas a que se refiere el párrafo 1 se regirá por las Reglas de Procedimiento y
Prueba.

Artículo 72
Protección de información que afecte a la seguridad nacional

1. El presente artículo será aplicable en todos los casos en que la divulgación de información o documentos de un Estado
pueda, a juicio de éste, afectar a los intereses de su seguridad nacional. Esos casos son los comprendidos en el ámbito de los párrafos 2 y
3 del artículo 56, el párrafo 3 del artículo 61, el párrafo 3 del artículo 64, el párrafo 2 del artículo 67, el párrafo 6 del artículo 68, el
párrafo 6 del artículo 87 y el artículo 93, así como los que se presenten en cualquier otra fase del procedimiento en el contexto de esa
divulgación.

2. El presente artículo se aplicará también cuando una persona a quien se haya solicitado información o pruebas se niegue a
presentarlas o haya pedido un pronunciamiento del Estado porque su divulgación afectaría a los intereses de la seguridad nacional del
Estado, y el Estado de que se trate confirme que, a su juicio, esa divulgación afectaría a los intereses de su seguridad nacional.

3. Nada de lo dispuesto en el presente artículo afectará a los privilegios de confidencialidad a que se refieren los apartados e)
y f) del párrafo 3 del artículo 54 ni la aplicación del artículo 73.

4. Si un Estado tiene conocimiento de que información o documentos suyos están siendo divulgados o pueden serlo en
cualquier fase del procedimiento y estima que esa divulgación afectaría a sus intereses de seguridad nacional, tendrá derecho a pedir que
la cuestión se resuelva de conformidad con el presente artículo.

5. El Estado a cuyo juicio la divulgación de información afectaría a sus intereses de seguridad nacional adoptará, actuando en
conjunto con el Fiscal, la defensa, la Sala de Cuestiones Preliminares o la Sala de Primera Instancia según sea el caso, todas las medidas
razonables para resolver la cuestión por medio de la cooperación. Esas medidas podrán ser, entre otras, las siguientes:

a) La modificación o aclaración de la solicitud;

b) Una decisión de la Corte respecto de la pertinencia de la información o de las pruebas solicitadas, o una decisión
sobre si las pruebas, aunque pertinentes, pudieran obtenerse o se hubieran obtenido de una fuente distinta del Estado;

c) La obtención de la información o las pruebas de una fuente distinta o en una forma diferente; o

d) Un acuerdo sobre las condiciones en que se preste la asistencia, que incluya, entre otras cosas, la presentación de
resúmenes o exposiciones, restricciones a la divulgación, la utilización de procedimientos a puerta cerrada o ex parte, u otras medidas de
protección permitidas con arreglo al Estatuto o las Reglas de Procedimiento y Prueba.

6. Una vez que se hayan adoptado todas las medidas razonables para resolver la cuestión por medio de la cooperación, el
Estado, si considera que la información o los documentos no pueden proporcionarse ni divulgarse por medio alguno ni bajo ninguna
condición sin perjuicio de sus intereses de seguridad nacional, notificará al Fiscal o a la Corte las razones concretas de su decisión, a
menos que la indicación concreta de esas razones perjudique necesariamente los intereses de seguridad nacional del Estado.

7. Posteriormente, si la Corte decide que la prueba es pertinente y necesaria para determinar la culpabilidad o la inocencia del
acusado, podrá adoptar las disposiciones siguientes:

a) Cuando se solicite la divulgación de la información o del documento de conformidad con una solicitud de
cooperación con arreglo a la Parte IX del presente Estatuto o en las circunstancias a que se refiere el párrafo 2 del presente artículo, y el
Estado hiciere valer para denegarla el motivo indicado en el párrafo 4 del artículo 93:

i) La Corte podrá, antes de adoptar una de las conclusiones a que se refiere el inciso ii) del apartado a) del párrafo
7, solicitar nuevas consultas con el fin de oír las razones del Estado. La Corte, si el Estado lo solicita, celebrará las consultas a puerta
cerrada y ex parte;

197
Estatuto De Roma

ii) Si la Corte llega a la conclusión de que, al hacer valer el motivo de denegación indicado en el párrafo 4 del
artículo 93, dadas las circunstancias del caso, el Estado requerido no está actuando de conformidad con las obligaciones que le impone el
presente Estatuto, podrá remitir la cuestión de conformidad con el párrafo 7 del artículo 87, especificando las razones de su conclusión; y

iii) La Corte, en el juicio del acusado, podrá extraer las inferencias respecto de la existencia o inexistencia de un
hecho que sean apropiadas en razón de las circunstancias; o

b) En todas las demás circunstancias:

i) Ordenar la divulgación; o

ii) Si no ordena la divulgación, extraer las inferencias relativas a la culpabilidad o a la inocencia del acusado que sean
apropiadas en razón de las circunstancias.

Artículo 73

Información o documentos de terceros

La Corte, si pide a un Estado Parte que le proporcione información o un documento que esté bajo su custodia, posesión o
control y que le haya sido divulgado por un Estado, una organización intergubernamental o una organización internacional a título
confidencial, recabará el consentimiento de su autor para divulgar la información o el documento. Si el autor es un Estado Parte, podrá
consentir en divulgar dicha información o documento o comprometerse a resolver la cuestión con la Corte, con sujeción a lo dispuesto en
el artículo 72. Si el autor no es un Estado Parte y no consiente en divulgar la información o el documento, el Estado requerido
comunicará a la Corte que no puede proporcionar la información o el documento de que se trate en razón de la obligación contraída con
su autor de preservar su carácter confidencial.

Artículo 74

Requisitos para el fallo

1. Todos los magistrados de la Sala de Primera Instancia estarán presentes en cada fase del juicio y en todas sus
deliberaciones. La Presidencia podrá designar para cada causa y según estén disponibles uno o varios magistrados suplentes para que
asistan a todas las fases del juicio y sustituyan a cualquier miembro de la Sala de Primera Instancia que se vea imposibilitado para seguir
participando en el juicio.

2. La Sala de Primera Instancia fundamentará su fallo en su evaluación de las pruebas y de la totalidad del juicio. El fallo se
referirá únicamente a los hechos y las circunstancias descritos en los cargos o las modificaciones a los cargos, en su caso. La Corte podrá
fundamentar su fallo únicamente en las pruebas presentadas y examinadas ante ella en el juicio.

3. Los magistrados procurarán adoptar su fallo por unanimidad, pero, de no ser posible, éste será adoptado por mayoría.

4. Las deliberaciones de la Sala de Primera Instancia serán secretas.

5. El fallo constará por escrito e incluirá una exposición fundada y completa de la evaluación de las pruebas y las
conclusiones. La Sala de Primera Instancia dictará un fallo. Cuando no haya unanimidad, el fallo de la Sala de Primera Instancia incluirá
las opiniones de la mayoría y de la minoría. La lectura del fallo o de un resumen de éste se hará en sesión pública.

Artículo 75

Reparación a las víctimas

1. La Corte establecerá principios aplicables a la reparación, incluidas la restitución, la indemnización y la rehabilitación, que
ha de otorgarse a las víctimas o a sus causahabientes. Sobre esta base, la Corte, previa solicitud o de oficio en circunstancias
excepcionales, podrá determinar en su decisión el alcance y la magnitud de los daños, pérdidas o perjuicios causados a las víctimas o a
sus causahabientes, indicando los principios en que se funda.
2. La Corte podrá dictar directamente una decisión contra el condenado en la que indique la reparación adecuada que ha de
otorgarse a las víctimas, incluidas la restitución, la indemnización y la rehabilitación. Cuando proceda, la Corte podrá ordenar que la
indemnización otorgada a título de reparación se pague por conducto del Fondo Fiduciario previsto en el artículo 79.

198
Estatuto De Roma

3. La Corte, antes de tomar una decisión con arreglo a este artículo, tendrá en cuenta las observaciones formuladas por el
condenado, las víctimas, otras personas o Estados que tengan un interés, o las que se formulen en su nombre.

4. Al ejercer sus atribuciones de conformidad con el presente artículo, la Corte, una vez que una persona sea declarada
culpable de un crimen de su competencia, podrá determinar si, a fin de dar efecto a una decisión que dicte de conformidad con este
artículo, es necesario solicitar medidas de conformidad con el párrafo 1 del artículo 93.

5. Los Estados Partes darán efecto a la decisión dictada con arreglo a este artículo como si las disposiciones del artículo 109
se aplicaran al presente artículo.

6. Nada de lo dispuesto en el presente artículo podrá interpretarse en perjuicio de los derechos de las víctimas con arreglo al
derecho interno o el derecho internacional.

Artículo 76

Fallo condenatorio

1. En caso de que se dicte un fallo condenatorio, la Sala de Primera Instancia fijará la pena que proceda imponer, para lo cual
tendrá en cuenta las pruebas practicadas y las conclusiones relativas a la pena que se hayan hecho en el proceso.

