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1 de febrero del 2011

DM-041-2011

Señora
Laura Chinchilla Miranda
Presidenta de la República
Su Despacho

Apreciada señora Presidenta:

Presento a usted mi renuncia irrevocable al cargo de Ministra de


Ciencia y Tecnología, que procederé a hacer efectiva a partir del 11 de
febrero próximo. Para mi ha sido un gran honor formar parte de su
Gabinete y un gran gusto el haber podido desplegar mis mejores
esfuerzos para incidir en un campo de tan alto valor estratégico y tan
determinante para el desenvolvimiento económico y social del país.
Lamentablemente, razones de índole personal me impiden continuar
en el cargo.

Tal como le indiqué en octubre pasado, cuando me reuní con usted


para informarle sobre el estado de situación de la cartera y de los
requerimientos necesarios para abordar aspectos esenciales de la
gestión, recibí un Ministerio con un presupuesto excesivamente
limitado, con equipos humanos poco especializados y con carencias
muy serias, en lo relativo a conocimientos y experiencia específica en
el ámbito científico, tecnológico y de innovación. Esta situación inicial
hacía imposible cumplir, no solo con las más básicas responsabilidades
asignadas por Ley y exigidas por la Contraloría, sino también con las
metas y aspiraciones fundamentales de su Plan de Gobierno.

Durante este tiempo, he trabajado con seriedad, intensidad y rigor,


desde el punto de vista personal y profesional y, estoy segura de que,
en un futuro próximo, los frutos obtenidos compensarán con creces el
inmenso esfuerzo realizado durante este período. Al retomar las
grandes líneas de trabajo y desarrollo que su administración se ha
propuesto, quien me sustituya contará, sin duda, con una base
sensiblemente mejorada, que facilitará la buena marcha del Ministerio.
Los esfuerzos por acercar recursos y buscar personal con mayores
capacidades han sido permanentes desde mi llegada al Ministerio.
Procuré muy sistemáticamente articular la actividad de la institución
alrededor de una visión más clara, siempre enfocada en el papel de la
ciencia, la tecnología y la innovación en los procesos de

desarrollo. Para lograr ese objetivo, he procurado despertar a lo


interno, una mayor consciencia de la necesidad de aprovechar mejor
los insumos que provee el Estado, de fortalecer alianzas, crear
sinergias y generar iniciativas de cooperación nacional e internacional.
Sin duda hemos avanzado en esta dirección.

Como es de su conocimiento, están en curso diversas iniciativas con


gobiernos extranjeros, organismos internacionales e instituciones
nacionales que conviene llevar a término para cosechar los logros
esperados. Cabe destacar que se cuenta ya con una primera versión
del Plan Nacional de Ciencia y Tecnología, responsabilidad crítica que
tiene el MICIT con la que no se cumplía desde hace ya varias
administraciones. Si bien, el Plan fue desarrollado bajo nuestra
conducción, contó con los aportes de más de setenta y cinco expertos
del país y de un pequeño grupo de colaboradores internacionales. Se
ha logrado, además, emprender acciones conjuntas con algunos de los
principales actores del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.
Entre ellos destacan, además de las universidades del estado, el
CONICIT, la Academia de Ciencias y el Proyecto Estrategia Siglo XXI.

El Ministerio cuenta hoy, además, con una visión más clara de su


función en el marco del desarrollo nacional. Dispone, asimismo, de
mayores capacidades técnicas para impulsar nuevos proyectos. En la
medida de lo que ha sido posible y, a pesar de los salarios tan
reducidos que puede pagar el MICIT, los puestos de confianza fueron
utilizados para acercar a la institución a personas con una formación
científica y tecnológica más sustantiva, capaces de cumplir mejor las
tareas especializadas que la institución tiene bajo su responsabilidad.

Como es obvio, subsisten, todavía hoy, inmensos desafíos. A pesar de


las labores realizadas, son muchos los aspectos que deberán
abordarse en el período que vendrá. No hay duda de que el MICIT
requiere hoy, de un apoyo bien definido y ágil, si se desea cumplir con
las expectativas del gobierno, de los actores del sector, la opinión
pública y la ciudadanía en general.

Reitero a usted mis mejores deseos y las muestras de mi


agradecimiento por el honor que me brindó y, particularmente, por
haberme abierto la oportunidad de servirle al país en un campo de tan
enorme trascendencia.

Permítame, señora Presidenta, augurarle grandes éxitos en su gestión.


Hago votos, además, para que se hagan realidad los logros que usted
se ha propuesto alcanzar y que Costa Rica tanto necesita.

La saluda con toda consideración,

Clotilde Fonseca
Ministra