2. Salvo en el caso en que sea aplicable el artículo 65, la Sala de Primera Instancia podrá convocar de oficio una nueva
audiencia, y tendrá que hacerlo si lo solicitan el Fiscal o el acusado antes de que concluya la instancia, a fin de practicar diligencias de
prueba o escuchar conclusiones adicionales relativas a la pena, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

3. En el caso en que sea aplicable el párrafo 2, en la audiencia a que se hace referencia en ese párrafo o, de ser necesario, en
una audiencia adicional se escucharán las observaciones que se hagan en virtud del artículo 75.

4. La pena será impuesta en audiencia pública y, de ser posible, en presencia del acusado.

PARTE VII. DE LAS PENAS

Artículo 77

Penas aplicables

1. La Corte podrá, con sujeción a lo dispuesto en el artículo 110, imponer a la persona declarada culpable de uno de los
crímenes a que se hace referencia en el artículo 5 del presente Estatuto una de las penas siguientes:

a) La reclusión por un número determinado de años que no exceda de 30 años; o

b) La reclusión a perpetuidad cuando lo justifiquen la extrema gravedad del crimen y las circunstancias personales del
condenado.

2. Además de la reclusión, la Corte podrá imponer:

a) Una multa con arreglo a los criterios enunciados en las Reglas de Procedimiento y Prueba;

b) El decomiso del producto, los bienes y los haberes procedentes directa o indirectamente de dicho crimen, sin
perjuicio de los derechos de terceros de buena fe.

Artículo 78

Imposición de la pena

1. Al imponer una pena, la Corte tendrá en cuenta, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba, factores tales
como la gravedad del crimen y las circunstancias personales del condenado.

2. La Corte, al imponer una pena de reclusión, abonará el tiempo que, por orden suya, haya estado detenido el condenado. La
Corte podrá abonar cualquier otro período de detención cumplido en relación con la conducta constitutiva del delito.

3. Cuando una persona haya sido declarada culpable de más de un crimen, la Corte impondrá una pena para cada uno de ellos
y una pena común en la que se especifique la duración total de la reclusión. La pena no será inferior a la más alta de cada una de las penas
impuestas y no excederá de 30 años de reclusión o de una pena de reclusión a perpetuidad de conformidad con el párrafo 1 b) del artículo

199
Estatuto De Roma

77.

Artículo 79

Fondo fiduciario

1. Por decisión de la Asamblea de los Estados Partes se establecerá un fondo fiduciario en beneficio de las víctimas de
crímenes de la competencia de la Corte y de sus familias.

2. La Corte podrá ordenar que las sumas y los bienes que reciba a título de multa o decomiso sean transferidos al Fondo
Fiduciario.

3. El Fondo Fiduciario será administrado según los criterios que fije la Asamblea de los Estados Partes.

Artículo 80

El Estatuto, la aplicación de penas por los países


y la legislación nacional

Nada de lo dispuesto en la presente parte se entenderá en perjuicio de la aplicación por los Estados de las penas prescritas por
su legislación nacional ni de la legislación de los Estados en que no existan las penas prescritas en la presente parte.

PARTE VIII. DE LA APELACIÓN Y LA REVISIÓN

Artículo 81

Apelación del fallo condenatorio o absolutorio o de la pena

1. Los fallos dictados de conformidad con el artículo 74 serán apelables de conformidad con las Reglas de Procedimiento y
Prueba, según se dispone a continuación:

a) El Fiscal podrá apelar por alguno de los motivos siguientes:

i) Vicio de procedimiento;

ii) Error de hecho; o


iii) Error de derecho;

b) El condenado, o el Fiscal en su nombre, podrá apelar por alguno de los motivos siguientes:

i) Vicio de procedimiento;

ii) Error de hecho;

iii) Error de derecho;

iv) Cualquier otro motivo que afecte a la justicia o a la regularidad del proceso o del fallo.

2. a) El Fiscal o el condenado podrán apelar de una pena impuesta, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y
Prueba, en razón de una desproporción entre el crimen y la pena;

b) La Corte, si al conocer de la apelación de una pena impuesta, considerase que hay fundamentos para revocar la
condena en todo o parte, podrá invitar al Fiscal y al condenado a que presenten sus argumentos de conformidad con los apartados a) o b)
del párrafo 1 del artículo 81 y podrá dictar una decisión respecto de la condena de conformidad con el artículo 83;

c) Este procedimiento también será aplicable cuando la Corte, al conocer de una apelación contra el fallo condenatorio
únicamente, considere que hay fundamentos para reducir la pena en virtud del párrafo 2 a).

200
Estatuto De Roma

3. a) Salvo que la Sala de Primera Instancia ordene otra cosa, el condenado permanecerá privado de libertad mientras se
falla la apelación;

b) Cuando la duración de la detención fuese mayor que la de la pena de prisión impuesta, el condenado será puesto en
libertad; sin embargo, si el Fiscal también apelase, esa libertad podrá quedar sujeta a las condiciones enunciadas en el apartado siguiente;

c) Si la sentencia fuere absolutoria, el acusado será puesto en libertad de inmediato, con sujeción a las normas
siguientes:

i) En circunstancias excepcionales y teniendo en cuenta entre otras cosas, el riesgo concreto de fuga, la gravedad
del delito y las probabilidades de que se dé lugar a la apelación, la Sala de Primera Instancia, a solicitud del Fiscal, podrá decretar que
siga privado de la libertad mientras dure la apelación;

ii) Las decisiones dictadas por la Sala de Primera Instancia en virtud del inciso precedente serán apelables de
conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

4. Con sujeción a lo dispuesto en los apartados a) y b) del párrafo 3, la ejecución de la decisión o sentencia será suspendida
durante el plazo fijado para la apelación y mientras dure el procedimiento de apelación.

Artículo 82

Apelación de otras decisiones

1. Cualquiera de las partes podrá apelar, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba, de las siguientes
decisiones:

a) Una decisión relativa a la competencia o la admisibilidad;

b) Una decisión por la que se autorice o deniegue la libertad de la persona objeto de investigación o enjuiciamiento;

c) Una decisión de la Sala de Cuestiones Preliminares de actuar de oficio de conformidad con el párrafo 3 del artículo
56;

d) Una decisión relativa a una cuestión que afecte de forma significativa a la justicia y a la prontitud con que se
sustancia el proceso o a su resultado y respecto de la cual, en opinión de la Sala de Cuestiones Preliminares o la Sala de Primera
Instancia, un dictamen inmediato de la Sala de Apelaciones pueda acelerar materialmente el proceso.

2. El Estado de que se trate o el Fiscal, con la autorización de la Sala de Cuestiones Preliminares, podrá apelar de una
decisión adoptada por esta Sala de conformidad con el párrafo 3 d) del artículo 57. La apelación será sustanciada en procedimiento
sumario.

3. La apelación no suspenderá por sí misma el procedimiento a menos que la Sala de Apelaciones así lo resuelva, previa
solicitud y de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

4. El representante legal de las víctimas, el condenado o el propietario de buena fe de bienes afectados por una providencia
dictada en virtud del artículo 75 podrán apelar, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba, de la decisión por la cual se
conceda reparación.

Artículo 83
Procedimiento de apelación

1. A los efectos del procedimiento establecido en el artículo 81 y en el presente artículo, la Sala de Apelaciones tendrá todas
las atribuciones de la Sala de Primera Instancia.

2. La Sala de Apelaciones, si decide que las actuaciones apeladas fueron injustas y que ello afecta a la regularidad del fallo o
la pena o que el fallo o la pena apelados adolecen efectivamente de errores de hecho o de derecho o de vicios de procedimiento, podrá:

a) Revocar o enmendar el fallo o la pena; o

b) Decretar la celebración de un nuevo juicio en otra Sala de Primera Instancia.

A estos efectos, la Sala de Apelaciones podrá devolver una cuestión de hecho a la Sala de Primera Instancia original para que la
examine y le informe según corresponda, o podrá ella misma pedir pruebas para dirimirla. El fallo o la pena apelados únicamente por el

201
Estatuto De Roma

condenado, o por el Fiscal en nombre de éste, no podrán ser modificados en perjuicio suyo.

3. La Sala de Apelaciones, si al conocer de una apelación contra la pena, considera que hay una desproporción entre el
crimen y la pena, podrá modificar ésta de conformidad con lo dispuesto en la Parte VII.

4. La sentencia de la Sala de Apelaciones será aprobada por mayoría de los magistrados que la componen y anunciada en
audiencia pública. La sentencia enunciará las razones en que se funda. De no haber unanimidad, consignará las opiniones de la mayoría y
de la minoría, si bien un magistrado podrá emitir una opinión separada o disidente sobre una cuestión de derecho.

5. La Sala de Apelaciones podrá dictar sentencia en ausencia de la persona absuelta o condenada.

Artículo 84

Revisión del fallo condenatorio o de la pena

1. El condenado o, después de su fallecimiento, el cónyuge, los hijos, los padres o quien estuviera vivo al momento de la
muerte del acusado y tuviera instrucciones escritas del acusado de hacerlo, o el Fiscal en su nombre, podrá pedir a la Sala de Apelaciones
que revise el fallo definitivo condenatorio o la pena por las siguientes causas:

a) Se hubieren descubierto nuevas pruebas que:

i) No se hallaban disponibles a la época del juicio por motivos que no cabría imputar total o parcialmente a la parte
que formula la solicitud; y

ii) Son suficientemente importantes como para que, de haberse valorado en el juicio, probablemente hubieran dado
lugar a otro veredicto;

b) Se acabare de descubrir que un elemento de prueba decisivo, apreciado en el juicio y del cual depende la condena, era
falso o habría sido objeto de adulteración o falsificación;

c) Uno o más de los magistrados que intervinieron en el fallo condenatorio o en la confirmación de los cargos han
incurrido, en esa causa, en una falta grave o un incumplimiento grave de magnitud suficiente para justificar su separación del cargo de
conformidad con el artículo 46.

2. La Sala de Apelaciones rechazará la solicitud si la considera infundada. Si determina que la solicitud es atendible, podrá,
según corresponda:

a) Convocar nuevamente a la Sala de Primera Instancia original;

b) Constituir una nueva Sala de Primera Instancia; o

c) Mantener su competencia respecto del asunto,

para, tras oír a las partes en la manera establecida en las Reglas de Procedimiento y Prueba, determinar si ha de revisarse la
sentencia.

Artículo 85

Indemnización del detenido o condenado

1. El que haya sido ilegalmente detenido o recluido tendrá el derecho efectivo a ser indemnizado.

2. El que por decisión final hubiera sido condenado por un crimen y hubiere cumplido pena por tal motivo será indemnizado
conforme a la ley de ser anulada posteriormente su condena en razón de hechos nuevos que demuestren concluyentemente que hubo un
error judicial, salvo que la falta de conocimiento oportuno de esos hechos le fuera total o parcialmente imputable.

3. En circunstancias excepcionales, la Corte, si determina la existencia de hechos concluyentes que muestran que hubo un
error judicial grave y manifiesto tendrá la facultad discrecional de otorgar una indemnización, de conformidad con los criterios
establecidos en las Reglas de Procedimiento y Prueba, a quien hubiere sido puesto en libertad en virtud de una sentencia definitiva

202
Estatuto De Roma

absolutoria o de un sobreseimiento de la causa por esa razón.

PARTE IX. DE LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL Y LA ASISTENCIA JUDICIAL

Artículo 86

Obligación general de cooperar

Los Estados Partes, de conformidad con lo dispuesto en el presente Estatuto, cooperarán plenamente con la Corte en relación
con la investigación y el enjuiciamiento de crímenes de su competencia.

Artículo 87

Solicitudes de cooperación: disposiciones generales

1. a) La Corte estará facultada para formular solicitudes de cooperación a los Estados Partes. Éstas se transmitirán por vía
diplomática o por cualquier otro conducto adecuado que haya designado cada Estado Parte a la fecha de la ratificación, aceptación,
aprobación o adhesión.

Cada Estado Parte podrá cambiar posteriormente esa designación de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

b) Cuando proceda, y sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado a), las solicitudes podrán transmitirse también por
conducto de la Organización Internacional de Policía Criminal o de cualquier organización regional competente.

2. Las solicitudes de cooperación y los documentos que las justifiquen estarán redactados en un idioma oficial del Estado
requerido, o acompañados de una traducción a ese idioma, o a uno de los idiomas de trabajo de la Corte, según la elección que haya
hecho el Estado a la fecha de la ratificación, aceptación, aprobación o adhesión.

El Estado Parte podrá cambiar posteriormente esa elección de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

3. El Estado requerido preservará el carácter confidencial de toda solicitud de cooperación y de los documentos que las
justifiquen, salvo en la medida en que su divulgación sea necesaria para tramitarla.

4. Con respecto a las solicitudes de asistencia presentadas de conformidad con la presente Parte, la Corte podrá adoptar todas
las medidas, incluidas las relativas a la protección de la información, que sean necesarias para proteger la seguridad y el bienestar físico o
psicológico de las víctimas, los posibles testigos y sus familiares. La Corte podrá solicitar que toda información comunicada en virtud de
la presente Parte sea transmitida y procesada de manera que se proteja la seguridad y el bienestar físico o psicológico de las víctimas, los
posibles testigos y sus familiares.

5. a) La Corte podrá invitar a cualquier Estado que no sea parte en el presente Estatuto a prestar la asistencia prevista en la
presente Parte sobre la base de un arreglo especial, un acuerdo con ese Estado o de cualquier otra manera adecuada.

b) Cuando un Estado que no sea parte en el presente Estatuto y que haya celebrado un arreglo especial o un acuerdo con
la Corte se niegue a cooperar en la ejecución de las solicitudes a que se refieran tal arreglo o acuerdo, la Corte podrá informar de ello a la
Asamblea de los Estados Partes o al Consejo de Seguridad, si éste le hubiese remitido el asunto.

6. La Corte podrá solicitar de cualquier organización intergubernamental que le proporcione información o documentos.
Asimismo, la Corte podrá solicitar otras formas de cooperación y asistencia que se hayan acordado con cualquiera de esas
organizaciones, de conformidad con su competencia o mandato.

7. Cuando, en contravención de lo dispuesto en el presente Estatuto, un Estado Parte se niegue a dar curso a una solicitud de
cooperación formulada por la Corte, impidiéndole ejercer sus funciones y atribuciones de conformidad con el presente Estatuto, ésta
podrá hacer una constatación en ese sentido y remitir la cuestión a la Asamblea de los Estados Partes o al Consejo de Seguridad, si éste le
hubiese remitido el asunto.

Artículo 88

Procedimientos aplicables en el derecho interno

Los Estados Partes se asegurarán de que en el derecho interno existan procedimientos aplicables a todas las formas de
cooperación especificadas en la presente parte.

203
Estatuto De Roma

Artículo 89
Entrega de personas a la Corte

1. La Corte podrá transmitir, junto con los antecedentes que la justifiquen de conformidad con el artículo 91, una solicitud de
detención y entrega de una persona a todo Estado en cuyo territorio pueda hallarse y solicitará la cooperación de ese Estado. Los Estados
Partes cumplirán las solicitudes de detención y entrega de conformidad con las disposiciones de la presente parte y el procedimiento
establecido en su derecho interno.

2. Cuando la persona cuya entrega se pida la impugne ante un tribunal nacional oponiendo la excepción de cosa juzgada de
conformidad con el artículo 20, el Estado requerido celebrará de inmediato consultas con la Corte para determinar si ha habido una
decisión sobre la admisibilidad de la causa. Si la causa es admisible, el Estado requerido cumplirá la solicitud. Si está pendiente la
decisión sobre la admisibilidad, el Estado requerido podrá aplazar la ejecución de la solicitud de entrega hasta que la Corte adopte esa
decisión.

3. a) El Estado Parte autorizará de conformidad con su derecho procesal el tránsito por su territorio de una persona que
otro Estado entregue a la Corte, salvo cuando el tránsito por ese Estado obstaculice o demore la entrega;

b) La solicitud de la Corte de que se autorice ese tránsito será transmitida de conformidad con el artículo 87 y
contendrá:

i) Una descripción de la persona que será transportada;

ii) Una breve exposición de los hechos de la causa y su tipificación; y

iii) La orden de detención y entrega;

c) La persona transportada permanecerá detenida durante el tránsito;

d) No se requerirá autorización alguna cuando la persona sea transportada por vía aérea y no se prevea aterrizar en el
territorio del Estado de tránsito;

e) En caso de aterrizaje imprevisto en el territorio del Estado de tránsito, éste podrá pedir a la Corte que presente una
solicitud de tránsito con arreglo a lo dispuesto en el apartado b). El Estado de tránsito detendrá a la persona transportada mientras se
recibe la solicitud de la Corte y se efectúa el tránsito; sin embargo, la detención no podrá prolongarse más de 96 horas contadas desde el
aterrizaje imprevisto si la solicitud no es recibida dentro de ese plazo.

4. Si la persona buscada está siendo enjuiciada o cumple condena en el Estado requerido por un crimen distinto de aquel por
el cual se pide su entrega a la Corte, el Estado requerido, después de haber decidido conceder la entrega, celebrará consultas con la Corte.

Artículo 90

Solicitudes concurrentes

1. El Estado Parte que haya recibido una solicitud de la Corte relativa a la entrega de una persona de conformidad con el
artículo 89, y reciba además una solicitud de cualquier otro Estado relativa a la extradición de la misma persona por la misma conducta
que constituya la base del crimen en razón del cual la Corte ha pedido la entrega, notificará a la Corte y al Estado requirente ese hecho.

2. Si el Estado requirente es un Estado Parte, el Estado requerido dará prioridad a la solicitud de la Corte cuando ésta:

a) Haya determinado, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 18 ó 19, que la causa respecto de la cual se
solicita la entrega es admisible y en su decisión haya tenido en cuenta la investigación o el enjuiciamiento que lleva a cabo el Estado
requirente con respecto a la solicitud de extradición que éste ha presentado; o

b) Adopte la decisión a que se refiere el apartado a) como consecuencia de la notificación efectuada por el Estado
requerido de conformidad con el párrafo 1.

3. Cuando no se haya adoptado la decisión a que se hace referencia en el párrafo 2 a), el Estado requerido tendrá la facultad
discrecional, hasta que se dicte la decisión de la Corte prevista en el párrafo 2 b), de dar curso a la solicitud de extradición presentada por
el Estado requirente, pero no la hará efectiva hasta que la Corte haya resuelto que la causa es inadmisible. La Corte adoptará su decisión

204
Estatuto De Roma

en procedimiento sumario.

4. Si el Estado requirente no es parte en el presente Estatuto, el Estado requerido, en caso de que no esté obligado por alguna
norma internacional a conceder la extradición al Estado requirente, dará prioridad a la solicitud de entrega que le haya hecho la Corte si
ésta ha determinado que la causa era admisible.

5. Cuando la Corte no haya determinado la admisibilidad de una causa de conformidad con el párrafo 4, el Estado requerido
tendrá la facultad discrecional de dar curso a la solicitud de extradición que le haya hecho el Estado requirente.

6. En los casos en que sea aplicable el párrafo 4, y salvo que el Estado requerido esté obligado por alguna norma
internacional a extraditar la persona al Estado requirente que no sea parte en el presente Estatuto, el Estado requerido decidirá si hace la
entrega a la Corte o concede la extradición al Estado requirente. Para tomar esta decisión, el Estado requerido tendrá en cuenta todos los
factores pertinentes, entre otros:
a) Las fechas respectivas de las solicitudes;

b) Los intereses del Estado requirente y, cuando proceda, si el crimen se cometió en su territorio y cuál es la
nacionalidad de las víctimas y de la persona cuya entrega o extradición se ha solicitado; y

c) La posibilidad de que la Corte y el Estado requirente lleguen posteriormente a un acuerdo respecto de la entrega.

7. Cuando el Estado Parte que reciba una solicitud de la Corte de entrega de una persona reciba también una solicitud de otro
Estado relativa a la extradición de la misma persona por una conducta distinta de la que constituye el crimen en razón del cual la Corte
solicita la entrega:

a) El Estado requerido, si no está obligado por ninguna norma internacional a conceder la extradición al Estado
requirente, dará preferencia a la solicitud de la Corte;

b) El Estado requerido, si está obligado por una norma internacional a conceder la extradición al Estado requirente,
decidirá si entrega la persona a la Corte o la extradita al Estado requirente. En esta decisión, el Estado requerido tendrá en cuenta todos
los factores pertinentes y, entre otros, los enumerados en el párrafo 6, pero tendrá especialmente en cuenta la naturaleza y la gravedad
relativas de la conducta de que se trate.

8. Cuando, como consecuencia de una notificación efectuada con arreglo al presente artículo, la Corte haya determinado la
inadmisibilidad de una causa y posteriormente se deniegue la extradición al Estado requirente, el Estado requerido notificará su decisión
a la Corte.

Artículo 91

Contenido de la solicitud de detención y entrega

1. La solicitud de detención y entrega deberá formularse por escrito. En caso de urgencia, se podrá hacer por cualquier otro
medio que permita dejar constancia escrita, a condición de que la solicitud sea confirmada en la forma indicada en el párrafo 1 a) del
artículo 87.
2. La solicitud de detención y entrega de una persona respecto de la cual la Sala de Cuestiones Preliminares haya dictado una
orden de detención de conformidad con el artículo 58 deberá contener los elementos siguientes o ir acompañada de:

a) Información suficiente para la identificación de la persona buscada y datos sobre su probable paradero;

b) Una copia de la orden de detención; y

c) Los documentos, las declaraciones o la información que sean necesarios para cumplir los requisitos de procedimiento
del Estado requerido relativos a la entrega; sin embargo, esos requisitos no podrán ser más onerosos que los aplicables a las solicitudes de
extradición conforme a tratados o acuerdos celebrados por el Estado requerido y otros Estados y, de ser posible, serán menos onerosos,
habida cuenta del carácter específico de la Corte.

3. La solicitud de detención y entrega del condenado deberá contener los siguientes elementos o ir acompañada de:

a) Copia de la orden de detención dictada en su contra;

b) Copia de la sentencia condenatoria;

c) Datos que demuestren que la persona buscada es aquella a la que se refiere la sentencia condenatoria; y

d) Si la persona que se busca ha sido condenado a una pena, copia de la sentencia y, en el caso de una pena de
reclusión, una indicación de la parte de la pena que se ha cumplido y de la que queda por cumplir.

205
Estatuto De Roma

4. A solicitud de la Corte, un Estado Parte consultará con ésta, en general o con respecto a un asunto concreto, sobre las
disposiciones de su derecho interno que puedan ser aplicables de conformidad con el apartado c) del párrafo 2 del presente artículo. En
esas consultas, el Estado Parte comunicará a la Corte los requisitos específicos de su derecho interno.

Artículo 92

Detención provisional

1. En caso de urgencia, la Corte podrá solicitar la detención provisional de la persona buscada hasta que se presente la
solicitud de entrega y los documentos que la justifiquen de conformidad con el artículo 91.

2. La solicitud de detención provisional deberá hacerse por cualquier medio que permita dejar constancia escrita y contendrá:

a) Información suficiente para identificar a la persona buscada y datos sobre su probable paradero;

b) Una exposición concisa de los crímenes por los que se pida la detención y de los hechos que presuntamente serían
constitutivos de esos crímenes, inclusive, de ser posible, la indicación de la fecha y el lugar en que se cometieron;

c) Una declaración de que existe una orden de detención o una decisión final condenatoria respecto de la persona
buscada; y

d) Una declaración de que se presentará una solicitud de entrega de la persona buscada.

3. La persona sometida a detención provisional podrá ser puesta en libertad si el Estado requerido no hubiere recibido la
solicitud de entrega y los documentos que la justifiquen, de conformidad con el artículo 91, dentro del plazo fijado en las Reglas de
Procedimiento y Prueba. Sin embargo, el detenido podrá consentir en la entrega antes de que se cumpla dicho plazo siempre que lo
permita el derecho interno del Estado requerido. En ese caso, el Estado requerido procederá a entregar al detenido a la Corte tan pronto
como sea posible.

4. El hecho de que la persona buscada haya sido puesta en libertad de conformidad con el párrafo 3 no obstará para que sea
nuevamente detenida y entregada una vez que el Estado requerido reciba la solicitud de entrega y los documentos que la justifiquen.

Artículo 93

Otras formas de cooperación

1. Los Estados Partes, de conformidad con lo dispuesto en la presente Parte y con los procedimientos de su derecho interno,
deberán cumplir las solicitudes de asistencia formuladas por la Corte en relación con investigaciones o enjuiciamientos penales a fin de:

a) Identificar y buscar personas u objetos;

b) Practicar pruebas, incluidos los testimonios bajo juramento, y producir pruebas, incluidos los dictámenes e informes
periciales que requiera la Corte;
c) Interrogar a una persona objeto de investigación o enjuiciamiento;

d) Notificar documentos, inclusive los documentos judiciales;

e) Facilitar la comparecencia voluntaria ante la Corte de testigos o expertos;

f) Proceder al traslado provisional de personas, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 7;

g) Realizar inspecciones oculares, inclusive la exhumación y el examen de cadáveres y fosas comunes;

h) Practicar allanamientos y decomisos;

i) Transmitir registros y documentos, inclusive registros y documentos oficiales;

j) Proteger a víctimas y testigos y preservar pruebas;

k) Identificar, determinar el paradero o inmovilizar el producto y los bienes y haberes obtenidos del crimen y de los
instrumentos del crimen, o incautarse de ellos, con miras a su decomiso ulterior y sin perjuicio de los derechos de terceros de buena fe; y

l) Cualquier otro tipo de asistencia no prohibida por la legislación del Estado requerido y destinada a facilitar la
investigación y el enjuiciamiento de crímenes de la competencia de la Corte.

206
Estatuto De Roma

2. La Corte podrá dar seguridades a los testigos o expertos que comparezcan ante ella de que no serán enjuiciados o
detenidos ni se restringirá su libertad personal por un acto u omisión anterior a su salida del Estado requerido.

3. Cuando la ejecución de una determinada medida de asistencia detallada en una solicitud presentada de conformidad con el
párrafo 1 estuviera prohibida en el Estado requerido por un principio fundamental de derecho ya existente y de aplicación general, el
Estado requerido celebrará sin demora consultas con la Corte para tratar de resolver la cuestión. En las consultas se debería considerar si
se puede prestar la asistencia de otra manera o con sujeción a condiciones. Si, después de celebrar consultas, no se pudiera resolver la
cuestión, la Corte modificará la solicitud según sea necesario.

4. El Estado Parte podrá no dar lugar a una solicitud de asistencia, en su totalidad o en parte, de conformidad con el artículo
72 y únicamente si la solicitud se refiere a la presentación de documentos o la divulgación de pruebas que afecten a su seguridad
nacional.

5. Antes de denegar una solicitud de asistencia de conformidad con el párrafo 1 l), el Estado requerido considerará si se
puede prestar la asistencia con sujeción a ciertas condiciones, o si es posible hacerlo en una fecha posterior o de otra manera. La Corte o
el Fiscal, si aceptan la asistencia sujeta a condiciones, tendrán que cumplirlas.

6. Si no se da lugar a una solicitud de asistencia, el Estado Parte requerido deberá comunicar sin demora los motivos a la
Corte o al Fiscal.

7. a) La Corte podrá solicitar el traslado provisional de un detenido a los fines de su identificación o de que preste
testimonio o asistencia de otra índole. El traslado podrá realizarse siempre que:

i) El detenido dé, libremente y con conocimiento de causa, su consentimiento; y

ii) El Estado requerido lo acepte, con sujeción a las condiciones que hubiere acordado con la Corte.

b) La persona trasladada permanecerá detenida. Una vez cumplidos los fines del traslado, la Corte la devolverá sin
dilación al Estado requerido.

8. a) La Corte velará por la protección del carácter confidencial de los documentos y de la información, salvo en la medida
en que éstos sean necesarios para la investigación y las diligencias pedidas en la solicitud.

b) El Estado requerido podrá, cuando sea necesario, transmitir al Fiscal documentos o información con carácter
confidencial. El Fiscal únicamente podrá utilizarlos para reunir nuevas pruebas.

c) El Estado requerido podrá, de oficio o a solicitud del Fiscal, autorizar la divulgación ulterior de estos documentos o
información, los cuales podrán utilizarse como medios de prueba de conformidad con lo dispuesto en las partes V y VI y de conformidad
con las Reglas de Procedimiento y Prueba.

9. a) i) El Estado Parte que reciba solicitudes concurrentes de la Corte y de otro Estado de conformidad con una
obligación internacional y que no se refieran a la entrega o la extradición, procurará, en consulta con la Corte y el otro Estado, atender
ambas solicitudes, de ser necesario postergando o condicionando una de ellas.

ii) Si esto no fuera posible, la cuestión de las solicitudes concurrentes se resolverá de conformidad con los
principios enunciados en el artículo 90.

b) Sin embargo, cuando la solicitud de la Corte se refiera a información, bienes o personas que estén sometidos al
control de un tercer Estado o de una organización internacional en virtud de un acuerdo internacional, el Estado requerido lo comunicará
a la Corte y la Corte dirigirá su solicitud al tercer Estado o a la organización internacional.

10. a) A solicitud de un Estado Parte que lleve a cabo una investigación o sustancie un juicio por una conducta que
constituya un crimen de la competencia de la Corte o que constituya un crimen grave con arreglo al derecho interno del Estado
requirente, la Corte podrá cooperar con él y prestarle asistencia;

b) i) La asistencia prestada de conformidad con el apartado a) podrá comprender, entre otras cosas:

a. La transmisión de declaraciones, documentos u otros elementos de prueba obtenidos en el curso de una


investigación o de un proceso sustanciado por la Corte; y

b. El interrogatorio de una persona detenida por orden de la Corte;

ii) En el caso de la asistencia prevista en el apartado b) i) a.:

a. Si los documentos u otros elementos de prueba se hubieren obtenido con la asistencia de un Estado, su
transmisión estará subordinada al consentimiento de dicho Estado;

207
Estatuto De Roma

b. Si las declaraciones, los documentos u otros elementos de prueba hubieren sido proporcionados por un testigo o
un perito, su transmisión estará subordinada a lo dispuesto en el artículo 68.

c) La Corte podrá, de conformidad con el presente párrafo y en las condiciones enunciadas en él, acceder a una solicitud
de asistencia presentada por un Estado que no sea parte en el presente Estatuto.

Artículo 94

Aplazamiento de la ejecución de una solicitud de asistencia con


respecto a una investigación o un enjuiciamiento en curso

1. Si la ejecución inmediata de una solicitud de asistencia interfiriere una investigación o enjuiciamiento en curso de un
asunto distinto de aquel al que se refiera la solicitud, el Estado requerido podrá aplazar la ejecución por el tiempo que acuerde con la
Corte. No obstante, el aplazamiento no excederá de lo necesario para concluir la investigación o el enjuiciamiento de que se trate en el
Estado requerido. Antes de tomar la decisión de aplazar la ejecución de la solicitud, el Estado requerido debería considerar si se podrá
prestar inmediatamente la asistencia con sujeción a ciertas condiciones.

2. Si, de conformidad con el párrafo 1, se decidiere aplazar la ejecución de una solicitud de asistencia, el Fiscal podrá en todo
caso pedir que se adopten las medidas necesarias para preservar pruebas de conformidad con el párrafo 1 j) del artículo 93.

Artículo 95

Aplazamiento de la ejecución de una solicitud por


haberse impugnado la admisibilidad de la causa

Cuando la Corte proceda a examinar una impugnación de la admisibilidad de una causa de conformidad con los artículos 18 ó
19, el Estado requerido podrá aplazar la ejecución de una solicitud hecha de conformidad con esta Parte hasta que la Corte se pronuncie
sobre la impugnación, a menos que ésta haya resuelto expresamente que el Fiscal podrá continuar recogiendo pruebas conforme a lo
previsto en los artículos 18 ó 19.

Artículo 96

Contenido de la solicitud relativa a otras formas de asistencia


de conformidad con el artículo 93

1. La solicitud relativa a otras formas de asistencia a que se hace referencia en el artículo 93 deberá hacerse por escrito. En
caso de urgencia, se podrá hacer por cualquier otro medio que permita dejar constancia escrita, a condición de que la solicitud sea
confirmada en la forma indicada en el párrafo 1 a) del artículo 87.

2. La solicitud deberá contener los siguientes elementos o estar acompañada de, según proceda:

a) Una exposición concisa de su propósito y de la asistencia solicitada, incluidos los fundamentos jurídicos y los
motivos de la solicitud;

b) La información más detallada posible acerca del paradero o la identificación de la persona o el lugar objeto de la
búsqueda o la identificación, de forma que se pueda prestar la asistencia solicitada;

c) Una exposición concisa de los hechos esenciales que fundamentan la solicitud;

d) Las razones y la indicación detallada de cualquier procedimiento que deba seguirse o requisito que deba cumplirse;

e) Cualquier información que pueda ser necesaria conforme al derecho interno del Estado requerido para cumplir la
solicitud; y

f) Cualquier otra información pertinente para que pueda prestarse la asistencia solicitada.

208
Estatuto De Roma

3. A solicitud de la Corte, todo Estado Parte consultará con la Corte, en general o respecto de un asunto concreto, sobre las
disposiciones de su derecho interno que puedan ser aplicables de conformidad con el párrafo 2 e). En esas consultas, los Estados Partes
comunicarán a la Corte las disposiciones específicas de su derecho interno.

4. Las disposiciones del presente artículo serán también aplicables, según proceda, con respecto a las solicitudes de asistencia
hechas a la Corte.

Artículo 97

Consultas con la Corte

El Estado Parte que reciba una solicitud de conformidad con la presente parte celebrará sin dilación consultas con la Corte si
considera que la solicitud le plantea problemas que puedan obstaculizar o impedir su cumplimiento. Esos problemas podrían ser, entre
otros:

a) Que la información fuese insuficiente para cumplir la solicitud;

b) Que, en el caso de una solicitud de entrega, la persona no pudiera ser localizada, pese a los intentos realizados, o que en la
investigación realizada se hubiere determinado claramente que la persona en el Estado requerido no es la indicada en la solicitud; o

c) Que el cumplimiento de la solicitud en su forma actual obligare al Estado requerido a no cumplir una obligación
preexistente en virtud de un tratado con otro Estado.

Artículo 98

Cooperación con respecto a la renuncia a la inmunidad


y consentimiento a la entrega

1. La Corte no dará curso a una solicitud de entrega o de asistencia en virtud de la cual el Estado requerido deba actuar en
forma incompatible con las obligaciones que le imponga el derecho internacional con respecto a la inmunidad de un Estado o la
inmunidad diplomática de una persona o un bien de un tercer Estado, salvo que la Corte obtenga anteriormente la cooperación de ese
tercer Estado para la renuncia a la inmunidad.

2. La Corte no dará curso a una solicitud de entrega en virtud de la cual el Estado requerido deba actuar en forma
incompatible con las obligaciones que le imponga un acuerdo internacional conforme al cual se requiera el consentimiento del Estado que
envíe para entregar a la Corte a una persona sujeta a la jurisdicción de ese Estado, a menos que ésta obtenga primero la cooperación del
Estado que envíe para que dé su consentimiento a la entrega.

Artículo 99

Cumplimiento de las solicitudes a que se hace referencia


en los artículos 93 y 96

1. Las solicitudes de asistencia se cumplirán de conformidad con el procedimiento aplicable en el derecho interno del Estado
requerido y, salvo si ese derecho lo prohíbe, en la forma especificada en la solicitud, incluidos los procedimientos indicados en ella y la
autorización a las personas especificadas en ella para estar presentes y prestar asistencia en el trámite.

2. En el caso de una solicitud urgente y cuando la Corte lo pida, los documentos o pruebas incluidos en la respuesta serán
transmitidos con urgencia.

3. Las respuestas del Estado requerido serán transmitidas en su idioma y forma original.

4. Sin perjuicio de los demás artículos de la presente parte, cuando resulte necesario en el caso de una solicitud que pueda
ejecutarse sin necesidad de medidas coercitivas, en particular la entrevista a una persona o la recepción de pruebas de una persona
voluntariamente, aun cuando sea sin la presencia de las autoridades del Estado Parte requerido si ello fuere esencial para la ejecución de
la solicitud, y el reconocimiento de un lugar u otro recinto que no entrañe un cambio en él, el Fiscal podrá ejecutar directamente la
solicitud en el territorio de un Estado según se indica a continuación:

a) Cuando el Estado Parte requerido fuere un Estado en cuyo territorio se hubiera cometido presuntamente el crimen, y
hubiere habido una decisión de admisibilidad de conformidad con los artículos 18 ó 19, el Fiscal podrá ejecutar directamente la solicitud

209
Estatuto De Roma

tras celebrar todas las consultas posibles con el Estado Parte requerido;

b) En los demás casos, el Fiscal podrá ejecutar la solicitud tras celebrar consultas con el Estado Parte requerido y con
sujeción a cualquier condición u observación razonable que imponga o haga ese Estado Parte. Cuando el Estado Parte requerido
considere que hay problemas para la ejecución de una solicitud de conformidad con el presente apartado, celebrará consultas sin demora
con la Corte para resolver la cuestión.

5. Las disposiciones en virtud de las cuales una persona que sea oída o interrogada por la Corte con arreglo al artículo 72
podrá hacer valer las restricciones previstas para impedir la divulgación de información confidencial relacionada con la seguridad
nacional serán igualmente aplicables al cumplimiento de las solicitudes de asistencia a que se hace referencia en el presente artículo.

Artículo 100

Gastos

1. Los gastos ordinarios que se deriven del cumplimiento de las solicitudes en el territorio del Estado requerido correrán a
cargo de éste, con excepción de los siguientes, que correrán a cargo de la Corte:

a) Gastos relacionados con el viaje y la seguridad de los testigos y peritos, o el traslado, con arreglo al artículo 93, de
personas detenidas;

b) Gastos de traducción, interpretación y transcripción;

c) Gastos de viaje y dietas de los magistrados, el fiscal, los fiscales adjuntos, el secretario, el secretario adjunto y los
funcionarios de cualquier órgano de la Corte;

d) Costo de los informes o dictámenes periciales solicitados por la Corte;

e) Gastos relacionados con el transporte de la persona que entregue a la Corte un Estado de detención; y

f) Previa consulta, todos los gastos extraordinarios que puedan ser resultado del cumplimiento de una solicitud.

2. Las disposiciones del párrafo 1 serán aplicables, según proceda, a las solicitudes hechas por los Estados Partes a la Corte.
En ese caso, los gastos ordinarios que se deriven de su cumplimiento correrán a cargo de la Corte.

Artículo 101

Principio de la especialidad

1. Quien haya sido entregado a la Corte en virtud del presente Estatuto no será procesado, castigado o detenido por una
conducta anterior a su entrega, a menos que ésta constituya la base del delito por el cual haya sido entregado.

2. La Corte podrá pedir al Estado que hizo la entrega que la dispense del cumplimiento de los requisitos establecidos en el
párrafo 1 y, si fuere necesario, proporcionará información adicional de conformidad con el artículo 91. Los Estados Partes estarán
facultados para dar esa dispensa a la Corte y procurarán hacerlo.

Artículo 102

Términos empleados

A los efectos del presente Estatuto:

a) Por "entrega" se entenderá la entrega de una persona por un Estado a la Corte de conformidad con lo dispuesto en el
presente Estatuto;

b) Por "extradición" se entenderá la entrega de una persona por un Estado a otro Estado de conformidad con lo dispuesto en
un tratado o convención o en el derecho interno.

PARTE X. DE LA EJECUCIÓN DE LA PENA

Artículo 103

210
Estatuto De Roma

Función de los Estados en la ejecución de las


penas privativas de libertad

1. a) La pena privativa de libertad se cumplirá en un Estado designado por la Corte sobre la base de una lista de Estados
que hayan manifestado a la Corte que están dispuestos a recibir condenados;

b) En el momento de declarar que está dispuesto a recibir condenados, el Estado podrá poner condiciones a reserva de
que sean aceptadas por la Corte y estén en conformidad con la presente Parte;

c) El Estado designado en un caso determinado indicará sin demora a la Corte si acepta la designación.

2. a) El Estado de ejecución de la pena notificará a la Corte cualesquiera circunstancias, incluido el cumplimiento de las
condiciones aceptadas con arreglo al párrafo 1, que pudieren afectar materialmente a las condiciones o la duración de la privación de
libertad. Las circunstancias conocidas o previsibles deberán ponerse en conocimiento de la Corte con una antelación mínima de 45 días.
Durante este período, el Estado de ejecución no adoptará medida alguna que redunde en perjuicio de lo dispuesto en el artículo 110;

b) La Corte, si no puede aceptar las circunstancias a que se hace referencia en el apartado a), lo notificará al Estado de
ejecución y procederá de conformidad con el párrafo 1 del artículo 104.

3. La Corte, al ejercer su facultad discrecional de efectuar la designación prevista en el párrafo 1, tendrá en cuenta:

a) El principio de que los Estados Partes deben compartir la responsabilidad por la ejecución de las penas privativas de
libertad de conformidad con los principios de distribución equitativa que establezcan las Reglas de Procedimiento y Prueba;

b) La aplicación de normas de tratados internacionales generalmente aceptadas sobre el tratamiento de los reclusos;

c) La opinión del condenado;

d) La nacionalidad del condenado; y

e) Otros factores relativos a las circunstancias del crimen o del condenado, o a la ejecución eficaz de la pena, según
procedan en la designación del Estado de ejecución.

4. De no designarse un Estado de conformidad con el párrafo 1, la pena privativa de libertad se cumplirá en el


establecimiento penitenciario que designe el Estado anfitrión, de conformidad con las condiciones estipuladas en el acuerdo relativo a la
sede a que se hace referencia en el párrafo 2 del artículo 3. En ese caso, los gastos que entrañe la ejecución de la pena privativa de
libertad serán sufragados por la Corte.

Artículo 104

Cambio en la designación del Estado de ejecución

1. La Corte podrá en todo momento decidir el traslado del condenado a una prisión de un Estado distinto del Estado de
ejecución.

2. El condenado podrá en todo momento solicitar de la Corte su traslado del Estado de ejecución.

Artículo 105

Ejecución de la pena

1. Con sujeción a las condiciones que haya establecido un Estado de conformidad con el párrafo 1 b) del artículo 103, la pena
privativa de libertad tendrá carácter obligatorio para los Estados Partes, los cuales no podrán modificarla en caso alguno.

2. La decisión relativa a cualquier solicitud de apelación o revisión incumbirá exclusivamente a la Corte. El Estado de
ejecución no pondrá obstáculos para que el condenado presente una solicitud de esa índole.

Artículo 106

Supervisión de la ejecución de la pena


y condiciones de reclusión

211
Estatuto De Roma

1. La ejecución de una pena privativa de libertad estará sujeta a la supervisión de la Corte y se ajustará a las normas
generalmente aceptadas de las convenciones internacionales sobre el tratamiento de los reclusos.

2. Las condiciones de reclusión se regirán por la legislación del Estado de ejecución y se ajustarán a las normas generalmente
aceptadas de las convenciones internacionales sobre el tratamiento de los reclusos; en todo caso, no serán ni más ni menos favorables que
las aplicadas a los reclusos condenados por delitos similares en el Estado de ejecución.

3. La comunicación entre el condenado y la Corte será irrestricta y confidencial.

Artículo 107

Traslado una vez cumplida la pena

1. Una vez cumplida la pena, quien no sea nacional del Estado de ejecución podrá, de conformidad con la legislación de
dicho Estado, ser trasladado al Estado que esté obligado a aceptarlo o a otro Estado que esté dispuesto a hacerlo, teniendo en cuenta si
quiere ser trasladado a éste, a menos que el Estado de ejecución lo autorice a permanecer en su territorio.

2. Los gastos derivados del traslado de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1, de no ser sufragados por un Estado,
correrán por cuenta de la Corte.

3. Con sujeción a lo dispuesto en el artículo 108, el Estado de ejecución también podrá, de conformidad con su derecho
interno, extraditar o entregar por cualquier otra vía a la persona a un Estado que haya pedido la extradición o entrega para someterla a
juicio o para que cumpla una pena.

Artículo 108

Limitaciones al enjuiciamiento o la sanción por otros delitos

1. El condenado que se halle bajo la custodia del Estado de ejecución no será sometido a enjuiciamiento, sanción o
extradición a un tercer Estado por una conducta anterior a su entrega al Estado de ejecución, a menos que, a petición de éste, la Corte
haya aprobado el enjuiciamiento, la sanción o la extradición.

2. La Corte dirimirá la cuestión tras haber oído al condenado.

3. El párrafo 1 del presente artículo no será aplicable si el condenado permanece de manera voluntaria durante más de 30
días en el territorio del Estado de ejecución después de haber cumplido la totalidad de la pena impuesta por la Corte o si regresa al
territorio de ese Estado después de haber salido de él.

Artículo 109

Ejecución de multas y órdenes de decomiso

1. Los Estados Partes harán efectivas las multas u órdenes de decomiso decretadas por la Corte en virtud de la Parte VII, sin
perjuicio de los derechos de terceros de buena fe y de conformidad con el procedimiento establecido en su derecho interno.

2. El Estado Parte que no pueda hacer efectiva la orden de decomiso adoptará medidas para cobrar el valor del producto, los
bienes o los haberes cuyo decomiso hubiere decretado la Corte, sin perjuicio de los derechos de terceros de buena fe.

3. Los bienes, o el producto de la venta de bienes inmuebles o, según proceda, la venta de otros bienes que el Estado Parte
obtenga al ejecutar una decisión de la Corte serán transferidos a la Corte.

Artículo 110

Examen de una reducción de la pena

1. El Estado de ejecución no pondrá en libertad al recluso antes de que haya cumplido la pena impuesta por la Corte.

2. Sólo la Corte podrá decidir la reducción de la pena y se pronunciará al respecto después de escuchar al recluso.

212
Estatuto De Roma

3. Cuando el recluso haya cumplido las dos terceras partes de la pena o 25 años de prisión en caso de cadena perpetua, la
Corte examinará la pena para determinar si ésta puede reducirse. El examen no se llevará a cabo antes de cumplidos esos plazos.

4. Al proceder al examen con arreglo al párrafo 3, la Corte podrá reducir la pena si considera que concurren uno o más de los
siguientes factores:

a) Si el recluso ha manifestado desde el principio y de manera continua su voluntad de cooperar con la Corte en sus
investigaciones y enjuiciamientos;

b) Si el recluso ha facilitado de manera espontánea la ejecución de las decisiones y órdenes de la Corte en otros casos,
en particular ayudando a ésta en la localización de los bienes sobre los que recaigan las multas, las órdenes de decomiso o de reparación
que puedan usarse en beneficio de las víctimas; o

c) Otros factores indicados en las Reglas de Procedimiento y Prueba que permitan determinar un cambio en las
circunstancias suficientemente claro e importante como para justificar la reducción de la pena.

5. La Corte, si en su examen inicial con arreglo al párrafo 3, determina que no procede reducir la pena, volverá a examinar la
cuestión con la periodicidad y con arreglo a los criterios indicados en las Reglas de Procedimiento y Prueba.

Artículo 111

Evasión

Si un condenado se evade y huye del Estado de ejecución, éste podrá, tras consultar a la Corte, pedir al Estado en que se
encuentre que lo entregue de conformidad con los acuerdos bilaterales y multilaterales vigentes, o podrá pedir a la Corte que solicite la
entrega de conformidad con la Parte IX. La Corte, si solicita la entrega, podrá resolver que el condenado sea enviado al Estado en que
cumplía su pena o a otro Estado que indique.

PARTE XI. DE LA ASAMBLEA DE LOS ESTADOS PARTES

Artículo 112

Asamblea de los Estados Partes

1. Se instituye una Asamblea de los Estados Partes en el presente Estatuto. Cada Estado Parte tendrá un representante en la
Asamblea que podrá hacerse acompañar de suplentes y asesores. Otros Estados signatarios del presente Estatuto o del Acta Final podrán
participar en la Asamblea a título de observadores.

2. La Asamblea:

a) Examinará y aprobará, según proceda, las recomendaciones de la Comisión Preparatoria;

b) Ejercerá su supervisión respecto de la Presidencia, el Fiscal y la Secretaría en las cuestiones relativas a la


administración de la Corte;

c) Examinará los informes y las actividades de la Mesa establecida en el párrafo 3 y adoptará las medidas que procedan
a ese respecto;

d) Examinará y decidirá el presupuesto de la Corte;

e) Decidirá si corresponde, de conformidad con el artículo 36, modificar el número de magistrados;

f) Examinará cuestiones relativas a la falta de cooperación de conformidad con los párrafos 5 y 7 del artículo 87;

g) Desempeñará las demás funciones que procedan en virtud del presente Estatuto y las Reglas de Procedimiento y
Prueba.

3. a) La Asamblea tendrá una Mesa, que estará compuesta de un Presidente, dos Vicepresidentes y 18 miembros elegidos
por la Asamblea por períodos de tres años;

b) La Mesa tendrá carácter representativo, teniendo en cuenta, en particular, el principio de la distribución geográfica
equitativa y la representación adecuada de los principales sistemas jurídicos del mundo;

213
Estatuto De Roma

c) La Mesa se reunirá con la periodicidad que sea necesaria, pero por lo menos una vez al año, y prestará asistencia a la
Asamblea en el desempeño de sus funciones.

4. La Asamblea podrá establecer los órganos subsidiarios que considere necesarios, incluido un mecanismo de supervisión
independiente que se encargará de la inspección, la evaluación y la investigación de la Corte a fin de mejorar su eficiencia y economía.

5. El Presidente de la Corte, el Fiscal y el Secretario o sus representantes podrán, cuando proceda, participar en las sesiones
de la Asamblea y de la Mesa.

6. La Asamblea se reunirá en la sede de la Corte o en la Sede de las Naciones Unidas una vez al año y, cuando las
circunstancias lo exijan, celebrará períodos extraordinarios de sesiones. Salvo que se indique otra cosa en el presente Estatuto, los
períodos extraordinarios de sesiones serán convocados por la Mesa de oficio o a petición de un tercio de los Estados Partes.

7. Cada Estado Parte tendrá un voto. La Asamblea y la Mesa harán todo lo posible por adoptar sus decisiones por consenso.
Si no se pudiere llegar a un consenso y salvo que en el presente Estatuto se disponga otra cosa:

a) Las decisiones sobre cuestiones de fondo serán aprobadas por mayoría de dos tercios de los presentes y votantes, a
condición de que una mayoría absoluta de los Estados Partes constituirá el quórum para la votación;

b) Las decisiones sobre cuestiones de procedimiento se tomarán por mayoría simple de los Estados Partes presentes y
votantes.

8. El Estado Parte que esté en mora en el pago de sus contribuciones financieras a los gastos de la Corte no tendrá voto en la
Asamblea ni en la Mesa cuando la suma adeudada sea igual o superior al total de las contribuciones adeudadas por los dos años anteriores
completos. La Asamblea podrá, sin embargo, permitir que dicho Estado vote en ella y en la Mesa si llegare a la conclusión de que la mora
se debe a circunstancias ajenas a la voluntad del Estado Parte.

9. La Asamblea aprobará su propio reglamento.

10. Los idiomas oficiales y de trabajo de la Asamblea serán los de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

PARTE XII. DE LA FINANCIACIÓN

Artículo 113

Reglamento Financiero

Salvo que se prevea expresamente otra cosa, todas las cuestiones financieras relacionadas con la Corte y con las reuniones de la
Asamblea de los Estados Partes, inclusive su Mesa y sus órganos subsidiarios, se regirán por el presente Estatuto y por el Reglamento
Financiero y Reglamentación Financiera Detallada que apruebe la Asamblea de los Estados Partes.

Artículo 114

Pago de los gastos

Los gastos de la Corte y de la Asamblea de los Estados Partes, incluidos los de su Mesa y órganos subsidiarios, se sufragarán
con fondos de la Corte.

Artículo 115

Fondos de la Corte y de la Asamblea de los Estados Partes

Los gastos de la Corte y de la Asamblea de los Estados Partes, inclusive su Mesa y sus órganos subsidiarios, previstos en el
presupuesto aprobado por la Asamblea de los Estados Partes, se sufragarán con cargo a:

a) Cuotas de los Estados Partes;

214
Estatuto De Roma

b) Fondos procedentes de las Naciones Unidas, con sujeción a la aprobación de la Asamblea General, en particular respecto
de los gastos efectuados en relación con cuestiones remitidas por el Consejo de Seguridad.

Artículo 116

Contribuciones voluntarias

Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 115, la Corte podrá recibir y utilizar, en calidad de fondos adicionales,
contribuciones voluntarias de gobiernos, organizaciones internacionales, particulares, sociedades y otras entidades, de conformidad con
los criterios en la materia que adopte la Asamblea de los Estados Partes.

Artículo 117
Prorrateo de las cuotas

Las cuotas de los Estados Partes se prorratearán de conformidad con una escala de cuotas convenida basada en la escala
adoptada por las Naciones Unidas para su presupuesto ordinario y ajustada de conformidad con los principios en que se basa dicha escala.

Artículo 118
Comprobación anual de cuentas

Los registros, los libros y las cuentas de la Corte, incluidos sus estados financieros anuales, serán verificados anualmente por un
auditor independiente.

PARTE XIII. CLÁUSULAS FINALES


Artículo 119

Solución de controversias

1. Las controversias relativas a las funciones judiciales de la Corte serán dirimidas por ella.

2. Cualquier otra controversia que surja entre dos o más Estados Partes respecto de la interpretación o aplicación del presente
Estatuto que no se resuelva mediante negociaciones en un plazo de tres meses contado desde el comienzo de la controversia será
sometida a la Asamblea de los Estados Partes. La Asamblea podrá tratar de resolver por sí misma la controversia o recomendar otros
medios de solución, incluida su remisión a la Corte Internacional de Justicia de conformidad con el Estatuto de ésta.

Artículo 120

Reservas

No se admitirán reservas al presente Estatuto.

Artículo 121

Enmiendas

1. Transcurridos siete años desde la entrada en vigor del presente Estatuto, cualquier Estado Parte podrá proponer enmiendas
a él. El texto de toda enmienda propuesta será presentado al Secretario General de las Naciones Unidas, que lo distribuirá sin dilación a
los Estados Partes.

215
Estatuto De Roma

2. Transcurridos no menos de tres meses desde la fecha de la notificación, la Asamblea de los Estados Partes decidirá en su
próxima reunión, por mayoría de los presentes y votantes, si ha de examinar la propuesta, lo cual podrá hacer directamente o previa
convocación de una Conferencia de Revisión si la cuestión lo justifica.

3. La aprobación de una enmienda en una reunión de la Asamblea de los Estados Partes o en una Conferencia de Revisión en
la que no sea posible llegar a un consenso requerirá una mayoría de dos tercios de los Estados Partes.

4. Salvo lo dispuesto en el párrafo 5, toda enmienda entrará en vigor respecto de los Estados Partes un año después de que los
siete octavos de éstos hayan depositado en poder del Secretario General de las Naciones Unidas sus instrumentos de ratificación o de
adhesión.

5. Las enmiendas a los artículos 5, 6, 7 y 8 del presente Estatuto entrarán en vigor únicamente respecto de los Estados Partes
que las hayan aceptado un año después del depósito de sus instrumentos de ratificación o aceptación. La Corte no ejercerá su
competencia respecto de un crimen comprendido en la enmienda cuando haya sido cometido por nacionales o en el territorio de un
Estado Parte que no haya aceptado la enmienda.

6. Si una enmienda ha sido aceptada por los siete octavos de los Estados Partes de conformidad con el párrafo 4, el Estado
Parte que no la haya aceptado podrá denunciar el presente Estatuto con efecto inmediato, no obstante lo dispuesto en el párrafo 1 del
artículo 127 pero con sujeción al párrafo 2 de dicho artículo, mediante notificación hecha a más tardar un año después de la entrada en
vigor de la enmienda.

7. El Secretario General de las Naciones Unidas distribuirá a los Estados Partes las enmiendas aprobadas en una reunión de
la Asamblea de los Estados Partes o en una Conferencia de Revisión.

Artículo 122

Enmiendas a disposiciones de carácter institucional

1. No obstante lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 121, cualquier Estado Parte podrá proponer en cualquier momento
enmiendas a las disposiciones del presente Estatuto de carácter exclusivamente institucional, a saber, el artículo 35, los párrafos 8 y 9 del
artículo 36, el artículo 37, el artículo 38, los párrafo 1 (dos primeras oraciones), 2 y 4 del artículo 39, los párrafos 4 a 9 del artículo 42, los
párrafos 2 y 3 del artículo 43 y los artículos 44, 46, 47 y 49. El texto de toda enmienda propuesta será presentado al Secretario General de
las Naciones Unidas o a la persona designada por la Asamblea de los Estados Partes, que lo distribuirá sin demora a los Estados Partes y
a otros participantes en la Asamblea.

2. Las enmiendas presentadas con arreglo al presente artículo respecto de las cuales no sea posible llegar a un consenso serán
aprobadas por la Asamblea de los Estados Partes o por una Conferencia de Revisión por una mayoría de dos tercios de los Estados Partes.
Esas enmiendas entrarán en vigor respecto de los Estados Partes seis meses después de su aprobación por la Asamblea o, en su caso, por
la Conferencia.

Artículo 123
Revisión del Estatuto

1. Siete años después de que entre en vigor el presente Estatuto, el Secretario General de las Naciones Unidas convocará una
Conferencia de Revisión de los Estados Partes para examinar las enmiendas al Estatuto. El examen podrá comprender la lista de los
crímenes indicados en el artículo 5 pero no se limitará a ellos. La Conferencia estará abierta a los participantes en la Asamblea de los
Estados Partes y en las mismas condiciones que ésta.

2. Posteriormente, en cualquier momento, a petición de un Estado Parte y a los efectos indicados en el párrafo 1, el Secretario
General de las Naciones Unidas, previa la aprobación de una mayoría de los Estados Partes, convocará una Conferencia de Revisión de
los Estados Partes.

3. Las disposiciones de los párrafos 3 a 7 del artículo 121 serán aplicables a la aprobación y entrada en vigor de toda
enmienda del Estatuto examinada en una Conferencia de Revisión.

Artículo 124
Disposición de transición

No obstante lo dispuesto en los párrafos 1 y 2 del artículo 12, un Estado, al hacerse parte en el presente Estatuto, podrá declarar
que, durante un período de siete años contados a partir de la fecha en que el Estatuto entre en vigor a su respecto, no aceptará la
competencia de la Corte sobre la categoría de crímenes a que se hace referencia en el artículo 8 cuando se denuncie la comisión de uno de
esos crímenes por sus nacionales o en su territorio. La declaración formulada de conformidad con el presente artículo podrá ser retirada
en cualquier momento. Lo dispuesto en el presente artículo será reconsiderado en la Conferencia de Revisión que se convoque de

216
Estatuto De Roma

conformidad con el párrafo 1 del artículo 123.

Artículo 125

Firma, ratificación, aceptación, aprobación o adhesión

1. El presente Estatuto estará abierto a la firma de todos los Estados el 17 de julio de 1998 en Roma, en la sede de la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Posteriormente, y hasta el 17 de octubre de 1998, seguirá
abierto a la firma en Roma, en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia. Después de esa fecha, el Estatuto estará abierto a la firma
en Nueva York, en la Sede de las Naciones Unidas, hasta el 31 de diciembre del año 2000.

2. El presente Estatuto estará sujeto a la ratificación, aceptación o aprobación de los Estados signatarios. Los instrumentos de
ratificación, aceptación o aprobación serán depositados en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.

3. El presente Estatuto estará abierto a la adhesión de cualquier Estado. Los instrumentos de adhesión serán depositados en
poder del Secretario General de las Naciones Unidas.

Artículo 126

Entrada en vigor

1. El presente Estatuto entrará en vigor el primer día del mes siguiente al sexagésimo día a partir de la fecha en que se
deposite en poder del Secretario General de las Naciones Unidas el sexagésimo instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o
adhesión.

2. Respecto de cada Estado que ratifique, acepte o apruebe el presente Estatuto o se adhiera a él después de que sea
depositado el sexagésimo instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión, el Estatuto entrará en vigor el primer día del
mes siguiente al sexagésimo día a partir de la fecha en que haya depositado su instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o
adhesión.

Artículo 127

Denuncia

1. Todo Estado Parte podrá denunciar el presente Estatuto mediante notificación por escrito dirigida al Secretario General de
las Naciones Unidas. La denuncia surtirá efecto un año después de la fecha en que se reciba la notificación, a menos que en ella se
indique una fecha ulterior.

2. La denuncia no exonerará al Estado de las obligaciones que le incumbieran de conformidad con el presente Estatuto
mientras era parte en él, en particular las obligaciones financieras que hubiere contraído. La denuncia no obstará a la cooperación con la
Corte en el contexto de las investigaciones y los enjuiciamientos penales en relación con los cuales el Estado denunciante esté obligado a
cooperar y que se hayan iniciado antes de la fecha en que la denuncia surta efecto; la denuncia tampoco obstará en modo alguno a que se
sigan examinando las cuestiones que la Corte tuviera ante sí antes de la fecha en que la denuncia surta efecto.

Artículo 128
Textos auténticos

El original del presente Estatuto, cuyos textos en árabe, chino, español, francés, inglés y ruso son igualmente auténticos, será
depositado en poder del Secretario General de las Naciones Unidas, que enviará copia certificada a todos los Estados.

EN TESTIMONIO DE LO CUAL, los infrascritos, debidamente autorizados por sus respectivos Gobiernos, han firmado el
presente Estatuto.

HECHO EN ROMA, el día diecisiete de julio de mil novecientos noventa y ocho.

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